lunes, 9 de septiembre de 2019

El eco de la piel. Elia Barceló.

Retomamos las reseñas en #SoyYincanera, de la mano de una autora que me gusta, Elia Barceló. Disfruté mucho con "El color del silencio", pero supongo que por falta de tiempo no conseguí reseñarla en el blog. Mis compañeras han elegido "El eco de la piel" para hacer una lectura simultánea y me he animado a participar, porque quería seguir leyendo cosas de esta autora, y creo que no me he equivocado con esta decisión.
Sin más, vamos con los datos técnicos del libro, tomados de la página de la editorial:

Título: El eco de la piel
Autora: Elia Barceló
Editorial: Roca Editorial de Libros, S. L.
Formato: Tapa dura con sobrecubierta
ISBN: 978-84-17305-68-0
Colección: Novela
Fecha de publicación: 25-04-2019
542 páginas.
PVP papel: 19'90 €
Datos ebook
ISBN: 9788417771737
Formato ePub
PVP ebook: 8'99 €

Sinopsis (Tomada de la página de la editorial)

LA HISTORIA DE DOS GRANDES MUJERES A TRAVÉS DEL TIEMPO Y LAS PALABRAS
¿Quién recordará tu vida? ¿Quién sabrá realmente quién fuiste? Somos lo que nos narramos a nosotras mismas, somos seres tejidos con palabras propias y ajenas, la piel que serpentea por los caminos del tiempo.

Cuando a Sandra Valdés, joven historiadora en paro, le encargan que escriba la biografía de Ofelia Arráez -la gran empresaria y constructora, referente obligado en el mundo de la moda del calzado femenino-, ella acepta el reto sin imaginar los secretos que se ocultan en los noventa años de esa mujer contradictoria y poderosa, sin saber que lo que va a descubrir cambiará también su vida.
Como es habitual en las novelas realistas de Elia Barceló, la historia se articula en dos tiempos:
En el presente, Sandra, atraída por una oferta que le dará suficiente dinero como para replantearse su futuro y abandonar la precariedad de su trabajo en una cadena de ropa en Madrid, decide volver durante un tiempo al pueblo de su infancia a redactar la biografía que le ha encargado don Luis, hijo de la famoso Ofelia, para lo cual tendrá que investigar y entrevistar a personas que la conocieron.
Cada una de ellas muestra una verdad parcial sobre Ofelia; cada documento encontrado -fotos, cartas, cintas, noticias- va descubriendo a una mujer distinta, va creando un personaje contradictorio, a veces incomprensible, otras veces convencional, otras potencialmente oscuro y peligroso. El pasado está lleno de secretos, de malentendidos, de versiones que no casan entre sí..
Pero también sucede con el presente, porque los seres humanos somos fuente de misterio, ocultamos cosas, callamos, tergiversamos. En su propio pueblo, Sandra irá descubriendo que nada es lo que parece, que la vida está llena de sorpresas y no todas son agradables. Uno es tanto lo que es como lo que parece, lo que elige mostrar al exterior, y cada uno de nosotros va descartando pieles a lo largo de su vida, como las serpientes, y va dejando ecos de sí mismo en todos los que alguna vez lo conocieron.

Datos sobre la autora (Tomados de la página de la editorial)

Elia Barceló nació en Elda, Alicante, en 1957. Es profesora de Estudios Hispánicos en la Universidad de Innsbruck, en Austria.
Ha publicado numerosas novelas como Consecuencias naturales, que le valió el reconocimiento internacional y el título de "gran dama de la ciencia ficción española", El vuelo del hipogrifo, El secreto del orfebreDisfraces terribles, Las largas sombras o Anima Mundi. También es autora de La inquietante familiaridad, una tesis sobre los arquetipos del terror en los relatos de Julio Cortázar. Su obra ha sido traducida al francés, italiano, holandés y alemán, con gran éxito de público y crítica, consolidándose como una de las autoras españolas más internacionales de la narrativa actual.

Impresiones sobre el libro

Como he indicado al inicio de esta reseña, no me he arrepentido de volver a disfrutar de la prosa que Elia Barceló nos ofrece en sus libros, y he devorado "El eco de la piel" a pesar de haberlo leído en su formato digital, algo que no termina de gustarme, y especialmente en libros en los que se narran acontecimientos del pasado y del presente que acaban confluyendo en la historia, como es el caso del libro que hoy trato de comentar. Me ha faltado el tacto del papel y el poder releer algunas de las páginas que iba devorando, para disfrutar aún si cabe más de la historia. Estamos ante un libro merecedor de relectura de algunos de sus pasajes; reconozco que no me apaño demasiado todavía en digital y me cuesta volver atrás y de nuevo hacia delante en la lectura, pero este es un problema personal mío, y la historia se entiende perfectamente sin tener que echar la vista a hojas leídas con anterioridad, solo digo que algunos pasajes o pensamientos, algunas frases, merecerían ser releídas, y aquí eché en falta el formato papel. Dejando de lado mis críticas al formato digital, solo decir que estamos ante un buen libro, lleno de personajes potentes, tanto los principales como los secundarios, en el que la autora vuelve al estilo de combinar pasado y presente (así lo recuerdo de El color del silencio), para que los acontecimientos confluyan y queden claros en la mente del lector. 

Estamos ante una novela redonda, muy fácil de leer, con su pizca de intriga fruto de la necesidad de desentrañar la vida de la protagonista, Ofelia Arráez, una vida llena de luces y sombras en la que intentará escarbar a lo largo de la novela su particular biógrafa, Sandra Valdés, una historiadora que malvive con trabajos precarios que nada tienen que ver con lo que estudió y que acepta el encargo de Luis Arráez , el hijo de Ofelia, que quiere hacer un pequeño libro para recordar la figura de su madre, una mujer emprendedora que supo destacar tanto en el negocio de la confección de calzado como en el de la construcción, en un momento difícil de la historia de España, en plena posguerra, abriéndose paso en un mundo gobernado por hombres, con la dificultad que eso conllevaba para una mujer en la época en la que vivió Ofelia, aunque contaba con el apoyo indiscutible de su marido Anselmo, con el que hacía viajes fuera de España, a París principalmente, donde podían comportarse como ellos eran, fuera de convencionalismos, y que les sirvió para ampliar horizontes en su negocio, fabricando zapatos para el mundo del espectáculo y la alta costura, lo que poco a poco fue haciendo de la empresa que levantaron a partir de un pequeño taller un sinónimo de buen hacer y garantía. La vida de Ofelia y Anselmo se ve completada con la llegada de su hijo Luis, al que tendrá que educar Ofelia por la prematura muerte de su marido y que acabará centrado en el negocio del calzado como único heredero. A diferencia de su marido, la vida de Ofelia será larga, y serán muchas las luces y sombras que perfilan su historia, y como lectores asistiremos a distintos momentos de esa vida según quién sea el narrador de los acontecimientos. Conoceremos qué le pasó realmente a esta mujer y a aquellos que la rodearon cuando nos enfrasquemos en la lectura de acontecimientos del pasado, bajo la perspectiva de la propia protagonista, y no en virtud de lo que recuerdan de ella o llegan a inventar aquellos que la conocieron o creyeron conocerla.
"一No hace falta guardar secretos horribles. Mírame a mí -empezó a explicar Ana-, tú me conoces desde el punto de vista de hija. Sabes que, por lógica, yo también he sido una chica joven, pero no te lo puedes creer realmente. Para ti siempre he sido mayor, alguien que tiene o ha tenido autoridad sobre ti, alguien contra quien hay que rebelarse para poder ser tú misma. Estoy segura de que tu padre no me ve así. Y tu abuela, mi madre, tampoco me vio así nunca. Sin embargo yo soy eso y más cosas. También soy lo que mis compañeros de trabajo contarían sobre mí, y los vecinos, y los que venden en el mercado, a los que llevo toda la vida comprándoles las patatas y los fiambres. Hay cosas que ellos creen saber sobre mí, porque se las he contado, pero solo cuento lo que quiero que sepan, claro. No voy a ir por ahí enseñando lo más íntimo de mis sentimientos y pensamientos. Es lo que hacemos todos en general. Los hay más y menos abiertos, pero hay cosas que no enseñas hacia fuera, y cosas que nadie sabe de ti."
La novela está estructurada en cuatro partes, aunque la última es un pequeño epílogo que se desarrolla en el futuro, y que deja la puerta abierta a que alguien pudiera escribir un libro para relatar la vida de la persona que lo protagoniza. A lo largo de la trama se van intercalando los hechos narrados en tercera persona por un narrador omnisciente con las partes que en primera persona va contándonos Sandra sobre cómo evoluciona su investigación, la relación con sus padres y sus escarceos amorosos con Diego, el fisioterapeuta de don Luis, un personaje al que no coges demasiado cariño pero que será clave para que la investigadora pueda admirar por sí misma los bolsos y vestidos que pertenecieron a Ofelia, y que la harán descubrir escritos del pasado que harán que la imaginación de Sandra vuele, y crea que su biografiada no era tan perfecta como su hijo pensaba.

Si tengo que elegir personaje, me quedo con Ofelia, sin duda. La parte del pasado me ha gustado mucho más que la que se desarrolla en la actualidad. Puedes intuir algo a medida que vas leyendo, pero serán muchas las sorpresas que nos esperan a la hora de entrar de lleno en este libro. Al principio puedes empatizar con Sandra, y más en mi caso, ya que comparto estudios con ella, y seguramente hubiera sentido el mismo miedo que siente ella a la hora de abordar la investigación de la vida de Ofelia. El encargo se lo hace su hijo, que tiene idolatrada la figura de su madre, y no va a aceptar que en un libro homenaje se hable mal de ella. Sandra tiene dudas también de volver a Monastil, el pueblo que la vio nacer, a casa de sus padres, porque lo siente en parte como un fracaso en su vida, pero el trabajo está bien pagado y al fin y al cabo se acerca bastante a lo que ha estudiado, así que deja sus reticencias atrás y lo acepta. Lo que no va a terminar de aceptar (y creo que como lector eso es precisamente lo que menos me ha gustado de este personaje), es que sus padres sean mucho más modernos que ella; ella tiene prejuicios a pesar de que va de moderna aunque sus pensamientos y actos no corroboren esta idea, y en mi opinión se deja llevar por lo que va descubriendo y se queda con la idea de que si una mujer ha triunfado en la vida es porque ha ido aplastando a todo aquel que se le ha cruzado en su camino, sin importarle las consecuencias. Sandra se deja llevar por las habladurías y cree que las opiniones negativas que la gente vierte de Ofelia sobre su ascenso en el mundo de los negocios tienen fundamento cuando ella misma encuentra notas del pasado que pueden inducir a errores. Me ha parecido un poco superficial en algún momento, y me quedo con el resto de personajes femeninos que pululan a lo largo de la historia, destacando la misma Ofelia, protagonista indiscutible, que tiene que luchar desde bien pequeña, huérfana de madre a los doce años, y que pierde a su padre, combatiente del bando franquista, con veintiún años, en medio de un tiroteo en su pueblo, Monastil. La leyenda va a acompañar a Ofelia desde bien temprano en su vida, porque recibe una casa como pago por haber vengado la muerte de su padre disparando contra su verdugo. El hecho de que ideológicamente su familia perteneciera al bando de los vencedores y su fama de vengativa, así como sus relaciones con las élites más importantes de la época, y sus negocios algo turbios con mafias de otros países, ayudan a engrandecer la leyenda negra que acompaña la vida de Ofelia, y que Sandra cree estar descubriendo gracias a su investigación, a sabiendas que nada de lo negativo que descubra podrá ser plasmado en la biografía que prepara sobre Ofelia Arráez, porque no será aceptado por su hijo.

