lunes, 27 de febrero de 2023

Lo que arrastra la lluvia. Men Marías.

De nuevo volvemos a las reseñas del blog, de la mano de la última lectura conjunta que hemos llevado a cabo a través de Twitter las participantes de #SoyYincanera.

Vamos con los datos técnicos del libro:

 
Título: Lo que arrastra la lluvia
Autora: Men Marías
Editorial: Ediciones B (Penguin Random House Grupo Editorial, S.A.U.)
Formato: Rústica con solapas
ISBN: 978-84-666-7356-3
Primera edición: febrero de 2023
368 páginas.
PVP: 20,90 €

Sinopsis (tomada del propio libro)

Un padre y una hija mueren a la vez en Granada en 2007. Pocos meses después, Marina, madre y esposa de los fallecidos, aparece en un parque. Ha dejado de ser la mujer que era, profesora de latín  y aficionada a la moda, para convertirse en una mendiga que vaga por las calles de la ciudad.
Carmen y su familia viven en el mejor ático de la plaza Bib-Rambla y disfrutan de una vida cómoda y sin preocupaciones. O, al menos, así era hasta que Marina aparece en su camino y acepta la generosidad de Carmen, que se ofrece a ayudarla.
Cuando las vidas de las dos mujeres se cruzan, ambas toman un nuevo rumbo que las conduce hasta las profundidades del alma humana. Y es que, a veces, el agradecimiento puede convertirse en envidia y en sospechas...
Una descarnada novela negra que nos invita a reflexionar sobre los límites del dolor y las fronteras entre la locura y el silencio, pero también sobre la grandeza de la misericordia, la compasión y el amor por el ser humano.


Datos sobre la autora (tomados del propio libro)

Men Marías
(Granada, 1989) se licenció en Derecho y ejerce la abogacía desde los veintitrés años, especializándose en el sector mercantil.
Debutó como escritora con la obra Pukata, pescados y mariscos, que fue galardonada con el Premio de Novela Carmen Martín Gaite 2017. En el género del relato corto ostenta un total de veintiocho menciones de ganadora y finalista en diferentes certámenes literarios españoles e internacionales. Además, es profesora de novela negra en la Escuela de Escritores. En 2021 publicó su primer thriller, La última paloma, con el que cosechó un gran éxito entre los lectores y ganó el Premio de Novela Cartagena Negra 2022.
Lo que arrastra la lluvia es su nueva obra y en ella explora los límites entre la envidia y la locura, pero también las grandezas de la compasión.

© Fotografía de la autora: Vicente Carvajal


Impresiones sobre el libro

Ha sido un verdadero placer reencontrarme de nuevo con la prosa de Men Marías. Ya la pudimos disfrutar en su anterior libro, "La última paloma", que sin duda nos dejó huella, y además, algunas integrantes del grupo #SoyYincanera pudimos asistir a las VIII Jornadas de Novela Negra, en el Cartagena Negra, del que la autora resultó premiada con el VI Premio de Novela Cartagena Negra 2022, con este título, y tuvimos oportunidad de felicitarla en persona. Men Marías es sin duda alguien cercano, que disfruta con lo que cuenta y que ha demostrado que tiene un gran manejo de la lengua y mucha imaginación. Los que disfrutamos con su anterior novela estábamos deseando leer algo nuevo de ella, así que cuando la oportunidad se presentó para #SoyYincanera, no dudé en apuntarme, y no me arrepiento en absoluto.

Si su anterior novela podía calificarse de thriller, por mantener un ritmo constante, "Lo que arrastra la lluvia" es una novela mucho más pausada, tanto, que aunque puede enmarcarse dentro de la llamada novela negra por sus continuos guiños de crítica social, creo que podemos estar de acuerdo en que es una novela de personajes, sobre los que la autora ha volcado los problemas que asolaban (y aún se vislumbran) a la mal llamada clase media española (el hecho de tener un trabajo que te permitiera sobrevivir era sinónimo de vivir bien, frente a otros que no contaban con recursos).

