lunes, 26 de julio de 2021

Donde haya tinieblas. Manuel Ríos San Martín.

Siguiendo con la iniciativa de #SoyYincanera, hoy nos acercamos al último libro publicado por Manuel Ríos San Martín, autor al que ya tuve la oportunidad de descubrir en una novela anterior, "Círculos", con cuya lectura quedé gratamente satisfecha.

Sin más, vamos con los datos técnicos del libro:

Título: Donde haya tinieblas
Autor: Manuel Ríos San Martín
Editorial: Planeta, S.A.
Formato: Tapa dura con sobrecubierta
ISBN: 978-84-08-24314-4
528 páginas.
Primera edición: junio de 2021
PVP.: 19,90 €

Sinopsis (tomada del propio libro)

Una modelo de diecisiete años a la que le falta el ombligo desaparece en Madrid. Los inspectores Martínez y Pieldelobo se hacen cargo de la investigación, pero chocan desde el primer momento. Él es un padre cincuentón y caótico, tierno pero mordaz y un tanto anticuado; ella, una milenial combativa, inteligente y feminista.
Mientras recorren por España lugares misteriosos y templos en apariencia tranquilos, surgen dos hipótesis para desenmascarar a un asesino en serie: o la mafia rusa está detrás de una red de prostitución de lujo o hay un psicópata religioso que pretende enmendarle la plana al mismo Dios.
Este thriller plantea una reflexión irónica sobre la intolerancia, la dicotomía entre pecado y belleza, entre misericordia y castigo, y las relaciones entre el hombre y la mujer como dos seres destinados a entenderse desde el principio de los tiempos.

Datos sobre el autor (tomados del propio libro)

Manuel Ríos San Martín (1965) es licenciado en Ciencias de la Información y ha trabajado en importantes productoras de televisión como Globomedia, BocaBoca y Diagonal, en las que ha ejercido de productor ejecutivo, director o guionista. Ha participado, entre otras series, en Colegio Mayor, Médico de familia, Menudo es mi padre, Más que amigos, Compañeros, Mis adorables vecinos, Soy el Solitario, Raphael, Rescatando a Sara, Historias robadas y Sin identidad. Ha dirigido un largometraje, No te fallaré, y ha colaborado en la escritura de los guiones de Amigos... y Maradona, la mano de Dios. Ha coordinado y coescrito el libro El guion para series de televisión, publicado por el Instituto de RTVE. También es autor de las novelas Círculos y La huella del mal, que ha sido traducida al italiano y está siendo adaptada a la televisión como una serie de ocho capítulos.
© Fotografía del autor: Alfonso Segura

Impresiones sobre el libro

Cuando me enteré de que salía publicada la nueva novela de Manuel Ríos me hizo mucha ilusión poder leerla, y se me iban poniendo los dientes largos a medida que el autor iba colgando noticias sobre ello en su cuenta de Twitter. Como he comentado más arriba, hace algún tiempo pude disfrutar de "Círculos", y debo decir que ni la novela ni el protagonista nos dejó indiferentes a aquellos que participamos en la #YincanaCriminal2017. Manuel está acostumbrado a moverse en el mundo de la pequeña pantalla, como parte responsable de algunas de las series que han triunfado en nuestro país, y ese oficio se nota, y es capaz de transmitir sobre el papel unas historias muy fáciles de imaginar, llenas de ritmo, y protagonizadas por unos personajes que desprenden verdad, a los que es fácil poner cara, con sus virtudes y sus secretos, personajes con los que vas empatizando a medida que avanzan las tramas. Si en "Círculos" quedamos prendados con el protagonista principal, un psicópata de manual del que personalmente guardo buenos recuerdos, no es difícil que con este libro hayamos quedado atrapados por la pareja encargada de la investigación, los inspectores Juan Martínez y Nuria Pieldelobo.

No he tenido oportunidad de leer el libro anterior escrito por el autor, pero es algo que espero solucionar en breve, porque me gusta la combinación de asesinatos y datos históricos que el autor ha sabido explotar en sus últimos dos títulos, haciendo una combinación que a mi modo de ver puede llegar a funcionar bastante bien, al menos a mí me han gustado las alusiones a pasajes bíblicos que encontramos en "Donde haya tinieblas", y también la descripción de los monumentos que adquieren importancia en la trama como escenarios de los crímenes. Si "La huella del mal" toma como referencia el yacimiento de Atapuerca, en "Donde haya tinieblas" vamos a asistir a un recorrido por la geografía española visitando algunos de los enclaves que tienen relación con imágenes del Génesis del Antiguo Testamento, porque el asesino en serie parece obsesionado con ciertos pasajes bíblicos a la hora de llevar a cabo sus crímenes, y será labor de la pareja protagonista descubrir quién se esconde tras esos macabros planes.

No podía haber elegido el autor protagonistas más diferentes para ponerlos al frente de la investigación de la desaparición y muerte de una jovencísima modelo rusa, Karolina Mederev, cuya carrera tiene mucha repercusión en las redes sociales, y que tiene la particularidad de no tener ombligo. El inspector Martínez es un buen detective, empático y hablador, aunque aún mantiene rasgos de la vieja escuela y puede resultar un poco machista en ocasiones. Está pasando por un buen momento profesional, pero arrastra problemas familiares como padre de dos mellizos adolescentes más preocupados por sus campeonatos de fútbol en la consola que de hacer frente a sus responsabilidades académicas, y una hija mayor, Alicia, que se ve desbordada por la actitud de sus hermanos. Martínez quiere mucho a su familia y se pasará buena parte de la trama hablando de sus hijos y de Teresa, su mujer, de la que admira el hecho de que pudiera compaginar su trabajo y sus obligaciones familiares. Compaginar familia y trabajo para un policía no siempre es fácil, y menos si se le añade el hecho de que la investigación llevará a los protagonistas a recorrer distintos puntos de la geografía española, lejos de sus hogares, con lo que la situación familiar, lejos de arreglarse, se complica por momentos. Estos aspectos de la vida personal del inspector Martínez nos llegarán a través de sus pensamientos, porque el autor lo ha puesto al frente de la narración de la trama, y así iremos sabiendo cómo avanza la investigación, cómo es la relación profesional que mantiene con la joven inspectora Nuria Pieldelobo, su compañera en el caso, y cómo van desarrollándose las cosas con su familia a través de notas de voz que el detective va grabando en wasap, y los contados mensajes telefónicos que va intercambiando con sus hijos. Si algo define al inspector es la dispersión: en su cabeza va haciéndose un resumen de cómo avanzan los acontecimientos y qué ha sentido ante el interrogatorio de aquellos que parecen relacionados con el caso, pero es incapaz de sintetizar y de retener nombres. A cada uno de los implicados en la investigación los identifica con un mote según su forma de actuar o a qué se dedican, y hace lo mismo con sus compañeros de trabajo. Los lectores seremos partícipes de la opinión que el inspector tiene de El Muñequín, el asistente de la modelo asesinada, o de la Bótox, la directora de la agencia para la que trabajaba, o del Fitnessmanager, como "bautiza" al responsable del gimnasio al que acudía la joven cuando tenía trabajo en Madrid. Esta identificación de los protagonistas por los motes con los que los ha calificado el inspector, y el seguir sus conversaciones con Pieldelobo y las elucubraciones que pasan por su cabeza, ponen un toque de humor a la investigación de unos hechos que van complicándose a medida que avanza la trama, con el secuestro y posterior asesinato de varios modelos, y todo ello bajo la atenta mirada de las redes sociales, en las que, escondidos en el anonimato, unos critican la labor de la policía para llegar a la resolución de los hechos, y otros ven como merecido el castigo que un asesino en serie ha infringido en los cuerpos de personas influyentes y conocidas para una gran mayoría de personas, con muchos seguidores en Twitter e Instagram. Y es mucha la importancia que se le da en este libro a las redes sociales. Ya se nombran nada más empezar el libro, y los comentarios que los seguidores de estas redes van dejando a medida que se desarrollan los hechos van formando parte de la investigación policial. Las primeras frases del libro (leídas en twitter por algunos personajes conocidos de nuestro país) ya dan una idea de la importancia de las redes y del carácter del inspector protagonista:

«Las redes sociales son una mierda. Lo sé bien porque las tengo todas. Tres cuentas de Twitter, tan solo una de ellas a mi nombre, la que no uso; dos perfiles de Instagram, uno para cuando hay que investigar a adolescentes (cincuenta y tres seguidores), en el otro subo fotos oscuras y extrañas con las que saco mi lado artístico (diecisiete seguidores): Ayer perdí uno. Snapchat, para mandarme tonterías con mis hijos. Pinterest no me dice nada. Por no hablar de Facebook, que solo sirve para comprobar que mis compañeros de colegio están más calvos que yo. Y lo están, que, aunque yo ya tenga mis entradas, no me conservo mal para ser de mi generación. Un fofisano de esos, todavía con cierto encanto. Lo dice mi mujer. Y eso de TikTok, ¿qué es?»

La pareja protagonista no puede ser más diferente entre sí. El inspector Martínez Gutiérrez es un veterano de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violencia (UDEV) de Madrid. Es un cincuentón fofisano que intenta estar al día con las redes sociales para poder vigilar así un poco más a sus hijos. Pieldelobo es una joven y guapa investigadora, defensora de los derechos de la mujer, valiente y muy activa. Nuria Pieldelobo es una inspectora fuerte, pero obligada a luchar en un mundo de hombres, rodeada de comportamientos machistas en muchas ocasiones. Avanzada la novela sabremos el motivo por el que Nuria se siente tan identificada con la modelo rusa asesinada nada más iniciarse la novela. Son dos protagonistas que se complementan entre sí, tanto en el aspecto físico como en la forma de entender su trabajo, y que plantearán dos hipótesis a la hora de investigar los crímenes que se van produciendo a lo largo de la trama, con víctimas dedicadas al mundo de la moda, y puede que a la prostitución de lujo, adquiriendo importancia como punto a investigar el tema de las mafias rusas que parecen dirigir las redes de prostitución de lujo donde las modelos, demasiado jóvenes en muchas ocasiones, son solo tratadas como carne de la que disfrutar.

