jueves, 25 de abril de 2019

Lo que callan los muertos. Ana Lena Rivera.

Siguiendo con la iniciativa de #SoyYincanera, nueva reseña en el blog, esta vez de la mano de una novela de intriga con la que os adelanto he disfrutado.

Sin más, vamos con los datos técnicos del libro:
Título: Lo que callan los muertos
Autora: Ana Lena Rivera 
Editorial: Maeva Ediciones
Sello Maeva Noir
ISBN: 978-84-17108-77-9
Edición: Rústica con solapas
Año publicación: 2019
P.V.P.: 19€
312 páginas.
Novela galardonada con el Premio Torrente Ballester, compartido ex aequo con "El ángulo de la Bruma", de Fátima Martín Rodríguez.

Sinopsis del libro
(tomada de la página de la editorial)


Una novela de misterio ambientada en Oviedo protagonizada por una investigadora de fraudes que despertará la empatía de los lectores.

Gracia San Sebastián ha renunciado a una exitosa carrera laboral en Nueva York y ha regresado junto a su marido Jorge a su Oviedo natal para ejercer de investigadora de fraudes a la Seguridad Social. Su nuevo caso está relacionado con el cobro de la pensión de un militar franquista que sobrepasa los ciento doce años, cifra a todas luces sospechosa.
Mientras su vida personal avanza por sendas imprevistas, Gracia se encontrará con ramificaciones del caso que la llevarán a investigar el suicidio de una vecina de su madre. De vez en cuando pide consejo a una buena amiga de la familia, la monja dominica sor Florencia.

Datos sobre la autora

Ana Lena Rivera nació en Oviedo en 1972. Estudió Derecho y Administración de Empresas en ICADE, en Madrid. Después de veinte años como directiva en una gran multinacional, cambió los negocios por su gran pasión coincidiendo con el nacimiento de su hijo Alejandro. Junto a él nació también Gracia San Sebastián, la investigadora protagonista de su serie de intriga. 
La primera entrega, Lo que callan los muertos, ha recibido el Premio Torrente Ballester.

Impresiones sobre el libro

"Lo que callan los muertos" supone la primera aparición de una nueva investigadora, Gracia San Sebastián, que ha llegado para quedarse, como bien dice José María Guelbenzu en la trasera del libro. No estamos ante una novela negra típica, es más bien una historia costumbrista que destapa un secreto del pasado y juega con las relaciones de la protagonista con el entorno que la rodea, porque si algo tiene este libro es que no solo Gracia va a destacar como personaje, sino que en ocasiones los secundarios que la acompañan adquieren gran protagonismo y llegan a superarla, especialmente su madre, Adela, todo un personaje en su forma de comportarse, y cuyos contactos con vecinos y conocidos del barrio, así como su gran espontaneidad, ayudarán a Gracia en su labor para destapar el fraude a la Seguridad Social que tiene como protagonista a un anciano de más de cien años, don Marcelo Pravia, algo a todas luces complicado, teniendo en cuenta que desde hace más de treinta años nada se sabe de él ni en centros de salud ni en consultas médicas; todo apunta a que alguien se está haciendo pasar por él para seguir cobrando una jugosa paga de militar franquista muy bien remunerada, y la labor de la protagonista será destapar el fraude. Con esta excusa, la autora nos presenta a un personaje fuerte, con sus luces y sombras, sus miedos y sus incertidumbres, que guarda algún que otro secreto de su vida privada que no ha quedado lo suficientemente aclarado en este título, pero que estoy segura que será ampliamente tratado en una nueva entrega, que ha decidido abandonar un trabajo muy bien remunerado en Estados Unidos para volver a su Oviedo natal e investigar fraudes desde un punto de vista civil, porque aunque en este libro aparezcan policías, forenses y se hable de una investigación judicial, la protagonista no forma parte de este mundo, y serán sus relaciones y las de su familia las que la lleven a descubrir aquello que investiga, en parte fruto un poco de la casualidad, en parte por su buen hacer como comunicadora entre sus allegados y conocidos.

Será Gracia la encargada de narrar en primera persona la historia de su investigación y de todo lo concerniente a sus relaciones profesionales y familiares, a lo largo de diecisiete capítulos, y a través de ella conoceremos a su marido Jorge, con el que no está atravesando el mejor momento en su relación como pareja (como lectores sabremos por la propia Gracia que arrastran un pesar por la muerte de un hijo, aunque no se den muchos detalles de qué pasó exactamente), a su hermana Bárbara, brillante cardióloga que ayudará a Gracia en sus investigaciones y que se embarcará en una aventura personal muy prometedora, contando con el apoyo de su hermana; a Sarah, farmacéutica, amiga de Gracia, y pilar fundamental en los avances en su investigación, por la ayuda profesional y personal que le aporta. El toque de humor en la historia lo pondrán Adela, la madre de Gracia, una viuda muy activa que se ve involucrada en la investigación de su hija por el supuesto suicidio de la Impugnada, una vecina a la que apreciaba mucho y cuya muerte va a acabar relacionándose con el caso que investiga Gracia, y sor Florencia, una monja dominica amiga de la familia y que está al tanto, al igual que la madre de Gracia, de todo lo que se cuece en el barrio, y que será de gran ayuda a la protagonista a la hora de avanzar en el caso.
"Mi madre era una mezcla entre Phileas Fogg y señora de provincias anticuada. Tan pronto bajaba en abrigo de piel y tacones a comprar al Mercadona como se apuntaba a cualquier aventura que le resultara emocionante. Su único miedo era que le sucediera algo malo a nuestra familia. Según ella, llega una edad en la que no se teme nada más."
"Desde lo más antiguo de los tiempos, sor Florencia empleaba las palabras zorrona y zorrón para referirse a la gente joven a la que apreciaba y, para sor Florencia, era joven todo aquel que no hubiera llegado a la jubilación. Nunca nadie le había querido explicar lo que significaba la palabra en lenguaje coloquial."
Es fácil que esta novela me hubiera pasado inadvertida, porque es mucho lo que se publica en este momento, también en novela negra, que es uno de mis géneros preferidos, pero la falta de tiempo en muchas ocasiones y de dinero en otras tantas hace que no siempre pueda acercarme a muchos de los títulos que publican las editoriales. Afortunadamente, contamos con esta iniciativa que tantos buenos ratos nos está dando para acercarnos a autores y obras que de otro modo hubieran pasado ante nuestros ojos sin pena ni gloria. Y además, si hay algo claro es que en muchos casos, y con este título se cumple la expectativa, los libros sirven para acercarnos a lugares que de otra manera difícilmente podríamos conocer, y no quiero decir con esto que "Lo que callan los muertos" sea una guía de viaje, ni mucho menos, sino que la autora ha sabido combinar muy bien una historia amena y ágil, y crear unos personajes cercanos, de la mano de los cuales vamos a conocer la ciudad de Oviedo, donde está ambientada la novela, haciendo que el lector pasee por sus calles, entre en sus locales de ocio, disfrute de sus restaurantes... en definitiva, un viaje por una ciudad para muchos desconocida, como es mi caso, que guarda un secreto entre sus calles, que tratará de desentrañar la protagonista. Y del mismo modo, también asistiremos a un compendio de gastronomía local, porque la autora ha creado unos personajes cercanos, que bien podrían identificarse con cualquier persona de las que nos rodeamos en nuestro día a día, y en el caso de Adela, la madre de Gracia, ha creado un personaje completo, que lo mismo sirve para apoyar a su familia, vecinos o allegados en momentos difíciles, como que es capaz de disfrutar como la que más de una partida con amigas, una sesión para contactar con almas que no terminan de descansar, o preparar todo un banquete gastronómico con el fin de agasajar a cualquiera que necesite ser cuidado, o buscando una información que ayude a su hija en su investigación. Estamos ante personajes cercanos, con problemas, que mantienen una actitud luchadora ante la vida, con un peso importante para la familia, pilar fundamental de la trama, circunstancia esta que va a reflejarse tanto en el entorno de la protagonista como de la familia de la vecina suicida, y mucho más en las actitudes que llevan a algunos de los participantes en la trama a actuar de la manera que lo hacen a lo largo de la historia.
"Igual esto no suena muy moderno en los tiempos que corren, pero todos necesitamos raíces y, aunque la familia no sea perfecta, es la familia, para lo bueno y para lo malo. A veces, nos decepcionan y, a veces, nos ayudan. Lo importante es estar ahí siempre para ellos y ellos para nosotros, e intentar hacerlo lo mejor que podamos".
En general, estamos ante una primera entrega de una saga que ha entrado con buen pie en nuestro ánimo lector, tanto es así que personalmente estoy deseando saber qué nuevos retos esperan a la protagonista, en su afán por descubrir los posibles fraudes que se le puedan presentar; quedo con ganas de saber cómo evolucionará su matrimonio, que pasa por dificultades, de descubrir en qué circunstancias perdieron a su hijo, cómo llevan este tema los distintos miembros de la familia, qué actitud tendrán ante algunas alegrías que la historia deja entrever para un futuro... Tengo la seguridad de que la autora sabrá contestar a todos estos interrogantes en una futura entrega, que me consta ya está en manos de la editorial y que personalmente estoy deseando leer. Estamos ante una serie de intriga, que se lee muy bien, porque está narrada en presente, en primera persona, de manera que vamos viendo cómo avanza la trama de la mano de la protagonista, y sintiendo junto a ella su evolución, encontramos a viejos conocidos de la infancia, como una amiga cotilla casada con un comisario, pieza fundamental en esta historia y que seguro dará juego en un futuro, rememoramos temas complicados de la sociedad actual, como la soledad y cómo afecta esta a las personas mayores, que en ocasiones no tienen más remedio que acabar sus días en un asilo. Estamos ante un buen reflejo del día a día que nos rodea, y lo que más me ha gustado, y me ha hecho recordar la obra de Teresa Solano, "Negras tormentas", es que el libro que hemos disfrutado nos presenta a una familia peculiar, de la que particularmente quiero saber más, así como conocer más datos sobre amigos y conocidos de estas dos grandes protagonistas, Gracia y Adela, Adela y Gracia, porque me han hecho reír, y he disfrutado con sus conversaciones, con sus pensamientos, con su forma de actuar... El humor que se respira a lo largo de la lectura hace que los temas tratados, duros en ocasiones, sean tratados de forma más distendida, y eso se agradece.

