viernes, 6 de abril de 2018

CUÍDATE DE MÍ. María Frisa.

De nuevo vuelvo a la carga con una reseña de un libro que hemos tenido el placer de leer simultáneamente en Twitter de la mano del grupo #SoyYincanera.

Datos del libro:

Título: Cuídate de mí
Autora: María Frisa
Editorial: Plaza&Janés
(Penguin Random House Grupo Editorial, S. A. U.)
Formato: Tapa dura con sobrecubierta
ISBN: 978-84-01-02081-0
Primera edición: febrero de 2018
480 páginas
P.V.P.: 18'90 €

Sinopsis (tomada de la página de la editorial):

《Dos de la madrugada. La chica tropieza al andar, ha bebido demasiado. Él la sigue a cierta distancia. Las calles están vacías, es difícil que la pierda de vista. Solo necesita encontrar el momento adecuado, un rincón oscuro. Al principio, quizá se asuste, tal vez grite. Pero luego todo irá bien. Él sabrá cuidar de ella esta noche...》

La subinspectora Berta Guallar y la inspectora Lara Samper trabajan en el Servicio de Atención a la Mujer de Zaragoza, una división de la Policía Nacional que se encarga de investigar los casos de delitos sexuales y de violencia de género.
Berta, tenaz y empática, casada y con hijos, tiene dificultades para conciliar su vida laboral con la familiar, pero ama su trabajo y pone todo su empeño y tesón en ayudar a mujeres que sufren violencia de género. Lara, una psicóloga perspicaz e independiente, ha tenido que enfrentarse a multitud de obstáculos y actitudes machistas para ascender en su profesión debido a su impresionante belleza, pero ha llegado hasta inspectora gracias a su inteligencia y compromiso.
Cuando su jefe, el comisario Millán, les muestra un vídeo en el que se ve el cadáver de un joven calcinado, ambas saben que se enfrentan al caso más difícil de su carrera. La víctima, Manuel Velasco, fue juzgado por haber violado a Noelia Abad, una adolescente que regresaba a su casa tras acudir a una fiesta con sus amigas. Velasco salió absuelto, por lo que es altamente probable que alguien se haya tomado la justicia por su mano.
Berta y Lara se enfrentan a un crimen en el que tendrán que poner a prueba toda su pericia y profesionalidad, no solo para encontrar al asesino sino para impedir que sus sentimientos contradictorios respecto a la naturaleza del delito se entrometan en su investigación. Todo mientras Berta sufre una campaña contra ella en internet por un caso de pederastia mal resuelto y Lara afronta un terrible secreto de su pasado que, de salir a la luz, podría dar al traste con su carrera policial.

Sobre la autora

María Frisa, licenciada en Psicología Clínica y en Trabajo Social, es autora de la serie "75 consejos", y su obra narrativa, de la que ha vendido más de 150.000 ejemplares, ha sido reconocida con más de 80 galardones nacionales e internacionales.
"Cuídate de mí" es una novela de intriga que se centra en la unidad especial de la Policía Nacional encargada de investigar los delitos de violencia contra la mujer y en la situación emocional de las víctimas. A partir de su experiencia como psicóloga y de las entrevistas que ha mantenido con profesionales que trabajan en este sector, María Frisa ha escrito una obra de ficción en la que reflexiona sobre los porqués de estos crímenes, sus consecuencias y las formas de combatirlos.
ⒸFotografía de la autora: Asís G. Ayerbe

Impresiones sobre el libro

Si algo tuve claro desde el momento en que conocí la existencia de "Cuídate de mí" es que el libro me iba a gustar. Cuando lo tuve en mis manos pude apreciar que aumentaba esa buena sensación que me había provocado el visionar su imagen en las redes sociales porque es una edición muy cuidada en tapa dura con sobrecubierta y los colores de la portada, en tonos negros y azules invitan a adentrarse en su interior. Pero no solo destaca la portada, y un título en letras blancas que puede ser entendido en un doble sentido, sino que principalmente destaca su interior, lo que cuenta entre sus páginas. Está claro que iba a gustarnos esta historia, porque si algo caracteriza al grupo de #SoyYincanera es que muchos de sus miembros disfrutamos con una buena novela de intriga, y esta lo es, y además María Frisa pone ante nuestros ojos una historia que por desgracia resulta cada vez más real, que nos acompaña en nuestro día a día como cabecera de muchos informativos, aunque por convertirse en algo más o menos cotidiano no dejará de repugnarnos; estoy hablando del maltrato en sus múltiples facetas, y eso es algo que encontramos a lo largo del libro.

María Frisa ha sabido crear dos personajes femeninos muy bien diferenciados que trabajan en el Servicio de Atención a la Mujer de Zaragoza, una división de la Policía Nacional encargada de investigar los casos de delitos sexuales y de violencia de género. Ya solo con esto podríamos tener una historia bien montada, porque por desgracia son muchos los casos más a menos actuales candidatos a aparecer en las páginas de este libro, pero lo que encontramos es una historia muy bien hilvanada que cuenta con un inicio impactante que deja al lector clavado ante las páginas del libro, deseoso de avanzar en su lectura.

¡No me diréis que el inicio no es impactante!
La historia arranca el viernes, 10 de junio de 2013, concluyendo el domingo 26 de junio. En poco más de dos semanas se va a desarrollar una investigación que parte con la aparición de un cadáver calcinado en las fiestas medievales de una localidad zaragozana. De la investigación del caso se van a encargar la subinspectora Berta Guallar y la inspectora Lara Samper, porque la víctima, un joven llamado Manuel Velasco, era un "viejo" conocido de las protagonistas, que había sido juzgado como presunto violador de Noelia Abad, una adolescente que sufrió abusos sexuales cuando regresaba a casa tras salir de una fiesta. Temas complicados serán tratados en la historia, y la ciudad de Zaragoza y alrededores servirán de escenario a la trama, porque si algo tiene "Cuídate de mí" es que la autora ha sabido combinar varios temas y ponerlos en boca de las protagonistas, porque en el libro se van alternando capítulos protagonizados por Berta y Lara de forma alternativa, de manera que el lector puede acercarse a la historia manejando dos puntos de vista diferentes, de dos personas muy dispares, que no siempre afrontan del mismo modo los diferentes problemas que se plantean a lo largo de la trama. Además de resultar un paseo por Zaragoza y alrededores, visitando los diferentes escenarios y hablando sobre algún que otro monumento importante de la ciudad, María Frisa ha echado mano del humor, y con una característica pregunta que pone en boca de Lara para destacar sobre aquellos que tiene a su cargo, nos cuenta a lo largo del libro cómo murieron algunos personajes importantes:
"¿Sabes cómo murió...?" es la frase de cabecera de Lara, y algo que le sirve para alejar a aquellos  con los que prefiere mantener distancias. Debo reconocer que me ha gustado el empleo de este recurso en el texto, y yo misma he buscado información en internet sobre el momento del fallecimiento de estos personajes citados en el libro. He disfrutado con este pequeño toque de humor, y considero que he aprendido, y eso es algo que se agradece.
Pero no solo encontramos esos pequeños toques de humor, y ese paseo por Zaragoza y alrededores, que personalmente ha hecho que me entren ganas de visitar de nuevo esa ciudad, sino que el libro sirve como aliciente para remover conciencias, porque trata, como se ha indicado más arriba, temas de plena actualidad que por desgracia están a la orden del día.