En este libro encontramos los ingredientes de un buen thriller: hay asesinatos y la consiguiente investigación, pero encontramos sobre todo ritmo. Estamos ante una novela muy ágil, donde los acontecimientos van desarrollándose de manera fluida, abriéndose varios campos de investigación que no enturbian la trama, sino que más bien la enriquecen. Los protagonistas principales se educaron en ambientes distintos, y les separan bastantes años, y eso se nota. Abundan los diálogos, y algunas de las conversaciones que protagoniza Martínez dejan escapar alguna que otra sonrisa entre la seriedad de los hechos que investigan. La pareja protagonista no parece estar de acuerdo en nada; no coinciden en la motivación que puede seguir el asesino, pero tampoco comparten gustos musicales, y las canciones que van sonando en el coche mientras se desplazan de un lugar a otro del territorio español buscando pistas también dan lugar a controversia entre ellos. 

"...Y es que la selección de canciones de mi compañera me dejaba un poco indiferente. Tampoco es que me molestase; que si Bebe, Rosalía, Vanesa Martín y varias otras que no reconocí. Supongo que la mía le parecería espantosa: un poco de Ilegales, Los Enemigos, Lagartija Nick, AC/DC, Metallica, pero también otros artistas con un toque más sensible (tengo mi corazoncito): Antonio Vega, Sting o Kiko Veneno. Así seguimos hasta que su móvil reprodujo una canción que me resultó familiar, aunque sonaba diferente.
一¿Esta quién es? 一pregunté por charlar y relajar un poco el ambiente.
一Da igual, si no la conoces.
一Pero la canción sí. Bueno, creo. Se parece a una de Joaquín Sabina. Me encanta Sabina. 一Se me había olvidado citarlo antes.
一¿Qué es lo que te gusta de él, que es taurino, putero o machista?
一Bueno, en general sus letras 一respondí sin haber escuchado lo que ella había dicho.
Cuando me llegaron al cerebro sus palabras, hice una pausa. Ahí me había dado en toda la frente. Sin anestesia. ¿Qué pasa? Me gustan los personajes complejos, con sus aristas y sus incongruencias. Ser políticamente correcto es aburrido. «Y no soporto a los aburridos», pensé también muy alto, pero no lo dije. Creo que no lo dije, aunque la inspectora me miró con desprecio, como si me hubiera adivinado el pensamiento".

Este libro trata temas importantes además de la investigación de los asesinatos: la importancia de las redes sociales, el movimiento feminista, el machismo aún presente en ámbitos importantes de nuestra sociedad, y la lucha de la mujer por hacerse un hueco en esos ámbitos, la dureza del mundo de la moda donde todo parece valer para conseguir un nombre en la profesión, la prostitución de lujo, la pederastia, los abusos practicados por algunos miembros de la Iglesia... Los asesinatos parecen tener un trasfondo religioso, porque siguen pasajes del Génesis. Se reflejan en el libro diferentes ideas de la Iglesia a la hora de seguir el mensaje de Dios, entre los religiosos que creen que lo importante es el perdón si hay arrepentimiento, y aquellos que piensan que los malos actos deben acabar con un merecido castigo. Pero a pesar de que son muchos y variados los temas que se tratan, el autor ha sabido combinarlos muy bien y ha dotado a la trama de momentos de humor que ayudan a destensar la complicada situación por la que atraviesan los investigadores tratando de desenmascarar a un asesino en serie movido por cuestiones religiosas.

Si algo destaca en la novela son los escenarios escogidos por el autor para desarrollar la trama, siguiendo el trasfondo religioso con el que parecen estar rodeados los asesinatos. Los escenarios suponen un acertado recorrido por la historia del arte en la península, tan bien descritos que a mí personalmente me han dado ganas de ir a conocer estos enclaves, porque ya se sabe que en este país hay mucho y bueno por visitar. De la mano de Martínez y Pieldelobo recorreremos parte de la geografía española visitando monumentos importantes elegidos por el asesino para depositar los cadáveres de sus víctimas, como la ermita de la Virgen del Ara, en Fuente del Arco, Badajoz, que será el escenario donde aparezca el cuerpo de Karolina, bajo unos frescos que representan la escena de la expulsión del Paraíso. El Monasterio de San Juan de la Peña, en Huesca, y el Santuario de Nuestra Señora de Aránzazu, en Guipúzcoa, serán los otros dos escenarios claves en la trama.

¿Qué puedo decir para concluir? Que estamos ante un libro altamente recomendable, con el que se disfruta sin duda. Que no os echen para atrás las más de quinientas páginas que tiene, porque es una historia que se devora. La historia está dividida en seis partes: Pecado, Culpa, Tentación, Castigo, Alianza y Misericordia. La trama se desarrolla a lo largo de ciento siete capítulos, lo que nos da una ligera idea de que no estamos ante capítulos extensos, son más bien cortos y llenos de ritmo, con mucho diálogo y escenas de acción, resultando un libro muy visual, que estoy convencida también acabará siendo adaptado como parece ser va a ocurrir con el anterior libro del autor, que espero poder leer antes de que se emita su adaptación a la pequeña pantalla. El autor ha sabido crear una historia que no pierde un ápice de interés, creando unos personajes a los que tardaremos mucho tiempo en olvidar, mezclando numerosos temas de actualidad y manteniendo la incógnita sobre la autoría de los asesinatos y el motivo de los mismos, que como lectores iremos descubriendo a medida que avanza la trama, al ritmo de los inspectores protagonistas, unos personajes potentes con sus defectos y sus virtudes, que nos han llegado, gracias a unos diálogos que merece la pena disfrutar. 

Como siempre, agradecer a las responsables de #SoyYincanera el haber elegido este título para llevar a cabo una lectura conjunta, porque lo hemos disfrutado sin duda. Dar las gracias a la editorial por habernos facilitado ejemplares, y al autor por escribir esta maravilla, y por su complicidad a la hora de comentar nuestros tuits de la lectura. Ya sé que nos repetimos mucho cuando unos personajes nos gustan, pero no lo decimos por decir: personalmente me gustaría ver de nuevo a Martínez y Pieldelobo en acción; no sé si será posible, pero por pedir que no quede.

Si queréis disfrutar con una trama interesante, unos diálogos ágiles y unos personajes que no te dejan indiferente, aportando un toque de humor, esta lectura es altamente recomendable. Yo la he disfrutado mucho, y sin duda la recomiendo, así que, si cae en vuestras manos, no la dejéis escapar.

¡Nos leemos!

#SeguiremosBailando

jueves, 8 de julio de 2021

La última paloma. Men Marías.

Reseña de uno de los últimos títulos que hemos leído de forma conjunta dentro de la iniciativa #SoyYincanera. Desde ahora puedo decir que ha sido todo un placer adentrarme en esta lectura, y tengo más que apuntada a la autora, para buscarla en futuras historias, y no me importaría reencontrarme de nuevo con la protagonista principal de esta obra, la sargento Patria Santiago.

Sin más, vamos con los datos técnicos del libro:

Título: La última paloma
Autora: Men Marías
Editorial: Planeta, S. A.
Formato: Tapa dura con sobrecubierta
ISBN: 978-84-08-24230-7
Primera edición: mayo 2021
544 páginas
P.V.P.: 20,90 €

Sinopsis (tomada del propio libro):

Frente a la base naval de Rota, tras el cordón policial que delimita la brutal escena, un grupo de vecinos clama que se haga justicia: el cuerpo de la joven Diana Buffett yace salvajemente mutilado y con unas enormes alas cosidas a su espalda.
Ni las cámaras ni el helicóptero de vigilancia de la base han captado una sola imagen que pueda servir a la investigación; algo incomprensible.
La sargento Patria Santiago sabe que el asesino va a volver a matar, pero nadie la cree, ni siquiera el cabo Sacha Santos -a quien le gustaría ser algo más que su compañero-, porque, al igual que piensa el resto de Rota, Patria ha convivido con el dolor demasiado tiempo para ser de fiar.
Una sola pista, la investigación que Diana estaba haciendo sobre la base y su relación con la desaparición de una joven hace sesenta años, cuando los americanos llegaron a Rota, parecen ser los únicos hilos de los que tirar.

Datos sobre la autora

Men Marías (Granada, 1989) se licenció en Derecho y ejerció la abogacía desde los veintitrés años, especializándose en el sector mercantil. Debutó como escritora con la obra Pukata, pescados y mariscos, que fue galardonada con el Premio de Novela Carmen Martín Gaite 2017 y un accésit en el Premio Torrente Ballester 2017. En el género del cuento, ostenta un total de 28 menciones de ganadora y finalista en diferentes certámenes literarios españoles e internacionales. Además, es tutora de técnica literaria, novela negra y poesía en su ciudad.

Impresiones sobre el libro

Ha sido toda una sorpresa acercarse a la prosa de Men Marías. Ya podemos leer en los datos que la editorial ofrece sobre esta autora que "La última paloma" no es su primera obra como escritora, y además ha recibido premios por escritora de cuentos. Se nota que la autora, pese a su juventud, tiene oficio en esto de la escritura, y de su imaginación ha salido un libro redondo, que sin duda tardaremos mucho en olvidar, porque la historia que ha ideado, con su trama policíaca y su parte de denuncia social, han calado hondo en nosotros como lectores, y por si esto fuera poco, gracias a la imaginación de la autora hemos viajado a la ciudad de Rota, un municipio en la provincia de Cádiz, famoso porque allí está instalada la base naval norteamericana, y del que reconozco que no sabía mucho más. Con esta novela, Men Marías ha querido acercarnos al presente del municipio, estableciendo allí el escenario de un crimen macabro que los investigadores protagonistas deberán afrontar, y también nos ha acercado a la historia de la ciudad, llevando al lector a través de las páginas a la década de los cincuenta del siglo pasado, cuando llegaron los americanos y se establecieron en la ciudad, suponiendo un enorme contraste entre las medidas aperturistas que traían y la mentalidad más abierta de los que ocuparon la base. Estas ideas revolucionarias traídas por los americanos chocaban con una España que no había salido del letargo del franquismo, estrecha de miras y mucho más recatada. Lo que viene a decir la autora es que Rota se convirtió en una ciudad abierta en medio de la mentalidad cerrada que regía en el resto de España, pero esa apertura y esa llegada de novedades trajo sus cosas buenas y malas. Algunos se escandalizaban por el libertinaje que desprendían los recién llegados, otros veían en esta llegada una posibilidad de prosperar.

