lunes, 29 de noviembre de 2021

Ardores de agosto. Andrea Camilleri.

Tengo un poquito abandonada la #YincanaCriminal2021, y me da rabia, porque estaba casi segura que la iba a completar sin problemas, y lo más importante, que iba a hacerla con libros que tenía en mis estanterías esperando turno. Está muy avanzado el año, y no sé si llegaré a completar la yincana, porque eso sí, me apunto a todas las lecturas conjuntas que organizan en #SoyYincanera, y eso quita tiempo para elegir otros libros, pero espero poder rellenar alguna que otra casilla, y animar así a las organizadoras a que la vuelvan a convocar en otros años.

Centrándonos en el apartado que se desarrolla en Europa, y tratando de leer algunos de mis pendientes, me he encontrado con Andrea Camilleri, autor al que hacía tiempo no leía, y un título que creo recordar compré de segunda mano, por aquello de conseguir novela negra que sé que me gusta a buen precio.

Sin más, vamos con los datos técnicos del libro:

Título: Ardores de agosto
Título original: La vampa d'agosto
Autor: Andrea Camilleri
Traducción del italiano de María Antonia Menini Pagès
Editorial: Ediciones Salamandra, S. A.
Formato: Rústica con solapas
ISBN: 978-84-9838-214-3
1ª edición, marzo de 2009
2ª edición, mayo de 2009
256 páginas.

Sinopsis (tomada del propio libro)

Un calor asfixiante arrasa Sicilia como una llamarada; durante el día el aire se vuelve irrespirable, las piedras queman y ni siquiera un baño en el mar ofrece algo más que alivio momentáneo. Con la ciudad sumida en un letargo incandescente, Salvo aguarda la llegada de Livia, que viene con unos amigos a pasar las vacaciones en una solitaria casita frente a la playa. Pero el idílico plan se tuerce cuando, oculto en los sótanos de la casa, aparece un baúl con un cadáver dentro. El macabro hallazgo desata los instintos investigadores del comisario, que muy pronto se ve envuelto en una maraña criminal de múltiples facetas que involucra a políticos, banqueros y empresarios, todos bajo la omnipresente tutela de la mafia. Y como si la canícula no fuera suficiente para causar estragos en el comportamiento de los personajes, la presencia casi mágica de una bellísima veinteañera hace flaquear la proverbial lucidez del propio Montalbano, hasta el punto de tentarlo a dar ese paso trascendental que había evitado hasta el momento.
Décima aventura de Salvo Montalbano, en la que el inimitable comisario sigue haciendo gala de ese vitalismo socarrón y melancólico mientras se asoma a los abismos más profundos del ánima humana.

Datos sobre el autor

Andrea Camilleri nació en Porto Empedocle, Sicilia, el 6 de septiembre de 1925. Acabó sus estudios de bachiller en 1943, y al año siguiente se inscribió en la Facultad de Letras sin finalizar sus estudios, ya que en esa época se dedicó a publicar cuentos y poesías, ganando el Premio St. Vicent. Posteriormente, estudió Dirección en la Academia de Arte Dramático Silvio d'Amico, y trabajó como director y libretista. En 1957 se casó con Roseta Dello Siesto, con la que tuvo tres hijas. Un año después ejerce de profesor en el Centro Experimental de Cinematografía de Roma.
©Fotografía: Basso Cannarsa
Si bien dedicó más de cuarenta años al guion y a la dirección teatral y televisiva, debutó como novelista en 1978 con El curso de las cosas, la primera de un conjunto de novelas históricas ambientadas en la Sicilia del siglo XIX, pero no alcanzó notoriedad en su país hasta la publicación de una serie de libros de género policíaco centrados en su personaje Salvo Montalbano (nombre otorgado en homenaje al escritor Manuel Vázquez Montalbán, con quien ha sido comparado como autor en múltiples ocasiones) con el primer libro de la serie llamado La forma del agua (1994), notoriedad que se vio acrecentada gracias a su adaptación televisiva. Anteriormente consiguió éxito con su novela La temporada de caza, publicada en 1992.
Camilleri muestra en sus obras policíacas un intenso retrato de la sociedad siciliana mediante el uso de un léxico vivo plagado a la vez de dialectalismos y referencias enigmáticas, estilo que le sirve para oscilar entre lo cómico y lo grotesco, lo ridículo y lo trágico.
Aunque no finalizó sus estudios, obtuvo un título honorífico de la Universidad de Pisa en 1978. Fue ganador del Premio Internacional de Novela Negra RBA del 2008 con su novela La muerte de Amalia Sacerdote.
Falleció el 17 de julio de 2019, en el hospital romano del Santo Spirito, a los 93 años.
Ficha del autor sacada de la página de LECTURALIA.

Impresiones sobre el libro

Camilleri falleció, y reconozco que era uno de mis pendientes. Hace mucho tiempo leí el primer título protagonizado por Salvo Montalbano, La forma del agua, y recuerdo que me gustó. Lo compré en una edición en bolsillo que sacaron de sus obras, y mi intención era continuar con la compra y con la lectura de los títulos en orden, pero por circunstancias que se dan en la vida, otros libros y otras compras se inmiscuyeron en esta idea, y creo que leí un par de títulos más, pero sin seguir ningún orden. Hace tiempo que compro libros de segunda mano, y trato de hacerme con aquellos títulos de autores que sé que me gustaron en su momento, con idea de completar las series que en su día empecé, y de las que suelo tener algunos ejemplares aislados por casa. Retomando la idea de completar la yincana criminal a la que me apunté hace ya varios meses, con libros de mi propiedad, que han alcanzado el título de eternos pendientes, revisé las estanterías y encontré el libro que hoy os traigo, Ardores de agosto, sin saber muy bien qué iba a encontrar entre sus páginas. Casualmente yo no leí la sinopsis, preferí entrar de lleno en la historia. El libro estaba escrito por un escritor italiano, sabía que era novela negra, y seguro que había algún muerto. No se podía pedir nada más.

El libro está dividido en diecinueve capítulos y tiene mucho diálogo, con lo que se avanza rápidamente en su lectura, y lo más interesante es que, a pesar de los temas duros que trata, encuentras notas de humor en los inicios de la trama, en las conversaciones que Salvo mantiene con Livia, su pareja, sobre la búsqueda de una casa para que su amiga Laura, su marido y su hijo pequeño pasen unas vacaciones cerca del mar y de la propia Livia, ya que Salvo Montalbano no podrá abandonar Vigàta por circunstancias laborales. Esta búsqueda precipitada de alojamiento y el propio alojamiento encontrado supondrán una pincelada de humor que como lectora he agradecido.
Laura era la amiga del alma de Livia, aquella a quien le confiaba los misterios gozosos y también los menos gozosos de su vida.
一¿Vienen aquí?
一Sí. ¿Te molesta?
一Para nada, ya sabes que Laura y su marido me caen muy bien, pero...
一Explicame ese pero.
¡Bueno, ya empezaban!
一Yo pensaba que por fin podríamos pasar un poco más de tiempo solos y...
一¡Ajajá!
Estilo bruja de Blancanieves y los siete enanitos.
一¿Por qué te ríes?
一Porque sabes muy bien que la que va a quedarse sola seré yo, yo, ¿comprendes?, mientras que tú te pasarás todo el día y puede que también toda la noche en la comisaría con el asesinado de turno.
一No, Livia, pero qué dices, aquí en agosto, con el calor que hace, hasta los asesinos esperan a que llegue el otoño.
一¿Eso qué es, un chiste? ¿Tengo que reírme?

Pero nosotros como lectores sí vamos a reírnos, o al menos se nos va a escapar una media sonrisa a medida que nos adentramos en la lectura, porque el chalet alquilado por Salvo guarda sorpresas, que fui descubriendo a medida que avanzaba en la lectura, con invasión de escarabajos, ratones y arañas en días distintos, y la desaparición del pequeño Bruno, que al parecer había caído por una grieta de la casa. Y esto solo en el primer capítulo del libro. La casa alquilada guarda un secreto y ese secreto va a ser investigado por Salvo y sus compañeros de comisaría, aunque la investigación le lleve a remover hechos del pasado y a enfrentarse a empresarios sin escrúpulos, arquitectos que tienen mucho que esconder y jefes de obra a los que no importa para nada la vida humana.

En esta novela encontramos al calor del mes de agosto como un protagonista más, aunque el título no solo hace referencia a las temperaturas, más bien al ardor sexual. Montalbano se nos presenta como una persona cercana, con sus dudas y defectos, como cualquier mortal. La relación con Livia no parece pasar por su mejor momento, y la investigación a la que el comisario debe enfrentarse con la aparición del cadáver de una joven va a despertar sus instintos más humanos. Se va a sentir atraído por la hermana de la víctima y en su pensamiento se verá correspondido, aunque las incertidumbres a las que debe enfrentarse harán que descuide un tanto su faceta profesional.

Si en este libro encontramos a una víctima cuyo asesinato hay que investigar, también encontramos denuncia social, con casos de corrupción, arquitectos a los que no importa defraudar porque siguen la máxima de que todo el mundo lo hace, jefes de obra y empresarios que ponen por delante el ansia por ganar dinero a la propia vida de los que trabajan para ellos, casos en los que se demuestra que los que ostentan el poder abusan, si pueden, de los que dependen de ellos. Estos son algunos de los temas que vamos a encontrar en este libro para nada extenso, que se lee con facilidad, porque no hay demasiadas descripciones, y las investigaciones, a medida que avanzan, son narradas por los propios protagonistas a raíz de las conversaciones que mantienen entre ellos mismos. No te pierdes en la trama, que resulta ser bastante ágil y eso se agradece. Hay asesinato, investigación, denuncia social y hasta venganza. No se le puede pedir más a un libro ágil, con diálogos fluidos y un toque de humor que hace que disfrutemos de la lectura, toques humorísticos que encontramos al principio del libro, pero que nos animan a seguir leyendo. Y por si fuera poco, a los que conocéis a Salvo Montalbano, bien por los libros, bien por la serie de televisión, aquí se nos presenta como alguien muy cercano, como un hombre de lo más corriente, con sus dudas y defectos, capaz de caer en las garras de un mal entendido enamoramiento, con las consecuencias que ello puede acarrear en su forma de actuar.

