miércoles, 14 de junio de 2017

La sangre de los crucificados. Félix G. Modroño.

Cuando pensé en un título para completar la casilla de la #YincanaCriminal2017 en la que se pedía que la historia transcurriera en la antigüedad, pensé en un libro de Félix G. Modroño que había leído hacía tiempo y con el que había disfrutado mucho, y no me ha importado releerlo para reseñarlo en esta iniciativa. Además, la siguiente aventura del protagonista de esta historia está esperando turno en mi estantería, así que me ha venido bien refrescar la lectura.

Sin más, vamos con los datos del libro:

Título: La sangre de los crucificados
Autor: Félix G. Modroño
Editorial: Algaida Eco
Primera edición: 2007
En esta edición bolsillo: 2010
Formato: Rústica con solapas
ISBN:978-84-9877-356-9
384 páginas

Sinopsis (trasera del libro)

Zamora, 1682. Don Fernando de Zúñiga, doctor en medicina por la Universidad de Salamanca, acude a la llamada del obispo. Monseñor Balmaseda le encarga averiguar la procedencia de la talla de un Cristo crucificado, hallada en extrañas circunstancias y que parece estar relacionada con la trágica muerte de un herrador. El doctor Zúñiga pronto averigua que aquel suceso oculta una trama de terribles asesinatos, cuya investigación le llevará en un periplo por la Salamanca universitaria, la Corte madrileña y una Sevilla antes opulenta y ahora tan agonizante como los crucificados que procesionan por sus calles.
La sangre de los crucificados es un thriller histórico magníficamente ambientado en la España de finales del siglo XVII, cuyos protagonistas se mezclan con reyes, religiosos o artistas. Una novela que convierte el esplendor artístico del Barroco y las intrigas políticas en torno al último rey de los Austrias en una trepidante aventura.

Datos sobre el autor


Félix González Modroño nació en Vizcaya en 1965, y allí transcurrió su infancia y adolescencia. Es licenciado en Derecho por la Universidad de Salamanca. Actualmente está afincado en Sevilla.
Como fotógrafo ha publicado Villalpando, paisajes y rincones (2002), un homenaje al pueblo zamorano del que son originarios sus padres, y viene colaborando con la revista Paisajes desde 2003. Después de haber obtenido varios premios con sus relatos, La sangre de los crucificados (2007) fue su primera novela, protagonizada por el doctor Zúñiga, un peculiar investigador del siglo XVII, que también sería el personaje central de su siguiente obra, Muerte dulce (2009).
Con La ciudad de los ojos grises (2012) cosechó un gran éxito de ventas y el reconocimiento de los lectores. Secretos del Arenal ha obtenido el XLVI Premio de Novela Ateneo de Sevilla. Su último libro, Sombras de agua, fue publicado en septiembre de 2016.
Fotografía y datos del autor sacados del libro hoy reseñado y de su página web: http://www.felixmodrono.com/

Impresiones sobre el libro

Llevo un poco atrasada la lectura de la obra de Félix G. Modroño, y no será por falta de ganas, porque me consta que todos sus libros están teniendo muy buenas críticas en los blogs literarios, y yo misma he disfrutado mucho con el libro que aquí traigo, tanto que incluso lo he releído para poder reseñarlo en la #YincanaCriminal2017. Tengo en mi poder la continuación de la serie, Una muerte dulce, y ahora que he retomado la lectura de las andanzas de don Fernando de Zúñiga, no tengo excusa para no continuarla. En La sangre de los crucificados, hacemos un recorrido por la España de finales del siglo XVII, visitando Zamora, Madrid, Salamanca y Sevilla, siguiendo la senda marcada por don Fernando de Zúñiga, vizconde del Castañar y doctor en medicina por la Universidad de Salamanca, que acude a Zamora requerido por el obispo de la ciudad, Alfonso de Balmaseda, que contrata los servicios de don Fernando, especialista en el estudio de enigmas, para que descubra a un asesino, el responsable de la muerte de un hombre que apareció desangrado y con una extraña herida en el cuello junto a la puerta principal de una iglesia de la ciudad, y cuyo rostro apareció esculpido en una imagen del Señor que apareció ante la puerta del obispo dos semanas antes. Ningún artista local aceptó su autoría, y un criado del obispo, Pelayo, que acompañará a don Fernando en sus pesquisas, reconoció en la escultura el rostro del hombre asesinado, que no era otro que Manuel Beltrán, un herrador. La herida que la escultura presentaba en el cuello le recordará a Fernando de Zúñiga a otra imagen aparecida en la iglesia de los dominicos de Salamanca el año anterior. Al igual que en el caso de Zamora, en Salamanca una anciana a la que tomaron por loca aseguraba que el crucificado era su hijo, que también había sido asesinado.

La imagen del crucificado de Zamora desprendía agonía, con la cabeza inclinada hacia arriba y los ojos aún abiertos. Cara de sufrimiento parecía desprenderse de las imágenes que representan la figura del Señor, lo que venía a indicar que el responsable de las muertes (de Zamora y Salamanca según pudo comprobar Fernando de Zúñiga) era un extraordinario artista capaz de plasmar el sufrimiento en el rostro de las imágenes por él esculpidas, y que para alcanzar ese sufrimiento debía torturar hasta la muerte a las personas que tomaba como modelo, siempre en contra de la voluntad de las víctimas. Encontrar a este asesino y comprender cuáles son los motivos que le llevan a perpetrar tales crímenes será la misión del médico, que acompañado por Pelayo, el criado del obispo de Zamora, recorrerá distintos lugares de España tratando de descubrir al culpable e intentando parar esos crímenes, porque lo que parece patente a medida que avanza la trama es que el asesino alcanza cada vez cotas más altas de perfección a medida que va puliendo su estilo, tanto a la hora de torturar a sus víctimas como de plasmar su dolor en las imágenes por él esculpidas, cada vez más reales. A tal perfeccionamiento llega el asesino que el autor se da el capricho de especular sobre el motivo de que la figura del Cachorro de Sevilla parezca tan humana y tan real.

Acompañando a don Fernando de Zúñiga en su periplo buscando al culpable de los hechos y tratando de pararle los pies, asistimos a toda una lección de la historia de la España de finales del XVII; el autor juega a combinar personajes reales que sí existieron en esa época, bajo el reinado de Carlos II, con personajes ficticios como es el caso del principal protagonista. a quien el autor emparenta con Ines de Ayala, personaje real y madre de Fernando, comadrona de la corte que asistió el nacimiento de Carlos II; gracias a este hecho su hijo conoce un secreto que afecta al rey y cuyo conocimiento podía poner en peligro la monarquía, de ahí que la reina madre, doña Mariana de Austria, le tuviera en gran estima. Sus dotes como médico y el conocimiento de este secreto hará de don Fernando un personaje muy apreciado en la corte y en el que muchos, especialmente la madre del rey, confían.

Como toda novela de intriga que se precie, el personaje principal arrastra su propio peso, vistiendo siempre de negro por la pena que arrastra por la muerte de su esposa ("su aspecto no hacía más que reflejar la eterna tristeza que se le adivinaba en el rostro y en su corazón"), y con dos hijas casaderas que de momento prefieren profesar como monjas. La relación entre el médico y sus hijas, y el interés que una de ellas despierta en Pelayo, el acompañante de Zúñiga, avivará el interés a lo largo de la trama.

Conocer la motivación del asesino para cometer los crímenes, y la búsqueda que de él hacen los protagonistas a lo largo de monasterios y lugares relacionados con el mundo del arte, servirá al lector para indagar en distintos acontecimientos de la Historia de España que dan lugar en ocasiones a sentimientos de venganza.