Esta novela va a jugar con algo que personalmente me gusta bastante, el intercalar episodios que tienen lugar en distintos planos temporales. Del mismo modo, serán varias las voces que nos narren la novela, y así como lectores nos haremos un conjunto bastante acertado de cómo se desarrollan los hechos según el punto de vista del narrador que los introduce. Son muchos los personajes que pululan por la historia, pero creo que debo centrar la reseña especialmente en dos, la pareja encargada de investigar los hechos, que por si fuera poco mantienen una relación profesional que se ha visto salpicada por una relación personal en un pasado no muy lejano. Estoy hablando de la sargento Patria Santiago, todo un personaje a la que sin duda no me importaría retomar en una aventura futura, y el cabo Sacha Santos, su compañero profesional con el que ahora prefiere mantener las distancias.

La aparición del cuerpo sin vida de Diana Buffett, una joven muy conocida en Rota, hija de un militar de la base y nieta de los dueños de una conocida pizzería, que colaboraba en el periódico local, va a trastocar la tranquilidad del municipio. Aunque el cuerpo de la joven, salvajemente mutilado y con unas enormes alas cosidas a su espalda, ha aparecido en las cercanías de la base militar, nadie parece haber visto nada y tampoco ningún sospechoso ha sido grabado por las cámaras de seguridad. La investigación se presenta complicada, por lo macabro que ha resultado encontrar el cadáver y la simbología que el culpable parece querer transmitir con este hecho delictivo. No parece un asesinato casual, más bien propio de un asesino en serie, y así lo piensa la sargento, pero la situación de la ciudad, que está en época de feria (la acción transcurre en 2019, en la Feria de Primavera de Rota), y el interés de algunos por dar carpetazo al tema o al menos para no darle toda la publicidad que podría requerir, van a dificultar la investigación. Lo único que parece tener sentido es que Diana estaba investigando sobre el pasado de la base naval, recopilando información de los años cincuenta, de cómo afectó la llegada de los americanos al pueblo y de la relación que algunas familias roteñas establecieron con los militares, relaciones que en algunos casos llegaban hasta la actualidad del municipio, pero no parecía que hubiera más de dónde tirar, centrando también su investigación en la desaparición, allá por los años cincuenta, de una chica cuyo cadáver luego apareció en la llamada casa de Mongoli, escenario importante en la novela.

Patria Santiago es un personaje peculiar. Ya desde su aparición sabemos que va a dar juego a lo largo de la historia. Está empeñada en descubrir al culpable del asesinato de Diana, pero está claro que ella misma guarda algún que otro secreto que iremos conociendo a medida que avancemos en la lectura. Para conocer mejor el personaje de Patria tendremos varios puntos de vista. La historia está a veces narrada por la propia Patria, y su narración se intercala con capítulos en los que la trama está narrada desde el punto de vista del cabo Sacha; por si no tuviéramos bastante con las reflexiones que uno y otro van haciendo en tiempo presente sobre las pesquisas que van llevando a cabo para intentar desentrañar el caso, conocemos el porqué de la tirante situación que atraviesan los dos entre sí gracias a capítulos que se centran en un pasado reciente de los protagonistas, cuando eran pareja. Patria es una mujer marcada por su pasado, con la complicación que eso supone si vives en un lugar donde todos te conocen y creen saberlo todo de ti. En el pueblo todos la conocen como la Escaleras, y algunos no parecen respetar su rango profesional cuando se ven involucrados en la investigación que está llevando a cabo. Como lectores no nos daremos cuenta demasiado pronto de qué es lo que perturba la mente de Patria, pero pronto intuimos que algo no va bien. La autora va dando pinceladas que nos van helando la sangre a medida que avanzamos en la lectura.

"La cuchilla está fría. La percibo como un trozo de hito flotando en mi mano desnuda. la sujeto entre los dedos corazón e índice. Me hipnotiza el corte. Hace días que puedo llevar los guantes que me dejan los dedos al aire, pero, desde esta mañana, me he provocado tantas heridas que voy a tener que cubrirme las manos por completo. Odio cortarme, casi había conseguido dejarlo, pero después de lo de Diana es imposible. Lo que necesitan mis manos escapa a mi control".
Este es un rasgo destacado en la trama, el presentar las escenas de forma cruda, sin miramientos, sin restar un ápice de la maldad que pueda uno imaginar, para a continuación ofrecer unas palabras que suenan como poesía. Este es un rasgo que hemos destacado los componentes de #SoyYincanera a la hora de comentar el libro, lo bien que escribe la autora, y creo que a todos nos ha dejado encandilados con su prosa.
"El pelo gris de Belinda, conservado en un moño de peluquería, dispara reflejos al sol. Parece que se ha caído dentro de un puñado de estrellas".

Así como encontramos dos voces que narran la historia en presente, representadas por las figuras de Patria y Sacha, dos van a ser los hilos temporales principales que encontremos en la trama. Como escenario, la ciudad de Rota, pero en momentos distintos: la década de los cincuenta en general, con la historia centrada en la llegada de los americanos al municipio para establecerse en una base militar construida en unos terrenos que Franco cedió al gobierno americano. La llegada de los americanos va a suponer todo un revulsivo en la zona, con un fuerte choque de culturas entre la mentalidad abierta, a veces demasiado para las ideas de los habitantes de la zona, y un pueblo que aún no se había recuperado de la posguerra y vivía con penalidades y con un futuro incierto, sin libertad y bajo las órdenes de una dictadura que no parecía dispuesta a dar entrada a otras ideas que no fueran las suyas.

"(...) aquellos años fueron muy turbios: era una América en miniatura perdida en el pueblo más cerrado de Andalucía. Aquí no había ni luz eléctrica cuando llegaron los americanos hablando de pisar la Luna. Hoy es diferente, pero entonces aquello era Estados Unidos en toda regla, la bandera española ni siquiera ondeó hasta finales de los ochenta. Estraperlo, alcohol, dinero, prostitutas..., sólo Dios sabe lo que pasó allí. La gente no es consciente de que Rota fue el único lugar de España que escapó a la dictadura y a Franco. Aquí se hacía de todo, chico. Bueno y malo. Sobre todo, malo".

 "(...) en este pueblo hay mucho que callar. Ya en los sesenta, con toda España agachando la cabeza por Franco, esto era el país del vicio desde que llegaron los americanos. Aquí se han hecho barbaridades, lo sabes bien. Diana quería conocer el pasado de Rota y es mejor que Rota siga dormida".

La Rota del presente será el otro hilo temporal importante en la historia, en el que se desarrolla el macabro asesinato de Diana, cuya investigación deja al lector sin palabras, y que trae consigo otros episodios dignos de una buena novela de intriga. No quiero destripar la trama, pero tened en cuenta que si finalmente os animáis a leer este libro, no será Diana la única víctima. Son muchos los personajes que pueblan la historia y queda claro desde el principio que muchos de ellos guardan secretos, unos que se iniciaron en la década de los cincuenta y cuyas consecuencias llegan hasta la actualidad, y otros que se van desarrollando en el día a día de la investigación. Lo que está claro es que esos secretos no contados son parte importante del desarrollo de la trama, y como lectores vamos a ir conociéndolos a medida que avanzamos en la lectura.

La propia sargento guarda secretos personales de su infancia en el pueblo, a los que nos acercaremos como lectores casi a la vez que el cabo Sacha. Desde el primer momento sabremos que Patria esconde algo, lo que no podemos imaginar es la causa de la magnitud de su dolor. Estamos ante una protagonista en apariencia fuerte, que ha sabido hacerse un hueco en una profesión difícil, incluso llegó a participar en campeonatos de boxeo, pero su actitud tiene un porqué, e ir descubriéndolo a lo largo de la novela será un placer para el lector. Hay que reconocer que todo en la trama está muy bien hilvanado: la aparición macabra de un cadáver mutilado, una víctima que no parece ser responsable de nada, y que ha sido cruelmente asesinada, la investigación de esos hechos por parte de una pareja protagonista incapaces de hablar entre ellos para poner al día sus sentimientos, una historia del pasado con repercusiones en el presente, un viaje por la Rota histórica y su base militar, las relaciones de los militares con la gente del pueblo, una ciudad donde todos se conocen y es difícil que puedas mantener algo de intimidad, un curioso niño que aparece nada más empezar el libro y un señor con barba que dice ser su padre... Son muchas las intrigas que se presentan en la trama, y todas tienen un punto de unión que hace que disfrutemos con la historia ideada por la autora.

En la trama encontramos asesinatos, investigación, y un recorrido histórico por una ciudad de la que reconozco he aprendido leyendo este libro, más allá de la base militar que conocemos por las noticias. Tuve oportunidad de visitar algunos enclaves de la provincia de Cádiz pero no me acerqué a Rota. En el grupo, además de haber disertado sobre la supuesta "cala" o "paloma" que puede verse sobre el vestido de la portada, se ha planteado que sería una buena excusa hacer un encuentro con la autora en esta ciudad para revivir los escenarios de la novela, y sin duda sería algo que estaría genial. Todo se andará, a ver si la situación sanitaria mejora y se plantea esta visita en un futuro.

Los investigadores arrastran consigo un pasado que no están dispuestos a sacar a la luz. Patria guarda algo de su pasado que no quiere que nadie conozca; Sacha no está dispuesto a que Patria conozca sus verdaderos sentimientos. Asesinato, investigación, y denuncia social son los temas tratados en el libro, especialmente en la forma en que se habla de las mujeres, que deben luchar desde siempre para sacar a los suyos adelante, y obligadas a hacerse respetar para no caer en el sambenito de ser unas frescas de las que cualquiera se podría aprovechar. Y por si esto fuera poco, Men Marías se acerca también al tema del alzheimer, centrado en la figura de Candela Santiago, la tía de Patria, figura importante en la trama, que ayudará al lector y al propio Sacha a conocer los motivos que llevan a Patria a actuar como lo hace.

El libro está dividido en tres partes, conformado por un total de setenta y seis capítulos que no puedes parar de leer, y aunque se recomienda una lectura pausada, para disfrutar muchísimo más de toda la historia que allí se narra, esa tarea va a resultar complicada, porque la sucesión de narradores, el ir contrastando pasajes del presente con escenas desarrolladas en el pasado, y las ganas que tienes de saber cómo se cierra la historia y de quién es el culpable de los acontecimientos que se van desarrollando a lo largo de la trama, no van a dejar que sueltes el libro.