La investigación del asesinato de Manuel Velasco, antes presunto verdugo, ahora víctima, será el tema principal del libro, pero esta investigación vendrá acompañada de dos tramas secundarias que tienen como principales protagonistas a las investigadoras encargadas del caso. Por un lado Lara Samper, que arrastra un pasado que pesa sobre ella y que tiene relación con su trabajo en la comisaría de Barcelona de donde procedía, y por otro Berta Guallar, que está siendo objeto de un escarnio público orquestado por un presunto pederasta que la acusa de haber ejercido violencia contra él en el momento de su detención. El secreto que esconde Lara, una mujer independiente nada afín a establecer lazos personales con aquellos con los que trabaja, y el mal momento profesional por el que está pasando Berta, que acaba afectando también a su vida personal (además de policía, Berta es madre y esposa) conformarán estas dos tramas secundarias que podemos encontrar a lo largo del libro y que dan pie a tratar de temas como los abusos sexuales, la violencia de género, el miedo en sus múltiples facetas, el acoso, la pederastia... temas que son tratados desde el punto de vista de víctimas y familiares, pero también desde el de las personas encargadas de la investigación de esos delitos.
"La subinspectora Berta Guallar había aprendido a temer a la luna llena. Y a las tormentas. Su influjo despertaba la parte instintiva y atávica que duerme en todo ser humano; exaltaba a los maníacos, enardecía a los maltratadores, hacía que se sintieran poderosos e invulnerables. También desestabilizaba a los melancólicos y a los depresivos". (Página 14)
"La gente de la calle (...) desconoce el oficio de policía y creen que consiste en persecuciones a mucha velocidad, patrullar, cachear y empuñar un arma mientras tu compañero te cubre. No obstante, el ochenta y cinco por ciento del tiempo lo empleamos en hablar con víctimas, testigos, familiares, amigos. Y en atender el teléfono".
La historia parte con la aparición de un cadáver y traerá consigo la investigación de qué ocurrió y quién ha sido el responsable de esa muerte, produciéndose un hecho curioso: el que parecía responsable de un delito de tipo sexual acaba siendo una víctima, y las investigadoras que habían tenido que trabajar para esclarecer hechos pasados tendrán ahora que luchar para descubrir el porqué de su muerte. Esto llevará a tratar con el entorno del fallecido, amigos y enemigos, y familiares de la víctima de violación que podrían tener un motivo para acabar con la vida de este joven. Se va a producir un dualismo entre las investigadoras: Lara estará dispuesta a descubrir al culpable de la muerte ante todo;  Berta, que cree que la muerte de Manuel ha sido algo así como un castigo divino, tendrá que luchar contra sus propias creencias y anteponer su trabajo como policía a los sentimientos que realmente le han provocado la muerte de Manuel.
"... para los familiares el recuerdo de esa vida que deja el cadáver, mantener la dignidad, ocultar las indiscreciones que cometieron y que a ellos no les dio tiempo de cubrir, es primordial porque de su muerto ya solo quedará el recuerdo. Ese recuerdo."
La historia no es excesivamente rápida, no puede ser considerada como un thriller, pero el hecho de que esté alternando capítulos cortos expuestos desde el punto de vista de las dos protagonistas hace que quieras avanzar en la trama. Como lectores asistimos a una investigación pormenorizada, que parte de entrevistas a unos y otros sospechosos, tratando de acotar posibilidades, y así asistimos a la rabia y frustración de una madre que ha perdido un hijo, de otra que ve cómo la vida de su hija se ha roto desde el momento que decidió acudir a una fiesta, de un hermano que siente rabia por lo que le pasó a su familiar... La forma que María Frisa tiene de alternar los distintos temas es digno de mención: nos acerca a problemas muy importantes que se dan en la sociedad actual en la que vivimos, nos acerca al dolor de víctimas y familiares, pero no incide en ellos, no se regodea en la forma de contarlos. Es cierto que remueve conciencias sociales, y son muchas las frases que en el grupo hemos anotado sobre estos temas, pero no hace hincapié en el regodeo, las plantea para que seamos nosotros los que reflexionemos sobre las distintas situaciones que plantea, y lo consigue. De hecho, se ha incidido mucho sobre la culpa, y esas son frases que muchos de los que hemos participado en la lectura simultánea hemos recogido:
"... no importaba ni la edad de la víctima ni las circunstancias; siempre aparecía la culpa empozoñándolo todo. La tendencia a responsabilizarse de lo ocurrido, a sentir que, en parte, se lo merecían".
 "Lo peor resultaba contemplar una y otra vez con qué facilidad cargaban los maltratadores a sus víctimas con las piedras de la culpa y de la responsabilidad hasta hundirlas bajo su peso. Esas heridas, sobre las que el forense por mucho que examinara no podía realizar un peritaje ni recoger muestras para el juez, eran las que tardaban en cicatrizar. O no lo hacían nunca".
Estamos ante una historia que parte con un inicio espectacular, una investigación muy bien llevada desde dos puntos de vista distintos, unas subtramas que afectan a las dos protagonistas y que dan pie a hablar de una serie de temas de actualidad que remueven las conciencias de los lectores que estamos al otro lado de las páginas, un doble sentido en la investigación teniendo en cuenta que el que antes había sido investigado como presunto autor de un delito pasa ahora a ser víctima y como tal debe contar con el respeto y el trabajo de las que antes lo habían estado acusando, una historia que habla de la relación con las víctimas y sus familias, de la propia relación personal que tienen las protagonistas con sus compañeros de trabajo y con sus propias familias... Estamos ante un libro de fácil lectura, que trata temas muy duros pero sin incidir demasiado en esa dureza contando detalles escabrosos de los que huye, escrito con un lenguaje muy claro, con una trama muy bien llevada que mantiene la intriga tanto de quién es el responsable de la muerte que se produce al inicio del libro como de cómo va a evolucionar la vida de las protagonistas, que estoy segura será digna de una continuación (está claro que los lectores nos hemos quedado con ganas de saber qué pasará con ellas en un futuro), así como intentar descubrir cuál es el secreto que acompaña a Lara a lo largo de toda la trama.

Y si no nos atrae una historia de intriga muy bien contada, que avanza rápidamente entre nuestras manos, un acercamiento a temas muy candentes que se dan hoy en día de una manera demasiado habitual, nos espera una sorpresa final, la forma que ha usado María Frisa para acabar con esta historia, que sin duda personalmente no esperaba, y que ha resultado un mazazo a mi conciencia, un final inesperado que para nada podía haber imaginado, y que si queréis disfrutar merece la pena ser leído en su momento justo (nada de hacer trampas y acudir a las últimas páginas antes de tiempo para rematar la trama).

Es un libro que sin duda he disfrutado, porque me ha removido por dentro, he conocido a dos personajes a los que no me importaría seguir la pista, me ha sorprendido gratamente el final y la novela ha volado entre mis manos. ¿La recomendaría? Por supuesto, porque sin duda supone un soplo de aire fresco, un acercamiento al mundo policíaco desde el punto de vista de dos mujeres, que no es algo demasiado común hoy en día, un acercamiento a temas reales que nos están bombardeando en la actualidad y que necesitan ser narrados para que lleguen a todos, y una trama muy bien llevada escrita con un lenguaje claro, que facilita la lectura, y lo más interesante y que más he disfrutado, porque me ha dejado clavada en el asiento mientras la concluía, el final, que me ha sorprendido para bien, no por su conclusión, sino por lo inesperado. Como buena novela de intriga, "Cuídate de mí" ha sabido llevar la intriga hasta el final, y eso es algo que agradezco a la autora sin duda.

Si hay que buscar un punto negativo, el consabido "novela negra del año" que las editoriales tienen la manía de poner en la contraportada de los libros. No es nada que sea achacable a la autora, que sin duda ha escrito una novela de diez, pero considero que una novela sea considerada en marzo la "novela negra del año" no es algo que "Cuídate de mí" necesite para ser vendida. Estamos ante una buena historia que se vende por sí sola, sin necesidad de echar mano de coletillas muy repetidas por las distintas editoriales a lo largo de todos los años. Este es mi único "pero", y como he dicho, no habría que achacarlo ni a la autora ni a su historia, que realmente merece la pena que sea leída.

En definitiva, un libro muy recomendable con el que sin duda he disfrutado, y me consta que el resto del grupo #SoyYincanera lo han hecho también. Si queréis saber cómo se dio la lectura, no tenéis más que buscar esta etiqueta en twitter. Nosotros nos leemos en la próxima simultánea.

viernes, 23 de marzo de 2018

"El color de la luz", de Marta Quintín.

De nuevo volvemos a la carga con las reseñas de la iniciativa #SoyYincanera, que estamos desarrollando en twitter unos "locos" que amamos la literatura y disfrutamos comentando buenos libros entre todos. En esta ocasión traigo a mi página virtual la reseña de "El color de la luz", un libro publicado por Suma de Letras y que ha dado mucho juego a la iniciativa, y así lo habréis visto si habéis tenido la oportunidad de seguirnos en la citada red social bajo la mencionada etiqueta de #SoyYincanera y #ElColorDeLaLuz.

Sin más, vamos con los datos del libro:

Título: El color de la luz
Autora: Marta Quintín
Editorial: Suma de Letras
ISBN: 978-84-9129-028-5
Primera edición: febrero de 2018
Formato: Rústica con solapas
432 páginas
P.V.P.: 17'90€

Sinopsis (trasera del libro)
Blanca Luz Miranda es una empresaria de éxito. Su objetivo: amasar una gran fortuna para comprar arte. La adquisición, en una subasta de Nueva York, de uno de los cuadros más inquietantes del pintor Martín Pendragón cumplirá el sueño de esta anciana de ojos enigmáticos. En esa misma sala una periodista observa la escena con interés, está convencida de que tras ese pago millonario se esconde un secreto y hará todo lo posible por descubrirlo. Lo que no sabe es que será Blanca Luz quien decida cómo se escribe su historia.

Marta Quintín construye con maestría una novela que explora diversos tiempos y lugares (España, la Guerra Civil, el París artístico de los años veinte, Nueva York...) y plantea una historia de amor descarnado, imposible por la propia naturaleza humana, por la inseguridad, el miedo; por la incapacidad de reconocer que tal vez el error fue no amar. Una novela llena de matices, veladuras, fricciones, secretos, que nos descubre que toda obra de arte esconde una historia que puede redimirnos.

Datos sobre la autora
Marta Quintín nació en Zaragoza un 6 del 6 del 89 y cuando tenía cuatro años la subieron a una mesita de su clase de párvulos para que les contara a los demás niños una historia de su elección. Eligió la de Cenicienta. Desde entonces lo único que recuerdo del resto de su vida es haber contado unas cuantas más. Como aquellas con las que ganó varias veces el premio Tomás Seral y Casas de relato corto o las que ha recogido como periodista en la agencia EFE, la Cadena Ser y la NASA española, o esa otra que se llama Dime una palabra y que es su primera novela publicada al calor de los rascacielos de Nueva York. La historia más reciente de todas las que ha contado es El color de la luz. El resto están por venir.
Foto de la autora (cedida por ella misma), tomada de la página de Me gusta leer.