Si algo tiene el libro es que presenta una historia realmente amena que está en definitiva muy bien narrada, en la que se suceden los acontecimientos, lo que hace que en ningún momento se pierda la intriga, algo que como lectora agradezco. El autor ha conseguido relatar fielmente una época de tal forma que parece que estemos viviendo en ella, disfrutando del arte y de los paisajes típicos del momento, acercándonos con la obra un período de la historia de España del que mucho se ha hablado, pero tomando como excusa el mundo del arte y una sed de venganza que tiene sus orígenes en acontecimientos del pasado que podremos descubrir al leer la novela. Sin duda, es un libro con el que cualquier adicto a la novela histórica va a disfrutar, y por la dosis de intriga que encierra sus páginas, también es muy recomendable para todos aquellos que disfruten de novela negra. En este caso, teniendo en cuenta que son dos de mis géneros favoritos, está claro que yo la he disfrutado y que sin duda la recomiendo. Espero poder leer pronto la continuación, a ver qué nos depara la figura de don Fernando de Zúñiga.

Esta reseña participa en la #YincanaCriminal2017 en el apartado "La acción transcurre en la antigüedad".




lunes, 12 de junio de 2017

Ojalá estuvieras aquí. Julio César Cano.

De nuevo vuelvo con una reseña para intentar completar la #YincanaCriminal2017, esta vez de la mano de un escritor castellonense y con la tercera entrega de la serie protagonizada por el inspector Monfort. 

Datos del libro

Título: Ojalá estuvieras aquí
Autor: Julio César Cano
Editorial: Maeva
Formato: Rústica con solapas
1ª edición: 2017
ISBN: 978-84-16690-44-2
400 páginas

Sinopsis (trasera del libro):

Pasado y presente confluyen en una nueva y apasionante novela de la serie ambientada en Castellón.

El Mercado Central de Castellón es uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad, y también el escenario de un crimen. Un hombre aparece degollado junto al cuarto donde se guardan los enseres de limpieza. Se trata del empresario Pedro Casas, que se dedicaba a comprar baratijas en China para luego venderlas en tiendas de bajo coste. El comisario Romerales vuelve, una vez más, a solicitar los servicios del carismático inspector Monfort, que está viviendo una etapa difícil, pues su madre se debate entre la vida y la muerte en el Hospital de Sant Pau de Barcelona.
En una trama paralela que sucede en el pasado, una joven pareja con una vida complicada decide abandonarlo todo y huir a un lugar donde nadie los conozca. A él le gusta boxear. A ella le gustan otro tipo de actividades mucho menos recomendables.
La vida de estos dos jóvenes será la clave para la resolución del caso, en el que el inspector Monfort, la agente Silvia Redó, los agentes Terreros y García y el siempre preocupado comisario Romerales, trabajarán sin tregua.

Datos sobre el autor

Julio César Cano (1965, Capellades, Barcelona) trabajó en el negocio familiar hasta que el mundo de la música llamó a su puerta. Durante varios años ejerció como músico y mánager de grupos. Actualmente se dedica a la publicidad, actividad que compagina con la escritura. Como autor, es conocido tanto por sus ensayos y artículos sobre gastronomía y viajes, como por sus novelas y relatos.
Ojalá estuvieras aquí es la tercera investigación del inspector Monfort, que sigue a Mañana, si Dios y el diablo quieren y Asesinato en la plaza de la Farola. Reside junto a su familia en La Pobla Tornesa, provincia de Castellón, donde transcurre la serie del inspector Monfort.
Ojalá estuvieras aquí ha recibido el galardón Letras del Mediterráneo 2017 que otorga la Diputación de Castellón, en la categoría de novela negra.

Impresiones sobre el libro

"Ojalá estuvieras aquí" es una novela policíaca que parece aunar pasado y presente. Protagonizada por el inspector Bartolomé Monfort, la acción de la misma se desarrolla principalmente en Castellón. Desde las primeras páginas te atrapa la trama. Comienza con un prólogo de un par de hojas escrito en letra cursiva que habla de un combate ilegal de boxeo donde llueven las apuestas y que parece tener un duro final. Está claro que el boxeo y las apuestas ilegales tendrán un peso importante en la historia, pero no iremos descubriendo esa relación hasta que avancemos en la lectura.

El libro que hoy presentamos es el tercero de una saga protagonizada por el inspector Monfort (los dos primeros ya están esperando su turno en mi estantería), y hay que decir que empieza fuerte. Además del combate ilegal del prólogo, en pocas páginas conocemos al inspector, que está pasando por un momento complicado de su vida, ya que su madre se debate entre la vida y la muerte en un hospital de Barcelona (bien cuidada por el doctor Senent, amigo del inspector), mientras la cabeza de su padre va y viene. Bartolomé Monfort intenta estar todo el tiempo posible al lado de sus padres, y teme una llamada que le informe del fatal desenlace que se puede producir en cualquier momento. Destinado en Barcelona, el comisario Romerales reclama sus servicios cuando se descubre el cadáver de un hombre asesinado en el Mercado Central de Castellón. Por lo visto no es la primera vez que se produce esta colaboración entre comisarías, y Monfort se va a ver obligado a dar explicaciones a unos y otros de cómo avanza el caso.

Decir que el libro arranca fuerte es quedarse corto. Los hechos narrados en el prólogo, que bien pueden haberse dado en un momento del pasado, sin que tengamos claro ni cuándo ni dónde, un inspector que pasa por momentos familiares difíciles, una agente de policía, Silvia Redó, que recientemente ha roto su relación y que ocupa la habitación de hotel reservada por Monfort en Castellón mientras él visita Barcelona, son ingredientes que en pocas páginas animan a seguir leyendo, pero si hay algo que impacta de verdad y que da el pistoletazo de salida a la historia es un asesinato en el Mercado Central de Castellón, al que casi asistimos como lectores:
"... El hombre se apresuró a secarse las manos con papel higiénico. Abrió la puerta y salió deprisa, tropezando con un joven que llevaba un delantal de pescadero. El joven lo miró de arriba abajo y el hombre giró la cara para no ser visto. Caminaba rápido entre la muchedumbre de clientes que abarrotaba el mercado, buscó la salida más cercana y salió a la plaza. Entonces se detuvo un instante para tomar aire, como si en el interior del local no quedara oxígeno. Rozó con la punta de sus dedos la bolsa con los guantes manchados que ocultaba en el bolsillo. Levantó la solapa del cuello del chaquetón. Hacía frío. Enero era el mes en el que las temperaturas descendían de forma más acusada en toda la provincia. Un viento que pinchaba como pequeños alfileres campaba a sus anchas por la plaza de Santa Clara. Se relajó a medida que se alejaba, pero no tanto como para no oír el grito desgarrador que provenía del interior del Mercado Central." (Pág. 16)
A medida que se avanza en la lectura, y a modo de pequeñas pinceladas, vamos conociendo la vida tan complicada que lleva el inspector Monfort. A la delicada salud de sus padres se unen  los difíciles recuerdos con los que debe vivir, centrados en la muerte de su esposa Violeta en un accidente de tráfico del que ella no fue responsable. El recuerdo de su difunta esposa queda patente en su casa de la Rambla de Cataluña, donde Monfort  acude de vez en cuando para escuchar buena música y recordar. Tanto él como Silvia Redó no pertenecen a la comisaría de Castellón, pero son reclutados como refuerzo para investigar el caso.

La persona asesinada en el Mercado Central de Castellón resulta ser Pedro Casas, un empresario que se dedica a comprar baratijas para luego venderlas a las tiendas de chinos. Según pueden comprobar los policías encargados de la investigación, Pedro Casas estaba separado y tenía una hija, Alba, que trabajaba en una pequeña editorial de Barcelona, traduciendo rarezas literarias, y casualmente su editorial, Libros del Crepúsculo, había traducido un libro sobre Toro Salvaje, escrito por Jake La Mota, un boxeador conflictivo. La aparición de este detalle en escena y el hecho de que en los pasajes escritos en cursiva se hable de combates de boxeo y apuestas ilegales parecen relacionar los hechos de pasado y presente. Está claro que el boxeo es pieza importante en la historia, pero saber esto no quita aliciente a la trama, más bien la agiliza, y el lector se encuentra ávido de saber cómo se relacionan unos hechos que parecen desarrollarse en un pasado no demasiado lejano con el asesinato ocurrido en la actualidad, asesinato que traerá consigo consecuencias.

