martes, 21 de mayo de 2019

Reseña: "Todo lo que sucedió con Miranda Huff", de Javier Castillo.

Nueva reseña en el blog, siguiendo con la iniciativa de #SoyYincanera. Algún día, espero que no muy lejano, intentaré subir alguna que otra reseña de los libros que leo por mi cuenta, al margen de esta iniciativa, pero de momento Cronos sigue alineado en mi contra, así que los demás deberán aguardar su turno.

No sé muy bien cómo afrontar la reseña de este título, porque a día de hoy no tengo claro si el libro ha terminado de convencerme o no. Era la primera vez que me acercaba a este autor, y debo reconocer que tenía las expectativas un poco altas, por lo bien que están siendo acogidos sus títulos en todas las redes sociales. Mira que soy de la opinión de que no hay que acercarse a los libros con las expectativas altas, pero debo reconocer que he caído en mi propia trampa, y que quizá esperaba un poco más de la historia. ¿Quiere decir esto que no me ha gustado? No puedo dar un NO rotundo, porque he ido aumentando las ganas de seguir leyendo a medida que pasaban las páginas, pero quizá esperaba mucho más, no sé... A ver ahora cómo explico lo que he sentido.

Como siempre en este blog, vamos con los datos técnicos del libro:
Título: Todo lo que sucedió con Miranda Huff
Autor: Javier Castillo
Editorial: Suma de Letras
Formato: Rústica con solapas
ISBN: 978-84-9129-218-0
448 páginas
Primera edición: marzo de 2019
P.V.P.: 18'90€

Sinopsis (tomada del propio libro)


Un fin de semana en una cabaña en el bosque.
Un matrimonio en crisis.
Una misteriosa desaparición.
¿Qué ha sucedido con Miranda Huff?

Una pareja en crisis decide pasar un fin de semana de retiro en una cabaña en el bosque en Hidden Springs, pero cuando Ryan Huff llega para encontrarse con Miranda la puerta está abierta, hay dos copas de vino sobre la mesa, nadie en el interior y el cuarto de baño se encuentra lleno de sangre.
Todo lo que sucedió con Miranda Huff es un thriller psicológico de ritmo vertiginoso donde parece imposible encontrar a Miranda con vida. lo que Ryan desconoce es que la desaparición de su mujer conecta su historia con la de su mentor, el gran James Black, y con el descubrimiento del cadáver de una mujer desaparecida treinta años atrás en la misma zona.
Después del éxito arrollador de El día que se perdió la cordura y El día que se perdió el amor, con más de 300.000 ejemplares vendidos, Javier Castillo, maestro del suspense, despliega su virtuosismo narrativo para profundizar en los misterios de lo cotidiano, allí donde permanecen ocultos los miedos más primarios. Una experiencia de lectura palpitante y enérgica que corta la respiración.


Datos sobre el autor (tomados del propio libro)


Javier Castillo creció en Málaga y estudió Empresariales y un máster en Management en ESCP Europe. Ha trabajado como consultor de finanzas corporativas, pero abandonó los números a raíz del éxito de su primera novela, El día que se perdió la cordura (Suma), convertida en un fenómeno editorial, publicada en Italia, México, Colombia, Argentina y Portugal, y próximamente en Turquía, Japón y Corea. Asimismo los derechos audiovisuales han sido adquiridos para la producción de la serie de televisión. Su segunda novela, El día que se perdió el amor (Suma), afianzó a Javier Castillo como maestro del suspense y ambas novelas llevan vendidos más de 300.000 ejemplares en España. Todo lo que sucedió con Miranda Huff es su tercera novela y supone su confirmación como uno de los mejores escritores del género.

Impresiones sobre el libro


Ya he comentado más arriba que no tenía claro cómo afrontar la reseña de este libro, porque realmente no sé si ha acabado de convencerme la historia o no. No sé si ha sido la historia en sí, el hecho de que la acción esté ambientada en los Estados Unidos, tomando como referencia los entresijos del mundo del cine, algo que se me queda un poco alejado, o que no era el momento para abordar esta lectura por mi parte, o porque quizá esperaba mucho más de la historia tras haber leído tan buenas críticas, tanto de este libro como de su autor. Quizá deba entonar el mea culpa por haber abordado esta lectura con las expectativas tan altas, y debo reconocer que me he llevado un buen chasco, aunque la historia se haya ido arreglando a medida que avanzaba en su lectura. ¿Cuál ha sido el problema? Creo que me ha recordado bastante a algunos otros títulos ya conocidos (me viene a la cabeza "Perdida", de Gillian Flynn), quizá el hecho de querer parecer un guion de una serie o película americana de estas de sobremesa... no sé, algo ha fallado, y puede que haya sido yo, vuelvo a repetirme, pero creo que me esperaba muchísimo más de la trama y de la historia en general, y más teniendo en cuenta cómo empieza, con el misterio servido en las primeras líneas:
"Aún sentía el olor de la sangre en mi nariz. Veía la cinta policial meciéndose con la brisa, rodeando el vehículo de Miranda, y las luces de las linternas bailando entre la oscuridad de Hidden Springs. Escuchaba el siniestro silencio que invadía la cabaña. No había rastro de ella por ninguna parte. Parecía que la tierra se la había tragado o que el bosque la había engullido en mitad de la noche. Mi mujer había desaparecido."
"-- Hay signos de violencia en el baño. Hay sangre, la cortina de la ducha tiene varios rieles rotos y está descolgada tirada en el suelo. La cama del dormitorio está deshecha. Hay dos copas de vino casi vacías en la cocina y una llena hasta arriba en la mesilla del salón. Si no ha visto a su mujer, ¿por qué hay dos copas usadas? ¿De verdad que no ha estado con ella aquí?"
El libro parte de una buena premisa, aunque quizá ya esté algo explotada por el mundo de la literatura y el cine. Un matrimonio que no pasa por su mejor momento como pareja, lejos de darlo todo por perdido, trata de solucionar sus problemas acudiendo a un asesor matrimonial, que les "receta" una escapada romántica a una cabaña aislada de un bosque de Hidden Springs. Podríamos estar ante una novela romántica, pero no es el caso; el libro es un thriller, pero quizá la historia está algo vista. El matrimonio Huff, Ryan y Miranda, quedan en acudir por separado a la cita, y la intriga está servida desde el primer momento, porque cuando Ryan llega a la cabaña no encuentra rastro de su mujer, a pesar de que su coche espera en la puerta y ella misma le ha mandado un mensaje indicándole que lo estaba viendo llegar. Dentro de la cabaña, encuentra caos y sangre, y todo parece indicar que el destino de Miranda no es nada halagüeño, algo que parecen corroborar pronto los encargados de investigar la desaparición de Miranda, especialmente cuando encuentran el cuerpo sin vida de una mujer no demasiado lejos de donde está ubicada la cabaña.

El inicio del libro engancha, de eso no hay duda. La intriga está servida desde el primer momento, pero hay algo que falla, que hace que no haya conectado tanto con la historia ni con los protagonistas. No quiero quitarle mérito al autor por haberse lanzado a escribir este libro, no es esa mi intención. Personalmente he leído mucho y me sigue pareciendo digno de elogio que alguien se decida a escribir un libro, y tengo claro que son muchos los autores que se deciden a ambientar sus novelas en países más comerciales, donde a priori pueda parecer más corriente que se den actos violentos, pero por desgracia hoy día la violencia está en todas partes, y resulta creíble en cualquier parte de nuestro país (solo hay que echar un vistazo a las noticias de los telediarios). ¿Por qué digo esto? He leído muchos ejemplos de novela negra ambientados en España, y sinceramente me he creído la mayoría de las veces lo que los autores han tratado de transmitirnos, así que no entiendo demasiado la necesidad de ambientar este libro cerca del paraíso del cine, ni presentar a los protagonistas, Ryan y Miranda, como guionistas que malviven en su profesión. Quizá eso es lo que no ha conseguido que conecte del todo con la historia, que se me ha quedado un poco lejana. Por otra parte, los personajes no están demasiado definidos, no empatizas con ninguno de ellos, no acabas de saber quién tiene la razón, y la forma de actuar de unos y otros no es defendible al 100%.

Si algo tiene la historia es que destacan los diálogos, lo que hace que la lectura fluya; además, el hecho de estar narrada desde tres puntos de vista, y en tres períodos de tiempo diferentes: 2015, 1996 y 1975, en primera persona por los propios protagonistas, Ryan y Miranda, en lo referido a los recuerdos de cuando los dos se conocieron en la Universidad, cursando sus estudios sobre cine, allá por 1996, y en tiempo presente, en septiembre de 2015, y por un narrador externo cuando la historia se remonta al año 1975, momento que tiene como protagonista a James Black, un importante director de cine que por esa época era estudiante en la universidad, y que con el tiempo será el mentor de los protagonistas, ayuda a enriquecer la trama, porque como lectores vamos tomando conciencia de que los problemas que parecen sufrir los protagonistas están de alguna manera conectados con hechos del pasado, y está claro que el autor ha sabido crear una atmósfera de intriga, pero en mi modesta opinión ha sido algo previsible, porque repito, me ha recordado a alguna que otra historia ya leída, pero debo reconocer que tiene su mérito que haya montado una historia de intriga interesante.

El hecho de narrar los acontecimientos según el punto de vista de cada uno de los protagonistas principales aporta un punto a favor del autor: juega al gato y al ratón con el lector. Ryan narra un acontecimiento según su percepción, remontándose a la época en que conoció a Miranda cuando ambos estudiaban para llegar a ser guionistas de cine, y pocas páginas después tenemos el punto de vista de Miranda sobre el mismo tema. Como lectores tomamos partido, o no, sobre quién dice la verdad, pero es complicado empatizar con los personajes, porque en mi modesta opinión no están lo suficientemente desarrollados, y lo mismo ocurre con el personal de policía encargado de investigar la desaparición de Miranda. Me da la sensación de que se dejan llevar, la investigación pasa un poco como de puntillas, no sé si resulta creíble la forma de actuar del cuerpo policial, pueden parecer personajes un poco planos. Con todo y con eso vuelvo a reiterar que la historia se deja leer, resulta entretenida, aunque en algún momento nos recuerde a historias ya leídas, y en ningún momento voy a recomendar que no se lea. Creo que el poco feeling que he sentido ha sido un poco más por mi parte, porque tenía muchas ganas de leer a este autor y quizá esperaba algo más de esta obra; no he leído los libros anteriores por él publicados, así que no puedo comparar, no sé si esta es más floja o mejor que las otras. Lo que tengo claro es que debo volver a mi pensamiento inicial, voy a procurar (y sé que me va a resultar difícil dada la avalancha de opiniones que hay por las redes de cualquier novedad literaria que se publique) acercarme a los libros como solía hacerlo, sin esperar demasiado de ellos, porque así tengo claro que disfruto mucho más con la lectura. Quizá lo ideal es que hubiéramos podido leer este libro nada más haber sido publicado, para no dejarnos llevar por la oleada de buenas opiniones que sobre él se han vertido, y abordarlo desde otro punto de vista, con las expectativas más bajas. Con todo, creo que igual en una segunda lectura (si pudiera dársela) disfrutaría más de la historia. De todas formas, no os dejéis llevar por lo que os acabo de contar; estoy segura de que este libro es ideal para desconectar de otras historias mucho más profundas y sesudas, o para disfrutar de estos días de verano que están a la vuelta de la esquina. Si tengo oportunidad, cuando tenga algo de tiempo, intentaré leer los dos libros anteriores del autor, para hacerme una idea de su forma de escribir y si esto ha sido un espejismo propio de mis ansias para que algo me guste, o si la sensación que me ha provocado tiene una base.