Impresiones sobre el libro

Cuando en #SoyYincanera nos propusieron la lectura del libro de Marta Quintín reconozco que no sabía muy bien qué iba a encontrar entre sus páginas, pero lo que sí tenía claro era que se ponía delante de nuestros ojos un caramelito que destacaba principalmente por una portada preciosa que abría todo un abanico de posibilidades y una historia que sin dudarlo resultaba atrayente, no porque se tratara de una historia de amor, sino por el hecho de que ese amor que parece que el libro iba a relatar se perpetuaba a lo largo de un amplio espacio de tiempo, llevando a los protagonistas a pasar por una ciudad indeterminada del norte de España en los primeros años del siglo XX, el París de los años veinte, la Guerra Civil española, el París de la Segunda Guerra Mundial y el Nueva York algo más actual (década de los ochenta del siglo XX), todo ello aderezado con un canto al mundo del arte, y lo que es más importante, y esto es mérito de la autora, con un lenguaje muy cultivado que a pesar de lo complicado que puede resultar en un primer momento, hace que disfrutes con la trama y te den ganas de continuar la historia, porque si hay que decir algo de este libro es que, a pesar de las muchas descripciones que en él aparecen, y del alto grado de vocabulario que maneja la autora, las páginas vuelan entre nuestras manos, y eso es mérito de aquella que ha ideado la trama; hay que reconocer que la autora ha sabido llevar al lector entre las páginas sin que en ningún momento se pierda el interés por la historia, porque queríamos saber en qué quedaba una relación que los protagonistas inician desde muy jóvenes y el motivo que hace que la vida de cada uno de ellos transcurra por caminos totalmente separados.

"El color de la luz" nos presenta el personaje de Martín Pendragón, un chico de origen humilde que destaca por sus dotes en el mundo del arte, aunque no se ve respaldado ni por su padre, que no ve en su vocación un futuro para ganar dinero, ni por su madre, que acata la opinión de su marido. Un encuentro casual con don Francisco Miranda, pintor y profesor de arte, al que dibuja un plano de una de las calles de la ciudad donde vive, pone a Martín en el camino adecuado para encaminar su vocación, porque Francisco Miranda se ofrece a dar clases gratuitas al joven, que a partir de ahí acude a la academia del profesor y allí conoce a los que serán sus dos compañeros de estudio, José María Casabella (Chema), con el que entablará una amistad que perdurará a lo largo de los años, y Eduardo Izquierdo, que también formará parte del futuro del protagonista. En la academia también conocerá a las dos hijas de su profesor, es especial a Blanca Luz Miranda, la otra protagonista clave del relato y que será la luz que guíe la obra de Martín a partir del momento de conocerse. La relación que se establece entre el joven pintor y Blanca Luz serán el eje de la historia, y en torno a este tira y afloja que se produce entre ellos girará la obra, pero no se queda en una simple historia de amor, sino que sirve de excusa para realizar un paseo por una parte importante de la historia del siglo XX europeo, aunque no estamos ante una novela histórica, si es esto lo que os asusta; resulta más bien un paseo por aspectos puntuales de la historia europea de ese siglo, desde los estragos que la guerra civil provoca haciendo que mucha gente se arruine y se vea obligada a exiliarse buscando una vida mejor, la ocupación nazi de París y las consecuencias que ésta provoca en el mundo del arte (fueron muchas las obras expoliadas y destruidas por los nazis porque no las consideraban dignas), el París bohemio donde se iniciaron muchos artistas allá por los años veinte; de la mano de Martín Pendragón asistiremos como un ocupante más a La "Ruche" en París, una especie de comuna para artistas creada por el escultor Alfred Boucher, que servirá de fuente de inspiración a Martín para formarse como artista y triunfar en aquello que domina. "El color de la luz" resulta un camino adecuado para disfrutar de una época y envolverse en el mundo del arte, porque un cuadro será el protagonista principal de la historia y el color y la luz estarán presentes a lo largo de toda la trama. La mezcla de personajes reales (algunos de ellos los pintores y escultores con los que Martín coincide en La Ruche) con personajes ficticios muy bien perfilados, hacen de esta novela un título a tener en cuenta.

El libro se inicia en 1982 con una subasta en una sala de exposiciones en Nueva York, y el protagonista es un cuadro que tendrá gran importancia a lo largo de la trama desarrollada en el libro, por el que una anciana llega a pagar una cantidad desorbitante de dinero. Ese "conseguir el cuadro por todos los medios" llama la atención de una joven periodista que se encontraba allí cubriendo el evento y será su instinto el que le diga que detrás de esa cifra millonaria pagada por esa anciana tiene que haber una gran historia, y hará todo lo posible por conseguir respuestas a la gran pregunta que se plantea: ¿Qué motivo puede llevar a alguien a deshacerse de tanto dinero para adquirir un cuadro?

La periodista, de la que no conoceremos el nombre en ningún momento, hará todo lo posible por contactar con la anciana, una excéntrica mujer que ha triunfado en el mundo de la moda y cuya única meta en la vida ha sido conseguir dinero para comprar arte. Esta anciana no es otra que Blanca Luz Miranda, ya octogenaria, y las conversaciones que mantiene con la periodista servirán de pie para que el lector conozca la vida y milagros de un pintor consagrado, gracias a los recuerdos que de él conserva la que fue una figura importante en su vida; los recuerdos de Blanca Luz y unas cartas que ésta conserva escritas por Martín a su mejor amigo, Chema, sirven de excusa para reconstruir una historia que se desarrolla a lo largo de casi un siglo y que tiene como protagonistas principales a estos personajes que mantienen una relación desde una temprana edad; el tira y afloja entre ellos, un amor imposible por las circunstancias por las que pasa cada uno de los protagonistas, un querer y no poder, serán reflejados de forma sublime en el libro. Lo que empieza como una amor juvenil, con la pasión propia de los adolescentes, que tienen que luchar entre vivir como pareja o triunfar en el mundo del arte (Blanca Luz como musa de Martín; Martín como pintor que se está formando), las dificultades que pone el propio padre de Blanca Luz, ofreciendo a Martín la posibilidad de viajar a París para formarse como pintor y dejar la puerta abierta a su posible triunfo en el mundo del arte... acabará siendo un amor al recuerdo, a lo que pudo ser y no fue, un viaje por el pasado revivido en la mente de la protagonista, que contará con la pasión que la periodista elegida para narrar su historia y la del cuadro con el que empieza la trama pone en la investigación de una época que ella, y en el mismo sentido el propio lector, acabaremos conociendo en los más mínimos detalles, y todo ello aderezado con un lenguaje muy culto, pero que no complica para nada la trama; contrariamente a lo que pueda pensarse, este vocabulario del que hace uso Marta Quintín en su novela no tiran para atrás a la hora de acercarse a la historia, sino que dan ganas de quitarse el sombrero (si lo lleváramos) ante el vocabulario que la autora emplea, que va variando según sea puesto en boca de uno u otro de los protagonistas.

Reconozco que no quería contar demasiado del libro, porque pienso que es una historia que merece la pena, que merece ser leída, que no puede enmarcarse como novela histórica y tampoco como novela romántica, y con la que personalmente he disfrutado, hasta tal punto que tengo claro que voy a seguirle la pista a esta autora, que pese a la juventud que tiene, demuestra que es capaz de urdir una historia que realmente ha merecido la pena conocer y que sin duda yo recomiendo, y que hemos disfrutado mucho en el grupo de #SoyYincanera, puesto que si este libro tiene algo es el contenido, y son muchas las citas y frases que hemos resaltado del libro, y eso es algo digno de ser resaltado. Si tenéis oportunidad de acercaros a la historia que aquí os traigo hoy, no lo dudéis, porque encontraréis un elenco de personajes principales y secundarios dignos de seguirles la pista y con los que un lector interesado seguro que disfruta, a pesar de que los capítulos del libro son algo extensos, y pese a que no abundan los diálogos, aunque eso es algo que no perjudica para nada la historia y es un punto a favor de la autora el que sea una historia creíble y muy bien escrita.

Hemos destacado muchas frases del libro, yo os dejo con algunas que colgué en twitter, aunque ya digo que se pueden recuperar muchas, porque el libro lo merece:
"A todas las personas que conocemos a lo largo de nuestra vida, las veremos en algún momento por última vez. La ventaja con la que jugamos es que, en la mayoría de los casos, ignoramos que no habrá una próxima".
 "Yo concibo que el amor es algo que, una vez que nace, no se muere nunca. O así debería ser. Y si no lo es, si el amor está condenado a nacer con el germen de la muerte, ¿qué sentido tiene empezarlo jurándonos mutuamente esos para siempre que por anticipado sabemos que se acabarán tarde o temprano?"
"Los años habían conseguido que ya supiera aquella verdad que era a la vez la más reconfortante y la más triste de todas: que, aunque sea sin la persona a la que más has querido, la vida está diseñada para pasar al siguiente capítulo. Sin rasgarse las vestiduras más de lo debido".
"... Por fortuna o por desgracia, los años habían conseguido que ya supiera aquella verdad que era a la vez la más reconfortante y la más triste de todas: que, aunque sea sin la persona a la que más has querido, la vida está diseñada para pasar al siguiente capítulo, sin rasgarse las vestiduras más de lo debido".
Si alguien está interesado en saber cómo ha evolucionado esta lectura en twitter no tiene más que acceder a las etiquetas #ElColorDeLaLuz y #SoyYincanera para saber qué impresiones nos ha suscitado a los que hemos podido disfrutar de esta lectura. Espero haber podido convenceros de que es un libro que merece la pena leer y que disfrutaremos de una buena historia narrada con un vocabulario muy cuidado y que a lo largo de sus páginas descubriremos qué sentido tiene la luz y el color, muy presentes a lo largo de toda la trama. La novela es sin duda un buen punto de partida para seguir la obra de su autora, y es algo que ya tengo apuntado en mi agenda particular, ante futuras publicaciones; sin duda, habrá que seguirle la pista.

¿Qué me decís, os animáis a entrar de lleno en esta historia? No os arrepentiréis.  

viernes, 9 de marzo de 2018

LA SEMILLA DE LA BRUJA. Margaret Atwood.

