lunes, 10 de noviembre de 2014

Sombras de un pasado. Barbara Wood.


Datos técnicos del libro


Título: Sombras de un pasado
Autora: Barbara Wood
Título original: Yesterday's Child
Traducción: María Antonia Menini
© 1979Barbara Wood
© 1996 de la traducción castellana para España y América GRIJALBO (Grijalbo Mondadori, S. A.)
© RBA Coleccionable, S. A. 2000 para esta edidición
ISBN: 84-473-1859-1
Tapa dura.
Biblioteca Barbara Wood.
240 páginas.

Sinopsis:

Andrea y sus padres residían en Los Ángeles. Tenía tres años cuando dejaron Warrington, la pequeña ciudad inglesa donde vivían los Townsend, la familia de su madre. Hacía poco que a ésta le habían avisado de que su padre -el abuelo de Andrea- estaba muy enfermo. No podía viajar y pidió a su hija que fuera a verlo. Andrea voló a Inglaterra. El viaje le servía para alejarse de su pareja, con el que acababa de romper. Algo extraño sucedía en la casa; Andrea lo advirtió en cuanto entró. Era el hogar de los Townsend desde hacía muchos años. Y guardaba un pasado que ella debía conocer.



Datos sobre la autora

Barbara Wood nació en Warrington, cerca de Liverpool, en Inglaterra, en 1947, pero se trasladó con su familia a Estados Unidos. Se educó en California y desempeñó trabajos muy diversos antes de dedicarse a la literatura.
Su obra, que se caracteriza por la riqueza argumental, el profundo tratamiento de la condición femenina y una atrayente combinación de amor, acción y exotismo, ocupa un lugar destacado en las listas de best-sellers de todo el mundo.
Como estamos ante una autora con una vasta obra, os dejo el enlace a su página web y el enlace a su ficha en Lecturalia por si queréis ampliar datos de su biografía y su obra.



Impresiones sobre el libro


Me acerqué a "Sombras de un pasado" por recomendación de una amiga, buscando una historia romántica fácil de leer, pero en realidad he encontrado una historia familiar en la que se guardan secretos.

La protagonista, Andrea, de veintisiete años, está pasando por un difícil momento en su vida. Ha roto con Doug y quiere alejarse de su actual vida en Estados Unidos, a pesar de que en lo profesional no le va nada mal. La llamada familiar avisando del mal estado de salud de su abuelo, Robert Townsend, hace que regrese a Inglaterra, de donde salió siendo una niña.
.
Desde el primer momento Andrea nota que la casa de su abuela, construida en 1880 en Warrington, la estaba esperando, y ante sus ojos se desarrollan escenas que parecen venir del pasado y que al parecer solo ella es capaz de ver, como si el tiempo retrocediera. Mientras su abuela escuchaba música de gaitas en la radio, ella podía oír que alguien, quizá un niño, interpretaba 'Para Elisa' de Beethoven.

Con ayuda de los recuerdos de la abuela y viejas fotografías, Andrea reconstruye la difícil historia familiar. Su abuelo, el que ahora está enfermo, se casó en 1915 y el mismo día lo enviaron a luchar en la Primera Guerra Mundial. Hay fotos de su madre, Jennifer, la bisabuela de Andrea, pero hablar del padre era tema prohibido, ni siquiera su hijo lo conoció. Víctor Townsend era el padre de Robert y desapareció antes de que éste naciera. Según la abuela de Andrea era "un hombre perverso, el demonio personificado, y nadie derramó una lágrima por él cuando desapareció." La madre de Robert sufrió mucho por lo que él le hizo, al menos esa era la historia que se había estado contando en la familia.