Con todo, siempre me quedo con alguna frase que me ha llamado la atención de los libros, y este párrafo que abajo reproduzco nos viene al pelo, aunque la falta de tiempo nos impida llevarlo a cabo. En esto estoy totalmente de acuerdo con el autor:
"(...) Para escribir hay que leer libros, y para dirigir hay que ver películas. Muchas. Muchísimas. No hay otro camino. Es el único posible. Lo triste para un director es que nunca podrá ver todas las películas que se han hecho y jugando con esa misma idea, un escritor...
-- ...nunca podrá leer todos los libros que se han escrito (...)" 
¿Y vosotros, habéis leído este libro o los anteriores del autor? Espero que mis reseñas futuras sean algo más positivas que la que hoy os he ofrecido. ¡Nos leemos!

martes, 7 de mayo de 2019

"423 Colores", de Juan Gallardo y Rafael Avendaño.

Siguiendo con las lecturas simultáneas en #SoyYincanera, hoy os traigo la reseña de un libro que narra una historia dura, pero que ha sabido despertar en mí muchos sentimientos. Sin más, os dejo con los datos técnicos del libro:
Título: 423 colores
Autores: Juan Gallardo y Rafael Avendaño
Editorial: Ediciones Versátil, S.L.
Formato: Rústica con solapas
ISBN: 978-84-17451-24-0
1ª edición: noviembre de 2018
336 páginas

Sinopsis (tomada del propio libro)

En la Siria de 2011 la vida se desarrolla con toda la intensidad, la pujanza y el colorido de unos ciudadanos esperanzados en su futuro. Ghada, la protagonista de esta historia, tiene apenas ocho años y es ciega de nacimiento. Una noche, su padre la despierta con urgencia; tienen que ponerse a salvo porque un feroz dragón sobrevuela los tejados de la ciudad.
Narrada desde el rebosante universo sensorial de Ghada, que intenta comprender el mundo sin entender lo que es la luz ni el color ni los peligros que la rodean, 423 Colores es la conmovedora historia de un padre que lucha para proteger a su hija de una de las guerras más cruentas y tenebrosas de la era moderna, un  tour de force de la imaginación para transformar una huida del horror en una emocionante aventura.

Datos sobre los autores (tomados del propio libro)

Juan Gallardo y Rafael Avendaño (foto tomada de la página de la editorial).
Rafael Avendaño y Juan Gallardo son amigos de toda la vida. Han compartido juegos de infancia, complicidades y lecturas, incluso tocaron juntos en un grupo de rock alternativo... pero lo que mejor hacen es escribir a cuatro manos.

Rafael Avendaño (Almería, 1973) es ingeniero diseñador de redes de fibra óptica y autor en solitario de las novelas La decisión (Ficcionbooks, 2012) y Los Eternos (Grupo Ajec, 2011).
Juan Gallardo (Almería, 1973) es consultor pedagógico en EE.UU. Antes de colaborar con Rafael, su bagaje narrativo estuvo centrado en la crítica musical y en la divulgación de materiales pedagógicos para profesores en EE.UU.

Juntos han publicado Todo lo que nunca hiciste por mí (Grupo Planeta, 2014), Las flores de otro mundo (Grupo Planeta, 2016), El prisionero (Grupo Planeta, 2016), La Mitad Invisible (Grupo Planeta, 2017) y El último viaje de Tisbea (Versátil, 2017).

Impresiones sobre el libro

Debo reconocer que no tenía ni idea de a qué iba a enfrentarme cuando en #SoyYincanera ofrecieron la oportunidad de hacer una lectura conjunta de este libro. Más allá del título, que me parecía de lo más sugerente, y una bonita portada, no podía intuir lo que iba a encontrar entre sus páginas. Sabía que la protagonista era una niña ciega y que el escenario en el que se desarrollaba la trama era principalmente la ciudad de Alepo, en Siria, bajo una guerra despiadada de la que en ocasiones hemos oído hablar en las noticias, aunque es cierto que quizá sin demostrarle todo el interés que se merece, por la cantidad de gente que tiene que abandonar una vida más o menos estable y lanzarse a una aventura que en ocasiones acaban pagando muy caro, incluso con la propia vida, sobreviviendo a bombas, campos de refugiados o enfrentándose a las aguas del Mediterráneo buscando alcanzar las costas europeas y empezar una nueva etapa, y todo ello sin que los gobiernos internacionales hagan nada para intervenir en el conflicto. Reconozco que con este libro he aprendido bastante de cómo se desarrolla la vida en Siria, porque como algunos de los protagonistas reconocen, parece que en el resto del mundo pensamos que allí viven en cuevas, no tienen trabajos estables, no ha llegado la tecnología, y quizá por ese desconocimiento no nos parezcan importante las muertes que pueda causar una catástrofe que lleva mucho tiempo atacando a la población civil. Y esto es lo que nos presenta 423 Colores, una huida hacia delante de un padre, Khaled, proveniente de una familia acomodada, que hará todo lo posible por mejorar las condiciones de vida de su hija de ocho años, Ghada, ciega de nacimiento, y a la que contará historias de dragones dispuestos a atacar a cualquiera que no comulgue con las ideas del gobierno. Khaled creará un mundo de fantasía para su hija, para alejarla de los peligros a los que puede verse afectada en una ciudad convulsa. Estamos ante un libro duro, lleno de matices, que sin duda hay que tener en cuenta. Recuerda un poco en su conjunto a la película "La vida es bella", de Roberto Benigni, en la que un abnegado padre echaba mano de su imaginación para que su pequeño hijo creyera que la estancia a la que la familia se vio avocada en un campo de concentración nazi era en realidad un concurso, una prueba con premio final. En esta misma onda se desarrolla el libro que hoy traemos aquí, una historia dura por el contexto en el que se desarrolla, pero que en algunos momentos resulta un canto a la esperanza por el propio personaje de Ghada, tan inocente, pero tan vital, tan fuerte en momentos complicados.

Al igual que la historia está escrita a dos manos, aunque personalmente no he sido capaz de discernir qué autor se encarga de una parte y cuál de otra, porque no he encontrado fisuras en ninguna parte de la trama, que fácilmente podría estar escrita por una única persona, la historia también está narrada desde el punto de vista de dos personajes, la propia Ghada, que a pesar de ser invidente sueña con ser escritora y se encargará de contar sus aventuras de forma inocente en una especie de diario, por el que descubriremos retazos del pasado de Ghada, recuerdos especialmente referidos a su madre, a la que perdió siendo pequeña y cuya rememoración trata de recuperar a través del olfato, porque la minusvalía de Ghada ha hecho que desarrolle en gran medida otros sentidos, como el oído y el olfato, de forma que identifica a las personas que la rodean por el sonido de su voz y el olor que desprenden a su paso. La búsqueda del recuerdo de su madre, a través del olfato, llevarán a Ghada a entrar en relación con un viejo perfumero también invidente, Ahmed, amigo de su padre, gracias al cual desarrollará mejor su sentido del olfato, ayudando en su tienda, a modo de entretenimiento, a la fabricación de nuevos olores, junto con Adnan, el nieto huérfano de Ahmed, y que resultará ser un buen amigo para Ghada, a la que acabará acompañando en la aventura que emprenderá junto a su padre para huir del horror de la guerra que asola su país.
(...) Me dicen que soy ciega. Yo pienso que no ver no determina lo que soy, no ver significa que no veo, no que sea algo diferente. Y a eso no lo llamo tener una minusvalía, porque aun sin poder ver, puedo percibir muchas cosas, incluso algunas que son imperceptibles para los que sí pueden ver.
"Mamá olía a rosas frescas con una pizca de azafrán, llevara o no perfume. Era un rastro apenas perceptible, lo notaba más por las noches, cuando se acurrucaba conmigo en la cama y me cantaba nanas, como si yo fuera un bebé. A los pocos días de su muerte me di cuenta de que podía vivir sin sus nanas, aprendí a ir a la escuela sola, a hacerme el desayuno, a asearme, conseguí ser capaz de hacer todas esas cosas incluso sin la ayuda de papá, pero lo que desde luego no podía hacer era vivir sin ese aroma de rosas frescas con una pizca de azafrán, un rastro que se quedó escondido entre las sábanas de mi cama hasta que un día desapareció". 
Si en la historia narrada por Ghada encontramos ternura, en la historia narrada por el otro protagonista descubrimos crudeza, gracias a la cual los lectores nos enteramos de cuál era la realidad por la que debían pasar los habitantes de Siria en ese complicado año 2011. Desconozco si los autores han vivido de primera mano esa situación o han tenido contacto con alguien que se lo haya podido narrar, pero sí debo decir que la historia en esta parte más cruda está muy bien narrada, nos hace introducirnos en los problemas de la sociedad siria, sus temores, las ganas de libertad que ya se respiraba en algunos de los países vecinos, y la represión a la que la población se vio sometida por albergar entre ellos a integrantes contrarios al régimen. Khaled es el padre de Ghada, y en ocasiones actúa como sus ojos, y tratará por todos los medios, y eso es algo que queda plasmado en la historia, de salvar a su hija de todos los peligros que se ciernen sobre la población civil en Siria, inventando tramas de dragones que escupen fuego, brujas y hechiceros que trabajan en pro de esos dragones,  controlando esos lugares prohibidos a los que no había que acercarse, alejándola así del peligro al que puede enfrentarse una niña pequeña en una ciudad peligrosa, con el impedimento de ser ciega, aunque vaya acompañada de su perro Doobie, gran compañía para la niña pero no demasiado experto en hacer de perro guía.
"Cuando ya sabías hablar perfectamente, debías tener unos tres o cuatro añitos, me pediste que fuera tus ojos. Me costó mucho contener la emoción en aquel momento, pero decidí que siempre, tal como me pediste, te describiría cada color, cada matiz, cada sombra y cada destello. Mi felicidad era dártelo todo, y te hubiera dado hasta mi aliento. Desde que llegaste al mundo tenías mi corazón, ahora tendrías además mis ojos, intentaría ver las cosas como pensaba que tú las verías, para poder contártelas después".
Viviremos la angustia que deben vivir los protagonistas escapando de las bombas en la ciudad de Alepo, enfrentándose también a las armas químicas (que no son otras que el fuego que escupían los dragones en la narración del padre de Ghada), su paso por el campo de refugiados en Turquía, donde la comida escasea, cada vez hay más gente y se va perdiendo la humanidad entre los que allí viven, que no respetan ni a personas mayores, ni a niños ni a cooperantes internacionales, en una lucha por sobrevivir a costa de lo que sea, y cruzaremos en una pequeña barcaza, junto a más de veinte personas, las aguas del Mediterráneo, toda una odisea para llegar al futuro que supone cruzar a una ciudad europea para la gente que huye de un conflicto bélico buscando paz, estabilidad y una vida mejor.