Si queréis disfrutar de una novela ágil, que mantiene dos intrigas paralelas que acaban convergiendo, disfrutando de un paseo por las calles de Oviedo, de la mano de unas protagonistas que en ocasiones van a levantaros alguna que otra sonrisa, esta es sin duda vuestra novela. Personalmente la he disfrutado, y he quedado con ganas de más. Se lee fácilmente, porque la historia va avanzando a medida que lo hacen las investigaciones de la protagonista, y al estar narrada en primera persona vamos asimilando la trama a la misma vez que ella, siendo partícipes de la misma. Como la autora no ha creado a un personaje extraordinario, sino que lo ha dotado de luces y sombras, y miedos, resulta creíble, porque podemos vernos reflejados en ella, y los toques de humor con los que ha acompañado la trama resultan de lo más acertados para disfrutar de la misma. En definitiva, una lectura recomendable y unos personajes a los que como lectora me han dejado ganas de seguir la pista. Y vosotros, ¿os animáis a conocer a Gracia y a su entorno? Seguro que no os arrepentiréis.

¡Nos leemos!

miércoles, 10 de abril de 2019

Los miércoles salvajes. Susana Hernández.

Nueva reseña en el blog, siguiendo con la iniciativa de #SoyYincanera.

Datos técnicos del libro


Título: Los miércoles salvajes
Autora: Susana Hernández Marcet
Editorial: MilenioPublicaciones, S. L.
Formato: Rústica con solapas
ISBN: 978-84-9743-856-8
Primera edición: enero de 2019
A la venta en febrero de 2019
216 páginas.

Sinopsis (tomada del propio libro)


Samanta y Hugo, amigos desde la infancia en las duras calles de Ciudad Meridiana, en el extrarradio barcelonés, trabajan juntos en la empresa de seguridad propiedad de Hugo. Sam necesita dinero, mucho más dinero del que gana como escolta privada, para procurarle un tratamiento a su novio que padece una grave lesión medular desde hace doce años. Su amigo y jefe le propone un trabajo ilegal y muy bien pagado que los arrastrará a ambos al oscuro mundo del tráfico de medicamentos en un espiral de violencia y traiciones. "Los miércoles salvajes nos lleva desde las chabolas de Accra, en Ghana, donde Sirhan y Lewa luchan por conseguir medicinas que traten la diabetes tipo 1 que aqueja a su madre, a los entresijos del tráfico ilegal de medicinas comandado por María y Joao, dos hermanos portugueses, y al frío y hermético universo de la industria farmacéutica.


Datos sobre la autora

Susana Hernández (Barcelona) ha estudiado Imagen y Sonido, Integración Social, Investigación Privada y Psicología. Ha colaborado en diversos medios de comunicación ejerciendo como crítico musical, redactora de deportes, y locutora de radio. Ha publicado las novelas: La casa roja, La puta que leía a Jack Kerouac, Curvas peligrosas, Contra las cuerdas, Cuentas pendientes (ganadora del premio a la mejor novela negra en el Festival Cubelles Noir 2016), Males decisions (Premio Cubelles Noir a la mejor novela negra en catalán 2018) y La reina del punk. Ha participado en las antologías: Elles també maten, Fundido en negro, Diez negritos, nuevas voces del género negro, Obscena, Lecciones de asesinos expertos, Hnegra y Barcelona, viatge a la perifèria criminal. Es autora de diversas piezas de teatro breve. En su haber cuenta con diversos premios de relato, novela y poesía. Imparte talleres literarios desde 2011.


Impresiones sobre el libro

Ha sido un verdadero placer acercarse a un nuevo libro de Susana Hernández, autora a la que tenía un poco olvidada, y no será porque algunos de sus anteriores libros no me están esperando en el kindle (el señor Cronos no deja tregua y las lecturas se acumulan, qué le vamos a hacer).

En "Los miércoles salvajes" la autora nos acerca a un mundo para nada desconocido, aunque quizá ya forme parte de nuestro día a día y por ello no le demos tanta importancia. Con un lenguaje claro, sencillo y cercano, plagado de diálogos, toma como referencia el mercado negro de medicamentos, para que como lectores nos adentremos en temas no menos importantes que el tráfico de los mismos, que ha sustituido en muchos casos al más perseguido tráfico de drogas, entre ellos la locura de los laboratorios por conseguir un fármaco antes que cualquier otra empresa de la competencia, el robo de patentes, la dependencia que de esos milagros farmacéuticos tiene la especie humana en su lucha contra las enfermedades...

Estamos ante un libro no demasiado extenso, que apenas supera las doscientas páginas, pero en el que la autora ha sabido plasmar una serie de problemas sociales que en realidad nos afectan a todos, aunque en ocasiones queramos desviar nuestra vida hacia otros temas y no preocuparnos de esa realidad que nos envuelve. El negocio de la salud ha alcanzado cotas importantes en la sociedad de hoy día y ha traído consigo "buitres" que intentan aprovecharse de esa problemática que en mayor o menor medida nos afectará a todos a lo largo de nuestra vida, y esa es una realidad que la autora ha querido plasmar en el libro, tomando como referencia unos personajes creíbles, con sus luces y sus sombras, que a pesar del escaso número de páginas con el que cuenta el libro, han calado hondo en nuestro espíritu lector. La autora ha dividido el libro en tres partes, tituladas "Ambición", "Traición" y "Venganza" respectivamente, divididas en capítulos cortos, a modo de track, como si de un disco se tratara, con sus caras A y B, protagonizadas por los distintos personajes, tanto los de mayor peso como los secundarios, que despiertan al lector ante una realidad que parece demasiado asumida en la actualidad, para desgracia de todos.

Entre los personajes principales destaca María, la portuguesa, una mujer cruel, fría como el hielo, despiadada, que ha sufrido en su vida pero que ha volcado todo su odio en los que le rodean, a la que no le tiembla la mano a la hora de tomar drásticas decisiones, aunque ellas afecten a la vida de sus colaboradores. Personaje de gran fuerza, al que no le coges cariño en ningún momento, pero que es parte importante de la trama, porque junto a su hermano Joao regenta un negocio de tráfico ilegal de medicamentos, aunque la relación entre los dos hermanos no es precisamente idílica, y es algo que queda bien reflejado en el texto, porque las decisiones tomadas por María no siempre son del agrado de su hermano, que guarda un odio no disimulado hacia ella y que va a repercutir en sus acciones a lo largo de la trama, para mayor deleite en el lector. Hay que reconocer el mérito que ha tenido Susana a la hora de crear unos personajes fuertes que mantienen la tensión a lo largo de toda la lectura, a lo que ayudan también los capítulos cortos y la aparición de otras subtramas dentro de este mundo del tráfico ilegal de medicamentos al que nos acerca la autora. La historia no sería la misma sin la aparición de Sam y Hugo, amigos desde niños, criados en un barrio marginal de Barcelona, Ciudad Meridiana, del que consiguieron escapar, al menos a priori, porque las circunstancias actuales de su vida les llevarán a ambos a embarcarse en una aventura para nada lícita, Hugo buscando conseguir dinero rápido con el que hacer frente a los gastos médicos de su novio, postrado en una cama desde hace muchos años a consecuencia de una paliza, y del que Sam se siente responsable en el fondo.
"Hubo muchos hombres por el camino durante aquellos doce años. Ninguno se quedó. Sam no tenía espacio en su vida. El omnipresente Néstor era un obstáculo insalvable, un palo en las ruedas de cualquier relación incipiente. Ni el amante más comprensivo del mundo toleraría que lo visitara a diario, que pasara los fines de semana empujando la silla por los jardines de la residencia, que ahorrase cada céntimo para costear sus cuidados y que cada dos por tres viajara a la otra punta del planeta a consultar con un especialista, conocer una clínica experimental o un tratamiento revolucionario del que había leído en un foro de internet."
 A Samanta no le importará dejar de lado su trabajo como escolta personal de alguna que otra celebridad para embarcarse en un negocio peligroso, ofrecido por el propio Hugo, que tiene que ver con el mundo farmacéutico, y el robo de la patente de un supuesto medicamento revolucionario que acabará con una enfermedad, o hará más fácil la vida de los pacientes, aunque este compuesto pueda ser clonado por algún indeseable con mayor o menor fortuna, porque si algo se presenta en este libro es una voraz crítica social hacia lo desaprensivos que pueden resultar los laboratorios farmacéuticos en general y los indeseables que trafican con el dolor ajeno. Este es un punto a favor de la novela, que, gracias a una trama ágil, narrada con un lenguaje exquisito y cercano, pone al lector ante una problemática que nos rodea y que no está suficientemente perseguida en ocasiones.
"(...) mueven auténticas fortunas. Mucho más que los traficantes de drogas. Piensa que solamente un porcentaje de la población se droga de manera más o menos asidua, en cambio todo el mundo, sin excepción, se medica en algún momento de su vida. Los clientes potenciales son infinitos. Esos malnacidos se forran a costa de la salud de las personas."
"(...) la industria farmacéutica se nutre de la enfermedad. Siempre ha sido así y siempre lo será. Hay muchas enfermedades que podrían estar curadas y no lo están porque la buena salud no es rentable."
Si el tema de las farmacéuticas más preocupadas por ganar dinero que por solucionar verdaderamente los problemas de salud de la gente está bien plasmado en el libro en lo que al primer mundo se refiere, no hay que dejar de lado la crítica que Susana Hernández hace a la situación que se vive en los países menos favorecidos, trasladando la acción a Ghana, donde dos hermanos, Sirhan y Lewa luchan por conseguir tanto legalmente como de forma ilegal un medicamento para luchar contra la diabetes tipo 1 que sufre su madre, y para ello se matarán a trabajar intentando vender el pescado que tanto le cuesta conseguir a Sirhan, o vendiendo parte de su integridad en el caso de su hermana Lewa, y todo por cuidar de la salud de su madre, de lo que se aprovechan los desaprensivos a los que no importa abusar de su situación de superioridad, o aquellos a los que no importa vender un medicamento que para nada responde a la necesidad de los pacientes, a sabiendas de que están vendiendo humo.
"Entre los mayoristas que negociaban los precios de los medicamentos en buen estado y de procedencia legal, los traficantes campaban a sus anchas, colocaban la mercancía adulterada con harina, triza o almidón a precios de saldo y se marchaban a las fronteras con Togo y Burkina Faso, a por nuevos cargamentos que llegarían en barco desde Mumbai, La India, destino a Ghana o Nigeria prestos a inundar las calles de Accra y de otras ciudades africanas con total impunidad otro día más. La gente de María vendió sin mayores problemas todo el excedente de medicamentos caducados o en mal estado que llevaban consigo."
"El negocio de los medicamentos falsificados funcionaba como un reloj y resultaba bastante menos arriesgado que el tráfico de estupefacientes, muchísimo más lucrativo y en el peor de los casos, las penas de cárcel, gracias a la laxitud de las leyes y las lagunas jurídicas existentes en la mayoría de países, menos severas."

