miércoles, 31 de octubre de 2018

Los crímenes de Mitford. Jessica Fellowes.

A la carga con una nueva reseña para #SoyYincanera, todo un descubrimiento si gustas de un buen misterio que tiene lugar en un ambiente más bien clásico, que bien recuerda a las novelas de intriga escritas por la inolvidable Agatha Christie o por la también autora Anne Perry.


 Esto es lo que nos dice la página de Roca Editorial sobre el libro:
Por la autora best seller internacional y creadora de cinco libros oficiales de Downton Abbey, Jessica Fellowes, llega una nueva serie de novelas de misterio con crímenes sin resolver.

Ficha técnica
ISBN: 9788417167813
Colección: Novela
Páginas: 400
Formato: Tapa dura
Fecha de publicación: 13/09/2018
PVP.: 19'90€
Ebook: 8'99€

SINOPSIS (tomada de la página de la editorial)
Los crímenes de Mitford.
Seis hermanas. Toda una vida de misterio. Una familia incomparable.
Estamos en 1919, y Louisa Cannon sueña con escapar de su vida de pobreza en Londres y, sobre todo, de su peligroso y opresivo tío.
La única salvación para Louisa es una posición dentro de la casa de los Mitford en Asthall Manor, en el campo de Oxfordshire. Allí se convertirá en institutriz, acompañante y confidente de las hermanas Mitford, especialmente de Nancy, de dieciséis años, una chica joven y mordaz, fantasiosa e imaginativa.
Sin embargo, una enfermera de nombre Florence Nightingale Shore, será asesinada en un tren a plena luz del día, y Louisa y Nancy se encontrarán envueltas en los crímenes de un asesino que hará cualquier cosa para ocultar su secreto.

Sobre la autora

Jessica Fellowes es escritora, periodista y conferenciante.
Conocida por ser la autora de cinco libros oficiales de Downton Abbey, gracias a ellos se consolidó como autora best seller de The New York Times y del Sunday Times.
Anteriormente fue editora de Country Life y columnista para Mail on Sunday. Ha escrito numerosos artículos para medios como Daily Telegraph, The Guardian, The Sunday Times y The Lady. Como conferenciante ha asistido a numerosos eventos tanto en Inglaterra como en Estados Unidos, así como varias apariciones en radio y en televisión. Vive en Londres y en Oxfordshire con su familia.

Datos sobre el libro y la autora tomados de la página de la editorial: http://www.rocalibros.com/roca-editorial/


Impresiones sobre el libro

El libro que hoy traemos aquí es el primero de una serie que va a tener como protagonistas a las hermanas Mitford, personajes reales de gran relevancia en la primera mitad del siglo XX, por el glamour y una vida que transcurre en un período entre dos guerras mundiales, y todo lo que ello conllevó consigo. La autora va a aprovechar en este libro un caso real, el asesinato de una enfermera, y va a tomar como protagonista a una de las hermanas Mitford, en este caso Nancy, la hermana mayor, en el paso de ésta de la adolescencia a la edad adulta, porque la protagonista está en el libro en torno a los dieciséis, dieciocho años, y todo lo que esto supone en la vida de una familia acomodada de la época van a servir a la autora para ponernos en antecedentes de diferencias sociales entre los miembros más acomodados de la sociedad y las personas que deben trabajar para ellos con idea de conseguir el sustento para ellos y los suyos (en este punto es fácil que los seguidores de la serie Downton Abbey se vean identificados con el ambiente en el que se desarrolla la trama, y se nota aquí que la autora sabe de lo que escribe). Este guiño a Downton Abbey y el halo de misterio que parece rodear la muerte de una enfermera en las primeras páginas del libro, con la consiguiente investigación, hacen de la lectura algo interesante, y los que hemos tenido el placer de disfrutarla hemos quedado con ganas de seguir la serie, al menos este ha sido mi caso.

Agradezco al grupo #SoyYincanera el que haya elegido este título para llevar a cabo una lectura conjunta, y a Roca Editorial el que me haya facilitado una copia en digital para poder seguirla. Estoy convencida de que a este libro le hubiera sacado mucho más partido si hubiera tenido la oportunidad de leerlo en papel, porque son de estos títulos en los que conviene releer las páginas, porque en muchos momentos se habla de datos que han tenido lugar en el pasado, cartas o conversaciones que ayudan a hacerse un retrato globlal mucho más preciso de quién dijo qué y en qué contexto, que ayudan sin duda a esclarecer mejor el misterio, por no decir que no me hubiera perdido entre tanto nombre, especialmente cuando intentan entre los familiares y allegados de la enfermera asesinada, y cuando rememoran escenas que tienen lugar durante la guerra, escenario que muchos de los protagonistas compartieron. ¿Os he dicho alguna vez que adoro leer en papel?

La historia empieza con un prólogo que tiene lugar en enero de 1920, y allí conoceremos al personaje de Florence Shore, a punto de coger un tren en la estación Victoria de Londres. Enfermera jubilada, con experiencia en la Primera Guerra Mundial, donde acude por verdadera vocación y no por necesidad real de dinero, decide disfrutar de su vida una vez licenciada del servicio; su intención en visitar a su amiga Rosa Peal, encargada de un salón de té, pero nunca llegará a su cita porque Florence será asesinada en el tren, en lo que a priori parecería un robo. Las circunstancias hacen que los mismos ocupantes del tren no se den cuenta de que Florence ha sido asesinada, y eso complicará la investigación de los miembros de la policía ferroviaria de Londres, Brighton y la Costa Sur, en principio los encargados del caso, y al frente de ellos Guy Sullivan, un joven policía ferroviario que no pudo ir a la guerra por problemas de salud, y que se toma como algo personal la investigación del asesinato, porque espera que esta resolución pueda activar su carrera y acceder al cuerpo policial, su verdadera ilusión. Las circunstancias harán que varios personajes se vean unidos por esta trama: Florence Shore como víctima, Guy Sullivan como investigador, y Louisa Cannon, la para mí verdadera y principal protagonista del libro, como nexo de unión entre ellos. Las casualidades harán que tanto la víctima como Louisa y Guy compartan escenario; cuando Louisa se ve obligada a saltar del tren huyendo de las perversas intenciones de su tío, Guy se prendará de ella e intentará ayudarla para que se adecente y pueda acudir a una entrevista de trabajo (precisamente como niñera en casa de los Mitford) y así mejorar su suerte. La complicidad que surge en torno a estos dos personajes serán clave para el desarrollo de la trama, y a través de sus ojos y sus relaciones con sus superiores, familiares y amigos, podemos como lectores hacernos una composición de lugar de las relaciones entre las clases trabajadoras y la aristocracia (ahora venida a menos) en el período comprendido entre las dos guerras mundiales.

La estructura del libro está dividida en tres partes, desarrolladas a lo largo de 79 capítulos, que abarcan desde finales de 1919 hasta 1921.

El personaje central de la trama es, como ya hemos indicado más arriba, Louisa Cannon, una humilde joven que vive en situación de pobreza tras la muerte de su padre, ayudando a su madre lavando y planchando ropa para familias un poco más acomodadas. Además de convivir con su madre, comparte techo con su tío, hermano de su padre, que no es precisamente un lechado de virtud. Stephen Cannon, que así se llama el personaje, no tendrá un peso protagonista principal en la trama, pero sus acciones condicionarán el devenir de Louisa y propiciarán el acercamiento entre los distintos personajes de la historia. En lugar de ayudar a su cuñada y a su sobrina a salir adelante ante las dificultades económicas que tienen que afrontar, actuará de forma mezquina; bebedor y jugador, no dudará en poner en peligro la vida de su sobrina para saldar con ella unas deudas de juego. La huida que Louisa hace de este personaje condicionará su vida futura buscando un alivio a su situación, y llevará a la protagonista a entrar como niñera de los hijos de la familia Mitford, con la mayor de las cuales, Nancy, acabará uniéndola algo más que una simple relación de empleada al cuidado de un menor. La perspicacia de Nancy, su dinamismo y las locuras propias de su joven edad llevarán a las dos jóvenes a inmiscuirse en la investigación del asesinato de la enfermera Florence, y nosotros como lectores trataremos de descubrir qué pasó y cuál fue el motivo, con todas las pistas que la autora nos ofrece y haciéndonos una completa composición de lugar con el ambiente histórico tan bien retratado por ella en su trama.

Con un lenguaje sencillo, y una lectura ágil, sobre todo a medida que vamos entrando en la investigación de los hechos (como buena primera novela de una supuesta serie, la autora se ha centrado un poco más en describir los ambientes para situar su narración en un momento histórico concreto), recorremos junto a los protagonistas los años veinte del siglo pasado, una vez concluida la conocida como Gran Guerra, y asistimos, de la mano de los distintos personajes, al conocimiento de dos ambientes bien distintos, el de la aristocracia que quiere mantener su estatus con fiestas, conmemoraciones, bailes con intención de "pescar" marido entre una población masculina diezmada por la guerra... y la lucha por sobrevivir de las clases populares, bien de la mano de los que trabajan como servicio doméstico o aquellos que tienen una profesión más o menos liberal, pero que simplemente les sirve para subsistir. Me ha gustado cómo ha presentado Jessica Fellowes esta serie, sobre todo por la ambientación bien conseguida y por el halo de intriga en torno al que gira la trama, y debo reconocer que he intentado indagar un poco en la vida de las hermanas protagonistas, y por lo que he podido encontrar, estaré a la espera de nuevas historias por ellas protagonizadas, porque si son de este estilo, a mí me tienen ganada. Una lectura con la que he disfrutado sin duda, espero que aquellos que os habéis molestado en pasar por aquí también le deis una oportunidad a esta historia, porque sin duda la vais a disfrutar. 

¡Nos leemos!

lunes, 22 de octubre de 2018

TRES MIL NOCHES CON MARGA. Pedro Ramos.