423 Colores es un buen libro, en mi modesta opinión no estaría mal que fuera lectura recomendada en los institutos, porque trata varios temas de candente actualidad, especialmente el de la migración y las muertes en el mar buscando una vida mejor. Estamos tan acostumbrados en el mundo occidental a oír este tipo de noticias que ya las tenemos olvidadas, forman parte de nuestro día a día y no les damos la importancia que tienen. Si este libro consigue algo, es remover conciencias. Recomiendo leerlo poco a poco, disfrutando cada párrafo y cada frase; es una lectura dura, que deja escapar alguna lágrima, pero también encontramos esperanza y algo de humor, reflejados en las conversaciones que mantienen Ghada y Adnan, sobre su futuro, y cómo ve cada uno el mundo que les rodea, y en la relación de Ghada con su perro Doobie, pilar importante en la historia.

No sé si he sabido reflejar bien que el libro me ha gustado, a pesar de la crudeza que refleja en algunos de los momentos de su lectura. Es un libro para disfrutar, para leer de forma pausada, para remover conciencias, para ser recordado. Tengo claro que los protagonistas se quedarán conmigo durante mucho tiempo, y que seguiré la pista de los autores, a los que no conocía, pero que me han ganado con su forma de narrar y con la historia que nos han planteado. Ha sido una buena elección, y no me arrepiento de haber participado en la lectura simultánea de este libro. Sin duda, muy recomendable, y difícil de olvidar, especialmente cuando acabas comprendiendo el verdadero significado del título del libro.

He encontrado, buceando por la red, un artículo de La Vanguardia en el que se hace referencia al conflicto de Siria ocho años después. Yo misma no tengo muy claro qué está pasando en estos países árabes, y creo que conviene que nos mantengamos al corriente. Si os interesa, podéis echarle un vistazo. Si no os interesa el artículo, haced caso de mi recomendación y corred a leer el libro, que sin duda no os arrepentiréis.


¡Nos leemos!

jueves, 25 de abril de 2019

Lo que callan los muertos. Ana Lena Rivera.

Siguiendo con la iniciativa de #SoyYincanera, nueva reseña en el blog, esta vez de la mano de una novela de intriga con la que os adelanto he disfrutado.

Sin más, vamos con los datos técnicos del libro:
Título: Lo que callan los muertos
Autora: Ana Lena Rivera 
Editorial: Maeva Ediciones
Sello Maeva Noir
ISBN: 978-84-17108-77-9
Edición: Rústica con solapas
Año publicación: 2019
P.V.P.: 19€
312 páginas.
Novela galardonada con el Premio Torrente Ballester, compartido ex aequo con "El ángulo de la Bruma", de Fátima Martín Rodríguez.

Sinopsis del libro
(tomada de la página de la editorial)


Una novela de misterio ambientada en Oviedo protagonizada por una investigadora de fraudes que despertará la empatía de los lectores.

Gracia San Sebastián ha renunciado a una exitosa carrera laboral en Nueva York y ha regresado junto a su marido Jorge a su Oviedo natal para ejercer de investigadora de fraudes a la Seguridad Social. Su nuevo caso está relacionado con el cobro de la pensión de un militar franquista que sobrepasa los ciento doce años, cifra a todas luces sospechosa.
Mientras su vida personal avanza por sendas imprevistas, Gracia se encontrará con ramificaciones del caso que la llevarán a investigar el suicidio de una vecina de su madre. De vez en cuando pide consejo a una buena amiga de la familia, la monja dominica sor Florencia.

Datos sobre la autora

Ana Lena Rivera nació en Oviedo en 1972. Estudió Derecho y Administración de Empresas en ICADE, en Madrid. Después de veinte años como directiva en una gran multinacional, cambió los negocios por su gran pasión coincidiendo con el nacimiento de su hijo Alejandro. Junto a él nació también Gracia San Sebastián, la investigadora protagonista de su serie de intriga. 
La primera entrega, Lo que callan los muertos, ha recibido el Premio Torrente Ballester.

Impresiones sobre el libro

"Lo que callan los muertos" supone la primera aparición de una nueva investigadora, Gracia San Sebastián, que ha llegado para quedarse, como bien dice José María Guelbenzu en la trasera del libro. No estamos ante una novela negra típica, es más bien una historia costumbrista que destapa un secreto del pasado y juega con las relaciones de la protagonista con el entorno que la rodea, porque si algo tiene este libro es que no solo Gracia va a destacar como personaje, sino que en ocasiones los secundarios que la acompañan adquieren gran protagonismo y llegan a superarla, especialmente su madre, Adela, todo un personaje en su forma de comportarse, y cuyos contactos con vecinos y conocidos del barrio, así como su gran espontaneidad, ayudarán a Gracia en su labor para destapar el fraude a la Seguridad Social que tiene como protagonista a un anciano de más de cien años, don Marcelo Pravia, algo a todas luces complicado, teniendo en cuenta que desde hace más de treinta años nada se sabe de él ni en centros de salud ni en consultas médicas; todo apunta a que alguien se está haciendo pasar por él para seguir cobrando una jugosa paga de militar franquista muy bien remunerada, y la labor de la protagonista será destapar el fraude. Con esta excusa, la autora nos presenta a un personaje fuerte, con sus luces y sombras, sus miedos y sus incertidumbres, que guarda algún que otro secreto de su vida privada que no ha quedado lo suficientemente aclarado en este título, pero que estoy segura que será ampliamente tratado en una nueva entrega, que ha decidido abandonar un trabajo muy bien remunerado en Estados Unidos para volver a su Oviedo natal e investigar fraudes desde un punto de vista civil, porque aunque en este libro aparezcan policías, forenses y se hable de una investigación judicial, la protagonista no forma parte de este mundo, y serán sus relaciones y las de su familia las que la lleven a descubrir aquello que investiga, en parte fruto un poco de la casualidad, en parte por su buen hacer como comunicadora entre sus allegados y conocidos.

Será Gracia la encargada de narrar en primera persona la historia de su investigación y de todo lo concerniente a sus relaciones profesionales y familiares, a lo largo de diecisiete capítulos, y a través de ella conoceremos a su marido Jorge, con el que no está atravesando el mejor momento en su relación como pareja (como lectores sabremos por la propia Gracia que arrastran un pesar por la muerte de un hijo, aunque no se den muchos detalles de qué pasó exactamente), a su hermana Bárbara, brillante cardióloga que ayudará a Gracia en sus investigaciones y que se embarcará en una aventura personal muy prometedora, contando con el apoyo de su hermana; a Sarah, farmacéutica, amiga de Gracia, y pilar fundamental en los avances en su investigación, por la ayuda profesional y personal que le aporta. El toque de humor en la historia lo pondrán Adela, la madre de Gracia, una viuda muy activa que se ve involucrada en la investigación de su hija por el supuesto suicidio de la Impugnada, una vecina a la que apreciaba mucho y cuya muerte va a acabar relacionándose con el caso que investiga Gracia, y sor Florencia, una monja dominica amiga de la familia y que está al tanto, al igual que la madre de Gracia, de todo lo que se cuece en el barrio, y que será de gran ayuda a la protagonista a la hora de avanzar en el caso.
"Mi madre era una mezcla entre Phileas Fogg y señora de provincias anticuada. Tan pronto bajaba en abrigo de piel y tacones a comprar al Mercadona como se apuntaba a cualquier aventura que le resultara emocionante. Su único miedo era que le sucediera algo malo a nuestra familia. Según ella, llega una edad en la que no se teme nada más."
"Desde lo más antiguo de los tiempos, sor Florencia empleaba las palabras zorrona y zorrón para referirse a la gente joven a la que apreciaba y, para sor Florencia, era joven todo aquel que no hubiera llegado a la jubilación. Nunca nadie le había querido explicar lo que significaba la palabra en lenguaje coloquial."
Es fácil que esta novela me hubiera pasado inadvertida, porque es mucho lo que se publica en este momento, también en novela negra, que es uno de mis géneros preferidos, pero la falta de tiempo en muchas ocasiones y de dinero en otras tantas hace que no siempre pueda acercarme a muchos de los títulos que publican las editoriales. Afortunadamente, contamos con esta iniciativa que tantos buenos ratos nos está dando para acercarnos a autores y obras que de otro modo hubieran pasado ante nuestros ojos sin pena ni gloria. Y además, si hay algo claro es que en muchos casos, y con este título se cumple la expectativa, los libros sirven para acercarnos a lugares que de otra manera difícilmente podríamos conocer, y no quiero decir con esto que "Lo que callan los muertos" sea una guía de viaje, ni mucho menos, sino que la autora ha sabido combinar muy bien una historia amena y ágil, y crear unos personajes cercanos, de la mano de los cuales vamos a conocer la ciudad de Oviedo, donde está ambientada la novela, haciendo que el lector pasee por sus calles, entre en sus locales de ocio, disfrute de sus restaurantes... en definitiva, un viaje por una ciudad para muchos desconocida, como es mi caso, que guarda un secreto entre sus calles, que tratará de desentrañar la protagonista. Y del mismo modo, también asistiremos a un compendio de gastronomía local, porque la autora ha creado unos personajes cercanos, que bien podrían identificarse con cualquier persona de las que nos rodeamos en nuestro día a día, y en el caso de Adela, la madre de Gracia, ha creado un personaje completo, que lo mismo sirve para apoyar a su familia, vecinos o allegados en momentos difíciles, como que es capaz de disfrutar como la que más de una partida con amigas, una sesión para contactar con almas que no terminan de descansar, o preparar todo un banquete gastronómico con el fin de agasajar a cualquiera que necesite ser cuidado, o buscando una información que ayude a su hija en su investigación. Estamos ante personajes cercanos, con problemas, que mantienen una actitud luchadora ante la vida, con un peso importante para la familia, pilar fundamental de la trama, circunstancia esta que va a reflejarse tanto en el entorno de la protagonista como de la familia de la vecina suicida, y mucho más en las actitudes que llevan a algunos de los participantes en la trama a actuar de la manera que lo hacen a lo largo de la historia.
"Igual esto no suena muy moderno en los tiempos que corren, pero todos necesitamos raíces y, aunque la familia no sea perfecta, es la familia, para lo bueno y para lo malo. A veces, nos decepcionan y, a veces, nos ayudan. Lo importante es estar ahí siempre para ellos y ellos para nosotros, e intentar hacerlo lo mejor que podamos".
En general, estamos ante una primera entrega de una saga que ha entrado con buen pie en nuestro ánimo lector, tanto es así que personalmente estoy deseando saber qué nuevos retos esperan a la protagonista, en su afán por descubrir los posibles fraudes que se le puedan presentar; quedo con ganas de saber cómo evolucionará su matrimonio, que pasa por dificultades, de descubrir en qué circunstancias perdieron a su hijo, cómo llevan este tema los distintos miembros de la familia, qué actitud tendrán ante algunas alegrías que la historia deja entrever para un futuro... Tengo la seguridad de que la autora sabrá contestar a todos estos interrogantes en una futura entrega, que me consta ya está en manos de la editorial y que personalmente estoy deseando leer. Estamos ante una serie de intriga, que se lee muy bien, porque está narrada en presente, en primera persona, de manera que vamos viendo cómo avanza la trama de la mano de la protagonista, y sintiendo junto a ella su evolución, encontramos a viejos conocidos de la infancia, como una amiga cotilla casada con un comisario, pieza fundamental en esta historia y que seguro dará juego en un futuro, rememoramos temas complicados de la sociedad actual, como la soledad y cómo afecta esta a las personas mayores, que en ocasiones no tienen más remedio que acabar sus días en un asilo. Estamos ante un buen reflejo del día a día que nos rodea, y lo que más me ha gustado, y me ha hecho recordar la obra de Teresa Solano, "Negras tormentas", es que el libro que hemos disfrutado nos presenta a una familia peculiar, de la que particularmente quiero saber más, así como conocer más datos sobre amigos y conocidos de estas dos grandes protagonistas, Gracia y Adela, Adela y Gracia, porque me han hecho reír, y he disfrutado con sus conversaciones, con sus pensamientos, con su forma de actuar... El humor que se respira a lo largo de la lectura hace que los temas tratados, duros en ocasiones, sean tratados de forma más distendida, y eso se agradece.