Estamos sin duda ante una buena novela negra, que ha sido capaz de mantener el ritmo a lo largo de sus páginas, que no deja respiro al lector, que nos acerca a temas de candente actualidad, aunque algunos de los mismos nos pasen desapercibidos porque no tenemos la sensación de que nos afecten, cuando el tema de la salud y su tratamiento debería ser prioritario y algo más controlado, porque como bien se dice en el libro todos somos susceptibles de tener que depender de los medicamentos en algún momento de nuestra vida. Y si el libro no da respiro, gracias a un ritmo ágil, unos personajes potentes, con sus tonos grises, los malos muy malos y los buenos con su lucha interior hacia lo que deben hacer y lo que quieren hacer para conseguir un fin que puede estar más o menos justificado, con unos diálogos ágiles, que hacen que la lectura avance de forma espectacular en nuestras manos, de forma que si no deseamos reflexionar sobre lo que la autora nos quiere contar y sobre la crítica que este libro nos plantea, podría durarnos poco más de una tarde, pero que se disfruta, y te hace reflexionar, y eso se agradece. Sin duda, estamos ante una lectura recomendable, que hace hincapié en el mundo del tráfico de drogas, la fabricación y distribución de medicamentos ilegales, sin importar las consecuencias, la avaricia de las empresas farmacéuticas preocupadas solo por ganar dinero y no tanto por acabar con las enfermedades, porque eso supondría el fin de sus negocios, la gente sin escrúpulos a la que no importan las consecuencias de sus actos... Todo esto y mucho más lo encontraremos en la lectura de "Los miércoles salvajes", sin duda muy recomendable, que a mí personalmente me ha dado ganas de retomar la obra de Susana Hernández, autora de la que he descubierto que va ganando en estilo, que sigue con su crítica incisiva, al menos aquí queda muy bien plasmada, y que acerca problemas sociales, muy bien tratados, consiguiendo que el lector se quede pensando en la realidad que le rodea, porque la lectura de este libro nos deja un pellizco en el alma en algunos momentos destacados. No sientes empatía por los personajes más malos, puedes llegar a comprender las actitudes de aquellos que se enfrentan a sus miedos y deseos, y sientes rabia y pena por otros muchos. En definitiva, estamos ante una novela que no deja a nadie indiferente, que se disfruta, que vuela entre nuestras manos y que es altamente recomendable. Personalmente, me he alegrado mucho de retomar la obra de Susana, y espero tener un hueco para volver a sus libros. Si no la conocéis, os estáis perdiendo una buena autora y una buena obra, os lo garantizo, al menos en #SoyYincanera sin duda la hemos disfrutado. Además, este libro no forma parte de ninguna serie, se puede leer de forma independiente, y sin duda se disfruta. Personalmente yo lo he hecho, y no puedo más que recomendarlo. Ya contaréis si os animáis con él, sin duda no os defraudará.

jueves, 28 de marzo de 2019

Papel y tinta. María Reig.

Nueva reseña para la iniciativa de #SoyYincanera, esta vez de la mano de una escritora novel que nos ha acercado con su obra al Madrid previo a la II República.

Sin más, vamos con los datos técnicos del libro:
Título: Papel y tinta
Autora: María Reig
Editorial: Suma de Letras
Formato: Tapa dura con sobrecubierta
ISBN: 978-84-9129-322-4
Primera edición: enero de 2019
784 páginas
P.V.P.: 19'90€

Sinopsis (tomada del propio libro)

¿De qué serías capaz por cumplir tus sueños?
¿Qué tenía que hacer una mujer para lograr los suyos en la España de principios del siglo XX?


Madrid, primeras décadas del siglo pasado. Elisa Montero, aunque de origen humilde, es criada desde niña por su madrina, una adinerada y misteriosa mujer perteneciente a la alta burguesía madrileña. La sensación de no pertenecer a ningún lugar y de cierta rebeldía ante los designios que otros han trazado para ella será algo que marcará su vida. Elisa no solo buscará liberarse de las limitaciones que le imponen su condición de mujer y su posición social para lograr convertirse en periodista, sino que intentará tomar las riendas de su destino y entregarse al verdadero amor. Como testigo, la rabiosa y convulsa actualidad de una España entre guerras que la acompañará en su lucha por conocerse a sí misma y sobreponerse a sus propios prejuicios.

Datos sobre la autora

María Reig (Barcelona, 1992), estudió Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid y un Máster en Dirección de Comunicación Corporativa en EAE Business School. A los 24 años decidió centrar todos sus esfuerzos profesionales en que su primera novela, Papel y tinta, viera la luz. En febrero de 2018 desarrolló una campaña de crowdfunding con el objetivo de recaudar fondos para la promoción del libro. En poco más de 24 horas consiguió el apoyo requerido y el proyecto se cerró con más del doble de la cantidad inicial. Gracias al éxito de acogida del proyecto, al que se sumaron más de 125 personas, logró su meta, la publicación de esta novela, así como la financiación de sus primeros pasos como escritora.
Más información sobre la autora en https://mariareig.es/
© Fotografía de la autora: Álex Roló

Impresiones sobre el libro

"Mi historia no es un relato de héroes y princesas que se esconde detrás de las cubiertas cuidadosamente elaboradas de una novela de caballerías. Tampoco fui nunca nadie de quien quisiera sentirme orgullosa. Es la historia de alguien que sobrevivió. Que sobrevivió cometiendo todos los pecados imaginables por los que, estoy segura, arderé en los infiernos por la eternidad. Pero no quisiera adelantarme. Al cerrar los ojos no puedo más que viajar en silencio, sin molestar a nadie, a donde mi mente me dice que comenzó todo, aunque sea una burda mentira. A esos ápices de consciencia que, como si de un tesoro se tratara, aparecen tímidos en los recovecos de un pensamiento aún demasiado pueril e inexperto como para discernir cuál de todos fue el primero".
Así, de esta manera tan intrigante, empieza "Papel y tinta", un libro narrado en primera persona por su protagonista principal, una joven Elisa Montero, a la que acompañaremos a lo largo de su juventud y edad adulta a través del Madrid de principios del siglo XX. El libro toma como referencia acontecimientos históricos que tienen lugar desde comienzos de siglo hasta 1931, fecha en la que se proclama la Segunda República.. La novela es así fiel ejemplo de una etapa histórica no demasiado conocida por el público en general, por los convulsos acontecimientos que se suceden en la política y la sociedad de la época, llena de cambios, en la que especialmente la mujer tuvo que luchar para conseguir un papel destacado en la sociedad, al margen de lo que le pudiera aportar un buen matrimonio, que parecía ser el fin al que toda señorita de buena familia aspiraba como meta, sin intentar destacar por sí mismas en alguna profesión a las que difícilmente podían acceder.
"(...) Ahora tu padre necesita manos que traigan dinero a casa y no preocupaciones, que es lo único que podías darle. Por ello ha tomado la decisión de mandarte a vivir conmigo, para que me haga cargo de ti. Sí, se ha quitado un buen peso de encima -murmuró-. Con un poco de suerte, conseguiré convertirte en una mujercita decente, digna de desposarse con un buen hombre".
Si bien en la novela se reflejan las posibilidades de algunas mujeres para estudiar y formarse como maestras, por ejemplo, estaba claro que algunos oficios estaban destinados especialmente a los hombres, y se verá claramente en el libro en el mundo del periodismo, uno de los pilares que sustentan la trama de la novela, porque una mujer solo podía aspirar a secretaria, llevando temas de papeleo, pero era impensable que ellas mismas pudieran llegar a ser redactoras, que era la ilusión con la que crece la protagonista de la novela. Elisa Montero va a contarnos en primera persona su lucha por conseguir ser alguien por sí misma, de disfrutar con aquello que le gusta y para lo que vale, porque descubriremos cómo la protagonista va a tener que hacerse pasar por hombre, crear un alter ego para poder publicar en El Demócrata, un periódico modesto en el que entra a trabajar como ayudante de la secretaria, contando con el beneplácito, aunque a regañadientes, de su madrina, Manuela Montero, la mujer que se hace cargo de ella desde que llega a Madrid, una viuda adinerada que parece guardar algún que otro secreto, y en cuya casa Elisa es consciente de que se organizan reuniones literarias más o menos clandestinas, y donde se opina sobre política en un momento complicado de la historia de España.
"(...) el caciquismo, el hambre y el alfabetismo eran los tres grandes artífices de la vida en el campo o de aquellos menos afortunados de la ciudad. Así, aquellos debates tomaban tintes políticos, sin pretenderlo, cuando reclamaban la modernización de una sociedad que a duras penas sabía lo que esa palabra significaba. Y, entretanto, la guerra de Marruecos seguía aniquilando a los jóvenes, sepultados como perros en la arena del desierto".
Gracias a la información de los distintos periódicos de la época y de las noticias que afectan a los numerosos protagonistas, conoceremos la llegada al poder de Primo de Rivera, la sucesión de presidentes que vieron los ojos de los habitantes de la España de principios del siglo XX, la guerra de Marruecos con el desastre de Annual, la pobreza en la que vivían los habitantes del mundo rural, en contraposición a los fastos a los que asistían en una gran ciudad como Madrid los representantes de las clases pudientes... "Papel y tinta" sirve como fiel reflejo de la época. La autora ha sabido plasmar sin duda esas diferencias entre campo y ciudad, y dentro de la propia ciudad, las diferencias entre las clases sociales más acomodadas y las personas que les servían, donde no parecía importar nada que la mujer trabajara para ganarse su sustento. Si algo ha demostrado María Reig con esta, su primera novela, es que ha llevado a cabo una importante labor de documentación para crear una historia redonda, tocando muchos y variados temas, tomando como excusa la afición por el periodismo de la protagonista y describiendo de manera sublime sus paseos por el Madrid de las primeras décadas del siglo XX, de forma tan conseguida que los que no somos de esa ciudad pero hemos tenido el placer de visitarla en algún momento hemos podido disfrutar avanzando con los protagonistas por sus calles y saboreando algún que otro dulce en la pastelería con más renombre de la zona, o asistiendo junto a ellos a bailes y tertulias literarias, actuaciones de circo o espectáculos a los que hemos sacado partido gracias al buen hacer de María como autora. Estoy convencida de que si los que no somos de la capital hemos podido disfrutar de esos paseos a los que nos invita la autora con su prosa, los que vivan allí han podido recorrer sin ningún esfuerzo esos mismos escenarios disfrutándolos aún más si cabe, porque la historia ha hecho que nos dejemos llevar de la mano de los personajes y los acompañemos en sus aciertos y errores a través de una ciudad que es una protagonista más de la novela.