La novela está muy bien estructurada, de forma que cada uno de los hechos que se narran como una verdad a voces según el recuerdo personal que tiene Luis de su madre, las anécdotas que se cuentan en el pueblo, los recortes de prensa consultados por Sandra, las preguntas a aquellos que la conocieron, ya formen parte del servicio doméstico, ya sean habitantes del pueblo, ya sean notas encontradas de forma fortuita por la investigadora, e incluso cintas con la voz de Ofelia, van a ser totalmente comprendidos por el lector, porque Elia Barceló no va a dejar nada al azar, todo tiene un porqué y conoceremos claramente cómo se desarrollaron los hechos de la mano de los propios protagonistas, en la parte que se centra en el pasado, y sabremos qué hace que cada uno de los personajes de la historia actúe de la forma que lo hace y por qué. Los secretos están a la orden del día en la novela, y como lectores seremos capaces de descubrirlos de la mano de los propios protagonistas. Es una novela de secretos, pero también habla de la vida y la muerte, lo que dejamos tras nosotros cuando nos vamos; es una novela de lucha por el amor, de huir de los convencionalismos, de creer en nosotros como personas; es un libro plagado de sentimientos, y la autora los ha sabido acercar al lector de una manera magistral. Los secretos que esconde la novela son pieza fundamental de la misma; al fin y al cabo es esa investigación de los secretos que rodean la vida de Ofelia los que conforman la trama. Está claro que nadie conoce todo lo que una persona significa, cómo se comporta con las diferentes personas con las que interactúa. En general la gente sabe de nosotros lo que queremos que sepan, y aunque creen conocernos, la visión que tienen es la que pueden haberse formado por lo que hemos querido compartir con ellos. De eso va esta historia, de secretos y formas de actuar de un personaje que a ojos de un extraño puede parecer frío y calculador, pero que cuando vamos entrando en materia y vamos conociendo los distintos acontecimientos que han marcado su vida y a los que se ha tenido que enfrentar, desde su propio punto de vista, entendemos al personaje más allá de lo que puedan recordar de este un hijo, unos empleados o unos recortes de prensa.

Es una novela de protagonistas femeninas, de eso no hay duda, porque a pesar de que conoceremos a Anselmo y Ángel formando parte del pasado de Ofelia, y a LuisDiego y Alberto (casi un nieto para Ofelia) en la parte del presente protagonizada por Sandra, su biógrafa, son los personajes femeninos los que llevan el peso de la trama, incluida la propia Sandra en el presente, aunque ya he comentado más arriba que no he llegado a empatizar del todo con ella, porque no la he llegado a entender. El peso de la trama lo lleva sin duda Ofelia, y todo el halo de misterio que hay en torno a ella, pero no sería una mujer tan fuerte si no se hubiera visto rodeada por Gloria, a la que recogió en su casa al poco de casarse, una mujer que quedó viuda con un hijo, Ángel, y a la que daban de lado porque su marido luchó con el bando perdedor en la guerra civil, y ella notaría las consecuencias. La generosidad de Ofelia al admitirla en su casa da paso a una amistad que perdura durante muchos años, con una relación muy estrecha entre ellas, aunque Gloria esté obsesionada con el pecado en los últimos años de su vida. Si hay un personaje femenino que destacar además de Ofelia, esa es Selma Plath, amiga de Ofelia, y de cuya obra "La memoria es un arma cargada de coartadas. Recuerdos y reflexiones. 1979." vamos leyendo fragmentos a lo largo del libro, y que va a ser un personaje que va a tener una importancia destacada en la historia, pero prefiero no desvelar nada y que la descubráis como lectores.

Quizá he contado de este libro más de lo que debiera, espero no haber chafado a ningún posible lector nada de la trama. Solo puedo decir que es un libro que me ha gustado mucho, que he disfrutado, lo he devorado, y aún a día de hoy me acuerdo de los personajes, y me quedo con el pasado, con lo que realmente pasó, sacado de la imaginación de la autora, que ha permitido que empatice con Ofelia y con su vida, con su lucha por conseguir ser como era, sin importarle lo que los demás pudieran pensar de ella, del mismo modo que actúan los que la rodean, los verdaderos amigos que conocen cómo es, cuáles son sus pensamientos, sus miedos y sus anhelos, que disfrutan en la intimidad y el extranjero de poder mostrarse como realmente son, tocando la piel del lector que entiende, al menos a mí me ha pasado, todo por lo que han tenido que pasar a lo largo de la vida, y disfruta al conocer la verdad de los hechos. Una lectura muy recomendable, sin duda, que no me arrepiento de haber leído. Quedo a la espera de una nueva historia escrita por la autora, pero mientras llega, intentaré coger de la biblioteca "Las largas sombras", que me da que también me va a gustar.
"Cuando una vida se acaba, lo que queda es el recuerdo en la mente de los que sobreviven al difunto."
"Tenía razón su padre, todo ser humano tiene derecho a sus secretos, al menos a un secreto que no quiere compartir con nadie más, ni con las personas más amadas."
"Todo es como se cuenta, y sólo permanece lo que se ha narrado, como en los cuentos infantiles, casi con las mismas palabras, una y otra vez, hasta que esas palabras en ese orden se convierten en la historia de una persona, de un pueblo, de un país, en la Historia con mayúsculas."

lunes, 22 de julio de 2019

Los señores del humo. Claudio Cerdán.

De nuevo retomo las reseñas para la iniciativa #SoyYincanera. Ha quedado una pendiente por motivos personales pero espero encontrar el hueco para reanudar pronto su lectura y publicar así la consiguiente reseña. Hoy vengo con la crítica de un libro de un género con el que disfruto, una novela negra, muy negra, en la que podemos ver identificados varios hechos de nuestra reciente historia.

Sin más, vamos con  los datos técnicos del libro:

Título: Los señores del humo
Autor: Claudio Cerdán
Editorial: Ediciones B (Penguin Random House Grupo Editorial, S. A. U.)
Formato: Rústica con solapas
ISBN: 978-84-666-6587-2
Primera edición: mayo de 2019
560 páginas
PVP: 19'90 €

Sinopsis (tomada de la página de la editorial)

Claudio Cerdán nos conduce a través de una historia turbia, oscura y fascinante, en la que todo empieza a cobrar un significado distinto cuando, tras el impacto de las primeras páginas, un asesino en serie empieza a decapitar a sus víctimas por las calles de Madrid. 
En una ciudad corrupta e inmisericorde, tres vidas perdidas chocan en su caza al asesino. Paco Faura, policía retirado que trabaja como detective sin licencia, sospecha que todo podría estar relacionado con un caso que no pudo esclarecer treinta años atrás. Mientras tanto, CJ -un antiguo mercenario- piensa que el culpable es un viejo compañero de armas. Y Aldo, un proxeneta que tuvo que huir de México cuando los narcos pusieron precio a su cabeza, perderá la cordura al creer que el pasado vuelve para vengarse.

Datos sobre el autor

Claudio Cerdán (Yecla, 1981) es escritor de novela negra. En su palmarés destacan el Premio Novelpol a la Mejor Novela Negra en 2012 y el Premio de Novela Ciudad de Santa Cruz. Además, ha sido finalista, entre otros, del Silverio Cañada de la Semana Negra de Gijón, el Valencia Negra y el Pata Negra otorgado por la USAL.
Entre sus novelas más celebradas están El club de los mejores (Ediciones B, 2016), firmada con el seudónimo Arthur Gunn, y La última palabra de Juan Elías (Ediciones B, 2017), continuación  literaria de la alabada serie de Telecinco Sé quién eres. Sus libros se han publicado con éxito en España, Argentina, México y Francia. En la actualidad reside en Suecia. 
© de la fotografía: Yolanda Jorge Martín. Festival Tenerife Noir

Impresiones sobre el libro

Ante todo debo empezar diciendo que he disfrutado mucho con esta novela negra. No había tenido oportunidad de leer nada de lo publicado por el autor, pero ahora tengo claro que tendré que seguir su pista, y si tengo oportunidad hacerme con los títulos anteriores. No sé si el resto de novelas publicadas por él serán de este mismo estilo. Fui seguidora de la serie en la que está basada uno de sus libros, y disfruté con ella, no sé qué tal estará su continuación. Me atrae "El club de los mejores", así que lo buscaré.

¿Por qué me ha gustado especialmente este libro que hoy trato de reseñar? Principalmente porque lo he encontrado muy cercano, demasiado diría yo. El autor ha tomado como referencia la ciudad de Madrid, y alrededores, en una época en la que todos los españoles estábamos especialmente pendientes a las noticias, por una doble vertiente: de un lado la posibilidad de que Madrid fuera elegida como sede para las Olimpiadas del año 2020; de otra, porque se comentaba la posibilidad de que un complejo de casinos a gran escala a imitación de Las Vegas en Estados Unidos, fuera levantado en la comunidad de Madrid, en una época en la que la especulación urbanística, el paro y la crisis económica que se vivía habían hundido el país. El alzamiento de este complejo turístico de ocio era vendido como humo por los políticos de turno, con la excusa de que proporcionaría empleo para muchos y revitalizaría la mermada economía del país. Este hecho y la candidatura olímpica de Madrid, que se daba por ganada, serían la "medicina" que acabara con todos los problemas del país, aunque para conseguirlo hubiera que cambiar leyes, extorsionar o sobornar. En esto incide Claudio Cerdán en su libro, y es esa cercanía, ese recordar situaciones vividas lo que hace que se disfrute más con esta historia, aunque el autor haya incluido una parte, espero que no sacada de la realidad, de asesinatos, drogas y locura en la que se van a ver envueltos los protagonistas de la trama.

Me gusta la introducción que hace el autor:
"Este libro es pura ficción. Algunos de los lugares, sucesos y personajes están inspirados en la realidad, con libertad de recreación. Por ello, la historia que sigue ha de considerarse la fantasía de un escritor. Si tras su lectura cree reconocer conductas, palabras, instituciones o personas que existen o han existido, por favor, acuda a un psicólogo."
Creo que somos muchos los que vamos a tener que pedir cita a este profesional, porque el autor ha sabido relatar tan bien los hechos que personalmente me he sentido identificada con la trama, a pesar de las partes sacadas de la imaginación del escritor. Hay que reconocer que los acontecimientos podrían haberse sucedido tal y como aquí se plantean, y que hayan sido escondidos a la población a base de dinero, que al parecer puede acallar muchas bocas, aunque algunos de los personajes protagonistas parece que no se venden de ninguna forma.