Si queréis disfrutar de una novela ágil, que mantiene dos intrigas paralelas que acaban convergiendo, disfrutando de un paseo por las calles de Oviedo, de la mano de unas protagonistas que en ocasiones van a levantaros alguna que otra sonrisa, esta es sin duda vuestra novela. Personalmente la he disfrutado, y he quedado con ganas de más. Se lee fácilmente, porque la historia va avanzando a medida que lo hacen las investigaciones de la protagonista, y al estar narrada en primera persona vamos asimilando la trama a la misma vez que ella, siendo partícipes de la misma. Como la autora no ha creado a un personaje extraordinario, sino que lo ha dotado de luces y sombras, y miedos, resulta creíble, porque podemos vernos reflejados en ella, y los toques de humor con los que ha acompañado la trama resultan de lo más acertados para disfrutar de la misma. En definitiva, una lectura recomendable y unos personajes a los que como lectora me han dejado ganas de seguir la pista. Y vosotros, ¿os animáis a conocer a Gracia y a su entorno? Seguro que no os arrepentiréis.

¡Nos leemos!

miércoles, 10 de abril de 2019

Los miércoles salvajes. Susana Hernández.

Nueva reseña en el blog, siguiendo con la iniciativa de #SoyYincanera.

Datos técnicos del libro


Título: Los miércoles salvajes
Autora: Susana Hernández Marcet
Editorial: MilenioPublicaciones, S. L.
Formato: Rústica con solapas
ISBN: 978-84-9743-856-8
Primera edición: enero de 2019
A la venta en febrero de 2019
216 páginas.

Sinopsis (tomada del propio libro)


Samanta y Hugo, amigos desde la infancia en las duras calles de Ciudad Meridiana, en el extrarradio barcelonés, trabajan juntos en la empresa de seguridad propiedad de Hugo. Sam necesita dinero, mucho más dinero del que gana como escolta privada, para procurarle un tratamiento a su novio que padece una grave lesión medular desde hace doce años. Su amigo y jefe le propone un trabajo ilegal y muy bien pagado que los arrastrará a ambos al oscuro mundo del tráfico de medicamentos en un espiral de violencia y traiciones. "Los miércoles salvajes nos lleva desde las chabolas de Accra, en Ghana, donde Sirhan y Lewa luchan por conseguir medicinas que traten la diabetes tipo 1 que aqueja a su madre, a los entresijos del tráfico ilegal de medicinas comandado por María y Joao, dos hermanos portugueses, y al frío y hermético universo de la industria farmacéutica.


Datos sobre la autora

Susana Hernández (Barcelona) ha estudiado Imagen y Sonido, Integración Social, Investigación Privada y Psicología. Ha colaborado en diversos medios de comunicación ejerciendo como crítico musical, redactora de deportes, y locutora de radio. Ha publicado las novelas: La casa roja, La puta que leía a Jack Kerouac, Curvas peligrosas, Contra las cuerdas, Cuentas pendientes (ganadora del premio a la mejor novela negra en el Festival Cubelles Noir 2016), Males decisions (Premio Cubelles Noir a la mejor novela negra en catalán 2018) y La reina del punk. Ha participado en las antologías: Elles també maten, Fundido en negro, Diez negritos, nuevas voces del género negro, Obscena, Lecciones de asesinos expertos, Hnegra y Barcelona, viatge a la perifèria criminal. Es autora de diversas piezas de teatro breve. En su haber cuenta con diversos premios de relato, novela y poesía. Imparte talleres literarios desde 2011.


Impresiones sobre el libro

Ha sido un verdadero placer acercarse a un nuevo libro de Susana Hernández, autora a la que tenía un poco olvidada, y no será porque algunos de sus anteriores libros no me están esperando en el kindle (el señor Cronos no deja tregua y las lecturas se acumulan, qué le vamos a hacer).

En "Los miércoles salvajes" la autora nos acerca a un mundo para nada desconocido, aunque quizá ya forme parte de nuestro día a día y por ello no le demos tanta importancia. Con un lenguaje claro, sencillo y cercano, plagado de diálogos, toma como referencia el mercado negro de medicamentos, para que como lectores nos adentremos en temas no menos importantes que el tráfico de los mismos, que ha sustituido en muchos casos al más perseguido tráfico de drogas, entre ellos la locura de los laboratorios por conseguir un fármaco antes que cualquier otra empresa de la competencia, el robo de patentes, la dependencia que de esos milagros farmacéuticos tiene la especie humana en su lucha contra las enfermedades...

Estamos ante un libro no demasiado extenso, que apenas supera las doscientas páginas, pero en el que la autora ha sabido plasmar una serie de problemas sociales que en realidad nos afectan a todos, aunque en ocasiones queramos desviar nuestra vida hacia otros temas y no preocuparnos de esa realidad que nos envuelve. El negocio de la salud ha alcanzado cotas importantes en la sociedad de hoy día y ha traído consigo "buitres" que intentan aprovecharse de esa problemática que en mayor o menor medida nos afectará a todos a lo largo de nuestra vida, y esa es una realidad que la autora ha querido plasmar en el libro, tomando como referencia unos personajes creíbles, con sus luces y sus sombras, que a pesar del escaso número de páginas con el que cuenta el libro, han calado hondo en nuestro espíritu lector. La autora ha dividido el libro en tres partes, tituladas "Ambición", "Traición" y "Venganza" respectivamente, divididas en capítulos cortos, a modo de track, como si de un disco se tratara, con sus caras A y B, protagonizadas por los distintos personajes, tanto los de mayor peso como los secundarios, que despiertan al lector ante una realidad que parece demasiado asumida en la actualidad, para desgracia de todos.

Entre los personajes principales destaca María, la portuguesa, una mujer cruel, fría como el hielo, despiadada, que ha sufrido en su vida pero que ha volcado todo su odio en los que le rodean, a la que no le tiembla la mano a la hora de tomar drásticas decisiones, aunque ellas afecten a la vida de sus colaboradores. Personaje de gran fuerza, al que no le coges cariño en ningún momento, pero que es parte importante de la trama, porque junto a su hermano Joao regenta un negocio de tráfico ilegal de medicamentos, aunque la relación entre los dos hermanos no es precisamente idílica, y es algo que queda bien reflejado en el texto, porque las decisiones tomadas por María no siempre son del agrado de su hermano, que guarda un odio no disimulado hacia ella y que va a repercutir en sus acciones a lo largo de la trama, para mayor deleite en el lector. Hay que reconocer el mérito que ha tenido Susana a la hora de crear unos personajes fuertes que mantienen la tensión a lo largo de toda la lectura, a lo que ayudan también los capítulos cortos y la aparición de otras subtramas dentro de este mundo del tráfico ilegal de medicamentos al que nos acerca la autora. La historia no sería la misma sin la aparición de Sam y Hugo, amigos desde niños, criados en un barrio marginal de Barcelona, Ciudad Meridiana, del que consiguieron escapar, al menos a priori, porque las circunstancias actuales de su vida les llevarán a ambos a embarcarse en una aventura para nada lícita, Hugo buscando conseguir dinero rápido con el que hacer frente a los gastos médicos de su novio, postrado en una cama desde hace muchos años a consecuencia de una paliza, y del que Sam se siente responsable en el fondo.
"Hubo muchos hombres por el camino durante aquellos doce años. Ninguno se quedó. Sam no tenía espacio en su vida. El omnipresente Néstor era un obstáculo insalvable, un palo en las ruedas de cualquier relación incipiente. Ni el amante más comprensivo del mundo toleraría que lo visitara a diario, que pasara los fines de semana empujando la silla por los jardines de la residencia, que ahorrase cada céntimo para costear sus cuidados y que cada dos por tres viajara a la otra punta del planeta a consultar con un especialista, conocer una clínica experimental o un tratamiento revolucionario del que había leído en un foro de internet."
 A Samanta no le importará dejar de lado su trabajo como escolta personal de alguna que otra celebridad para embarcarse en un negocio peligroso, ofrecido por el propio Hugo, que tiene que ver con el mundo farmacéutico, y el robo de la patente de un supuesto medicamento revolucionario que acabará con una enfermedad, o hará más fácil la vida de los pacientes, aunque este compuesto pueda ser clonado por algún indeseable con mayor o menor fortuna, porque si algo se presenta en este libro es una voraz crítica social hacia lo desaprensivos que pueden resultar los laboratorios farmacéuticos en general y los indeseables que trafican con el dolor ajeno. Este es un punto a favor de la novela, que, gracias a una trama ágil, narrada con un lenguaje exquisito y cercano, pone al lector ante una problemática que nos rodea y que no está suficientemente perseguida en ocasiones.
"(...) mueven auténticas fortunas. Mucho más que los traficantes de drogas. Piensa que solamente un porcentaje de la población se droga de manera más o menos asidua, en cambio todo el mundo, sin excepción, se medica en algún momento de su vida. Los clientes potenciales son infinitos. Esos malnacidos se forran a costa de la salud de las personas."
"(...) la industria farmacéutica se nutre de la enfermedad. Siempre ha sido así y siempre lo será. Hay muchas enfermedades que podrían estar curadas y no lo están porque la buena salud no es rentable."
Si el tema de las farmacéuticas más preocupadas por ganar dinero que por solucionar verdaderamente los problemas de salud de la gente está bien plasmado en el libro en lo que al primer mundo se refiere, no hay que dejar de lado la crítica que Susana Hernández hace a la situación que se vive en los países menos favorecidos, trasladando la acción a Ghana, donde dos hermanos, Sirhan y Lewa luchan por conseguir tanto legalmente como de forma ilegal un medicamento para luchar contra la diabetes tipo 1 que sufre su madre, y para ello se matarán a trabajar intentando vender el pescado que tanto le cuesta conseguir a Sirhan, o vendiendo parte de su integridad en el caso de su hermana Lewa, y todo por cuidar de la salud de su madre, de lo que se aprovechan los desaprensivos a los que no importa abusar de su situación de superioridad, o aquellos a los que no importa vender un medicamento que para nada responde a la necesidad de los pacientes, a sabiendas de que están vendiendo humo.
"Entre los mayoristas que negociaban los precios de los medicamentos en buen estado y de procedencia legal, los traficantes campaban a sus anchas, colocaban la mercancía adulterada con harina, triza o almidón a precios de saldo y se marchaban a las fronteras con Togo y Burkina Faso, a por nuevos cargamentos que llegarían en barco desde Mumbai, La India, destino a Ghana o Nigeria prestos a inundar las calles de Accra y de otras ciudades africanas con total impunidad otro día más. La gente de María vendió sin mayores problemas todo el excedente de medicamentos caducados o en mal estado que llevaban consigo."
"El negocio de los medicamentos falsificados funcionaba como un reloj y resultaba bastante menos arriesgado que el tráfico de estupefacientes, muchísimo más lucrativo y en el peor de los casos, las penas de cárcel, gracias a la laxitud de las leyes y las lagunas jurídicas existentes en la mayoría de países, menos severas."