Nueva reseña en el blog, de nuevo para la iniciativa #SoyYincanera, de la mano de un escritor español y de una editorial que suele ser sinónimo de disfrute.

Sin más, vamos con los datos técnicos del libro:

Título: Tres mil noches con Marga
Autor: Pedro Ramos
Editorial: Planeta, S.A.
(Ediciones Destino. Colección Áncora y Delfín. Volumen 1441)
Formato: Rústica con solapas
Primera edición: septiembre de 2018
ISBN: 978-84-233-5429-0
304 páginas.
PVP.: 18'90€

Sinopsis (tomada del propio libro):

Marga es una joven bióloga gallega, brillante en su profesión, que hace seis años que trabaja como investigadora en Alaska. Desde entonce nunca ha vuelto a Galicia para visitar a su familia, y el vínculo con sus orígenes se reduce a las pocas llamadas telefónicas con su madre.
Pero en su última conversación recibirá la noticia de la enfermedad de su padre y, a pesar del miedo a enfrentarse a los fantasmas de su pasado, decidirá regresar de inmediato. El reencuentro familiar abrirá inevitablemente heridas mal curadas, y Marga se debatirá entre contar aquello que la hizo alejarse de todos sin dar más explicaciones o mantenerlo en secreto, y seguir viviendo en un extraño equilibrio entre el sentimiento de culpa y la responsabilidad de amparar a los suyos.
Una novela cautivadora que nos sumergirá en la vida de Marga, sus veranos de juventud y el primer amor, y reconstruirá con la complicidad del lector los años en que una familia tuvo que bregar con el cambio de mentalidad de un país que pasó de la transición a la democracia.
Un sorprendente hallazgo literario.

Esto es lo que nos dice el libro sobre el autor:

Pedro Ramos (Madrid, 1973), escritor y profesor de escritura creativa, es miembro de la European Association of Creative Writing Programmes, ha colaborado con los talleres Clara Obligado y Fuentetaja de Madrid y dirigió la escuela Polisemias en A Coruña. Es autor de las novelas El coleccionista de besos (Edebé, 2018), La playa de los cristales (Edebé, 2017), Todo es mentira (Trifolium, 2014) y Masculino singular (Edaf, 2006), y del libro de poemas Enelpaísdelosméritos (Noroeste, 2010). También ha escrito guiones, una serie para smartphones y una obra de teatro, además de haber codirigido un documental y realizado varios espectáculos multidisciplinares. Actualmente reside en Málaga.
Fotografía del autor: © Alfonso Rego

Impresiones sobre el libro

De nuevo tengo que empezar esta reseña reconociendo que no sabía nada de este libro, y tampoco de su autor, pero como había oído buenas críticas y me guío bastante por el criterio de una de las organizadoras de la iniciativa #SoyYincanera, no dudé en ningún momento en darle una oportunidad, y debo decir que no me he arrepentido de afrontar su lectura, porque Tres mil noches con Marga es ante todo una historia familiar, que hace un repaso por momentos cruciales de algunos hechos importantes de la historia de España que nosotros como lectores guardamos de alguna forma, en mayor o menor medida, en nuestro subconsciente colectivo. Es la historia de Marga y su familia, pero bien podría ser la historia de cualquier familia, bien la nuestra, bien la historia de algún conocido... lo que está claro es que como lectores podemos vernos identificados en algunos pasajes del libro, llegándonos a preguntar qué estábamos haciendo en determinado momento narrado en la trama.

La historia de Tres mil noches con Marga está estructurada en tres grandes capítulos, que se corresponden con momentos importantes en la vida de la protagonista, Margarita, Marga o M, que es así como se la conoce a lo largo de la trama; a medida que se va haciendo más mayor, va viendo acortado su nombre. Estas tres partes en las que está dividida la trama están tituladas a su vez como Navidad, Matrimonio y Heroína, desarrollándose la primera en la Navidad del 2006, que se corresponde con el presente de la protagonista; la segunda parte se desarrolla en 1997, cuando Marga acude al pueblo de sus veranos de niñez y adolescencia para participar y asistir a los preparativos de la boda de su hermano, y la tercera en agosto de 1986, en pleno paso de la niñez a la adolescencia de la protagonista, con los problemas que esa etapa trae consigo. El autor va alternando pasajes que se desarrollan a lo largo de los diferentes capítulos, de una manera magistral, de tal forma que el lector va conociendo la personalidad de Marga y poco a poco va a hacerse una composición de lugar del porqué de la mala relación que parece tener con su familia. Está claro que Marga guarda un secreto, y que prefiere vivir con él antes de complicar la vida de los que conoce; labor del lector será intentar descubrir qué esconde y si es algo realmente tan importante, o si simplemente la distancia a la que ha llevado a Marga su trabajo ha contribuido a alejarla de los suyos.

Conocemos a Marga en diciembre de 2006, en Fairbanks, Alaska, donde trabaja como investigadora desde hace tres años, compartiendo su vida con Allan, que la llama M., y con escasa relación con la que era su familia, limitada a unas pocas conversaciones al año, casi intrascendentes, pero es precisamente una llamada telefónica a su despacho la que va a cambiar la vida de Marga, que tendrá que decidir qué es más importante: seguir su vida sin dar explicaciones a los suyos o volver al que fue su pueblo, retomar la relación con los de su sangre y contar los motivos por los que huyó.
"Una frase corta, descuidada, fruto de la poca convicción que otorga la distancia. M cree estar viendo a su madre ahora mismo en el tresillo del salón, recostada sobre el brazo izquierdo, al lado del cual está la mesita con el teléfono. Y esto la hace sonreír. Justo antes de pensar en la diferencia horaria. Diez horas. Calcula, si aquí son las 14.35, en Coruña, las 00.35. No son horas. Y la certeza de que algo no va bien, de que es posible que el fluorescente, esta vez, no encienda." (Página 15)
El padre de Marga, un personaje autoritario y algo machista está pasando por una grave enfermedad y estas pueden ser sus últimas navidades, así que Marga decidirá acudir sola al encuentro con los suyos, al encuentro con su pasado, del que una vez huyó, sin que los demás entendieran el motivo de esa huida.
"Ahora mismo no sabe qué decisión tomará, pero de una cosa está segura: si vuelve, lo hará sola. Nadie la acompañará. Es ella, primero, quien tiene que enfrentarse a su pasado. Sola, insiste." (Página 21)
Y esta huida hacia delante, para compartir la vida de su padre en sus últimos momentos es la que sirve al autor de excusa para llevar al lector por un viaje que abarcará otros dos momentos importantes en la vida de la protagonista, con el que podemos sentirnos más o menos identificados. El paso de la niñez a la adolescencia de Marga, allá por el verano de 1986 nos retrotrae a nuestra propia infancia y adolescencia, con los veranos pasados en casa de algún familiar, en este caso con la familia reunida en torno a la abuela Nani. La protagonista con quince años disfruta de sus primeras salidas a discotecas, con primos y amigos, lejos de la atenta mirada de padres y tíos, conoce los primeros amores y tiene al alcance el peligro de las drogas, especialmente la heroína, que tanto daño hizo en las familias españolas de allá por los años ochenta. Aunque aquí el lector no tenga que sentirse necesariamente representado, porque puede que ni él ni los suyos hayan tonteado con este mundo, todos sabemos los estragos que hizo la droga en la juventud española, y Pedro Ramos ha sabido narrar muy bien este episodio truculento que afectó a muchos en España, de tal modo que hemos revivido con la lectura de estos pasajes noticias más o menos cercanas que conocimos en nuestro entorno, en menor o mayor medida.

Lo mismo ocurre con los capítulos que se desarrollan en torno a 1997, y para que el lector pueda situarse, con la excusa de la vuelta al pueblo gallego de Marga, propiciada por la boda de uno de sus hermanos, Marga ya licenciada, aunque no ha tenido el apoyo de su padre a la hora de alabarla por estudiar una carrera:
"Si su padre y ella no quieren hablarse, pues ya está. El problema es lo parecidos que son. Y lo que Ana no quiere reconocer: Marga pertenece al sexo femenino. Si Marga fuera igual que su padre, pero fuera un varón, el primogénito, sería el hijo idóneo para Miguel. Pero tuvo que nacer hembra y, no sólo eso, tan testaruda como su padre. Es un problema que no tiene solución. Sí, Marga podrá vivir su vida, jugar con el peligro, cometer errores, enmendarlos y alcanzar el éxito. Sólo faltaba, pero, por muchos logros que consiga, Miguel no lo va a reconocer. Más que ha intentado que estuviera ahí, con ellas, para celebrarlo. Intentó hasta la baza de que es su hija, de que es su sangre la que corre por sus venas. Y tampoco. Otra cosa sería que Marga fracasara. Ana está completamente segura: Miguel siempre tendrá la puerta abierta para el regreso de su hija. Claro que su primera frase sería Te lo dije." (Página 51)
Para que el lector se sienta identificado con la trama, y quizá con la baza de que pueda pensar qué estaba haciendo en el momento en que se desarrollan los acontecimientos del libro allá por 1997, en el apartado Matrimonio, Pedro Ramos toma como referencia política la puesta en libertad de Ortega Lara tras un largo secuestro por la banda terrorista ETA, y el posterior secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco, un concejal de Ermua cuyo secuestro y petición de liberación sacó a las calles de todos los pueblos de España a una cantidad ingente de personas. Me ha gustado el guiño que el autor ha hecho a acontecimientos importantes de nuestra historia, que han facilitado que en ocasiones nos sintamos más identificados con la trama.