Investigando los negocios y la vida privada del empresario asesinado, el equipo policial llega a la conclusión de que escondía secretos tanto a su familia como en lo profesional; los supuestos viajes que el empresario hacía a China para comprar mercancía realmente no tuvieron lugar, y la duda que se plantea a los investigadores es saber a qué dedicaba ese tiempo y dónde se escondía. A lo largo del libro se van planteando hipótesis que incluso ponen en el punto de mira de los investigadores a la propia familia del empresario como responsable de su muerte, pero lo que está claro es que la trama paralela que va desarrollándose en el libro tiene una importancia vital en la historia, y a medida que avanzamos en la lectura queremos saber, aunque ya lo vamos intuyendo, qué pasó y cuáles fueron las consecuencias de esos hechos.

La trama paralela que se desarrolla en el libro, protagonizada por Luis y Carmen, dan un punto de intriga a la historia, y acabará convirtiéndose en el motor principal de la narración. Luis y Carmen son dos personas que han sufrido mucho desde su más temprana juventud, y las malas decisiones tomadas en algún momento de su vida tendrán repercusión en un futuro que afectará a los protagonistas de la historia actual.
"Luis tenía catorce años cuando sucedieron los hechos que marcarían su destino.
En la escuela se reían de él, de sus proporciones deformes, de sus largos brazos, de sus piernas torpes y larguiruchas y de su cabezota apepinada. Se veía distinto a los otros niños, pero cuando preguntaba a sus padres por aquello que le hacía diferente, no obtenía ninguna respuesta. Pensó que lo normal hubiera sido que el maestro le hubiera defendido de los que se mofaban de sus defectos, pero él también se reía. Lo llamaba lerdo, corto, anormal; decía que estaba a medio hacer, y todos reían sus gracias. Le lanzaba pedazos de tiza desde la pizarra hasta el pupitre que ocupaba en la última fila. Nadie quería sentarse a su lado.
La niña de las trenzas que tanto le gustaba se llamaba Carmen, pero ella ni siquiera había reparado en él. La miraba embobado, le gustaba mucho. Por supuesto, no se atrevía a decirle nada. La seguía hasta su casa al salir de clase sin que ella se diera cuenta..." (Pág. 25)
Como suele ser frecuente en estas historias de intriga, la combinación de hechos del pasado y presente es un buen aliciente para la trama, y en este caso concreto la investigación está muy bien llevada. Me ha gustado mucho conocer al inspector Monfort, que se vuelca en su trabajo a pesar de cargar sobre su espalda con una pesada carga familiar. Mientras disfrutaba de las andanzas de este particular inspector y de su equipo, recordé bastante los libros de Vázquez Montalbán, ya que al inspector Monfort le gusta disfrutar de una buena comida, un buen vino y de una buena música, características que parecen estar tomadas del propio autor, mánager musical y crítico gastronómico. Estas sensaciones gustativas y auditivas se ven completadas a lo largo del libro por un viaje por algunos de los pueblos del interior de Castellón, que son descritos de tal manera que parece que acompañas a los personajes en su periplo buscando información. El libro se convierte en una auténtica guía que anima a los lectores a visitar la zona y los lugares por los que discurren los hechos.

El lenguaje utilizado por el autor es claro, conciso y fácil de seguir. La utilización de pequeños párrafos que van alternando distintas situaciones a lo largo de la narración, protagonizadas por distintos personajes, facilita la lectura, y el hecho de narrar episodios pasados ayuda a avanzar también en la misma. La alternancia de la investigación con escenas que tienen que ver con la vida personal de algunos de los protagonistas, especialmente los párrafos que hablan del inspector Monfort y los problemas de salud de su familia, hacen del libro una lectura amena e interesante. Cuando terminé de leerlo, quedé con ganas de más, no porque la historia no quedara cerrada, que no es el caso, sino porque me ha quedado la intriga de saber cómo va a evolucionar la familia del inspector. Como siempre digo, conviene leer las sagas en orden, y aunque en este caso no he echado en falta nada de lo anterior, porque los protagonistas principales quedan bien retratados, y conocemos los problemas por los que pasan en lo personal, me han quedado ganas de saber qué le depara al inspector en su futuro, espero que no muy lejano, de la mano de Julio César Cano.

Aunque tengo claro que acabaré leyendo los dos títulos anteriores, que como he dicho están en mi poder en edición bolsillo, quedo a la espera de saber cómo va a continuar la trama, porque el autor no puede dejarnos sin que sepamos qué pasará con la familia del inspector. De todas formas, debo decir que ha resultado un agradable descubrimiento la lectura de este libro y el acercamiento a los personajes que lo habitan. Sin duda, una lectura muy recomendable, plagada de intriga y que sirve para descubrir a los que no la conocemos la ciudad de Castellón y sus alrededores.

Esta reseña participa en la #YincanaCriminal2017 en el apartado "Es una novela policíaca".


domingo, 11 de junio de 2017

Las monedas de los 24. Juan Pedro Cosano.

Aunque este libro que hoy traigo transcurre en el Jerez del siglo XVIII, aprovechando que el personaje principal es abogado, será en esta categoría donde encuadre la reseña dentro de la #YincanaCriminal2017.

Datos del libro

Título: Las monedas de los 24
Autor: Juan Pedro Cosano Alarcón
Editorial: Ediciones Martínez Roca (Editorial Planeta)
Formato: Rústica con solapas
Ilustraciones del interior: Manuel Calderón
ISBN: 978-84-270-4327-5
Primera edición: marzo de 2017
496 páginas
PVP.: 19'90€

Sinopsis (tomada del propio libro)

Un asesino en serie y una auténtica investigación forense en la que Pedro de Alemán y Camacho, abogado de pobres, arriesga más que su vida.

A pesar de los éxitos en los tribunales que le avalan, al comienzo de esta historia Pedro se ve obligado a aceptar la defensa de un rico artesano de la ciudad, que ha sido acusado de violación por su bella sirvienta. Aunque consigue la absolución del reo, Pedro se da cuenta de que ha cometido un error gravísimo, y para ahondar más en los remordimientos, nace en él una irresistible atracción por la humilde muchacha.
Paralelamente, empiezan a producirse en la ciudad unos crímenes terribles: varias mujeres son asesinadas de una manera especialmente violenta. Todas ellas están relacionadas de una manera u otra con las principales casas nobles de la ciudad («los 24» a los que alude el título), y en cada escena del crimen se ha encontrado una moneda romana. El abogado se verá inmerso a su pesar en la investigación de estos asesinatos que parecen plantear un enigma irresoluble.
Este libro, que se puede leer de forma independiente, es la tercera entrega de las peripecias de Pedro de Alemán y Camacho, abogado de pobres de la ciudad de Jerez a mediados del siglo XVIII y protagonista de El abogado de pobres (premio novela de Abogados 2014) y Llamé al cielo y no me oyó.
Una novela para lectores deseosos de quedar embebidos en una historia a la antigua usanza: absorbente y extraordinariamente bien contada, pero con elementos de intriga y acción propios de la mejor serie policíaca del momento.