Hay bastantes personajes en la trama, pero el autor no incide en ellos apenas. Al igual que no hay apenas descripciones de los lugares, no se incide en las descripciones de los compañeros de comisaría de Salvo Montalbano ni en los personajes con los que se cruzan. Lo que importa se cuenta a través de los diálogos que abundan en el libro, diálogos que sirven para que el lector no se pierda en las investigaciones que se llevan a cabo.

Estamos ante un libro ligero y fácil de leer, que presenta una faceta más humana del personaje protagonista, y que pone en jaque la relación que parece mantener con Livia. Tengo entendido que esta relación en un poco un tira y afloja a lo largo de la serie protagonizada por el comisario. Por eso me gusta leer los libros en orden, porque los personajes evolucionan, y también su relación con los otros protagonistas, pero en esta caso he leído pocos títulos y salteados, así que voy un poco perdida con esta relación de pareja.

¿Recomiendo el libro? Sí, es entretenido y se lee bien. Podría ser un libro para el verano, por el título, pero también viene bien ahora para subir la temperatura de estas tardes gélidas que nos esperan. De todas formas, si queréis seguir mi consejo, lo ideal será leer estos títulos en orden, porque los personajes evolucionan, y leyendo la serie sin seguir ese orden se pierden muchos matices. Por mi parte he conseguido un par de los objetivos que me había planteado, a pesar de no haber respetado ese orden: leer un título que esperaba su turno desde hace bastante tiempo en una de mis estanterías, y completar una de las casillas de la Yincana Criminal 2021 a la que me había apuntado.

¡Nos leemos!

Esta reseña participa en la #YincanaCriminal2021 en el apartado Ocurrió en Europa, para completar la casilla "Una novela de una escritor/a italiano o que transcurra en Italia". 


jueves, 11 de noviembre de 2021

La hija de las mareas. Pilar Sánchez Vicente.

Nueva entrada en el blog, de nuevo bajo la iniciativa #SoyYincanera. Esta vez el último libro de una autora a la que ya habíamos tenido el placer de disfrutar con una novela anterior, cuya lectura conjunta nos dejó un buen sabor en el grupo. Ese libro era "Mujeres errantes".

Pero hoy vengo a hablaros de "La hija de las mareas", un libro con el que también hemos disfrutado mucho con la lectura conjunta que hemos llevado a cabo el grupo de #SoyYincanera por Twitter.

Sin más, vamos con los datos técnicos del libro:

Título: La hija de las mareas
Autora: Pilar Sánchez Vicente
Editorial: Roca Editorial de Libros, S. L.
Formato: Tapa dura con sobrecubierta
ISBN: 978-84-18557-28-6
Primera edición: octubre de 2021
416 páginas
PVP.: 19,90€

Sinopsis (tomada del propio libro)

En el año 1820 Andrea Carbayo de Jovellanos escribe sus memorias para dejar constancia de las aventuras y desventuras que la llevaron al lugar donde se halla, perseguida por la intransigencia del inquisidor Valdés.
Reviviremos su infancia en Obiedo y viajaremos con ella a Oxford, donde, disfrazada de hombre, asistirá a la presentación de importantes descubrimientos para la medicina actual. En París vivirá de cerca la Revolución con su inseparable Olympe de Gouges, volcándose en la lucha por los derechos de las mujeres y en su trabajo en la imprenta. Un oficio, el de impresora, que ejercerá también en Gixón a su regreso. Será entonces cuando conozca a su padre y disfruten ambos de fructíferos paseos por el arenal. Directora de una escuela para niñas desfavorecidas, fundará un periódico que desempeñará un papel clave durante la guerra de la Independencia. Este conflicto bélico, que asolará la región convirtiéndola en un escenario dantesco, conducirá a Jovellanos a la muerte, facilitando que Valdés culmine su venganza sobre ella.
Ilustrada, intelectual, tertuliana, escritora, traductora, maestra... Andrea fue una precursora en muchos aspectos, sin que ello impidiera que fuera borrada de la Historia, como otras tantas mujeres en toda época y lugar.
En 2021, cuando se cumplen 210 años de la muerte del ministro y prócer gijonés Gaspar Melchor de Jovellanos, la publicación de este manuscrito y la extraordinaria revelación de una hija secreta agrandan la leyenda sobre tan ilustre personaje.

Datos sobre la autora

Pilar Sánchez Vicente es historiadora, documentalista y escritora. Ha sido guionista y presentadora de varios programas de TVE. Actualmente trabaja como archivera del Tribunal Superior de Justicia de Asturias. Fue nombrada Comadre de Oro y ha recibido los premios Timón y 8 de Marzo en reconocimiento a su trayectoria personal y literaria. Entre sus numerosas obras destacan La diosa contra Roma, Mujeres errantes y La muerte es mía, todas ellas publicadas en el sello editorial Roca.
© Fotografía de la autora: Beatriz Montes Photographer
(Datos sobre la autora tomados del propio libro).

Impresiones sobre el libro

Los que nos seguís por twitter y conocéis algo del grupo #SoyYincanera sabéis que estamos llevando a cabo una #YincanaCriminal2021, básicamente porque en este grupo lo que más nos gusta son los crímenes y las novelas que giran en torno a ellos y las investigaciones que se proponen en los libros. Aunque nos encanta la novela negra, de intriga, misterio o como queramos llamarla, no le hacemos ascos a adentrarnos en otro tipo de historias, y también disfrutamos, y mucho, con la novela histórica, y mucho más todavía si ya habíamos tenido el placer de disfrutar de alguna novela anterior del autor. Este ha sido el caso de La hija de las mareas, la novela de la que voy a intentar contaros mis impresiones. Conocí a Pilar Sánchez Vicente con una anterior novela suya, Mujeres errantes, de la que también hicimos una lectura conjunta en el grupo, y la experiencia fue altamente gratificante. Por ese motivo, cuando desde #SoyYincanera se propuso la lectura conjunta de #LaHijaDeLasMareas, no dudé un momento en apuntarme, porque recordaba lo bien que escribe Pilar Sánchez Vicente y sabía que esta novela la iba a disfrutar sí o sí, como finalmente ha sido. 

Ya nos gana la autora en la dedicatoria, nada más empezar la lectura del libro:

A todas las mujeres protagonistas de sus vidas cuyo nombre ha sido borrado de la historia.
 Su anonimato no les resta grandeza y nuestro brillo no alcanza ni a su sombra.
Rescatar su memoria es vencer al tiempo y al olvido. Va por ellas. Va por todas.

Andrea Carbayo de Jovellanos será la encargada de hacernos llegar su historia y la de su familia, centrándose en las figuras de su abuela, Carola, y su madre, Gloria, dos mujeres fuertes que tuvieron que luchar en un mundo de hombres sometidas a las injustas leyes que las rodeaban y al papel importante de la Iglesia y de aquellos que defendían su forma de actuar. Las Carbayo eran conocidas como "las Encantadoras". Carola atesoraba conocimientos sobre el poder de las plantas como método de curación, y era capaz de asegurar, sin apenas equivocarse, qué mal aquejaba a las personas que pasaban por su "botiquina", un lugar escondido de los ojos de aquellos que trataban de brujería el que una mujer tuviera conocimientos de botánica y medicina y que pudiera poner los mismos al alcance de aquellos que acudían a ella en busca de alivio para sus males. Las mujeres Carbayo tenían ascendencia vikinga, y si había un rasgo que las identificaba era su melena roja y que daban a luz niñas. Carola ya lo pasó mal durante su infancia, pues su madre, que también era conocedora de remedios para sanar fue acusada de brujería y condenada a la hoguera, y Carola compartió cárcel con ella. Su hija Gloria, que también heredaría los conocimientos para sanar, fue fruto de la relación de Carola con Andrés, su primer marido, un ballenero que la aceptaba tal y como era pero que falleció luchando en el mar justo antes del nacimiento de Gloria. El fallecimiento de Andrés puso en dificultades a Carola, que tuvo que entrar a trabajar como ama de cría para una familia pudiente de Asturias, los Jovellanos, lo que hizo que Gloria pudiera criarse rodeada de conocimiento, aprendiendo de los profesores que acudían a enseñar a los hijos de esta familia, porque no había tanta diferencia de edad entre los niños de la familia Jovellanos y la propia Gloria, con lo que la niña pudo afianzar conocimientos y ayudar aún más a su madre en el futuro incierto que se les presentaba debido a su condición social.

La vida de Carola y Gloria transcurre en dos enclaves del norte de España principalmente, Obiedo y Gixón, en pleno siglo XVIII, y dos serán las familias aristocráticas con más importancia en este momento de la historia: la familia Jovellanos y la familia Valdés. La primera, abierta a las nuevas ideas que trae consigo la Ilustración; la segunda, más identificada con las ideas de la Iglesia y defensores a ultranza de las mismas. De ahí radicará la persecución que los Valdés van a infringir a la familia de las Carbayo, a las que considerarán responsables de una muerte que acontece en el seno de una de las familias, y a las que tachan de brujas y curanderas, obligando a estas mujeres a huir buscando una vida mejor, donde poder desarrollar sus capacidades curativas, sin hacer daño a nadie, más bien al contrario.

"En casa de los Jovellanos siempre se vanagloriaron de ser amables, cultos y tolerantes; en la de los Valdés se preciaban de ser la mano de Dios en la tierra. Don Francisco pisaba la capilla para asistir al oficio dominical porque no le quedaba otro remedio, mientras que en los Valdés eran de comunión y misa diaria".

"Cualquier manual que incite el progreso termina en el Index librorum prohibitorum. Para los religiosos cualquier novedad es pecado, pretenden ignorar los avances de la ciencia y que la propia medicina evoluciona cada día. El nombre de Dios ha sido utilizado para condenar a las mentes racionales, por eso en este país la mayoría embisten en lugar de pensar". 