Guiños a la historia reciente del país, una protagonista fuerte a la que vamos entendiendo cada vez más, sobre todo a medida que avanzamos en la lectura del libro, un secreto familiar muy bien escondido, los silencios mal digeridos, el no estallar ante determinados problemas, son parte de los ingredientes que vamos a encontrar en la lectura de este libro, que sin duda hará las delicias de todo aquel que disfrute con una buena historia familiar. Escrita con un lenguaje claro y conciso, las páginas de Tres mil noches con Marga van a llevar al lector a un recorrido por su propia historia, porque va a ser muy difícil que no se identifique con los tres pasajes importantes en los que Pedro Ramos ha decidido dividir su trama, porque ha tomado como referencia momentos históricos importantes y raro es el que no se sienta identificado con los mismos. Es muy fácil avanzar en la lectura y se agradece rememorar aspectos importantes de nuestra propia historia; además, si este libro tiene una baza importante, es que juega a que sintamos cómo actuaríamos o hubiéramos actuado en el caso de la propia Marga. Aunque al principio pueda parecernos un personaje algo arisco, que ha roto los lazos con los suyos y no sabemos el motivo, la lectura de Tres mil noches con Marga nos llevará a conocer las razones, empatizando con ella y con sus actos. Si tú también quieres animarte a conocer a la protagonista, no dudes en compartir tres mil noches con ella (seguro que el libro te dura un suspiro). Desde aquí, no dudo en recomendarte su lectura. ¿Te animas con ella?
 

jueves, 27 de septiembre de 2018

"Caída libre", de Neus Arqués.

Está claro que los miembros del grupo #SoyYincanera empezamos con ganas y fuerzas la nueva etapa tras el "supuesto" parón veraniego (os garantizo que a título particular, y en conjunto, el grupo ha seguido leyendo). La vuelta no puede ser más interesante, porque hemos tenido el placer de contar con títulos publicados por Roca Editorial, con la que ya hemos disfrutado en lecturas anteriores. Aquí traigo mi modesta opinión de un título recién publicado.

Datos del libro
Título: Caída libre
Autora: Neus Arqués
Editorial: Roca Editorial de Libros, S.L.
Formato: Tapa dura con sobrecubierta
ISBN: 978-84-17092-97-9
Primera edición: septiembre de 2018
320 páginas.

Sinopsis (tomada del propio libro):

Ángela es una editora en la cuerda floja cuyo autor estrella desaparece. Para encontrarlo, deberá adentrarse en el mundo de las mafias inmobiliarias de la mano del comisario Jotapé Castillejos.
Carolina se juega la promoción profesional cuando un amante despechado la amenaza con divulgar pruebas de su exuberancia sexual.
Luisa lo dejó todo por una historia de amor que ahora le pasa factura en forma de mobbing.
Las tres mujeres viven en el barrio barcelonés de Gracia, cuya gentrificación se acelera. No saben a dónde van, pero sí saben que no llegarán donde iban, porque el camino trazado ha desaparecido. Sus crisis privadas se cruzan entre sí y con la crisis socioeconómica general.
¿Dónde te agarras cuando todo se mueve? Caída libre es la historia de tres mujeres en crisis en una huida hacia delante.

Datos sobre la autora

Neus Arqués es autora de las novelas Un hombre de pago, Una mujer como tú y Todo tiene un precio, de diversos manuales de comunicación y del ensayo Vive 50, donde planteaba en clave autobiográfica la crisis de los cincuenta, que retoma en Caída libre de la mano de Ángela, su protagonista.
Es profesora especializada en Gestión de la visibilidad. Le interesa especialmente el tema de la invisibilidad de las mujeres y de los escritores.
Con la novela que hoy presentamos, en librerías desde el 13 de septiembre, Neus Arqués ha sido galardonada con el Premio Internacional de Narrativa Marta de Mont Marçal 2018.

Impresiones sobre el libro

Debo reconocer que no sabía nada del libro que hoy traigo a mi pequeño espacio virtual. En este caso no tenía referencias de la autora, ni tampoco del título, solo el aval de una editorial con la que estamos disfrutando mucho por lo último publicado y la recomendación de una de las responsables de la iniciativa #SoyYincanera, en cuyo criterio confío. Estas han sido razones suficientes para embarcarme en la lectura simultánea de este título, y debo decir que no me he arrepentido de ello.

"Caída libre" se nos presenta como una novela fresca, actual, y muy fácil de leer, que tiene su baza en tres protagonistas femeninas que no están pasando por su mejor momento en su faceta profesional y personal. Ángela ha visto desmoronado su mundo, porque en poco tiempo ha pasado de ser una mujer con éxito profesional en su cometido como editora en una prestigiosa firma a ver peligrar ese mismo puesto de trabajo porque el sello editorial del que ella está encargada no tira lo suficiente en el apartado de ventas y sus jefes están planteándose cerrarlo, con lo que en poco tiempo podría verse en la necesidad de bucear en el mundo laboral a la búsqueda de un nuevo trabajo, algo casi imposible dada su edad y la competencia de jóvenes que vienen tirando fuerte en todos los aspectos del mercado laboral.
"... No solo de ventas vivía un sello: era necesaria una línea editorial firme que ubicara al lector, construir catálogo." (Pero para desgracia de Ángela, los nuevos dueños responsables de la editorial estaban más preocupados por las ventas).
Por si esto fuera poco, en lo personal no está pasando su mejor momento, porque a pesar de su edad (las protagonistas son cincuentañeras) ya ha quedado viuda, y el único apoyo que podría brindarle su hija no es total, porque la adolescente, como cualquier jovencita de hoy en día que se precie, trata de disfrutar su propia vida junto a su novio y amigos, dejando un poco al margen de esta vida a su madre, que se apoyará en la lucha por "sobrevivir" en un trabajo que cada vez se le hace más cuesta arriba, tratando de mantener su día a día de rutina como si la vida no le hubiera cambiado.
"... Se vistió con los tejanos estrechos que le hacían el culo mono, la blusa de manga tres cuartos (ya no era cuestión de enseñar mucho los codos) y unos zapatos de tacón bajo. Antes de irse se quitó la alianza a escondidas, el anillo con el que normalmente ocultaba su viudedad; después, besó a su hija como si no la fuera a ver más. Ahora se despedía siempre así, por si las moscas. Cuando el infarto se llevó a Marc, no pudo despedirse".

En esta lucha por la supervivencia personal y laboral se verá apoyada por Carolina y Luisa, las otras dos protagonistas de la historia, que forman un grupo de tres mujeres muy diferentes entre sí pero que por ese mismo motivo se complementan entre ellas. Las historias narradas en el libro harán que nosotros como lectores disfrutemos de las peripecias de estas protagonistas, en las cuales podemos en algún momento vernos identificados, aunque no estemos pasando por la crisis de los cincuenta, no estemos a punto de perder nuestro trabajo o sintamos que debemos mantenernos jóvenes para los demás; son matices y situaciones narradas en el libro las que nos hacen en algún momento sentirnos identificados. "Caída libre" se nos vende como un libro para mujeres, pero personalmente opino que es algo más. Cierto es que sus protagonistas son mujeres, y que son de sus problemas de los que van a hablarnos en este libro, pero si ahondamos algo más encontramos una historia de intriga que tiene como protagonista a la mafia rusa, con la desaparición de un antiguo amigo de Ángela, Roberto Iglesias, un personaje venido a menos que ha pasado de una carrera meteórica en el mundo de las finanzas donde se codeaba con lo más granado de la sociedad, a caer en desgracia y a poner en solfa el mundo inmobiliario y todo lo que ello conlleva, plasmando sus denuncias e impresiones en un libro que va a resultar un éxito de ventas y supondrá el espaldarazo para reactivar la carrera de Ángela en la editorial. La posterior desaparición del escritor y los esfuerzos de Ángela por encontrarlo para que cumpla con los compromisos literarios que ha adquirido con la publicación de su libro, compromisos de los que depende el futuro de la propia Ángela en la editoria, ponen a nuestra protagonista en contacto con el inspector Jotapé Castillejos, todo un personaje que demostrará especial interés en la investigación de la desaparición del escritor precisamente por un profundo interés en la propia Ángela. Las tres protagonistas, en caída libre en el momento por el que está pasando su vida van a demostrarse a sí mismas que son válidas tanto en lo personal, resultando atrayentes a pesar de su edad, como en lo profesional, donde luchan, con mejor o peor resultado, por hacerse un hueco y mantenerse activas y lo más importante, reconocidas, con el inconveniente de tener que luchar por destacar, por demostrar que son igual de válidas e incluso mejores que los hombres con los que se ven obligadas a competir o con los que se relacionan en su día a día en sus distintas facetas. En este sentido el libro es un alegato a la MUJER, obligada a demostrar en todo momento su valía, algo que por otro lado no se le suele exigir a los hombres.
"... Atraer al prójimo es un afán inherente a la raza humana, condición necesaria para resolver la necesidad de protección."
El equipo protagonista queda completado con Carolina y Luisa. Carolina es sin duda la más atrevida de las tres, la que está más segura de sí misma, y se ve obligada en lo profesional a competir por hacerse con la responsabilidad de una firma importante dentro de su trabajo, luchando contra un equipo mucho más joven y a priori mejor preparado, y en lo personal, decidida a no atarse a nadie y viviendo su sexualidad hasta las últimas consecuencias, aunque tenga que enfrentarse por ello a amantes despechados que no aceptan un no por respuesta. En el otro vértice del triángulo de protagonistas, Luisa, quizá la que en principio pueda parecernos la más normal de las tres, y que vive las consecuencias de haber abandonado un matrimonio de conveniencia en el que no era feliz por su enamoramiento de un músico con el que ha tenido una hija y con el que ahora convive, aunque el futuro laboral de la pareja no sea nada boyante, ella sin casi voz ni voto a la sombra del que fue su marido, con el que comparte lugar de trabajo, sometida a un mobbing laboral, y él sobreviviendo de camarero, porque no consigue trabajar de lo suyo. Luisa y su pareja son ejemplo de que el amor lo puede todo, y si alguna vez ella tiene dudas no tiene más que mirar a los ojos a su hija, fruto de su actual relación, que lo es todo para ella.
"... Ahora vivía en una casa más pequeña, en un barrio nuevo, con cuyas vecinas compartía tardes a la fresca haciendo trabajos manuales. Sufría mal ambiente en el trabajo y discusiones frecuentes con su ex por la custodia del hijo. Luisa miraba a Danny, en animada conversación con una abuela encorvada, y se preguntaba si, de no haber habido embarazo, se hubiese separado de Jaime. ¿Fue Danny el empuje que necesitaba para salir del letargo? ¿O fue un sarampión que le dio muy fuerte?
En aquel momento su hija se le acercó, tiznada de pintura, blandiendo una galleta.
-- ¡Mami, toma! ¿Marta está repartiendo la merienda y me ha dado a mí primero! Esta es para ti. -- Y le metió un trozo de galleta en la boca.
Luisa masticó, le sonrió y vio que su pregunta era estéril. Sin Danny no habría habido Lola. Ni migas de galleta cayéndole por la comisura de los labios en plena tarde de agosto. Igual la felicidad era esto."
Ángela, Carolina y Luisa llevan el peso de una trama entretenida, muy actual. Estamos ante un libro de fácil lectura, pero no por ello vamos a menospreciar lo que en él se cuenta, porque Neus Arqués ha conseguido acercarnos con su modo de narrar y con la historia por ella creada unos problemas que rodean a la mujer en su día a día, especialmente a medida que van pasando los años en su vida. El libro no habla solo de la dificultad del mercado laboral de hoy en día enfocado al público femenino, sino del desastre que supone en general intentar resurgir como si de un ave fénix se tratara, cuando las dificultades del día a día nos complican la existencia. Sí que resulta un alegato a lo difícil que lo tiene la mujer, que parece que debe estar siempre perfecta, demostrar en todo momento su valía y procurar no envejecer de cara a los demás; si a esto le sumamos que alguna quiera vivir libremente su sexualidad, pueden ser víctimas de malos entendidos en el trabajo y en su entorno social, donde acabarán siendo señaladas. En este sentido, el libro refleja la hipocresía de la sociedad en la que nos ha tocado vivir, tocando temas también como la especulación urbanística, las diferencias entre padres e hijos, el abismo generacional entre jóvenes y mayores, y todo ello aderezado con una historia de intriga, con algún que otro toque de humor, escrito todo ello con un lenguaje muy cercano y en definitiva, lectura interesante y ágil a la que recomiendo acercarse si hay posibilidad, teniendo en cuenta que cualquier lector (hombre o mujer) va a disfrutar con la trama, porque la autora trata temas que todos deberíamos tener asimilados a pesar de nuestra condición personal.