Tres son los personajes principales cuyas vidas van a coincidir a lo largo de la historia. De un lado tenemos a Paco Faura, un policía retirado a causa de un infarto que dedica sus días a trabajar como investigador, especialmente en un caso que le arruinó la vida, buscando al responsable del atropello de su mujer, que se mantiene en coma en un centro donde no le faltan los cuidados, solo las visitas de su marido, que prefiere seguir trabajando para pagar ese servicio que aceptar la realidad. El destino hará que Faura sea contratado por los responsables de urbanismo de la zona donde el magnate Harrelson Levy pretende levantar un complejo de casinos, para buscar trapos sucios de aquellos propietarios que no quieren vender sus terrenos y propiciar con ayuda de esa información, la construcción del complejo. CJ será otro de los pilares de la historia. Antiguo soldado norteamericano de origen hispano, que combatió en la guerra de Afganistán, donde sufrió grandes torturas en una etapa de cautiverio, y que volvió a la vida activa después de un período de adaptación, trabajaba como seguridad a sueldo del magnate en Macao, y ahora es requerido para que haga de niñera del hijo del empresario, Larry Levy, un personaje peculiar que cree que el dinero de su padre todo lo puede comprar, y que se dedica a vivir la vida al límite sin que le preocupen las consecuencias. Cierra la tanda Aldo, el tercer pilar de la historia, un expresidiario mejicano que trabaja en Madrid a las órdenes de Dmitri, un peso pesado ruso en el negocio de las drogas y la prostitución. Aldo huye de un pasado oscuro en su país, y en Madrid vive al límite, sin importarle demasiado su vida, porque en realidad "murió" en México, y eso hará que alterne con todo tipo de drogas, lo que hace que no sepamos muy bien cómo puede reaccionar ante los problemas que se le plantean. Aldo conoció a Dmitri en prisión, y a la salida de la cárcel no dudó en aceptar trabajar para Dmitri como proxeneta, al cuidado de varias prostitutas en sus salidas para trabajar, creyendo estar enamorado de una de ellas, Galya, con la que acabará huyendo.

La aparición de un cráneo en los terrenos donde Harrelson Levy quiere construir su complejo de casinos hará que las vidas de los tres protagonistas confluyan, de manera que se ven en la obligación de colaborar juntos, si eso es posible, porque Faura, CJ y Aldo son personajes peculiares, acostumbrados a trabajar de forma individual, pero las circunstancias harán que deban unir fuerzas, aunque en contra de la voluntad de alguno. Los tres tienen razones para pensar que un asesino en serie anda suelto por las calles de Madrid. La aparición del cráneo puede perjudicar la obra de alguna manera. Si se trata de restos históricos el dinero puede quitar importancia al hallazgo. Los políticos están deseando que se construya el complejo con la excusa de que supondrá gran número de puestos de trabajo para la zona, y el dinero que atraerán los casinos revitalizará la economía, con la llegada de turismo, y la activación de la construcción. Faura tiene otra teoría, no cree que se trate de restos arqueológicos, más bien piensa que tiene relación con un caso de desaparición que investigó treinta años antes durante su etapa de policía y que dejó sin concluir. La aparición de otros cuerpos decapitados por la zona tras el hallazgo del cráneo hacen que Faura crea que un asesino en serie del pasado ha vuelto a actuar. Aldo y CJ tendrán sus propias teorías y las circunstancias que les rodean harán que se involucren en la investigación de los crímenes. Aldo como algo personal, tras la decapitación de la prostituta con la que huyó; CJ pensando que el responsable de los crímenes podría ser un antiguo compañero de cautiverio, encargado de las decapitaciones de los soldados cautivos en Afganistán, siguiendo las órdenes de los mandos talibanes, al que pareció reconocer como un indigente más por las calles de Madrid.

Esta es la trama inventada por Claudio Cerdán, que le sirve de excusa para realizar una crítica feroz de la sociedad en una historia negra muy negra, que tiene visos de ser creíble porque resulta cercana al lector porque refleja un período de tiempo no muy lejano que muchos hemos vivido, y cuyos problemas no parecen haberse solucionado hoy día. Si echamos la vista atrás, la crisis económica que nos ahogaba en la etapa en que se desarrolla la novela no ha terminado para todos; la clase media sigue desaparecida y los ricos cada vez disponen de más dinero. El juego, que para algunos iba a ser la panacea que los sacara de sus problemas sigue tentando a la población más desfavorecida, a base de casas de apuestas en barrios obreros o publicidad en televisión o por internet animándonos a participar para salir del agujero de pobreza en el que muchos están. Por todas partes nos venden que es fácil salir de la pobreza y que sale barato, cuando todos conocemos que la realidad es otra. Y las autoridades mirando para otro lado, como en muchos casos que denuncia el libro. Si hablamos de prostitución, no creo que hayan cambiado mucho las precarias condiciones de vida que se denuncian en el libro, y que deben soportar las obligadas a ejercer ese "oficio". Y si nos fijamos en el tema de la droga, es una lacra que nos acompaña desde hace mucho tiempo y no tiene visos de que termine, con lo que supone la lucha de mafias enfrentadas por el control de las zonas. De vez en cuando  se escuchan noticias de redadas contra la droga y la prostitución, pero no se acaba con el problema. "Los señores del humo" se erige como crítica social, y sirve de recuerdo a nuestra conciencia.

Estamos ante una novela negra muy bien conseguida. A pesar de su gran número de páginas, los capítulos cortos hacen que la historia fluya de manera rápida, y tenemos ganas de pasar las páginas a ver qué nos depara la historia y qué les pasará a los protagonistas. Claudio Cerdán ha preferido que sean tres los pilares en los que se apoya la trama, y como lectores no tendremos claro cuál de ellos será nuestros preferido, porque los tres tienen luces y sombras, y puede que no estemos de acuerdo con su forma de actuar, pero creo que el no dar protagonismo a uno por encima de los otros ha contribuido a que la narración avance mucho más rápido y sin perder interés. La abundancia de diálogo también ayuda a agilizar la trama, y aunque podemos encontrar algún que otro taco y situaciones violentas, los aficionados a la novela negra no van a tener ningún problema en degustar esta historia, que como he dicho más arriba, es una crítica a la sociedad que nos rodea, aunque nos pese y en ocasiones queramos mirar para otro lado. La historia está llena de frases o párrafos dignos de ser enmarcados, que nos recuerdan esa realidad que a veces obviamos. Personalmente he disfrutado mucho con esta historia, y la recomiendo sin duda. Creo que también puede gustar a aquellos que no disfruten tanto con la novela negra, si tenemos en cuenta que representa una crítica social muy bien narrada. Os dejo con algunos fragmentos que han llamado mi atención, entre los muchos que podrían destacarse:
"(...) Cuando hay suerte, me refugio en un cajero del centro, pero con tanto desahucio cada vez hay más gente sin techo. En este país se han vuelto todos locos, ¿sabes? Deberías leer los periódicos. Yo los leo. Paso el día haciéndolo."
"Durante la burbuja inmobiliaria se llegaron a construir casas usando hormigón con arena de playa. Era habitual ver grietas en edificios nuevos. No se podía hacer dinero jugando limpio. Que se joda la clase media: lo importante es echarle gasoil al yate."
"一 Esta es la realidad. Antes ayudábamos a mendigos, borrachos y drogadictos, pero estos días alimentamos a gente de clase media que lo ha perdido todo. Son muchos, demasiados, y apenas damos abasto . No importa si la culpa la tiene el partido rojo o el azul. Sólo sé que es inhumano tratar así a un pueblo."
No hay que negar que son frases que nos dejan pensando. El libro está plagado de sentencias que hacen remover conciencias, así que por eso, y por pasar un rato de lo más entretenido sumergidos en la acción que esconde sus páginas, es sin duda una lectura recomendada. Personalmente lo he disfrutado mucho. Si tenéis oportunidad de que caiga en vuestras manos, no lo dejéis escapar, merece la pena.

domingo, 21 de julio de 2019

"Desmembrado", de Joyce Carol Oates.

Antes de empezar esta reseña debo reconocer que es la primera vez que me acerco a la prosa de esta autora. Sé que han pasado por mis manos muchos de sus libros, cuando trabajé durante un tiempo en una biblioteca municipal. Me viene a la memoria "La hija del sepulturero", cuyo título me atraía en gran medida, pero entre que no quedaba libre y que siempre tenemos lecturas pendientes, especialmente cegados por las novedades, no pude acceder a él, quedándose esta autora entre los muchos autores pendientes a los que tendría que dar una oportunidad. Debo agradecer en este caso a la iniciativa de BABELIO la posibilidad de esta lectura. Es el primer libro que consigo gracias a ellos, y espero que no sea el último.

No sé si sabéis que el libro que hoy traigo a reseñar es en realidad una recopilación de relatos, y sé que no a todo el mundo gusta este tipo de lectura. En mi caso, me suelen atraer bastante los relatos, y más si tienen una pizca de intriga y misterio. Es una lectura que se puede ir combinando con otros libros, en realidad es como si fuéramos leyendo capítulos de una historia global, pero que cuentan con un inicio, un desarrollo, y en ocasiones una conclusión, aunque es bastante frecuente que los autores dejen los relatos con un final abierto que debe completar la imaginación del lector. Es esa la sensación que he tenido al afrontar algunos de las historias que aquí os traigo. Luego intentaré ahondar algo más en esta percepción.

Sin más, vamos con los datos técnicos del libro:

Título: Desmembrado y otras historias de misterio y suspense
Título original: Dismember
Autora: Joyce Carol Oates
Traductora: Patricia Antón
Editorial: Gatopardo Ediciones
Formato: Rústica con solapas
ISBN: 9/8-84-946425-8-6
Primera edición: febrero 2018
248 páginas.

Sinopsis (tomada del propio libro)

En su última colección de relatos, Joyce Carol Oates ahonda en las vidas de niñas y mujeres vulnerables: unas se convierten en víctimas, mientras que otras se ven incitadas, por un profundo malestar emocional, a cometer actos violentos contra los demás.
En Desmembrado, el relato que da título al libro, una niña precoz de once años, llamada Jill, se sube al Chevrolet azul celeste de un pariente de la familia, un hombre atractivo y misterioso, que la conducirá a un destino incierto e imposible de olvidar; en "El pasadizo", finalista del premio Edgar al mejor relato breve, una viuda regresa de manera obsesiva a la casa que antaño compartía con su marido, hasta que una invitación a entrar por parte de los nuevos propietarios adquiere visos amenazadores; en "La chica ahogada", una estudiante universitaria se obsesiona con con el caso de una mujer que murió ahogada o fue asesinada. Todos ellos son relatos sobrecogedores, Joyce Carol Oates consigue inquietarnos con sus historias construidas en el territorio del miedo.

Datos sobre la autora

Joyce Carol Oates (Nueva York, 1938) ha cultivado todos los géneros literarios: novela (Qué fue de los Mulvaney, Blonde, La hija del sepulturero, Hermana mía, mi amor, Ave del paraíso, Carthage); relatos: (Infiel, La hembra de nuestra especie, Mágico, sombrío, impenetrable); ensayo (Del boxeo); autobiografía (Memorias de una viuda); poesía (Women In Love and  Other Poems, Tenderness); teatro (The Perfectionist and Other Plays); y libros para jóvenes (Como bola de nieve, Monstruo de ojos verdes, Sexy). Su obra es muy extensa.
Ha sido galardonada con numerosos premios, entre ellos el National Book Award, el PEN/Malamud Award  y el Prix Femina Étranger.
Desde 1978 es miembro de la Academia Estadounidense de las Artes y las Letras, y desde hace unos años es una permanente candidata al Premio Nobel de Literatura.