María Reig usa a Elisa Montero como motor principal de la trama. La protagonista va a narrar en primera persona sus vivencias, sus anhelos, sus preocupaciones, y cómo afrontan cada uno de sus conocidos los problemas que surgen en su día a día, especialmente sus amigas y confidentes, por un lado Benedetta de Luca, la amiga con la que comparte secretos en la adolescencia y que acaba acomodándose a lo que se esperaba de ella dentro de su estatus social, que ve cumplidos sus objetivos cuando su padre concierta su boda con un militar con el que va a ser feliz teniendo hijos, y por otro Catalina Folch, con la que es fácil sentirse identificada, pieza fundamental en la trama, que estudia en la Residencia de Señoritas de María de Maeztu, y que no tiene ninguna intención de ser salvada por ningún hombre, sino que aspira a ser importante por ella misma, formándose en una profesión en la que poder subsistir, a pesar de pertenecer a una familia más o menos acomodada, sin tener que depender de ningún apoyo masculino, aunque todo ello por decisión propia, porque si "Papel y tinta" tiene algo es que es un homenaje a la mujer y a lo que tuvo que luchar por hacerse un hueco en un mundo dominado por el hombre, que parece estar al frente de todas las decisiones importantes y bajo cuya tutela debe crecer la mujer, en una sociedad que verá lógico que una señorita de buena familia solo aspirara a casarse logrando un buen partido. La gran ciudad, Madrid como una protagonista más de la novela, y esos pensamientos, aparecen como salvadores al principio de la trama. Elisa, nuestra protagonista, es separada de su padre y hermanos, de una vida de pobreza, en la que además supondría un lastre (los hermanos siempre podían ayudar al padre en el campo, con sus brazos; su fragilidad sólo traería problemas a la familia). Esta disyuntiva entre campo y ciudad, entre ricos y pobres, clases trabajadoras y familias pudientes, miembros de familias adineradas que cuentan con servicio, pueden asistir a las mejores fiestas, vestir las mejores galas... queda bien reflejada en el libro. "Papel y tinta" no es solo la historia de una niña pobre que gracias a la caridad de una tía rica que decide recogerla puede acceder a una educación y a unos privilegios que de otra forma tendría vetados; es un repaso por la historia reciente de España, por la lucha de la mujer por hacerse un hueco. No es una novela que vaya en contra de los hombres, pero sí contra la sociedad imperante a principios del pasado siglo, con ideas preconcebidas de lo que se esperaba de hombres y mujeres según su condición social, con la mujer relegada en muchos casos a madre de familia y esposa fiel de un gran hombre como meta final, sin apenas derecho a opinar, aunque ya apuntando la novela la lucha de algunas por salir de esa desigualdad.

María Reig ha creado un personaje fuerte, al menos en sus convicciones, con sus luces y sus sombras, que sabe aprovecharse de las facilidades que Madrid y la convivencia con su tía le ofrecen para acceder a una educación que de otro modo le estaría negada, a la lectura de periódicos en casa de su madrina, a dedicar su tiempo libre a aprender a escribir en una vieja máquina, practicando también con el piano... formándose como una buena señorita digna del mejor marido, según las ideas y moral de la época, una joven que disfruta asistiendo a fiestas, vistiendo las mejores galas, que accede a comprometerse con un próspero banquero buscando salir de las garras de su tía y de su moral estricta, pendiente solo del qué dirán y de cómo debe comportarse una mujer en sociedad por lo que esperan de ella, y que pese a todo no renuncia a su sueño, ser periodista, algo impensable en la época, que obliga a la protagonista a probar fortuna en el periódico en el que trabaja como ayudante de la secretaria, colando un artículo con seudónimo, que resulta todo un éxito y abre la posibilidad de una colaboración ficticia entre el alter ego por ella creado, con personalidad masculina, y el periódico en el que colabora, poniendo en jaque su propia integridad, puesto que las colaboraciones con el periódico obligan al ficticio periodista, Pedro Liébana, a compartir espacio y fiestas con la protagonista femenina, movidos ambos por el círculo de amistades en el que se mueven la madrina y tía de Elisa, Manuela Montero, y el dueño del periódico, muy amigo de la familia. La trama está llena de secuencias comprometidas para Elisa, que debe lidiar con una doble personalidad si quiere resultar creíble como periodista y no ser descubierta en su engaño para conseguirlo, tarea en la que colaborarán sus amigas más allegadas.

"Papel y tinta" ha resultado un libro interesante, especialmente me ha gustado porque trata una etapa de la historia de España que no está demasiado estudiada, al menos a nivel de estudios obligatorios, que tienen tendencia a pasar casi de puntillas por el convulso siglo XX, al menos en lo que a España se refiere. Se nota que la autora ha hecho una labor ingente de investigación, que ha consultado mucha documentación (lástima que yo misma no haya podido ampliar algunos de los temas que se plantean en el libro por falta de tiempo), seguramente hemerotecas que le han llevado a consultar ejemplares de periódicos de la época, y hay que reconocer que ha sabido plasmar muy bien toda esa información, haciendo que forme parte de la historia, sin que para nada resulten pesados esos datos, sino que más bien van entrando ganas, a medida que avanzas en la lectura, de investigar más sobre los hechos citados. Para ser una primera obra, hay que reconocer el mérito de la autora. A muchos pueden asustar las casi ochocientas páginas con las que cuenta la trama, pero se dejan leer, y se avanza bien en la lectura del libro, aunque si tuviera que ponerle una pega, es el haber utilizado muy pocos capítulos, solo dieciséis para toda la extensión del libro, dividido a su vez en solo cuatro partes, entendibles porque hablan de Elisa, Pedro Liébana, Señora De Las Heras y Rosales, y Elisa Montero. No sé si os pasa a vosotros, pero personalmente, cuando cojo un libro extenso, trato de avanzar intentando acabar los capítulos, para dejar las cosas más o menos claras cuando retomo de nuevo la lectura, y con este libro esto me ha resultado un poco difícil, porque los capítulos han resultado ser demasiado extensos, y aunque hay partes dentro de ellos fácilmente separadas, que ayudan a seguir la lectura, personalmente soy partidaria de capítulos menos extensos, pero esto no deja de ser una opinión personal, y como siempre es cuestión de gustos. Creo que es el único pero que puedo ponerle a la trama, una historia muy bien llevada, con personajes potentes, con sus luces y sombras, para nada perfectos, tanto los masculinos como los femeninos, una primera obra de la autora que sin duda nos ha dejado huella, y aunque resulte repetitivo en mis últimas reseñas, una autora a la que sin duda habrá que seguir la pista, porque en esta primera obra ha dejado el listón muy alto, pero estoy convencida de que si se propone volver a escribir otro libro, sin duda va a triunfar, porque ha demostrado, con un lenguaje claro y sencillo, escogiendo hablar de una época convulsa de la historia de nuestro país, que tiene mucho que decir en el mundo de las letras, y aquí estaremos los que la hemos descubierto con ganas de seguir leyendo cosas suyas. 

Si no habéis tenido oportunidad de leer este libro, intentad acercaros a él, porque os va a gustar, sobre todo si lo leéis pausadamente, sin que Cronos os marque una fecha en el calendario para terminar su lectura, saboreando poco a poco cómo evoluciona el personaje de Elisa y todos aquellos que la rodean. No os arrepentiréis. Lectura recomendable, sin duda.

¡Nos leemos!

martes, 5 de marzo de 2019

El abrazo del monstruo, de Félix J. Palma.

Nueva reseña para #SoyYincanera, un libro de intriga que a pesar de su gran cantidad de páginas se devora, y que fácilmente vuela entre nuestras manos. No tuve la suerte de conseguir uno de los pocos ejemplares puestos a disposición del grupo de yincaneros de Madrid, pero me animé a adquirir un ejemplar del libro porque conocía de buenas referencias al autor, y me apetecía introducirme en su obra, ya que no pude hacerlo con su anterior trilogía, aunque me consta que está a mi disposición en la biblioteca de mi ciudad, así que no descarto en un futuro dedicar parte de mi tiempo a esta aventura victoriana ideada por el autor. A la espera de encontrar tiempo para tan buen propósito, vamos con la reseña del libro que hoy traigo a este pequeño espacio virtual.