La autora sitúa la trama en Granada, en el año 2008, en plena crisis económica. Dos son las protagonistas principales de la historia: Marina Pastrana y Carmen Salvaterria. Conoceremos a Marina en la peor situación posible, viviendo en un parque, sin trabajo, sin dinero, sin un hogar en el que poder refugiarse, puesto que había sido desahuciada unos días antes. Si esta situación ya es de por sí complicada, pronto sabremos que unos meses antes perdió a su marido y a su hija en un accidente de coche, accidente del que muchos la culpan, y que fue sometida a acoso por parte de periodistas y familiares que le dieron la espalda, culpándola de la muerte de los suyos, aunque la justicia no la hubiera condenado. Son muchas las reflexiones que la autora pone en boca de Marina, lamentándose de no tener nada, y de la poca importancia que se le da al dinero cuando este no falta, cuando no nos preocupamos por pagar por caprichos que no necesitamos, o preferimos desembolsar más por un mismo producto solo por el prestigio de ser cliente de un determinado establecimiento. También reflexiona Marina sobre la muerte de los suyos, y el concepto de castigo, y lo que resulta curioso al lector es que realmente no parece apenada por esas muertes. ¿Será cierto que tuvo algo que ver? Esta intriga se va a mantener a lo largo de toda la trama, como lectores hacemos una especie de investigación paralela para ver qué sucedió con el marido de Marina, y su hija adolescente, y cómo influyó todo ello en la vida de una de las protagonistas.

Estamos ante una novela que nos hace pensar; muchas veces vamos a ponernos en esa situación narrada, y como lectores vamos a reflexionar sobre nuestra propia actitud ante los diferentes temas que se plantean. El ritmo de la novela es pausado, pero no entorpece la lectura ni el disfrute de la misma. Vamos conociendo el personaje de Marina a medida que avanza la trama, y nos vamos a poner en su lugar, porque es una mujer que ha perdido su empleo como profesora de latín en una academia a consecuencia de la crisis, y que ha perdido además a su marido y a su hija, y a la que han despojado de su casa, y que se ve en la necesidad de vivir en la calle pese a que lo tenía todo. Marina es el ejemplo también de muchas personas que se dejaron engañar por el tema de las preferentes, confiando en los responsables de sucursales bancarias a los que conocían desde siempre, confianza que les hizo, como a la protagonista, perder los ahorros y no poder afrontar la hipoteca, pasando la casa a manos del banco sin que se extinga la deuda, perdiendo así todo lo que tenían. Al principio, y tal y como se va planteando la situación de Marina y lo que se ve obligada a hacer para conseguir comida, sentimos lástima, o más bien empatía, por el personaje, porque en este mundo dominado por las dificultades económicas que marca la crisis mundial, nadie parece estar a salvo, y cualquiera puede acabar en esta situación, con lo que ello conlleva, si se cae en la mendicidad, porque está claro que lo que resulta raro o diferente nos da miedo, y la sociedad no acaba de aceptarla, porque creo que nadie quiere formar parte de este mundo de miseria y prefieren obviarlo, creer que no existe.

Si al principio Marina nos da pena, con el avance de la lectura vamos a cambiar nuestros sentimientos hacia ella, y ello va a venir de la mano de la aparición de Carmen, la otra protagonista indiscutible de la trama, una mujer educada, con una buena situación económica y posición social, y que no duda en ayudar al prójimo siempre que  lo necesite, bien económicamente, bien hablando con conocidos para que la mala situación que alguien pueda estar pasando se arregle lo antes posible. Carmen está felizmente casada con Arturo y tiene una hija adolescente, Julia, a la que iremos conociendo gracias a las entradas de un blog que publica, en el que va contando su día a día, centrándose en sus dudas con respecto al amor. Carmen, Arturo y Julia forman una familia feliz, que lo tiene todo, pero que no duda, especialmente Carmen, en compartir con el que no tiene. Quizá demasiada perfección abruma, y no es oro todo lo que reluce, y alguien puede querer aquello que tienen.

Carmen conoce a Marina  en la calle y no duda en invitarla a desayunar para ayudarla, pensando que pudiera ser una mujer maltratada como muchas a las que ella ayuda. Sin conocer apenas nada de su vida, no dudará en invitarla a vivir a su propia casa, tratándola como una más de la familia. A medida que avanza el trato entre Marina y Carmen vamos, al menos es lo que a mí me ha pasado, a ir cambiando nuestra forma de pensar sobre Marina, que lejos de estar agradecida, empieza a creer que Carmen es una persona mala, que no puede ser tan perfecta y que tiene algo que ocultar. La autora consigue que nosotros, como lectores, dudemos también de esa bondad infinita que irradia Carmen, e iremos descubriendo además detalles del pasado de Marina que ayudan a explicar su desconfianza y su recelo. Nosotros, como lectores, iremos sabiendo que hay un enigma a desentrañar en la trama, la muerte del marido y de la hija de Marina, y cuál es el motivo de que muchos creyeran que ella era la culpable de esa muerte. Conoceremos aspectos del tema por unos mails que se intercambian otras dos protagonistas de la trama, Leonor y Lola, esta última encargada de la investigación. 