Impresiones sobre el libro

Vaya por delante que disfruto bastante con la lectura de relatos. Son narraciones cortas en las que sueles encontrar todo aquello que te ofrece un libro, pero en muchas menos hojas, a veces incluso en unas pocas líneas. Dependiendo de la pericia del autor encontramos una introducción, un nudo y un desenlace, en muchas ocasiones inesperado, que suele culminar una buena historia, o al menos una trama entretenida. El tamaño de los relatos ayuda a que sean fáciles de leer, pero esa concentración de la historia en pocas páginas o líneas puede hacer que no entremos en el argumento, o que entendamos algo distinto a lo que ha pretendido mostrar el autor. Quizá la lectura de relatos suponga un esfuerzo para aquellos que no están acostumbrados; personalmente no me considero ninguna experta, algunos me cuestan, y es lo que me ha pasado con la lectura de esta recopilación, y no creo que sea problema de la autora, más bien de mis gustos, porque si tengo algo claro es que en cuestión de relatos me gustan los finales más contundentes, y que no queden abiertos, especialmente si todo el desarrollo de la trama ha sido sublime. Estoy acostumbrada a lecturas con finales contundentes, que expliquen claramente el final de la historia, o que dejen intuir fácilmente qué puede pasar, pero en el caso de estos relatos que aquí presento creo que con lo que menos he disfrutado ha sido con los finales, a pesar de que las historias se van desarrollando de una manera adecuada, manteniendo la intriga, pero en algunos de ellos algo me ha chirriado, y quizá sea culpa mía. Tenía la sensación ante la lectura de algunos de estos títulos que la historia bien podía haber continuado.

Puede que parte de esta sensación que me ha generado la lectura de esta recopilación se deba a que ha sido mi primer acercamiento a la autora y a su forma de narrar. Está claro que debe ser buena, porque mantiene las ganas de seguir leyendo, pero personalmente le hubiera dado una vuelta a sus finales. El relato que da título al libro, "Desmembrado", tiene como protagonista a Jill, una niña de once años que no duda en subirse al Chevrolet azul celeste de un pariente al que pocos tienen en estima. Es ella la encargada de contar la historia, y pronto sabremos que algo malo ha pasado en esta relación, porque iniciando la historia y a lo largo del texto se suceden líneas en cursiva:
"Cuéntanos lo que sabes. Lo que recuerdes."
"Cuéntanos qué recuerdas, Jill.Cualquier cosa que recuerdes.Tómate tu tiempo. Intenta no alterarte. Ahora ya ha pasado todo, ya no corres ningún peligro." 
El relato está lleno de intriga, de eso no hay duda. Está protagonizado por una chica, al igual que serán mayoritariamente mujeres las protagonistas del resto de historias. "Desmembrado" puede ser un grito del paso de niña a mujer de la protagonista, ignorada por unos como niña y capaz de despertar el interés de un pariente al que tiene idolatrado. Pero ¿estará la maldad solo en el adulto o estará la niña influida por esos actos? Tendréis que leer el relato para llegar a vuestra propia conclusión.

Solo voy a referir algo de los siete relatos que conforman el libro. "Desmembrado", el relato que da título al libro es el que inicia la historia. Le sigue "El pasadizo", en el que una viuda regresa de forma obsesiva a la casa que compartió con su difunto marido. De nuevo es una mujer la protagonista de la historia, y a medida que avanzamos en la lectura descubrimos sus miedos, sus anhelos, y cuestiones que no parecieron quedar claras en el tiempo compartido en la antigua casa por la que se obsesiona, junto a su esposo fallecido.

No estamos ante relatos de miedo, aunque dejan un poso de intriga a medida que se van desarrollando.

En "Desengaño" de nuevo una joven protagonista nos cuenta su malestar ante la indiferencia a la que es sometida por parte de su hermana Caitlin, y Hunt, un medio primo que entra en la familia a raíz del nuevo matrimonio de su madre con el señor Lesinger. El interés por la caza, las armas y los celos pueden ser ingredientes peligrosos si llegan a juntarse.

Pensaba que "La chica ahogada", el siguiente título de la recopilación, me iba a encartar, pero creo que me ha fallado el final, o no haber incidido más en la historia de la víctima, no sé. De nuevo es una joven la protagonista, obsesionada con la muerte de una estudiante de la universidad tiempo atrás. La historia empieza bien, no hay duda:
"Fue en un depósito de agua de cinco mil litros en el tejado, donde murió. Al cabo de once días, su cuerpo desnudo estaba tan putrefacto que el agua del depósito quedó gravemente contaminada, rebosante de bacterias de la descomposición. Pero durante once días el agua siguió llegando por las tuberías al edificio de debajo, un destartalado bloque de tres plantas de piedra rojiza en Pitcairn Avenue, que se llamaba "El Magallanes", donde los estudiantes que no podían permitirse las residencias universitarias alquilaban habitaciones fuera del campus."
La obsesión de la protagonista por descubrir más datos sobre la muerte de la estudiante, el hecho de que parezca que se repiten en su propia carne los hechos que llevaron a la estudiante a morir... Hay intriga, no hay duda, pero personalmente le hubiera dado una vuelta al final, quizá mi cabeza intuía algo que al final no se dio. Las expectativas traen malas pasadas en ocasiones.

"Situaciones" es un relato corto, nueve páginas divididas a su vez en tres historias, y tiene como protagonistas a un padre y su prole, y debo reconocer que es de los que más me han impactado, aunque  no sé qué hubiera hecho con el padre, toda una pieza en la forma de "educar" a sus hijos.

Los últimos dos relatos son con los que más he disfrutado. "La garza azulada" se sale un poco del sentido general de la obra. Aquí también la protagonista es una viuda, pero no parece demasiado desvalida, y luchará ante la pretensión de su cuñado, hermano de su marido, de que venda la propiedad en la que fue feliz junto a su esposo. Esa obsesión puede ser considerada por algunos como locura, pero ella disfruta con los animales que habitan en el lago, y los defenderá frente a todos. Una garza azulada que suele merodear por la propiedad tendrá un papel importante en la trama. Estamos ante un relato fantástico, que he agradecido en gran manera, porque he disfrutado con la forma en que la autora narra los acontecimientos, y me ha parecido redondo. Para finalizar, "¡Bienvenidos al vuelo entre amigos!" me ha parecido genial, con un toque de humor sarcástico que me ha sacado alguna sonrisa, claro que, si nos pusiéramos en la piel de los ocupantes del vuelo, no tendría ni pizca de gracia. Son catorce páginas llenas de instrucciones a los pasajeros de un avión que van dejando estupefacto al lector a medida que se avanza en la lectura. Suerte que ninguno de nosotros se ha apuntado a ese vuelo, ni el destino ni el viaje prometen ser tranquilos.

Es difícil reseñar relatos sin contar demasiado, y es complicado que gusten a todos. Lo bueno, como ya he dicho, que son historias cortas que pueden intercalarse en medio de otras más sesudas. En general he disfrutado con el libro, especialmente con los dos últimos relatos; en otros me ha fallado un poco el final, pero la sensación es buena. Me ha gustado la imaginación de la autora y la forma que ha tenido de meter al lector en la historia. Intentaré leer algún libro suyo, a ver qué sensación me da. Como autora de relatos no la suspendo, ni mucho menos. A ver qué deparan nuevas lecturas de su obra. ¡Nos leemos!

martes, 21 de mayo de 2019

Reseña: "Todo lo que sucedió con Miranda Huff", de Javier Castillo.

Nueva reseña en el blog, siguiendo con la iniciativa de #SoyYincanera. Algún día, espero que no muy lejano, intentaré subir alguna que otra reseña de los libros que leo por mi cuenta, al margen de esta iniciativa, pero de momento Cronos sigue alineado en mi contra, así que los demás deberán aguardar su turno.

No sé muy bien cómo afrontar la reseña de este título, porque a día de hoy no tengo claro si el libro ha terminado de convencerme o no. Era la primera vez que me acercaba a este autor, y debo reconocer que tenía las expectativas un poco altas, por lo bien que están siendo acogidos sus títulos en todas las redes sociales. Mira que soy de la opinión de que no hay que acercarse a los libros con las expectativas altas, pero debo reconocer que he caído en mi propia trampa, y que quizá esperaba un poco más de la historia. ¿Quiere decir esto que no me ha gustado? No puedo dar un NO rotundo, porque he ido aumentando las ganas de seguir leyendo a medida que pasaban las páginas, pero quizá esperaba mucho más, no sé... A ver ahora cómo explico lo que he sentido.

Como siempre en este blog, vamos con los datos técnicos del libro:
Título: Todo lo que sucedió con Miranda Huff
Autor: Javier Castillo
Editorial: Suma de Letras
Formato: Rústica con solapas
ISBN: 978-84-9129-218-0
448 páginas
Primera edición: marzo de 2019
P.V.P.: 18'90€

Sinopsis (tomada del propio libro)


Un fin de semana en una cabaña en el bosque.
Un matrimonio en crisis.
Una misteriosa desaparición.
¿Qué ha sucedido con Miranda Huff?

Una pareja en crisis decide pasar un fin de semana de retiro en una cabaña en el bosque en Hidden Springs, pero cuando Ryan Huff llega para encontrarse con Miranda la puerta está abierta, hay dos copas de vino sobre la mesa, nadie en el interior y el cuarto de baño se encuentra lleno de sangre.
Todo lo que sucedió con Miranda Huff es un thriller psicológico de ritmo vertiginoso donde parece imposible encontrar a Miranda con vida. lo que Ryan desconoce es que la desaparición de su mujer conecta su historia con la de su mentor, el gran James Black, y con el descubrimiento del cadáver de una mujer desaparecida treinta años atrás en la misma zona.
Después del éxito arrollador de El día que se perdió la cordura y El día que se perdió el amor, con más de 300.000 ejemplares vendidos, Javier Castillo, maestro del suspense, despliega su virtuosismo narrativo para profundizar en los misterios de lo cotidiano, allí donde permanecen ocultos los miedos más primarios. Una experiencia de lectura palpitante y enérgica que corta la respiración.


Datos sobre el autor (tomados del propio libro)


Javier Castillo creció en Málaga y estudió Empresariales y un máster en Management en ESCP Europe. Ha trabajado como consultor de finanzas corporativas, pero abandonó los números a raíz del éxito de su primera novela, El día que se perdió la cordura (Suma), convertida en un fenómeno editorial, publicada en Italia, México, Colombia, Argentina y Portugal, y próximamente en Turquía, Japón y Corea. Asimismo los derechos audiovisuales han sido adquiridos para la producción de la serie de televisión. Su segunda novela, El día que se perdió el amor (Suma), afianzó a Javier Castillo como maestro del suspense y ambas novelas llevan vendidos más de 300.000 ejemplares en España. Todo lo que sucedió con Miranda Huff es su tercera novela y supone su confirmación como uno de los mejores escritores del género.