"Caída libre" ha resultado una lectura entretenida y muy recomendable, que no decepciona, y que por supuesto recomiendo, si aún no habéis tenido el placer de acercaros a ella. Es un alegato a la superación, en cualquiera de las facetas del ser humano, sin importar su género, y en ese sentido merece ser leída. Yo no me arrepiento de haberlo hecho.
"... las personas estamos aquí para cruzarnos y descruzarnos, y que al final lo que nos queda son esas coincidencias, esos momentos preciosos de comunión con otro, con quien supo ver quiénes somos, aunque fuera un momento solo."
Lo dicho, no dejéis de leer el libro si se cruza en vuestro camino, que pasaréis un buen momento seguro. Deseando saber vuestras impresiones. Como siempre, nos leemos.
 
 

jueves, 20 de septiembre de 2018

"La mirada de la ausencia", de Ana Iturgaiz.

Nos gusta la novela negra en #SoyYincanera, pero de vez en cuando apostamos por otros géneros, y disfrutamos con una buena dosis de novela histórica, que especialmente agradezco, sobre todo si trata una época no tan recordada por mí en cuanto a estudios se refiere, centrada en la España de finales del XIX, con el asedio carlista a la ciudad de Bilbao, unos hechos históricos que la autora ha sabido acercarnos con gran maestría.
Sin más, vamos con los datos técnicos del libro:

Título: La mirada de la ausencia
Autora: Ana Iturgaiz
Editorial: Roca Editorial de Libros, S.L.
Formato: Tapa dura con sobrecubierta
ISBN: 978-84-17305-00-0
Primera edición: septiembre de 2018
384 páginas.
PVP: 18'90€

Sinopsis (tomada del propio libro):

El 21 de febrero de 1874 el ejército carlista pone cerco a la ciudad de Bilbao. En ella se encuentran Javier Garay, un fotógrafo de retratos eróticos, e Inés Otaola, una planchadora que ha perdido su trabajo.
Sin embargo, las aspiraciones de Javier no pasan por quedarse encerrado en la ciudad sitiada. Tampoco Inés sospecha que el fotógrafo es su oportunidad para recuperar lo que nunca debió haber perdido.
Un perfecto retrato de las aspiraciones y fracasos de los hombres y mujeres de finales del siglo XIX, un alegato pacifista en una época de cambios donde la fotografía se convierte en testigo del horror y la pasión.

Datos sobre la autora

Ana Iturgaiz nació en 1965 en Getxo, una ciudad al borde del mar Cantábrico. Después de graduarse en Historia, se mudó a Madrid para trabajar en el mundo de las bibliotecas y los archivos. Los libros y los documentos antiguos son parte de su vida. Le encantan la documentación, los lugares con pasado y las viejas fotografías, y plasma esas pasiones en sus historias.
En 2010 quedó finalista del Premio Novela Romántica 2010, organizado por Ediciones B y, desde entonces, ha publicado cinco novelas más. También escribe pequeños relatos que comparte con sus lectores y que pueden encontrarse en su web: http://www.anaiturgaiz.com/


Impresiones sobre el libro

La historia que refleja "La mirada de la ausencia" tiene lugar en torno a la ciudad de Bilbao, en 1874, poco antes del inicio de la llamada tercera guerra carlista, guerra civil que se desarrolló en España, entre los partidarios de Carlos, duque de Madrid, pretendiente carlista con el nombre de Carlos VII, y los gobiernos de Amadeo I, de la Primera República y de ALfonso XII. Tenía su origen en las pretensiones de Carlos, hermano del que fuera rey Fernando VII, de acceder al trono de España por encima de Isabel II, la hija de Fernando VII. Además de una guerra cruenta, fue un choque de ideologías entre los combatientes, entre el liberalismo defendido por unos y el absolutismo defendido por otros, con la excusa de la tierra por la que guerrear. Partidarios de liberales y carlistas tendrán representación en la páginas de "La mirada de la ausencia" y las conversaciones que mantendrán unos y otros en los inicios del libro, y cuando la contienda ya alcance sus mayores cotas de dramatismo serán magistralmente descritas por Ana Iturgaiz en su libro, que arranca con el asedio de la ciudad de Bilbao en la que es conocida por algunos como Tercera Guerra Carlista. La autora ha sabido dibujar muy bien el escenario histórico y geográfico en el que transcurre la novela, de forma que los que no tenemos el placer de conocer esa parte tan bonita de la geografía española hemos podido hacernos una perfecta foto de lugar de los escenarios narrados y del tiempo histórico en el que la autora ha querido hacer transcurrir su obra, un acercamiento a un período histórico no demasiado tratado en la literatura, con cuyas pinceladas he disfrutado mucho, porque no se trata de contar fechas y datos de cuánta gente participó en el conflicto, o de las bajas que éste ocasionó, sino de acercar los motivos de la lucha, de la supervivencia de los habitantes de la zona por conseguir mejorar sus condiciones de vida, algunos bajo unos ideales y otros dándose cuenta de que lo importante es sobrevivir al día a día y disfrutar el momento que la vida les brinda. Todo eso lo encontramos en el libro que hoy traemos aquí, de la mano de sus dos protagonistas principales, Javier Garay Zabala  e Inés Otaola Azcona, dos representantes de una clase humilde que luchan por mejorar sus condiciones de vida por un lado y alcanzar un estatus y un reconocimiento por la sociedad en la que convive en el caso de Javier, y procurar el sustento económico a su familia en el caso de Inés.