Datos técnicos del libro


Título: El abrazo del monstruo
Autor: Félix J. Palma
Editorial: Editorial Planeta, S. A.
Ediciones Destino. Colección Áncora y Delfín. Volumen 1452.
Formato: Rústica con solapas
ISBN: 978-84-233-5489-4
Primera edición: enero de 2019
736 páginas
PVP.: 21'90€


Sinopsis
Diego Arce es un reconocido escritor de novelas de misterio que no atraviesa su mejor momento creativo. Tras los ruegos de su editor, decide resucitar al mítico personaje al que debe su fama: "el Monstruo", un aterrador psicópata que secuestraba niñas en la Barcelona modernista. Pero una noche, mientras Diego y su mujer asisten a una fiesta, alguien decide llevar la ficción a la realidad: imitar al Monstruo secuestrando a la hija de Diego, Ariadna, de siete años, y proponerle al escritor el mismo juego macabro que en su novela. Si quiere recuperarla, durante los siguientes días Diego deberá superar tres pruebas en directo, a cada cual más espantosa. Comienza así una terrible carrera contrarreloj para descubrir quién está detrás del secuestro. Al mismo tiempo que debe demostrar al mundo hasta dónde es capaz de llegar para salvar a su hija, también tendrá que escarbar en su pasado, con la ayuda de su mujer y del inspector Rocamora, para descubrir quién puede desearle tanto mal. Pero ¿y si el mismísimo Monstruo hubiera escapado de la novela de Diego para acabar lo que él le impidió terminar?
Una historia sobre los terrores y fantasmas de la infancia y cómo proyectan su sombra sobre el hombre adulto.
Una historia de superación, de amor y de enfrentamiento a nuestros miedos más profundos.
¿Qué serías capaz de hacer para salvar a tu hija?

Datos sobre el autor
Félix J. Palma (Sanlúcar de Barrameda, 1968) es escritor, profesor de escritura creativa y coach literario. Como novelista ha publicado, entre otras, La Hormiga que quiso ser Astronauta (2001) y Las corrientes oceánicas (Premio de Novela Luis Berenguer, 2005). Pero su consagración como narrador se la debe a su Trilogía victoriana, que se ha publicado en 27 países, ha obtenido numerosos galardones y ha aparecido en la lista de best sellers de The New York Times. Está formada por las novelas El mapa del tiempo (XL Premio Ateneo de Sevilla, 2008), El mapa del cielo (2012) y El mapa del caos (2014). Ha obtenido más de un centenar de premios por sus relatos, reunidos en El vigilante de la salamandra (1998), Las interioridades (2001), Los arácnidos (2003) y El menor espectáculo del mundo (2010).
Con El abrazo del monstruo se adentra en el terreno del thriller psicológico.
Fotografía del autor: ©María Fortea

Impresiones sobre el libro

En El abrazo del monstruo encontramos como protagonista a Diego Arce, un escritor en horas bajas, a pesar de que logró cosechar un gran triunfo con su novela "Sangre y ámbar", lo que le ha permitido llevar una vida más o menos acomodada junto a su esposa Laura y su pequeña hija Ariadna, de siete años de edad. Pese al apoyo del público y de su editor, deseoso de que el escritor inicie una nueva aventura literaria en la que reviva a su protagonista anterior, el Monstruo, que tanto ha influido en el volumen de ventas de la obra del escritor, al que ahora el éxito parece haber abandonado puesto que no ha logrado cosechar nuevos éxitos con sus libros posteriores, que no han contado ni con el beneplácito del público ni de la crítica, Diego se halla reacio a escribir de nuevo sobre ese personaje, salido de su imaginación y de sus miedos infantiles, porque si algo tiene "Sangre y ámbar" es que es un compendio de una historia real adornada con la imaginación del escritor, que fue escrita para exorcizar los propios miedos que han acompañado a Diego a lo largo de su infancia y adolescencia, y que todavía lo acompañaban en su edad adulta. Bajo ningún concepto entra en la mente del escritor revivir al monstruo que tanto le ha hecho sufrir a lo largo de su vida, muy presente en sus repetidas pesadillas, porque quiere hacerse un nombre como escritor, y considera que con lo ganado con esa obra tiene más que suficiente para vivir de manera desahogada, pero las circunstancias que se darán desde el inicio de la novela le harán revivir sus miedos.

Con esta premisa iniciamos la lectura de El abrazo del monstruo, que ya atrapa al lector en sus primeras líneas, echando mano de una frase del genio de la novela de terror, Stephen King:
"Los monstruos son reales, y los fantasmas también: viven dentro de nosotros y, a veces, ellos ganan."
Si esta introducción ya despierta nuestras ganas para meternos de lleno en la lectura del libro, no nos tiran para atrás las primeras líneas de la trama, donde el misterio ya está servido:
"Porque nada sucede solo, en el mismo momento en que su hija era secuestrada, Diego apuraba su tercera copa de vino de la noche. Antes de tomar otra, se recordó a sí mismo que había prometido no beber demasiado. En él, el alcohol tenía más efectos que la simple borrachera."
Novela escrita con un lenguaje claro y sencillo, algunos pasajes del libro ideado por Diego Arce son tomados como referencia y transcritos en la propia historia para hacer más creíble la trama y convertir en un personaje más al Monstruo, que parece haber escapado de las páginas que trajeron el éxito al escritor, convertido ahora en el protagonista principal de la historia. Estamos ante lo que podemos definir como una novela gótica, reflejada en los pasajes transcritos de la afamada "Sangre y ámbar", ambientada en la Barcelona de principios del siglo XX, enmarcada en el ritmo trepidante que como buen thriller impone la historia narrada en "El abrazo del monstruo".

Si la novela cuenta con Diego y Laura como protagonistas principales, como padres de la niña secuestrada, cabe destacar también el elenco de sospechosos que van a pulular por las páginas del libro, todos ellos personajes peculiares y con muchos matices, que van a despertar la imaginación del lector intentando descubrir si alguno de ellos sería capaz de infringir tanto dolor y lo más importante, cuál sería el motivo que podría llevarlos a actuar así en caso de resultar culpables. En cuanto al equipo encargado de la investigación del secuestro, destaca por encima de todos la figura del Inspector Rocamora, amigo del matrimonio formado por Laura y Diego, a los que une una relación especial: fue el asesor policial de Diego en algunos de sus libros y está profundamente enamorado de Laura.

El libro invita a seguir leyendo. Queremos saber quién es el verdadero culpable del secuestro, y nuestras pesquisas van avanzando al ritmo que parecen hacerlo las investigaciones del Inspector Rocamora y su equipo, acompañando a Laura y Diego en el desasosiego por el que se ven obligados a pasar, especialmente Diego, que será a partir del momento del secuestro de su hija el centro de todas las miradas, obligado a superar una serie de pruebas que van ganando en dificultad, si quiere recuperar a su hija con vida, tomando como escenario para su desarrollo la red de redes; las pruebas se deben desarrollar en estricto directo, sin que puedan ser manipuladas, so pena de acabar con la vida de la secuestrada. Van cobrando importancia en el libro los distintos flashbacks que ponen de manifiesto la infancia y juventud del escritor y su familia, intentando buscar al posible responsable de un daño tan grande, posiblemente como respuesta a una venganza largamente ideada. Importará saber quién, y lo sabremos bastantes páginas antes de que termine el libro, pero pese a todo ese conocimiento no quita intriga a la trama, porque necesitaremos también conocer el cómo y el porqué, y a medida que avanzamos en la lectura vamos formándonos nuestra propia idea de los motivos que pueden llevar a alguien a intentar vengarse de forma cruel de otra persona, sin importarle que la moneda de cambio para esa satisfacción personal que persigue con su venganza sea una niña de siete años, a priori inocente de las barbaridades que cualquiera de sus progenitores hubieran podido causar tiempo atrás. El secuestrador va a tomar como referencia la novela de Diego Arce, "Sangre y ámbar", para someter al escritor al llamado Juego de los Retos, si quiere recuperar con vida a su hija, al igual que tuvieron que someterse los padres de las niñas secuestradas que protagonizaron el citado best seller del autor. El nivel de complejidad de las pruebas, el hecho de que se desarrollen en directo sin que sus resultados puedan ser manipulados, bajo la atenta mirada de los internautas, que se debaten entre la compasión por las atrocidades a las que debe someterse el escritor si quiere volver a ver con vida a su hija y el propio morbo que les supone asistir como público privilegiado al desarrollo de esas pruebas, desde la propia intimidad de sus casas, es un punto a destacar en el libro, y hace que la intriga se mantenga a lo largo de la trama. Como lectores seremos partícipes de ese dolor de los padres, de las dificultades a las que deben hacer frente, y dudaremos si Diego será capaz de resistir esas pruebas para recuperar a su hija. Si algo tenemos claro a la hora de avanzar en la lectura es que el escritor no es para nada un héroe, ni siquiera para su hija; es un personaje sencillo, más bien débil, lleno de miedos, con sus luces y sus sombras, y esa incertidumbre que provoca la lectura, sobre cómo actuará el escritor ante las dificultades que se le plantean en las páginas del libro, contribuye a agilizar la lectura, lo que hace que las páginas vuelen entre nuestras manos, a pesar del grosor del libro.

Pero no solo será ese tratamiento del dolor humano a través de la morbosidad que generan las redes sociales el único tema tratado en el libro. Encontramos metaliteratura, con alusiones a algunas obras de estilo gótico, así como la transcripción de pasajes de una novela dentro de la propia trama que representa "El abrazo del monstruo". Particularmente no me han molestado para nada esos pasajes de otra obra dentro de la historia. Es más, si Félix J. Palma decidiera escribir "Sangre y ámbar" no dudaría ni un segundo en leerla, a pesar de que los distintos spoilers que de ella se hacen en la historia que hoy tratamos resten algo del elemento sorpresa que se espera de todo buen libro.