Continuamos con las reseñas de las lecturas simultáneas que desde el grupo de #SoyYincanera se están llevando a cabo por twitter, y hoy traigo a mi pequeño rincón el que ha sido mi primer acercamiento a la obra de Margaret Atwood, aprovechando un homenaje que se está llevando a cabo por varios autores a la figura de William Shakespeare. Sin más, os voy a dar mis impresiones sobre el libro que hemos leído, "La semilla de la bruja", que intenta ser un homenaje a "La tempestad", una obra que no conocía del autor británico al que se pretende homenajear.

Sin más, vamos con los datos del libro:
Título: La semilla de la bruja
Título original: Hag-Seed
Autora: Margaret Atwood
Traducción: Miguel Temprano García
Editorial: Lumen
(Penguin Random House Grupo Editorial)
Formato: Tapa blanda con solapas
Primera edición: enero de 2018
Segunda reimpresión: enero de 2018
ISBN: 978-84-264-0440-4
336 páginas.

Sinopsis (trasera del libro)
Es un lunes cualquiera de enero, y Felix pasa el control de seguridad para acceder al centro correccional de Fletcher. Los guardias lo miran con simpatía y benevolencia; para ellos, ese hombre solo es el señor Duke, un cincuentón que en sus ratos libres se dedica a organizar funciones de teatro con los reclusos. El autor elegido siempre es Shakespeare, y este año el profesor les propone La tempestad.
Felix accede sin problemas al recinto de la cárcel, llevando consigo algo muy peligroso pero imposible de detectar por un escáner: son las palabras, aún vivas, robustas, sonoras, de una obra en que la venganza viaja a través del tiempo y se instala en el presente. Ensayo tras ensayo, los actores convierten la obra en un asunto muy personal. Ahí descubren algo de sí mismos que no sabían, pero hay más: Felix, ese profesor terco y a veces aburrido, el día del estreno de la obra también podrá vengarse de quien le arruinó en el pasado.
La fuerza de las palabras: en eso confía Margaret Atwood al entregarnos La semilla de la Bruja, que nos invita a creer en el poder de la buena literatura para redefinir nuestro destino.
"Cuando eres joven, crees que todo es posible. Crees que puedes deshacerte de cosas y personas, y aún no sabes bien que tienen la mala costumbre de volver." (Margaret Atwood).
Datos sobre la autora.
Margaret Atwood. Nacida en 1939 en Ottawa y licenciada en la Universidad de Toronto, es una de las escritoras más prestigiosas del panorama internacional. En 2008 fue galardonada con el Premio Príncipe de Asturias de las Letras y su nombre ha aparecido a menudo en la lista de candidatos al Premio Nobel. Tiene en su haber más de treinta volúmenes de poesía, numerosas colecciones de cuentos y quince novelas, entre las que destacan Nada se acaba (1979), que Lumen publicó en 2015, El cuento de la criada (1983), recientemente adaptada a la televisión en una serie de mucho éxito, La novia ladrona (1994), Alias Grace (1996), El asesino ciego -que en 2000 ganó el prestigioso Booker Prize-, la colección de ensayos titulada La maldición de Eva y los volúmenes de cuentos Érase una vez y Un día es un día, publicados por Lumen.
La semilla de la bruja es la novela más reciente de la autora y forma parte de un ambicioso proyecto que se propone recrear las obras de Shakespeare, en el que participan Anne Tyler, Jeanette Winterson, Jo Nesbo y Tracy Chevalier, entre otros nombres conocidos. Atwood eligió La tempestad, y así nació La Semilla de la Bruja, una espléndida puesta al día de un clásico universal.
Fotografía de la autora: George Whiteside

Impresiones sobre el libro

Debo reconocer que no sabía a qué me iba a enfrentar a la hora de afrontar la lectura del libro, porque debo de ser una de las pocas personas que no ha leído "El cuento de la criada" y tampoco he tenido el placer de acercarme a su versión televisiva, pero el hecho de que fuera una adaptación de una obra de Shakespeare dentro de un proyecto que están llevando a cabo varios autores conocidos, ha sido un punto a su favor a la hora de afrontarla. Eso, y la sinopsis del libro, que habla de "venganza", y bien es sabido que a los lectores de novela de intriga nos encantan las venganzas y las tramas que se desarrollan para que estas se lleven a cabo. Además, por si esto fuera poco, las primeras páginas del libro, que se desarrollan el 13 de marzo de 2013, a modo de prólogo, ponen al lector ante unos disparos que se producen durante la representación de una obra; venganza y disparos son un buen aliciente para seguir leyendo, y si lo hacemos, vamos a poder disfrutar de una historia que toma como base una obra antigua y que la autora consigue adaptar de una forma notable. ¿Problema de esto? A mí particularmente me ha pasado, no conocía la obra original que Margaret Atwood trata de adaptar y quizá me ha costado un poco disfrutar al 100% de la trama, pero debo reconocer que la autora lo ha puesto fácil, a la hora de meter al lector en situación. Ahora bien, si queréis un consejo, recomiendo leer la obra original (aunque personalmente solo he podido leer algo más de la mitad a pesar de tratarse de una obra corta), de la que podemos encontrar una versión gratuita en la página de Amazon), o bien leer el final del libro, porque la propia autora hace un resumen de la obra original, y esto puede ayudar a entender mejor la trama. De todas formas yo no seguí ese consejo y he disfrutado de la lectura, aunque quizá me esperara otra cosa de ella, y ya os contaré el motivo.


Margaret Atwood nos presenta en "La semilla de la bruja" a Felix Phillips, director del Festival Makeshiweg en Ontario, encargado todos los años de las representaciones de las obras de Shakespeare y especialista en el tema, muy válido en lo profesional, aunque con unas ideas un tanto alejadas de la ortodoxia a la hora de llevar a cabo la representación de las obras que pone en cartel, y que arrastra un duelo personal tras el fallecimiento de su mujer Nadia, y poco tiempo más tarde de su hija Miranda, con solo tres años de edad, víctima de una meningitis. Enfrascado en la próxima representación de la que sería su adaptación más personal de "La tempestad", y abatido por la muerte prematura de sus seres queridos, especialmente de la pequeña Miranda, no ve la puñalada trapera que Tony, su socio y colaborador, le da, apartándolo de la representación, del festival, y hundiendo su categoría como director. Tony acabará sustituyendo a Felix al frente del festival y el antiguo responsable del mismo pasará al olvido, alejándose de todo lo conocido y aislándose del mundo en una cabaña perdida durante mucho tiempo, acompañado únicamente por la presencia de Miranda. Este aislamiento es posible hasta cierto punto, porque Felix necesita volver a trabajar para sobrevivir, y así poder llevar a cabo una venganza que sigue teniendo en mente desde el momento en que fue traicionado por su amigo y socio. La fortuna hará que entre en contacto con Estelle, responsable del programa de alfabetización de presos del ministerio de Justicia, que busca a alguien para que se encargue de este tema con los presos del correccional Fletcher. Aunque Estelle es una ferviente admiradora del trabajo de Felix, al que ha seguido durante muchos años en su labor al frente del festival del que era director, decide mantener en secreto su identidad, y acepta que Felix se presente al nuevo trabajo como el señor Duke, un hombre con mucho tiempo libre dispuesto a enseñar su arte a unos presos que no todos creen que se merezcan esas benevolencias.

El señor Duke entra a desarrollar su labor en el correccional, y con él empieza a trabajar un grupo de reclusos interesados en mejorar sus condiciones de vida o en al menos cambiar un poco su rutina. La posibilidad de representar de nuevo "La tempestad", y ante los ojos de dos de las personas que más daño han hecho a Felix en su vida, su socio Tony, ahora metido en política y el responsable de cultura, un viejo enemigo al que culpa de sus males, dan alas a Felix para querer desarrollar la tan esperada venganza. Es en esta fase de la historia donde más disfruta el lector, porque la autora ha sabido meternos en la trama, haciendo que disfrutemos de los preparativos de la obra y queriendo que la venganza del protagonista llegue a buen puerto. Como buen director, Felix plantea la obra y la posibilidad a los presos de que sean ellos los que elijan el papel que quieren protagonizar, aunque sea él el que en última instancia haga el reparto de papeles en la obra, porque como buen director conseguirá que los reclusos acaben aceptando el papel que él mismo le ha reservado, y que puede responder mejor a su venganza. He disfrutado con el montaje de la obra, con la lectura de la misma por parte de los reclusos, con el hecho de que durante los ensayos y trabajos previos a a representación los presos tengan prohibido decir palabrotas, fuera de una lista que previamente han pactado y escogido por todos entre las que se nombran en la obra que van a representar. Salirse del guion marcado por esta lista supone puntos negativos de sanción, que descuentan la nota final, porque los reclusos no solo van a representar la obra, comentándola previamente en las clases con el señor Duke, sino que van a imaginar un futuro para cada uno de los personajes que aparecen en la historia y tras esto obtendrán una valoración final del director de escena.

Es en esta parte de la obra en la que yo más he disfrutado como lectora. Reconozco que no sabía muy bien a qué iba a enfrentarme con la lectura de "La semilla de la bruja". Me pareció interesante, como he comentado más arriba, que una serie de autores de renombre fueran a hacer un homenaje a Shakespeare, y teniendo en cuenta que personalmente no he leído demasiado de este autor, porque en muchos casos me he quedado con la versión cinematográfica o televisiva que de su obra se ha hecho, un acercamiento a "La tempestad" podría resultar interesante, y parto de la base de que la autora ha sabido combinar muy bien el montaje de la obra que va a desarrollarse en época actual, con venganza incluida, con el desarrollo de la trama tal y como la imaginó Shakespeare (leyendo las últimas páginas del libro entiendes este desarrollo mucho mejor, de ahí el consejo que daba más arriba).