En este libro vamos a encontrar sobre todo lucha, de gente pobre por sobrevivir, de personas que quieren hacerse un hueco en la profesión que han elegido, pero especialmente, una lucha de las mujeres por ser consideradas como un igual con respecto a los hombres, algo muy difícil en la España de finales del siglo XVIII y principios del XIX. Aunque la autora ha tenido la pericia de no desarrollar toda la historia en el norte de España, haciendo que la protagonista y narradora de la trama viaje a Oxford y acuda a unas importantes charlas disfrazada de hombre, y viva en su propia carne la Revolución Francesa como una ciudadana más afincada en París, los hechos narrados en la trama nos hacen ver que daba igual de dónde fueras o dónde estuvieras, porque la mujer no era considerada como un igual, y esa será la lucha que mantenga Andrea a lo largo de toda su historia: conseguir la igualdad de todos, hombres y mujeres, sin importar diferencias de sexo o raza. A diferencia de su madre y su abuela, que se habían adaptado a las normas establecidas, y procuraban llevar a cabo sus labores de sanación sin que se fijaran demasiado en ellas, cuando podían y donde podían, el caso de Andrea sería diferente. A ella no le interesaba tanto la medicina ni la sanación por las plantas, ella quería aprender, y hacer que otras muchas mujeres aprendieran, así que acabaría siendo maestra, dando clases a aquellos niños y especialmente niñas menos favorecidas, porque era partidaria de que la educación llegara a todos, y no solo a las clases privilegiadas; del mismo modo, acabaría escribiendo una obra teatral contra la esclavitud que tanta fuerza tenía en esa época, aunque no pudiera publicarla con su nombre, y extendería sus ideas de igualdad imprimiendo octavillas y panfletos, así como un periódico que serviría de propaganda a las ideas que trajo consigo la Revolución Francesa.

"(...) un país que quiera salir del atraso necesita que sus féminas sepan hacer algo más que bordar y, desde luego, han de ser capaces de pensar por sí mismas".

La autora ha sabido crear una historia de mujeres, pero no está solo recomendada a mujeres. Estamos ante un libro que debería leer todo el mundo, porque resume muy bien las situaciones de desigualdad que se vivían en España, bajo el poder de los borbones, reflejado en las figuras de Carlos IV y Fernando VII, y la llegada al poder de José Bonaparte, gracias a la entrada en España de Napoleón. Hombres y mujeres no eran considerados por igual en estas tierras, y las desigualdades también quedaban patentes entre el pueblo llano y las familias privilegiadas, cuyos hijos acabarían ocupando cargos de poder o puestos importantes dentro de la Iglesia; familias que contaban con personas encargadas de su educación y de que aprendieran a leer y escribir, mientras a las clases trabajadoras no se les daba la posibilidad de aprender, porque era algo que a los pudientes no les interesaba, y debían trabajar para sobrevivir, a veces en pésimas condiciones, y eran las primeras víctimas si la miseria, la escasez o las enfermedades les atacaban. Pero la autora nos ha llevado también de la mano a Oxford y a París, y aunque se nos ha vendido que París era la ciudad de la libertad, de las oportunidades, como se dice vulgarmente en todas partes cuecen habas, y gracias a la prosa de la autora hemos comprendido las dificultades a las que también allí se enfrentaban las mujeres para intentar ser consideradas en igualdad con los hombres, aunque leyendo el libro parece patente que solo había una cosa que realmente igualaba a los dos géneros: la guillotina.

Es increíble la ingente documentación que ha tenido que manejar la autora para ofrecernos este libro tan redondo. Desarrolla la historia en doce capítulos bastante extensos, en los que Andrea va narrando anécdotas de su vida y de la vida de sus antepasados, siguiendo un hilo temporal que hace que como lectores rememoremos parte de la historia de nuestro país y del país vecino por las que en ocasiones se ha pasado casi de puntillas en los planes de estudio a los que nos hemos ido enfrentando a lo largo de nuestra vida. Si hay algo claro en los libros de Pilar es que la autora se prepara, tiene mucho que contar y sabe cómo contarlo. Aunque no abundan los diálogos precisamente, y hay mucha narración, las anécdotas que van sucediéndose en el libro y la forma que tiene el personaje de Andrea de hacérnoslas llegar hace que toda la trama se disfrute. Es una historia de mujeres luchadoras, contada con mucho realismo por la autora. Ha sabido combinar la aparición de personajes ideados por ella con personajes reales, lo que dota a la trama de mucha verosimilitud, de tal forma que te adentras en las páginas del libro y no sabes distinguir qué es real de lo que no lo es, y eso es algo que se agradece. Por otra parte, esta historia ideada por Pilar podría ser real; muchos hijos de familias nobles tenían descendencia con criadas o mujeres pertenecientes a una clase social inferior a la que ellos pertenecían. El supuesto padre de Andrea en esta trama no es otro que Gaspar Melchor de Jovellanos, personaje que existió realmente. La relación de Andrea con su padre cuando regresó de nuevo a Asturias tras su huida de París ayudan a explicar los convulsos acontecimientos que se desarrollaron en España a principios del XIX. Los que disfrutamos con la Historia alabamos este tipo de libros, porque nos hacen darnos cuenta de que siempre se puede indagar más en algo que creemos sabido, siempre hay cosas nuevas que aprender sobre nuestro pasado.

Como me ocurrió con el anterior libro que leí de la autora, me encanta la forma que tiene de describir los distintos escenarios de la novela y la fuerza de los personajes por ella creados. De nuevo me han dado ganas de trasladarme al norte de España, zona que sigo sin conocer, aunque creo que gracias a la literatura, si algún día puedo viajar por allí, ni Gixón ni Obiedo (manteniendo la grafía del libro) me serán desconocidas.

Recomiendo al 100% la lectura de este libro, porque toca muchos puntos y nos hace reflexionar sobre todo a lo que han tenido que enfrentarse nuestros antepasados, especialmente las mujeres, para que ahora gocemos de privilegios de libertad y una supuesta igualdad entre todos los seres humanos, sin importar su género, aunque está claro que no hemos alcanzado la perfección en este sentido y la lucha continúa. La autora ha hecho un recorrido por la historia de dos ciudades del norte de España, iniciando el periplo, a modo de anécdota, en septiembre de 1395 en Gixón, con las tropas de Enrique III de Castilla sitiando la ciudad, para transportarnos luego a finales del convulso siglo XVIII en España y Francia, pasando por Óxford, dejando a la protagonista, Andrea Carbayo de Jovellanos, escribiendo sus memorias en la villa de Gixón, en 1820. Es una lectura muy recomendable, y si te gustan las muertes, muchas vas a encontrar en este libro, fruto de las guerras, traiciones, abusos de poder, miseria y enfermedades que pululan a lo largo de sus páginas, tanto, que este libro bien podría participar en la Yincana Criminal que estamos llevando a cabo. Si se cruza en tu camino, no dudes en darle una oportunidad, la historia lo merece y la trama está muy bien contada. Ha sido un acierto repetir con la autora. 

¡Nos leemos!


jueves, 21 de octubre de 2021

La Ilustrísima. Marta Prieto.

Retomamos las reseñas para #SoyYincanera, con un libro publicado por una editorial a la que le tenemos especial cariño, y con un título que nos ha hecho recordar, no puede ser de otra forma, un episodio de la historia negra de nuestro país.

Sin más, vamos con los datos técnicos del libro:

Título: La Ilustrísima
Autora: Marta Prieto
Editorial: Alrevés, S.L.
Formato: Rústica con solapas
ISBN: 978-84-17847-78-4
Primera edición: septiembre del 2021
332 páginas.

Sinopsis (tomada del propio libro)

El 12 de mayo de 2014 la ciudad se estremeció: el cadáver de la presidenta de la Diputación yacía sobre la pasarela que cruzaba todos los lunes de camino a la sede de su partido.
De inmediato, una sábana de rumores y especulaciones cubrió su cadáver. ¿Cuál, de sus muchos enemigos, podría tener más motivos para asesinarla? La Ilustrísima era una mujer odiada y temida. Polémica, ambiciosa, sin pelos en la lengua, acaparadora de cargos, obsesionada por conocer los secretos de toda la ciudad y perseguida por la prensa, que comenzaba a husmear en sus amaños y componendas.
El morbo correrá desbocado por las calles lluviosas de una ciudad con ojos y veneno en cada esquina, en cada ventana, descubriendo una trama de odio, celos enfermizos y secretos tejida durante años. Un relato coral, apasionante e irónico que nos habla de corrupción, de poder y de cómo este se acepta, o no, cuando quien lo ostenta es una mujer.
La Ilustrísima es una novela apabullante, descarnada y certera. Marta Prieto, con una prosa casi naturalista, ha urdido un relato social por momentos hilarante, otros brutal, que es también el retrato de una ciudad de provincias en la que parece, solo parece, que nunca pasa nada.

Datos sobre la autora

Marta Prieto nació y vive en León, donde se licenció en Derecho. Ávida lectora desde la infancia, ejerció la abogacía y trabajó en la Administración Pública. Actualmente se dedica por entero a su verdadera vocación, la literatura. Lleva años escribiendo, contando historias que no han salido del cajón y de las que solo ha disfrutado su círculo más cercano. Ya trabaja en un nuevo libro a la vez que revisa antiguos textos por si tuvieran cabida en el mercado editorial. Hasta ahora, el cuento y los relatos delirantes han sido su campo de trabajo. La Ilustrísima es su primera novela.
Cuenta en Instagram: @marta.prieto10
© de la fotografía: Luis-Tacho Getino

Impresiones sobre el libro

La historia narrada en el libro que hoy reseñamos se inicia el 12 de mayo de 2014, aunque esta fecha bien podría ser el final de la historia. "La Ilustrísima" es una novela de ficción ideada por Marta Prieto, pero a todos se nos viene a la cabeza que esa ficción tiene que ver mucho con la realidad, aunque la autora haya tomado como referencia un hecho luctuoso de la historia negra de nuestro país y haya intentado trazar una trama que lleva a unos personajes, a los que también en muchos casos podemos poner nombres y apellidos, a protagonizar los acontecimientos por todos conocidos.

El asesinato de Isabel Carrasco, presidenta de la Diputación Provincial de León, tuvo lugar el 12 de mayo de 2014, por la tarde, en plena calle. Tres mujeres fueron procesadas por los hechos: Monserrat González Fernández, Triana Martínez González y Raquel Gago Rodríguez. Si empezamos a leer el libro, sin dudar se nos va a venir a la mente este hecho:

«La sábana blanca, extendida y plácida, no alcanza a cubrir el contorno de los tobillos y las enormes plataformas fucsia que brillan contra el acero inoxidable de la barandilla.
Tras el cordón policial, los clics de los obturadores de las cámaras se mezclan con el murmullo de los congregados. En el aire, preguntas que nadie responde. Corren rumores sobre el motivo del asesinato, pero son rumores. Dan por seguro que tuvo que tratarse de un sicario, porque quién iba a tener el valor de acercarse tanto a la presidenta de la Diputación y dispararle a bocajarro, ahí, en lo alto de la pasarela, en la mitad del camino entre su domicilio y la sede del Partido de la Derecha.
Decenas de periodistas se dirigen hacia los buzos que rastrean una vez más el río. Buscan el arma. La buscan por todas partes. La buscan en las papeleras, entre los espinos de la orilla y los tulipanes amarillos que a lo largo del paseo conforman el nombre de la ciudad. También en las taquillas de los trabajadores del centro de salud cercano y en los buzones de los edificios de los alrededores de la zona».