Inés, pilar fundamental de la historia, es una chica humilde que debe sacar adelante a su abuela y su hermano pequeño, desde que tuvieran que abandonar las tierras familiares que quedaron a cargo de su hermano  mayor, que no dudó en expulsar a la familia obligándoles a huir a la ciudad, buscando una vida mejor. Para conseguir el sustento de los tres y una educación a la que ella no pudo acceder para su hermano, trabaja como planchadora en casa de una familia pudiente, hasta que por error caen en sus manos unas fotografías de una mujeres que posan ligeras de ropa, que el señor guardaba en uno de sus cajones. Como los secretos de una familia se quedan en esa familia, la dueña de la casa para la que trabaja no dudará en prescindir de los servicios de Inés, que a partir de entonces, y en un panorama desfavorable, con la ciudad sitiada, sin trabajo, con escasez de alimentos y la miseria que pulula por las calles, se ve en la necesidad de buscar al fotógrafo que elabora esas fotos para poder seguir llevando alimento a los suyos. El fotógrafo no es otro que Javier, un joven idealista, que trabaja como ayudante de su futuro suegro, un afamado fotógrafo de Bilbao que en opinión de Javier pierde su tiempo porque no evoluciona, empeñado solo en hacer retratos de personajes de bien de la clase pudiente de la ciudad. Javier aspira a más, quiere ser reportero de guerra, contar al mundo lo que de verdad pasa en uno y otro lado de los dos bandos enfrentados en esta guerra fraticida, pero mientras encuentra su lugar, algo difícil en la época retratada, no duda en hacer fotografías algo picantes, con un punto de erotismo, de chicas más o menos necesitadas, que luego vende a los hombres de las clases sociales más estables de la ciudad de Bilbao. Y será precisamente en este contexto en el que se conozcan los personajes, sin saber que la guerra que se está desarrollando va a acabar uniéndolos más de lo que se hubieran podido imaginar.
"A pesar de querer terminar cuanto antes, a pesar de los nervios, a pesar de la necesidad de tener la ganancia en el bolsillo, no fue derecha a la calle de la Pelota. Por eso vio a niños, mujeres y hasta a un grupo de monjas mercedarias a los que los carlistas no habían permitido la salida, regresar por la calle Achuri de vuelta a sus jaulas. Por eso comprobó, al pasar por la calle Ronda, que las balas de los cañones carlistas habían arrancado de cuajo el mirador de un tercer piso que ahora se encontraba en medio de la calle. Junto a los cascotes, unos vecinos se santiguaban por la suerte que habían tenido de que no les cayera encima. Por eso supo que mientras ella se decidía a mostrar a un desconocido partes de su cuerpo que nadie había visto a cambio de unas monedas con las que llenar la olla de su familia, otros protegían la puerta de sus casas con lujosas barricadas fabricadas con piezas de terciopelos, sedas y rasos. «Y es que ante la angustia y el miedo, la riqueza no sirve para nada.»" (Página 80)
"La mirada de la ausencia" no es un libro romántico, pero en él encontramos amor, a la pareja, a la familia, a aquellos que nos ayudan y forman parte de nuestro día a día y en los que podemos confiar, a pesar de que con ellos no nos una un vínculo de sangre, amor a la tierra que se trabaja, por la que se lucha, amor a unos ideales, a una necesidad de cambiar el mundo, de hacer llegar al resto las cosas tal y como son realmente y no manipuladas por uno u otro bando en conflicto, deseo de prosperar, de sobrevivir al día a día, de vivir el momento en muchos casos. Estamos ante una bella recreación histórica con la que sinceramente he disfrutado. Debo reconocer que sí conocía a la autora, de hecho tengo un libro suyo esperando en mi estantería, pero el hecho de que fuera etiquetado como novela romántica ha contribuido a que lo dejara de lado. Ahora, leyendo el libro que hoy os traigo, reconozco que voy a darle una nueva oportunidad a la autora, porque si bien juega con el amor y los sentimientos, el trasfondo histórico en el que transcurre la obra y la manera de narrar que tiene Ana hacen que el libro se lea bien, que las páginas avancen rápidamente entre nuestras manos y que sin duda den ganas de seguir leyendo algo más sobre el período histórico aquí retratado. Reconozco que no sabía qué iba a encontrar entre las páginas de "La mirada de la ausencia", a pesar del contexto histórico que retrataba. El tema de las fotografías subidas de tono me hacía pensar que los derroteros iban a girar por ahí, pero no, nada más lejos de la realidad; esas fotografías y la necesidad de unos y otros de posar como modelos, crear las imágenes e incluso comprarlas no hace más que acercar al lector a los problemas de la época en las distintas escalas de la sociedad. La fotografía es una buena excusa para retratar los problemas de una guerra cruenta que se cebó en hermanos, vecinos y familiares, y ha sido una grata sorpresa acercarse a este momento histórico gracias a la prosa de Ana Iturgaiz. Además, ha sido un verdadero placer acercarnos al mundo de la fotografía, a través de las explicaciones que Javier hace de su arte en las páginas del libro, así como del amor por la tierra.
"... Las tierras de los Otaola serán ahora para uno de tus hijos, para un Azcona. Eso está bien. Tú hazles saber lo orgullosos que tienen que estar de su padre, enséñales a amar la tierra que un día heredarán. ¿Qué hay para un hombre más valioso que eso? Nada. Ser propietario del lugar por donde pisa, trabajar su propia tierra. Tú sabes que tu padre y yo no tuvimos esa suerte. Nunca poseímos nada, ni el tejado que nos cubría. Unos simples jornaleros, no éramos más que eso. Íbamos de un sitio a otro buscando quien nos quisiera emplear. -La anciana movió la cabeza a uno y otro lado-. Este país nuestro no es bueno para los que no poseen nada." (Página 76)
En definitiva, y a modo de conclusión, una mirada certera a la sinrazón de una guerra a través de los ojos de unos potentes protagonistas, eso es lo que nos ofrece Ana Iturgaiz con una lenguaje claro y directo en "La mirada de la ausencia", una historia que sin duda se quedará mucho tiempo en nuestro recuerdo, y que por supuesto no dudo en recomendar a todo aquel que disfrute con una buena novela histórica.

Y vosotros, ¿os animáis a conocer a Inés y Javier?

¡Nos leemos!

miércoles, 29 de agosto de 2018

"Todos los veranos del mundo", de Mónica Gutiérrez.

A pesar de los rigores del mes de agosto, en #SoyYincanera no hemos bajado el ritmo lector, y de nuevo hemos cambiado de registro con la lectura de la novela que aquí os traigo, mi primer acercamiento a la autora, y todo un descubrimiento.

Sin más, vamos con los datos técnicos del libro:

Título: Todos los veranos del mundo
Autora: Mónica Gutiérrez Artero
Editorial: Roca Editorial
ISBN: 978-84-17092-92-4
Formato: Rústica con solapas
Primera edición: julio de 2018
208 páginas
PVP: 17'90€

Sinopsis (trasera del libro)

Helena no sabe cómo sobreviven las familias cuando coinciden todos sus miembros adultos bajo el mismo techo, pero está a punto de averiguarlo. Decidida a casarse en Serralles, el pueblo de todos los veranos de su infancia, regresa a la casa de sus padres para preparar la boda y reencontrarse con sus hermanos y sobrinos. La pequeña localidad a pie de los Pirineos ha permanecido casi inmutable en el tiempo, con sus amables habitantes y sus gratos recuerdos. Un lugar sin sorpresas, hasta que Helena tropieza con Marc, un buen amigo al que había perdido de vista durante muchos años, y la vida deja de ser tan tranquila en el pueblo. Quizá sea el momento de refugiarse en la nueva librería con un té y galletas, o acostumbrarse a los excéntricos alumnos de su madre y a las terribles ausencias. Quizá sea el tiempo de respuestas, de cambios y vendimia. Tiempo de dejar atrás todo lastre y aprender al fin a salir volando.

Sobre la autora
Mónica Gutiérrez nació y vive en Barcelona. Es licenciada en Periodismo por la Universitat  Autònoma de Barcelona  (UAB) y en Historia por la Universitat de Barceloa (UA). Apasionada lectora, escribe novela, relatos y poesía. En la actualidad compagina la escritura de ficción con la docencia y suele charlar de literatura con buenos amigos en su blog. Debutó en el mundo de la publicación con Cuéntame una noctalia, y las buenas críticas de Un hotel en ninguna parte, su segunda novela, han mantenido a la autora durante más de un año en la lista de los más vendidos de Amazon. El noviembre de Kate (2016) fue su primera novela con Roca Editorial.

Impresiones sobre el libro

Tengo que empezar esta reseña reconociendo que la lectura de "Todos los veranos del mundo" ha supuesto mi primer acercamiento a esta autora, de la que sí tenía referencia a través de comentarios sobre su blog y sus libros en las distintas redes sociales, pero hasta ahora no había tenido la oportunidad de que una obra suya cayera en mis manos, y debo reconocer que ha sido una experiencia interesante, y que seguro repetiré si algo más por ella escrito cae de nuevo en mis manos.

Creo que han catalogado este libro como ejemplo de feel-good (novelas que te hacen sentir bien), pero lo cierto es que no soy yo de poner demasiadas etiquetas, y reconozco que cuando una de estas etiquetas, en inglés para más señas, se me presenta, tengo tendencia a buscar qué significan. No sé si puede catalogarse así esta novela que hoy os traigo, lo cierto es que estamos ante una lectura con toques románticos y algo de nostalgia, y es precisamente en ese punto de nostalgia donde los lectores pueden sentirse más o menos identificados (no diré que me he sentido como una Helena que vuelve a su pueblo a disfrutar de las que eran sus raíces, pero la lectura de este libro me ha recordado algunos de los veranos que pasaba de niña en el pueblo de mi padre, con tíos y primos, y en ese sentido personalmente he disfrutado con la lectura del libro).

Si algo tiene "Todos los veranos del mundo" es que es ante todo una historia muy fácil de leer y de seguir, y ello es gracias a la prosa empleada por la autora y por la trama que en el libro nos cuenta, una historia sencilla de una familia sencilla en la que muchos podemos sentirnos identificados, aunque no todos tengamos como la protagonista una masía rural a la que volver en un pueblo perdido cercano a los Pirineos. Y precisamente eso hace la protagonista, Helena, que vuelve al pueblo de su infancia para reencontrarse con familiares, vecinos y amigos. Dueña de una vida más o menos acomodada, en la que están perfiladas cada una de sus obligaciones, trabajando para un prestigioso bufete de abogados que recientemente ha prescindido de sus servicios, Helena vuelve al pueblo de su infancia para retomar el contacto con sus raíces y para preparar su boda con Jofre, uno de los jueces más jóvenes de la Audiencia Provincial de lo Civil de Barcelona con el que lleva viviendo dos años. Desde el primer momento intuimos como lectores que algo no va bien en esta relación, porque Helena no ha buscado ni vestido para una boda que se celebra en pocas semanas, y el novio no acude con ella a los preparativos. Los hermanos de Helena, Xavier, escritor de éxito, y Silvia, militante y activista en Greenpeace, no ven con buenos ojos esta boda, que ven más fruto del conformismo que del amor, y las conversaciones que Helena mantenga con ellos, con su madre y con sus sobrinos, a los que apenas le unía nada, van a cambiar la forma de pensar de la protagonista, que en los pocos días que pasará rodeada de los suyos y de los recuerdos de su infancia va a trastocar sus planes de futuro, haciendo que se plantee cosas que antes creía muy importantes.

Junto a sus hermanos, Helena tendrá oportunidad de acercarse a la figura de su madre, que tras la muerte de su marido se ha reinventado poniéndose al frente de una escuela de cocina aprovechando el turismo rural en la zona, y algunos de los personajes que asisten o están vinculados a estas clases también darán color a la historia que nos trae Mónica Gutiérrez, como el señor Serra, un personaje que le da un aire al escritor Eduardo Mendoza, y con el que la madre de Helena está encantada de ejercer de profesora culinaria, aunque como el resto de los alumnos su capacidad de aprendizaje deje bastante que desear.