Impresiones sobre el libro


Ya he comentado más arriba que no tenía claro cómo afrontar la reseña de este libro, porque realmente no sé si ha acabado de convencerme la historia o no. No sé si ha sido la historia en sí, el hecho de que la acción esté ambientada en los Estados Unidos, tomando como referencia los entresijos del mundo del cine, algo que se me queda un poco alejado, o que no era el momento para abordar esta lectura por mi parte, o porque quizá esperaba mucho más de la historia tras haber leído tan buenas críticas, tanto de este libro como de su autor. Quizá deba entonar el mea culpa por haber abordado esta lectura con las expectativas tan altas, y debo reconocer que me he llevado un buen chasco, aunque la historia se haya ido arreglando a medida que avanzaba en su lectura. ¿Cuál ha sido el problema? Creo que me ha recordado bastante a algunos otros títulos ya conocidos (me viene a la cabeza "Perdida", de Gillian Flynn), quizá el hecho de querer parecer un guion de una serie o película americana de estas de sobremesa... no sé, algo ha fallado, y puede que haya sido yo, vuelvo a repetirme, pero creo que me esperaba muchísimo más de la trama y de la historia en general, y más teniendo en cuenta cómo empieza, con el misterio servido en las primeras líneas:
"Aún sentía el olor de la sangre en mi nariz. Veía la cinta policial meciéndose con la brisa, rodeando el vehículo de Miranda, y las luces de las linternas bailando entre la oscuridad de Hidden Springs. Escuchaba el siniestro silencio que invadía la cabaña. No había rastro de ella por ninguna parte. Parecía que la tierra se la había tragado o que el bosque la había engullido en mitad de la noche. Mi mujer había desaparecido."
"-- Hay signos de violencia en el baño. Hay sangre, la cortina de la ducha tiene varios rieles rotos y está descolgada tirada en el suelo. La cama del dormitorio está deshecha. Hay dos copas de vino casi vacías en la cocina y una llena hasta arriba en la mesilla del salón. Si no ha visto a su mujer, ¿por qué hay dos copas usadas? ¿De verdad que no ha estado con ella aquí?"
El libro parte de una buena premisa, aunque quizá ya esté algo explotada por el mundo de la literatura y el cine. Un matrimonio que no pasa por su mejor momento como pareja, lejos de darlo todo por perdido, trata de solucionar sus problemas acudiendo a un asesor matrimonial, que les "receta" una escapada romántica a una cabaña aislada de un bosque de Hidden Springs. Podríamos estar ante una novela romántica, pero no es el caso; el libro es un thriller, pero quizá la historia está algo vista. El matrimonio Huff, Ryan y Miranda, quedan en acudir por separado a la cita, y la intriga está servida desde el primer momento, porque cuando Ryan llega a la cabaña no encuentra rastro de su mujer, a pesar de que su coche espera en la puerta y ella misma le ha mandado un mensaje indicándole que lo estaba viendo llegar. Dentro de la cabaña, encuentra caos y sangre, y todo parece indicar que el destino de Miranda no es nada halagüeño, algo que parecen corroborar pronto los encargados de investigar la desaparición de Miranda, especialmente cuando encuentran el cuerpo sin vida de una mujer no demasiado lejos de donde está ubicada la cabaña.

El inicio del libro engancha, de eso no hay duda. La intriga está servida desde el primer momento, pero hay algo que falla, que hace que no haya conectado tanto con la historia ni con los protagonistas. No quiero quitarle mérito al autor por haberse lanzado a escribir este libro, no es esa mi intención. Personalmente he leído mucho y me sigue pareciendo digno de elogio que alguien se decida a escribir un libro, y tengo claro que son muchos los autores que se deciden a ambientar sus novelas en países más comerciales, donde a priori pueda parecer más corriente que se den actos violentos, pero por desgracia hoy día la violencia está en todas partes, y resulta creíble en cualquier parte de nuestro país (solo hay que echar un vistazo a las noticias de los telediarios). ¿Por qué digo esto? He leído muchos ejemplos de novela negra ambientados en España, y sinceramente me he creído la mayoría de las veces lo que los autores han tratado de transmitirnos, así que no entiendo demasiado la necesidad de ambientar este libro cerca del paraíso del cine, ni presentar a los protagonistas, Ryan y Miranda, como guionistas que malviven en su profesión. Quizá eso es lo que no ha conseguido que conecte del todo con la historia, que se me ha quedado un poco lejana. Por otra parte, los personajes no están demasiado definidos, no empatizas con ninguno de ellos, no acabas de saber quién tiene la razón, y la forma de actuar de unos y otros no es defendible al 100%.

Si algo tiene la historia es que destacan los diálogos, lo que hace que la lectura fluya; además, el hecho de estar narrada desde tres puntos de vista, y en tres períodos de tiempo diferentes: 2015, 1996 y 1975, en primera persona por los propios protagonistas, Ryan y Miranda, en lo referido a los recuerdos de cuando los dos se conocieron en la Universidad, cursando sus estudios sobre cine, allá por 1996, y en tiempo presente, en septiembre de 2015, y por un narrador externo cuando la historia se remonta al año 1975, momento que tiene como protagonista a James Black, un importante director de cine que por esa época era estudiante en la universidad, y que con el tiempo será el mentor de los protagonistas, ayuda a enriquecer la trama, porque como lectores vamos tomando conciencia de que los problemas que parecen sufrir los protagonistas están de alguna manera conectados con hechos del pasado, y está claro que el autor ha sabido crear una atmósfera de intriga, pero en mi modesta opinión ha sido algo previsible, porque repito, me ha recordado a alguna que otra historia ya leída, pero debo reconocer que tiene su mérito que haya montado una historia de intriga interesante.

El hecho de narrar los acontecimientos según el punto de vista de cada uno de los protagonistas principales aporta un punto a favor del autor: juega al gato y al ratón con el lector. Ryan narra un acontecimiento según su percepción, remontándose a la época en que conoció a Miranda cuando ambos estudiaban para llegar a ser guionistas de cine, y pocas páginas después tenemos el punto de vista de Miranda sobre el mismo tema. Como lectores tomamos partido, o no, sobre quién dice la verdad, pero es complicado empatizar con los personajes, porque en mi modesta opinión no están lo suficientemente desarrollados, y lo mismo ocurre con el personal de policía encargado de investigar la desaparición de Miranda. Me da la sensación de que se dejan llevar, la investigación pasa un poco como de puntillas, no sé si resulta creíble la forma de actuar del cuerpo policial, pueden parecer personajes un poco planos. Con todo y con eso vuelvo a reiterar que la historia se deja leer, resulta entretenida, aunque en algún momento nos recuerde a historias ya leídas, y en ningún momento voy a recomendar que no se lea. Creo que el poco feeling que he sentido ha sido un poco más por mi parte, porque tenía muchas ganas de leer a este autor y quizá esperaba algo más de esta obra; no he leído los libros anteriores por él publicados, así que no puedo comparar, no sé si esta es más floja o mejor que las otras. Lo que tengo claro es que debo volver a mi pensamiento inicial, voy a procurar (y sé que me va a resultar difícil dada la avalancha de opiniones que hay por las redes de cualquier novedad literaria que se publique) acercarme a los libros como solía hacerlo, sin esperar demasiado de ellos, porque así tengo claro que disfruto mucho más con la lectura. Quizá lo ideal es que hubiéramos podido leer este libro nada más haber sido publicado, para no dejarnos llevar por la oleada de buenas opiniones que sobre él se han vertido, y abordarlo desde otro punto de vista, con las expectativas más bajas. Con todo, creo que igual en una segunda lectura (si pudiera dársela) disfrutaría más de la historia. De todas formas, no os dejéis llevar por lo que os acabo de contar; estoy segura de que este libro es ideal para desconectar de otras historias mucho más profundas y sesudas, o para disfrutar de estos días de verano que están a la vuelta de la esquina. Si tengo oportunidad, cuando tenga algo de tiempo, intentaré leer los dos libros anteriores del autor, para hacerme una idea de su forma de escribir y si esto ha sido un espejismo propio de mis ansias para que algo me guste, o si la sensación que me ha provocado tiene una base.

Con todo, siempre me quedo con alguna frase que me ha llamado la atención de los libros, y este párrafo que abajo reproduzco nos viene al pelo, aunque la falta de tiempo nos impida llevarlo a cabo. En esto estoy totalmente de acuerdo con el autor:
"(...) Para escribir hay que leer libros, y para dirigir hay que ver películas. Muchas. Muchísimas. No hay otro camino. Es el único posible. Lo triste para un director es que nunca podrá ver todas las películas que se han hecho y jugando con esa misma idea, un escritor...
-- ...nunca podrá leer todos los libros que se han escrito (...)" 
¿Y vosotros, habéis leído este libro o los anteriores del autor? Espero que mis reseñas futuras sean algo más positivas que la que hoy os he ofrecido. ¡Nos leemos!

martes, 7 de mayo de 2019

"423 Colores", de Juan Gallardo y Rafael Avendaño.

Siguiendo con las lecturas simultáneas en #SoyYincanera, hoy os traigo la reseña de un libro que narra una historia dura, pero que ha sabido despertar en mí muchos sentimientos. Sin más, os dejo con los datos técnicos del libro:
Título: 423 colores
Autores: Juan Gallardo y Rafael Avendaño
Editorial: Ediciones Versátil, S.L.
Formato: Rústica con solapas
ISBN: 978-84-17451-24-0
1ª edición: noviembre de 2018
336 páginas

Sinopsis (tomada del propio libro)

En la Siria de 2011 la vida se desarrolla con toda la intensidad, la pujanza y el colorido de unos ciudadanos esperanzados en su futuro. Ghada, la protagonista de esta historia, tiene apenas ocho años y es ciega de nacimiento. Una noche, su padre la despierta con urgencia; tienen que ponerse a salvo porque un feroz dragón sobrevuela los tejados de la ciudad.
Narrada desde el rebosante universo sensorial de Ghada, que intenta comprender el mundo sin entender lo que es la luz ni el color ni los peligros que la rodean, 423 Colores es la conmovedora historia de un padre que lucha para proteger a su hija de una de las guerras más cruentas y tenebrosas de la era moderna, un  tour de force de la imaginación para transformar una huida del horror en una emocionante aventura.

Datos sobre los autores (tomados del propio libro)

Juan Gallardo y Rafael Avendaño (foto tomada de la página de la editorial).
Rafael Avendaño y Juan Gallardo son amigos de toda la vida. Han compartido juegos de infancia, complicidades y lecturas, incluso tocaron juntos en un grupo de rock alternativo... pero lo que mejor hacen es escribir a cuatro manos.

Rafael Avendaño (Almería, 1973) es ingeniero diseñador de redes de fibra óptica y autor en solitario de las novelas La decisión (Ficcionbooks, 2012) y Los Eternos (Grupo Ajec, 2011).
Juan Gallardo (Almería, 1973) es consultor pedagógico en EE.UU. Antes de colaborar con Rafael, su bagaje narrativo estuvo centrado en la crítica musical y en la divulgación de materiales pedagógicos para profesores en EE.UU.

Juntos han publicado Todo lo que nunca hiciste por mí (Grupo Planeta, 2014), Las flores de otro mundo (Grupo Planeta, 2016), El prisionero (Grupo Planeta, 2016), La Mitad Invisible (Grupo Planeta, 2017) y El último viaje de Tisbea (Versátil, 2017).