¿Qué es lo que más me ha "chirriado" de la historia? Que conste que esta es una apreciación mía, y tiene que ver con las expectativas. Ya he dicho más arriba que a los lectores de novela de intriga nos gusta la unión de venganza y todo lo que se trama para que esta se lleve a cabo; si además, en las primeras páginas se nombran los disparos, la imaginación vuela, y quizá en este sentido esperaba algo más del libro, pero siempre teniendo en cuenta que no había leído la obra original y que yo me había formado mi propia película de la trama. Una vez concluida la lectura, y analizando cómo se desarrolla la obra, cómo queda representado cada uno de los personajes, incluidos los reclusos que van a ofrecerse a participar en la representación, una joven actriz, Anne-Marie, que iba a hacer de Miranda en la representación que Felix no pudo llevar a cabo en el festival, y el propio Felix, dispuesto a representar el papel de Próspero, y como actúan los destinatarios de la venganza de Felix, a imagen y semejanza de la forma de hacerlo los personajes en la obra original, comprendes que la autora ha sabido desarrollar de forma perfecta el homenaje que ha querido ofrecer al escritor inglés, y que se disfruta con el resultado, tanto con la historia narrada como con el lenguaje utilizado por los protagonistas, diferente tanto dentro como fuera de escena, y aunque a alguien no pueda gustar, queda en la obra un punto de locura centrado en la figura de Felix y una presencia que aparece a lo largo de toda la obra, que tendrá importancia tanto en la obra original como en el homenaje que de ella se quiere hacer. Os recomiendo que os animéis a acercaros al libro y conocer así al personaje de Miranda, porque tanto la actual como la de la obra tienen mucho que decir en la historia.

Una lectura recomendable, a la que conviene acercarse conociendo algo más de la obra original, que hay que disfrutar poco a poco, sin esperar demasiado a cambio, pero sobre todo sin querer que sea otra cosa que previamente hemos imaginado. Reconozco que si he tenido algún problema con este libro, aunque prometo que he disfrutado con su lectura, es pensar que la venganza iba a ser parte muy importante en la trama, y el centro de la misma; creo que pensé que estaba ante una novela negra y no ante un clásico que merece ser leído, y tengo claro que si hubiera leído la obra original antes de lanzarme a la lectura de "La semilla de la bruja" lo hubiera disfrutado más, especialmente porque hubiera comprendido mejor las "cárceles" de las que se habla en la historia, y a la que tiene que enfrentarse cada personaje, tanto en la obra original como en la adaptación.

Estamos ante un libro para leer poco a poco, disfrutando del lenguaje empleado y que consigue que entren ganas de leer la obra original en la que está basada, y eso es merito de la prosa empleada por la autora, que ha despertado, al menos en mí lo ha hecho, las ganas de adentrarse en la obra del escritor británico homenajeado.

Os dejo con un fragmento del libro:
"... Tal vez los ojos de Anne-Marie no estén tan abiertos por la inocencia. Puede que sea temor. Por un instante ve a Próspero con los ojos de Miranda, una Miranda petrificada que de pronto ha comprendido que su adorado padre es un loco de remate, y además un paranoico. Cree que ella duerme mientras habla en voz alta con alguien que no está allí, pero lo ha oído y le asusta. Dice que puede mandar en los espíritus, causar tormentas, arrancar  árboles de raíz, abrir las tumbas y hacer que los muertos anden, pero ¿qué es eso en la vida real? Pura locura. La pobre chica está atrapada en la mitad del océano con un ceporro que rebosa testosterona y quiere violarla, y un padre anciano que está totalmente chiflado. No es raro que se eche en brazos del primer joven con aspecto cuerdo que se cruza en su camino. "¡Sácame de aquí!", eso es lo que le está diciendo en realidad a Fernando, ¿no?"
Ha sido una buena aproximación, así que no descarto leer de nuevo otra de estas adaptaciones recientes si hay posibilidad de que caigan en mis manos, eso sí, leyendo, en la medida de lo posible, la obra original en la que están basadas.

¡Nos leemos!

sábado, 17 de febrero de 2018

LENA. Daniel Vázquez Sallés.

Seguimos con las reseñas gracias al grupo de #SoyYincanera.
Hoy traigo una novedad publicada por la editorial Alrevés y que ha resultado ser todo un descubrimiento, aunque ya adelanto que la reseña va a resultar complicada, si seguimos la máxima de no comentar demasiado.

Sin más, aquí presento los datos del libro:



Sinopsis
La primera vez que Martín vio a Lena en la playa tenía doce años y ya entonces supo que esa joven sería la mujer de su vida, pero para ello debería pagar un peaje: convertirse en un asesino a sueldo.
Y aunque quizá fue la casualidad la que cruzó su vida con el Posibilista, tal vez no fue tanta la coincidencia de asumir la condición humana de matar por encargo. Porque si algo estaba escrito no era su vocación, sino su amor demente por Lena, esa escritora fatal amada -y renegada- por sus semejantes.
Asumir la identidad de Knopfler y los infinitos riesgos que conlleva ser un criminal no fueron para Martín un impedimento, porque su objetivo final, Lena, era el regalo. Y es que, a fin de cuentas, Lena es la historia de amor a lo largo del tiempo entre un asesino a sueldo y una novelista.
Daniel Vázquez Sallés no juega con el lector, pero sí lo acompaña en un recorrido vital lleno de curvas y de guiños a la ciudad de Barcelona y a algunos personajes que en algún momento de sus vidas se han cruzado con el autor.

Datos sobre el autor:
Daniel Vázquez Sallés nació en Barcelona en 1966. Licenciado en Ciencias de la Información en la UAB, trabajó como técnico cinematográfico y guionista hasta que dio el salto a la literatura con Flores negras para Roddick. Entre las obras publicadas destacan la novela La fiesta ha terminado y los ensayos Comer con los ojos y Recuerdos sin retorno. Para Manuel Vázquez Montalbán. Si tuviera que irse a una isla desierta, se llevaría un ejemplar de El factor humano, de Graham Greene, y a la hermana gemela de Marion Cotillard, si la tuviera.
Foto del autor: LM. Palomares

Impresiones sobre el libro

Es difícil afrontar la reseña de esta novela, y no porque no la haya disfrutado, que lo he hecho y mucho, sino porque no sé muy bien cómo enfocarla. Reconozco que me he acercado a ella sin saber apenas nada, sin conocer al autor y sin haber disfrutado de su obra, con el único aliciente de que era publicada por la Editorial Alrevés, sinónimo de buenos libros de novela negra, y gracias a la recomendación de las jefas del grupo #SoyYincanera, en cuyo criterio confío. Luego he ido sabiendo que el autor no es un desconocido, que cuenta con el aliciente de ser hijo del desaparecido escritor Manuel Vázquez Montalbán, y lo que me ha quedado claro es que algo debe de haber heredado de la capacidad de escribir de su padre, porque si algo me ha gustado en el libro es la forma como está escrito. Reconozco que no es un libro que pueda leerse apresuradamente, a pesar del corto número de páginas que lo conforman, pero quizá los capítulos algo extensos y el lenguaje utilizado por el autor hacen que nos recreemos en su lectura, en la que encontramos críticas a una sociedad apocada, se habla del aperturismo político al que muchos se apuntaron tras el franquismo y se critica en mayor o menor medida el mundo editorial, con los problemas que afectan a los escritores, que dependen de público o críticos para mantenerse en lo más alto o bajo de su carrera profesional. Con esta amalgama de temas, Vázquez Sallés nos presenta a un personaje anodino, Martín, padre apocado de dos mellizos, marido poco tiempo al año, y que lleva una doble vida, que es la que realmente le satisface. El gris Martín es en realidad Knopfler, un asesino a sueldo de los buenos, que llegó a esa profesión por amor, y si hay algo que destaca en el libro es que toda la historia está contada desde el punto de vista de este personaje, que en primera persona y utilizando saltos en el tiempo nos acerca al momento en el que decidió hacerse asesino, buscando el amor de una mujer, Elena Cohen, una escritora al que él conocería siendo un niño y de la que se enamoró a primera vista. El fracaso de su intento por hacerse escritor y acercarse a los círculos por los que se movía Lena, que así será conocida la escritora, harán que Martín replantee su vida, y así se convierta en el personaje al que iremos conociendo a medida que avanzamos en la historia.
"-Nunca pierdo el tiempo con gente cuya vida no puede convertirse en literatura -me dijo Lena como colofón al día de nuestro primer polvo." (pág. 67)
De la mano de Martín iremos conociendo retazos de su vida desde que era un niño, quedando huérfano de madre a muy temprana edad, y que se criaría con su padre, Juan, un buen hombre, chófer de don Sebastián Virao Miralles, un magnate al que no dan ganas de conocer, que se ha rodeado durante toda su vida de jóvenes escritoras a las que hacía triunfar a cambio de otros favores, siendo una de sus chicas la propia Lena, y ahí es donde los dos personajes principales de la trama se encontrarán en un primer momento, aunque la huella que Lena dejó en Martín fue sin duda mucho más grande.