Datos sobre el autor

Juan Pedro Cosano Alarcón (Jerez, 1960). Abogado, casado y con dos hijos, accedió al mundo editorial en 2014, cuando su novela El abogado de pobres (Martínez Roca), mereció, por unanimidad del jurado, el "V Premio Abogados de Novela". Le siguieron Llamé al cielo y no me oyó (Martínez Roca, 2015), segunda entrega de las aventuras de Pedro de Alemán, el abogado de pobres del Jerez del siglo XVIII, un personaje soberbio que ha cautivado a miles de lectores; y La fuente de oro (Espasa, 2016) un aplaudido melodrama que retrata el mundo bodeguero jerezano durante los años treinta del siglo pasado. Anteriormente había publicado la novela histórica Hispania (Ed. Ópera Prima, 2003), el poemario La noche calma (Edición Personal, 2007) y la novela negra Las muertes pequeñas (2009).

Foto del autor tomada de la página del Diario de Jerez.

Impresiones sobre el libro

Empecé a leer "Las monedas de los 24" en la lectura simultánea que del libro comenzamos algunos afortunados en Twitter, y avancé bastante en la lectura, puesto que la trama resultaba interesante y se sucedían los asesinatos, pero por circunstancias me vi obligada a abandonar su lectura y a retomarla ya casi al final de la yincana. Este es el último título que he leído para tratar de completar la iniciativa y debo decir que ha resultado una grata experiencia enfrentarse a él. Conocía de oídas al autor y el nombre de los dos títulos anteriores protagonizados por don Pedro de Alemán, el abogado de pobres, pero no había tenido oportunidad de acercarme a ellos. Ahora, y tras las recomendaciones de otros blogueros y la lectura de este libro, debo decir que ya tengo en mis manos "Llamé al cielo y no me oyó", el título que precede al que hoy aquí traigo, y supongo que no tardaré mucho en afrontar su lectura, puesto que "Las monedas de los 24" me ha dejado un buen sabor de boca.

En "Las monedas de los 24" nos acercamos a la figura de don Pedro de Alemán y Camacho, abogado de pobres en la ciudad de Jerez, a mediados del siglo XVIII. La acción transcurre desde el Viernes Santo de 1757 hasta la madrugada del Jueves Santo de 1758. Se trata de una historia conclusiva, en la que no queda ningún cabo suelto, y eso es algo que se agradece; además, no es necesario haber leído las historias anteriores para disfrutar esta trama, y si bien es cierto que en algunos momentos del libro sí se hace referencia a algunos hechos de los narrados en los dos títulos precedentes, esto no perjudica a la trama, más bien al contrario, consigue que entren ganas  de acercarse a su lectura.

Según el dossier de prensa del libro:
"El abogado de pobres era un letrado al que se encomendaba la defensa de quienes no tenían medios para pagar los honorarios de un abogado privado. Se trataba de un oficio público muy mal remunerado.
La ley consideraba pobres a quienes no tenían sueldos o salarios anuales superiores a los tres mil maravedíes, a las viudas y huérfanos sin recursos, a los presos sin medios y a los desvalidos por su avanzada edad."
Precisamente por ser un oficio mal remunerado, don Pedro de Alemán decide aceptar la defensa del dorador Antonio Galera, acusado de violación por su sirvienta, Evangelina González. Aunque el abogado de pobres no tiene del todo claro que su cliente sea inocente, y en contra de lo que le dicta su conciencia, acepta su defensa a cambio de dinero, y en el juicio conseguirá demostrar que la sirvienta pudo defenderse de la supuesta agresión. La relación que desde ese momento surge entre Evangelina y don Pedro será pieza fundamental en la trama. Pedro de Alemán, con remordimientos por haber contribuido a manchar la honra de Evangelina al haber defendido a su supuesto agresor, y a pesar de estar muy enamorado de su esposa Adela Navas, con la que tiene una niña, Merceditas, sentirá una fuerte atracción hacia Evangelina, que ella es capaz de leer en sus ojos y por lo que prefiere mantener las distancias con el abogado.

La aparición en Jerez del cadáver de Dionisia Menéndez, asesinada el viernes 15 de abril de 1757, que trabajaba en casa del veinticuatro Jerónimo Enciso del Castillo, acaba con la detención de su marido, Francisco Porrúa, acusado de su asesinato. El hecho de que habitualmente la maltratara se convierte en la excusa perfecta para cargarle el crimen, y aunque Pedro de Alemán se encargara de su defensa, en calidad de abogado de pobres, nada podrá hacer para evitar el ajusticiamiento. El asesinato posterior de Felisa Domínguez, que trabajaba como costurera para doña María Consolación Perea y Vargas Espínola, dueña de una venticuatría, en circunstancias parecidas a la muerte de Dionisia, brutalmente asesinadas y violadas ambas, parece relacionar ambos crímenes. Y si hay algo que además de la violencia conecta las dos muertes es la aparición junto a los cuerpos de las víctimas de un denario romano de plata, que a ojos del abogado de pobres no podía estar al alcance de los cabezas de turco que la justicia detiene como responsables de las distintas muertes. Cuando las víctimas ya son la esposa y la hija de dos veinticuatros, las teorías de don Pedro Alemán serán tomadas en consideración, y el estudio de las monedas que aparecen junto a los cadáveres, de cuyo dibujo se encargará Evangelina, contratada por el propio abogado, serán pieza fundamental en la trama para llegar a la resolución del caso.

De la mano de Juan Pedro Cosano y de su personaje, el abogado de pobres, avanzamos por el Jerez del siglo XVIII, asistiendo a toda una clase magistral de la justicia de la época, que no duda en utilizar la tortura para conseguir confesiones, y que suele actuar de forma distinta según sea la condición social del acusado. En el libro asistimos a varias recreaciones de juicios siguiendo los pasos del abogado de pobres, y podemos aseverar que éste se toma su trabajo en serio a la hora de intentar defender a sus clientes, llegando a mantener un duelo dialéctico con la figura del fiscal, más interesado en que los juicios se resuelvan rápido que en buscar al verdadero culpable de los crímenes.
"Cuando Pedro de Alemán, en la mañana de ese miércoles caluroso de estío, recibió el auto del juez, se dijo que perder una batalla no debe disuadir al buen abogado de persistir en la lucha. Mas también se dijo que cómo podía el hombre batallar cuando se le habían retirado todas las armas, hasta la más insignificante, y cuando al otro lado del campo se alineaba frente a él el ejército poderoso de las leyes del reino, que en tantas ocasiones tan poco tenían que ver con la justicia y con la misericordia."
La recreación que el autor hace del Jerez del siglo XVIII a modo de paseo turístico por las principales calles y edificios, recreando las fiestas y la vida cotidiana de sus habitantes, y haciendo referencia a los juicios que en esa ciudad se desarrollan, todo ello sazonado con un lenguaje adecuado, propio de la época, plagado de dichos y refranes, aunque no perjudican la trama, hacen de esta historia una lectura recomendable tanto para los amantes de la novela histórica como para los que disfrutan de una buena dosis de intriga. Personalmente, he disfrutado mucho con la trama y me han quedado ganas de retomar las andanzas del personaje principal. Como he comentado más arriba, me espera "Llamé al cielo y no me oyó", que ya está en mis manos, a la espera de encontrar tiempo para disfrutarla.

El título del libro hace alusión a los veinticuatro. Por si alguien está interesado en conocer esta figura, cito lo que de ellos se dice en el dossier de prensa de la novela:
"Un veinticuatro o caballero veinticuatro era el nombre que recibieron durante el Antiguo Régimen los regidores de algunos ayuntamientos andaluces. Los más documentados son los de Úbeda, Baeza, Jaén, Córdoba, Sevilla, Granada y Jerez de la Frontera. En su mayoría eran ricos.
Las leyes del reino encargaban el gobierno de las ciudades a los regidores y a los jurados. Los primeros, desde los tiempos de Enrique IV de Castilla (1425-1474), eran en Jerez los caballeros veinticuatro, todos pertenecientes al estamento de la nobleza. Los segundos, los caballeros jurados, tenían en el cabildo la misión de ver y oír, y sólo podían intervenir en las sesiones capitulares cuando se podía perjudicar a la corona, las leyes de España o las ordenanzas municipales.
Sobre los veinticuatro jerezanos del siglo XVIII, un estudio económico señala que eran "ricos en patrimonio pero pobres en rentas".
Esta reseña participa en la #YincanaCriminal2017 en el apartado "Uno de los personajes es abogado".