Impresiones sobre el libro

Debo reconocer que no tenía ni idea de a qué iba a enfrentarme cuando en #SoyYincanera ofrecieron la oportunidad de hacer una lectura conjunta de este libro. Más allá del título, que me parecía de lo más sugerente, y una bonita portada, no podía intuir lo que iba a encontrar entre sus páginas. Sabía que la protagonista era una niña ciega y que el escenario en el que se desarrollaba la trama era principalmente la ciudad de Alepo, en Siria, bajo una guerra despiadada de la que en ocasiones hemos oído hablar en las noticias, aunque es cierto que quizá sin demostrarle todo el interés que se merece, por la cantidad de gente que tiene que abandonar una vida más o menos estable y lanzarse a una aventura que en ocasiones acaban pagando muy caro, incluso con la propia vida, sobreviviendo a bombas, campos de refugiados o enfrentándose a las aguas del Mediterráneo buscando alcanzar las costas europeas y empezar una nueva etapa, y todo ello sin que los gobiernos internacionales hagan nada para intervenir en el conflicto. Reconozco que con este libro he aprendido bastante de cómo se desarrolla la vida en Siria, porque como algunos de los protagonistas reconocen, parece que en el resto del mundo pensamos que allí viven en cuevas, no tienen trabajos estables, no ha llegado la tecnología, y quizá por ese desconocimiento no nos parezcan importante las muertes que pueda causar una catástrofe que lleva mucho tiempo atacando a la población civil. Y esto es lo que nos presenta 423 Colores, una huida hacia delante de un padre, Khaled, proveniente de una familia acomodada, que hará todo lo posible por mejorar las condiciones de vida de su hija de ocho años, Ghada, ciega de nacimiento, y a la que contará historias de dragones dispuestos a atacar a cualquiera que no comulgue con las ideas del gobierno. Khaled creará un mundo de fantasía para su hija, para alejarla de los peligros a los que puede verse afectada en una ciudad convulsa. Estamos ante un libro duro, lleno de matices, que sin duda hay que tener en cuenta. Recuerda un poco en su conjunto a la película "La vida es bella", de Roberto Benigni, en la que un abnegado padre echaba mano de su imaginación para que su pequeño hijo creyera que la estancia a la que la familia se vio avocada en un campo de concentración nazi era en realidad un concurso, una prueba con premio final. En esta misma onda se desarrolla el libro que hoy traemos aquí, una historia dura por el contexto en el que se desarrolla, pero que en algunos momentos resulta un canto a la esperanza por el propio personaje de Ghada, tan inocente, pero tan vital, tan fuerte en momentos complicados.

Al igual que la historia está escrita a dos manos, aunque personalmente no he sido capaz de discernir qué autor se encarga de una parte y cuál de otra, porque no he encontrado fisuras en ninguna parte de la trama, que fácilmente podría estar escrita por una única persona, la historia también está narrada desde el punto de vista de dos personajes, la propia Ghada, que a pesar de ser invidente sueña con ser escritora y se encargará de contar sus aventuras de forma inocente en una especie de diario, por el que descubriremos retazos del pasado de Ghada, recuerdos especialmente referidos a su madre, a la que perdió siendo pequeña y cuya rememoración trata de recuperar a través del olfato, porque la minusvalía de Ghada ha hecho que desarrolle en gran medida otros sentidos, como el oído y el olfato, de forma que identifica a las personas que la rodean por el sonido de su voz y el olor que desprenden a su paso. La búsqueda del recuerdo de su madre, a través del olfato, llevarán a Ghada a entrar en relación con un viejo perfumero también invidente, Ahmed, amigo de su padre, gracias al cual desarrollará mejor su sentido del olfato, ayudando en su tienda, a modo de entretenimiento, a la fabricación de nuevos olores, junto con Adnan, el nieto huérfano de Ahmed, y que resultará ser un buen amigo para Ghada, a la que acabará acompañando en la aventura que emprenderá junto a su padre para huir del horror de la guerra que asola su país.
(...) Me dicen que soy ciega. Yo pienso que no ver no determina lo que soy, no ver significa que no veo, no que sea algo diferente. Y a eso no lo llamo tener una minusvalía, porque aun sin poder ver, puedo percibir muchas cosas, incluso algunas que son imperceptibles para los que sí pueden ver.
"Mamá olía a rosas frescas con una pizca de azafrán, llevara o no perfume. Era un rastro apenas perceptible, lo notaba más por las noches, cuando se acurrucaba conmigo en la cama y me cantaba nanas, como si yo fuera un bebé. A los pocos días de su muerte me di cuenta de que podía vivir sin sus nanas, aprendí a ir a la escuela sola, a hacerme el desayuno, a asearme, conseguí ser capaz de hacer todas esas cosas incluso sin la ayuda de papá, pero lo que desde luego no podía hacer era vivir sin ese aroma de rosas frescas con una pizca de azafrán, un rastro que se quedó escondido entre las sábanas de mi cama hasta que un día desapareció". 
Si en la historia narrada por Ghada encontramos ternura, en la historia narrada por el otro protagonista descubrimos crudeza, gracias a la cual los lectores nos enteramos de cuál era la realidad por la que debían pasar los habitantes de Siria en ese complicado año 2011. Desconozco si los autores han vivido de primera mano esa situación o han tenido contacto con alguien que se lo haya podido narrar, pero sí debo decir que la historia en esta parte más cruda está muy bien narrada, nos hace introducirnos en los problemas de la sociedad siria, sus temores, las ganas de libertad que ya se respiraba en algunos de los países vecinos, y la represión a la que la población se vio sometida por albergar entre ellos a integrantes contrarios al régimen. Khaled es el padre de Ghada, y en ocasiones actúa como sus ojos, y tratará por todos los medios, y eso es algo que queda plasmado en la historia, de salvar a su hija de todos los peligros que se ciernen sobre la población civil en Siria, inventando tramas de dragones que escupen fuego, brujas y hechiceros que trabajan en pro de esos dragones,  controlando esos lugares prohibidos a los que no había que acercarse, alejándola así del peligro al que puede enfrentarse una niña pequeña en una ciudad peligrosa, con el impedimento de ser ciega, aunque vaya acompañada de su perro Doobie, gran compañía para la niña pero no demasiado experto en hacer de perro guía.
"Cuando ya sabías hablar perfectamente, debías tener unos tres o cuatro añitos, me pediste que fuera tus ojos. Me costó mucho contener la emoción en aquel momento, pero decidí que siempre, tal como me pediste, te describiría cada color, cada matiz, cada sombra y cada destello. Mi felicidad era dártelo todo, y te hubiera dado hasta mi aliento. Desde que llegaste al mundo tenías mi corazón, ahora tendrías además mis ojos, intentaría ver las cosas como pensaba que tú las verías, para poder contártelas después".
Viviremos la angustia que deben vivir los protagonistas escapando de las bombas en la ciudad de Alepo, enfrentándose también a las armas químicas (que no son otras que el fuego que escupían los dragones en la narración del padre de Ghada), su paso por el campo de refugiados en Turquía, donde la comida escasea, cada vez hay más gente y se va perdiendo la humanidad entre los que allí viven, que no respetan ni a personas mayores, ni a niños ni a cooperantes internacionales, en una lucha por sobrevivir a costa de lo que sea, y cruzaremos en una pequeña barcaza, junto a más de veinte personas, las aguas del Mediterráneo, toda una odisea para llegar al futuro que supone cruzar a una ciudad europea para la gente que huye de un conflicto bélico buscando paz, estabilidad y una vida mejor.

423 Colores es un buen libro, en mi modesta opinión no estaría mal que fuera lectura recomendada en los institutos, porque trata varios temas de candente actualidad, especialmente el de la migración y las muertes en el mar buscando una vida mejor. Estamos tan acostumbrados en el mundo occidental a oír este tipo de noticias que ya las tenemos olvidadas, forman parte de nuestro día a día y no les damos la importancia que tienen. Si este libro consigue algo, es remover conciencias. Recomiendo leerlo poco a poco, disfrutando cada párrafo y cada frase; es una lectura dura, que deja escapar alguna lágrima, pero también encontramos esperanza y algo de humor, reflejados en las conversaciones que mantienen Ghada y Adnan, sobre su futuro, y cómo ve cada uno el mundo que les rodea, y en la relación de Ghada con su perro Doobie, pilar importante en la historia.

No sé si he sabido reflejar bien que el libro me ha gustado, a pesar de la crudeza que refleja en algunos de los momentos de su lectura. Es un libro para disfrutar, para leer de forma pausada, para remover conciencias, para ser recordado. Tengo claro que los protagonistas se quedarán conmigo durante mucho tiempo, y que seguiré la pista de los autores, a los que no conocía, pero que me han ganado con su forma de narrar y con la historia que nos han planteado. Ha sido una buena elección, y no me arrepiento de haber participado en la lectura simultánea de este libro. Sin duda, muy recomendable, y difícil de olvidar, especialmente cuando acabas comprendiendo el verdadero significado del título del libro.

He encontrado, buceando por la red, un artículo de La Vanguardia en el que se hace referencia al conflicto de Siria ocho años después. Yo misma no tengo muy claro qué está pasando en estos países árabes, y creo que conviene que nos mantengamos al corriente. Si os interesa, podéis echarle un vistazo. Si no os interesa el artículo, haced caso de mi recomendación y corred a leer el libro, que sin duda no os arrepentiréis.


¡Nos leemos!

jueves, 25 de abril de 2019

Lo que callan los muertos. Ana Lena Rivera.

Siguiendo con la iniciativa de #SoyYincanera, nueva reseña en el blog, esta vez de la mano de una novela de intriga con la que os adelanto he disfrutado.

Sin más, vamos con los datos técnicos del libro:
Título: Lo que callan los muertos
Autora: Ana Lena Rivera 
Editorial: Maeva Ediciones
Sello Maeva Noir
ISBN: 978-84-17108-77-9
Edición: Rústica con solapas
Año publicación: 2019
P.V.P.: 19€
312 páginas.
Novela galardonada con el Premio Torrente Ballester, compartido ex aequo con "El ángulo de la Bruma", de Fátima Martín Rodríguez.

Sinopsis del libro
(tomada de la página de la editorial)


Una novela de misterio ambientada en Oviedo protagonizada por una investigadora de fraudes que despertará la empatía de los lectores.

Gracia San Sebastián ha renunciado a una exitosa carrera laboral en Nueva York y ha regresado junto a su marido Jorge a su Oviedo natal para ejercer de investigadora de fraudes a la Seguridad Social. Su nuevo caso está relacionado con el cobro de la pensión de un militar franquista que sobrepasa los ciento doce años, cifra a todas luces sospechosa.
Mientras su vida personal avanza por sendas imprevistas, Gracia se encontrará con ramificaciones del caso que la llevarán a investigar el suicidio de una vecina de su madre. De vez en cuando pide consejo a una buena amiga de la familia, la monja dominica sor Florencia.