No sé si ha quedado claro a lo largo de esta reseña que he disfrutado con la trama que Félix nos plantea en el libro y también con los personajes por él creados, para nada perfectos, con sus matices y sus tonos de gris. Me ha gustado encontrarme ciertos toques paranormales reflejados en los recuerdos y pesadillas a los que tiene que hacer frente el escritor, he sentido al "monstruo" como un personaje más de la trama, y no me ha importado conocer su "identidad" bastantes páginas antes de concluir la lectura del libro. Ha sido un placer conocer a Félix como escritor, y como comenté en un principio, no descarto acercarme a su anterior obra, esa trilogía victoriana que tantos éxitos parece haber cosechado. Tiene mérito que "El abrazo del monstruo" suponga una primera inclusión del autor en el mundo del thriller, y creo que ha pasado la prueba con nota. Seguramente la trama tenga fallos, y quizá a algún que otro lector le sobren páginas, pero yo personalmente he disfrutado mucho con esta lectura, en las dos subtramas planteadas, en los temas tratados (relaciones padres e hijos, superación de miedos, lucha con uno mismo, pasado y presente, la necesidad de ser aceptados por los demás... incluso el toque sobrenatural), he disfrutado con la forma de plantear y desarrollar la historia, a pesar de sus pequeños fallos, algunos de los cuales pueden ser solventados con una revisión algo más minuciosa en futuras ediciones. En definitiva, estamos ante una novela ágil, absorbente en su contenido, y que invita a seguir leyendo, llena de sorpresas, y con una historia muy bien defendida, apoyada en una trama sacada de la imaginación de uno de los personajes, y que incita al lector a conocer algo más de esa obra ficticia de la que tanto se habla. Todo un acierto. Lo dicho, si ese libro ve la luz, me tiro de cabeza a leerlo, y creo que eso es mérito de Félix, que ha conformado en su obra un dos en uno, a cual más interesante. No me importaría conocer más detalles sobre ese monstruo de principios del siglo XX, a pesar de que el escritor lo haya encerrado a modo de exorcismo en las páginas de un libro:
"Por el poder que la palabra me otorga, te expulso de mis pesadillas y te encierro en el papel."
Supongo que como pasa con todas las novedades, de este libro vamos a leer opiniones totalmente a favor y en contra; todo es cuestión de gustos. Personalmente, lo he disfrutado y lo recomiendo, no sé si porque me ha cogido en un buen momento lector, aunque prefiero pensar que es mérito del autor, que me ha envuelto en su historia y gracias a su quehacer me he dejado llevar y lo he disfrutado. Si tenéis oportunidad de acercaros al libro, no lo dudéis, porque se lee muy bien y sobre todo, se disfruta.

¡Nos leemos!

lunes, 4 de febrero de 2019

NO ES TIEMPO DE PEROS, de David Jiménez "El Tito".

Volvemos a la carga con las reseñas para #SoyYincanera. No es lo único que leemos, pero en mi caso particular estas lecturas son las únicas que últimamente encuentran un comentario en el blog por mi parte. Espero que el tiempo se ponga de mi lado, aunque ya sé que eso es prácticamente muy difícil, y puedan ser muchos más los libros aquí comentados, porque leer, lo que se dice leer, sigo leyendo, de eso no tengáis la menor duda.
Sin más, vamos con los datos técnicos del libro:

Título original: No es tiempo de peros
Autor: David Jiménez "El Tito"
Editorial: Ediciones Versátil S. L.
Formato: Tapa rústica con solapas
ISBN: 978-84-17451-31-8
Primera edición: diciembre de 2018
416 páginas.

Sinopsis (tomada del propio libro)

Ella ya no es esa policía tímida que no se atrevía a mirarlo a la cara.
Él ya ni siquiera es policía.
Ambos han pagado un peaje demasiado alto por trabajar al margen de la ley. Ahora lo único que los une es una causa común: encontrar al Cazador.
Pero compartir un objetivo no los convierte en compañeros, solo en socios; unos socios que tendrán que lidiar con una relación amor-odio basada en engaños.
Para Zoe, Marcial es el mejor medio para descubrir al verdadero culpable de la muerte de su novio. Para Marcial, Zoe es la única compañía humana que no le resulta insoportable. 
La búsqueda del Cazador los une en un nuevo caso, pero esta vez nada será igual. Marcial ya no tiene una placa que le impida desafiar las normas, y Zoe simplemente ha dejado de cumplirlas. Ambos iniciarán un descenso a los suburbios de Cartagena en la investigación de una trama de blanqueo de capitales que salpicará de sangre los cimientos de la ciudad.

Datos sobre el autor

David Jiménez, "El Tito". (Cartagena, 1978). Es Licenciado en Biología por la Universidad de Murcia. Después de haber desarrollado su carrera como biólogo en el ámbito del control de calidad, en la actualidad trabaja en la represión del contrabando como agente marítimo de Vigilancia Aduanera.
Ha sido colaborador de Castellón Noticias, como especialista en género negro, hasta su debut literario con Muertes de sobremesa (ACEN, 2015). Dos años después llegó Inspector Solo (Ediciones Versátil, 2017) y ahora No es tiempo de peros. Una serie de novelas que pueden leerse como una trilogía o de forma independiente.

Facebook: David Jiménez El Tito
Twitter: @DJM_eltito

Impresiones sobre el libro

Si bien en las tapas del propio libro se comenta que esta historia puede ser leída o bien como parte de una trilogía, o bien de forma independiente, soy de la modesta opinión de que No es tiempo de peros se va a disfrutar mucho más si se lee de forma ordenada, porque es el claro ejemplo de la evolución de unos personajes que van a sufrir en sus propias carnes una total transformación.

En Muertes de sobremesa tendremos el placer de encontrar a Marcial Lisón, un inspector de policía huraño, solitario, nunca dado a demostrarles a sus compañeros lo que realmente piensa, acostumbrado a trabajar según sus métodos, sin compartir apenas espacio de trabajo con los demás agentes del cuerpo, y apodado por ellos como Inspector Solo, porque la única compañía que de verdad acepta es la de su galga Sola, su auténtica aliada en lo personal, y que por tanto influirá también en lo profesional. Una investigación del pasado que quedaría a medias sin cerrar, cuando Marcial era apenas un agente policial, vuelve en Muertes de sobremesa años después, cuando aparece el cuerpo desnudo y sin vida de Enma, la mujer de Villanueva, en otra época el mentor de Marcial Lisón, sentado frente a la mesa de su cocina, con dos tazas de café frente a ella y el dedo anular amputado. Esta premisa, la búsqueda del llamado "Asesino del café" será la que marque la acción en este primer título. Aquí conoceremos a un Marcial implicado en la investigación, que tomará como algo personal, porque la misma le llevará a descubrir aspectos desconocidos para él de su propio pasado, haciendo de la trama un viaje a la historia personal del personaje, de quien comenzaremos a comprender su forma de actuar. Porque si algo tiene el Marcial creado por David Jiménez es que resulta ser un personaje redondo, con sus luces y sombras, en ocasiones más de estas últimas, con el que el lector no siempre empatiza, por sus métodos rudos, por su forma de actuar, por ese aislamiento que parece querer mantener del resto del mundo, pero un personaje en el que también se puede confiar, que mantiene su pizca de humanidad cuando trata con su fiel galga, y cuya coraza parece que ha sido capaz de atravesar Zoe, su compañera en comisaría, y cuya evolución sí que merece ser mencionada a lo largo de estos tres títulos. Si en el primer libro encontramos una Zoe con una personalidad tímida, que intenta buscar su sitio en la investigación en la que se ve involucrada y en la propia comisaría en la que es destinada, intentando horadar la personalidad de Marcial, acercándose a él y tratando de comprender los motivos de su forma de actuar, permitiéndose incluso mantener una relación íntima con uno de sus compañeros, será el desenlace de esta propia relación la que modifique su actitud y su personalidad en los libros posteriores. De nuevo incido en la premisa de que se pueden leer los libros de manera independiente, pero teniendo en cuenta que no son títulos demasiado extensos y que pueden comprarse a un precio asequible en versión digital, recomiendo encarecidamente que sean leídos en orden para aprovechar mejor todos los matices de los personajes y de la historia. Os dejo los enlaces a la página de Amazon por si alguien se anima a adentrarse en estos títulos, que desde ya le digo que no se va a arrepentir.