Conoceremos aspectos de la vida de Martín, y también de la de Lena, aunque el autor ha sabido rodear a estos personajes de unos secundarios de lujo, que pueden caerte mejor o peor, aunque lo cierto es que en este libro no llegas a empatizar con ninguno de los personajes, pero no por como están presentados, sino por lo que representan. Entre los secundarios de lujo que conoceremos en la obra está el Posibilista, un intermediario entre Martín y la organización criminal para la que éste acaba trabajando, y que dará el punto final a la obra.
"Fazio no era un camello, era el Posibilista. Vivía del secreto y tenía contactos en todos los estamentos de la ciudad. Su agenda era una colmena atiborrada de nombres y números de teléfono prohibidos. A pesar de sus poderosos contactos, se había encaprichado del hombre equivocado y se conformaba con aguzar los sentidos cuando me tenía a su lado. Una extravagancia. Si alguna vez tuve a un príncipe azul dispuesto a despertarme de la pesadilla eterna, ese fue Fazio.
La noche que nos conocimos, el Posibilista me dijo que quería ser mi socio existencial y "que corriera la vida". A cambio, transcurridos los meses, los años o esa vida que fluiría sin interrupción, me pediría un favor que yo iba a cumplir gustoso. Para demostrar su fidelidad, consintió la compañía del resto del grupo como torna."  (pág. 114)
No sé si llegamos a entender las razones de Martín/Knopfler para actuar como lo hace y dedicarse a lo que se dedica, todo bajo la bandera del amor, tema este que se encuentra a lo largo de toda la historia, el amor que aparenta tener Martín hacia la familia que ha creado, para pasar inadvertido en la sociedad y en su profesión, el amor en mayúscula hacia Lena, que será el verdadero motor de su vida, el amor que el Posibilista parece sentir hacia el protagonista, el amor de Lena a la fama, a mantenerse en el candelero con su obra literaria, ahora en horas bajas... No es una novela romántica, ni mucho menos, estamos ante una auténtica novela negra muy bien escrita, que nos presenta un panorama que puede estar rodeándonos sin saberlo:
"Un asesino a sueldo de alto nivel es un hombre invisible, y la invisibilidad se consigue escondido detrás de un disfraz de hombre vulgar".
Está claro que la profesión de Knopfler no es santo de nuestra devoción, es difícil que un asesino a sueldo te caiga bien, pero el autor ha conseguido que el acercamiento a su persona resulte interesante, porque será él el encargado de contar su evolución y su paso de un personaje anodino a ser un as en el mundo del crimen. Si podemos empatizar con Martín (o con su alter ego Knopfler), no lo hacemos tanto con el personaje de Lena, una escritora en horas bajas que quiere seguir viviendo de su profesión y que no dudará en traicionar para seguir manteniendo la fama, a pesar de las consecuencias nefastas que este acto pueda acarrearle. Lena se nos presenta como un personaje frío y calculador, aunque con sentimientos, dispuesta a vengarse si es necesario (habrá que leer el libro para entender este punto), y con la que podemos estar de acuerdo en algunas de sus opiniones, sobre todo en las referidas al mundo literario, pero aún así no he terminado de entender un personaje que sólo se haya movido por intentar mantenerse en la cúspide de su carrera.
"- A mi edad, las consecuencias de mis palabras me importan un bledo. Además, esta es la última novela que voy a escribir y ya no tendré que lidiar nunca más con los matarifes que condenan o perdonan a los escritores a través de los blogs y las páginas de los periódicos.
- ¿Está anunciando que Elena Cohen abandona la literatura?
- No. No estoy anunciando que abandono la literatura, estoy anunciando que voy a morir como el personaje de mi novela. Muy pronto. Perdone que no le cuente los pormenores de mi muerte, porque estaría haciendo lo que hoy en día se llama un spoiler. (págs. 28 y 29) 
No sé si he conseguido convenceros de que estamos ante una buena historia y ante un buen libro, que destaca sobre todo por estar muy bien escrito, porque Vázquez Sallés ha sabido combinar un lenguaje muy culto, especialmente cuando habla de las diferentes etapas políticas por las que ha pasado la sociedad, y que en ocasiones hace que no avances en la trama, con un lenguaje en ocasiones algo soez, adecuado al momento que está narrando, pero que no perjudica para nada la historia que está contando. Y para acercarnos a esta maravillosa trama que ha salido de la mano de su autor, éste no duda en hacer referencias al mundo literario, renombrando alguna que otra obra, y haciendo uso de una estupenda banda sonora ya desde el inicio de la escritura. Todo esto, acompañado de un elenco de personajes muy bien perfilados, al que repito, no acabas de cogerles simpatía, no por la forma de presentarlos el autor, sino por lo que representan en la trama, o a qué se dedican, hacen de "Lena" una novela original y muy bien escrita, que ha resultado todo un descubrimiento, y que creo que hemos disfrutado en general en el grupo de #SoyYincanera. Si me ha quedado claro algo a mí particularmente, y creo que es algo que me está pasando en los últimos tiempos, es que me han dado ganas de seguirle la pista a su autor, y tengo claro que si algo de él cae de nuevo en mis manos, no voy a dudar en dedicarle su tiempo.
Gracias al autor por escribir este libro, a la editorial Alrevés por ofrecer ejemplares por los que poder luchar para reseñar, y a Carmina y Ana por hacer posible que continúe la locura de #SoyYincanera.

¡Nos leemos!

sábado, 27 de enero de 2018

Reto "Tarro-libros 2018"

Un año más, y casi a punto de que expire el plazo de presentación, me uno de nuevo a esta iniciativa que es muy fácil de superar, porque sólo consiste en hacer una de las cosas que más nos gusta: LEER.

Y por cada libro que leamos durante el 2018, tenemos que meter en nuestro tarro (o bote, o lo que escojamos), un euro, o la moneda del país del que seáis, porque este reto está abierto a participación internacional. Al final del año abriremos el bote y con el dinero recaudado por cada uno de los libros leídos, compraremos aquello que más nos gusta: LIBROS.













Os presento mi tarro-libros, aunque he decidido repetir con el del año anterior, acompañado con la libretita donde voy anotando los títulos de los libros leídos.


Espero poder anotar todo lo leído, y poner un euro por cada uno de los libros, porque en 2017 me quedó la sensación de que había olvidado apuntar algún título. Con todo, el botín total de lo recaudado ascendió a 40€, que no está nada mal. No da para comprar muchos títulos si nos vamos a las novedades en tapa dura, pero da para mucho si se destina a comprar libros de segunda mano en papel o bien libros en edición electrónica, aunque me decanto más por la primera opción.

Si os animáis a participar, recordad que el plazo para solicitar la inclusión al Grupo Tarro-Libros 2018 en Facebook acaba el 31 de enero, y si queréis más información sobre esta actividad, no tenéis más que pasar por el blog de Carmen y amigos que es la promotora de esta actividad, y así os acabaréis de convencer. La iniciativa merece la pena, porque en la página de Facebook los miembros del grupo cuentan al resto cuáles son sus lecturas y sus impresiones, y Carmen se encarga de organizar algunos eventos que suelen tener bastante repercusión entre los participantes. Este año he estado un poco alejada del grupo, pero cuando he podido he participado, y espero que este 2018 me deje más tiempo para disfrutar con lo que de verdad me gusta, LEER. 

¿Qué me decís, os apuntáis a una nueva edición del grupo Tarro-Libros? 

sábado, 20 de enero de 2018

Reseña de "Basta con vivir", de Carmen Amoraga.

No he tenido el placer de haber leído a Carmen Amoraga con anterioridad a este libro, pero cuando las jefas de #SoyYincanera plantearon la posibilidad de conseguir un ejemplar del mismo y llevar a cabo una lectura simultánea por twitter no lo pensé dos veces, porque confío bastante en su criterio. Ha sido un placer acercarme a la prosa de esta autora, aunque no sé si seré capaz de plasmar lo bueno que me ha parecido el libro.

Sin más vamos con los datos técnicos:

Título: Basta con vivir
Autora: Carmen Amoraga
Editorial: Planeta, S. A., bajo el sello de Ediciones Destino.
Colección Áncora y Delfín. Volumen 1413.
Formato: Rústica con solapas
ISBN: 978-84-233-5287-6
Primera edición: octubre de 2017
320 páginas.
P.V.P.: 18'90€

Sinopsis (tomada del propio libro)

Pepa es una mujer madura en quiebra emocional. Siente que ha malgastado su vida y culpa al mundo de su aparente desgracia. Sola, enfadada y amargada, siente como una herida la felicidad del resto, y para protegerse del dolor no encuentra otra forma que vivir dentro de una coraza que oculta sus verdaderos sentimientos.
Durante unas vacaciones forzosas, Pepa se ve obligada a reflexionar y a tomar consciencia de los errores que la han llevado a estar donde está. Justo cuando comienza a reconciliarse con sus recuerdos, empieza a observar a una chica embarazada que toma el sol a diario en un banco de la misma plaza en la que Pepa pasea a su perro. Esa joven es Crina, que vive una tragedia ante los ojos impasibles de una sociedad que no quiere verla.
Crina llegó a España engañada por su propia pareja, que la vendió a una red de trata de blancas, y ahora esa red planea vender al bebé que espera. Pepa, inmersa en el proceso de rehabilitación de su invalidez emocional, es la única persona que puede ver más allá de lo que se ve, y decide volcarse en ayudar a esa desconocida.
Una novela intensa que nos habla de crecimiento, superación y resiliencia. Que nos muestra la verdad de lo que somos y cómo ayudar a otra persona puede llegar a salvarnos de nosotros mismos. Un canto a la vida y a la fuerza de la solidaridad.