Datos sobre la autora

Ana Lena Rivera nació en Oviedo en 1972. Estudió Derecho y Administración de Empresas en ICADE, en Madrid. Después de veinte años como directiva en una gran multinacional, cambió los negocios por su gran pasión coincidiendo con el nacimiento de su hijo Alejandro. Junto a él nació también Gracia San Sebastián, la investigadora protagonista de su serie de intriga. 
La primera entrega, Lo que callan los muertos, ha recibido el Premio Torrente Ballester.

Impresiones sobre el libro

"Lo que callan los muertos" supone la primera aparición de una nueva investigadora, Gracia San Sebastián, que ha llegado para quedarse, como bien dice José María Guelbenzu en la trasera del libro. No estamos ante una novela negra típica, es más bien una historia costumbrista que destapa un secreto del pasado y juega con las relaciones de la protagonista con el entorno que la rodea, porque si algo tiene este libro es que no solo Gracia va a destacar como personaje, sino que en ocasiones los secundarios que la acompañan adquieren gran protagonismo y llegan a superarla, especialmente su madre, Adela, todo un personaje en su forma de comportarse, y cuyos contactos con vecinos y conocidos del barrio, así como su gran espontaneidad, ayudarán a Gracia en su labor para destapar el fraude a la Seguridad Social que tiene como protagonista a un anciano de más de cien años, don Marcelo Pravia, algo a todas luces complicado, teniendo en cuenta que desde hace más de treinta años nada se sabe de él ni en centros de salud ni en consultas médicas; todo apunta a que alguien se está haciendo pasar por él para seguir cobrando una jugosa paga de militar franquista muy bien remunerada, y la labor de la protagonista será destapar el fraude. Con esta excusa, la autora nos presenta a un personaje fuerte, con sus luces y sombras, sus miedos y sus incertidumbres, que guarda algún que otro secreto de su vida privada que no ha quedado lo suficientemente aclarado en este título, pero que estoy segura que será ampliamente tratado en una nueva entrega, que ha decidido abandonar un trabajo muy bien remunerado en Estados Unidos para volver a su Oviedo natal e investigar fraudes desde un punto de vista civil, porque aunque en este libro aparezcan policías, forenses y se hable de una investigación judicial, la protagonista no forma parte de este mundo, y serán sus relaciones y las de su familia las que la lleven a descubrir aquello que investiga, en parte fruto un poco de la casualidad, en parte por su buen hacer como comunicadora entre sus allegados y conocidos.

Será Gracia la encargada de narrar en primera persona la historia de su investigación y de todo lo concerniente a sus relaciones profesionales y familiares, a lo largo de diecisiete capítulos, y a través de ella conoceremos a su marido Jorge, con el que no está atravesando el mejor momento en su relación como pareja (como lectores sabremos por la propia Gracia que arrastran un pesar por la muerte de un hijo, aunque no se den muchos detalles de qué pasó exactamente), a su hermana Bárbara, brillante cardióloga que ayudará a Gracia en sus investigaciones y que se embarcará en una aventura personal muy prometedora, contando con el apoyo de su hermana; a Sarah, farmacéutica, amiga de Gracia, y pilar fundamental en los avances en su investigación, por la ayuda profesional y personal que le aporta. El toque de humor en la historia lo pondrán Adela, la madre de Gracia, una viuda muy activa que se ve involucrada en la investigación de su hija por el supuesto suicidio de la Impugnada, una vecina a la que apreciaba mucho y cuya muerte va a acabar relacionándose con el caso que investiga Gracia, y sor Florencia, una monja dominica amiga de la familia y que está al tanto, al igual que la madre de Gracia, de todo lo que se cuece en el barrio, y que será de gran ayuda a la protagonista a la hora de avanzar en el caso.
"Mi madre era una mezcla entre Phileas Fogg y señora de provincias anticuada. Tan pronto bajaba en abrigo de piel y tacones a comprar al Mercadona como se apuntaba a cualquier aventura que le resultara emocionante. Su único miedo era que le sucediera algo malo a nuestra familia. Según ella, llega una edad en la que no se teme nada más."
"Desde lo más antiguo de los tiempos, sor Florencia empleaba las palabras zorrona y zorrón para referirse a la gente joven a la que apreciaba y, para sor Florencia, era joven todo aquel que no hubiera llegado a la jubilación. Nunca nadie le había querido explicar lo que significaba la palabra en lenguaje coloquial."
Es fácil que esta novela me hubiera pasado inadvertida, porque es mucho lo que se publica en este momento, también en novela negra, que es uno de mis géneros preferidos, pero la falta de tiempo en muchas ocasiones y de dinero en otras tantas hace que no siempre pueda acercarme a muchos de los títulos que publican las editoriales. Afortunadamente, contamos con esta iniciativa que tantos buenos ratos nos está dando para acercarnos a autores y obras que de otro modo hubieran pasado ante nuestros ojos sin pena ni gloria. Y además, si hay algo claro es que en muchos casos, y con este título se cumple la expectativa, los libros sirven para acercarnos a lugares que de otra manera difícilmente podríamos conocer, y no quiero decir con esto que "Lo que callan los muertos" sea una guía de viaje, ni mucho menos, sino que la autora ha sabido combinar muy bien una historia amena y ágil, y crear unos personajes cercanos, de la mano de los cuales vamos a conocer la ciudad de Oviedo, donde está ambientada la novela, haciendo que el lector pasee por sus calles, entre en sus locales de ocio, disfrute de sus restaurantes... en definitiva, un viaje por una ciudad para muchos desconocida, como es mi caso, que guarda un secreto entre sus calles, que tratará de desentrañar la protagonista. Y del mismo modo, también asistiremos a un compendio de gastronomía local, porque la autora ha creado unos personajes cercanos, que bien podrían identificarse con cualquier persona de las que nos rodeamos en nuestro día a día, y en el caso de Adela, la madre de Gracia, ha creado un personaje completo, que lo mismo sirve para apoyar a su familia, vecinos o allegados en momentos difíciles, como que es capaz de disfrutar como la que más de una partida con amigas, una sesión para contactar con almas que no terminan de descansar, o preparar todo un banquete gastronómico con el fin de agasajar a cualquiera que necesite ser cuidado, o buscando una información que ayude a su hija en su investigación. Estamos ante personajes cercanos, con problemas, que mantienen una actitud luchadora ante la vida, con un peso importante para la familia, pilar fundamental de la trama, circunstancia esta que va a reflejarse tanto en el entorno de la protagonista como de la familia de la vecina suicida, y mucho más en las actitudes que llevan a algunos de los participantes en la trama a actuar de la manera que lo hacen a lo largo de la historia.
"Igual esto no suena muy moderno en los tiempos que corren, pero todos necesitamos raíces y, aunque la familia no sea perfecta, es la familia, para lo bueno y para lo malo. A veces, nos decepcionan y, a veces, nos ayudan. Lo importante es estar ahí siempre para ellos y ellos para nosotros, e intentar hacerlo lo mejor que podamos".
En general, estamos ante una primera entrega de una saga que ha entrado con buen pie en nuestro ánimo lector, tanto es así que personalmente estoy deseando saber qué nuevos retos esperan a la protagonista, en su afán por descubrir los posibles fraudes que se le puedan presentar; quedo con ganas de saber cómo evolucionará su matrimonio, que pasa por dificultades, de descubrir en qué circunstancias perdieron a su hijo, cómo llevan este tema los distintos miembros de la familia, qué actitud tendrán ante algunas alegrías que la historia deja entrever para un futuro... Tengo la seguridad de que la autora sabrá contestar a todos estos interrogantes en una futura entrega, que me consta ya está en manos de la editorial y que personalmente estoy deseando leer. Estamos ante una serie de intriga, que se lee muy bien, porque está narrada en presente, en primera persona, de manera que vamos viendo cómo avanza la trama de la mano de la protagonista, y sintiendo junto a ella su evolución, encontramos a viejos conocidos de la infancia, como una amiga cotilla casada con un comisario, pieza fundamental en esta historia y que seguro dará juego en un futuro, rememoramos temas complicados de la sociedad actual, como la soledad y cómo afecta esta a las personas mayores, que en ocasiones no tienen más remedio que acabar sus días en un asilo. Estamos ante un buen reflejo del día a día que nos rodea, y lo que más me ha gustado, y me ha hecho recordar la obra de Teresa Solano, "Negras tormentas", es que el libro que hemos disfrutado nos presenta a una familia peculiar, de la que particularmente quiero saber más, así como conocer más datos sobre amigos y conocidos de estas dos grandes protagonistas, Gracia y Adela, Adela y Gracia, porque me han hecho reír, y he disfrutado con sus conversaciones, con sus pensamientos, con su forma de actuar... El humor que se respira a lo largo de la lectura hace que los temas tratados, duros en ocasiones, sean tratados de forma más distendida, y eso se agradece.

Si queréis disfrutar de una novela ágil, que mantiene dos intrigas paralelas que acaban convergiendo, disfrutando de un paseo por las calles de Oviedo, de la mano de unas protagonistas que en ocasiones van a levantaros alguna que otra sonrisa, esta es sin duda vuestra novela. Personalmente la he disfrutado, y he quedado con ganas de más. Se lee fácilmente, porque la historia va avanzando a medida que lo hacen las investigaciones de la protagonista, y al estar narrada en primera persona vamos asimilando la trama a la misma vez que ella, siendo partícipes de la misma. Como la autora no ha creado a un personaje extraordinario, sino que lo ha dotado de luces y sombras, y miedos, resulta creíble, porque podemos vernos reflejados en ella, y los toques de humor con los que ha acompañado la trama resultan de lo más acertados para disfrutar de la misma. En definitiva, una lectura recomendable y unos personajes a los que como lectora me han dejado ganas de seguir la pista. Y vosotros, ¿os animáis a conocer a Gracia y a su entorno? Seguro que no os arrepentiréis.

¡Nos leemos!

miércoles, 10 de abril de 2019

Los miércoles salvajes. Susana Hernández.

Nueva reseña en el blog, siguiendo con la iniciativa de #SoyYincanera.

Datos técnicos del libro


Título: Los miércoles salvajes
Autora: Susana Hernández Marcet
Editorial: MilenioPublicaciones, S. L.
Formato: Rústica con solapas
ISBN: 978-84-9743-856-8
Primera edición: enero de 2019
A la venta en febrero de 2019
216 páginas.

Sinopsis (tomada del propio libro)


Samanta y Hugo, amigos desde la infancia en las duras calles de Ciudad Meridiana, en el extrarradio barcelonés, trabajan juntos en la empresa de seguridad propiedad de Hugo. Sam necesita dinero, mucho más dinero del que gana como escolta privada, para procurarle un tratamiento a su novio que padece una grave lesión medular desde hace doce años. Su amigo y jefe le propone un trabajo ilegal y muy bien pagado que los arrastrará a ambos al oscuro mundo del tráfico de medicamentos en un espiral de violencia y traiciones. "Los miércoles salvajes nos lleva desde las chabolas de Accra, en Ghana, donde Sirhan y Lewa luchan por conseguir medicinas que traten la diabetes tipo 1 que aqueja a su madre, a los entresijos del tráfico ilegal de medicinas comandado por María y Joao, dos hermanos portugueses, y al frío y hermético universo de la industria farmacéutica.


