lunes, 4 de febrero de 2019

NO ES TIEMPO DE PEROS, de David Jiménez "El Tito".

Volvemos a la carga con las reseñas para #SoyYincanera. No es lo único que leemos, pero en mi caso particular estas lecturas son las únicas que últimamente encuentran un comentario en el blog por mi parte. Espero que el tiempo se ponga de mi lado, aunque ya sé que eso es prácticamente muy difícil, y puedan ser muchos más los libros aquí comentados, porque leer, lo que se dice leer, sigo leyendo, de eso no tengáis la menor duda.
Sin más, vamos con los datos técnicos del libro:

Título original: No es tiempo de peros
Autor: David Jiménez "El Tito"
Editorial: Ediciones Versátil S. L.
Formato: Tapa rústica con solapas
ISBN: 978-84-17451-31-8
Primera edición: diciembre de 2018
416 páginas.

Sinopsis (tomada del propio libro)

Ella ya no es esa policía tímida que no se atrevía a mirarlo a la cara.
Él ya ni siquiera es policía.
Ambos han pagado un peaje demasiado alto por trabajar al margen de la ley. Ahora lo único que los une es una causa común: encontrar al Cazador.
Pero compartir un objetivo no los convierte en compañeros, solo en socios; unos socios que tendrán que lidiar con una relación amor-odio basada en engaños.
Para Zoe, Marcial es el mejor medio para descubrir al verdadero culpable de la muerte de su novio. Para Marcial, Zoe es la única compañía humana que no le resulta insoportable. 
La búsqueda del Cazador los une en un nuevo caso, pero esta vez nada será igual. Marcial ya no tiene una placa que le impida desafiar las normas, y Zoe simplemente ha dejado de cumplirlas. Ambos iniciarán un descenso a los suburbios de Cartagena en la investigación de una trama de blanqueo de capitales que salpicará de sangre los cimientos de la ciudad.

Datos sobre el autor

David Jiménez, "El Tito". (Cartagena, 1978). Es Licenciado en Biología por la Universidad de Murcia. Después de haber desarrollado su carrera como biólogo en el ámbito del control de calidad, en la actualidad trabaja en la represión del contrabando como agente marítimo de Vigilancia Aduanera.
Ha sido colaborador de Castellón Noticias, como especialista en género negro, hasta su debut literario con Muertes de sobremesa (ACEN, 2015). Dos años después llegó Inspector Solo (Ediciones Versátil, 2017) y ahora No es tiempo de peros. Una serie de novelas que pueden leerse como una trilogía o de forma independiente.

Facebook: David Jiménez El Tito
Twitter: @DJM_eltito

Impresiones sobre el libro

Si bien en las tapas del propio libro se comenta que esta historia puede ser leída o bien como parte de una trilogía, o bien de forma independiente, soy de la modesta opinión de que No es tiempo de peros se va a disfrutar mucho más si se lee de forma ordenada, porque es el claro ejemplo de la evolución de unos personajes que van a sufrir en sus propias carnes una total transformación.