Aunque pueda parecernos que la relación de Helena con su hermana Silvia no es todo lo idílica que cabría esperar entre hermanas, porque las dos son muy diferentes (una se ve obligada a defender a las grandes empresas petroleras; la otra como activista a los que luchan contra ellas), los diálogos que mantienen entre ellas sobre la familia, los intereses de cada una y los recuerdos que sí las unen ponen de manifiesto que tienen más en común de lo que pensaban, y esto es un punto a favor de la autora, que ha conseguido que en unos personajes en apariencia sencillos y esteriotipados podamos sentirnos identificados, o que al menos reconozcamos en ellos a algunos familiares o amigos que nos rodean, a los que no siempre nos atrevemos a decirles lo que pensamos, ni a tratarlos con todo el cariño que se merecen.
"- Yo no quería venir aquí este verano. Tampoco vine el anterior, ni siquiera por Navidades. Tenía miedo de que, si volvía a la casa de los abuelos, me dolería tantísimo la ausencia de mi padre que ni siquiera podría respirar. Pensé que sería horrible estar de nuevo aquí, en su pueblo, en donde yo había sido tan feliz durante mi infancia."
"... no importa lo lejos que corras a esconderte, la vida acaba por encontrarte."
 "Silvia no lo sabe, y no se lo diría por nada del mundo, pero desde aquel día en el que se marchó de casa dejándome un paquete de color cereza sobre la cama, no he vuelto a llevar jamás calcetines negros. Ahora los tengo de todos los colores, con rayas, con topos, incluso con búhos y gatitos estampados. Mis preferidos son unos blancos, de rayas rosa pastel, con pequeñas mariposas moradas, doradas y verdes bordadas por todas partes".
Con Xavier, el hermano escritor de éxito, Helena parece llevarse algo mejor, porque ha sido su confidente en la infancia, el punto de unión entre ella y Silvia, de la que era hermana pero no amiga íntima, quizá porque Xavier era el mayor, al igual que su padre, tristemente fallecido, era el motor de unión en la familia, al que los niños acudían para entretenerse y al que daban más besos y abrazos. Quizá por este motivo Helena no acepta de buen grado los cambios que se han producido en su casa, como si el hecho de convertir la masía en una escuela de cocina invadiera los recuerdos de su padre, a lo que no contribuye que su madre hubiera retirado todas las fotografías. La madre de Helena no se nos presenta como alguien frío, simplemente tiene otra manera de manifestar sus sentimientos (a esto me refería cuando más arriba indicaba que podemos reconocer en la prosa de la autora y en los personajes por ella creados a algunos familiares o amigos con los que podemos identificar a los protagonistas que aquí se nos plantean).

Estamos ante una historia entrañable y familiar, de recuerdos, de vuelta a los orígenes, narrada por la propia protagonista, Helena, que a través de recuerdos y gracias a unos diálogos abundantes va a dibujar un panorama familiar entretenido, divertido, que da lugar a risas y llantos, al recuerdo de anécdotas, al conocimiento de lugares sorprendentes dentro del mismo pueblo (la propia casa a la que vuelve la familia que ha cambiado su aspecto general y se ha convertido en un negocio que quiere aprovechar el auge del turismo rural), al descubrimiento de lugares con encanto, como La biblioteca voladora, un pequeño negocio de venta (o más bien de disfrute de libros) regentado por un personaje peculiar, Jonathan Strenge, más preocupado por mantener una buena conversación sobre libros con posibles clientes que por vender esos mismos libros, con el que particularmente no me importaría compartir una taza de té acompañada de un bollo delicious o galletitas (tendréis que leer el libro para conocer a este fantástico personaje), o una curiosa floristería regentada por un tipo fornido con pinta de vikingo, y que también dará mucho juego en la trama. Y por si fuera poco, Helena se va a encontrar con un amigo de infancia, Marc Montañés, al que va a volver a unirse gracias al encanto del pueblo, la serenidad que allí se respira y el recuerdo de momentos vividos en el pasado. Es cierto que a medida que vas entrando en la historia tienes la sensación de que todo va a acabar bien, de que los protagonistas no van a tomar malas decisiones, de que todo parece fácil, pero está tan bien escrito y tan bien narrado que entras de lleno en la trama, la acabas comprando, y cuando se acerca el final del libro quedas con ganas de más. No te molesta que la historia no te haya deparado sorpresas, quieres que acabe bien y lo consigue. El libro tiene la virtud de que te hace rememorar tus propios recuerdos de infancia, te hace reflexionar sobre cosas que dejaste de decir o hacer, hace que eches de menos a los que ya no están contigo, pero desde la añoranza, y te hace reflexionar acordándote de cómo eran sin idealizarlos, algo que en ocasiones hacemos.

Estamos ante una historia fresca, muy bien narrada, con profusión de diálogos, que se nos queda corta, porque bien podría ser leída de tirón, pero nos gusta disfrutar las lecturas y las saboreamos, y la autora ha conseguido que con su libro también disfrutemos, haciendo un repaso de una manera sutil por algunos títulos de la literatura que nos han acompañado a lo largo de la vida (Helena y Marc sin ir más lejos son Peter Pan y Wendy). Personalmente a mí me ha removido recuerdos personales y es algo que he agradecido, me han gustado los guiños a personajes carismáticos que dan su punto de extravagancia y humor a la trama, y he disfrutado con la historia en general y con lo que quiere transmitir. Ya sé que últimamente lo digo mucho, pero es cierto, y creo que en el caso de Mónica sea más fácil que repita, porque creo que sus novelas no son demasiado extensas y me gusta su forma de escribir, así que pasado con nota este primer acercamiento a su forma de narrar, no dudaré en repetir si algo suyo se cruza en mi camino. Me ha gustado el estilo, y ha sido un soplo de aire fresco entre la lectura de  la novela negra con la que tanto disfruto. He quedado contenta con la experiencia y no dudo en recomendar esta lectura, si queréis una novela ágil, con trama interesante y fácil de leer para este final de verano que ya se nos va, aunque os advierto que si la cogéis os va a durar un par de tardes si acaso entre las manos, porque gracias a la abundancia de diálogo y a los veintidós capítulos cortos en los que se divide, cada uno de ellos con un título específico, se devora. Si tenéis oportunidad, no la dejéis pasar. Yo no me he arrepentido de que haya sido uno de los títulos elegidos como lectura en #SoyYincanera.
Gracias a las responsables de la iniciativa y a Roca Editorial por el ejemplar.
¡Nos leemos!

lunes, 13 de agosto de 2018

ARDERÁS EN LA TORMENTA. John Verdon.

De nuevo, y a pesar de los calores de agosto, volvemos a la carga desde el grupo #SoyYincanera con la reseña del último título protagonizado por el detective David Gurney, un libro que hará las delicias de los amantes de la saga, sin duda alguna, porque Dave es mucho Dave.

Sin más, vamos con los datos técnicos del libro:

Título: Arderás en la tormenta
Título original: White River Burning
Autor: John Verdon
Traductor: Santiago del Rey
Editorial: Roca Editorial de Libros, S.L.
Formato: Rústica con solapas
ISBN: 978-84-16700-72-1
504 páginas
Primera edición: junio de 2018
P.V.P.: 19'90€

Sinopsis (tomada del propio libro)

La tensión ha ido en aumento en White River. El inminente primer aniversario de la muerte de un motorista negro por el disparo de una policía local inquieta a una población económicamente deprimida y racialmente polarizada, enfrentada por discursos incendiarios, manifestaciones airadas y casos de incendios y saqueos.
La situación en White River se vuelve realmente tensa cuando se producen más muertes en lo que parece ser una escalada de venganzas. Sin embargo, cuando Gurney se pregunta por la verdadera naturaleza de todo este baño de sangre y se centra en aspectos peculiares de cada uno de los homicidios, el fiscal del distrito le ordena desvincularse de la investigación.
Obsesionado con los indicios que no corroboran la versión oficial de los hechos, Gurney decide actuar por su cuenta..

Datos sobre el autor


John Verdon trabajó en varias agencias publicitarias en Manhattan como director creativo hasta que, como su protagonista, se trasladó a vivir al norte del estado de Nueva York en un entorno rural. Sé lo que estás pensando fue su primera novela, un éxito mundial. En 2011, Roca Editorial publicó No abras los ojos, que también fue un éxito de crítica y ventas, a la que siguieron Deja en paz al diablo, No confíes en Peter Pan y Controlaré tus sueños. Su serie, que protagoniza el carismático detective retirado David Gurney, es ya un referente del género negro y criminal.



Impresiones sobre el libro

Quizá a la hora de abordar esta reseña no vaya a ser todo lo parcial que se espere de una persona que comenta libros, pero lo que tengo claro a la hora de reseñar es que no voy a imponer mi opinión, dejo claras mis impresiones y mis gustos, pero no pretendo convencer a nadie. ¿Y por qué digo esto? Básicamente porque John Verdon me tiene ganada, me gusta el personaje que ha creado, un policía retirado (o al menos eso es lo que se supone) con un amplio número de casos resueltos a su espalda, que ha abandonado la vida en la gran ciudad para "retirarse", junto a su esposa Madeleine, a una zona de campo, alejado de los problemas y los agobios de la gran ciudad, para "disfrutar" del retiro que se merece. Pero si Dave Gurney tiene algo peculiar es que él difícilmente puede estar sin hacer nada, sus células grises tienen que trabajar, y en eso lo encontramos al principio del libro, "entretenido" en lo que parece ser una excavación arqueológica en sus tierras, llevado por su propia curiosidad. Y en esas está cuando recibe la llamada de Sheridan Kline, el fiscal del distrito, que busca la ayuda de Gurney para desentrañar una serie de acontecimientos que están teniendo lugar en White River, propiciados por el aniversario de la muerte de un hombre negro a manos de la policía y lo que parecen ser los disturbios como respuesta a ese abuso de poder. El asesinato de un policía a manos de un francotirador y las revueltas que este y el anterior hecho están revolucionando las calles de White River hacen que el fiscal pida la ayuda de Gurney, de una forma algo extraoficial, porque Gurney va a investigar pero solo tendrá que dar cuenta al fiscal de sus avances, y conociendo a David y al fiscal, al que ya los seguidores de la serie hemos tenido el "placer" de encontrar en otros títulos, la cosa no iba a acabar tan bien como se esperaba. Entre el equipo encargado de investigar los disturbios que se están dando en la zona destacan Dell Beckert, jefe de policía de White River con grandes aspiraciones políticas y su adjunto y mano derecha Judd Turlock, el alcalde Dwayne Shucker, el sheriff Goodson y Mark Torres, joven policía que está en el cuerpo principalmente para ayudar a los demás, encargado de la investigación en un principio y que pronto comprenderá que Gurney tiene razón en su forma de actuar.