-Muertes de sobremesa
-Inspector Solo
-No es tiempo de peros

Si ya entre el primer y el segundo libro podemos ver una evolución de los personajes y del buen hacer de David como escritor, podemos afirmar que con esta última entrega de la obra se ha superado a sí mismo, y los seguidores de Marcial Lisón, y de todos los personajes por los que habíamos sufrido en entregas anteriores hemos quedado totalmente satisfechos con esta última publicación, en la que se dan respuesta a todos los interrogantes planteados en los dos libros anteriores, y como lectores, disfrutamos de ese punto de "justicia divina" que lleva al protagonista a lo largo de las páginas a descubrir todo un entramado de corrupción y malas artes que conmociona tanto a la ciudad de Cartagena, escenario elegido por David para el desarrollo de esta compleja y completa trama, como a los miembros más destacados de su comisaría, donde encontramos buenos y malos, personajes grises, con matices... y todo lo que les rodea, porque de la mano de Marcial y Zoe, recorremos la ciudad de Cartagena, en especial los bajos fondos, aquellas zonas por las que no suelen transitar los turistas, convirtiéndose la novela en una crítica social en la que se ponen de manifiesto el mundo en el que se mueven los confidentes de la propia policía, delincuentes de medio pelo, camellos que transitan por barrios marginales y yonkis que solo buscan conseguir su dosis, y todo ello enmarcado en el mundo de la corrupción que parece afectar a las grandes empresas de la zona, políticos, abogados y a algunos miembros del cuerpo policial; en este sentido, No es tiempo de peros constituye una auténtica novela negra que destaca por su crítica social, fomentada en unos personajes fuertes, especialmente Marcial, con una trama muy bien hilvanada, que va creciendo a medida que se avanza en las páginas de estos tres libros, que mantiene el suspense, que incita a seguir leyendo, porque a medida que pasamos las hojas vamos sufriendo con el personaje principal, queremos saber qué hace y por qué lo hace, siempre con la alegre compañía de su perra Sola, que es sin duda lo que más conmueve en la trama, un animal que ha sufrido y va a sufrir mucho en la historia, en paralelo a su dueño, con el que le mantiene una relación de lealtad, porque la lealtad es lo que se vende en este libro (en esta trilogía en general), de Marcial hacia su compañera y de él mismo hacia las personas a las que cree que debe algo, porque le han ayudado a formarse en sus inicios, y con los que ha compartido experiencias complicadas, aunque el tiempo se encargue de recordarle que nadie es perfecto y que todo el mundo puede acabar corrompiéndose, pero la lealtad que el personaje mantiene hacia su animal de compañía, hacia unos niños que han perdido a sus padres (a los que controla de lejos, mirando por su bienestar, no permitiendo que se pierda su recuerdo...), esa lealtad que mueve al protagonista y que él mismo exige a todo aquel que con él se cruza, es el engranaje que parece centrar la forma de actuar de Marcial y lo que hace que podamos llegar a entender algunas de sus formas de actuar aunque no siempre las podamos compartir. Como quizá no podamos compartir la evolución de Zoe Ochoa, la pareja con la que Marcial ha llevado a cabo sus investigaciones y que ahora, en No es tiempo de peros, cuando Marcial ha pedido una excedencia en el cuerpo que puede llegar a ser definitiva, a pesar de que ella sigue en comisaría, actúa movida por la venganza, porque si algo sacamos en claro de la historia anterior, Inspector Solo, es que evoluciona negativamente en la vida de los personajes protagonistas, Marcial y Zoe, quedando los dos marcados por sendas muertes, y el descubrimiento de qué ha motivado estas muertes y quién era el último responsable de las mismas es lo que mueve a los protagonistas en esta nueva etapa, encontrando una trama de lo más negra que va dirigida a saciar el ansia de venganza de los mismos y a buscar respuestas a las dudas planteadas en los libros anteriores. Si bien es cierto que la historia queda cerrada, los lectores de David vamos a tener que conformarnos con imaginar un final para estos personajes, porque parece ser que el autor ha cerrado la historia y de momento no va a ver más historias protagonizadas por ellos, y es algo que vamos a echar en falta, porque Marcial Lisón ha calado hondo en nuestro pensamiento, y si hicimos una campaña para que el autor se pusiera manos a la obra para cerrar la trama, porque nos dejó noqueados en el segundo libro sin saber qué le iba a pasar al personaje, ahora hemos quedado huérfanos de todos, especialmente de Marcial, Sola y Zoe, que quedarán sin duda en nuestra retina por mucho tiempo.

Debo reconocer que llevaba mucho tiempo con Muertes de sobremesa esperando turno en mi lector, y que cuando me animé con él me arrepentí de no haberlo hecho mucho antes, porque me encantó la trama, el fuerte personaje creado del que quería saber más, el punto de intriga, los asesinatos... En definitiva, disfruté con la lectura de ese libro, a pesar de que lo hice en digital, y siempre me cuesta más disfrutar de ese formato, pero cuando llegó a mis manos Inspector Solo comprendí que Marcial había llegado para quedarse, y que quería, necesitaba saber cómo continuaba el libro. Con No es tiempo de peros, David me ha ganado, estoy deseando saber en qué va a embarcarse, porque seguro que en #SoyYincanera estaremos ahí para apoyarle. Nos ha dejado huérfanos de Marcial y Sola (hay algo que no voy a perdonarle, creo que muchos os imagináis qué es) pero espero que su próxima aventura literaria sea al menos tan buena como la que aquí hoy traemos, porque está claro que el autor ha evolucionado como escritor, ha sabido crear escuela, y ha demostrado que es capaz de crear una historia redonda dejando al lector con ganas de más. Personalmente la he disfrutado, de eso espero que no haya quedado duda, y quedo a la espera de nuevas aventuras, protagonizadas espero, por un personaje tan potente como ha sido Marcial. David se ha puesto el listón muy alto; sus lectores se lo agradecemos.

Para concluir, algunas frases retomadas del libro, entre las muchas que se pueden sacar:
"(...) Hace mucho tiempo que las personas son un mero accidente ocasional en su día a día, una piedra en el zapato de la que no siempre sabe desprenderse. Solo Zoe ha sido capaz de darle sentido a un diálogo en los últimos años. Tan solo ella ha convertido las palabras en una compañía tan grata como el silencio, como las miradas cómplices de Sola."
"Le gusta la oscuridad. Siempre ha tenido la sensación de que la luz es cómplice de la mentira, una aliada incondicional empeñada en mostrarnos solo lo que queremos ver. La oscuridad es más sincera, más leal. Ella no se deja engatusar por falsas promesas, por frases afeitadas para regalar el oído."
"Aún no se ha acostumbrado a la soledad de ese nuevo hogar. La casa es fría, impersonal; cuatro paredes y un techo donde almacenar reproches, dudas y miserias.
También algún desengaño.
Ese miércoles ha cargado dos más en la mochila invisible que todos portamos a la espalda y que vamos llenando de desgracias; un lastre que echa los hombros hacia delante y hace arrastrar los pasos, que nos convierte en muertos vivientes, en zombis que caminan enajenados y sin sentido por la vida. Al parecer, al hado no le ha parecido suficiente que la investigación de Matías Jairo no haya arrojado resultado alguno todavía y ha decidido prescribirle una dosis extra de infortunio restregándole por la cara que esa teoría sobre el Pilonga no era más que una milonga." 
En conclusión, lectura altamente recomendable, no dudéis en darle una oportunidad a los tres títulos que conforman la historia si finalmente caen en vuestras manos. 

lunes, 7 de enero de 2019

Tarro-Libros 2019. De nuevo a la carga con la iniciativa.

Una rápida entrada para afirmar que sí, que de nuevo me apunto a la iniciativa del Tarro-Libros 2019.
¿En qué consiste? Dudo mucho que haya alguien que no haya oído hablar de esta iniciativa que puso en marcha Carmen, del blog Carmen y amigos, pero no tengo ningún problema en volver a contar en qué consiste este reto.


La iniciativa es muy sencilla, consiste en ir guardando un euro, o la moneda del país del que seáis, por cada uno de los libros leídos durante el 2019; si se puede, se comparten las lecturas con el resto de miembros del grupo en facebook (el plazo para pedir la entrada en el grupo termina el 31 de enero, y si estáis interesados en participar podéis pedir el ingreso AQUÍ).
Nos comprometemos a no abrir el tarro, la hucha o el recipiente que elijamos para guardar nuestras monedas hasta el último día del año, y con lo que recopilemos, compramos, como no puede ser de otra forma, más libros. Fácil, ¿verdad?
Y se recomienda ir anotando los títulos leídos, así como agenciarse una libreta para ir anotando las recomendaciones del resto de amigos del grupo. Los libros pendientes no se reducen, más bien entran ganas de seguir leyendo, porque a lo largo del año serán muchos los títulos recomendados, y nos entrarán unas ganas locas de disfrutar con lo que otros recomiendan, pero disfrutamos con los libros y de eso se trata.

Este año he cambiado de tarro, voy a utilizar una pequeña cajita de galletas con aire escocés, que tiene el tamaño perfecto para guardar la pequeña libreta en la que voy anotando mis lecturas.


Y como "El taller de libros prohibidos", de Olalla García, me ha acompañado entre finales de diciembre y los primeros días de enero de este año que empieza, pongo ya mi primer euro en la cajita, esperando que se vea acompañado por muchos más.

Y nada, solo deciros que os animéis, que este reto realmente no cuesta mucho, se trata de disfrutar leyendo y ahorrar para comprar nuevos libros con los que seguir disfrutando. Todo un bucle, pero merece la pena. ¡Nos leemos en el Tarro-Libros 2019!




"El taller de libros prohibidos", de Olalla García.

Está claro que la actividad en #SoyYincanera no va a bajar de ritmo; terminamos el 2018 con la lectura simultánea del libro que hoy os traigo, y empezamos el 2019 publicando la reseña del mismo. Esperemos que este nuevo año nos acerque lecturas tan interesantes como las que pudimos disfrutar en el año que se ha ido, y que sean muchos los que se animen a seguir las locuras del grupo. Sin más, vamos con los datos técnicos del libro a reseñar:

Título: El taller de libros prohibidos
Autora: Olalla García
Editorial: Penguin Random House Grupo Editorial, S.A.U. -Ediciones B-
Formato: Tapa dura con sobrecubierta
ISBN: 978-84-666-6433-2
576 páginas
Primera edición: octubre de 2018
Primera reimpresión: noviembre de 2018
P.V.P.: 21'90€





Sinopsis (tomada del propio libro)

Un thriller histórico ambientado en el fascinante mundo del libro en el siglo XVI.
Alcalá de Henares, 1572. La joven librera Inés Ramírez acaba de quedar viuda y ha de ponerse al frente del negocio familiar. Pronto descubre que su esposo poseía la clave de acceso al único ejemplar de un libro prohibido, cuya desaparición había sido ordenada por el poder político y la Iglesia siglos atrás.
Con la colaboración de Pierre Arbús, un oficial de imprenta francés, inicia la investigación. Tendrá que tratar con personajes de todo tipo: maestros impresores, eruditos, delincuentes, nobles de alta cuna... Y todo bajo la sombra omnipresente de la Inquisición, que vela por controlar el pensamiento y la palabra, y la estricta censura de Felipe II.
Novela de intriga histórica, El taller de libros prohibidos nos transporta a la época en la que imprimir libros, venderlos y leerlos podía ser una actividad sumamente peligrosa.