En Muertes de sobremesa tendremos el placer de encontrar a Marcial Lisón, un inspector de policía huraño, solitario, nunca dado a demostrarles a sus compañeros lo que realmente piensa, acostumbrado a trabajar según sus métodos, sin compartir apenas espacio de trabajo con los demás agentes del cuerpo, y apodado por ellos como Inspector Solo, porque la única compañía que de verdad acepta es la de su galga Sola, su auténtica aliada en lo personal, y que por tanto influirá también en lo profesional. Una investigación del pasado que quedaría a medias sin cerrar, cuando Marcial era apenas un agente policial, vuelve en Muertes de sobremesa años después, cuando aparece el cuerpo desnudo y sin vida de Enma, la mujer de Villanueva, en otra época el mentor de Marcial Lisón, sentado frente a la mesa de su cocina, con dos tazas de café frente a ella y el dedo anular amputado. Esta premisa, la búsqueda del llamado "Asesino del café" será la que marque la acción en este primer título. Aquí conoceremos a un Marcial implicado en la investigación, que tomará como algo personal, porque la misma le llevará a descubrir aspectos desconocidos para él de su propio pasado, haciendo de la trama un viaje a la historia personal del personaje, de quien comenzaremos a comprender su forma de actuar. Porque si algo tiene el Marcial creado por David Jiménez es que resulta ser un personaje redondo, con sus luces y sombras, en ocasiones más de estas últimas, con el que el lector no siempre empatiza, por sus métodos rudos, por su forma de actuar, por ese aislamiento que parece querer mantener del resto del mundo, pero un personaje en el que también se puede confiar, que mantiene su pizca de humanidad cuando trata con su fiel galga, y cuya coraza parece que ha sido capaz de atravesar Zoe, su compañera en comisaría, y cuya evolución sí que merece ser mencionada a lo largo de estos tres títulos. Si en el primer libro encontramos una Zoe con una personalidad tímida, que intenta buscar su sitio en la investigación en la que se ve involucrada y en la propia comisaría en la que es destinada, intentando horadar la personalidad de Marcial, acercándose a él y tratando de comprender los motivos de su forma de actuar, permitiéndose incluso mantener una relación íntima con uno de sus compañeros, será el desenlace de esta propia relación la que modifique su actitud y su personalidad en los libros posteriores. De nuevo incido en la premisa de que se pueden leer los libros de manera independiente, pero teniendo en cuenta que no son títulos demasiado extensos y que pueden comprarse a un precio asequible en versión digital, recomiendo encarecidamente que sean leídos en orden para aprovechar mejor todos los matices de los personajes y de la historia. Os dejo los enlaces a la página de Amazon por si alguien se anima a adentrarse en estos títulos, que desde ya le digo que no se va a arrepentir.

-Muertes de sobremesa
-Inspector Solo
-No es tiempo de peros

Si ya entre el primer y el segundo libro podemos ver una evolución de los personajes y del buen hacer de David como escritor, podemos afirmar que con esta última entrega de la obra se ha superado a sí mismo, y los seguidores de Marcial Lisón, y de todos los personajes por los que habíamos sufrido en entregas anteriores hemos quedado totalmente satisfechos con esta última publicación, en la que se dan respuesta a todos los interrogantes planteados en los dos libros anteriores, y como lectores, disfrutamos de ese punto de "justicia divina" que lleva al protagonista a lo largo de las páginas a descubrir todo un entramado de corrupción y malas artes que conmociona tanto a la ciudad de Cartagena, escenario elegido por David para el desarrollo de esta compleja y completa trama, como a los miembros más destacados de su comisaría, donde encontramos buenos y malos, personajes grises, con matices... y todo lo que les rodea, porque de la mano de Marcial y Zoe, recorremos la ciudad de Cartagena, en especial los bajos fondos, aquellas zonas por las que no suelen transitar los turistas, convirtiéndose la novela en una crítica social en la que se ponen de manifiesto el mundo en el que se mueven los confidentes de la propia policía, delincuentes de medio pelo, camellos que transitan por barrios marginales y yonkis que solo buscan conseguir su dosis, y todo ello enmarcado en el mundo de la corrupción que parece afectar a las grandes empresas de la zona, políticos, abogados y a algunos miembros del cuerpo policial; en este sentido, No es tiempo de peros constituye una auténtica novela negra que destaca por su crítica social, fomentada en unos personajes fuertes, especialmente Marcial, con una trama muy bien hilvanada, que va creciendo a medida que se avanza en las páginas de estos tres libros, que mantiene el suspense, que incita a seguir leyendo, porque a medida que pasamos las hojas vamos sufriendo con el personaje principal, queremos saber qué hace y por qué lo hace, siempre con la alegre compañía de su perra Sola, que es sin duda lo que más conmueve en la trama, un animal que ha sufrido y va a sufrir mucho en la historia, en paralelo a su dueño, con el que le mantiene una relación de lealtad, porque la lealtad es lo que se vende en este libro (en esta trilogía en general), de Marcial hacia su compañera y de él mismo hacia las personas a las que cree que debe algo, porque le han ayudado a formarse en sus inicios, y con los que ha compartido experiencias complicadas, aunque el tiempo se encargue de recordarle que nadie es perfecto y que todo el mundo puede acabar corrompiéndose, pero la lealtad que el personaje mantiene hacia su animal de compañía, hacia unos niños que han perdido a sus padres (a los que controla de lejos, mirando por su bienestar, no permitiendo que se pierda su recuerdo...), esa lealtad que mueve al protagonista y que él mismo exige a todo aquel que con él se cruza, es el engranaje que parece centrar la forma de actuar de Marcial y lo que hace que podamos llegar a entender algunas de sus formas de actuar aunque no siempre las podamos compartir. Como quizá no podamos compartir la evolución de Zoe Ochoa, la pareja con la que Marcial ha llevado a cabo sus investigaciones y que ahora, en No es tiempo de peros, cuando Marcial ha pedido una excedencia en el cuerpo que puede llegar a ser definitiva, a pesar de que ella sigue en comisaría, actúa movida por la venganza, porque si algo sacamos en claro de la historia anterior, Inspector Solo, es que evoluciona negativamente en la vida de los personajes protagonistas, Marcial y Zoe, quedando los dos marcados por sendas muertes, y el descubrimiento de qué ha motivado estas muertes y quién era el último responsable de las mismas es lo que mueve a los protagonistas en esta nueva etapa, encontrando una trama de lo más negra que va dirigida a saciar el ansia de venganza de los mismos y a buscar respuestas a las dudas planteadas en los libros anteriores. Si bien es cierto que la historia queda cerrada, los lectores de David vamos a tener que conformarnos con imaginar un final para estos personajes, porque parece ser que el autor ha cerrado la historia y de momento no va a ver más historias protagonizadas por ellos, y es algo que vamos a echar en falta, porque Marcial Lisón ha calado hondo en nuestro pensamiento, y si hicimos una campaña para que el autor se pusiera manos a la obra para cerrar la trama, porque nos dejó noqueados en el segundo libro sin saber qué le iba a pasar al personaje, ahora hemos quedado huérfanos de todos, especialmente de Marcial, Sola y Zoe, que quedarán sin duda en nuestra retina por mucho tiempo.