Es una lectura altamente recomendable, que a pesar de la dureza de la trama, por la forma en la que describe los asesinatos, por los temas tratados (miedo, dolor, enfermedades, sufrimiento, secretos que algunos prefieren que se mantengan ocultos...), resulta fácil de leer. Estamos acostumbrados a leer mucha novela negra, y es difícil que nos sorprendan, pero en este caso la autora lo ha hecho, y es algo que he agradecido. No tenía muy claro qué iba a encontrar al empezar la lectura del libro, pero debo reconocer que no me ha defraudado para nada. Como suelo decir últimamente, apunto el nombre de la autora para seguir su pista en un futuro, y ojalá a Men Marías se le ocurra pronto otra nueva historia protagonizada por Patria y Sacha, porque personalmente he quedado con ganas de más.

Lectura muy recomendable, no hay duda. 

¡Nos leemos!

Esta lectura participa en la #YincanaCriminal2021 en el apartado Made in Spain. La víctima o el asesino pertenecen a la clase baja o marginal.

#SeguiremosBailando

jueves, 17 de junio de 2021

Pastores del mal. Félix García Hernán.

Continuamos con las lecturas simultáneas en #SoyYincanera. La #YincanaCriminal2021 en la que estamos participando facilita que estemos leyendo mucha novela negra, y con eso en el grupo disfrutamos sin duda. Hoy vengo con la reseña de la segunda novela publicada por Félix García Hernán con la editorial Alrevés, y como he dicho varias veces en este blog, solemos disfrutar mucho con las novelas que publica esta editorial, porque son sinónimo de buena novela negra, y además, le tenía ganas a esta nueva historia ideada por Félix García Hernán.

Sin más, vamos con los datos técnicos del libro:

Título: Pastores del mal
Autor: Félix García Hernán
Editorial: Alrevés, S. L.
Formato: Rústica con solapas
ISBN: 978-84-17847-61-6
Primera edición: mayo del 2021
390 páginas


Sinopsis (trasera del libro):

Cuando el padre Damián Isún cambió de postura para acomodarse en su cama, el corazón le dio un vuelco al palpar, bajo la colcha, el cuerpo desnudo y sin vida de uno de sus pupilos. ¿Cómo había llegado allí? El pánico se apoderó de él y acudió a su antiguo discípulo, mosén Estanis, en busca de ayuda y refugio.
El mosén no dudó en contactar con el comisario Javier Gallardo, que aunque se había retirado hacía poco del servicio, nunca podría olvidar que le debía su vida al religioso. Así, junto al ahora inspector jefe Raúl Olaya, Gallardo intentará demostrar la inocencia del padre Damián.
Juntos descubrirán una poderosa organización internacional cuya voracidad desmedida destroza y utiliza a cientos de niños y entre cuyos dirigentes se hallan destacados miembros de la banca, la política, las finanzas o la Iglesia.
Con una prosa arrolladora, directa y sin artificios, pero absolutamente adictiva, Félix García Hernán maneja, con la precisión de un relojero, o mejor, de un cirujano, una trama que nos llevará, sin un respiro, de Barcelona a Roma, Nueva York, París o Wisconsin, y lo confirma como un narrador especialmente dotado para novelas donde lo social y la denuncia conviven con la acción más vertiginosa.

Datos sobre el autor (tomados del propio libro)

Félix García Hernán (Madrid, 1955). Hotelero de profesión, ha dirigido en Madrid establecimientos como el hotel Urban, el Villa Real o el Only You.
Pastores del mal es la segunda novela que publica con Editorial Alrevés. La anterior, Cava dos fosas (2020), recibió una entusiasta acogida por parte de público y crítica y resultó finalista al premio Negra y Mortal a la mejor novela negra en español por ser «uno de esos libros donde la mano del autor hace que sea muy fácil de leer, pero difícil de olvidar». Atresmedia ha comprado los derechos de esa novela para la producción de un film que será dirigido por el laureado David Pérez Sañudo.
En el 2020, Félix García Hernán obtuvo el premio Estandarte.com al autor revelación del año por su «espectacular potencia narrativa, que brinda una trama adictiva donde las páginas parecen fotogramas y los capítulos secuencias». El jurado también destacó que Javier Gallardo, el comisario protagonista de sus obras, es «un personaje cuidadosamente construido, complejo, de múltiples aristas, con un singular magnetismo que nos hace recordar otros comisarios de éxito del panorama literario».
Los derechos audiovisuales de Pastores del mal han sido adquiridos por Atlantia Media para una próxima producción cinematográfica.

Impresiones sobre el libro

Ha sido un auténtico placer encontrar de nuevo al comisario Javier Gallardo protagonizando un nuevo título ideado por su creador, Félix García Hernán. Conocimos al comisario Javier Gallardo hace poco más de un año, como protagonista principal del libro "Cava dos fosas", que resultó ser un grato descubrimiento en el panorama de la novela negra actual. Disfruté lo que no está escrito con ese primer libro del autor, porque aunque trataba temas muy duros y pudimos como lectores acompañar al comisario protagonista en los momentos de sufrimiento a los que se vio sometido, quedamos con ganas de retomar sus aventuras, y cuando nos quedó claro que el autor estaba manos a la obra con la segunda novela protagonizada por el comisario, contábamos los días para tenerla en nuestras manos, así que, cuando desde #SoyYincanera propusieron la lectura conjunta de Pastores del mal, creo que sólo nos faltó dar un brinco de alegría. Teníamos ganas de saber más de Javier Gallardo, ese comisario ahora retirado del servicio pero que va a aportar toda su tenacidad y contactos para enfrentarse a un tema escabroso donde los haya, la pederastia y las redes que se lucran con ella, sin importar las víctimas ni las consecuencias que conlleva su práctica.

El padre Damián Isún encuentra en su cama el cuerpo sin vida de Oriol Recasens, uno de sus pupilos. Sin saber cómo había llegado allí el cadáver desnudo de ese niño, entra en pánico y acude a su antiguo discípulo y gran amigo, mosén Estanis, para que lo ayude a solucionar este difícil problema al que no sabe cómo enfrentarse. La aparición del cuerpo sin vida de un niño en su cama lo hace, casi sin lugar a dudas, culpable del asesinato del menor, y su primer pensamiento es huir y pedir la ayuda de mosén Estanis, que no dudará de su inocencia en ningún momento. Mosén Estanis es un viejo conocido de aquellos que disfrutamos con la anterior novela del autor, Cava dos fosas, porque fue un personaje que tuvo un papel relevante en la trama anterior, ayudando al personaje principal.

Estamos ante una historia conclusiva, aunque como siempre se recomienda leer la anterior; si os decidierais a hacerlo no os iba a quitar mucho tiempo, porque Cava dos fosas es una novela que se devora, y resulta muy visual, tanto que va a acabar en versión cinematográfica. Pero si no tenéis acceso a la novela anterior, empezar por este libro no debe preocupar, porque estamos también ante una novela ágil y muy visual, y pronto os haréis con los personajes y con su forma de actuar. Si en la novela anterior el protagonismo indiscutible recaía en el comisario Javier Gallardo, en esta trama parece que coge más fuerza el inspector jefe Raúl Olaya. Han pasado meses desde el desarrollo de la historia anterior y Javier Gallardo no está en activo, se ha retirado y dedica su vida a escribir un libro; Raúl Olaya, buen amigo y fiel compañero del que era comisario sigue en activo, y se verá obligado a dar explicaciones a sus superiores por inmiscuirse en una investigación por su cuenta y riesgo, guiado por el instinto y la confianza que Javier Gallardo deposita en aquellos que han aportado algo a su vida. Cuando Javier recibe la llamada de mosén Estanis pidiendo ayuda para el que fuera su mentor, el padre Damián Isún, no duda en trasladarse a tierras catalanas para devolver la ayuda que el mosén le proporcionó en su momento. Mosén Estanis confía plenamente en la inocencia del padre Damián, y está convencido de que la aparición del cadáver del niño en su cama no ha sido más que una trampa en la que alguien quiere hacerle caer. El padre Damián no pasaba por su mejor momento, incluso parecía que estaba sufriendo una crisis de fe, pero sería incapaz de asesinar a un niño, y esa confianza es la que mueve a mosén Estanis a pedir la ayuda del comisario Gallardo y del inspector Olaya.

«Antes no estaba solo, tenía como aliada una fe sin fisuras, de la que ahora carecía. Sentía que el Dios al que había dedicado su vida ya no estaba a su lado, guiándolo y protegiéndolo. Sus fuerzas estaban al límite, y no conseguía dar con ellas para poder salir de la abominación que estaba viviendo».

Javier Gallardo, agradecido como está a mosén Estanis por la gran ayuda en un duro episodio de su vida (os recomiendo en este punto que si podéis, leáis el libro anterior, no os defraudará), y confiando en el buen criterio del sacerdote, se prestará a buscar pruebas que confirmen la inocencia del cura a todas luces culpable de asesinato, con la condición de que se entregue a la justicia mientras ellos investigan el caso por su cuenta. Contando con la ayuda inestimable de Javier Olaya, que como ya se ha indicado tendrá un papel importante en la trama, no dudará en viajar de un lado a otro del territorio español, así como a Roma, París y al estado de Wisconsin y la ciudad de Nueva York en los Estados Unidos de América. Casi podemos hablar de que estamos ante una road movie por los diferentes escenarios en los que se desarrolla la trama, distintos escenarios que aportan agilidad a la trama y consiguen que los capítulos vuelen entre nuestras manos. El cambio de escenarios por los que pasan los protagonistas principales viene determinado por la investigación que Javier y Raúl llevan a cabo buscando probar la inocencia del padre Damián, viéndose obligados para ello a enfrentarse a toda una red de pederastia a escala mundial cuyos máximos dirigentes no dudan en matar o hacer cualquier barbaridad que facilite sus planes y que siga funcionando el entramado que tienen montado.

«A lo largo de su carrera policial no sería este, desde luego, el primer caso en que tendría que enfrentarse a elementos muy bien situados en las esferas de poder y que se habían aprovechado de su situación en ellas...»