Estamos sin duda ante una buena novela negra, que ha sido capaz de mantener el ritmo a lo largo de sus páginas, que no deja respiro al lector, que nos acerca a temas de candente actualidad, aunque algunos de los mismos nos pasen desapercibidos porque no tenemos la sensación de que nos afecten, cuando el tema de la salud y su tratamiento debería ser prioritario y algo más controlado, porque como bien se dice en el libro todos somos susceptibles de tener que depender de los medicamentos en algún momento de nuestra vida. Y si el libro no da respiro, gracias a un ritmo ágil, unos personajes potentes, con sus tonos grises, los malos muy malos y los buenos con su lucha interior hacia lo que deben hacer y lo que quieren hacer para conseguir un fin que puede estar más o menos justificado, con unos diálogos ágiles, que hacen que la lectura avance de forma espectacular en nuestras manos, de forma que si no deseamos reflexionar sobre lo que la autora nos quiere contar y sobre la crítica que este libro nos plantea, podría durarnos poco más de una tarde, pero que se disfruta, y te hace reflexionar, y eso se agradece. Sin duda, estamos ante una lectura recomendable, que hace hincapié en el mundo del tráfico de drogas, la fabricación y distribución de medicamentos ilegales, sin importar las consecuencias, la avaricia de las empresas farmacéuticas preocupadas solo por ganar dinero y no tanto por acabar con las enfermedades, porque eso supondría el fin de sus negocios, la gente sin escrúpulos a la que no importan las consecuencias de sus actos... Todo esto y mucho más lo encontraremos en la lectura de "Los miércoles salvajes", sin duda muy recomendable, que a mí personalmente me ha dado ganas de retomar la obra de Susana Hernández, autora de la que he descubierto que va ganando en estilo, que sigue con su crítica incisiva, al menos aquí queda muy bien plasmada, y que acerca problemas sociales, muy bien tratados, consiguiendo que el lector se quede pensando en la realidad que le rodea, porque la lectura de este libro nos deja un pellizco en el alma en algunos momentos destacados. No sientes empatía por los personajes más malos, puedes llegar a comprender las actitudes de aquellos que se enfrentan a sus miedos y deseos, y sientes rabia y pena por otros muchos. En definitiva, estamos ante una novela que no deja a nadie indiferente, que se disfruta, que vuela entre nuestras manos y que es altamente recomendable. Personalmente, me he alegrado mucho de retomar la obra de Susana, y espero tener un hueco para volver a sus libros. Si no la conocéis, os estáis perdiendo una buena autora y una buena obra, os lo garantizo, al menos en #SoyYincanera sin duda la hemos disfrutado. Además, este libro no forma parte de ninguna serie, se puede leer de forma independiente, y sin duda se disfruta. Personalmente yo lo he hecho, y no puedo más que recomendarlo. Ya contaréis si os animáis con él, sin duda no os defraudará.

jueves, 28 de marzo de 2019

Papel y tinta. María Reig.

Nueva reseña para la iniciativa de #SoyYincanera, esta vez de la mano de una escritora novel que nos ha acercado con su obra al Madrid previo a la II República.

Sin más, vamos con los datos técnicos del libro:
Título: Papel y tinta
Autora: María Reig
Editorial: Suma de Letras
Formato: Tapa dura con sobrecubierta
ISBN: 978-84-9129-322-4
Primera edición: enero de 2019
784 páginas
P.V.P.: 19'90€

Sinopsis (tomada del propio libro)

¿De qué serías capaz por cumplir tus sueños?
¿Qué tenía que hacer una mujer para lograr los suyos en la España de principios del siglo XX?


Madrid, primeras décadas del siglo pasado. Elisa Montero, aunque de origen humilde, es criada desde niña por su madrina, una adinerada y misteriosa mujer perteneciente a la alta burguesía madrileña. La sensación de no pertenecer a ningún lugar y de cierta rebeldía ante los designios que otros han trazado para ella será algo que marcará su vida. Elisa no solo buscará liberarse de las limitaciones que le imponen su condición de mujer y su posición social para lograr convertirse en periodista, sino que intentará tomar las riendas de su destino y entregarse al verdadero amor. Como testigo, la rabiosa y convulsa actualidad de una España entre guerras que la acompañará en su lucha por conocerse a sí misma y sobreponerse a sus propios prejuicios.

Datos sobre la autora

María Reig (Barcelona, 1992), estudió Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid y un Máster en Dirección de Comunicación Corporativa en EAE Business School. A los 24 años decidió centrar todos sus esfuerzos profesionales en que su primera novela, Papel y tinta, viera la luz. En febrero de 2018 desarrolló una campaña de crowdfunding con el objetivo de recaudar fondos para la promoción del libro. En poco más de 24 horas consiguió el apoyo requerido y el proyecto se cerró con más del doble de la cantidad inicial. Gracias al éxito de acogida del proyecto, al que se sumaron más de 125 personas, logró su meta, la publicación de esta novela, así como la financiación de sus primeros pasos como escritora.
Más información sobre la autora en https://mariareig.es/
© Fotografía de la autora: Álex Roló

Impresiones sobre el libro

"Mi historia no es un relato de héroes y princesas que se esconde detrás de las cubiertas cuidadosamente elaboradas de una novela de caballerías. Tampoco fui nunca nadie de quien quisiera sentirme orgullosa. Es la historia de alguien que sobrevivió. Que sobrevivió cometiendo todos los pecados imaginables por los que, estoy segura, arderé en los infiernos por la eternidad. Pero no quisiera adelantarme. Al cerrar los ojos no puedo más que viajar en silencio, sin molestar a nadie, a donde mi mente me dice que comenzó todo, aunque sea una burda mentira. A esos ápices de consciencia que, como si de un tesoro se tratara, aparecen tímidos en los recovecos de un pensamiento aún demasiado pueril e inexperto como para discernir cuál de todos fue el primero".
Así, de esta manera tan intrigante, empieza "Papel y tinta", un libro narrado en primera persona por su protagonista principal, una joven Elisa Montero, a la que acompañaremos a lo largo de su juventud y edad adulta a través del Madrid de principios del siglo XX. El libro toma como referencia acontecimientos históricos que tienen lugar desde comienzos de siglo hasta 1931, fecha en la que se proclama la Segunda República.. La novela es así fiel ejemplo de una etapa histórica no demasiado conocida por el público en general, por los convulsos acontecimientos que se suceden en la política y la sociedad de la época, llena de cambios, en la que especialmente la mujer tuvo que luchar para conseguir un papel destacado en la sociedad, al margen de lo que le pudiera aportar un buen matrimonio, que parecía ser el fin al que toda señorita de buena familia aspiraba como meta, sin intentar destacar por sí mismas en alguna profesión a las que difícilmente podían acceder.
"(...) Ahora tu padre necesita manos que traigan dinero a casa y no preocupaciones, que es lo único que podías darle. Por ello ha tomado la decisión de mandarte a vivir conmigo, para que me haga cargo de ti. Sí, se ha quitado un buen peso de encima -murmuró-. Con un poco de suerte, conseguiré convertirte en una mujercita decente, digna de desposarse con un buen hombre".
Si bien en la novela se reflejan las posibilidades de algunas mujeres para estudiar y formarse como maestras, por ejemplo, estaba claro que algunos oficios estaban destinados especialmente a los hombres, y se verá claramente en el libro en el mundo del periodismo, uno de los pilares que sustentan la trama de la novela, porque una mujer solo podía aspirar a secretaria, llevando temas de papeleo, pero era impensable que ellas mismas pudieran llegar a ser redactoras, que era la ilusión con la que crece la protagonista de la novela. Elisa Montero va a contarnos en primera persona su lucha por conseguir ser alguien por sí misma, de disfrutar con aquello que le gusta y para lo que vale, porque descubriremos cómo la protagonista va a tener que hacerse pasar por hombre, crear un alter ego para poder publicar en El Demócrata, un periódico modesto en el que entra a trabajar como ayudante de la secretaria, contando con el beneplácito, aunque a regañadientes, de su madrina, Manuela Montero, la mujer que se hace cargo de ella desde que llega a Madrid, una viuda adinerada que parece guardar algún que otro secreto, y en cuya casa Elisa es consciente de que se organizan reuniones literarias más o menos clandestinas, y donde se opina sobre política en un momento complicado de la historia de España.
"(...) el caciquismo, el hambre y el alfabetismo eran los tres grandes artífices de la vida en el campo o de aquellos menos afortunados de la ciudad. Así, aquellos debates tomaban tintes políticos, sin pretenderlo, cuando reclamaban la modernización de una sociedad que a duras penas sabía lo que esa palabra significaba. Y, entretanto, la guerra de Marruecos seguía aniquilando a los jóvenes, sepultados como perros en la arena del desierto".
Gracias a la información de los distintos periódicos de la época y de las noticias que afectan a los numerosos protagonistas, conoceremos la llegada al poder de Primo de Rivera, la sucesión de presidentes que vieron los ojos de los habitantes de la España de principios del siglo XX, la guerra de Marruecos con el desastre de Annual, la pobreza en la que vivían los habitantes del mundo rural, en contraposición a los fastos a los que asistían en una gran ciudad como Madrid los representantes de las clases pudientes... "Papel y tinta" sirve como fiel reflejo de la época. La autora ha sabido plasmar sin duda esas diferencias entre campo y ciudad, y dentro de la propia ciudad, las diferencias entre las clases sociales más acomodadas y las personas que les servían, donde no parecía importar nada que la mujer trabajara para ganarse su sustento. Si algo ha demostrado María Reig con esta, su primera novela, es que ha llevado a cabo una importante labor de documentación para crear una historia redonda, tocando muchos y variados temas, tomando como excusa la afición por el periodismo de la protagonista y describiendo de manera sublime sus paseos por el Madrid de las primeras décadas del siglo XX, de forma tan conseguida que los que no somos de esa ciudad pero hemos tenido el placer de visitarla en algún momento hemos podido disfrutar avanzando con los protagonistas por sus calles y saboreando algún que otro dulce en la pastelería con más renombre de la zona, o asistiendo junto a ellos a bailes y tertulias literarias, actuaciones de circo o espectáculos a los que hemos sacado partido gracias al buen hacer de María como autora. Estoy convencida de que si los que no somos de la capital hemos podido disfrutar de esos paseos a los que nos invita la autora con su prosa, los que vivan allí han podido recorrer sin ningún esfuerzo esos mismos escenarios disfrutándolos aún más si cabe, porque la historia ha hecho que nos dejemos llevar de la mano de los personajes y los acompañemos en sus aciertos y errores a través de una ciudad que es una protagonista más de la novela.