Debo reconocer que llevaba mucho tiempo con Muertes de sobremesa esperando turno en mi lector, y que cuando me animé con él me arrepentí de no haberlo hecho mucho antes, porque me encantó la trama, el fuerte personaje creado del que quería saber más, el punto de intriga, los asesinatos... En definitiva, disfruté con la lectura de ese libro, a pesar de que lo hice en digital, y siempre me cuesta más disfrutar de ese formato, pero cuando llegó a mis manos Inspector Solo comprendí que Marcial había llegado para quedarse, y que quería, necesitaba saber cómo continuaba el libro. Con No es tiempo de peros, David me ha ganado, estoy deseando saber en qué va a embarcarse, porque seguro que en #SoyYincanera estaremos ahí para apoyarle. Nos ha dejado huérfanos de Marcial y Sola (hay algo que no voy a perdonarle, creo que muchos os imagináis qué es) pero espero que su próxima aventura literaria sea al menos tan buena como la que aquí hoy traemos, porque está claro que el autor ha evolucionado como escritor, ha sabido crear escuela, y ha demostrado que es capaz de crear una historia redonda dejando al lector con ganas de más. Personalmente la he disfrutado, de eso espero que no haya quedado duda, y quedo a la espera de nuevas aventuras, protagonizadas espero, por un personaje tan potente como ha sido Marcial. David se ha puesto el listón muy alto; sus lectores se lo agradecemos.