Marta Prieto ha novelado de forma sublime y con mucha garra unos acontecimientos reales. Aquí la protagonista es sin duda la conocida como la Ilustrísima, Rosario Llamazares, la presidenta en la ficción de la Diputación Provincial de León, una ciudad no demasiado extensa donde todos se conocen, las miserias de unos son aprovechadas por otros y el conocimiento da poder, aunque ese poder suscite envidias.

La autora ha hecho un retrato demasiado real y desconcertante de la clase política que nos dirige. Si algo tiene este libro es que nos hace reflexionar, y no para bien, desgraciadamente. Todos conocemos casos en los que los políticos o determinados personajes que han acaparado un poco de poder hacen y deshacen a su antojo, repartiendo cargos, prebendas, creando puestos de trabajo a imagen y semejanza de alguien que está destinado a ocuparlo no por méritos propios, sino como pago por pertenecer a una familia acomodada, o por haber sido útil al partido de turno, o como se dice en un momento determinado del libro, se puede crear una plaza en la que puntúe como mérito el color de los ojos.

Rosario Llamazares es una mujer con mucho poder. Se ha hecho a sí misma, y se mantiene en el cargo odiada por muchos y adulada por otros porque conoce muchos de los secretos de los que la rodean. No estamos ante una mujer que destaque por su presencia, no es demasiado alta, pero gusta de vestirse y adornarse con los mejores complementos que estilicen su figura y la hagan destacar sobre el resto, así como descansar y disfrutar de tratamientos personales muchas veces a cargo de las arcas de la propia diputación. Y como paño de lágrimas o acompañante de esos caprichos tendrá en un primer momento a Helena Fonseca, hija del comisario jefe Victoriano Fonseca y de Encarna García-Cepeda. Helena es una chica joven, ingeniera de telecomunicaciones, que consiguió un trabajo de interina en la Diputación y pronto se convirtió en la mano derecha de Rosario, su confidente y amiga. Militante en el mismo partido del que Rosario es la presidenta, sus aspiraciones políticas y profesionales vienen más del deseo de su madre para que triunfe que de ella misma. Encarna, la madre de Helena, resultará un personaje peculiar. Casada con el comisario jefe Victoriano Fonseca, solo aspira a destacar bajo el éxito de su hija, proyectando en ella todas las aspiraciones que ella por sí misma no pudo alcanzar. Para cerrar el círculo de protagonistas principales, que podrían muy bien reflejar el carácter y la forma de ser de los personajes reales en los que parecen estar basados, la policía local Maricruz, amiga de Helena, aunque esta última solo la considere así cuando realmente la necesite. Maricruz no es una mujer demasiado fuerte, la autora la describe como alguien fácilmente influenciable, y con bastantes problemas de índole personal, con un hijo a cargo y sin suerte en el amor.

La lectura del libro ha hecho que busque información sobre los hechos ocurridos en ese fatídico día del año 2014. Recordaba lo principal, que una política había sido asesinada y que habían detenido a tres mujeres por estos hechos. Lo que no podía tener claro era qué había llevado a esas mujeres a cometer ese hecho. Recordaba la cara de la policía, que parecía ajena a todo, y también la de la hija, que parecía no haber roto un plato, pero como suele ocurrir en este país, cuando pasa un tiempo prudencial, las cosas tienden a olvidarse para el gran público, aunque supongo que no ocurrirá lo mismo con aquellos que lo vivieron más de cerca. Lo que suscitaban esos hechos era saber qué había motivado el crimen, porque pronto se supo quiénes eran las responsables. Del mismo modo, Marta Prieto enfoca así su historia. Desde el primer momento se sabe qué ha ocurrido, quién ha muerto. No estamos ante una novela policíaca de investigación de un crimen. Sabemos quién es la fallecida y por la similitud con la realidad, también sabemos quiénes son los culpables del asesinato. Lo bueno del libro es que la autora nos divide la trama en tres partes, diferenciadas en el tiempo, tras los acontecimientos que se desarrollan al principio del libro, fechados el 12 de mayo de 2014, para ir reconstruyendo unos hechos en los que hay infinidad de personajes, principalmente relacionados con el mundo de la política, claramente con los nombres cambiados, miembros del partido que gobierna, el Partido de la Derecha, de la oposición, y antiguos miembros de la alcaldía, todos ellos candidatos a desear que Rosario desaparezca de sus vidas y de la vida de la ciudad, que consideraba de su propiedad:

«Para ella la ciudad era su delirio y su botín. Los demás la consideraban inteligente, trabajadora, una experta en fiscalidad y finanzas. A ella, sin embargo, lo que le enorgullecía era lo bien que conocía la ciudad. Mirándola a través de los prismáticos sentía ansia por dominarla. Por someterla».

Los lectores vamos a ir haciéndonos una idea de los acontecimientos que pudieron dar lugar a ese hecho narrado en la primera página del libro en las tres partes en las que la autora divide la trama, desarrollando la primera entre los años 2007-2009, la segunda entre los años 2010-2012, y la tercera entre el 2012 y 2014, cerrando el libro con un pequeño epílogo que se desarrolla justo un año después del asesinato. A lo largo de esas tres partes, en sesenta y seis capítulos cortos, precedidos por un título que da una pista de quién va a hablar y sobre qué, vamos a ir conociendo a los distintos personajes, vamos a ver cómo evolucionan, cómo pasa la relación que mantenían Helena y Rosario de la amistad más profunda, al menos interesada a cada una de las partes, al más profundo odio, y cuál es el motivo que hará que alguien se tome la justicia por su mano para intentar salvar a toda la ciudad de las garras de la Ilustrísima.

Marta Prieto se ha coronado con esta primera novela. Sabíamos lo que íbamos a encontrar, porque la historia nos resulta conocida a todos, pero he disfrutado mucho con la forma que ha tenido de narrar los acontecimientos, haciendo una fuerte crítica social y de las instituciones que nos gobiernan, que en muchos casos aparecen corrompidas por el ansia de poder. Y nos ha hecho reflexionar con algunas de las frases que encontramos a lo largo del libro, verdaderas perlas si nos paramos a analizarlas.

«... la ordenanza vivía acostumbrada a recibir reproches sin saber a veces por qué, aunque no cuestionaba esta prerrogativa de los de arriba. Si pudiera, ella haría lo mismo».

«... quería gobernar. Quería notar esa sensación. El placer no de solucionar problemas, sino de callar a quienes los provocaban. Y para eso estaban las diputaciones».

Y para terminar, recordar un personaje en la sombra, el verdadero narrador de la historia, la persona que parece unir todos los hechos que acontecen, y cuyo papel relevante se descubre al final de la trama. Estoy refiriéndome a la ordenanza, personaje que acerca al lector muchas de las injusticias que se producen en el seno de la diputación por el abuso de poder que algunos ejercen gracias a sus cargos, y que en determinados momentos de la lectura simultánea que llevamos a cabo en twitter, algunas pensamos que podía ser el alter ego de la propia autora, que ella misma hubiera tenido un pasado como ordenanza en la diputación que ahora le hubiera llevado a escribir el libro, pero parece que ha desmentido este punto.

Sin más, no tengo más que recomendar la novela que hoy he tratado de reseñar. Aunque la historia pueda parecer conocida y creamos que no nos va a aportar nada nuevo, la forma en que está escrita, la crítica social al abuso político que encontramos entre sus páginas, y algún que otro momento en el que  la autora ha conseguido sacarnos más de una sonrisa, a pesar del tema tratado, hace que sea una lectura a tener en cuenta. Nosotras, como he dicho al principio, nos fiamos bastante de los títulos publicados por la editorial Alrevés, porque de momento no nos ha decepcionado nada de lo que nos han recomendado, así que si queréis pasar un rato entretenido intentando ver qué recordáis de aquellos hechos que se produjeron en León allá por el 2014, no dudéis en darle una oportunidad a "La Ilustrísima". Para ser una primera novela, Marta Prieto se ha puesto el listón muy alto. Como digo siempre que un libro de un autor novel me gusta, habrá que seguir la pista de esta autora.

¡Nos leemos! 

jueves, 12 de agosto de 2021

Premonición. Rosa Blasco.

Nueva lectura conjunta en #SoyYincanera, y esta vez nos hemos trasladado a la isla de Menorca. Está claro que con esta iniciativa nos vamos a recorrer buena parte del territorio español, de eso no hay duda. En momentos algo complicados para viajar, al menos hacemos uso de la imaginación, y eso se agradece sin duda.

Datos técnicos del libro


Título: PREMONICIÓN
Autora: Rosa Blasco
Editorial: Maeva Ediciones
Sello Maeva Noir
Formato: Rústica con solapas
ISBN: 978-84-18184-43-7
360 páginas
Publicado en 2021.

Sinopsis (tomada del propio libro)

Cuando huir es la única manera de volver a empezar
La forense Simonetta Brey y el comisario Darío Ferrer son una pareja de investigadores que siguen la pista de varios médicos asesinados en la isla de Menorca.

Simonetta Brey, una joven y prestigiosa forense, recala en la isla para trabajar como médico de familia en un centro de salud. En realidad la ha convocado el comisario Darío Ferrer, un antiguo compañero, para acortar una pena de prisión que Simonetta debía cumplir por un turbio delito. La única condición es que lo ayude a resolver una serie de asesinatos cuyas víctimas son médicos jubilados. En el pasado, gracias a sus propias premoniciones, habían logrado resolver los casos más complicados.
Ahora, para cumplir el encargo, la forense oculta su verdadera profesión y, a medida que avanza en las pesquisas, descubre la belleza de la isla, establece lazos de amistad con un grupo de personas singulares e inicia una relación sentimental. Sin embargo, alguien la vigila y la acecha hasta en su propia casa.
Rosa Blasco convierte la isla de Menorca en el decorado perfecto para un thriller oscuro y magnético que no podrás soltar.