María Reig usa a Elisa Montero como motor principal de la trama. La protagonista va a narrar en primera persona sus vivencias, sus anhelos, sus preocupaciones, y cómo afrontan cada uno de sus conocidos los problemas que surgen en su día a día, especialmente sus amigas y confidentes, por un lado Benedetta de Luca, la amiga con la que comparte secretos en la adolescencia y que acaba acomodándose a lo que se esperaba de ella dentro de su estatus social, que ve cumplidos sus objetivos cuando su padre concierta su boda con un militar con el que va a ser feliz teniendo hijos, y por otro Catalina Folch, con la que es fácil sentirse identificada, pieza fundamental en la trama, que estudia en la Residencia de Señoritas de María de Maeztu, y que no tiene ninguna intención de ser salvada por ningún hombre, sino que aspira a ser importante por ella misma, formándose en una profesión en la que poder subsistir, a pesar de pertenecer a una familia más o menos acomodada, sin tener que depender de ningún apoyo masculino, aunque todo ello por decisión propia, porque si "Papel y tinta" tiene algo es que es un homenaje a la mujer y a lo que tuvo que luchar por hacerse un hueco en un mundo dominado por el hombre, que parece estar al frente de todas las decisiones importantes y bajo cuya tutela debe crecer la mujer, en una sociedad que verá lógico que una señorita de buena familia solo aspirara a casarse logrando un buen partido. La gran ciudad, Madrid como una protagonista más de la novela, y esos pensamientos, aparecen como salvadores al principio de la trama. Elisa, nuestra protagonista, es separada de su padre y hermanos, de una vida de pobreza, en la que además supondría un lastre (los hermanos siempre podían ayudar al padre en el campo, con sus brazos; su fragilidad sólo traería problemas a la familia). Esta disyuntiva entre campo y ciudad, entre ricos y pobres, clases trabajadoras y familias pudientes, miembros de familias adineradas que cuentan con servicio, pueden asistir a las mejores fiestas, vestir las mejores galas... queda bien reflejada en el libro. "Papel y tinta" no es solo la historia de una niña pobre que gracias a la caridad de una tía rica que decide recogerla puede acceder a una educación y a unos privilegios que de otra forma tendría vetados; es un repaso por la historia reciente de España, por la lucha de la mujer por hacerse un hueco. No es una novela que vaya en contra de los hombres, pero sí contra la sociedad imperante a principios del pasado siglo, con ideas preconcebidas de lo que se esperaba de hombres y mujeres según su condición social, con la mujer relegada en muchos casos a madre de familia y esposa fiel de un gran hombre como meta final, sin apenas derecho a opinar, aunque ya apuntando la novela la lucha de algunas por salir de esa desigualdad.

María Reig ha creado un personaje fuerte, al menos en sus convicciones, con sus luces y sus sombras, que sabe aprovecharse de las facilidades que Madrid y la convivencia con su tía le ofrecen para acceder a una educación que de otro modo le estaría negada, a la lectura de periódicos en casa de su madrina, a dedicar su tiempo libre a aprender a escribir en una vieja máquina, practicando también con el piano... formándose como una buena señorita digna del mejor marido, según las ideas y moral de la época, una joven que disfruta asistiendo a fiestas, vistiendo las mejores galas, que accede a comprometerse con un próspero banquero buscando salir de las garras de su tía y de su moral estricta, pendiente solo del qué dirán y de cómo debe comportarse una mujer en sociedad por lo que esperan de ella, y que pese a todo no renuncia a su sueño, ser periodista, algo impensable en la época, que obliga a la protagonista a probar fortuna en el periódico en el que trabaja como ayudante de la secretaria, colando un artículo con seudónimo, que resulta todo un éxito y abre la posibilidad de una colaboración ficticia entre el alter ego por ella creado, con personalidad masculina, y el periódico en el que colabora, poniendo en jaque su propia integridad, puesto que las colaboraciones con el periódico obligan al ficticio periodista, Pedro Liébana, a compartir espacio y fiestas con la protagonista femenina, movidos ambos por el círculo de amistades en el que se mueven la madrina y tía de Elisa, Manuela Montero, y el dueño del periódico, muy amigo de la familia. La trama está llena de secuencias comprometidas para Elisa, que debe lidiar con una doble personalidad si quiere resultar creíble como periodista y no ser descubierta en su engaño para conseguirlo, tarea en la que colaborarán sus amigas más allegadas.

"Papel y tinta" ha resultado un libro interesante, especialmente me ha gustado porque trata una etapa de la historia de España que no está demasiado estudiada, al menos a nivel de estudios obligatorios, que tienen tendencia a pasar casi de puntillas por el convulso siglo XX, al menos en lo que a España se refiere. Se nota que la autora ha hecho una labor ingente de investigación, que ha consultado mucha documentación (lástima que yo misma no haya podido ampliar algunos de los temas que se plantean en el libro por falta de tiempo), seguramente hemerotecas que le han llevado a consultar ejemplares de periódicos de la época, y hay que reconocer que ha sabido plasmar muy bien toda esa información, haciendo que forme parte de la historia, sin que para nada resulten pesados esos datos, sino que más bien van entrando ganas, a medida que avanzas en la lectura, de investigar más sobre los hechos citados. Para ser una primera obra, hay que reconocer el mérito de la autora. A muchos pueden asustar las casi ochocientas páginas con las que cuenta la trama, pero se dejan leer, y se avanza bien en la lectura del libro, aunque si tuviera que ponerle una pega, es el haber utilizado muy pocos capítulos, solo dieciséis para toda la extensión del libro, dividido a su vez en solo cuatro partes, entendibles porque hablan de Elisa, Pedro Liébana, Señora De Las Heras y Rosales, y Elisa Montero. No sé si os pasa a vosotros, pero personalmente, cuando cojo un libro extenso, trato de avanzar intentando acabar los capítulos, para dejar las cosas más o menos claras cuando retomo de nuevo la lectura, y con este libro esto me ha resultado un poco difícil, porque los capítulos han resultado ser demasiado extensos, y aunque hay partes dentro de ellos fácilmente separadas, que ayudan a seguir la lectura, personalmente soy partidaria de capítulos menos extensos, pero esto no deja de ser una opinión personal, y como siempre es cuestión de gustos. Creo que es el único pero que puedo ponerle a la trama, una historia muy bien llevada, con personajes potentes, con sus luces y sombras, para nada perfectos, tanto los masculinos como los femeninos, una primera obra de la autora que sin duda nos ha dejado huella, y aunque resulte repetitivo en mis últimas reseñas, una autora a la que sin duda habrá que seguir la pista, porque en esta primera obra ha dejado el listón muy alto, pero estoy convencida de que si se propone volver a escribir otro libro, sin duda va a triunfar, porque ha demostrado, con un lenguaje claro y sencillo, escogiendo hablar de una época convulsa de la historia de nuestro país, que tiene mucho que decir en el mundo de las letras, y aquí estaremos los que la hemos descubierto con ganas de seguir leyendo cosas suyas. 

Si no habéis tenido oportunidad de leer este libro, intentad acercaros a él, porque os va a gustar, sobre todo si lo leéis pausadamente, sin que Cronos os marque una fecha en el calendario para terminar su lectura, saboreando poco a poco cómo evoluciona el personaje de Elisa y todos aquellos que la rodean. No os arrepentiréis. Lectura recomendable, sin duda.

¡Nos leemos!

martes, 5 de marzo de 2019

El abrazo del monstruo, de Félix J. Palma.

Nueva reseña para #SoyYincanera, un libro de intriga que a pesar de su gran cantidad de páginas se devora, y que fácilmente vuela entre nuestras manos. No tuve la suerte de conseguir uno de los pocos ejemplares puestos a disposición del grupo de yincaneros de Madrid, pero me animé a adquirir un ejemplar del libro porque conocía de buenas referencias al autor, y me apetecía introducirme en su obra, ya que no pude hacerlo con su anterior trilogía, aunque me consta que está a mi disposición en la biblioteca de mi ciudad, así que no descarto en un futuro dedicar parte de mi tiempo a esta aventura victoriana ideada por el autor. A la espera de encontrar tiempo para tan buen propósito, vamos con la reseña del libro que hoy traigo a este pequeño espacio virtual.

Datos técnicos del libro


Título: El abrazo del monstruo
Autor: Félix J. Palma
Editorial: Editorial Planeta, S. A.
Ediciones Destino. Colección Áncora y Delfín. Volumen 1452.
Formato: Rústica con solapas
ISBN: 978-84-233-5489-4
Primera edición: enero de 2019
736 páginas
PVP.: 21'90€


Sinopsis
Diego Arce es un reconocido escritor de novelas de misterio que no atraviesa su mejor momento creativo. Tras los ruegos de su editor, decide resucitar al mítico personaje al que debe su fama: "el Monstruo", un aterrador psicópata que secuestraba niñas en la Barcelona modernista. Pero una noche, mientras Diego y su mujer asisten a una fiesta, alguien decide llevar la ficción a la realidad: imitar al Monstruo secuestrando a la hija de Diego, Ariadna, de siete años, y proponerle al escritor el mismo juego macabro que en su novela. Si quiere recuperarla, durante los siguientes días Diego deberá superar tres pruebas en directo, a cada cual más espantosa. Comienza así una terrible carrera contrarreloj para descubrir quién está detrás del secuestro. Al mismo tiempo que debe demostrar al mundo hasta dónde es capaz de llegar para salvar a su hija, también tendrá que escarbar en su pasado, con la ayuda de su mujer y del inspector Rocamora, para descubrir quién puede desearle tanto mal. Pero ¿y si el mismísimo Monstruo hubiera escapado de la novela de Diego para acabar lo que él le impidió terminar?
Una historia sobre los terrores y fantasmas de la infancia y cómo proyectan su sombra sobre el hombre adulto.
Una historia de superación, de amor y de enfrentamiento a nuestros miedos más profundos.
¿Qué serías capaz de hacer para salvar a tu hija?

Datos sobre el autor
Félix J. Palma (Sanlúcar de Barrameda, 1968) es escritor, profesor de escritura creativa y coach literario. Como novelista ha publicado, entre otras, La Hormiga que quiso ser Astronauta (2001) y Las corrientes oceánicas (Premio de Novela Luis Berenguer, 2005). Pero su consagración como narrador se la debe a su Trilogía victoriana, que se ha publicado en 27 países, ha obtenido numerosos galardones y ha aparecido en la lista de best sellers de The New York Times. Está formada por las novelas El mapa del tiempo (XL Premio Ateneo de Sevilla, 2008), El mapa del cielo (2012) y El mapa del caos (2014). Ha obtenido más de un centenar de premios por sus relatos, reunidos en El vigilante de la salamandra (1998), Las interioridades (2001), Los arácnidos (2003) y El menor espectáculo del mundo (2010).
Con El abrazo del monstruo se adentra en el terreno del thriller psicológico.
Fotografía del autor: ©María Fortea

Impresiones sobre el libro

En El abrazo del monstruo encontramos como protagonista a Diego Arce, un escritor en horas bajas, a pesar de que logró cosechar un gran triunfo con su novela "Sangre y ámbar", lo que le ha permitido llevar una vida más o menos acomodada junto a su esposa Laura y su pequeña hija Ariadna, de siete años de edad. Pese al apoyo del público y de su editor, deseoso de que el escritor inicie una nueva aventura literaria en la que reviva a su protagonista anterior, el Monstruo, que tanto ha influido en el volumen de ventas de la obra del escritor, al que ahora el éxito parece haber abandonado puesto que no ha logrado cosechar nuevos éxitos con sus libros posteriores, que no han contado ni con el beneplácito del público ni de la crítica, Diego se halla reacio a escribir de nuevo sobre ese personaje, salido de su imaginación y de sus miedos infantiles, porque si algo tiene "Sangre y ámbar" es que es un compendio de una historia real adornada con la imaginación del escritor, que fue escrita para exorcizar los propios miedos que han acompañado a Diego a lo largo de su infancia y adolescencia, y que todavía lo acompañaban en su edad adulta. Bajo ningún concepto entra en la mente del escritor revivir al monstruo que tanto le ha hecho sufrir a lo largo de su vida, muy presente en sus repetidas pesadillas, porque quiere hacerse un nombre como escritor, y considera que con lo ganado con esa obra tiene más que suficiente para vivir de manera desahogada, pero las circunstancias que se darán desde el inicio de la novela le harán revivir sus miedos.