Javier y Raúl se enfrentan a la investigación de un caso que no puede hacerse oficial, porque de ser ciertas sus premisas estarían luchando contra una red de pederastia a gran escala en la que estarían involucrados políticos, directores de colegios religiosos, que no dudan en "becar" a algunos de los alumnos ofreciéndoles una vida mejor a ellos y a sus familias, empresarios y altas esferas del clero, todo ello a escala mundial, porque el asesinato de Oriol va a destapar un entramado internacional muy bien organizado, que hace que los altos dirigentes de esta red consigan ganancias con las que enriquecerse cada vez más y jóvenes a su disposición para acallar sus instintos. Y aunque todo pueda provocarnos repugnancia, el autor ha sabido tratar el tema sin centrarse en detalles escabrosos, presentando una trama policial muy bien desarrollada en la que se verán involucrados diferentes estratos sociales, desde los más ricos que sólo buscan saciar sus instintos, hasta familias necesitadas de las que se aprovechan los poderosos ofreciendo algo de lujo a cambio de la compañía de esos niños.

Está claro que la novela que hoy reseñamos y que ha salido de la imaginación de Félix García Hernán es ficción, pero por desgracia tiene muchas similitudes con la realidad, y no es extraño que encontremos en las noticias casos de pederastia en el seno de la Iglesia o casos de pornografía infantil. Estos temas que pueden resultar escabrosos están muy bien tratados en la novela, y aunque puedan hacer saltar todas nuestras alarmas, el autor no se regodea en detalles sórdidos y lo que cuenta tiene mucho que ver con el desarrollo de la trama. Como lectores estamos en tensión a lo largo de toda la novela, esperando que el desenlace sea favorable a los protagonistas y a la justicia, pero con su buen hacer el autor consigue hacernos sufrir a lo largo de las páginas, y eso es algo que como lectores de novela negra también agradecemos. Desde el primer momento sabemos quiénes son los buenos y quiénes son los malos, y el hecho de que haya una "empresa" dedicada a vender el cuerpo de niños inocentes a quien pueda pagar por ello hace que algo nos remueva por dentro. Encontramos por una parte padres dispuestos a ofrecer a sus hijos a cambio de dinero, aunque pueda disfrazarse diciendo que es consecuencia de intentar salir de la pobreza, y por otro lado encontramos gente sin escrúpulos dispuesta a pagar por liberar sus más oscuras pasiones. Entre el apartado de malos, que más de uno encontramos a lo largo de la trama, hay que hacer mención del obispo John Dawkins, director de la diócesis de Nueva York, lobo con piel de cordero, uno de los obispos más valorados dentro de la Iglesia, y comprometidos con numerosas obras sociales, pero no es oro todo lo que reluce, y de este personaje nos estaremos acordando durante un tiempo en #SoyYincanera.

«Si Dios existe, espero que tenga una buena excusa para el abandono en que tiene sumido al mundo».

No sé si os he conseguido convencer con mis explicaciones. Estamos ante una novela ágil, cuyos cuarenta y nueve capítulos y epílogo final se leen de manera muy rápida, porque la trama que en la novela se desarrolla está muy bien urdida, y los diferentes escenarios por los que pasan los protagonistas, y la acción a la que se ven expuestos ayuda a avanzar en la lectura. Trata un tema sórdido, como ya se ha indicado, la pederastia, en el que el autor involucra a altas esferas de lo más granado de la sociedad: empresarios, clero, políticos... al frente de cuya investigación el autor pone a dos protagonistas potentes, con los que ya tuvimos oportunidad de disfrutar en la entrega anterior. Pero a pesar de que el tema principal de la trama pueda resultar escabroso, el autor huye de los detalles sórdidos y centra la novela en la investigación, sin olvidar someter a los protagonistas a escenas complicadas que ponen en riesgo su vida. Con esta novela, el autor se ha consagrado como un auténtico genio a la hora de desarrollar novelas negras que atraen al lector. Ya me ganó con el título anterior, y tenía claro que quería leer algo nuevo pronto. Pastores del mal no me ha decepcionado en absoluto, y ahora me han quedado ganas de ver cómo quedará esta novela y la anterior plasmada en pantalla. A la espera de la adaptación cinematográfica de sus dos novelas, quedo más que satisfecha con la que he tratado de reseñar aquí, os recomiendo perdidamente que le deis una oportunidad a esta y a la anterior porque estoy segura de que no os defraudará, y pedirle al autor que se ponga manos a la obra para idear nuevas aventuras, protagonizadas por Javier Gallardo o por quien el autor quiera, porque si algo me ha quedado claro con la lectura de estas dos novelas suyas es que voy a seguir su pista y espero leer todo lo que publique en un futuro. 

Esta reseña participa en la #YincanaCriminal2021, en la sección "Todo es posible en América", en el apartado "La corrupción es el tema dominante".

¡Nos leemos!

#SeguiremosBailando


sábado, 24 de abril de 2021

El buen padre. Santiago Díaz.

Gracias a la lectura conjunta que hemos llevado a cabo en Twitter dentro de la iniciativa de #SoyYincanera, he podido acercarme al último libro publicado por Santiago Díaz, El buen padre. Algunos de los miembros del grupo tuvieron la oportunidad de disfrutar en su momento de Talión, su primera novela, pero aunque yo no lo he podido leer, no me arrepiento de haber conocido al autor con este libro, con el que hay que tener mucho cuidado, porque si te descuidas, lo devoras casi de tirón.

Sin más, vamos con los datos técnicos del libro:

Título: El buen padre
Autor: Santiago Díaz Cortés
Editorial: Penguin Random House Grupo Editorial, S. A. U.
Reservoir Books
Roja & Negra
Formato: Rústica con solapas
ISBN: 978-84-17910-99-0
Primera edición: enero de 2021
Segunda reimpresión: marzo de 2021
416 páginas
PVP.: 18,90 €

Sinopsis (tomada del propio libro)

Después de recibir una llamada de alarma, la policía encuentra en un chalé de una urbanización madrileña a un hombre manchado de sangre y un cuchillo con sus huellas junto al cadáver de su mujer.
Un año más tarde, un anciano se entrega a la policía afirmando ser el secuestrador de tres personas desaparecidas: el abogado y defensor de su hijo, la jueza que le condenó y una joven estudiante que testificó en su contra en el juicio. Convencido de que los tres fueron sobornados, el hombre asegura que morirá uno cada semana hasta que detengan al verdadero asesino de su nuera y su hijo sea liberado.
La inspectora Indira Ramos, de una ética tan inquebrantable como su fobia a los microbios, solo tiene tres semanas para resolver el caso antes de que «el buen padre» lleve a cabo su macabro plan.

Datos sobre el autor

Santiago Díaz Cortés (Madrid, 1971) es guionista de cine y de televisión con veinticinco años de carrera y cerca de seiscientos guiones escritos. Su primera novela, Talión, ganó el Premio Morella Negra 2019 y el Premio Benjamín de Tudela 2019, ha sido traducida a varios idiomas y está siendo adaptada como serie de televisión. Su segunda novela, El buen padre, inicia la serie protagonizada por la inspectora Indira Ramos, y sus derechos de traducción se han vendido al extranjero antes de su publicación.

(Biografía del autor tomada del propio libro)
Fotografía del autor: ©️ Miguel Garrote


Impresiones sobre el libro

Como he dicho más arriba, hay que tener cuidado con este libro porque si te descuidas lo devoras de una sentada, porque si algo tiene "El buen padre" es intriga y acción. La historia arranca fuerte en sus primeras páginas, con la policía acudiendo a un chalé de Madrid donde descubren el cadáver de una mujer, Andrea Montero, a todas luces asesinada a manos de su marido, y todo esto desarrollado en apenas tres páginas. La historia que narra el libro se inicia un año después de estos hechos, y el lector pronto conocerá a la inspectora de Homicidios Indira Ramos, una persona peculiar obsesionada con la higiene, que sufre un trastorno obsesivo-compulsivo que le impide comportarse como alguien normal, algo que en un primer momento puede resultar extraño, pero que arranca alguna que otra sonrisa en el lector.

La inspectora de Homicidios Indira Ramos examina el vaso de zumo con detenimiento, buscando alguna marca que le haga sospechar que no está tan limpio como debería. La camarera se arma de paciencia ante una escena que se repite todos los domingos desde hace casi medio año.
¿Qué? ¿Está a su gusto o no está a su gusto?
El vaso lo has lavado a mano con jabón neutro, ¿verdad?
Sí, señora... responde harta, igual que los cubiertos, el plato y la taza de café. ¿No cree que va siendo hora de que confíe en mí?
En lo relativo a la higiene, Indira no confía ni en la camarera ni en nadie, y eso que cuando su psicólogo le puso como ejercicio obligatorio salir a desayunar una vez a la semana, eligió esa cafetería porque era la más limpia que encontró, a pesar de que está en la otra punta de Madrid. Cuando a una le han diagnosticado un TOC (un trastorno obsesivo-compulsivo que le impide tener un comportamiento medianamente normal), cualquier precaución es poca.

La inspectora pronto va a convertirse en el eje central de la trama, especialmente tras la aparición de una maleta que contenía el cadáver de una mujer que alguien intentó hundir en el estanque del Buen Retiro. La inspectora se va a poner al frente de esta investigación junto a su equipo, con el que no parece tener mucha relación, porque simplemente la soportan, aunque no entiendan sus excentricidades ni su rectitud en el trabajo, que le llevó a denunciar a un policía que puso pruebas falsas para facilitar la detención de un culpable. La inspectora Ramos no sentía que con ello traicionara a nadie, porque lo importante para ella era cumplir las reglas por encima de todo, especialmente en el trabajo, y esa actitud hará que se fije en ella un anciano, Ramón Fonseca, que había abandonado un año antes Málaga para trasladarse a Madrid, para estar cerca del Centro Penitenciario Madrid II, en Alcalá de Henares, donde cumple condena su hijo Gonzalo, detenido por haber acuchillado a su mujer hasta matarla un año antes. Ramón Fonseca está convencido de la inocencia de su hijo, y como "buen padre" va a hacer todo lo posible para que el verdadero culpable pague por lo ocurrido; para conseguir que se retome la investigación va a poner contra las cuerdas a la policía, declarándose culpable del secuestro de tres personas cuya búsqueda abre todos los informativos de la televisión. El carácter recto que la inspectora Indira Ramos ha demostrado en su trabajo le hace merecedora, a ojos del anciano Ramón Fonseca, de retomar la investigación que llevó a su hijo a la cárcel buscando al verdadero culpable. Las víctimas del secuestro no están elegidas al azar, son responsables según Ramón del desenlace que está viviendo su hijo: Juan Carlos Solozábal, el abogado que no lo defendió como debía, Almudena García, la jueza que lo condenó, y Noelia Sampedro, una joven escort que declaró contra él en el juicio. Ramón Fonseca está convencido de que estas tres personas actuaron mal, dejándose sobornar para que su hijo pagara por algo de lo que estaba convencido no era culpable, y para acelerar la salida de su hijo de prisión pone un plazo de tres semanas para cerrar la investigación, que pide que caiga bajo la responsabilidad de Indira, que cree que será la única capaz de llegar a la verdad por su rectitud sin dejarse sobornar ni manipular por nadie hasta dar con el culpable.