Datos sobre la autora

Rosa Blasco
nació en Alcañiz, Teruel, en 1964. Es doctora en Medicina por la Universidad de Zaragoza y en la actualidad vive y trabaja como médico de familia en Tudela, Navarra, donde conjuga su vocación por la medicina con la pasión por la literatura.
Además de numerosos artículos científicos, ha publicado el ensayo Historia del Hospital de San Nicolás de Bari de Alcañiz (1418-1936), fruto de su tesis doctoral, y las novelas El sanatorio de la Provenza y La sangre equivocada.

(Biografía de la autora sacada del propio libro)


Impresiones sobre el libro

Es difícil afrontar la reseña de esta novela, y no porque no haya disfrutado con su lectura, cosa que sí he hecho, sino porque me había acercado a ella con las expectativas bastante altas, aunque tengo bastante claro, por lo que me ha ocurrido con alguna que otra lectura, que se disfruta mucho más si no nos acercamos a los libros con las expectativas por las nubes, pero claro, una cosa es tener esto claro y otra muy diferente aplicarlo a la hora de afrontar la lectura de nuevos libros. Por un lado, esta novela ha sido publicada dentro del sello Maeva Noir, y por otro, la propia editorial lo califica como «thriller oscuro y magnético que no podrás soltar», y creo que ahí radica el problema principal. Para que una novela sea considerada thriller debe volar entre las manos, la acción que se va sucediendo entre sus páginas no da paso al reposo, los acontecimientos se suceden a gran ritmo, y sinceramente creo que no es este el caso de Premonición, la novela que hoy reseñamos.

La novela en su conjunto está bien, la historia y los personajes enganchan, aunque en algún momento podrían dar algo más de sí, pero estamos ante una historia más bien pausada, apenas sí se desarrollan acontecimientos. Es cierto que hay asesinatos, y hay una investigación, pero es una investigación algo pausada, demasiado para mi gusto, fruto en parte de la casualidad y de las relaciones que la forense protagonista, Simonetta Brey, establece con su entorno de trabajo y con las amistades que va forjando desde su llegada a la isla de Menorca. En algunos momentos de la novela estamos más ante una sucesión de los pasajes por los que pasa la forense en su adaptación al nuevo trabajo como médico de familia en el centro de salud  Canal Salat, en Ciutadella, Menorca, que ante una novela policíaca. La protagonista guarda un secreto que no debe conocer nadie cuando accede a su puesto de trabajo. Lo que ella pensaba que era una posibilidad de volver a empezar como médico, después de haber pagado con la cárcel una mala decisión en su anterior trabajo como forense, se convierte en una posibilidad de investigar unas muertes que a los ojos de un viejo conocido de la doctora, el comisario Darío Ferrer, fueron erróneamente calificadas como muertes naturales. El hecho de que tres doctores jubilados y la mujer de uno de ellos hayan perecido en la isla en los últimos meses no parece casual, aunque por la edad y las enfermedades que pudieran acarrear es algo más que probable, pero algo en el interior del comisario, una premonición como las que él mismo y la forense compartieron en un pasado, le lleva a pensar que hay algo oscuro en estas muertes y cree que Simonetta es la persona idónea para investigarlas. Así, tenemos a una protagonista que llega a la isla dispuesta a rehacer su vida tras los acontecimientos que la nublaron en su pasado profesional, tema del que nos iremos enterando a medida que avanzamos en la lectura, aunque el motivo principal de su entrada en la cárcel se explica casi llegando al final. Aunque la doctora no está al tanto de los planes del comisario que la han llevado a recalar en la isla de Menorca, no le importará aceptar la investigación que se le propone, aunque deba realizar las pesquisas encaminadas a resolver las extrañas muertes al margen de todos; nadie debe saber cuál es su cometido principal ni qué es lo que investiga, pero para acercarse a esas muertes la doctora no dudará en entablar amistad con compañeros de trabajo y asistir a los pocos actos que se organizan en una pequeña isla, unos meses antes de la llegada del verano y con él de todo el bullicio que envuelve la isla, ahora demasiado tranquila, y donde es difícil pasar desapercibida, sobre todo en un entorno en el que todos se conocen, y en el que son muchos los que quieren saber todo lo que atañe a las vidas del resto. Mantener la discreción será tarea complicada para la protagonista, aunque gracias a ella y a sus pesquisas vamos a recorrer la pequeña isla en un ambiente relajado, sin el bullicio de las hordas de turistas que aún no pueblan la isla. Este creo que es el punto fuerte de la novela, la ambientación que se transmite a lo largo de sus páginas, con Menorca como un protagonista más. De la mano de la doctora recorreremos distintos puntos de la isla, los hoteles en los que se alojaron los médicos fallecidos, y los monumentos en los que se encontraron sus cuerpos. 

No he tenido oportunidad de conocer la isla de Menorca, y sin duda si de algo me han entrado ganas al leer este libro es de visitar esos lugares por los que transita la protagonista. Conocía la Naveta des Tudons, uno de los monumentos donde aparece el cuerpo de uno de los médicos, por haber estudiado este tipo de monumento funerario, pero me han dado ganas de verlo al natural, igual que el Lazareto de Mahón, monumento del que desconocía su existencia  y que tengo más que apuntado por si en un futuro pudiera visitar la isla. Del mismo modo, la doctora, muy aventurera ella, acude puntualmente a darse un baño a pesar de que el tiempo y el frío no acompaña, y no le importa recorrer la isla en coche y moto, buscando solucionar el enigma que el comisario le ha planteado. Entre llevar a cabo su trabajo como doctora en el centro de salud, y relacionarse con algún que otro miembro destacado de la ciudad, hay tiempo para jugar al escondite con el comisario y mantener una relación personal con un empresario de la zona. La relación entre la doctora y el comisario es tensa, por motivos que vienen del pasado. No he terminado de empatizar con el comisario, porque a pesar de las premoniciones que parece que comparte con Simonetta, la deja sola en la investigación, haciendo mucho hincapié en que nadie debe saber que se conocen y por supuesto, su mujer no debe enterarse de que Simonetta está en la isla. Creo que esta parte de la historia está un poco cogida con pinzas, no aporta demasiado a la trama, y hace que cojamos un poco de tirria al comisario, porque no se entiende que busque la cooperación de la doctora y luego levante un muro entre ellos de cara a la galería. La relación sentimental que la doctora mantendrá con un empresario de la zona se me ha hecho un poco larga, aunque entiendo que la autora haya echado mano de ella para crear una opción de posible culpabilidad. 

No son muchos los personajes que aparecen en la trama, y los principales quedan reflejados en la solapa del libro, y no voy a enumerarlos, porque entiendo que es mejor que os acerquéis a conocerlos si finalmente decidís adentraros en la lectura de este libro. Es cierto que a lo largo de la trama se van dando puntos que hacen que en algún momento dudemos de uno u otro, y que podamos considerarlos culpables de las muertes de los médicos. El supuesto asesino no se parará en estas tres muertes acontecidas antes de la llegada de Simonetta a la isla, sino que el número de fallecidos crecerá, y la labor de la doctora será averiguar qué relación une a estos fallecidos, más allá de su profesión, y para ello contará con la estimable ayuda del joven Sergi Pons, enfermero con el que trabaja en el centro de salud y que será de gran ayuda en la investigación. Es difícil en este libro saber quién es el culpable y cuál es el motivo que lo lleva a actuar como lo hace, porque la investigación avanza algo lenta y todo se soluciona casi al final, de una forma un tanto precipitada, sin que como lectores hayamos tenido pistas suficientes para averiguar quién es el responsable y cuáles los motivos que lo llevan a actuar como lo hace. Si que hay un punto de intriga en el hecho de que la propia protagonista va a verse perseguida, observada, y su vida va a estar en peligro. A lo largo del libro hay pistas que pueden llevarnos a pensar quién puede desear el mal de la protagonista, pero creo que la resolución del caso, en cuanto a la autoría de las muertes de los médicos se precipita algo al final, sin que como lectores hayamos tenido pistas suficientes para imaginar quién podría ser el responsable.

Estamos ante una lectura entretenida, que es fácil de leer, pero en mi modesta opinión no puede ser calificada como thriller, porque los acontecimientos se suceden de manera demasiado pausada para mi gusto, y se incide mucho en la vida personal de la protagonista. Lo mejor de la lectura, la ambientación, y la isla de Menorca como un personaje más, que cobra mucha importancia en la trama. Como he dicho un poco más arriba, me han dado ganas de visitar la isla, y eso es un punto a favor de la autora, que ha acertado con las descripciones de los lugares en los que ambienta su novela.

¿Lectura recomendada? Personalmente me ha gustado, aunque si os decidís a leerla espero que os acerquéis a ella con las expectativas un poco más bajas que las que yo mantenía. No esperéis encontrar una acción trepidante porque no la tiene. Estamos ante una investigación algo lenta, una historia en la que tiene gran importancia la vida personal de la protagonista, y una resolución a la que se llega casi de forma precipitada. Con todo, es una lectura con la que se puede disfrutar, especialmente en estos días de calor, con una piscina o la playa cerca a ser posible, y quién sabe, supongo que sería ideal disfrutar de esta historia en los lugares que en ella se mencionan. Agradecería un viajecito por Menorca, de eso no hay duda.

Gracias a la editorial Maeva y a #SoyYincanera por el ejemplar enviado para adentrarme en esta lectura.

Esta reseña participa en la #YincanaCriminal 2021, dentro de la sección "Islas enigmáticas", en el apartado "La isla en la que se desarrolla la acción es española".

¡Nos leemos!

#SeguiremosBailando

lunes, 26 de julio de 2021

Donde haya tinieblas. Manuel Ríos San Martín.

Siguiendo con la iniciativa de #SoyYincanera, hoy nos acercamos al último libro publicado por Manuel Ríos San Martín, autor al que ya tuve la oportunidad de descubrir en una novela anterior, "Círculos", con cuya lectura quedé gratamente satisfecha.