Junto a estos personajes, algunos nuevos en la trama, y a Madeleine, el pilar que sustenta la vida de Gurney y su contrapunto de serenidad, encontramos a Hardwick, un investigador amigo de Dave que no duda en acompañar al personaje en sus pesquisas por muy alocadas que le parezcan sus teorías.

El asesinato de un hombre negro al parecer inocente, por parte de la policía, y la muerte de un policía que un año después controlaba una manifestación a manos de un francotirador ponen al descubierto en "Arderás en la tormenta" una serie de problemas raciales que siguen dándose en EE.UU. a pesar de que se nos vende como un país de oportunidades. Los conflictos raciales salen a la luz en este libro y John Verdon aprovecha estas discrepancias para enfrentar a dos grupos, los supremacistas blancos y los miembros de la UDN, organización esta última que lucha por la defensa de los derechos de la gente de color y cuyos líderes también tendrán un papel relevante como víctimas o verdugos de esta trama que aquí se nos presenta.

El tema de los conflictos raciales en EE.UU. será uno de los tratados en el libro, pero no el único, porque si las novelas de John Verdon se caracterizan por algo es por ser una crítica a la sociedad actual en la que vivimos, con ricos que se aburren con todo y de todo, gentes que luchan por sobrevivir aunque dando importancia a los derechos que les asisten como ciudadanos, a pesar de su color o ideología, el odio que parece pervivir en algunos que no olvidan lo que sufrieron sus antepasados, los policías que ponen por delante sus aspiraciones políticas a su deber de luchar por los ciudadanos, frente a aquellos miembros del cuerpo que están allí por la necesidad de servir, aunque cada vez se sientan más vulnerables y comprendan que su labor tiene cada vez menos sentido, y como punto negativo, la utilización que de las noticias hacen las redes sociales y los programas basura de televisión, a los que no importa la gravedad de lo que cuentan ni sus consecuencias, que solo aspiran a ganar audiencia y a conseguir más publicidad y por tanto más dinero, sin que les importe el efecto que lo que cuentan en sus programas pueda tener en la vida de los que escuchan sus soflamas.

Con "Arderás en la tormenta" descubriremos de nuevo al Gurney al que estamos acostumbrados, aunque quizá la investigación aquí sea más pausada. Cuando los acontecimientos por los que Gurney es contratado parecen tener sentido y las piezas encajan casi a la perfección, Dave se desvincula con su pacto con el fiscal y empieza a investigar por sí mismo, guiado por su instinto, y con el beneplácito de Madeleine, que cosa extraña en ella, quiere que Gurney investigue la muerte de un buen policía que no merecía haber muerto asesinado, porque si a Gurney le hubiera pasado algo ella hubiera querido que alguien tan bueno y honrado como su marido hubiera investigado el caso. El papel de Madeleine en este libro no es tan negativo como puede parecernos en entregas anteriores. Sigue echándole en cara a Gurney que se relacione mejor con los problemas que su antiguo trabajo le plantea que con las personas de carne y hueso que tiene a su alrededor, pero esta vez deja trabajar a Gurney porque se siente identificada con las viudas de los policías y querría que alguien como su marido investigara el fondo de un caso que no es tan sencillo como a priori se presenta si ella estuviera en ese lugar.

"- A mí me resulta muy útil ponerme en el lugar del criminal. Mirar el mundo desde su punto de vista. Y lo hago estudiando todo lo que ha hecho. Me sumerjo en sus preparativos, en la ejecución de su plan, en sus probables pasos posteriores. Eso me da una idea de cómo piensa, de cómo toma decisiones. Pero esta vez no está funcionando."
"- Soy un escéptico por naturaleza. Así funciona mi mente."
"Por naturaleza, Gurney tendía a ir adonde le arrastraba la curiosidad sin preocuparse mucho de los refuerzos. Las peculiaridades y las incoherencias le llamaban la atención, despertando su deseo de examinarlas incluso en condiciones que habrían hecho vacilar a otros." 

He dicho al principio que no soy objetiva, porque me gusta la forma de escribir de Verdon y me gusta el personaje que ha creado, aunque solo me lo presente en sus tierras, pendiente de una pequeña excavación que está haciendo que ejercite sus células grises, o al cuidado de sus gallinas. Me gusta la forma de narrar del autor, y disfruto con la sencillez del personaje y sobre todo me gusta que las conclusiones de los casos no se saquen de una chistera. Como lectores asistimos a toda una serie de pruebas, de pros y contras, de forma que tenemos la solución ahí, descartando como hace Gurney a unos y a otros, porque las pequeñas cosas son importantes y todo tiene que encajar, y John Verdon hace que su trama encaje, de eso no hay duda. Nos podremos llevar una sorpresa más o menos grande en cada historia, pero lo que está claro es que personalmente disfruto con cada una de ellas, y las páginas, a pesar de que pueden parecer excesivas, vuelan entre las manos del lector. Quizá no soy objetiva, porque el personaje me tiene ganada desde el principio, y no puedo dejar de imaginarme que algo del autor hay en el personaje, pero lo haya o no, yo sin duda disfruto con su inteligencia y estoy segura que volveré a retomar la saga si hay nuevas entregas. De eso estoy segura.

En el blog, aunque he leído toda la saga protagonizada por Dave Gurney, solo he reseñado dos de las novelas. Os dejo el enlace por si os animáis a conocer algo más del protagonista. Nos leemos.

- Deja en paz al diablo
- No confíes en Peter Pan


miércoles, 1 de agosto de 2018

ASESINOS DE SERIES, de Roberto Sánchez.

En #SoyYincanera hemos hecho un parón a los sorteos de los libros con los que tanto disfrutamos, pero está claro que un grupo como nosotros, ávido de seguir leyendo y devorando todo lo que cae en sus manos no puede estar un segundo sin saborear su principal entretenimiento, así que cuando las integrantes del llamado Comando Madrid de #SoyYincanera nos contaron que habían tenido un encuentro con Roberto Sánchez y habían estado comentando su libro, que enlaza el mundo de la intriga con las series de televisión, y se decidió que iban a participar en una lectura conjunta, algunos de los integrantes del resto del grupo desperdigados por diferentes puntos de la geografía española decidimos no perdernos este acontecimiento y la verdad es que no nos hemos arrepentido de participar, porque "Asesinos de series" ha resultado ser un grato descubrimiento y en particular yo he quedado con ganas de más.

Sin más, vamos con los datos técnicos del libro:

Título: Asesinos de series
Autor: Roberto Sánchez Ruiz
Editorial: Roca Editorial
Formato: Rústica con solapas
Colección: Thriller y Suspense
ISBN: 9788417092894
PVP.: 18'90€
320 páginas
Publicado en mayo de 2018.
Formato en digital: 
ASIN: B07BH6T4DR


Sinopsis (tomada de la propia editorial):

"Asesinos de series" es el nombre del blog de tres jóvenes (Andrés, Marta y Rubén) que viven juntos en Madrid. Adictos a las series, sueñan con crear su gran éxito internacional: una serie de referencia como podría ser Lost. Andrés se gana la vida escribiendo textos para agencias de publicidad y prospectos de farmacia. Marta es maquilladora en culebrones. Rubén es taxista y, en las largas esperas en el aeropuerto o estaciones, devora todas las series posibles. Un día, reciben la llamada de una productora de televisión para entrevistarles. En realidad les recibe un inspector de policía, Héctor Salaberri. El motivo: se están cometiendo unos asesinatos que tienen algo en común, están inspirados en series de televisión. La policía quiere que les ayuden a encontrar nuevas pistas que puedan aparecer en otros casos y, a la vez, ir dibujando el perfil del asesino.

Datos sobre el autor
Roberto Sánchez Ruiz (Barcelona, 1966) es un periodista radiofónico español vinculado a la cadena SER desde 1988. Entre 1994 y hasta 2012, creó y dirigió durante 18 años "Si amanece nos vamos", el primer programa de transición entre la noche y la mañana, valedor de un Premio Ondas, un Micrófono de Plata y una Antena de Oro. Desde septiembre de 2012 colabora en "La Ventana" de Carles Francino.
En sus comienzos profesionales pasó por Radio Cadena Española, de Radio Nacional de España, y la COPE (Sabadell). En 1993 fue nombrado delegado de Radio Valencia 2. A lo largo de su carrera ha trabajado con profesionales como Iñaki Gabilondo, Carlos Herrera, Andrés Caparrós, Julio César Iglesias, Gemma Nierga o Javier Sardá.
En televisión ha presentado los programas "Supercampeones" (Telemadrid), "6,25" (TVE. Espacio dedicado al mundo del baloncesto) y "En el candelabro" (Telecinco, debate de actualidad). Ha sido profesor de Realización y Producción radiofónica en la Escuela Aula Radio de Barcelona.
(Foto y datos del autor tomados de la página de la editorial).