Cada semana irá muriendo uno de los secuestrados, sin que el anciano revele su ubicación. Esa cuenta atrás impuesta por el secuestrador imprime agilidad a la trama, en la que los acontecimientos van desarrollándose de forma rápida. A pesar de eso, en la novela encontramos crítica social, asistimos a la vida en el interior de las prisiones, con las peleas propias entre reclusos, cuyos cabecillas quieren imponerse sobre otros grupos, aunque el pago para ello sean vidas humanas. Se hace una crítica al poder del dinero que como siempre parece que todo lo compra. Se habla de infidelidades, del peligro del juego y de como los vicios pueden arruinar la imagen de las personas ante la sociedad, de sobornos, de la prostitución como medio para salir de la pobreza, de la especulación inmobiliaria y de los pocos escrúpulos de algunos empresarios por llevar a cabo sus obras sin importar las consecuencias ni a quien se lleven por delante, y asistimos también al desprecio por el arte y la cultura, prevaleciendo sobre este último aspecto el ansia de algunos por ganar dinero a toda costa. Como puede apreciarse, son muchos los temas que encontramos en esta historia en la que cada detalle está perfectamente ligado, convergiendo las historias de cada uno de los personajes que aparecen en la trama, de forma que el lector puede ir comprendiendo cómo se desarrollaron los diferentes hechos, encontrando motivos para sospechar de unos y otros, y temiendo por la vida de algunos de los personajes que desfilan por la historia, y no únicamente por la vida de los secuestrados, que parecen vivir una cuenta atrás a priori imposible de parar. Los secuestrados están aislados, y no sabrán muy bien el motivo de su secuestro, pero a medida que avanzamos en la trama vamos a ir conociendo detalles de la vida de los mismos y vamos a poder seguir el hilo que los une.

Aunque puede parecer que estoy contando demasiado de la historia, todo esto que comento se desarrolla muy al principio del libro. El autor ha sabido tejer una trama que no deja nada al azar, los personajes que van apareciendo guardan secretos que van a ir saliendo a la luz a medida que avanzan las páginas, de forma que como lector vas dudando en cada momento de qué es lo que ha pasado realmente en la vida de los protagonistas, dudas de quién es culpable y de qué lo es, porque en las vidas de los protagonistas que ha creado Santiago Díaz hay luces y sombras: los secuestrados guardan secretos, los malhechores con los que se cruza la policía en las investigaciones que van llevando a cabo intentan salvarse por todos los medios, y la propia policía, empezando por la inspectora y también su equipo se presentan como gente de a pie, con numerosos defectos y problemas. Entre el equipo policial destacamos al subinspector Iván Moreno, que mantiene una tensa relación laboral con la inspectora Indira Ramos, a la que no perdona que delatara a un buen amigo, haciendo todo lo posible por no facilitar la relación de la inspectora con el resto del grupo, aunque en este tira y afloja vamos a asistir a acercamientos entre los dos motivados por el propio trabajo que desempeñan, que van a tambalear los sentimientos y los prejuicios de la inspectora con respecto a los que la rodean.

Toda la historia ideada por Santiago Díaz es muy cinéfila, se nota su oficio de guionista de series de televisión. Aunque la historia está dividida en cinco bloques, son ochenta y nueve los capítulos que la componen. Estamos ante capítulos cortos, que dan agilidad a la trama, con giros continuos de guion y sorpresas que va encontrando el lector a medida que avanza en la lectura. El acto que lleva a cabo "el buen padre" tratando de salvar a su hijo es desesperado. El autor nos plantea un dilema moral en esta historia, ya que uno de los protagonistas toma medidas desesperadas para tratar de salvar a su hijo, en cuya inocencia cree totalmente, aunque para ello deba sacrificar la vida de tres personas, que tendrán sus defectos (que iremos conociendo a medida que avancemos en la lectura), pero que quizá no merezcan morir sin saber el motivo de su secuestro ni quién se beneficia de su posible muerte. Sus hechos son censurables, no hay duda, pero cabe preguntarse qué haríamos nosotros ante esta situación. ¿Qué no haríamos por salvar a un hijo o allegado de cuya inocencia estuviéramos totalmente convencidos si creyéramos que la justicia no ha actuado bien en su causa? ¿Llegaríamos a secuestrar y amenazaríamos con matar a los que consideráramos responsables? Es un dilema complicado, casi seguro que a priori contestaríamos que no, pero para eso está la ficción, para plantearnos en ocasiones dilemas y hacernos disfrutar con los problemas de otros protagonistas. El autor ha sabido tejer tan bien los hilos de la historia que apenas nos da tiempo a plantearnos qué hubiéramos hecho en el lugar del buen padre. Las páginas del libro se van sucediendo de manera magistral, las distintas escenas se van ligando entre sí, los personajes están más relacionados de lo que puede parecer en un principio, y todo acaba conformando un puzle perfecto en el que no queda ninguna pieza al azar. 

Estamos ante una lectura trepidante, adictiva, que se devora, con una historia bien hilada, y muy bien descrita, con capítulos cortos que favorecen la lectura, mucha dosis de intriga y acción, con numerosos personajes que aportan mucho a la trama porque a medida que avanzas vas notando la relación que tenían unos y otros y las alianzas que se van forjando entre ellos. Nada queda al azar, todo encaja a la perfección y como lector vas sintiendo diferentes sensaciones. Aunque la inspectora protagonista es un poco peculiar en su forma de actuar, acabas conociendo los motivos de su comportamiento, y la acabas entendiendo, y quieres saber más de ella, quedas con ganas de que al autor se le ocurran nuevas aventuras protagonizadas por ella, y más teniendo en cuenta lo que se relata en el último capítulo del libro. Quedas con ganas de ver esta historia en pantalla, porque tiene ritmo, porque vas visualizando todo lo que se va narrando con mucha facilidad, y porque la historia tiene gancho. Creo que se nota que la he disfrutado, y no me he arrepentido para nada de leerla. Los capítulos cortos ayudan a que la historia avance, y como he dicho, tiene mucho ritmo y es una novela muy visual. Si a eso le sumamos que hay asesinatos, secuestros, el día a día de una prisión y varias investigaciones policiales, tenemos un conjunto apetecible que a pesar de que se puede leer casi de tirón, se disfruta.

A mí no me importaría encontrar de nuevo a la inspectora Indira Ramos y a todo su equipo al frente de nuevas investigaciones ideadas por Santiago Díaz, y si alguien se anima a hacer una adaptación como serie de televisión o película, bienvenida sea. Creo que se va a hacer una serie basada en Talión, la anterior novela del autor, así que espero leerla antes de que esto ocurra. Si queréis un consejo, corred a leer "El buen padre" antes de que acabe en pantalla grande, porque la historia y los personajes creados por el autor lo merecen. En #SoyYincanera hemos disfrutado mucho con el libro, creo que va a ser la tónica unánime de todas las reseñas.

Como siempre, agradecer a #SoyYincanera el haberse fijado en este libro para una lectura conjunta y que hayan hecho posible que me haya llegado un ejemplar, al autor por escribirlo y a la editorial Reservoir Books por facilitarnos los ejemplares para la lectura conjunta. Ha sido todo un placer que espero se pueda repetir en un futuro no muy lejano.

¡Nos leemos!


Esta reseña participa en la #YincanaCriminal2021, en el apartado Made in Spain. La acción transcurre en Barcelona o Madrid.
(Aunque tengo cubierta la casilla con Barcelona, ahora incluyo Madrid por si de aquí a que acabara el año me diera tiempo a duplicar las reseñas para la yincana).  ¡Optimista que es una!

#SeguiremosBailando

jueves, 8 de abril de 2021

Los muertos no saben nadar. Ana Lena Rivera.

Tercera entrega protagonizada por la investigadora de fraudes fiscales, Gracia San Sebastián, tras "Lo que callan los muertos" y "Un asesino en tu sombra", ambos títulos reseñados en el blog, y que he podido disfrutar de nuevo gracias a la iniciativa de #SoyYincanera.

Sin más, vamos con los datos técnicos del libro:

Título: Los muertos no saben nadar
Autora: Ana Lena Rivera
Editorial: Maeva Ediciones
Formato: Rústica con solapas
ISBN: 978-84-18184-24-6
472 páginas
PVP.: 21 €

Sinopsis (tomada de la página de la editorial)

La tercera novela de la autora de Lo que callan los muertos, ambientada entre Oviedo y Gijón. Una nueva investigación de Gracia San Sebastián, que ahora colabora con la policía.

En pleno mes de diciembre, en la playa de San Lorenzo de Gijón un niño encuentra el brazo amputado de un hombre en el agujero del muro donde guarda sus secretos.
El brazo pertenece a Alfredo Santamaría, que estaba siendo investigado en la comisaría central de Oviedo por una presunta estafa piramidal. El jefe de la Policía del Principado asigna el caso al comisario Rafael Miralles. Gracia San Sebastián, investigadora de fraudes contratada por la policía para indagar en las finanzas de la víctima, tiene que desentrañar un complejo entramado de blanqueo de dinero en el que interviene un poderoso grupo de mafiosos rumanos sin escrúpulos. En su vida personal, la relación con Rodrigo sigue viento en popa para disgusto de su exmarido, Jorge, que viene de visita desde Estados Unidos para gestionar un ambicioso proyecto empresarial.