Sin más, vamos con los datos técnicos del libro:

Título: Donde haya tinieblas
Autor: Manuel Ríos San Martín
Editorial: Planeta, S.A.
Formato: Tapa dura con sobrecubierta
ISBN: 978-84-08-24314-4
528 páginas.
Primera edición: junio de 2021
PVP.: 19,90 €

Sinopsis (tomada del propio libro)

Una modelo de diecisiete años a la que le falta el ombligo desaparece en Madrid. Los inspectores Martínez y Pieldelobo se hacen cargo de la investigación, pero chocan desde el primer momento. Él es un padre cincuentón y caótico, tierno pero mordaz y un tanto anticuado; ella, una milenial combativa, inteligente y feminista.
Mientras recorren por España lugares misteriosos y templos en apariencia tranquilos, surgen dos hipótesis para desenmascarar a un asesino en serie: o la mafia rusa está detrás de una red de prostitución de lujo o hay un psicópata religioso que pretende enmendarle la plana al mismo Dios.
Este thriller plantea una reflexión irónica sobre la intolerancia, la dicotomía entre pecado y belleza, entre misericordia y castigo, y las relaciones entre el hombre y la mujer como dos seres destinados a entenderse desde el principio de los tiempos.

Datos sobre el autor (tomados del propio libro)

Manuel Ríos San Martín (1965) es licenciado en Ciencias de la Información y ha trabajado en importantes productoras de televisión como Globomedia, BocaBoca y Diagonal, en las que ha ejercido de productor ejecutivo, director o guionista. Ha participado, entre otras series, en Colegio Mayor, Médico de familia, Menudo es mi padre, Más que amigos, Compañeros, Mis adorables vecinos, Soy el Solitario, Raphael, Rescatando a Sara, Historias robadas y Sin identidad. Ha dirigido un largometraje, No te fallaré, y ha colaborado en la escritura de los guiones de Amigos... y Maradona, la mano de Dios. Ha coordinado y coescrito el libro El guion para series de televisión, publicado por el Instituto de RTVE. También es autor de las novelas Círculos y La huella del mal, que ha sido traducida al italiano y está siendo adaptada a la televisión como una serie de ocho capítulos.
© Fotografía del autor: Alfonso Segura

Impresiones sobre el libro

Cuando me enteré de que salía publicada la nueva novela de Manuel Ríos me hizo mucha ilusión poder leerla, y se me iban poniendo los dientes largos a medida que el autor iba colgando noticias sobre ello en su cuenta de Twitter. Como he comentado más arriba, hace algún tiempo pude disfrutar de "Círculos", y debo decir que ni la novela ni el protagonista nos dejó indiferentes a aquellos que participamos en la #YincanaCriminal2017. Manuel está acostumbrado a moverse en el mundo de la pequeña pantalla, como parte responsable de algunas de las series que han triunfado en nuestro país, y ese oficio se nota, y es capaz de transmitir sobre el papel unas historias muy fáciles de imaginar, llenas de ritmo, y protagonizadas por unos personajes que desprenden verdad, a los que es fácil poner cara, con sus virtudes y sus secretos, personajes con los que vas empatizando a medida que avanzan las tramas. Si en "Círculos" quedamos prendados con el protagonista principal, un psicópata de manual del que personalmente guardo buenos recuerdos, no es difícil que con este libro hayamos quedado atrapados por la pareja encargada de la investigación, los inspectores Juan Martínez y Nuria Pieldelobo.

No he tenido oportunidad de leer el libro anterior escrito por el autor, pero es algo que espero solucionar en breve, porque me gusta la combinación de asesinatos y datos históricos que el autor ha sabido explotar en sus últimos dos títulos, haciendo una combinación que a mi modo de ver puede llegar a funcionar bastante bien, al menos a mí me han gustado las alusiones a pasajes bíblicos que encontramos en "Donde haya tinieblas", y también la descripción de los monumentos que adquieren importancia en la trama como escenarios de los crímenes. Si "La huella del mal" toma como referencia el yacimiento de Atapuerca, en "Donde haya tinieblas" vamos a asistir a un recorrido por la geografía española visitando algunos de los enclaves que tienen relación con imágenes del Génesis del Antiguo Testamento, porque el asesino en serie parece obsesionado con ciertos pasajes bíblicos a la hora de llevar a cabo sus crímenes, y será labor de la pareja protagonista descubrir quién se esconde tras esos macabros planes.

No podía haber elegido el autor protagonistas más diferentes para ponerlos al frente de la investigación de la desaparición y muerte de una jovencísima modelo rusa, Karolina Mederev, cuya carrera tiene mucha repercusión en las redes sociales, y que tiene la particularidad de no tener ombligo. El inspector Martínez es un buen detective, empático y hablador, aunque aún mantiene rasgos de la vieja escuela y puede resultar un poco machista en ocasiones. Está pasando por un buen momento profesional, pero arrastra problemas familiares como padre de dos mellizos adolescentes más preocupados por sus campeonatos de fútbol en la consola que de hacer frente a sus responsabilidades académicas, y una hija mayor, Alicia, que se ve desbordada por la actitud de sus hermanos. Martínez quiere mucho a su familia y se pasará buena parte de la trama hablando de sus hijos y de Teresa, su mujer, de la que admira el hecho de que pudiera compaginar su trabajo y sus obligaciones familiares. Compaginar familia y trabajo para un policía no siempre es fácil, y menos si se le añade el hecho de que la investigación llevará a los protagonistas a recorrer distintos puntos de la geografía española, lejos de sus hogares, con lo que la situación familiar, lejos de arreglarse, se complica por momentos. Estos aspectos de la vida personal del inspector Martínez nos llegarán a través de sus pensamientos, porque el autor lo ha puesto al frente de la narración de la trama, y así iremos sabiendo cómo avanza la investigación, cómo es la relación profesional que mantiene con la joven inspectora Nuria Pieldelobo, su compañera en el caso, y cómo van desarrollándose las cosas con su familia a través de notas de voz que el detective va grabando en wasap, y los contados mensajes telefónicos que va intercambiando con sus hijos. Si algo define al inspector es la dispersión: en su cabeza va haciéndose un resumen de cómo avanzan los acontecimientos y qué ha sentido ante el interrogatorio de aquellos que parecen relacionados con el caso, pero es incapaz de sintetizar y de retener nombres. A cada uno de los implicados en la investigación los identifica con un mote según su forma de actuar o a qué se dedican, y hace lo mismo con sus compañeros de trabajo. Los lectores seremos partícipes de la opinión que el inspector tiene de El Muñequín, el asistente de la modelo asesinada, o de la Bótox, la directora de la agencia para la que trabajaba, o del Fitnessmanager, como "bautiza" al responsable del gimnasio al que acudía la joven cuando tenía trabajo en Madrid. Esta identificación de los protagonistas por los motes con los que los ha calificado el inspector, y el seguir sus conversaciones con Pieldelobo y las elucubraciones que pasan por su cabeza, ponen un toque de humor a la investigación de unos hechos que van complicándose a medida que avanza la trama, con el secuestro y posterior asesinato de varios modelos, y todo ello bajo la atenta mirada de las redes sociales, en las que, escondidos en el anonimato, unos critican la labor de la policía para llegar a la resolución de los hechos, y otros ven como merecido el castigo que un asesino en serie ha infringido en los cuerpos de personas influyentes y conocidas para una gran mayoría de personas, con muchos seguidores en Twitter e Instagram. Y es mucha la importancia que se le da en este libro a las redes sociales. Ya se nombran nada más empezar el libro, y los comentarios que los seguidores de estas redes van dejando a medida que se desarrollan los hechos van formando parte de la investigación policial. Las primeras frases del libro (leídas en twitter por algunos personajes conocidos de nuestro país) ya dan una idea de la importancia de las redes y del carácter del inspector protagonista:

«Las redes sociales son una mierda. Lo sé bien porque las tengo todas. Tres cuentas de Twitter, tan solo una de ellas a mi nombre, la que no uso; dos perfiles de Instagram, uno para cuando hay que investigar a adolescentes (cincuenta y tres seguidores), en el otro subo fotos oscuras y extrañas con las que saco mi lado artístico (diecisiete seguidores): Ayer perdí uno. Snapchat, para mandarme tonterías con mis hijos. Pinterest no me dice nada. Por no hablar de Facebook, que solo sirve para comprobar que mis compañeros de colegio están más calvos que yo. Y lo están, que, aunque yo ya tenga mis entradas, no me conservo mal para ser de mi generación. Un fofisano de esos, todavía con cierto encanto. Lo dice mi mujer. Y eso de TikTok, ¿qué es?»

La pareja protagonista no puede ser más diferente entre sí. El inspector Martínez Gutiérrez es un veterano de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violencia (UDEV) de Madrid. Es un cincuentón fofisano que intenta estar al día con las redes sociales para poder vigilar así un poco más a sus hijos. Pieldelobo es una joven y guapa investigadora, defensora de los derechos de la mujer, valiente y muy activa. Nuria Pieldelobo es una inspectora fuerte, pero obligada a luchar en un mundo de hombres, rodeada de comportamientos machistas en muchas ocasiones. Avanzada la novela sabremos el motivo por el que Nuria se siente tan identificada con la modelo rusa asesinada nada más iniciarse la novela. Son dos protagonistas que se complementan entre sí, tanto en el aspecto físico como en la forma de entender su trabajo, y que plantearán dos hipótesis a la hora de investigar los crímenes que se van produciendo a lo largo de la trama, con víctimas dedicadas al mundo de la moda, y puede que a la prostitución de lujo, adquiriendo importancia como punto a investigar el tema de las mafias rusas que parecen dirigir las redes de prostitución de lujo donde las modelos, demasiado jóvenes en muchas ocasiones, son solo tratadas como carne de la que disfrutar.

En este libro encontramos los ingredientes de un buen thriller: hay asesinatos y la consiguiente investigación, pero encontramos sobre todo ritmo. Estamos ante una novela muy ágil, donde los acontecimientos van desarrollándose de manera fluida, abriéndose varios campos de investigación que no enturbian la trama, sino que más bien la enriquecen. Los protagonistas principales se educaron en ambientes distintos, y les separan bastantes años, y eso se nota. Abundan los diálogos, y algunas de las conversaciones que protagoniza Martínez dejan escapar alguna que otra sonrisa entre la seriedad de los hechos que investigan. La pareja protagonista no parece estar de acuerdo en nada; no coinciden en la motivación que puede seguir el asesino, pero tampoco comparten gustos musicales, y las canciones que van sonando en el coche mientras se desplazan de un lugar a otro del territorio español buscando pistas también dan lugar a controversia entre ellos. 