Julio, mes de la novela de humor y fantasía en el blog de Laky.

Laky, del blog "Libros que hay que leer" sigue tentándonos con los meses temáticos.

Julio se convierte en el mes del humor y la fantasía, y el único requisito para participar es comprometerse a reseñar dentro de ese mes alguna novela que responda a esos géneros, a uno o a los dos, al gusto del consumidor.


Como llevamos tres meses leyendo casi exclusivamente novela negra, de intriga y misterio, para intentar completar la #YincanaCriminal2017, me decido a apuntarme a esta iniciativa, para cambiar un poco de género. Además, Laky nos tienta con un sorteo inicial, dos ejemplares de un libro de Toti Martínez de Lezea, "Los grafitis de mamá, ahora abuela", que me apetece bastante. Si no tuviera la suerte de conseguirlo, ya buscaría yo por casa algo que leer, que seguro que encuentro. Me propongo alternar otros temas de lectura, y esta iniciativa con sorteo inicial viene genial para conseguirlo.

Si os animáis a participar, no tenéis más que pasar por las bases que podéis consultar en el siguiente enlace.

viernes, 9 de junio de 2017

Círculos. Manuel Ríos San Martín.

Ya son muchas las reseñas que se han publicado de "Círculos", especialmente si nos fijamos en la #YincanaCriminal2017 que hemos estado llevando a cabo varios blogs, a lo largo de los meses de marzo, abril y mayo (aunque algunos aún no la hemos terminado), comentando la misma a través de twitter, porque esta novela viene perfecta para completar la casilla en la que se habla de psicothriller o en la que se menciona una red social, y creo que esta novela que hoy traigo a colación cumple perfectamente no uno, sino los dos requisitos. No sé si quedará algún compañero yincanero por publicar, o soy yo la última (personalmente hubiera querido que mi reseña saliera en la segunda semana de abril, pero más vale tarde que nunca). Sin más, vamos con los datos del libro:

Título: Círculos
Autor: Manuel Ríos San Martín
Editorial: Suma de Letras
Formato: Rústica con solapas
ISBN: 978-84-9129-059-9
Primera edición: enero de 2017
424 páginas

Sinopsis (tomada del propio libro)

Un thriller diferente y aterrador que tiene a la televisión, las redes sociales y las tribus urbanas antisistema como protagonistas.

En Londres, en una sociedad hiperconectada en la que la gente vive obsesionada por la pequeña pantalla, la violencia y las redes sociales, un concursante muere en directo en una programa de televisión. Inmediatamente se convierte en trending topic mundial. ¿Podría ser intencionado?
El inspector Jellineck, un policía desencantado, áspero y harto de la vida se hace cargo de la investigación. Es el único que piensa que el incidente puede ser algo más serio de lo que parece.
Patrizia, una chica en guerra con el mundo, está convencida de que es necesario hacer algo rotundo y se vincula a un grupo de jóvenes activistas que quieren cambiar el rumbo de la sociedad.
... Y entonces, una interferencia en la señal de televisión anuncia:
"Os voy a joder la vida. A todos".
Círculos es una novela interactiva en la que el lector que lo desee tendrá la oportunidad no solo de leer el texto, sino de completar la experiencia lectora con acceso a redes sociales y documentación online.


Datos sobre el autor (tomados del propio libro)

Manuel Ríos San Martín (1965) es licenciado en Ciencias de la Información y ha trabajado en importantes productoras de televisión como Globomedia, BocaBoca y Diagonal; en las que ha ejercido de productor ejecutivo, director o guionista de diversas series y miniseries de televisión. Ha participado, entre otras, en Colegio Mayor, Médico de Familia, Menudo es mi padre, Más que amigos, Compañeros, Mis adorables vecinos, Soy el Solitario, Raphael, Rescatando a Sara, Historias robadas y Sin identidad. Ha dirigido un largometraje, No te fallaré, y ha colaborado en la escritura del guion de las películas Amigos... y Maradona, la mano de Dios. Ha coordinado y coescrito el libro El guion para series de televisión publicado por el Instituto de RTVE.

www.manuelriossanmartin.com
@fantasma


Impresiones sobre el libro

"Círculos" es ante todo un libro diferente, muy visual. Aunque la trama se desarrolle en la ciudad de Londres, cualquier enclave mundial podría haber resultado idóneo para el desarrollo de la misma. Manuel Ríos San Martín desarrolla esta novedosa historia en un futuro incierto, aunque a medida que vamos leyendo descubrimos que por desgracia no tan lejano, ya que los elementos con los que el autor juega a lo largo de las páginas nos resultan muy actuales. Londres se nos presenta como una ciudad caótica que soporta desde hace más de cinco semanas una huelga en el servicio de recogida y limpieza de residuos, aunque la gente se ha acostumbrado a cerrar las ventanas de sus casas para evitar el hedor que la basura desprende, y abrir las pantallas que llevan al mundo de la televisión, los realities e internet. Tablets, móviles, portátiles y enormes pantallas de televisión mantienen a la población más o menos informada y preocupándose por una vida que no es la suya, manteniéndose ajena a los problemas que realmente sufre el sistema. A la huelga en la recogida de basuras habrá que añadirle los extraños sucesos que están aconteciendo en el mundo animal, en el que los animales se atacan unos a otros o bien se dejan morir, hablándose incluso de suicidio. Es una situación extraña la que pinta "Círculos" al inicio de sus páginas, y todo ello rebozado por la gran importancia que parecen tener las distintas cadenas de televisión, que compiten entre ellas produciendo los programas más extraños que pueda uno imaginarse, desde un concurso en el que los participantes se someten a operaciones de cirugía estética que los convierten en seres grotescos a cambio de dinero (Darkestetic), o aquel en el que una concursante a punto está de llegar al orgasmo y todo ello transmitido a través de las cámaras (Plaisir); pero si hay un programa que destaca en ese momento en todas las cadenas de televisión es El Especialista, un gameshow con rivales de diversos países que se emite en toda Europa los viernes por la noche en el mejor horario. Su presentador, Patrick Shultheiss, será un personaje importante en la trama de esta novela.

Precisamente El Especialista será un concurso clave en la historia. La prueba consiste en que un concursante se introduzca en una pecera gigante con dos enormes hembras de tiburón, para tratar de conseguir la llave que abre un apartamento en Miami, nada más fácil. Lo que parecía un concurso de mero trámite acaba en tragedia, puesto que el concursante, Paul Nipkow, será devorado en directo ante las cámaras, y la locura se va a extender por toda la población, entre los que participan como público en el plató y los que siguen la locura desde sus casas. El Especialista era un programa que apenas estaba teniendo éxito, puesto que los tiburones salían cebados y no hacían caso de los concursantes, ni siquiera se les acercaban, pero algo debió ir mal para que la tragedia se produjese. Podía ser un accidente, pero también podría ser un hecho premeditado, para subir audiencias o a saber con qué fin. El responsable encargado de la investigación de los hechos será el inspector Jellineck, un personaje al que no coges cariño porque resulta hosco e insoportable en algunos momentos por su humor negro, y sus adicciones, aunque guarde un secreto que ni siquiera conocen sus compañeros de comisaría y que lo hace más humano a los ojos del lector.