Y esto es lo que nos dice el libro sobre su autora, Carmen Amoraga.
Nacida en Picanya, Valencia, en 1969, es licenciada en Ciencias de la Información y ha trabajado para radio y televisión. Ha sido columnista en diversos medios, como Levante-EMV, Cadena Ser, Cartelera Turia, Mujer hoy o Harper's Bazaar España. Ha sido asesora en relaciones con los medios de comunicación de la Universitat de València y actualmente es Directora General de Cultura y Patrimonio de la Generalitat Valenciana. Es autora de Para que nada se pierda (1997, II Premio de Novela Ateneo Joven de Sevilla), La larga noche (2003, Premio de la Crítica Valenciana), Algo tan parecido al amor (finalista del Premio Nadal 2007), El tiempo mientras tanto (finalista del Premio Planeta 2010), El rayo dormido (Destino, 2012) y La vida era eso (Premio Nadal 2014), entre otros.
Fotografía de la autora: © Javier Salas
Portada del libro tomada de Internet.

Impresiones sobre el libro

Quizá podamos pensar al leer la sinopsis de la editorial que ahí reside todo, que ya nos han contado de qué va la historia y que no hace falta que nos adentremos entre sus páginas. Es cierto que la sinopsis adelanta bastante la historia, pero lo bueno de este libro no es tanto lo que cuenta, a pesar de que estamos ante una buena trama que puede dividirse en dos partes que luego confluyen, sino en cómo lo cuenta. Ya he comentado más arriba que no había tenido el placer de haberme acercado a la obra de esta autora y que "Basta con vivir" ha sido mi primer acercamiento a su prosa, pero tras la lectura de este título no voy a dudar en darle una nueva oportunidad a Carmen. Desconozco si suele usar siempre la misma forma de narrar, porque si algo tiene "Basta con vivir" es que está plagado de frases subordinadas, que al principio descolocan un poco al lector, pero a las que te vas acostumbrando y que se agradecen. Recuerdo que me costó un poco entrar en la redacción en las primeras páginas, pero al mismo tiempo estaba disfrutando con la manera de narrar de la autora, porque resulta muy descriptiva y fácil de imaginar. Os pongo un ejemplo de lo que digo que podemos encontrar nada más iniciar la lectura: 
"La vida cansa a la mujer que trata de dormir en la habitación oscura en una cama que cruje, seguramente porque por las noches apenas cierra los ojos un par de horas, justo antes de que amanezca y el despertador suene a las siete, y antes a las siete menos cuarto y antes a las seis y media, porque entonces, cuando es preciso que se levante, sí que tiene sueño. Un sueño paralizante, incompatible con la vida, incompatible con la obligación de salir de allí, de ponerse las zapatillas, de abrir el grifo mientras mea, de enfadarse porque se ha olvidado de colocar el teléfono de la ducha en el cubo de fregar para no desperdiciar el agua hasta que se calienta, de poner la cafetera en el fuego, de ducharse mientras sale el café, de tomarse el café al mismo tiempo que se seca con el albornoz fucsia que se compró en el Carrefour el invierno pasado y que le costó muy barato y que ya clarea por las costuras y que casi no le quita el frío y casi ni la seca pero que ella no tira porque ella no es de tirar las cosas porque de tirar nadie se hace rico". (...) (Páginas 13 y 14)
En estas primeras páginas ya vamos haciéndonos una composición de como es Pepa, una de las dos protagonistas de la historia, una mujer de unos cincuenta años que vive enfadada con el mundo, que cree que se merece algo mejor y culpa a todos y a las circunstancias en las que ha vivido de su soledad y de su triste vida, sin amor, sin hijos, acompañada de un perro al que ha puesto de nombre Ramón, el nombre del novio que la abandonó, que tuvo que pasar por un cáncer y perdió así la posibilidad de tener hijos, y que se quedó sin amigas porque éstas la traicionaron casándose y teniendo niños... Pepa "recuerda su infancia como si fuera un día nublado", y esta es la actitud que mantiene ante su vida. En algunas ocasiones me he podido sentir identificada con el personaje, no por sus miedos y paranoias, sino porque el personaje tiene su propia versión de los hechos y cree que esa es la buena, sin pararse a preguntar ni a su madre ni a los compañeros de trabajo la visión que ellos tienen, y creo que todos hemos creído en algún momento que algo pasó tal como lo recordamos, y el hecho de no pararse a comentar con los demás puede hacer que nos aislemos del mundo, como se encontraba Pepa, hasta que unas vacaciones forzosas en el trabajo (provocadas por un malentendido con sus compañeros) hacen que comprenda que tiene demasiado tiempo libre y que no sabe en qué ocuparlo, más allá de pasear a su perro, al que tampoco es capaz de dar demasiadas muestras de cariño. Una charla con su madre, que habita en la misma residencia de ancianos donde Pepa trabaja hará que busque ayuda en una psicóloga, y es ahí donde iremos conociendo los pasos que han hecho que Pepa sea como es, y las ganas que tendrá de cambiar tanto física como mentalmente. Los paseos con Ramón la llevarán a retomar el contacto con algunas personas de su pasado, y la acercarán a Crina, la otra protagonista de la historia, una joven rumana de veintitantos años, estudiante de medicina en su país, que ha llegado a España engañada por su novio y que ahora está bajo el poder de una red de trata de blancas que la obliga a prostituirse en contra de su voluntad bajo la amenaza de hacer daño a su familia en su país. 
"Crina tiene veintitrés años, o veinticinco, o quizá veintiséis. No lo recuerda bien porque tampoco sabe a ciencia exacta en qué día está o qué hora es. En su vida, todo es aproximado o como si fuera un sueño. Un sueño pegajoso y lento. Un sueño malo, de los que estás deseando despertar". (Página 41)
El día a día de Crina nos impacta. Sabemos que por desgracia es algo que se da más a menudo de lo que queremos pensar y seguramente muy cerca de nosotros, pero que preferimos ignorar. El libro es un canto a mirar a nuestro alrededor, a dejar de pensar en nosotros mismos y de mirarnos solo nuestro propio ombligo, a ampliar nuestras miras y tratar de ayudar al prójimo, porque eso nos engrandece y nos hace crecer como personas. En el libro asistimos al despertar de Pepa de nuevo al mundo, con ánimos renovados, y a las penurias por las que debe pasar Crina, dispuesta a huir gracias al hijo que está esperando, al que espera un incierto futuro en el horizonte, lejos de su madre. La determinación de Crina por luchar por su futuro hijo hará que estas dos mujeres se conozcan, aunque Crina solo sea una embarazada que toma el sol en un banco, bajo la atenta mirada de dos personas que parecen controlarla, y Pepa una mujer que acaba fijándose en ella porque alguien le abre los ojos sobre la verdadera situación por la que pasa la embarazada. 
"No era difícil hacer lo que hacía. Bastaba con dejar la mente vacía y con olvidar que alguna vez, entre los pulmones, en el centro del tórax, por detrás del esternón, en el mediastino, había tenido un corazón. Ella lo sabía, que las emociones no estaban allí. De sobra sabía que estaban en el cerebro, pero lo que le dolía era el centro del pecho, como si fuera a abrirse justo ahí un agujero inmenso por el que se le acabaría colando la vida. Se concentraba en no acordarse de nada, en no pensar en nada, en no sentir nada. La nada, que lo envolvía todo y engullía todo lo que ella había sido, la ayudaba a abrir la boca, a bajarse las bragas, a tragarse el miedo, el orgullo, las lágrimas. Te acostumbrarás pronto, le dijo la Mami, pero aún no se había acostumbrado". (Página 43)
Varios son los temas que se tratan en el libro, algunos de ellos muy escabrosos, como la prostitución y la trata de blancas, por desgracia muy relacionados normalmente, el tráfico de bebés, la soledad, impuesta o elegida, y la situación que viven algunos de los mayores que viven en la residencia de ancianos donde Pepa trabaja. La autora ha sabido vincular muy bien todos estos temas para hacer del libro una historia creíble, en la que destaca fundamentalmente el estilo empleado por la autora, claro y directo, a pesar de las frases largas utilizadas con frecuencia, sobre todo al inicio del libro, empleando un tono duro cuando la historia se centra en el personaje de Crina, utilizando un lenguaje más serio por el tema que trata, y dejando los ejemplos de humor al personaje de Pepa, que tiene sus golpes a pesar de la soledad y aislamiento con el que se presenta en las primeras páginas. Personalmente, todavía recuerdo una conversación dirigida a Ramón, con chasco final, de la que pude reírme y con la que disfruté.

Podría seguir hablando del libro, desentrañando algunos pasajes más, pero solo puedo decir que es una historia con la que he disfrutado, que ha resultado ser un buen acercamiento a la obra de su autora, y que me ha removido por dentro, porque nos ha acercado a un tema complicado que normalmente está más cerca de nosotros de lo que nos parece, y que nos ha descubierto a una protagonista peculiar a la que pronto cogemos cariño, y con la que a veces nos hemos sentido identificados, y a la que dan ganas de ayudar y animar desde el minuto uno de comenzar el libro. Pepa y Crina seguirán sin duda en nuestra memoria por bastante tiempo, y eso es algo para agradecer a la autora. Si os han quedado dudas, no dudéis en acercaros a la lectura de "Basta con vivir", porque seguro que no os arrepentís. Personalmente, no voy a dudar en acercarme a otros libros de Carmen Amoraga, y esto es sin duda un punto a su favor. Me ha despertado las ganas de conocer el resto de su obra. Y vosotros, ¿habéis leído algo de ella? Si esta novela se cruza en vuestro camino, no la dejéis escapar, se merece parte de vuestro tiempo y además, se lee muy bien y de forma muy rápida, y lo que es más importante, se disfruta.


Todos mienten. Mindy Mejia.