"...Y es que la selección de canciones de mi compañera me dejaba un poco indiferente. Tampoco es que me molestase; que si Bebe, Rosalía, Vanesa Martín y varias otras que no reconocí. Supongo que la mía le parecería espantosa: un poco de Ilegales, Los Enemigos, Lagartija Nick, AC/DC, Metallica, pero también otros artistas con un toque más sensible (tengo mi corazoncito): Antonio Vega, Sting o Kiko Veneno. Así seguimos hasta que su móvil reprodujo una canción que me resultó familiar, aunque sonaba diferente.
一¿Esta quién es? 一pregunté por charlar y relajar un poco el ambiente.
一Da igual, si no la conoces.
一Pero la canción sí. Bueno, creo. Se parece a una de Joaquín Sabina. Me encanta Sabina. 一Se me había olvidado citarlo antes.
一¿Qué es lo que te gusta de él, que es taurino, putero o machista?
一Bueno, en general sus letras 一respondí sin haber escuchado lo que ella había dicho.
Cuando me llegaron al cerebro sus palabras, hice una pausa. Ahí me había dado en toda la frente. Sin anestesia. ¿Qué pasa? Me gustan los personajes complejos, con sus aristas y sus incongruencias. Ser políticamente correcto es aburrido. «Y no soporto a los aburridos», pensé también muy alto, pero no lo dije. Creo que no lo dije, aunque la inspectora me miró con desprecio, como si me hubiera adivinado el pensamiento".

Este libro trata temas importantes además de la investigación de los asesinatos: la importancia de las redes sociales, el movimiento feminista, el machismo aún presente en ámbitos importantes de nuestra sociedad, y la lucha de la mujer por hacerse un hueco en esos ámbitos, la dureza del mundo de la moda donde todo parece valer para conseguir un nombre en la profesión, la prostitución de lujo, la pederastia, los abusos practicados por algunos miembros de la Iglesia... Los asesinatos parecen tener un trasfondo religioso, porque siguen pasajes del Génesis. Se reflejan en el libro diferentes ideas de la Iglesia a la hora de seguir el mensaje de Dios, entre los religiosos que creen que lo importante es el perdón si hay arrepentimiento, y aquellos que piensan que los malos actos deben acabar con un merecido castigo. Pero a pesar de que son muchos y variados los temas que se tratan, el autor ha sabido combinarlos muy bien y ha dotado a la trama de momentos de humor que ayudan a destensar la complicada situación por la que atraviesan los investigadores tratando de desenmascarar a un asesino en serie movido por cuestiones religiosas.

Si algo destaca en la novela son los escenarios escogidos por el autor para desarrollar la trama, siguiendo el trasfondo religioso con el que parecen estar rodeados los asesinatos. Los escenarios suponen un acertado recorrido por la historia del arte en la península, tan bien descritos que a mí personalmente me han dado ganas de ir a conocer estos enclaves, porque ya se sabe que en este país hay mucho y bueno por visitar. De la mano de Martínez y Pieldelobo recorreremos parte de la geografía española visitando monumentos importantes elegidos por el asesino para depositar los cadáveres de sus víctimas, como la ermita de la Virgen del Ara, en Fuente del Arco, Badajoz, que será el escenario donde aparezca el cuerpo de Karolina, bajo unos frescos que representan la escena de la expulsión del Paraíso. El Monasterio de San Juan de la Peña, en Huesca, y el Santuario de Nuestra Señora de Aránzazu, en Guipúzcoa, serán los otros dos escenarios claves en la trama.

¿Qué puedo decir para concluir? Que estamos ante un libro altamente recomendable, con el que se disfruta sin duda. Que no os echen para atrás las más de quinientas páginas que tiene, porque es una historia que se devora. La historia está dividida en seis partes: Pecado, Culpa, Tentación, Castigo, Alianza y Misericordia. La trama se desarrolla a lo largo de ciento siete capítulos, lo que nos da una ligera idea de que no estamos ante capítulos extensos, son más bien cortos y llenos de ritmo, con mucho diálogo y escenas de acción, resultando un libro muy visual, que estoy convencida también acabará siendo adaptado como parece ser va a ocurrir con el anterior libro del autor, que espero poder leer antes de que se emita su adaptación a la pequeña pantalla. El autor ha sabido crear una historia que no pierde un ápice de interés, creando unos personajes a los que tardaremos mucho tiempo en olvidar, mezclando numerosos temas de actualidad y manteniendo la incógnita sobre la autoría de los asesinatos y el motivo de los mismos, que como lectores iremos descubriendo a medida que avanza la trama, al ritmo de los inspectores protagonistas, unos personajes potentes con sus defectos y sus virtudes, que nos han llegado, gracias a unos diálogos que merece la pena disfrutar. 

Como siempre, agradecer a las responsables de #SoyYincanera el haber elegido este título para llevar a cabo una lectura conjunta, porque lo hemos disfrutado sin duda. Dar las gracias a la editorial por habernos facilitado ejemplares, y al autor por escribir esta maravilla, y por su complicidad a la hora de comentar nuestros tuits de la lectura. Ya sé que nos repetimos mucho cuando unos personajes nos gustan, pero no lo decimos por decir: personalmente me gustaría ver de nuevo a Martínez y Pieldelobo en acción; no sé si será posible, pero por pedir que no quede.

Si queréis disfrutar con una trama interesante, unos diálogos ágiles y unos personajes que no te dejan indiferente, aportando un toque de humor, esta lectura es altamente recomendable. Yo la he disfrutado mucho, y sin duda la recomiendo, así que, si cae en vuestras manos, no la dejéis escapar.

¡Nos leemos!

#SeguiremosBailando

jueves, 8 de julio de 2021

La última paloma. Men Marías.

Reseña de uno de los últimos títulos que hemos leído de forma conjunta dentro de la iniciativa #SoyYincanera. Desde ahora puedo decir que ha sido todo un placer adentrarme en esta lectura, y tengo más que apuntada a la autora, para buscarla en futuras historias, y no me importaría reencontrarme de nuevo con la protagonista principal de esta obra, la sargento Patria Santiago.

Sin más, vamos con los datos técnicos del libro:

Título: La última paloma
Autora: Men Marías
Editorial: Planeta, S. A.
Formato: Tapa dura con sobrecubierta
ISBN: 978-84-08-24230-7
Primera edición: mayo 2021
544 páginas
P.V.P.: 20,90 €

Sinopsis (tomada del propio libro):

Frente a la base naval de Rota, tras el cordón policial que delimita la brutal escena, un grupo de vecinos clama que se haga justicia: el cuerpo de la joven Diana Buffett yace salvajemente mutilado y con unas enormes alas cosidas a su espalda.
Ni las cámaras ni el helicóptero de vigilancia de la base han captado una sola imagen que pueda servir a la investigación; algo incomprensible.
La sargento Patria Santiago sabe que el asesino va a volver a matar, pero nadie la cree, ni siquiera el cabo Sacha Santos -a quien le gustaría ser algo más que su compañero-, porque, al igual que piensa el resto de Rota, Patria ha convivido con el dolor demasiado tiempo para ser de fiar.
Una sola pista, la investigación que Diana estaba haciendo sobre la base y su relación con la desaparición de una joven hace sesenta años, cuando los americanos llegaron a Rota, parecen ser los únicos hilos de los que tirar.

Datos sobre la autora

Men Marías (Granada, 1989) se licenció en Derecho y ejerció la abogacía desde los veintitrés años, especializándose en el sector mercantil. Debutó como escritora con la obra Pukata, pescados y mariscos, que fue galardonada con el Premio de Novela Carmen Martín Gaite 2017 y un accésit en el Premio Torrente Ballester 2017. En el género del cuento, ostenta un total de 28 menciones de ganadora y finalista en diferentes certámenes literarios españoles e internacionales. Además, es tutora de técnica literaria, novela negra y poesía en su ciudad.

Impresiones sobre el libro

Ha sido toda una sorpresa acercarse a la prosa de Men Marías. Ya podemos leer en los datos que la editorial ofrece sobre esta autora que "La última paloma" no es su primera obra como escritora, y además ha recibido premios por escritora de cuentos. Se nota que la autora, pese a su juventud, tiene oficio en esto de la escritura, y de su imaginación ha salido un libro redondo, que sin duda tardaremos mucho en olvidar, porque la historia que ha ideado, con su trama policíaca y su parte de denuncia social, han calado hondo en nosotros como lectores, y por si esto fuera poco, gracias a la imaginación de la autora hemos viajado a la ciudad de Rota, un municipio en la provincia de Cádiz, famoso porque allí está instalada la base naval norteamericana, y del que reconozco que no sabía mucho más. Con esta novela, Men Marías ha querido acercarnos al presente del municipio, estableciendo allí el escenario de un crimen macabro que los investigadores protagonistas deberán afrontar, y también nos ha acercado a la historia de la ciudad, llevando al lector a través de las páginas a la década de los cincuenta del siglo pasado, cuando llegaron los americanos y se establecieron en la ciudad, suponiendo un enorme contraste entre las medidas aperturistas que traían y la mentalidad más abierta de los que ocuparon la base. Estas ideas revolucionarias traídas por los americanos chocaban con una España que no había salido del letargo del franquismo, estrecha de miras y mucho más recatada. Lo que viene a decir la autora es que Rota se convirtió en una ciudad abierta en medio de la mentalidad cerrada que regía en el resto de España, pero esa apertura y esa llegada de novedades trajo sus cosas buenas y malas. Algunos se escandalizaban por el libertinaje que desprendían los recién llegados, otros veían en esta llegada una posibilidad de prosperar.

Esta novela va a jugar con algo que personalmente me gusta bastante, el intercalar episodios que tienen lugar en distintos planos temporales. Del mismo modo, serán varias las voces que nos narren la novela, y así como lectores nos haremos un conjunto bastante acertado de cómo se desarrollan los hechos según el punto de vista del narrador que los introduce. Son muchos los personajes que pululan por la historia, pero creo que debo centrar la reseña especialmente en dos, la pareja encargada de investigar los hechos, que por si fuera poco mantienen una relación profesional que se ha visto salpicada por una relación personal en un pasado no muy lejano. Estoy hablando de la sargento Patria Santiago, todo un personaje a la que sin duda no me importaría retomar en una aventura futura, y el cabo Sacha Santos, su compañero profesional con el que ahora prefiere mantener las distancias.