Datos sobre la autora

Susana Hernández (Barcelona) ha estudiado Imagen y Sonido, Integración Social, Investigación Privada y Psicología. Ha colaborado en diversos medios de comunicación ejerciendo como crítico musical, redactora de deportes, y locutora de radio. Ha publicado las novelas: La casa roja, La puta que leía a Jack Kerouac, Curvas peligrosas, Contra las cuerdas, Cuentas pendientes (ganadora del premio a la mejor novela negra en el Festival Cubelles Noir 2016), Males decisions (Premio Cubelles Noir a la mejor novela negra en catalán 2018) y La reina del punk. Ha participado en las antologías: Elles també maten, Fundido en negro, Diez negritos, nuevas voces del género negro, Obscena, Lecciones de asesinos expertos, Hnegra y Barcelona, viatge a la perifèria criminal. Es autora de diversas piezas de teatro breve. En su haber cuenta con diversos premios de relato, novela y poesía. Imparte talleres literarios desde 2011.


Impresiones sobre el libro

Ha sido un verdadero placer acercarse a un nuevo libro de Susana Hernández, autora a la que tenía un poco olvidada, y no será porque algunos de sus anteriores libros no me están esperando en el kindle (el señor Cronos no deja tregua y las lecturas se acumulan, qué le vamos a hacer).

En "Los miércoles salvajes" la autora nos acerca a un mundo para nada desconocido, aunque quizá ya forme parte de nuestro día a día y por ello no le demos tanta importancia. Con un lenguaje claro, sencillo y cercano, plagado de diálogos, toma como referencia el mercado negro de medicamentos, para que como lectores nos adentremos en temas no menos importantes que el tráfico de los mismos, que ha sustituido en muchos casos al más perseguido tráfico de drogas, entre ellos la locura de los laboratorios por conseguir un fármaco antes que cualquier otra empresa de la competencia, el robo de patentes, la dependencia que de esos milagros farmacéuticos tiene la especie humana en su lucha contra las enfermedades...

Estamos ante un libro no demasiado extenso, que apenas supera las doscientas páginas, pero en el que la autora ha sabido plasmar una serie de problemas sociales que en realidad nos afectan a todos, aunque en ocasiones queramos desviar nuestra vida hacia otros temas y no preocuparnos de esa realidad que nos envuelve. El negocio de la salud ha alcanzado cotas importantes en la sociedad de hoy día y ha traído consigo "buitres" que intentan aprovecharse de esa problemática que en mayor o menor medida nos afectará a todos a lo largo de nuestra vida, y esa es una realidad que la autora ha querido plasmar en el libro, tomando como referencia unos personajes creíbles, con sus luces y sus sombras, que a pesar del escaso número de páginas con el que cuenta el libro, han calado hondo en nuestro espíritu lector. La autora ha dividido el libro en tres partes, tituladas "Ambición", "Traición" y "Venganza" respectivamente, divididas en capítulos cortos, a modo de track, como si de un disco se tratara, con sus caras A y B, protagonizadas por los distintos personajes, tanto los de mayor peso como los secundarios, que despiertan al lector ante una realidad que parece demasiado asumida en la actualidad, para desgracia de todos.

Entre los personajes principales destaca María, la portuguesa, una mujer cruel, fría como el hielo, despiadada, que ha sufrido en su vida pero que ha volcado todo su odio en los que le rodean, a la que no le tiembla la mano a la hora de tomar drásticas decisiones, aunque ellas afecten a la vida de sus colaboradores. Personaje de gran fuerza, al que no le coges cariño en ningún momento, pero que es parte importante de la trama, porque junto a su hermano Joao regenta un negocio de tráfico ilegal de medicamentos, aunque la relación entre los dos hermanos no es precisamente idílica, y es algo que queda bien reflejado en el texto, porque las decisiones tomadas por María no siempre son del agrado de su hermano, que guarda un odio no disimulado hacia ella y que va a repercutir en sus acciones a lo largo de la trama, para mayor deleite en el lector. Hay que reconocer el mérito que ha tenido Susana a la hora de crear unos personajes fuertes que mantienen la tensión a lo largo de toda la lectura, a lo que ayudan también los capítulos cortos y la aparición de otras subtramas dentro de este mundo del tráfico ilegal de medicamentos al que nos acerca la autora. La historia no sería la misma sin la aparición de Sam y Hugo, amigos desde niños, criados en un barrio marginal de Barcelona, Ciudad Meridiana, del que consiguieron escapar, al menos a priori, porque las circunstancias actuales de su vida les llevarán a ambos a embarcarse en una aventura para nada lícita, Hugo buscando conseguir dinero rápido con el que hacer frente a los gastos médicos de su novio, postrado en una cama desde hace muchos años a consecuencia de una paliza, y del que Sam se siente responsable en el fondo.
"Hubo muchos hombres por el camino durante aquellos doce años. Ninguno se quedó. Sam no tenía espacio en su vida. El omnipresente Néstor era un obstáculo insalvable, un palo en las ruedas de cualquier relación incipiente. Ni el amante más comprensivo del mundo toleraría que lo visitara a diario, que pasara los fines de semana empujando la silla por los jardines de la residencia, que ahorrase cada céntimo para costear sus cuidados y que cada dos por tres viajara a la otra punta del planeta a consultar con un especialista, conocer una clínica experimental o un tratamiento revolucionario del que había leído en un foro de internet."
 A Samanta no le importará dejar de lado su trabajo como escolta personal de alguna que otra celebridad para embarcarse en un negocio peligroso, ofrecido por el propio Hugo, que tiene que ver con el mundo farmacéutico, y el robo de la patente de un supuesto medicamento revolucionario que acabará con una enfermedad, o hará más fácil la vida de los pacientes, aunque este compuesto pueda ser clonado por algún indeseable con mayor o menor fortuna, porque si algo se presenta en este libro es una voraz crítica social hacia lo desaprensivos que pueden resultar los laboratorios farmacéuticos en general y los indeseables que trafican con el dolor ajeno. Este es un punto a favor de la novela, que, gracias a una trama ágil, narrada con un lenguaje exquisito y cercano, pone al lector ante una problemática que nos rodea y que no está suficientemente perseguida en ocasiones.
"(...) mueven auténticas fortunas. Mucho más que los traficantes de drogas. Piensa que solamente un porcentaje de la población se droga de manera más o menos asidua, en cambio todo el mundo, sin excepción, se medica en algún momento de su vida. Los clientes potenciales son infinitos. Esos malnacidos se forran a costa de la salud de las personas."
"(...) la industria farmacéutica se nutre de la enfermedad. Siempre ha sido así y siempre lo será. Hay muchas enfermedades que podrían estar curadas y no lo están porque la buena salud no es rentable."
Si el tema de las farmacéuticas más preocupadas por ganar dinero que por solucionar verdaderamente los problemas de salud de la gente está bien plasmado en el libro en lo que al primer mundo se refiere, no hay que dejar de lado la crítica que Susana Hernández hace a la situación que se vive en los países menos favorecidos, trasladando la acción a Ghana, donde dos hermanos, Sirhan y Lewa luchan por conseguir tanto legalmente como de forma ilegal un medicamento para luchar contra la diabetes tipo 1 que sufre su madre, y para ello se matarán a trabajar intentando vender el pescado que tanto le cuesta conseguir a Sirhan, o vendiendo parte de su integridad en el caso de su hermana Lewa, y todo por cuidar de la salud de su madre, de lo que se aprovechan los desaprensivos a los que no importa abusar de su situación de superioridad, o aquellos a los que no importa vender un medicamento que para nada responde a la necesidad de los pacientes, a sabiendas de que están vendiendo humo.
"Entre los mayoristas que negociaban los precios de los medicamentos en buen estado y de procedencia legal, los traficantes campaban a sus anchas, colocaban la mercancía adulterada con harina, triza o almidón a precios de saldo y se marchaban a las fronteras con Togo y Burkina Faso, a por nuevos cargamentos que llegarían en barco desde Mumbai, La India, destino a Ghana o Nigeria prestos a inundar las calles de Accra y de otras ciudades africanas con total impunidad otro día más. La gente de María vendió sin mayores problemas todo el excedente de medicamentos caducados o en mal estado que llevaban consigo."
"El negocio de los medicamentos falsificados funcionaba como un reloj y resultaba bastante menos arriesgado que el tráfico de estupefacientes, muchísimo más lucrativo y en el peor de los casos, las penas de cárcel, gracias a la laxitud de las leyes y las lagunas jurídicas existentes en la mayoría de países, menos severas."

Estamos sin duda ante una buena novela negra, que ha sido capaz de mantener el ritmo a lo largo de sus páginas, que no deja respiro al lector, que nos acerca a temas de candente actualidad, aunque algunos de los mismos nos pasen desapercibidos porque no tenemos la sensación de que nos afecten, cuando el tema de la salud y su tratamiento debería ser prioritario y algo más controlado, porque como bien se dice en el libro todos somos susceptibles de tener que depender de los medicamentos en algún momento de nuestra vida. Y si el libro no da respiro, gracias a un ritmo ágil, unos personajes potentes, con sus tonos grises, los malos muy malos y los buenos con su lucha interior hacia lo que deben hacer y lo que quieren hacer para conseguir un fin que puede estar más o menos justificado, con unos diálogos ágiles, que hacen que la lectura avance de forma espectacular en nuestras manos, de forma que si no deseamos reflexionar sobre lo que la autora nos quiere contar y sobre la crítica que este libro nos plantea, podría durarnos poco más de una tarde, pero que se disfruta, y te hace reflexionar, y eso se agradece. Sin duda, estamos ante una lectura recomendable, que hace hincapié en el mundo del tráfico de drogas, la fabricación y distribución de medicamentos ilegales, sin importar las consecuencias, la avaricia de las empresas farmacéuticas preocupadas solo por ganar dinero y no tanto por acabar con las enfermedades, porque eso supondría el fin de sus negocios, la gente sin escrúpulos a la que no importan las consecuencias de sus actos... Todo esto y mucho más lo encontraremos en la lectura de "Los miércoles salvajes", sin duda muy recomendable, que a mí personalmente me ha dado ganas de retomar la obra de Susana Hernández, autora de la que he descubierto que va ganando en estilo, que sigue con su crítica incisiva, al menos aquí queda muy bien plasmada, y que acerca problemas sociales, muy bien tratados, consiguiendo que el lector se quede pensando en la realidad que le rodea, porque la lectura de este libro nos deja un pellizco en el alma en algunos momentos destacados. No sientes empatía por los personajes más malos, puedes llegar a comprender las actitudes de aquellos que se enfrentan a sus miedos y deseos, y sientes rabia y pena por otros muchos. En definitiva, estamos ante una novela que no deja a nadie indiferente, que se disfruta, que vuela entre nuestras manos y que es altamente recomendable. Personalmente, me he alegrado mucho de retomar la obra de Susana, y espero tener un hueco para volver a sus libros. Si no la conocéis, os estáis perdiendo una buena autora y una buena obra, os lo garantizo, al menos en #SoyYincanera sin duda la hemos disfrutado. Además, este libro no forma parte de ninguna serie, se puede leer de forma independiente, y sin duda se disfruta. Personalmente yo lo he hecho, y no puedo más que recomendarlo. Ya contaréis si os animáis con él, sin duda no os defraudará.