Aunque parezca que he contado mucho de la trama, no es el caso, porque a estas reflexiones se llega a medida que se avanza en la lectura, que como he comentado es pausada, porque la autora va dejando pistas sobre la vida de Marina y de aquellos que la conocían cuando disfrutaba de buena posición y no tenía los graves problemas a los que debe enfrentarse cuando la conocemos como lectores, pero hay mucho por desentrañar y muchas piezas por encajar, por lo que lo contado es solo una pequeña parte de lo que vamos a ir encontrando en la trama.

Me ha gustado mucho la forma en la que la autora ha partido de un hecho aislado, la aparición de una mendiga en la calle y de que alguien trate de ayudarla, para crear una trama que mantiene una intriga que se puede palpar a lo largo de toda la novela, no solo el esclarecimiento de dos muertes que se plantea desde un principio, sino como pueden estar entrelazadas las vidas de las personas de una forma tan palpable. La autora ha creado un fantástico puzle en este entramado y las piezas del mismo han encajado de manera perfecta. Tuve oportunidad de ver un fragmento de unas declaraciones de la autora en Instagram en la que mencionaba que Granada era una ciudad pequeña y que todos se conocían, que era más difícil aquí no cruzarte con alguien de tu entorno, y en esta novela se ve claramente. Hay muchos personajes, y todos guardan secretos, lo curioso es que sus vidas están más entrelazadas de lo que ellos suponen, y es raro que las intrigas que se plantean en el libro no se hubieran descubierto antes, aunque como lectora he disfrutado atando cabos y relacionando a los distintos personajes a medida que iban apareciendo en la historia.

Estamos ante una novela negra, pausada pero muy interesante, que trata diversos temas, y que nos hace reflexionar ante dualidades como la maldad y la bondad, sin dejar de lado la envidia, el deseo de querer lo que otro tiene, pensando que no lo merece; una novela que habla de la marginación que provoca la pobreza, y del desprecio con el que se mira a los mendigos, que nos hace reflexionar sobre la prostitución por necesidades económicas y por los que solo buscan placer y menosprecian a aquellos que la ejercen... Una novela que trata también sobre el amor: el amor incomprendido, los primeros amores, lo que uno es capaz de hacer por amor; nos acerca también al peligro de las drogas, los malos tratos en el seno de la familia, las infidelidades, las creencias religiosas, los programas de televisión basura... Hay donde elegir, sin duda, y todo ello está escrito de una forma magistral, que va encajando piezas y que va animando a seguir avanzando en la lectura, que si bien resulta pausada en un primer momento, va cogiendo ritmo hasta el desenlace final, en el que todo se cierra, y se aclara, pero estás tan a gusto disfrutando de lo que te ha ido planteando la trama que no hubieras querido que se terminase.

No sé si os he convencido de que esta historia me ha gustado, de que la he disfrutado. No se parece en nada al anterior libro de la autora, pero he disfrutado también mucho con esta historia. Una compañera de lectura comentó que es más del estilo de "Pukata, pescados y mariscos", pero no he tenido oportunidad de leerlo, así que no puedo comparar. Me he anotado el título del libro, por si tuviera suerte y cayera en mis manos en un futuro. De momento no puedo más que recomendaros la lectura de "Lo que arrastra la lluvia", porque Men Marías ha creado una potente historia de personajes y la intriga que ha ideado para que los conozcamos no se queda corta, y nos ha vuelto a deslumbrar con su prosa. Si no habéis tenido oportunidad de conocer a la autora, os recomiendo mucho que os acerquéis a sus libros, "Lo que arrastra la lluvia" no defrauda y "La última paloma" fue todo un descubrimiento.

Gracias a #SoyYincanera, a la autora y a la editorial, por el ejemplar, y quedamos a la espera de que la imaginación de Men Marías dé nuevos frutos en un futuro cercano.