Víctor era el mayor de tres hermanos. Le seguían John, oficinista en una fábrica de paños, y Harriet, que moriría en extrañas circunstancias. Eran los tres niños Townsend que Andrea pudo ver en una vieja foto. A medida que se avanza en la lectura del libro asistimos a la evolución de estos mismos personajes, con sus ilusiones y sus miedos, y con caracteres definidos que en algunos casos chocarían con la tradición de la época en la que vivieron. En las pocas fotografías que había de ellos y en las visiones que de momentos de su vida la protagonista pudo ver se notaba que tenían un aire que a Andrea le resultaba familiar, el llamado surco Townsend, un frunce vertical entre las cejas que confiere a la familia un aire desafiante y encolerizado. Jennifer, la madre de Robert, era en realidad la esposa de John, aunque Víctor la forzó y fruto de esa violación nació Robert, el abuelo de Andrea, que siempre temió que la mala sangre de su padre hubiera pasado a sus hijos o a sus nietos. A medida que se avanza en la lectura del libro podremos ver la relación real existente entre los tres hermanos y Jennifer.

Andrea se convertirá en un vínculo de unión entre pasado y presente. Ningún familiar actual de Andrea había notado cosas extrañas en la casa, ni su abuela, que llevaba viviendo allí sesenta y dos años, ni tía Elsie o su marido Edouard, que la visitaban con asiduidad.

El libro se nos presenta como una mezcla de novela romántica y familiar con toques decimonónicos. Las visiones que se aparecen ante Andrea sirven al lector para reconstruir la historia de la familia Townsend como realmente se sucedieron los hechos y no según la creencia transmitida a la familia. Encontramos tres personajes de carácter fuerte, los hermanos Townsend, que tuvieron que enfrentarse a la autoridad paterna y a los propios cambios del siglo con un punto de rebeldía que traerá consecuencias. Andrea descubrirá por su parte que los buenos no son tan buenos ni los malos tan malos como dicta su fama. Estamos ante una historia de apariciones que nos ayuda a comprender hechos pasados y que nos envuelve en una atmósfera distinta; en esos momentos de buceo en el pasado disfrutamos de descripciones de atuendos, estancias y costumbres propias de finales del siglo XIX y no se hace para nada pesada la lectura de estos pasajes, porque están bien introducidos en la narración y siempre tienen lugar delante de la protagonista, que asiste a diálogos que tuvieron lugar en el pasado. Encontramos misterio en la novela, porque iremos poco a poco sabiendo cómo se desarrollaron los hechos, al mismo tiempo que son descubiertos por Andrea. Encontramos romanticismo en el amor que siente la familia actual de Andrea y los sentimientos que parecen guiar las vidas de sus antepasados, verdadero motor de sus actos.

La enfermedad del abuelo Robert parece ser el detonante que quiere poner cada hecho en su lugar, como si en una realidad paralela tuvieran la necesidad de que se supiera qué había pasado realmente y cómo, y Andrea será el enlace entre pasado y presente para descubrirlo todo.

En definitiva, estamos ante una novela sencilla, de fácil lectura, con toque de intriga, secretos familiares y apariciones fantasmagóricas (aunque de las que no asustan) que se disfruta. Cuando empecé a leerla no sabía qué iba a encontrar, y debo reconocer que en conjunto me ha gustado. No es la primera vez que leo a Barbara Wood (aunque los libros que había leído de ella eran mucho más recientes) y tengo algún que otro título esperando en mi estantería. Al ver que el libro estaba ambientado en una casa en Warrington (de donde es la autora) pensé que podía tener algún punto autobiográfico, aunque supongo que es del todo improbable. Estaría bien poder tener alguna visión de momentos de la vida de nuestros antepasados... o tal vez no. Nunca se sabe si es mejor conocerlo todo de los nuestros, porque no sabemos realmente qué podemos encontrar. ¿No os parece?

2 comentarios:

  1. Es una autora que no me atrae mucho.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Su obra es muy extensa, y aunque muchos la consideran autora de romántica, los títulos que he leído de ella (no demasiados) mantienen una pizca de intriga, y eso me gusta. En el caso de "Sombras de un pasado" la intriga se mezcla con un puntito fantasmagórico y eso me ha gustado. Lo bueno de Barbara Wood es que tiene muchos títulos para acercarse a ella y se deja leer.
      Gracias por comentar, albanta.

      Eliminar

¡Gracias por pasarte! ¡No te vayas sin comentar!