Para concluir, algunas frases retomadas del libro, entre las muchas que se pueden sacar:
"(...) Hace mucho tiempo que las personas son un mero accidente ocasional en su día a día, una piedra en el zapato de la que no siempre sabe desprenderse. Solo Zoe ha sido capaz de darle sentido a un diálogo en los últimos años. Tan solo ella ha convertido las palabras en una compañía tan grata como el silencio, como las miradas cómplices de Sola."
"Le gusta la oscuridad. Siempre ha tenido la sensación de que la luz es cómplice de la mentira, una aliada incondicional empeñada en mostrarnos solo lo que queremos ver. La oscuridad es más sincera, más leal. Ella no se deja engatusar por falsas promesas, por frases afeitadas para regalar el oído."
"Aún no se ha acostumbrado a la soledad de ese nuevo hogar. La casa es fría, impersonal; cuatro paredes y un techo donde almacenar reproches, dudas y miserias.
También algún desengaño.
Ese miércoles ha cargado dos más en la mochila invisible que todos portamos a la espalda y que vamos llenando de desgracias; un lastre que echa los hombros hacia delante y hace arrastrar los pasos, que nos convierte en muertos vivientes, en zombis que caminan enajenados y sin sentido por la vida. Al parecer, al hado no le ha parecido suficiente que la investigación de Matías Jairo no haya arrojado resultado alguno todavía y ha decidido prescribirle una dosis extra de infortunio restregándole por la cara que esa teoría sobre el Pilonga no era más que una milonga." 
En conclusión, lectura altamente recomendable, no dudéis en darle una oportunidad a los tres títulos que conforman la historia si finalmente caen en vuestras manos. 

lunes, 7 de enero de 2019

Tarro-Libros 2019. De nuevo a la carga con la iniciativa.

Una rápida entrada para afirmar que sí, que de nuevo me apunto a la iniciativa del Tarro-Libros 2019.
¿En qué consiste? Dudo mucho que haya alguien que no haya oído hablar de esta iniciativa que puso en marcha Carmen, del blog Carmen y amigos, pero no tengo ningún problema en volver a contar en qué consiste este reto.


La iniciativa es muy sencilla, consiste en ir guardando un euro, o la moneda del país del que seáis, por cada uno de los libros leídos durante el 2019; si se puede, se comparten las lecturas con el resto de miembros del grupo en facebook (el plazo para pedir la entrada en el grupo termina el 31 de enero, y si estáis interesados en participar podéis pedir el ingreso AQUÍ).
Nos comprometemos a no abrir el tarro, la hucha o el recipiente que elijamos para guardar nuestras monedas hasta el último día del año, y con lo que recopilemos, compramos, como no puede ser de otra forma, más libros. Fácil, ¿verdad?
Y se recomienda ir anotando los títulos leídos, así como agenciarse una libreta para ir anotando las recomendaciones del resto de amigos del grupo. Los libros pendientes no se reducen, más bien entran ganas de seguir leyendo, porque a lo largo del año serán muchos los títulos recomendados, y nos entrarán unas ganas locas de disfrutar con lo que otros recomiendan, pero disfrutamos con los libros y de eso se trata.

Este año he cambiado de tarro, voy a utilizar una pequeña cajita de galletas con aire escocés, que tiene el tamaño perfecto para guardar la pequeña libreta en la que voy anotando mis lecturas.


Y como "El taller de libros prohibidos", de Olalla García, me ha acompañado entre finales de diciembre y los primeros días de enero de este año que empieza, pongo ya mi primer euro en la cajita, esperando que se vea acompañado por muchos más.

Y nada, solo deciros que os animéis, que este reto realmente no cuesta mucho, se trata de disfrutar leyendo y ahorrar para comprar nuevos libros con los que seguir disfrutando. Todo un bucle, pero merece la pena. ¡Nos leemos en el Tarro-Libros 2019!




"El taller de libros prohibidos", de Olalla García.

Está claro que la actividad en #SoyYincanera no va a bajar de ritmo; terminamos el 2018 con la lectura simultánea del libro que hoy os traigo, y empezamos el 2019 publicando la reseña del mismo. Esperemos que este nuevo año nos acerque lecturas tan interesantes como las que pudimos disfrutar en el año que se ha ido, y que sean muchos los que se animen a seguir las locuras del grupo. Sin más, vamos con los datos técnicos del libro a reseñar:

Título: El taller de libros prohibidos
Autora: Olalla García
Editorial: Penguin Random House Grupo Editorial, S.A.U. -Ediciones B-
Formato: Tapa dura con sobrecubierta
ISBN: 978-84-666-6433-2
576 páginas
Primera edición: octubre de 2018
Primera reimpresión: noviembre de 2018
P.V.P.: 21'90€





Sinopsis (tomada del propio libro)

Un thriller histórico ambientado en el fascinante mundo del libro en el siglo XVI.
Alcalá de Henares, 1572. La joven librera Inés Ramírez acaba de quedar viuda y ha de ponerse al frente del negocio familiar. Pronto descubre que su esposo poseía la clave de acceso al único ejemplar de un libro prohibido, cuya desaparición había sido ordenada por el poder político y la Iglesia siglos atrás.
Con la colaboración de Pierre Arbús, un oficial de imprenta francés, inicia la investigación. Tendrá que tratar con personajes de todo tipo: maestros impresores, eruditos, delincuentes, nobles de alta cuna... Y todo bajo la sombra omnipresente de la Inquisición, que vela por controlar el pensamiento y la palabra, y la estricta censura de Felipe II.
Novela de intriga histórica, El taller de libros prohibidos nos transporta a la época en la que imprimir libros, venderlos y leerlos podía ser una actividad sumamente peligrosa.


Datos sobre la autora

Olalla García (Madrid, 1973) estudió Historia en la Universidad de Alcalá, para la que actualmente trabaja como profesora de literatura. Ha publicado con gran éxito cinco novelas: Ardashir, rey de Persia (2005), Las puertas de seda (2007), El jardín de Hipatia (2009), Rito de paso (Ediciones B, 2014) y En tierra de Nadie (2016). También ha traducido al castellano numerosas obras de autores clásicos y modernos. Desde hace diez años colabora estrechamente con diversas editoriales como escritora, traductora y lectora.
Para saber más sobre ella y su obra, visita su web: http://www.olallagarcia.com/
Datos sobre la autora tomados del propio libro.
Fotografía de la autora: © Rafael Molina