Con esta premisa iniciamos la lectura de El abrazo del monstruo, que ya atrapa al lector en sus primeras líneas, echando mano de una frase del genio de la novela de terror, Stephen King:
"Los monstruos son reales, y los fantasmas también: viven dentro de nosotros y, a veces, ellos ganan."
Si esta introducción ya despierta nuestras ganas para meternos de lleno en la lectura del libro, no nos tiran para atrás las primeras líneas de la trama, donde el misterio ya está servido:
"Porque nada sucede solo, en el mismo momento en que su hija era secuestrada, Diego apuraba su tercera copa de vino de la noche. Antes de tomar otra, se recordó a sí mismo que había prometido no beber demasiado. En él, el alcohol tenía más efectos que la simple borrachera."
Novela escrita con un lenguaje claro y sencillo, algunos pasajes del libro ideado por Diego Arce son tomados como referencia y transcritos en la propia historia para hacer más creíble la trama y convertir en un personaje más al Monstruo, que parece haber escapado de las páginas que trajeron el éxito al escritor, convertido ahora en el protagonista principal de la historia. Estamos ante lo que podemos definir como una novela gótica, reflejada en los pasajes transcritos de la afamada "Sangre y ámbar", ambientada en la Barcelona de principios del siglo XX, enmarcada en el ritmo trepidante que como buen thriller impone la historia narrada en "El abrazo del monstruo".

Si la novela cuenta con Diego y Laura como protagonistas principales, como padres de la niña secuestrada, cabe destacar también el elenco de sospechosos que van a pulular por las páginas del libro, todos ellos personajes peculiares y con muchos matices, que van a despertar la imaginación del lector intentando descubrir si alguno de ellos sería capaz de infringir tanto dolor y lo más importante, cuál sería el motivo que podría llevarlos a actuar así en caso de resultar culpables. En cuanto al equipo encargado de la investigación del secuestro, destaca por encima de todos la figura del Inspector Rocamora, amigo del matrimonio formado por Laura y Diego, a los que une una relación especial: fue el asesor policial de Diego en algunos de sus libros y está profundamente enamorado de Laura.

El libro invita a seguir leyendo. Queremos saber quién es el verdadero culpable del secuestro, y nuestras pesquisas van avanzando al ritmo que parecen hacerlo las investigaciones del Inspector Rocamora y su equipo, acompañando a Laura y Diego en el desasosiego por el que se ven obligados a pasar, especialmente Diego, que será a partir del momento del secuestro de su hija el centro de todas las miradas, obligado a superar una serie de pruebas que van ganando en dificultad, si quiere recuperar a su hija con vida, tomando como escenario para su desarrollo la red de redes; las pruebas se deben desarrollar en estricto directo, sin que puedan ser manipuladas, so pena de acabar con la vida de la secuestrada. Van cobrando importancia en el libro los distintos flashbacks que ponen de manifiesto la infancia y juventud del escritor y su familia, intentando buscar al posible responsable de un daño tan grande, posiblemente como respuesta a una venganza largamente ideada. Importará saber quién, y lo sabremos bastantes páginas antes de que termine el libro, pero pese a todo ese conocimiento no quita intriga a la trama, porque necesitaremos también conocer el cómo y el porqué, y a medida que avanzamos en la lectura vamos formándonos nuestra propia idea de los motivos que pueden llevar a alguien a intentar vengarse de forma cruel de otra persona, sin importarle que la moneda de cambio para esa satisfacción personal que persigue con su venganza sea una niña de siete años, a priori inocente de las barbaridades que cualquiera de sus progenitores hubieran podido causar tiempo atrás. El secuestrador va a tomar como referencia la novela de Diego Arce, "Sangre y ámbar", para someter al escritor al llamado Juego de los Retos, si quiere recuperar con vida a su hija, al igual que tuvieron que someterse los padres de las niñas secuestradas que protagonizaron el citado best seller del autor. El nivel de complejidad de las pruebas, el hecho de que se desarrollen en directo sin que sus resultados puedan ser manipulados, bajo la atenta mirada de los internautas, que se debaten entre la compasión por las atrocidades a las que debe someterse el escritor si quiere volver a ver con vida a su hija y el propio morbo que les supone asistir como público privilegiado al desarrollo de esas pruebas, desde la propia intimidad de sus casas, es un punto a destacar en el libro, y hace que la intriga se mantenga a lo largo de la trama. Como lectores seremos partícipes de ese dolor de los padres, de las dificultades a las que deben hacer frente, y dudaremos si Diego será capaz de resistir esas pruebas para recuperar a su hija. Si algo tenemos claro a la hora de avanzar en la lectura es que el escritor no es para nada un héroe, ni siquiera para su hija; es un personaje sencillo, más bien débil, lleno de miedos, con sus luces y sus sombras, y esa incertidumbre que provoca la lectura, sobre cómo actuará el escritor ante las dificultades que se le plantean en las páginas del libro, contribuye a agilizar la lectura, lo que hace que las páginas vuelen entre nuestras manos, a pesar del grosor del libro.

Pero no solo será ese tratamiento del dolor humano a través de la morbosidad que generan las redes sociales el único tema tratado en el libro. Encontramos metaliteratura, con alusiones a algunas obras de estilo gótico, así como la transcripción de pasajes de una novela dentro de la propia trama que representa "El abrazo del monstruo". Particularmente no me han molestado para nada esos pasajes de otra obra dentro de la historia. Es más, si Félix J. Palma decidiera escribir "Sangre y ámbar" no dudaría ni un segundo en leerla, a pesar de que los distintos spoilers que de ella se hacen en la historia que hoy tratamos resten algo del elemento sorpresa que se espera de todo buen libro.

No sé si ha quedado claro a lo largo de esta reseña que he disfrutado con la trama que Félix nos plantea en el libro y también con los personajes por él creados, para nada perfectos, con sus matices y sus tonos de gris. Me ha gustado encontrarme ciertos toques paranormales reflejados en los recuerdos y pesadillas a los que tiene que hacer frente el escritor, he sentido al "monstruo" como un personaje más de la trama, y no me ha importado conocer su "identidad" bastantes páginas antes de concluir la lectura del libro. Ha sido un placer conocer a Félix como escritor, y como comenté en un principio, no descarto acercarme a su anterior obra, esa trilogía victoriana que tantos éxitos parece haber cosechado. Tiene mérito que "El abrazo del monstruo" suponga una primera inclusión del autor en el mundo del thriller, y creo que ha pasado la prueba con nota. Seguramente la trama tenga fallos, y quizá a algún que otro lector le sobren páginas, pero yo personalmente he disfrutado mucho con esta lectura, en las dos subtramas planteadas, en los temas tratados (relaciones padres e hijos, superación de miedos, lucha con uno mismo, pasado y presente, la necesidad de ser aceptados por los demás... incluso el toque sobrenatural), he disfrutado con la forma de plantear y desarrollar la historia, a pesar de sus pequeños fallos, algunos de los cuales pueden ser solventados con una revisión algo más minuciosa en futuras ediciones. En definitiva, estamos ante una novela ágil, absorbente en su contenido, y que invita a seguir leyendo, llena de sorpresas, y con una historia muy bien defendida, apoyada en una trama sacada de la imaginación de uno de los personajes, y que incita al lector a conocer algo más de esa obra ficticia de la que tanto se habla. Todo un acierto. Lo dicho, si ese libro ve la luz, me tiro de cabeza a leerlo, y creo que eso es mérito de Félix, que ha conformado en su obra un dos en uno, a cual más interesante. No me importaría conocer más detalles sobre ese monstruo de principios del siglo XX, a pesar de que el escritor lo haya encerrado a modo de exorcismo en las páginas de un libro:
"Por el poder que la palabra me otorga, te expulso de mis pesadillas y te encierro en el papel."
Supongo que como pasa con todas las novedades, de este libro vamos a leer opiniones totalmente a favor y en contra; todo es cuestión de gustos. Personalmente, lo he disfrutado y lo recomiendo, no sé si porque me ha cogido en un buen momento lector, aunque prefiero pensar que es mérito del autor, que me ha envuelto en su historia y gracias a su quehacer me he dejado llevar y lo he disfrutado. Si tenéis oportunidad de acercaros al libro, no lo dudéis, porque se lee muy bien y sobre todo, se disfruta.

¡Nos leemos!

lunes, 4 de febrero de 2019

NO ES TIEMPO DE PEROS, de David Jiménez "El Tito".

Volvemos a la carga con las reseñas para #SoyYincanera. No es lo único que leemos, pero en mi caso particular estas lecturas son las únicas que últimamente encuentran un comentario en el blog por mi parte. Espero que el tiempo se ponga de mi lado, aunque ya sé que eso es prácticamente muy difícil, y puedan ser muchos más los libros aquí comentados, porque leer, lo que se dice leer, sigo leyendo, de eso no tengáis la menor duda.
Sin más, vamos con los datos técnicos del libro:

Título original: No es tiempo de peros
Autor: David Jiménez "El Tito"
Editorial: Ediciones Versátil S. L.
Formato: Tapa rústica con solapas
ISBN: 978-84-17451-31-8
Primera edición: diciembre de 2018
416 páginas.

Sinopsis (tomada del propio libro)

Ella ya no es esa policía tímida que no se atrevía a mirarlo a la cara.
Él ya ni siquiera es policía.
Ambos han pagado un peaje demasiado alto por trabajar al margen de la ley. Ahora lo único que los une es una causa común: encontrar al Cazador.
Pero compartir un objetivo no los convierte en compañeros, solo en socios; unos socios que tendrán que lidiar con una relación amor-odio basada en engaños.
Para Zoe, Marcial es el mejor medio para descubrir al verdadero culpable de la muerte de su novio. Para Marcial, Zoe es la única compañía humana que no le resulta insoportable. 
La búsqueda del Cazador los une en un nuevo caso, pero esta vez nada será igual. Marcial ya no tiene una placa que le impida desafiar las normas, y Zoe simplemente ha dejado de cumplirlas. Ambos iniciarán un descenso a los suburbios de Cartagena en la investigación de una trama de blanqueo de capitales que salpicará de sangre los cimientos de la ciudad.