Impresiones sobre el libro

Creo que el que sigue un poco la trayectoria de este blog tiene claro, o al menos en la mayoría de reseñas que últimamente publico puede quedar patente, que la novela negra tiene un peso importante en mis propios intereses, porque desde pequeña siempre he disfrutado con un buen libro de intriga, de esos que nos mantienen pegados a las páginas, y si a ello le sumamos que este libro que hoy trataré de reseñar está escrito por un hombre al que seguía en su etapa como presentador radiofónico en mi adolescencia, con "Asesinos de series" se daban dos ingredientes fundamentales para que el libro me gustara: por un lado, una novela de intriga que además bebe de otra de mis pasiones, las series de televisión, y por otro lado, un autor conocido, al menos una voz conocida al que seguía desde hace varios años. Aún recuerdo, y en ocasiones echo de menos cuando enciendo la radio de madrugada su "Si amanece nos vamos", un programa de radio en las madrugadas que tenía el aliciente de intentar descubrir, siguiendo unas pistas, algún que otro misterio propuesto por los responsables del programa, a base de preguntas que los oyentes hacían al presentador, y esta es la esencia que ha traído a mi memoria la lectura de "Asesinos de series".

"Asesinos de series" es el nombre de un blog que llevan a medias Andrés, Marta y Rubén, tres de los protagonistas del libro que comparten aficiones y un piso en el barrio de Lavapiés. Su interés por las series y sus propias peculiaridades les llevan a vivir juntos, compartiendo espacio vital (en el reducido espacio de un piso en común) y virtual, a través del comentario que de las series de moda hacen en un blog que los tres dirigen, con la idea de que algún día puedan hacer una gran serie sacada de sus ideas y comentarios del blog. Aunque en un principio los tres se dedicaban a comentar todas y cada una de las series de moda, con el tiempo cada uno de ellos se irá especializando en un tipo de ellas, y así las entradas publicadas se harían más fluidas. Andrés, publicista, trabaja principalmente creando prospectos para medicamentos de farmacia, y ello no le impedirá querer ver cumplido su sueño; Rubén, taxista de profesión, aprovechará cada momento libre en sus carreras entre estaciones y aeropuerto para estar al día con las series con las que más disfruta, y Marta, que trabaja como maquilladora en un culebrón, sueña en realidad con el maquillaje de muertos, pero disfruta con una buena serie de intriga. Hasta aquí, unos personajes con los que nos podemos sentir más o menos identificados, porque en algún momento de nuestra vida nosotros mismos hemos seguido multitud de series y soñamos con protagonizar o al menos conocer a algunos de los personajes que en ellas aparecen. El frikismo de nuestros personajes no se limita solo a seguir las series, sino que ellos sueñan con escribir una que tenga un gran éxito, del tipo de "Perdidos", básicamente quieren triunfar con aquello con lo que disfrutan; algo muy lícito, ¿no creéis? Por eso, cuando son convocados por una productora de cierta importancia para una entrevista ya ven su propósito cumplido, pero con lo que no van a contar los protagonistas, ni tampoco el lector es que esta entrevista encierra algo más, porque al otro lado de la mesa de reuniones no solo está es director de la productora, sino también el inspector Héctor Salaberri, otro puntal importante de la historia que va a pedir la ayuda de estos jóvenes para desentrañar una serie de crímenes o muertes inexplicables que se están dando en la ciudad y que parecen responder a un patrón sacado de capítulos de series de más o menos impacto para el gran público, con la particularidad de haber sido comentados en el blog que los tres amigos comparten. No sabremos muy bien si ese interés de la policía por los protagonistas será fruto de querer buscar su colaboración o si es debido a que son considerados sospechosos de las muertes, pero lo que está claro para el lector es que la intriga está servida, y en eso el autor ha sabido combinar muy bien los tiempos, la sucesión de crímenes y las pistas sobre las series en las que parece haberse basado, en este caso en una lucha buscando un responsable y un por qué, que arrastra al lector a lo largo de más de trescientas páginas que son devoradas porque el planteamiento de la trama resulta creíble y la historia en sí está muy bien narrada.

Junto a este inspector de policía que acabará compartiendo alojamiento con el trío protagonista, no se sabe muy bien si para protegerlos o para tenerlos controlados, otras dos personas serán claves en la investigación, la inspectora jefa Isabel Velasco, una mujer dura a pesar de haber tenido que hacer frente a muchos problemas en su vida personal y profesional, siempre teniendo que demostrar que está en el cargo por méritos propios, y el agente Benítez, personaje peculiar que se hace juicios de valor, que se mueve por instinto, y que también tiene problemas personales a los que enfrentarse, y que no soporta que al principio del caso no le hayan hecho partícipe de la investigación que se está llevando y de los avances de la misma. Salaberri, Velasco y Benítez serán el trío policial ocupado de desentrañar una trama que parte con el suicidio desde un hotel de Madrid de un ciudadano del que no se conoce ni la identidad, ni la procedencia, cuyo cuerpo ha caído al suelo de una manera demasiado extraña y cuya muerte recuerda a un episodio de una serie emitida por televisión. El problema principal vendrá cuando se descubra, en muy pocas páginas, que no es esta la única muerte extraña, sino que las mismas se suceden, y lo que es más curioso, parecen estar relacionadas. Un ritmo trepidante, una ganas por saber qué ha ocurrido y por qué, y por desentrañar los secretos que parecen rodear a cada uno de los personajes (miembros del blog y de la policía indistintamente), hacen que las páginas de "Asesinos de series" vuelen entre las manos de los ávidos lectores, al menos creo que ha sido nuestro caso.

El autor ha hecho un guiño al mundo de las series, además de basando la trama en los propios episodios de series emitidas, recordando algunas que nos han acompañado a lo largo de nuestra vida y que no se caracterizan solo por ser de temática negra o thriller, sino que encontramos alusiones a "El príncipe de Bel Air", "Mujeres desesperadas", "Prison Break", "Dexter"... series de todo tipo y con un público de lo más variado; uno de los puntazos del libro es esta alusión a las series, que puede despertar el interés de aquel que no las haya seguido, y que despierta las ganas de seguir con el visionado de aquellos que las teníamos algo olvidadas, y eso es mérito del autor y de un trabajo de investigación que ha sabido combinar muy bien las distintas tramas para dar un resultado redondo a la historia aquí narrada. Además, la trama, dividida en ocho capítulos, trae estos encabezados como si de un episodio de serie se tratara; los que seguimos las series sabemos claramente qué significa T01x01, y sinceramente, me gustaría que hubiera una segunda temporada para alguno de los protagonistas, aunque no quiera desvelar para quién para no fastidiar la intriga que el libro aporta.

"Si una persona se deja caer, lo hace sin impulso. Así se matan, abandonándose hasta en ese último gesto, sin fuerzas. Y van cayendo, a cámara lenta. Esa es la sensación que dieron las víctimas desesperadas del 11-S, las que, sabiendo que no había escapatoria al cerco de amasijos en fundición y humos que se arremolinaban en sus pulmones, abrieron las ventanas para cerrar así sus vidas.
La fuerza de la gravedad actúa expectante hasta los últimos momentos, por ver si nos sacamos un paracaídas de la nada, y cuando comprueba que no hay nada que hacer, suelta un mazazo final contundente y acelera el golpe seco. Siempre, cerca de la fachada. No sabría traducirlo a una onomatopeya. Ni Rubén ni nadie que lo hubiera escuchado. La brutal colisión de un cuerpo, el de una estructura de huesos envueltos ya en vísceras huecas, al estrellarse sin desaceleración. Una onda expansiva de silencio lo llena luego todo".
En el libro no solo encontramos un homenaje a las series, y una gran dosis de intriga que mantiene el interés del lector, sino también una crítica velada a temas más o menos candentes de la sociedad, como la desigualdad en el trabajo entre hombres y mujeres, teniendo estas últimas que demostrar muchas veces más su valía frente al resto de trabajadores para ganarse su respeto, los malos tratos en el entorno familiar, el tratamiento que la propia prensa y televisión hace de unos casos que llegan al gran público, como en el caso de las desapariciones, obviando en otros muchos la mención de casos parecidos de los que no llegamos a enterarnos... 

"Asesinos de series" es un libro ideal para estos días de calor, con una trama muy bien llevada que guarda la consiguiente sorpresa final, con unos personajes muy definidos que esconden muchos matices en su interior, de forma que a medida que vas leyendo no sabes muy bien qué esconden en realidad, y descubrir esa faceta es otro puntal a tener en cuenta en la trama. Escrito con un lenguaje ameno, la continua alusión a series televisivas de todos los tiempos es un punto a favor, y no solo para aquellos que las han seguido, sino que dan ganas de anotar los títulos y retomarlas o iniciarlas según el caso, y eso es mérito del autor, que ha sabido introducirlas en la trama sin que desluzca la historia, más bien engrandeciéndola.

En definitiva, lo ideal con "Asesinos de series" es dejarse llevar en la lectura. Estamos ante un libro que se deja leer porque las páginas vuelan solas. El punto de intriga está servido desde el minuto uno, los protagonistas encierran algún que otro secreto y nosotros como lectores vamos a querer desentrañar la trama. Ya he dicho más arriba que quedo con ganas de más, y teniendo en cuenta que al parecer este es el primer libro de su autor, si decide retomar a alguno de los personajes le auguro un buen futuro. Personalmente, no dudaría en repetir experiencia, aquí cuenta con una futura lectora. No me queda más que recomendaros el libro si no habéis tenido el placer de acercaros a él. En un par de tardes puede quedar finiquitado, pero yo os recomendaría que lo disfrutarais a pequeños sorbos, tratando de descubrir el porqué y el sentido de los acontecimientos, que os adelanto no es tarea fácil, pero al final todo queda cerrado y la sensación al terminar la lectura es bastante positiva. Un placer haber descubierto a Roberto Sánchez en su faceta de escritor y haber compartido la experiencia de haber comentado su libro en #SoyYincanera.