Impresiones sobre el libro

Si tengo algo claro es que #SoyYincanera está resultando una experiencia muy grata, tanto a la hora de haber encontrado un estupendo grupo humano con el que compartir lecturas como a la hora de conocer a nuevos autores y sus obras. Las dos experiencias están resultando muy interesantes, y lo de descubrir la obra de autores a los que no había tenido el placer de leer es algo que sin duda agradezco. Este es el caso de la autora de la que hoy os hablo, Olalla García, que si bien no es una escritora novel, su obra "El taller de libros prohibidos" ha sido mi primera aproximación a su trabajo y debo reconocer que ha resultado una experiencia bastante grata, aunque debo puntualizar que estamos ante un libro de novela histórica, que en ocasiones puede resultar algo lento, a pesar de que encierra entre sus páginas una buena intriga, y da cuenta de una manera magistral de una época y un escenario concretos, la Alcalá de Henares de finales del siglo XVI, bajo el reinado de Felipe II, haciendo hincapié en un oficio muy arraigado por aquellas fechas, tratándose de la ciudad de Alcalá, con su Universidad y sus alumnos, necesitados de libros para llevar a cabo sus estudios; y es precisamente este mundo, el de la impresión y la configuración del libro el que Olalla García toma como referente para hacer de "El taller de libros prohibidos" todo un tratado de lo que significaban los libros en la época, y todo lo que traía tras de sí, para los dueños de imprentas y los trabajadores a su cargo, la confección de los libros que luego debían servir a los estudiantes de la Universidad, y a todos aquellos que quisieran acercarse a la palabra divina, bajo las leyes que marcaban las autoridades religiosas, con la Inquisición a la cabeza, porque alejarse de los cánones establecidos por la Iglesia bien podía ser objeto de persecución y castigos mayores.
"En opinión de los inquisidores, los libros representaban uno de los mayores soportes de la fe y, por la misma razón, uno de sus peores enemigos. Ellos solo se bastaban para salvar un alma o para condenarla."
"(...) en un mundo de ideas irreconciliables, guiado por la intransigencia y el miedo más viscerales, los libros también pueden traer consigo ruina y muerte."
La autora centra su historia en la ciudad de Alcalá de Henares, en pleno siglo XVI, durante el reinado de Felipe II, allá por el año 1572, con la Universidad en pleno apogeo, lo que propicia la gran cantidad de imprentas, talleres de encuadernación, y todo un conjunto de oficios dedicados al mundo del libro y lo que esto conllevaba (los estudiantes acudían a los talleres a comprar los materiales y las obras que necesitaban para sus estudios, proliferaban los oficios especializados en la encuadernación de estos libros, entre tiradores, batidores, aprendices, maestros, oficiales y dueños de los negocios...). Aunque eran muchos los talleres dedicados a esta importante labor, todos tenían clientela y podían sobrevivir gracias al mundo estudiantil, a pesar de las prohibiciones que tanto la Iglesia como la figura del rey habían impuesto de imprimir o no determinadas obras, so pena de ser tratados como herejes, lo que conllevaría que los dueños de los talleres, así como sus familias, y todos los que para ello trabajaban acabaran en la más completa ruina o purgando sus pecados en galeras o en la hoguera; tal era la dificultad a la que tenían que enfrentarse en este complicado siglo XVI, y la autora ha sabido plasmarlo a la perfección, tomando como referente a su personaje principal, Inés Ramírez, una joven viuda que debe ponerse al frente del negocio familiar, un taller de impresión, que antes regentaba su esposo, muerto de forma inesperada unos meses antes, y que debe luchar contra las tradiciones de la época, que no veían con buenos ojos que fuera una mujer la que estuviera al frente de este tipo de negocios, en la mentalidad de la época orientados a los varones. La descripción del funcionamiento del taller de impresión, la lista de libros que estaba permitido imprimir y los que no pasaban la censura, los registros a los que estaban sometidos los talleres por parte de las autoridades, la explicación de cómo se encuaderna un libro, y las diferentes manos por las que dicho libro pasa dentro de ese taller. Con esta forma de acercarnos al funcionamiento interno de un taller de impresión la autora consigue que el lector viva esta experiencia como si la estuviera viendo in situ, y ello no es debido solo a lo bien que está descrito el libro en sus múltiples pasajes, sino al lenguaje utilizado, que nos acerca a la época que describe de una manera excepcional, aunque en ocasiones emplee unas palabras adecuadas a la época, propias del oficio de impresor, y que tenemos la suerte de poder consultar en un glosario al final del libro, junto con un apéndice en el que se hace mención a los múltiples personajes que aparecen en la trama, ya que la autora combina personajes reales con otros ficticios, y quizá ese gran elenco de protagonistas pueda hacer que en algún momento se pierda un poco el eje de la trama, pero si echamos mano a consultar el apéndice final a medida que vamos leyendo, es mucho más sencillo seguir la lectura, y no perderse entre el gran entramado que la autora ha urdido en su obra, que cuenta con un misterio a resolver, que afecta a Inés y a los negocios de su fallecido marido y que ella se empeña en desentrañar, centrándose en la búsqueda de un libro de los considerados prohibidos, reclamado por unos y otros, para salvaguardarlo o para quemarlo para siempre; esta búsqueda se convierte en parte central de la trama, y las actitudes de los distintos personajes tendrán mucho que ver con este tema.

Del mismo modo que la autora toma a su personaje como eje central para explicar el funcionamiento de los talleres de impresión, utiliza a Inés Ramírez como prototipo de mujer fuerte, que debe luchar ante las dificultades que supone ser una joven y "desamparada" viuda en la España del siglo XVI. Si hablamos del papel de la mujer en esos oscuros tiempos que tan bien ha sabido reflejar la autora, estamos ante una obra a la que merece acercarse sin ningún género de dudas. La autora ha sabido reflejar muy bien las dificultades a las que debía enfrentarse la mujer, tomando como referencia la fuerza de la joven viuda, la beatería de su madre y de las damas de compañía, más pendientes de lo que puedan pensar de Inés que de su propio interés. La figura de su hermana, una mujer adelantada a su tiempo y que decide por sí misma, sin importar el qué dirán, pondrán el punto de humor en la trama. La autora ha sabido crear unos personajes femeninos fuertes, y eso se le agradece. Este ha sido un punto a su favor, que queda bien complementado con la aparición de personajes masculinos potentes, de todas las clases sociales, a las que Inés se deberá enfrentar, destacando sobre ellos Pierre Arbús, un oficial de imprenta francés que entrará en la vida de Inés y la ayudará a encontrar el libro prohibido, y del que como lector no sabes muy bien si confiar o desconfiar, porque como ocurre en toda buena intriga, este personaje tendrá sus luces y sombras, y nos deparará sorpresas a lo largo de la trama.