Pieza importante en la trama resultará el personaje de Patrizia, una joven que vive rodeada de pantallas de televisión y ordenadores, que gusta de estar informada de lo que ocurre en todo momento y que se considera una rebelde anti sistema, que no duda en entrar en contacto con un grupo de jóvenes activistas que quieren cambiarlo todo, el grupo Attak, aunque su líder, First, resulte un personaje extraño que no termina de revelar al grupo las verdaderas intenciones de sus planes. Patrizia es una chica rara, que llena su cuerpo de tatuajes según el estado de ánimo que tenga en determinado momento, que se machaca con el ejercicio físico, y que no parece tener nada que ver con su novio Laszlo, chico de buena familia que no comulga con las ideas revolucionarias defendidas por Patrizia, que guarda dolorosos secretos de su adolescencia que sin embargo no es capaz de compartir con Laszlo, y que son responsables del difícil carácter de Patrizia y de sus ideas.

Desde el primer momento sabes qué ha pasado y quién ha sido el responsable de los hechos, Shultheiss, desaparece desde el incidente de los tiburones y se hace dueño de las comunicaciones de la cadena en la que trabajaba lanzando amenazas que son seguidas por toda la población a través de la propia televisión y de las redes sociales. Sabemos que Shultheiss es un psicópata del que nadie parece conocer detalles de su vida, pero a medida que avanzamos en la historia vamos encontrando relaciones entre los diferentes personajes que en ella aparecen. Lo que está claro en esta historia es que como lectores no empatizaremos con ningún personaje, a cual más extraño, pero cada uno de ellos aporta su importancia a la trama.

Conocemos casi desde el primer momento qué pasa y quién es el responsable, pero ello no quita interés a la novela, que se convierte en una cruda crítica social a la realidad que vivimos. El autor nos presenta un futuro no demasiado lejano, más bien actual, en el que la población no parece preocuparse por los problemas que afectan a los demás, en el que desde la distancia y el anonimato todos pueden opinar y jugar con el morbo que provocan situaciones complicadas, un mundo en el que unos cuantos pueden alzarse contra el sistema establecido haciendo uso de la violencia, sin que importen las consecuencias... Por desgracia este libro ha resultado demasiado real, puesto que tras su lectura hemos asistido a demasiados ejemplos de atentados y control de ordenadores que parecían sacados de la mente psicópata de Shultheiss, aunque lo ocurrido en el libro ha quedado como ficción más o menos real y los acontecimientos de estas últimas semanas sí han tenido lugar. Es por esto por lo que sentíamos "miedo" al leer el libro; no porque sea un libro de terror, sino porque el autor ha sabido leer la realidad que vivimos y plasmarla en una historia que si tiene algo bueno es que nos deja pensando. Por desgracia para todos nosotros, no es un futuro lejano el que se refleja en el libro, sino que más bien refleja en parte el presente que ya estamos viviendo.
"El consumo de televisión es voraz, vertiginoso y, si no se apoya en las segundas pantallas, las redes sociales, las páginas de Internet o los comentarios de las otras cadenas, cualquier acontecimiento cae pronto en el olvido. La gente no tiene capacidad para valorar todo lo que se emite, debido a la velocidad con la que unos planos sustituyen a otros y a la gran cantidad de cadenas, de series en la web o de programas grabados en los ordenadores o vistos en cualquier lugar gracias al 5G recientemente implantado." (pág. 174)
"Las noticias locales de la BBC informan del suceso del camión de la basura sin darle excesiva importancia. Las imágenes grabadas con el móvil de uno de los presentes no son buenas y, cuando no lo son, los editores no dan mucho espacio a la información. Es verdad que algunos testigos dicen que se arrojó a una persona al contenedor de basura y que pareció que la trituraba entre gritos terribles, pero no se ha encontrado ningún cadáver en el interior. Si no hay cadáver ni buenas imágenes, no más de veinte segundos de pantalla. Así funciona la televisión. Incluso la BBC." (pág. 149)
Y la historia nos pone de nuevo en alerta de lo que supone dejar nuestra huella en la red, algo que todos sabemos pero a lo que no parece que le demos importancia:
"...Otra cosa son las redes sociales, donde cada vez se personalizan más los anuncios según el gusto de los usuarios. Si estos supiesen la cantidad de información que se saca de ellos, se paralizarían antes de volver a hacer un comentario en Facebook o de entrar en determinadas webs. Todo queda registrado, sus "me gusta", sus favoritos, los segundos que permanecen en una página, los tests aparentemente absurdos que responden, los juegos, los links que pinchas.
Si entras en una web de viajes, esa publicidad te aparecerá inmediatamente en tu muro de Facebook con nuevas ofertas. Y cuando vuelvas a entrar en la página de la agencia te habrán subido el precio. Sabrán quiénes son tus amigos, los estudios que tienes, si ves porno o no, y de qué tipo, si lees determinada prensa, a quién sigues en Twitter, la hora a la que te levantas, tu ritmo cardiaco. Incluso las aplicaciones de lectura de libros están al tanto de por qué página vas, los minutos que lees al día. Lo mismo con los programas de televisión que ves a través de la red. La navegación privada no deja rastro en el ordenador, pero eso no quiere decir que esa información no viaje. Se queda almacenada en las webs a las que accedes, en los diferentes programas espías que ya se han encargado de alojarte en tu disco duro. Y todo eso es susceptible de ser vendido al mejor postor, una agencia de medios, un banco o, simplemente, alguien que vive de hacer chantaje en la red El Big Data lo sabe todo de ti." (pág. 122)
Si algo tiene esta novela es que es muy visual. Está dividida en cinco círculos y un círculo final, y al principio y final de cada uno podemos disfrutar de fotografías, a modo de telenovela, de los personajes principales y alguna de las escenas que se relatan. El autor ha querido que le pongamos cara a Shultheiss y a Patrizia, no dejando nada a nuestra imaginación. Asimismo, encontramos a lo largo de la historia conversaciones de Twitter que se reflejan a modo de viñeta, lo que aporta a la trama agilidad, y demuestra la importancia de las redes sociales. Se nota que el autor ha hecho un gran trabajo a la hora de escribir la historia, y ha dejado a lo largo del libro varios enlaces y una página de la novela donde ampliar información.

En definitiva, una historia que se disfruta y que da un poco de miedo, no por la trama en sí, sino por lo cercano que parece que tenemos los hechos que en ella se narran.

Esta reseña participa en la #YincanaCriminal2017 en el apartado "Es un psicothriller o en la novela se menciona alguna red social."


lunes, 5 de junio de 2017

Las marismas. Arnaldur Indridason.

Y para completar las casillas de la primera semana de la #YincanaCriminal2017 (aunque ya estamos metidos en la prórroga), buscando un libro cuya acción transcurriera en cualquier país europeo, me he acordado del islandés Arnaldur Indridason, del que leí y reseñé en su momento "La mujer de verde", libro con el que disfruté, quedándome ganas de continuar la saga del inspector Erlendur Sveinsson. He acumulado algún que otro título, así que la yincana viene como anillo al dedo para ponerse al corriente con los libros de este autor.

Datos del libro
Título: Las marismas
Título original: Myrin
Autor: Arnaldur Indridason
Traductor: Kristin Arnadóttir
© 2000, Arnaldur Indridason
© de la traducción: 2006, Kristin Arnadóttir
© de esta edición: 2009, RBA Libros, S.A.
Primera edición en esta colección: septiembre 2009
ISBN: 978-84-9867-601-3
Formato: Rústica con solapas
288 páginas.