¡Nos leemos!



jueves, 12 de enero de 2023

¿Quién es Olimpia Wimberly? Reseña del último libro de María Frisa.

Volvemos a la carga en #SoyYincanera con las reseñas en el blog. Espero encontrar tiempo y tratar de pasarme más por aquí, al menos es lo que me he propuesto en este inicio de año.

Sin más, vamos con los datos técnicos del libro.

Título: ¿Quién es Olimpia Wimberly?
Autora: María Frisa
Editorial: Penguin Random House Grupo Editorial, S.A.U.
(Ediciones B, colección La Trama).
Formato: Rústica con solapas
ISBN: 978-84-666-7332-7
Primera edición: noviembre de 2022
440 páginas.

Sinopsis (tomada del propio libro)

Es el momento de que Olimpia Wimberly conozca la verdad sobre su pasado.
Es el momento de que tú conozcas a Olimpia.

Intentar detener a Olimpia Wimberly es tan absurdo como pretender frenar un tren de mercancías con la cabeza. Lleva años al mando de un equipo clandestino encargado de solucionar crisis que ni la policía ni el FBI pueden resolver. Pero por primera vez, tras una misión, termina en el hospital.
Es allí donde un anciano al borde de la muerte la reconoce. Se trata de un hombre indocumentado y sin huellas dactilares que acaba de escapar de la cabaña donde lo han tenido secuestrado los últimos treinta años. ¿Quién es? ¿De qué la conoce? ¿Acaso la confunde con otra persona? Olimpia decide investigar al desconocido y descubrir qué esconde. Sin embargo, ni se imagina que, para ello, tendrá que hurgar en las heridas del pasado que incluso se oculta a sí misma.

María Frisa vuelve a demostrarnos su capacidad para tensionar las tramas e introducir giros inesperados. En esta historia nos lleva desde las altas esferas del Washington D.C. actual hasta el Nueva York de los años ochenta en un ambiente de lujo, desenfreno, amores prohibidos y secretos inconfesables.

 Datos sobre la autora (tomados del propio libro)


María Frisa es licenciada en Psicología Clínica y tiene un postgrado en Psiquiatría. Es autora de los premiados libros de cuentos Uno mismo y lo inesperado y Como entonces, así como de la exitosa serie juvenil 75 consejos para sobrevivir. También ha escrito varias novelas, entre las que destacan Breve lista de mis peores defectos, Cómo sobreviví a la madre de Pavlito, y las novelas negras Cuídate de mí y El nido de la araña. En este mismo género podemos enmarcar su última historia: ¿Quién es Olimpia Wimberly?
Su obra narrativa ha sido reconocida con numerosos galardones nacionales e internacionales y traducida a más de diez idiomas.
© Fotografía de la autora: Asis Ayerbe

Impresiones sobre el libro

No es la primera vez que me acerco a los libros escritos por María Frisa. La descubrimos gracias a #SoyYincanera y pudimos disfrutarla en su "Cuídate de mí", y también en "El nido de la araña". Si queréis conocer mis impresiones sobre estos dos títulos anteriores, no tenéis más que pinchar en los correspondientes enlaces. Si no conocéis a la autora y no habéis leído estos dos libros, no sabéis lo que os estáis perdiendo; merecen la pena, estamos ante lecturas trepidantes.

El libro que hoy nos trae hasta aquí, ¿Quién es Olimpia Wimberly? es algo distinto. Al inicio de la trama parece que la historia arranca con bastante ritmo. La protagonista, Olimpia Wimberly, y su equipo, intentan solucionar una "crisis", y los acontecimientos no se desarrollan todo lo bien que deberían. La novela arranca con ritmo. Conocemos a Olimpia, una joven atractiva, ágil, con las ideas claras, de buena familia, y que dedica su tiempo a dos actividades principales: una relacionada con el mundo del arte, al frente de una prestigiosa galería, y su verdadera vocación, oculta a su familia y conocidos y con la que de verdad disfruta, solucionando "crisis" que afectan a altas esferas del poder o a familias pudientes, que prefieren contratar sus servicios y los de su equipo para solventar los problemas que no terminan de arreglar las fuerzas del orden ni los efectivos del FBI. Este "trabajo" al que Olimpia dedica su tiempo se desarrolla en ocasiones al margen de la legalidad, y la galería de arte sirve como tapadera para el cobro de sus servicios. Para llevar a cabo su fin, cuenta con la ayuda de un equipo experto que ella misma ha reclutado, formado por Jacob, especialista en temas informáticos, que coordina el equipo y se encarga de las investigaciones; Erika, buena para pasar desapercibida en cualquier momento y situación, ideal para obtener así todo tipo de información, y Blake, un tipo fornido que suele ser resolutivo en los momentos más complicados. Personalmente me hubiera gustado conocer más datos de los personajes que componen este curioso equipo, porque la trama se va a centrar más en el pasado de Olimpia y su familia, y aunque la autora perfila a los secundarios que trabajan con Olimpia, dejando entrever que ellos mismos guardan secretos, y la propia Olimpia los contrata para descubrir datos que afectan a su familia, me ha faltado más protagonismo para ellos, que creo que hubieran dotado a la historia con algo más de ritmo.