Continuando con las reseñas pendientes de publicar de la iniciativa #SoyYincanera, hoy vengo con un thriller publicado hace ya bastantes semanas, de la mano de la editorial Planeta.

Título: Todos mienten
Título original: Everything you want to be
Autora: Mindy Mejia
Traducción: Albert Vitó i Godina
Editorial: Planeta, S. A.
Formato: Tapa dura con sobrecubierta
Primera edición: octubre de 2017
ISBN: 978-84-08-17710-4
520 páginas.
P.V.P.: 19'50€

Sinopsis de la editorial:

Hattie Hoffman está en el último año de instituto y tiene un futuro prometedor por delante como actriz. Cuando aparece brutalmente asesinada tras el estreno de la obra de teatro de la que era protagonista, la tragedia golpea a quemarropa la pequeña ciudad en la que vive. Del Goodman, el sheriff local, muy amigo del padre de Hattie, promete dar con el asesino, pero la investigación acaba desvelando más secretos que respuestas: Hattie también era una gran actriz fuera del escenario.
Contada a partir de tres puntos de vista diferentes, la del sheriff, la del profesor de instituto de la joven y la de la propia Hattie y de todo aquello que sucedió en su último año de instituto.
Absorbente y totalmente adictiva, ésta es una novela ejecutada sobre arenas movedizas; una trama en la que la manipulación, la identidad y la delgada línea que separa inocencia y culpabilidad se dan la mano para dejar al lector sin aliento hasta el final.
Ten cuidado, Hattie Hoffman puede ser todo lo que tú quieres que sea.


Y esto es lo poco que nos dice el libro sobre su autora, Mindy Mejia.
Tras graduarse en las universidades de Minnesota y de Hamline, Mindy Mejia debutó en la narrativa con The Dragon Keeper, publicada por Ashland Creek Press en el año 2012. 
Todos mienten, su segunda obra, ha sido seleccionada como una de las mejores novelas de misterio por The Wall Street Journal y entre las mejores New Books Picks por la revista People.
Nieta de agricultores de Minnesota, vive en Minneapolis con su marido y sus dos hijas.


Impresiones sobre el libro

Lo primero que me viene a la cabeza una vez leído el libro y después de que hayan transcurrido ya muchos días desde que lo terminé es que "Todos mienten" se presenta como una lectura ágil con la que se puede llegar a disfrutar y que puede servir de descanso ante lecturas mucho más sesudas.

Narrada a tres voces, desde el punto de vista de tres de los protagonistas de la trama, el hecho de combinar episodios del pasado con escenas de la propia investigación sucedidas en el presente hace que se agilice la lectura y que las páginas vuelen entre tus manos. Desde casi las primeras hojas sabemos que ha aparecido el cuerpo de una chica brutalmente asesinada, y que todo parece indicar que esa víctima es Hattie Hoffman, una brillante estudiante cuyo deseo más ferviente es abandonar el pueblo de Pine Valley donde vive para trasladarse a Nueva York y triunfar allí como actriz. Sabemos por sus propias palabras (Hattie es una de las voces narrativas del libro), ya desde el primer capítulo, que ha intentado huir a buscar su sueño, pero se verá obligada a volver a su realidad cotidiana. Hattie Hoffman es una buena actriz, y es por eso que no terminas de empatizar con ella (sin desearle la muerte en ningún momento, claro está). Ese papel de actriz no solo lo vincula a los escenarios, sino que lo pone en práctica en su vida diaria, en su relación con amigos, vecinos y familiares, interpretando siempre el papel que de ella esperan. Todo esto vamos a conocerlo a través de su propia narración, cómo se relaciona con sus vecinos, qué opina realmente de su mejor amiga y del novio que se ha echado solo porque era lo que se esperaba de ella.
"... Siempre había tenido la sensación de que Hattie decía lo que a la gente le apetecía oír. Nunca tuve ninguna prueba de ello, pero una madre sabe detectar cuándo su hijo está fingiendo. Se los ve como si fueran transparentes, aunque intenten esconder lo que sienten; también me pasa con Greg. El caso es que Hattie se dedicaba a complacer a los demás, aunque jamás pude descubrir si lo hacía para no decepcionar a nadie o si simplemente no sabía lo que quería para sí misma". (Páginas 361-362)
En un pueblo pequeño, lo lógico sería pensar que todos conocen todo de todos, pero nadie parece saber qué pasaba realmente por la cabeza de Hattie, con lo que el descubrimiento de su cadáver va a remover las conciencias de los vecinos y la imaginación del propio lector, ante el que se van a presentar una serie de personajes principales y secundarios, algunos de ellos muy peculiares, a los que personalmente creo que la autora podría haber sacado algo más de partido, conformando un paisaje típico de la llamada América profunda, donde nada es lo que parece y todos parecen ocultar secretos, con lo que el lector podrá tener varios candidatos como posibles sospechosos de la muerte de la joven actriz.
"Lo primero y más importante que hay que aprender para actuar es a leer el público que te observa, a saber qué quieren que seas y ofrecérselo. Mi profesora de catequesis siempre quería ver sonrisas dulces y voces suaves. Mi maestro de educación física durante la secundaria quería jugadores de béisbol agresivos, capaces de batear como profesionales aunque no lográramos darle ni a un coche aparcado. A mi padre le gustaba que la gente se esforzara, que las tareas quedaran bien rematadas y no se oyera ni una sola queja. Y aunque no me agradaran las faenas que me asignaban, me convertí en una Cenicienta y me apliqué con toda la paciencia y la gracia posibles: adaptaba el personaje a la obra". (Páginas 78-79)
Conoceremos los hechos, como ya se ha indicado más arriba, por los propios pensamientos de la víctima, retomando la historia desde agosto del 2007 hasta la fecha de aparición del cadáver, en abril de 2008, ampliándose el plazo durante la investigación y resolución del caso, porque estamos ante una historia cerrada, conclusiva. La narración en tiempo presente correrá a cargo del sheriff Del Goodman, amigo del padre de la víctima y que tomará como algo personal la resolución del caso.

La tercera voz narrativa corresponde a Peter Lund, profesor de literatura en el instituto en el que estudia Hattie y responsable del equipo de teatro que va a representar la función de fin de curso y de la que Hattie era protagonista. La obra en cuestión es "Macbeth", de William Shakespeare, y quizá la autora abusa un poco de una supuesta leyenda que corre en torno a su representación:
"La maldición es una de las supersticiones más arraigadas en el mundo del teatro desde hace siglos. Se rumorea que Shakespeare escribió maleficios de brujería reales en la obra, lo que provocó la ira de las verdaderas brujas que vivían en esos tiempos. Cada función de Macbeth, o de 'la obra escocesa', que es como se refieren a ella los actores asustados desde hace generaciones, se considera peligrosa por su capacidad de atraer accidentes y crímenes". (Página 114)
No encontramos en la historia narrada en este libro ningún componente fantasmal. Hay un asesinato, una víctima y una investigación tendente a descubrir al culpable. Conoceremos los hechos gracias a las voces de la propia víctima, su profesor y el sheriff encargado de la investigación, rememorando escenas de un pasado no muy lejano de la mano de Hattie que van confluyendo en un tiempo presente, uniendo todas las escenas y dando pistas al lector para que intente desentrañar quién es el culpable y cuál fue el verdadero motivo de la muerte de Hattie. A pesar de que las páginas vuelan a medida que se avanza en la lectura, y crees que solo puede haber un verdadero culpable, el hecho de presentar personajes secundarios peculiares hace que se dispare la imaginación del lector y te llevas alguna que otra sorpresa. Si bien la autora no se detiene demasiado en perfilar estos personajes secundarios, alguno de ellos es digno de una explicación más exhaustiva. Tampoco conoceremos demasiado a la víctima; al igual que les pasa a los componentes del círculo donde se mueve, el lector irá también descubriendo varias facetas suyas (lo que piensan de ella aquellos que creen conocerla y cómo se presenta ella misma, quizá no tan segura como pretendía). En cuanto a los otros dos protagonistas, el sheriff Del, acostumbrado a delitos más leves, y amigo íntimo de la familia de la víctima, representará la fuerza dispuesta a desentrañar los hechos hasta dar con el culpable; en contraposición, Peter Lund, el profesor de Hattie se nos presenta como una persona insegura, atrapada en un matrimonio en el que no cree y viviendo en un lugar del que no disfruta, manteniendo las formas cuando realmente querría vivir otra vida alejado del ambiente rural en el que ahora se mueve.

Debo reconocer que no he empatizado al cien por cien con ninguno de los personajes, pero en el fondo he llegado a entender a la víctima, que pese a representar un papel a todas horas al final tiene claro cuál es su sueño y tratará de luchar por él, aunque sabremos pronto que no lo conseguirá.

La narración a tres voces, combinando pasado y presente hasta llegar al momento del encuentro del cadáver y posterior investigación, y los diálogos frecuentes hacen que el libro apenas dure un suspiro en nuestras manos. No será el thriller del año, pero sin duda es una lectura con la que se disfruta y que sirve de respiro frente a lecturas más profundas. Recomendado para pasar un buen rato inmersos en una historia interesante, ágil y fácil de leer. Personalmente, yo lo he disfrutado, porque me he acercado a su lectura sin conocer ni a la autora ni su obra, sin tener por tanto las expectativas demasiado altas, y me ha gustado lo que he encontrado; no sé si repetiré con la autora, aunque posiblemente le daría otra oportunidad si se cruzara en mi camino.

En el grupo de #SoyYincanera ha habido diversidad de opiniones respecto a esta lectura. Y vosotros, ¿habéis leído el libro o tenéis intención de hacerlo?

¡Nos leemos!