La aparición del cuerpo sin vida de Diana Buffett, una joven muy conocida en Rota, hija de un militar de la base y nieta de los dueños de una conocida pizzería, que colaboraba en el periódico local, va a trastocar la tranquilidad del municipio. Aunque el cuerpo de la joven, salvajemente mutilado y con unas enormes alas cosidas a su espalda, ha aparecido en las cercanías de la base militar, nadie parece haber visto nada y tampoco ningún sospechoso ha sido grabado por las cámaras de seguridad. La investigación se presenta complicada, por lo macabro que ha resultado encontrar el cadáver y la simbología que el culpable parece querer transmitir con este hecho delictivo. No parece un asesinato casual, más bien propio de un asesino en serie, y así lo piensa la sargento, pero la situación de la ciudad, que está en época de feria (la acción transcurre en 2019, en la Feria de Primavera de Rota), y el interés de algunos por dar carpetazo al tema o al menos para no darle toda la publicidad que podría requerir, van a dificultar la investigación. Lo único que parece tener sentido es que Diana estaba investigando sobre el pasado de la base naval, recopilando información de los años cincuenta, de cómo afectó la llegada de los americanos al pueblo y de la relación que algunas familias roteñas establecieron con los militares, relaciones que en algunos casos llegaban hasta la actualidad del municipio, pero no parecía que hubiera más de dónde tirar, centrando también su investigación en la desaparición, allá por los años cincuenta, de una chica cuyo cadáver luego apareció en la llamada casa de Mongoli, escenario importante en la novela.

Patria Santiago es un personaje peculiar. Ya desde su aparición sabemos que va a dar juego a lo largo de la historia. Está empeñada en descubrir al culpable del asesinato de Diana, pero está claro que ella misma guarda algún que otro secreto que iremos conociendo a medida que avancemos en la lectura. Para conocer mejor el personaje de Patria tendremos varios puntos de vista. La historia está a veces narrada por la propia Patria, y su narración se intercala con capítulos en los que la trama está narrada desde el punto de vista del cabo Sacha; por si no tuviéramos bastante con las reflexiones que uno y otro van haciendo en tiempo presente sobre las pesquisas que van llevando a cabo para intentar desentrañar el caso, conocemos el porqué de la tirante situación que atraviesan los dos entre sí gracias a capítulos que se centran en un pasado reciente de los protagonistas, cuando eran pareja. Patria es una mujer marcada por su pasado, con la complicación que eso supone si vives en un lugar donde todos te conocen y creen saberlo todo de ti. En el pueblo todos la conocen como la Escaleras, y algunos no parecen respetar su rango profesional cuando se ven involucrados en la investigación que está llevando a cabo. Como lectores no nos daremos cuenta demasiado pronto de qué es lo que perturba la mente de Patria, pero pronto intuimos que algo no va bien. La autora va dando pinceladas que nos van helando la sangre a medida que avanzamos en la lectura.

"La cuchilla está fría. La percibo como un trozo de hito flotando en mi mano desnuda. la sujeto entre los dedos corazón e índice. Me hipnotiza el corte. Hace días que puedo llevar los guantes que me dejan los dedos al aire, pero, desde esta mañana, me he provocado tantas heridas que voy a tener que cubrirme las manos por completo. Odio cortarme, casi había conseguido dejarlo, pero después de lo de Diana es imposible. Lo que necesitan mis manos escapa a mi control".
Este es un rasgo destacado en la trama, el presentar las escenas de forma cruda, sin miramientos, sin restar un ápice de la maldad que pueda uno imaginar, para a continuación ofrecer unas palabras que suenan como poesía. Este es un rasgo que hemos destacado los componentes de #SoyYincanera a la hora de comentar el libro, lo bien que escribe la autora, y creo que a todos nos ha dejado encandilados con su prosa.
"El pelo gris de Belinda, conservado en un moño de peluquería, dispara reflejos al sol. Parece que se ha caído dentro de un puñado de estrellas".

Así como encontramos dos voces que narran la historia en presente, representadas por las figuras de Patria y Sacha, dos van a ser los hilos temporales principales que encontremos en la trama. Como escenario, la ciudad de Rota, pero en momentos distintos: la década de los cincuenta en general, con la historia centrada en la llegada de los americanos al municipio para establecerse en una base militar construida en unos terrenos que Franco cedió al gobierno americano. La llegada de los americanos va a suponer todo un revulsivo en la zona, con un fuerte choque de culturas entre la mentalidad abierta, a veces demasiado para las ideas de los habitantes de la zona, y un pueblo que aún no se había recuperado de la posguerra y vivía con penalidades y con un futuro incierto, sin libertad y bajo las órdenes de una dictadura que no parecía dispuesta a dar entrada a otras ideas que no fueran las suyas.

"(...) aquellos años fueron muy turbios: era una América en miniatura perdida en el pueblo más cerrado de Andalucía. Aquí no había ni luz eléctrica cuando llegaron los americanos hablando de pisar la Luna. Hoy es diferente, pero entonces aquello era Estados Unidos en toda regla, la bandera española ni siquiera ondeó hasta finales de los ochenta. Estraperlo, alcohol, dinero, prostitutas..., sólo Dios sabe lo que pasó allí. La gente no es consciente de que Rota fue el único lugar de España que escapó a la dictadura y a Franco. Aquí se hacía de todo, chico. Bueno y malo. Sobre todo, malo".

 "(...) en este pueblo hay mucho que callar. Ya en los sesenta, con toda España agachando la cabeza por Franco, esto era el país del vicio desde que llegaron los americanos. Aquí se han hecho barbaridades, lo sabes bien. Diana quería conocer el pasado de Rota y es mejor que Rota siga dormida".

La Rota del presente será el otro hilo temporal importante en la historia, en el que se desarrolla el macabro asesinato de Diana, cuya investigación deja al lector sin palabras, y que trae consigo otros episodios dignos de una buena novela de intriga. No quiero destripar la trama, pero tened en cuenta que si finalmente os animáis a leer este libro, no será Diana la única víctima. Son muchos los personajes que pueblan la historia y queda claro desde el principio que muchos de ellos guardan secretos, unos que se iniciaron en la década de los cincuenta y cuyas consecuencias llegan hasta la actualidad, y otros que se van desarrollando en el día a día de la investigación. Lo que está claro es que esos secretos no contados son parte importante del desarrollo de la trama, y como lectores vamos a ir conociéndolos a medida que avanzamos en la lectura.

La propia sargento guarda secretos personales de su infancia en el pueblo, a los que nos acercaremos como lectores casi a la vez que el cabo Sacha. Desde el primer momento sabremos que Patria esconde algo, lo que no podemos imaginar es la causa de la magnitud de su dolor. Estamos ante una protagonista en apariencia fuerte, que ha sabido hacerse un hueco en una profesión difícil, incluso llegó a participar en campeonatos de boxeo, pero su actitud tiene un porqué, e ir descubriéndolo a lo largo de la novela será un placer para el lector. Hay que reconocer que todo en la trama está muy bien hilvanado: la aparición macabra de un cadáver mutilado, una víctima que no parece ser responsable de nada, y que ha sido cruelmente asesinada, la investigación de esos hechos por parte de una pareja protagonista incapaces de hablar entre ellos para poner al día sus sentimientos, una historia del pasado con repercusiones en el presente, un viaje por la Rota histórica y su base militar, las relaciones de los militares con la gente del pueblo, una ciudad donde todos se conocen y es difícil que puedas mantener algo de intimidad, un curioso niño que aparece nada más empezar el libro y un señor con barba que dice ser su padre... Son muchas las intrigas que se presentan en la trama, y todas tienen un punto de unión que hace que disfrutemos con la historia ideada por la autora.

En la trama encontramos asesinatos, investigación, y un recorrido histórico por una ciudad de la que reconozco he aprendido leyendo este libro, más allá de la base militar que conocemos por las noticias. Tuve oportunidad de visitar algunos enclaves de la provincia de Cádiz pero no me acerqué a Rota. En el grupo, además de haber disertado sobre la supuesta "cala" o "paloma" que puede verse sobre el vestido de la portada, se ha planteado que sería una buena excusa hacer un encuentro con la autora en esta ciudad para revivir los escenarios de la novela, y sin duda sería algo que estaría genial. Todo se andará, a ver si la situación sanitaria mejora y se plantea esta visita en un futuro.

Los investigadores arrastran consigo un pasado que no están dispuestos a sacar a la luz. Patria guarda algo de su pasado que no quiere que nadie conozca; Sacha no está dispuesto a que Patria conozca sus verdaderos sentimientos. Asesinato, investigación, y denuncia social son los temas tratados en el libro, especialmente en la forma en que se habla de las mujeres, que deben luchar desde siempre para sacar a los suyos adelante, y obligadas a hacerse respetar para no caer en el sambenito de ser unas frescas de las que cualquiera se podría aprovechar. Y por si esto fuera poco, Men Marías se acerca también al tema del alzheimer, centrado en la figura de Candela Santiago, la tía de Patria, figura importante en la trama, que ayudará al lector y al propio Sacha a conocer los motivos que llevan a Patria a actuar como lo hace.

El libro está dividido en tres partes, conformado por un total de setenta y seis capítulos que no puedes parar de leer, y aunque se recomienda una lectura pausada, para disfrutar muchísimo más de toda la historia que allí se narra, esa tarea va a resultar complicada, porque la sucesión de narradores, el ir contrastando pasajes del presente con escenas desarrolladas en el pasado, y las ganas que tienes de saber cómo se cierra la historia y de quién es el culpable de los acontecimientos que se van desarrollando a lo largo de la trama, no van a dejar que sueltes el libro.

Es una lectura altamente recomendable, que a pesar de la dureza de la trama, por la forma en la que describe los asesinatos, por los temas tratados (miedo, dolor, enfermedades, sufrimiento, secretos que algunos prefieren que se mantengan ocultos...), resulta fácil de leer. Estamos acostumbrados a leer mucha novela negra, y es difícil que nos sorprendan, pero en este caso la autora lo ha hecho, y es algo que he agradecido. No tenía muy claro qué iba a encontrar al empezar la lectura del libro, pero debo reconocer que no me ha defraudado para nada. Como suelo decir últimamente, apunto el nombre de la autora para seguir su pista en un futuro, y ojalá a Men Marías se le ocurra pronto otra nueva historia protagonizada por Patria y Sacha, porque personalmente he quedado con ganas de más.

Lectura muy recomendable, no hay duda. 

¡Nos leemos!

Esta lectura participa en la #YincanaCriminal2021 en el apartado Made in Spain. La víctima o el asesino pertenecen a la clase baja o marginal.

#SeguiremosBailando