Hablando de la importancia que se le daba a la mujer en el siglo XVI, os dejo unas cuantas frases que encontramos en el libro:
"A diferencia de lo que ocurría en su Francia natal, donde hombres y mujeres se sentaban juntos a la mesa, las españolas solían alimentarse en sus habitaciones o en la cocina, junto a los criados y aprendices. No acostumbraban a presentarse en el comedor junto a los varones de la casa; y, cuando lo hacían, se sentaban en el suelo para mantenerse en completo silencio."
 "Volved a casa, Inés, a rezar por el alma de vuestro esposo, como es vuestro deber. Aquí regentamos un negocio decente. No permitimos el acceso a mujeres que tienen la desvergüenza de vagar por la calle como perro sin dueño."
"Las mujeres han de ser pacientes para sufrir a sus maridos, madres amantes de sus hijos, amables con sus vecinos, prudentes en materia de honor y ofrecer buena y honesta compañía a sus esposos." (Juan Luis Vives)
"Habían transcurrido poco más de seis meses desde el fallecimiento de su marido. Y toda viuda decente se debía al menos a un año de luto; un año recluida en una estancia."
"Se deba el caso de que la reputación de la hembra resultaba más frágil que la del varón, pues si a este solo se le juzga en base a sus actos, a ella se le sentenciaba por meras sospechas." 
En general, estamos ante una buena historia, gracias a la cual descubrimos cómo sería la Alcalá de finales del XVI y en general el ambiente que se viviría en España, en eterna lucha entre el poder religioso y el avance de la cultura, que se favoreció con la difusión de la imprenta, dando posibilidad a que muchos fueran los que accedieran a títulos que las autoridades eclesiásticas consideran como herejía o como algo prohibido. Todo este ambiente de lucha y difusión de la cultura queda perfectamente reflejado en este libro, que sirve al lector para reflexionar sobre el papel de la mujer, de la mano de protagonistas femeninas potentes, a las que la autora ha dotado de fuerza y determinación para sobresalir en un mundo de hombres, a pesar de sus supuestas debilidades. Un ambiente muy bien reflejado, unos protagonistas potentes, una intriga que queda servida desde los inicios de la trama y que se mantiene a lo largo de toda la historia, y un lenguaje cuidado que nos acerca a la España del siglo XVI, gracias a una documentación que está claro que la autora domina, son los ingredientes que hacen de este libro una historia redonda con la que el lector sin duda disfrutará, a pesar de que en algunos momentos la trama quede ralentizada; a pesar del ritmo lento en algunos momentos, y de la cantidad de personajes que pululan por la historia, el apéndice final hace que no salgamos de la trama, y que disfrutemos con la historia de Inés y Pierre Arbús, porque los intereses de ambos, cada uno en un sentido, serán al final el interés del lector, que querrá saber sin duda qué pasa finalmente con el "De Viris Illustribus", el libro que parece despertar el interés de muchos de los personajes que encontramos por la trama, buenos y malos, y como toda buena intriga, muchos de ellos guardan también secretos e intereses personales, y eso enriquece sin duda la trama. Por mi parte, decir que estamos ante una lectura muy recomendable, a la que quizá hay que dedicar algo de tiempo, para saborear y asimilar todo lo que la autora quiere contarnos. Sin duda, me apunto su nombre para seguirle la pista y acercarme en otro momento a su obra, que me ha dejado buen sabor de boca. Os animo a disfrutar con ella.