Sinopsis (tomada del propio libro):
Holberg, un camionero de sesenta y nueve años, aparece asesinado en el sótano de su casa en el barrio de Las Marismas, en Reikiavik, junto a una nota incompleta de lo que aparenta una confesión: 
-"Yo soy Él.."-, que sólo cobrará sentido para Erlendur y su inseparable Sigurdur Óli cuando encuentran la foto de la tumba de una niña. Sin embargo, esa niña, fallecida hace más de cuarenta años, no fue asesinada. ¿Qué significa entonces el mensaje del misterioso Holberg, a quien nadie parece conocer? El drama que esconde la biografía del viejo y la exhumación del cadáver de la niña provocará el regreso de viejos fantasmas, también a la vida de Erlendur. Y, en el peor momento, una joven novia desaparece de su propio banquete de bodas.

Impresiones sobre el libro

Lo he comentado ya muchas veces, y creo que no me cansaré de hacerlo. Me gusta leer las sagas en orden, aunque normalmente estén formadas por títulos auto conclusivos, que pueden leerse de forma independiente, pero la evolución de los personajes protagonistas se resiente algo, porque sus vidas evolucionan a lo largo de las novelas. Sólo había leído un libro de Indridason, "La mujer de verde", como he comentado más arriba, pero resulta que el título que hoy traigo es anterior al ya citado. En los dos libros nos hacemos eco de la personalidad y los problemas del inspector protagonista, un cincuentón solitario, con dramas familiares a su espalda.

Erlendur se nos presenta como un policía experimentado en lo profesional, pero con graves carencias en su vida familiar, divorciado, aunque no mantiene relación alguna con la que fue su mujer, a la que abandonó años atrás dejándola con una hija y un hijo con los que Erlendur apenas tiene contacto y que, pese a tener un padre que representa a la ley han caído en el mundo de las drogas, en el caso de Eva Lind, y del alcohol en el caso de su hermano, Sindri Snaer. La relación de Erlendur  con sus hijos no es fácil, apenas existe, Erlendur significa en islandés "forastero" y así es como él se siente en su ciudad y con relación a su familia. Resulta un personaje solitario, triste, que se deja influenciar por los casos que investiga, que acaban afectando a su estado de ánimo.

Si he comentado que me gusta leer las sagas en orden es porque en este libro (en realidad el tercero de la serie pero el primero de los traducidos en España), notamos que la relación del inspector con su hija, Eva Lind, pasa por un momento tirante. Sabemos que ella está metida en el mundo de la droga y acude a su padre buscando algo de dinero. Erlendur, que en el fondo de su ser se culpa por haber abandonado a sus hijos cuando eran pequeños, tratará de ayudar a su hija, aunque sin inmiscuirse demasiado en su vida, temiendo que un exceso de control sobre ella rompa del todo con la relación que se ha establecido en los últimos tiempos. El inspector teme por la vida de su hija, y no descarta que en cualquier momento le llamen para informarle de que la han encontrado muerta. En este libro nos enteramos de que Eva Lind está embarazada, y en su fuero interno va a intentar luchar para que el embarazo salga adelante. En "La mujer de verde" Eva Lind se enfrenta a un embarazo y un parto complicado, que casi pone en peligro su vida. En los dos libros se ve cómo evoluciona la relación del inspector con su hija, de ahí la necesidad de leer las sagas en orden. Tengo bastante claro que si las editoriales españolas decidieran publicar los dos primeros libros aún no traducidos, sabríamos mucho más de la vida íntima de este experimentado policía, y del porqué de esa forma de pensar y actuar.

La acción se desarrolla en el otoño de 2001, y comienza con la aparición del cadáver de un hombre de sesenta y nueve años, camionero, en el sótano de su casa en el barrio de Las Marismas. En palabras de los investigadores del caso estaban ante "un típico asesinato islandés, chapucero, inútil y realizado sin intentar disimular evidencias ni esconder pruebas." Los vecinos de Holberg, que así se llamaba el muerto, parecían tener poco trato con él y apenas sí sabían de su vida. No iba a resultar fácil la investigación de la muerte del que parecía un tipo normal del que apenas tenían datos. Un intento de robo en la misma zona pone a la policía sobre la pista de un posible sospechoso. Paralelamente a la investigación de la muerte de Holberg, y puesto en antecedentes por su hija Eva Lind, Erlendur se verá enfrascado en la investigación de la desaparición de una joven, Dísa Rós, el mismo día de su boda, en el barrio de Gardabaer. Al igual que en el asesinato de Holberg, junto al que se encontró una pequeña nota con la frase "Yo soy Él", en casa de la novia desaparecida, entre las muchas notas que los amigos dejaban a los novios en el llamado árbol de los mensajes, Erlendur encontró un papel escrito por la propia novia en el que podía leerse: "Él es horrible. ¿Qué he hecho?"

El descubrimiento en casa de Holberg de una fotografía en blanco y negro de una tumba en un cementerio abre nuevas puertas a la investigación. Resulta ser la tumba de una niña de cuatro años, Audur, que había muerto en 1968. La búsqueda de su certificado de defunción reveló que había muerto por un tumor cerebral maligno.

La investigación pronto pone de manifiesto que Holberg no era un ciudadano tan ejemplar como se suponía, porque fue denunciado por violación en 1963. Todo parece indicar que estos hechos del pasado pueden estar relacionados con la muerte del camionero, y desentrañar esos misterios será la misión a la que se dedicarán Erlendur y su equipo.

De nuevo, como suele ocurrir con las novelas nórdicas, hechos del pasado tienen una importancia vital en la trama, y conocerlos ayuda finalmente a la resolución del caso. Las novelas de Indridason suelen ser reflejo de una crítica social. La sociedad idílica que en ocasiones se nos vende de los países del norte de Europa no siempre resulta real. El propio inspector sufre de soledad y está preocupado por los problemas a los que se tienen que enfrentar sus hijos, luchando contra drogas y alcohol. Del mismo modo, se hace mención en la historia de delitos como las violaciones, que en ocasiones no son denunciadas por las víctimas para evitar el quedar marcadas; en una supuesta "sociedad idílica" estos delitos se dan tanto en el exterior como en el entorno de la vida privada, y esto es algo que en el libro queda reflejado.

La historia no es demasiado extensa, y no son demasiados los personajes que aparecen. Las entrevistas que el equipo policial mantiene con algunos testigos del pasado de Holberg ayudarán a desentrañar la trama, y aunque el lector intuye pronto qué ha pasado y por qué, la historia no pierde un ápice de interés y sin duda se disfruta. Por mi parte, espero seguir la pista de esta comisaría y de los miembros que la forman, especialmente de Erlendur y sus problemas familiares, que espero sinceramente mejoren en futuras entregas. Eso sí, de ponerme de nuevo con esta saga, espero poder seguir el orden de los libros publicados.

Esta reseña participa en la #YincanaCriminal2017, dentro del apartado "La acción transcurre en cualquier país europeo".

domingo, 4 de junio de 2017

El asesino dentro de mí. Jim Thompson.

Siguiendo con la ya famosa #YincanaCriminal2017, y aprovechando la prórroga de la misma, con la idea de ir completando las casillas, tarea complicada en algunos casos, vamos con un libro que se desarrolla en Estados Unidos, y que también aguardaba turno de lectura, como otros muchos.

Datos del libro
Título: El asesino dentro de mí
Título original: The killer inside me
Autor: Jim Thompson
Publicado por Ediciones Júcar en 1987
© 1952, Jim Thompson. Renovado en 1980
© de la traducción: Galvarino Plaza, 1975.
© de esta edición: RBA Libros, S.A., 2010
Colección: Grandes clásicos de la novela negra, 3
Formato: Rústica
230 páginas

Sinopsis (tomada del propio libro):
Lou Ford, el sheriff adjunto de una pequeña localidad, es un hombre cordial y tranquilo. Todos los que le rodean se sienten cómodos con él. Pero esa fachada de normalidad, que se ha ido construyendo con paciencia después de haber cometido un crimen en su juventud, empieza a resquebrajarse cuando lo que él llama "la enfermedad" empieza a abrirse paso en su mente. Y las consecuencias serán imprevisibles.