La trama se inicia en marzo de 2018, en el aniversario de un día fatídico para el recuerdo de Olimpia. El 20 de marzo se cumple la efeméride de un hecho culpable de las pesadillas que atenazan a la protagonista, y como lectores vamos a ir descubriendo, poco a poco, qué ocurrió en esa fecha y cómo afectan los acontecimientos del pasado a los hechos que se desarrollan en el presente.

El 20 de marzo no es el mejor día para llevar a cabo una misión para solucionar una de las "crisis" a las que se enfrentan Olimpia y su equipo, y los hechos no se desarrollan todo lo bien que debieran, por lo que la protagonista, de normal precavida en su "trabajo", acaba en el hospital, donde casualmente se va a encontrar con un anciano que ha llegado allí inconsciente, y que la llama por su nombre. Este personaje, que aporta un punto de intriga a las primeras páginas de la trama, es un viejo escritor que al parecer ha permanecido secuestrado durante muchos años, y que tendrá mucho que ver con el pasado de Olimpia.

La autora desarrolla la trama en Estados Unidos, entre las ciudades de Washington y Nueva York, y en dos épocas distintas: la actual, que se desarrolla en el año 2018, y otra pasada, que se desarrolla por los años ochenta del siglo pasado. Gracias a los pasajes que transcurren en el pasado conoceremos datos sobre la historia de la familia de Olimpia, de sus padres, Aaron Wimberly y Pía, y de su tía, Carlotta di Corbera, hermana mayor de Pía, con la que sigue manteniendo un vínculo especial; a pesar de ser una persona fuerte, Olimpia se siente casi como una niña ante su tía, al lado de la que se fue formando tras la muerte de su madre. 

La autora echa mano de capítulos cortos, intercalando escenas que se desarrollan en los ochenta, en las que se ponen de manifiesto las fiestas que se llevaban a cabo en Nueva York, a las que acudía lo más granado del mundo del espectáculo y del arte, a las que eran invitadas las familias pudientes, que se relacionaban en lugares tan emblemáticos como el famoso Studio 54, donde se mezclaban artistas de todos los ámbitos y escritores, fiestas en las que lo más importante era disfrutar, sin importar que se abusara de sustancias nada beneficiosas como el alcohol y las drogas. Este ambiente de lujo y glamour no apto para todos los públicos, solo para algunos privilegiados, es "disfrutado" por las hermanas Corbera, Carlotta y Pía, aunque será Pía, la madre de la protagonista, la que más disfrute de esta situación, ante la atenta tutela de su hermana mayor, preocupada por evitar que su hermana pequeña caiga en malas tentaciones. Este ambiente de desenfreno hará que Pía, la madre de la protagonista, conozca al que será su marido en un futuro, Aaron, y también a un escritor venido a menos, Robert Kerr, que tendrá un papel relevante en la vida de las hermanas y en el presente de nuestra protagonista.