Datos sobre la autora (tomados del propio libro)

ANA LENA RIVERA nació en Oviedo en 1972. Estudió Derecho y Administración de Empresas en ICADE, en Madrid. Después de veinte años como directiva en una multinacional, cambió los negocios por su gran pasión coincidiendo con el nacimiento de su hijo, Alejandro. Junto a él nació también Gracia San Sebastián, la investigadora protagonista de su serie de intriga.
Anteriormente se han publicado Lo que callan los muertos, galardonada con el Premio Torrente Ballester, y Un asesino en tu sombra, ambas protagonizadas por Gracia San Sebastián.                 Foto de la autora: ©️ Aurelio Martínez

Impresiones sobre el libro

Sábado, 7 de diciembre de 2019. 10:00. Playa de San Lorenzo. Gijón.
-¡MIRA, PAPÁ! MIRA lo que he encontrado.
-¿Qué es eso, Isma? -preguntó el hombre extrañado al ver a su hijo acercarse con lo que parecía la mano de un maniquí viejo y sucio.
El horror que sintió cuando el pequeño le entregó su recién encontrado tesoro le persiguió durante varios días. Los momentos siguientes se fijaron de manera caótica en su memoria: cómo arrojó el brazo putrefacto de una patada lejos de su hijo, los ojos llorosos de este ante la reacción de su padre, la confusa llamada a emergencias, la carrera desenfrenada y torpe por la arena con el niño en brazos, la cara de los agentes cuando les explicó que había dejado un brazo humano en la playa, el traslado a comisaría para tomarles declaración después de examinar el brazo y de permitirles recoger su pelota abandonada.

Está claro que el libro arranca con fuerza. Ya desde el principio aparece un brazo desmembrado en el hueco de un muro. Es difícil creer que el brazo ha llegado ahí por sí solo. Y si aparecen los restos de una persona, es fácil pensar que hay un cadáver. ¡Y lo que nos gusta a los miembros de #SoyYincanera que aparezcan cadáveres! Eso es sinónimo de investigación, y a los que disfrutamos con los libros de intriga nos encantan las investigaciones, y más si estas vienen a cargo de personajes ya conocidos por nosotros, como es el caso de la protagonista de este libro, Gracia San Sebastián, una investigadora de fraudes fiscales a la que ya tuve el placer de disfrutar en sus dos aventuras anteriores.

Aunque las tres historias protagonizadas por Gracia se pueden leer de forma independiente, porque estamos ante historias autoconclusivas, recomiendo que si podéis acercaros a las dos anteriores antes de leer esta, lo hagáis sin dudarlo, para entender mejor la evolución personal de la protagonista y de aquellos que la rodean, especialmente familiares y amigos, que aunque son personajes secundarios en las tramas que protagoniza Gracia, son un gran aporte para las historias que se narran.

Estamos ante historias ágiles, de esas que vuelan en nuestras manos nada más iniciar su lectura, así que si os sentís en la necesidad de iniciar la lectura de la saga desde el principio no dudéis en buscar los libros previos, que están disponibles en formato bolsillo y que seguro podréis encontrar en las bibliotecas que frecuentáis, porque de hacerlo así, descubriréis más matices de la protagonista, que va cogiendo peso a medida que se van desarrollando las historias a las que se enfrenta. Y si leyendo en orden vais a descubrir cómo ha ido evolucionando el personaje, no vais a sentiros defraudados por el elenco que le acompaña, haciendo especial mención de su madre Adela, su amiga Sarah, su hermana Bárbara y su pareja Rodrigo, con el que parece afianzar una relación que ya se intuía en el libro anterior, sin dejar de lado la aparición de Jorge, aún marido de Gracia y del que se está separando; el entorno amistoso y familiar de Gracia se verá completado por sus relaciones profesionales, y al frente de ellas el comisario Rafael Miralles, amigo personal de Gracia y su jefe en este caso, porque aunque Gracia se nos presenta como investigadora de fraudes para la Seguridad Social (casos proporcionados por Rodrigo en las entregas anteriores), ahora trabaja para la policía investigando un presunto caso de estafa piramidal que tiene como principal sospechoso a Alfredo Santamaría, el dueño del brazo que aparece en escena nada más iniciar la lectura del libro.

Y si la protagonista ha evolucionado, también se nota la evolución de la autora a la hora de la construcción de tramas. Si el primer libro presentaba un caso más sencillo, a cuya resolución se llegaba gracias a las relaciones de Gracia con su familia y entorno, los dos casos siguientes son algo más complicados, especialmente este que aquí traemos, con el que más he disfrutado en cuanto a trama. La investigación llevada a cabo por Gracia sobre una posible estafa piramidal que tiene como epicentro la empresa InverOriental, al frente de la cual está Alfredo Santamaría, cuyo brazo desmembrado se encuentra en una playa de Gijón a principios de diciembre de 2019, conecta la empresa investigada con mafias de la Europa del este, con lo que ello conlleva de posibles delitos de extorsión, asesinatos por encargo, prostitución... Los acontecimientos que se narran en el libro, que tienen lugar durante los meses de diciembre y enero, en plenas fiestas navideñas, conectan con unos hechos acontecidos meses antes, el día de San Valentín de ese mismo año, con el atropello y muerte de una joven a pocos metros de llegar a su casa, sin que el responsable pagara por ese crimen. Como suele pasar en los libros de intriga, hechos del pasado y del presente van a compartir un nexo de unión, y nuestra labor como lectores va a centrarse en ver qué sentido tienen los acontecimientos, qué los provocan y cuál es la relación entre los distintos personajes que aparecen en la historia, así como tratar de desentrañar el crimen, que de esto último vamos servidos en esta historia.

Se nota que la autora ha evolucionado, ha arriesgado haciendo algo más complicada la trama, de forma que no pierda ni un ápice de interés para el lector, que va recorriendo junto a los personajes las ciudades de Gijón y Oviedo, especialmente esta última, escenarios principales de la novela, aunque sin dejar de viajar al extranjero, en este caso a Rumania, donde conoceremos la maldad con la que se mueve algún que otro secundario y lo fácil que resulta para algunos acatar órdenes sin importar las consecuencias.

Estamos ante una novela mucho más negra, donde se notan las diferencias sociales entre los distintos personajes, sobre todo por el tema económico, primando el dinero y el prestigio para que algunos se consideren superiores a otros, como las familias ricas que aceptan que una mujer pobre cuide de sus hijos pero que no estarían dispuestos a emparentar con ella por cuestiones amorosas; se hace hincapié en lo poco que vale la vida humana para algunos, dispuestos a acabar con algunas personas sin ningún remordimiento a cambio de dinero; encontramos estafas, chanchullos empresariales, venganzas de la mafia rumana ante el asesinato de uno de los suyos, sin importar las consecuencias, hay algo de justicia poética porque se acaban pagando los delitos que habían quedado impunes... 

Son muchos los temas que encontramos en este entretenido libro que nos resulta complicado soltar una vez que hemos iniciado su lectura, porque la trama avanza rápidamente, con capítulos cortos y muchos diálogos que agilizan la lectura; además, como los temas que se plantean resultan interesantes y las intrigas no decaen en ningún momento, estamos deseando saber qué pasa finalmente con cada uno de los personajes y cómo se cierran los acontecimientos. Hay dos claros frentes abiertos: la resolución de un crimen del pasado que parece conectar con los hechos acaecidos en diciembre con los que se inicia la historia, todo ello bajo la investigación por fraude que lleva a cabo Gracia ayudando con ello a la policía, y por otro lado la propia vida personal de la protagonista y de aquellos que forman parte de su círculo más íntimo, que también aportan a la historia un toque especial que personalmente he disfrutado. Si Gracia se presenta como una persona muy segura en su trabajo, en su vida personal es mucho más frágil, y aunque en este libro está intentando llevar adelante una relación con Rodrigo, la aparición del que aún es su marido, Jorge, alterará un poco su vida, aunque venga dispuesto a firmar los papeles del divorcio y a finiquitar los bienes comunes. El tira y afloja al que vamos a asistir como lectores entre Rodrigo y Jorge hará que conozcamos más detalles de estos personajes que la propia protagonista, a la que a veces dan ganas de gritar para que se dé cuenta de cómo son en realidad uno y otro (vamos a encontrar matices de ellos que no acabarán de gustarnos, al menos eso es lo que a mí me ha pasado con estos dos personajes). La novela está narrada en tercera persona, excepto los pasajes contados por la propia Gracia, escritos en primera persona y que sirven de enlace entre las distintas historias. 

La autora se ha superado a sí misma, aunque espero que tenga en la recámara alguna historia más protagonizada por Gracia San Sebastián, y que no tarde en publicarla, porque personalmente quedo con ganas de saber cómo evolucionará la vida personal de la protagonista, y quiero saber más de esos personajes creados por ella que son ante todo personas cercanas y creíbles, que tienen luces y sombras, como cualquiera de nosotros y de los que nos rodean, y con los que no me importaría ir a pasear por las calles de un Oviedo que no tengo el placer de haber visitado, ni de tomar algo en su compañía en cualquiera de los establecimientos que se citan en la novela. Y si ya tuviera la oportunidad de conocer a alguien como Adela, la madre de la protagonista, sería genial. Todo esto despierta la novela, así que si tenéis oportunidad de acercaros a ella no lo dudéis, que Gracia es mucha Gracia, y las tramas en las que participa valen la pena. Deseando leer una próxima aventura.

Gracias a la editorial Maeva, a la autora y a la iniciativa #SoyYincanera por darnos la oportunidad de seguir disfrutando de esta protagonista a la que hemos cogido tanto cariño.


Con esta reseña participo en la #YincanaCriminal2021 en el apartado Made in Spain: La acción transcurre en cualquier ciudad española, excepto Barcelona o Madrid.

#SeguiremosBailando

jueves, 25 de marzo de 2021

Tierras de niebla y miel. Marta Abelló.

Nueva entrada en el blog gracias a la iniciativa #SoyYincanera. Como suelo decir, un placer acercarse a autores cuya obra no conocía; merece la pena salir de la zona de confort que muchos tenemos y descubrir otros nombres de la literatura.

Sin más, vamos con los datos técnicos del libro:

Título: Tierras de niebla y miel
Autora: Marta Abelló
Editorial: Planeta, S.A.
Formato: Tapa dura con sobrecubierta
ISBN: 978-84-08-23725-9
Primera edición: enero de 2021
PVP.: 19,90 €
528 páginas.