Maestro en retratar el reverso criminal de la mente humana, Jim Thompson alcanzó con El asesino dentro de mí unas cotas de perfección que ningún otro escritor ha superado. Una de las novelas más ingeniosamente perversas de toda la literatura moderna.

Datos sobre el autor
Jim Thompson (Anadarko, 1906 - Huntington Beach, 1977).
Es uno de los grandes nombres de la novela negra estadounidense, junto a Raymond Chandler y Dashiell Hammett. Aunque publicó un total de 29 novelas y aún existen miles de páginas inéditas, apenas pudo vivir de su literatura, así que muchas veces se dedicó a escribir artículos periodísticos. Entre sus obras maestras figuran novelas imprescindibles como El asesino dentro de mí, 1280 almas y La huida.  También es autor de dos famosos guiones rodados por Stanley Kubrick, Atraco perfecto y Senderos de gloria.

Impresiones sobre el libro

"El asesino dentro de mí" tiene la particularidad de estar narrado por el personaje protagonista, Lou Ford, sheriff adjunto de la localidad estadounidense de Central City, en Texas, Estados Unidos. Al estar narrado por un representante de la ley podríamos pensar que estamos ante un superhéroe que mantiene a los malhechores a raya, pero no, la particularidad de este personaje radica en que él personifica el mal. Joven apuesto, hijo del que fue el único médico de la población, atento con sus paisanos de los que tiene una total confianza, mantiene una relación más o menos estable con una chica de buena familia aunque esconde una personalidad oscura.

En pocas páginas asistimos a lo que se ha dado a conocer como el estilo de su autor. Jim Thompson no pone puertas en sus libros a la hora de mezclar sexo y violencia, y en este caso esos dos ingredientes, sexo y violencia explícita, aquí se entremezclan, aunque la narración no resulta hiriente para los ojos del lector. El autor centra la historia en lo que bien podía ser un ejemplo de la América profunda a la que en ocasiones nos acercamos gracias a las películas, tomando como escenario un pequeño pueblo petrolero cuyos habitantes esconden secretos y deseos, especialmente el personaje protagonista, y donde nada es lo que parece. Como ejemplo claro de esto tenemos al personaje de Lou Ford, ayudante del sheriff y una persona que no levanta sospechas entre sus vecinos, que mantiene una relación con Amy Stanton, una chica de buena familia, con la que sin embargo no parece dispuesto a pasar el resto de sus días. Lou Ford es el narrador de la historia y como tal se nos presenta como un personaje de doble moral. Cae bien a los demás, porque en el fondo pasa desapercibido, o al menos lo intenta, aunque esconde un secreto desde su infancia, lo que él llama la enfermedad, que ya tuvo consecuencias cuando era niño, ya que el que se crió como un hermano suyo acabó en el reformatorio por un grave incidente del que Lou era el único y total responsable. La muerte accidental del que Lou consideraba su hermano en una obra propiedad del magnate local y el hecho de que éste ordenara a la oficina del sheriff el encargo de echar del pueblo a Joyce Lakeland, una mujer de dudosa moral que mantenía una relación con Elmer Conway, el hijo del magnate, acelerará los acontecimientos. Desde el momento en que Lou entra en contacto con Joyce, entre ellos surge una fuerte pasión, y ello dará lugar a que se despierte en Lou la "enfermedad", que creía controlada desde hacía tiempo, reviviendo sus instintos más salvajes. Lou juega a dos bandos en el amor, puesto que desde que vio a Joyce ambos sintieron una fuerte atracción sexual, y a pesar de eso no rompía su relación formal con Amy. Los celos, la confianza ciega que algunos tienen en el personaje protagonista, la venganza, el instinto primario de supervivencia o el simple hecho de creerse en poder de la verdad traerán graves consecuencias a todo aquel que tenga alguna relación de afecto con Lou Ford.

Asistimos como espectadores a una serie de hechos violentos que podemos llegar a entender aunque no los compartamos, ya que Lou va a ir contándonos poco a poco qué es lo que siente y por qué debe actuar de esa manera. La muerte violenta de Elmer Conway pondrá a su padre, el magnate Chester Conway al frente de una investigación que clama venganza y aunque nadie parece sospechar de Lou, una serie de deslices cometidos por éste irán cerrando el círculo en torno a su figura, aunque las personas más allegadas que no desconfían de sus actos acaben sufriendo consecuencias gravísimas por confiar en él. Creyendo que sus actos no son merecedores de castigo, sin sentir en ningún momento un ápice de culpa, Lou no dudará en quitar de su camino a todo aquel que de alguna manera perjudique sus intereses, y nosotros como lectores seremos partícipes de los pensamientos y actuaciones del asesino, gracias a la narración que de la historia se hace en boca del protagonista, de los asesinatos, de la investigación (en la que también participará Lou en calidad de su cargo como ayudante del sheriff), y de las sospechas que sobre él finalmente recaerán y de cómo el protagonista las enfrentará.

Estamos ante un libro no demasiado extenso, pero en el que se conjuga mucha acción, mucho diálogo y una historia muy bien narrada que sin duda no deja indiferente. Como me ha pasado otras muchas veces, me ha encantado acercarme a esta pequeña joya de la novela negra que estaba esperando turno en la estantería, y me han quedado ganas de repetir con el autor. Sé que "1280 almas", otra de sus obras más conocidas, tiene buenas críticas, así que intentaré buscarlo y dedicarle unas horas, porque estos libros se leen muy rápido y se disfrutan. Jim Thompson ha sabido plasmar en pocas páginas una auténtica historia de novela negra de lectura muy recomendable.

Al poco de terminar el libro tuve la suerte de ver una de las versiones cinematográficas que de él se han hecho, titulada en España "El demonio bajo la piel" (2010), dirigida por Michael Winterbottom, y protagonizada por Casey Affleck, Kate Hudson y Jessica Alba, y donde tiene un papel secundario Simon Baker, el protagonista de "El mentalista". Os dejo el enlace del tráiler por si alguien se anima a buscar la película:
https://www.youtube.com/watch?v=_LtaE2Y8xf8

Por último, y por si no os habéis animado a acercaros al libro, os dejo un pequeño fragmento de la historia narrada:
Nadie conseguiría detenerme.
De modo que el sábado 5 de abril de 1952, por la noche, poco antes de las nueve...
Pero antes tengo que contarles todavía un par de cosas más, supongo, y... y se las voy a contar. Quiero contarlas y lo haré, tal y como sucedió exactamente. No quiero que se tengan que imaginar ustedes los acontecimientos.
En muchos libros que he leído, el autor parece descarrilar, enloquece en cuanto llega al momento culminante. Empieza a olvidarse de los signos de puntuación, suelta todas las palabras de una vez y divaga acerca de estrellas que parpadean y que se sumergen en un profundo océano opaco. Y no hay forma de enterarse si el protagonista está encima de la chica o de una piedra. Creo que este tipo de manía pasa por tener un gran valor intelectual... Un montón de críticos lo pone por las nubes, y me he dado cuenta. Pero tal como yo lo veo, el escritor es un maldito perezoso que no sabe hacer las cosas bien. Yo seré lo que quieran, pero perezoso, no. Lo voy a contar todo.
Pero por orden.
Quiero que comprendan cómo sucedió. (Página 171)

Y vosotros, ¿no queréis saber qué sucede en este libro? Si tenéis oportunidad de acercaros a su lectura, no lo dudéis, porque se lee rápido y se disfruta. Yo tengo claro que repetiré con el autor, así que igual en un futuro espero que no muy lejano, otra de sus obras puede acabar reseñada en este blog.

Esta reseña participa en la #YincanaCriminal2017 en la casilla "La acción transcurre en cualquier continente, excepto el europeo".