No quiero revelar mucho de la trama, porque ya adelanta bastante la sinopsis. Si me centro en mi opinión personal sobre esta novela, comentar que a mí personalmente me ha gustado. Me consta que ha habido críticas sobre este libro, en cuestión de opiniones ya se sabe, hay tantas como personas que puedan opinar. La autora nos tenía acostumbrados, con sus dos anteriores obras, a unas tramas que se caracterizaban por su ritmo, que no decaía en ningún momento, y siempre dejaba una sorpresa final. El libro que hoy comentamos resulta un poco más pausado. Si bien arranca con una situación extrema, con el equipo en pleno desarrollo de su trabajo, y la protagonista herida, a punto de costarle la vida, a medida que avanzamos en la lectura el ritmo se ralentiza, no es tan frenético, pero a pesar de eso, vamos asimilando los acontecimientos que se van narrando y tomamos conciencia de que los hechos del pasado repercuten en el presente, en concreto en el presente de Olimpia, que se convierte en el siguiente trabajo a desarrollar por el equipo: desentrañar aspectos del pasado de su familia, que afectan a Olimpia porque tienen que ver con la muerte de su madre, que ocurrió siendo ella una niña.

La autora va intercalando escenas del pasado, que siguen un hilo temporal, con escenas que se desarrollan en el presente, y que hacen que como lectores entendamos la sucesión de los hechos. El pasado encierra un secreto, la muerte de Pía, la madre de Olimpia, y la investigación y juicio en torno al responsable de ella. El coincidir en el hospital con un anciano moribundo que la llama por su nombre hace que Olimpia se interese en investigar ese pasado, queriendo acabar con los fantasmas que pueblan sus pesadillas, aunque la investigación le lleve a dudar de su propia familia.

La autora ha sabido jugar con los tiempos, y con la dualidad entre poder y riqueza y desgracias, porque si hay algo claro en esta vida es que el dinero no siempre da la felicidad y el poder no lo compra todo, y los pudientes también se tienen que enfrentar a dificultades en su vida, aunque parezca que los problemas no los acechan. 

El hecho de haber incluido pasajes desarrollados en el pasado y en el presente hace que sean muchos los personajes que pululan por la historia, con lo que es posible que en algún momento nos parezca que quedan algo desdibujados. Personalmente ceo que la autora ha sabido dibujar pinceladas adecuadas de cada uno de ellos, suficientes para dejarnos con la miel en los labios, y hacer que deseemos, al menos es lo que me ha ocurrido a mí, reencontrarnos con algunos de ellos en un futuro no lejano. Tiene pinta de que este libro puede ser el principio de una saga, y personalmente no me importaría que así fuera. Aunque es una historia conclusiva, me han quedado ganas de leer algo más sobre el equipo Wimberly, y verlos en plena acción; estoy segura de que si la autora decide continuar con la saga, en nada que invente una historia protagonizada por este equipo nuevamente, la trama será mucho más rápida. El centrarse en el pasado de la familia Wimberly-Corbera ha hecho que el ritmo quede algo ralentizado, por lo que no podemos hablar de thriller, en mi modesta opinión. Con todo y con eso, personalmente he disfrutado de la trama, y el libro en general me ha gustado. Además, la autora deja una sorpresa casi al final en la que yo no caí, metida como estaba en la resolución del caso.

Y otra cosa que debemos agradecerle a la autora, es la cantidad de datos que da a la hora de avanzar en la trama, en cuanto a temas médicos, para justificar el lujo o contar alguna que otra anécdota que enriquece la trama. A mí personalmente no me molestan estos datos, y en ocasiones tomo nota de ellos, porque creo que también leyendo novelas de intriga se puede aprender.

En definitiva, una novela que personalmente he disfrutado, porque me he dejado llevar por ella. Me he acercado sin tener las expectativas por las nubes, a pesar de que había disfrutado y mucho con las dos anteriores novelas de la autora, y sin leer ninguna opinión a favor ni en contra de este libro. Creo que es mejor acercarse a las lecturas sin saber qué opinan los demás, para no llevarnos chascos.

Me sigue gustando cómo escribe la autora, le seguiré la pista, sin duda, y si en un futuro retornan las historias protagonizadas por Olimpia Wimberly, no me importará seguir leyéndolas, ahora que sí sé quién es esta protagonista, porque con este libro la autora nos ha presentado al personaje, y hemos conocido su pasado y el de su familia, y tiene potencial al frente del equipo que ha formado. Espero encontrarla de nuevo en un futuro.

No sé si os habré convencido de la lectura de este libro, pero creo que podéis darle una oportunidad. A pesar de que supera las 400 páginas, se lee de forma rápida, y no te pierdes en la trama. El binomio pasado-presente está bien desarrollado, la intriga se mantiene y en las páginas hay alguna que otra sorpresa. Recomendable sin duda.

¡Nos leemos!