Datos sobre la autora

Olalla García (Madrid, 1973) estudió Historia en la Universidad de Alcalá, para la que actualmente trabaja como profesora de literatura. Ha publicado con gran éxito cinco novelas: Ardashir, rey de Persia (2005), Las puertas de seda (2007), El jardín de Hipatia (2009), Rito de paso (Ediciones B, 2014) y En tierra de Nadie (2016). También ha traducido al castellano numerosas obras de autores clásicos y modernos. Desde hace diez años colabora estrechamente con diversas editoriales como escritora, traductora y lectora.
Para saber más sobre ella y su obra, visita su web: http://www.olallagarcia.com/
Datos sobre la autora tomados del propio libro.
Fotografía de la autora: © Rafael Molina

Impresiones sobre el libro

Si tengo algo claro es que #SoyYincanera está resultando una experiencia muy grata, tanto a la hora de haber encontrado un estupendo grupo humano con el que compartir lecturas como a la hora de conocer a nuevos autores y sus obras. Las dos experiencias están resultando muy interesantes, y lo de descubrir la obra de autores a los que no había tenido el placer de leer es algo que sin duda agradezco. Este es el caso de la autora de la que hoy os hablo, Olalla García, que si bien no es una escritora novel, su obra "El taller de libros prohibidos" ha sido mi primera aproximación a su trabajo y debo reconocer que ha resultado una experiencia bastante grata, aunque debo puntualizar que estamos ante un libro de novela histórica, que en ocasiones puede resultar algo lento, a pesar de que encierra entre sus páginas una buena intriga, y da cuenta de una manera magistral de una época y un escenario concretos, la Alcalá de Henares de finales del siglo XVI, bajo el reinado de Felipe II, haciendo hincapié en un oficio muy arraigado por aquellas fechas, tratándose de la ciudad de Alcalá, con su Universidad y sus alumnos, necesitados de libros para llevar a cabo sus estudios; y es precisamente este mundo, el de la impresión y la configuración del libro el que Olalla García toma como referente para hacer de "El taller de libros prohibidos" todo un tratado de lo que significaban los libros en la época, y todo lo que traía tras de sí, para los dueños de imprentas y los trabajadores a su cargo, la confección de los libros que luego debían servir a los estudiantes de la Universidad, y a todos aquellos que quisieran acercarse a la palabra divina, bajo las leyes que marcaban las autoridades religiosas, con la Inquisición a la cabeza, porque alejarse de los cánones establecidos por la Iglesia bien podía ser objeto de persecución y castigos mayores.
"En opinión de los inquisidores, los libros representaban uno de los mayores soportes de la fe y, por la misma razón, uno de sus peores enemigos. Ellos solo se bastaban para salvar un alma o para condenarla."
"(...) en un mundo de ideas irreconciliables, guiado por la intransigencia y el miedo más viscerales, los libros también pueden traer consigo ruina y muerte."
La autora centra su historia en la ciudad de Alcalá de Henares, en pleno siglo XVI, durante el reinado de Felipe II, allá por el año 1572, con la Universidad en pleno apogeo, lo que propicia la gran cantidad de imprentas, talleres de encuadernación, y todo un conjunto de oficios dedicados al mundo del libro y lo que esto conllevaba (los estudiantes acudían a los talleres a comprar los materiales y las obras que necesitaban para sus estudios, proliferaban los oficios especializados en la encuadernación de estos libros, entre tiradores, batidores, aprendices, maestros, oficiales y dueños de los negocios...). Aunque eran muchos los talleres dedicados a esta importante labor, todos tenían clientela y podían sobrevivir gracias al mundo estudiantil, a pesar de las prohibiciones que tanto la Iglesia como la figura del rey habían impuesto de imprimir o no determinadas obras, so pena de ser tratados como herejes, lo que conllevaría que los dueños de los talleres, así como sus familias, y todos los que para ello trabajaban acabaran en la más completa ruina o purgando sus pecados en galeras o en la hoguera; tal era la dificultad a la que tenían que enfrentarse en este complicado siglo XVI, y la autora ha sabido plasmarlo a la perfección, tomando como referente a su personaje principal, Inés Ramírez, una joven viuda que debe ponerse al frente del negocio familiar, un taller de impresión, que antes regentaba su esposo, muerto de forma inesperada unos meses antes, y que debe luchar contra las tradiciones de la época, que no veían con buenos ojos que fuera una mujer la que estuviera al frente de este tipo de negocios, en la mentalidad de la época orientados a los varones. La descripción del funcionamiento del taller de impresión, la lista de libros que estaba permitido imprimir y los que no pasaban la censura, los registros a los que estaban sometidos los talleres por parte de las autoridades, la explicación de cómo se encuaderna un libro, y las diferentes manos por las que dicho libro pasa dentro de ese taller. Con esta forma de acercarnos al funcionamiento interno de un taller de impresión la autora consigue que el lector viva esta experiencia como si la estuviera viendo in situ, y ello no es debido solo a lo bien que está descrito el libro en sus múltiples pasajes, sino al lenguaje utilizado, que nos acerca a la época que describe de una manera excepcional, aunque en ocasiones emplee unas palabras adecuadas a la época, propias del oficio de impresor, y que tenemos la suerte de poder consultar en un glosario al final del libro, junto con un apéndice en el que se hace mención a los múltiples personajes que aparecen en la trama, ya que la autora combina personajes reales con otros ficticios, y quizá ese gran elenco de protagonistas pueda hacer que en algún momento se pierda un poco el eje de la trama, pero si echamos mano a consultar el apéndice final a medida que vamos leyendo, es mucho más sencillo seguir la lectura, y no perderse entre el gran entramado que la autora ha urdido en su obra, que cuenta con un misterio a resolver, que afecta a Inés y a los negocios de su fallecido marido y que ella se empeña en desentrañar, centrándose en la búsqueda de un libro de los considerados prohibidos, reclamado por unos y otros, para salvaguardarlo o para quemarlo para siempre; esta búsqueda se convierte en parte central de la trama, y las actitudes de los distintos personajes tendrán mucho que ver con este tema.

Del mismo modo que la autora toma a su personaje como eje central para explicar el funcionamiento de los talleres de impresión, utiliza a Inés Ramírez como prototipo de mujer fuerte, que debe luchar ante las dificultades que supone ser una joven y "desamparada" viuda en la España del siglo XVI. Si hablamos del papel de la mujer en esos oscuros tiempos que tan bien ha sabido reflejar la autora, estamos ante una obra a la que merece acercarse sin ningún género de dudas. La autora ha sabido reflejar muy bien las dificultades a las que debía enfrentarse la mujer, tomando como referencia la fuerza de la joven viuda, la beatería de su madre y de las damas de compañía, más pendientes de lo que puedan pensar de Inés que de su propio interés. La figura de su hermana, una mujer adelantada a su tiempo y que decide por sí misma, sin importar el qué dirán, pondrán el punto de humor en la trama. La autora ha sabido crear unos personajes femeninos fuertes, y eso se le agradece. Este ha sido un punto a su favor, que queda bien complementado con la aparición de personajes masculinos potentes, de todas las clases sociales, a las que Inés se deberá enfrentar, destacando sobre ellos Pierre Arbús, un oficial de imprenta francés que entrará en la vida de Inés y la ayudará a encontrar el libro prohibido, y del que como lector no sabes muy bien si confiar o desconfiar, porque como ocurre en toda buena intriga, este personaje tendrá sus luces y sombras, y nos deparará sorpresas a lo largo de la trama.

Hablando de la importancia que se le daba a la mujer en el siglo XVI, os dejo unas cuantas frases que encontramos en el libro:
"A diferencia de lo que ocurría en su Francia natal, donde hombres y mujeres se sentaban juntos a la mesa, las españolas solían alimentarse en sus habitaciones o en la cocina, junto a los criados y aprendices. No acostumbraban a presentarse en el comedor junto a los varones de la casa; y, cuando lo hacían, se sentaban en el suelo para mantenerse en completo silencio."
 "Volved a casa, Inés, a rezar por el alma de vuestro esposo, como es vuestro deber. Aquí regentamos un negocio decente. No permitimos el acceso a mujeres que tienen la desvergüenza de vagar por la calle como perro sin dueño."
"Las mujeres han de ser pacientes para sufrir a sus maridos, madres amantes de sus hijos, amables con sus vecinos, prudentes en materia de honor y ofrecer buena y honesta compañía a sus esposos." (Juan Luis Vives)
"Habían transcurrido poco más de seis meses desde el fallecimiento de su marido. Y toda viuda decente se debía al menos a un año de luto; un año recluida en una estancia."
"Se deba el caso de que la reputación de la hembra resultaba más frágil que la del varón, pues si a este solo se le juzga en base a sus actos, a ella se le sentenciaba por meras sospechas." 
En general, estamos ante una buena historia, gracias a la cual descubrimos cómo sería la Alcalá de finales del XVI y en general el ambiente que se viviría en España, en eterna lucha entre el poder religioso y el avance de la cultura, que se favoreció con la difusión de la imprenta, dando posibilidad a que muchos fueran los que accedieran a títulos que las autoridades eclesiásticas consideran como herejía o como algo prohibido. Todo este ambiente de lucha y difusión de la cultura queda perfectamente reflejado en este libro, que sirve al lector para reflexionar sobre el papel de la mujer, de la mano de protagonistas femeninas potentes, a las que la autora ha dotado de fuerza y determinación para sobresalir en un mundo de hombres, a pesar de sus supuestas debilidades. Un ambiente muy bien reflejado, unos protagonistas potentes, una intriga que queda servida desde los inicios de la trama y que se mantiene a lo largo de toda la historia, y un lenguaje cuidado que nos acerca a la España del siglo XVI, gracias a una documentación que está claro que la autora domina, son los ingredientes que hacen de este libro una historia redonda con la que el lector sin duda disfrutará, a pesar de que en algunos momentos la trama quede ralentizada; a pesar del ritmo lento en algunos momentos, y de la cantidad de personajes que pululan por la historia, el apéndice final hace que no salgamos de la trama, y que disfrutemos con la historia de Inés y Pierre Arbús, porque los intereses de ambos, cada uno en un sentido, serán al final el interés del lector, que querrá saber sin duda qué pasa finalmente con el "De Viris Illustribus", el libro que parece despertar el interés de muchos de los personajes que encontramos por la trama, buenos y malos, y como toda buena intriga, muchos de ellos guardan también secretos e intereses personales, y eso enriquece sin duda la trama. Por mi parte, decir que estamos ante una lectura muy recomendable, a la que quizá hay que dedicar algo de tiempo, para saborear y asimilar todo lo que la autora quiere contarnos. Sin duda, me apunto su nombre para seguirle la pista y acercarme en otro momento a su obra, que me ha dejado buen sabor de boca. Os animo a disfrutar con ella.