Sinopsis (trasera del libro)

Año 1899. La joven Martina de Icaza regresa a su Cádiz natal huyendo de un matrimonio fracasado. Pero al desembarcar descubre que se ha quedado huérfana y sin hogar.
Desamparada, tiene que trabajar como sirvienta en la humilde pensión de su tía Balbina, hasta que un buen día su prima Candela desaparece.
A partir de entonces, Martina se ve envuelta en una trama de intrigas, aventuras, crímenes y pasiones que la lleva a adentrarse en la Casa Baena, una imponente mansión malagueña llena de secretos y misterios.
En una España de contrastes donde se conjuran criadas y señoras, bandoleros y burgueses, Martina deberá impedir un crimen tiempo atrás profetizado, enfrentarse a un amor imposible y alcanzar su propio destino, aunque este la transforme para siempre.

Datos sobre la autora (tomados del libro)

Marta Abelló (Barcelona, 1972). Apasionada lectora, comenzó a escribir sus primeras historias a los ocho años alentada por su admiración por Enid Blyton. Ha participado en numerosas antologías de relatos en España y Latinoamérica, y ha obtenido diversos premios literarios.
Su novela Los hijos de Enoc se mantuvo en las listas de bestsellers de Amazon durante más de un año para posteriormente ser publicada por Booket en 2019. 
Tierras de niebla y miel es su sexta novela.


Impresiones sobre el libro

Reconozco que no tenía claro qué es lo que iba a encontrar en la lectura de este libro, pero como siempre, me dejé guiar por la intuición de las responsables del grupo y debo confesar que ha sido todo un placer adentrarme en esta trama de aventuras, amoríos, crímenes, desigualdades sociales, bandolerismo, mujeres que tratan de luchar contra lo que se espera de ellas en sociedad y prefieren dejar una vida acomodada y lanzarse a forjar su propio futuro y otras que se contentan con vivir lo que les ha tocado; se habla también de la figura del sacamantecas y se hace hincapié en ritos paganos que se daban por la zona en la antigüedad, toda una amalgama de temas que dan como fruto una historia muy bien hilada y con la que sin duda he disfrutado, creo que principalmente porque no tenía muy claro qué es lo que iba a encontrar, y he podido aprovechar la lectura sin tener la referencia de las expectativas, disfrutando a medida que pasaba las páginas, que es lo que mejor puede pasarte con un libro.

Aunque la acción de "Tierras de niebla y miel" se inicia en 1899 en un barco en medio del océano Atlántico, la trama pronto se dirige hacia la ciudad de Cádiz, siendo esta, junto con las tierras de la provincia de Málaga, escenarios principales de la novela, especialmente en esta última provincia la zona en torno al dolmen de Menga, punto clave en la trama.

La protagonista principal, Martiza de Icaza, se embarca hacia Cádiz, su ciudad natal, junto a su doncella Erlinda, huyendo de un matrimonio infeliz allá en Nueva Orleans. En las primeras páginas acompañaremos a Martina en ese viaje lleno de esperanza para volver a disfrutar junto a sus padres la felicidad que dejó atrás tres años antes cuando se embarcó rumbo a América con el que era su esposo Conrado Lefebvre.

La esperanza se trunca al llegar a la casa familiar, donde descubre que algo malo les ha pasado a sus padres, con lo que se verá obligada a pedir ayuda a su tía Balbina, la viuda de su tío, que regenta una pensión humilde, La Gaviota, donde ofrece cobijo a Martina y Erlinda a cambio de su trabajo en la pensión. Había desavenencias entre la familia de Martina y la propia Balbina, de modo que esta forma que la tía tiene de acoger a su sobrina no es más que un pago a la manera en que la familia la trató a ella. Están muy claras en el libro las diferencias sociales entre unos protagonistas y otros, y la forma en que estos se relacionan entre sí, haciendo la autora uso de un lenguaje refinado cuando es preciso, y de vulgarimos cuando vienen a cuento. Los dialectos andaluces que pone en boca de unos y otros también están conseguidos, con lo que en conjunto estamos ante una obra bien ambientada con numerosos personajes bien definidos, aportando cada uno su personalidad según dónde se haya criado.

Son varios los ambientes que vamos a conocer a lo largo de la trama, así como ya he indicado son muchos los personajes a los que vamos a enfrentarnos. Ese elevado número de personajes que aparecen hace que al principio pueda ser complicado entrar en la historia, pero poco a poco, a medida que se avanza en la trama se ve de forma clara cuál es la historia principal y cómo se van desarrollando los acontecimientos. La historia se sitúa a finales del siglo XIX, y la autora nos ofrece gracias a su prosa un retrato de una España llena de contrastes. La trama se desarrolla en el sur de España, en territorio andaluz, y los contrastes son evidentes en esta zona, con grandes diferencias entre la vida en las grandes mansiones y la miseria de las calles, el ambiente de los señores y las complicaciones a las que tienen que enfrentarse en el día a día sus criados, y el pueblo llano, que ve peligrar su vida por la rapiña de algunos que tratan de hacerse a toda costa con algunas de sus pertenencias. 

En las páginas del libro encontramos riqueza y marginalidad, es patente la buena ambientación que consigue la autora con su prosa, haciéndonos partícipes de las muchas diferencias entre los dueños y señores de las casas de buena familia y los miembros de su servicio, así como las diferencias entre estos miembros del servicio y las personas allegadas que acuden a las casas para ayudar en el abastecimiento del hogar (también son patentes las clases dentro del servicio y la autora ha sabido reflejarlo muy bien). Queda muy marcada la diferencia entre el mundo rural y el de las clases pudientes, la de aquellos que luchan cada día con sus manos para conseguir el sustento de los suyos y aquellos que disfrutan de un desahogo económico desde su nacimiento, aunque eso no suponga que estén libres de todo mal, porque si algo queda claro en la novela es que las enfermedades no entienden de riqueza y pueden afectar a ricos y pobres por igual. El modo de afrontar los problemas será distinto según la posición económica de cada uno, teniendo los pudientes la posibilidad de acabar con sus males acudiendo a médicos, o en casos más estrictos, a sanadores que creen en la magia y en los ritos ancestrales para acabar con los problemas, sin importar qué medios sean necesarios para conseguir el fin. Porque sí, los ritos ancestrales tienen gran importancia en la trama, y en este caso el dolmen de Menga tendrá un papel destacado, así como los ritos que se supone tenían lugar en torno a él y al culto a Melkart, y a la diosa madre que veneraban los antiguos habitantes de la zona, ya desde el Neolítico. 

Ha sido un placer encontrar datos arqueológicos en el libro, así como citas a excavaciones en torno al dolmen, y hallazgos de vestigios pasados. Estos datos arqueológicos, unidos a la proliferación de leyendas y temas mágicos en la zona escenario de la novela han supuesto un gran aliciente para mí a la hora de disfrutarla. Si además añadimos que la época en la que se desarrolla la trama, finales del siglo XIX, era una época convulsa en España, con la pérdida reciente de las últimas colonias, las marcadas desigualdades sociales entre la población, el bandolerismo presente en territorio andaluz y que adquiere gran importancia en la trama, estamos ante una novela con la que disfrutamos sin duda.

Ya he comentado al principio que no sabía bien qué iba a encontrar tras las páginas de este libro. A priori podría parecer que estamos ante una novela histórica, porque hace referencia a acontecimientos pasados y los toma como base para desarrollar la trama, pero a medida que como lectores nos adentramos en las páginas del libro encontramos mucho más. No estamos ante una novela negra, pero casi, y digo esto porque serán varios los crímenes a los que asistiremos a lo largo de la trama, algunos fruto de la mente perturbada de un individuo ejemplo de lo que en la época se conocía como el "sacamantecas", con todas las consecuencias que ello pudiera acarrear; otros crímenes son casi sin sentido, por conseguir algo que otro tiene, sin que la vida de los habitantes de la zona sea muy tenida en cuenta, y también se habla de crímenes rituales, buscando un fin; todos estos ingredientes se pueden encontrar en este libro que ha sido una delicia descubrir.

A pesar de su extenso número de páginas, es un libro que se lee casi sin pensar, porque la historia está dividida en treinta y seis capítulos, subdivididos a su vez, y algunas partes son muy cortas, lo que favorece que se avance en la lectura. Además, como la intriga y la aventura están servidas desde casi el inicio de la trama, porque son muchos los secretos que los personajes guardan y muchas las ganas que tienen otros por descubrirlos, el disfrute está garantizado.

Por si fuera poco, además de los secretos que se guardan hay asesinatos principalmente de mujeres y el cuerpo de la guardia civil que investiga los hechos, tenemos bandoleros a los que acabas cogiendo cariño como si de Curro Jiménez y su banda se tratara, hay malos muy malos y buenos muy buenos, y sobre todo hay personajes con sus luces y sombras, todo ello muy bien combinado, que hacen de esta novela un libro que sin duda se disfruta. 

Sé que me repito mucho últimamente, pero ha sido un placer acercarme a esta historia escrita por Marta Abelló, y me he quedado fascinada al saber que este es su sexto libro, y yo no tenía el placer de conocerla. Sin duda, va a ser una autora a la que voy a tener que seguir la pista, y si alguna historia anterior suya cae en mis manos, no voy a dudar en leerla. En esta trama ha dado mucha importancia al dolmen de Menga, y a los ritos que en el pasado se hacían en torno a él. No sé si en sus otros libros hace alusiones también a temas del pasado, pero habrá que investigarlo y seguirle la pista. Hace muchos años tuve el placer de visitar el dolmen y el torcal de Antequera, también escenario de la novela, en un viaje cultural con mis compañeros de la universidad, y la lectura de este libro me ha dado ganas de volver por allí, Me he sentido transportada de nuevo, a mis estudios ya lejanos y a la zona que en su día visité. Me ha gustado la forma que ha tenido la autora de envolverme en la historia, mezclando diversos géneros y consiguiendo un resultado final más que notable.

No voy a contar qué pasa al final ni cómo se desarrolla la trama, ni voy a hablar de más personajes, que se podría hacer sin duda, porque creo que "Tierras de niebla y miel" es de esos libros que es mejor ir descubriendo poco a poco, sin que nadie te haya contado demasiado sobre él. No sé si sería aventurar mucho, pero se podría hacer una versión cinematográfica o televisiva del mismo, creo que la historia daría para ello. A ver si alguien con posibilidades lo lee y se anima. Mientras tanto, a la espera de una posible versión en pantalla grande, recomiendo la lectura de este libro a todo aquel al que le guste disfrutar de una buena historia que combine de forma magistral distintos ingredientes.

¡Nos leemos!


Este libro participa en la #YincanaCriminal2021 en el apartado Made in Spain. La acción transcurre en un ambiente rural.

#SeguiremosBailando