Datos sobre el autor

David Jiménez, "El Tito". (Cartagena, 1978). Es Licenciado en Biología por la Universidad de Murcia. Después de haber desarrollado su carrera como biólogo en el ámbito del control de calidad, en la actualidad trabaja en la represión del contrabando como agente marítimo de Vigilancia Aduanera.
Ha sido colaborador de Castellón Noticias, como especialista en género negro, hasta su debut literario con Muertes de sobremesa (ACEN, 2015). Dos años después llegó Inspector Solo (Ediciones Versátil, 2017) y ahora No es tiempo de peros. Una serie de novelas que pueden leerse como una trilogía o de forma independiente.

Facebook: David Jiménez El Tito
Twitter: @DJM_eltito

Impresiones sobre el libro

Si bien en las tapas del propio libro se comenta que esta historia puede ser leída o bien como parte de una trilogía, o bien de forma independiente, soy de la modesta opinión de que No es tiempo de peros se va a disfrutar mucho más si se lee de forma ordenada, porque es el claro ejemplo de la evolución de unos personajes que van a sufrir en sus propias carnes una total transformación.

En Muertes de sobremesa tendremos el placer de encontrar a Marcial Lisón, un inspector de policía huraño, solitario, nunca dado a demostrarles a sus compañeros lo que realmente piensa, acostumbrado a trabajar según sus métodos, sin compartir apenas espacio de trabajo con los demás agentes del cuerpo, y apodado por ellos como Inspector Solo, porque la única compañía que de verdad acepta es la de su galga Sola, su auténtica aliada en lo personal, y que por tanto influirá también en lo profesional. Una investigación del pasado que quedaría a medias sin cerrar, cuando Marcial era apenas un agente policial, vuelve en Muertes de sobremesa años después, cuando aparece el cuerpo desnudo y sin vida de Enma, la mujer de Villanueva, en otra época el mentor de Marcial Lisón, sentado frente a la mesa de su cocina, con dos tazas de café frente a ella y el dedo anular amputado. Esta premisa, la búsqueda del llamado "Asesino del café" será la que marque la acción en este primer título. Aquí conoceremos a un Marcial implicado en la investigación, que tomará como algo personal, porque la misma le llevará a descubrir aspectos desconocidos para él de su propio pasado, haciendo de la trama un viaje a la historia personal del personaje, de quien comenzaremos a comprender su forma de actuar. Porque si algo tiene el Marcial creado por David Jiménez es que resulta ser un personaje redondo, con sus luces y sombras, en ocasiones más de estas últimas, con el que el lector no siempre empatiza, por sus métodos rudos, por su forma de actuar, por ese aislamiento que parece querer mantener del resto del mundo, pero un personaje en el que también se puede confiar, que mantiene su pizca de humanidad cuando trata con su fiel galga, y cuya coraza parece que ha sido capaz de atravesar Zoe, su compañera en comisaría, y cuya evolución sí que merece ser mencionada a lo largo de estos tres títulos. Si en el primer libro encontramos una Zoe con una personalidad tímida, que intenta buscar su sitio en la investigación en la que se ve involucrada y en la propia comisaría en la que es destinada, intentando horadar la personalidad de Marcial, acercándose a él y tratando de comprender los motivos de su forma de actuar, permitiéndose incluso mantener una relación íntima con uno de sus compañeros, será el desenlace de esta propia relación la que modifique su actitud y su personalidad en los libros posteriores. De nuevo incido en la premisa de que se pueden leer los libros de manera independiente, pero teniendo en cuenta que no son títulos demasiado extensos y que pueden comprarse a un precio asequible en versión digital, recomiendo encarecidamente que sean leídos en orden para aprovechar mejor todos los matices de los personajes y de la historia. Os dejo los enlaces a la página de Amazon por si alguien se anima a adentrarse en estos títulos, que desde ya le digo que no se va a arrepentir.

-Muertes de sobremesa
-Inspector Solo
-No es tiempo de peros

Si ya entre el primer y el segundo libro podemos ver una evolución de los personajes y del buen hacer de David como escritor, podemos afirmar que con esta última entrega de la obra se ha superado a sí mismo, y los seguidores de Marcial Lisón, y de todos los personajes por los que habíamos sufrido en entregas anteriores hemos quedado totalmente satisfechos con esta última publicación, en la que se dan respuesta a todos los interrogantes planteados en los dos libros anteriores, y como lectores, disfrutamos de ese punto de "justicia divina" que lleva al protagonista a lo largo de las páginas a descubrir todo un entramado de corrupción y malas artes que conmociona tanto a la ciudad de Cartagena, escenario elegido por David para el desarrollo de esta compleja y completa trama, como a los miembros más destacados de su comisaría, donde encontramos buenos y malos, personajes grises, con matices... y todo lo que les rodea, porque de la mano de Marcial y Zoe, recorremos la ciudad de Cartagena, en especial los bajos fondos, aquellas zonas por las que no suelen transitar los turistas, convirtiéndose la novela en una crítica social en la que se ponen de manifiesto el mundo en el que se mueven los confidentes de la propia policía, delincuentes de medio pelo, camellos que transitan por barrios marginales y yonkis que solo buscan conseguir su dosis, y todo ello enmarcado en el mundo de la corrupción que parece afectar a las grandes empresas de la zona, políticos, abogados y a algunos miembros del cuerpo policial; en este sentido, No es tiempo de peros constituye una auténtica novela negra que destaca por su crítica social, fomentada en unos personajes fuertes, especialmente Marcial, con una trama muy bien hilvanada, que va creciendo a medida que se avanza en las páginas de estos tres libros, que mantiene el suspense, que incita a seguir leyendo, porque a medida que pasamos las hojas vamos sufriendo con el personaje principal, queremos saber qué hace y por qué lo hace, siempre con la alegre compañía de su perra Sola, que es sin duda lo que más conmueve en la trama, un animal que ha sufrido y va a sufrir mucho en la historia, en paralelo a su dueño, con el que le mantiene una relación de lealtad, porque la lealtad es lo que se vende en este libro (en esta trilogía en general), de Marcial hacia su compañera y de él mismo hacia las personas a las que cree que debe algo, porque le han ayudado a formarse en sus inicios, y con los que ha compartido experiencias complicadas, aunque el tiempo se encargue de recordarle que nadie es perfecto y que todo el mundo puede acabar corrompiéndose, pero la lealtad que el personaje mantiene hacia su animal de compañía, hacia unos niños que han perdido a sus padres (a los que controla de lejos, mirando por su bienestar, no permitiendo que se pierda su recuerdo...), esa lealtad que mueve al protagonista y que él mismo exige a todo aquel que con él se cruza, es el engranaje que parece centrar la forma de actuar de Marcial y lo que hace que podamos llegar a entender algunas de sus formas de actuar aunque no siempre las podamos compartir. Como quizá no podamos compartir la evolución de Zoe Ochoa, la pareja con la que Marcial ha llevado a cabo sus investigaciones y que ahora, en No es tiempo de peros, cuando Marcial ha pedido una excedencia en el cuerpo que puede llegar a ser definitiva, a pesar de que ella sigue en comisaría, actúa movida por la venganza, porque si algo sacamos en claro de la historia anterior, Inspector Solo, es que evoluciona negativamente en la vida de los personajes protagonistas, Marcial y Zoe, quedando los dos marcados por sendas muertes, y el descubrimiento de qué ha motivado estas muertes y quién era el último responsable de las mismas es lo que mueve a los protagonistas en esta nueva etapa, encontrando una trama de lo más negra que va dirigida a saciar el ansia de venganza de los mismos y a buscar respuestas a las dudas planteadas en los libros anteriores. Si bien es cierto que la historia queda cerrada, los lectores de David vamos a tener que conformarnos con imaginar un final para estos personajes, porque parece ser que el autor ha cerrado la historia y de momento no va a ver más historias protagonizadas por ellos, y es algo que vamos a echar en falta, porque Marcial Lisón ha calado hondo en nuestro pensamiento, y si hicimos una campaña para que el autor se pusiera manos a la obra para cerrar la trama, porque nos dejó noqueados en el segundo libro sin saber qué le iba a pasar al personaje, ahora hemos quedado huérfanos de todos, especialmente de Marcial, Sola y Zoe, que quedarán sin duda en nuestra retina por mucho tiempo.

Debo reconocer que llevaba mucho tiempo con Muertes de sobremesa esperando turno en mi lector, y que cuando me animé con él me arrepentí de no haberlo hecho mucho antes, porque me encantó la trama, el fuerte personaje creado del que quería saber más, el punto de intriga, los asesinatos... En definitiva, disfruté con la lectura de ese libro, a pesar de que lo hice en digital, y siempre me cuesta más disfrutar de ese formato, pero cuando llegó a mis manos Inspector Solo comprendí que Marcial había llegado para quedarse, y que quería, necesitaba saber cómo continuaba el libro. Con No es tiempo de peros, David me ha ganado, estoy deseando saber en qué va a embarcarse, porque seguro que en #SoyYincanera estaremos ahí para apoyarle. Nos ha dejado huérfanos de Marcial y Sola (hay algo que no voy a perdonarle, creo que muchos os imagináis qué es) pero espero que su próxima aventura literaria sea al menos tan buena como la que aquí hoy traemos, porque está claro que el autor ha evolucionado como escritor, ha sabido crear escuela, y ha demostrado que es capaz de crear una historia redonda dejando al lector con ganas de más. Personalmente la he disfrutado, de eso espero que no haya quedado duda, y quedo a la espera de nuevas aventuras, protagonizadas espero, por un personaje tan potente como ha sido Marcial. David se ha puesto el listón muy alto; sus lectores se lo agradecemos.

Para concluir, algunas frases retomadas del libro, entre las muchas que se pueden sacar:
"(...) Hace mucho tiempo que las personas son un mero accidente ocasional en su día a día, una piedra en el zapato de la que no siempre sabe desprenderse. Solo Zoe ha sido capaz de darle sentido a un diálogo en los últimos años. Tan solo ella ha convertido las palabras en una compañía tan grata como el silencio, como las miradas cómplices de Sola."
"Le gusta la oscuridad. Siempre ha tenido la sensación de que la luz es cómplice de la mentira, una aliada incondicional empeñada en mostrarnos solo lo que queremos ver. La oscuridad es más sincera, más leal. Ella no se deja engatusar por falsas promesas, por frases afeitadas para regalar el oído."
"Aún no se ha acostumbrado a la soledad de ese nuevo hogar. La casa es fría, impersonal; cuatro paredes y un techo donde almacenar reproches, dudas y miserias.
También algún desengaño.
Ese miércoles ha cargado dos más en la mochila invisible que todos portamos a la espalda y que vamos llenando de desgracias; un lastre que echa los hombros hacia delante y hace arrastrar los pasos, que nos convierte en muertos vivientes, en zombis que caminan enajenados y sin sentido por la vida. Al parecer, al hado no le ha parecido suficiente que la investigación de Matías Jairo no haya arrojado resultado alguno todavía y ha decidido prescribirle una dosis extra de infortunio restregándole por la cara que esa teoría sobre el Pilonga no era más que una milonga." 
En conclusión, lectura altamente recomendable, no dudéis en darle una oportunidad a los tres títulos que conforman la historia si finalmente caen en vuestras manos.