martes, 8 de febrero de 2022

La huella del pájaro. Max Bentow.

Reseña de uno de esos libros que tenía olvidados por mis estanterías, y que finalmente encontraron turno para ser leídos y disfrutados.

Datos técnicos del libro

Título: La huella del pájaro
Título original: Der Federmann
Autor: Max Bentow
Traductor: Carles Andreu Saburit
Editorial: Destino, S. A., aunque la edición que tengo en mi poder es la publicada por Círculo de Lectores, S. A. 
Formato: Tapa dura con sobrecubierta
ISBN: 978-84-672-4946-0
© Max Bentow, 2011
© Ediciones Destino, S. A., 2012
© por la traducción: Carles Andreu Saburit, 2012
320 páginas.



Sinopsis (tomada del propio libro)

Las noches del comisario berlinés Nils Trojan se han sumido en una tortuosa rutina: siempre el mismo sueño, en el que es incapaz de evitar la muerte de una mujer, y siempre el mismo ataque de pánico que lo lleva a despertar bañado en sudor y al borde de la asfixia. Por suerte, se trata solo de un sueño: en su trabajo en la Brigada de Homicidios no podría permitirse bajo ningún concepto tal muestra de debilidad, y mucho menos ahora, cuando se ve obligado a investigar el asesinato de una hermosa joven cuyo cuerpo ha aparecido con claras pruebas de haber sido brutalmente torturado.
El criminal es sin duda un ser de una meticulosidad y una crueldad poco comunes, capaz de arrancarle los ojos a su víctima y abrirle el vientre para depositar un pájaro destripado en su interior. Pero para Trojan lo peor será descubrir que aquella es solo la primera víctima de un asesino cuyas únicas señas de identidad son su obsesión por las chicas de larga cabellera rubia y por servirse de pájaros para firmar sus horribles crímenes. Mientras se ve obligado a lidiar con sus propios miedos, para lo que cuenta con la sola ayuda de la psiquiatra Jana Michels; comienza para el comisario una carrera contrarreloj en la que será vital localizar a la hija de la segunda víctima, testigo accidental de la muerte de su madre. En su investigación, sin embargo, su enemigo cuenta con una ventaja que Trojan ignora: ha visto a través de su fachada, y eso lo convierte en el más temible de los contrincantes...

Datos sobre el autor

Max Bentow es el seudónimo de un autor berlinés nacido en 1966, que ha desarrollado una larga carrera como actor teatral y dramaturgo, una faceta por la que ha recibido numerosos premios. La huella del pájaro, su primera novela, logró un éxito inmediato que lo llevó a estar entre los diez primeros lugares de la lista best sellers de la prestigiosa revista Der Spiegel. Este título inaugura la serie protagonizada por el comisario Nils Trojan.


Impresiones sobre el libro

Ha sido una grata sorpresa la lectura de "La huella del pájaro". Lo había comprado de segunda mano y no sabía realmente de qué iba ni qué iba a encontrar entre sus páginas. Estaba claro que el título y la portada escondían algo de intriga, y cuando se plantan ante mí ese tipo de libros no suelo dudar en comprarlos, especialmente si el precio no es desorbitado. Como les ha ocurrido a muchos otros, quedó relegado en la estantería hasta que la #YincanaCriminal2021 me hizo rebuscar por casa en ese anhelo de completar casillas o más bien darle una oportunidad a libros que llevan demasiado tiempo esperando turno. Recuerdo que para completar la casilla de Alemania en #SoyYincanera se planteó la posibilidad de una lectura simultánea de "El gran rojo", el último libro de Benito Olmo que transcurría allí, pero al final esa lectura no se llevó a cabo en el grupo. Me consta que algunas de mis compañeras compraron el libro y disfrutaron con su lectura, pero yo no seguí esa máxima, porque me iba a costar mucho encontrar un hueco para leerlo (2021 estuvo lleno de muchas lecturas simultáneas en el grupo) y no quería seguir acumulando libros que debían encontrar hueco para ser leídos, aunque estoy segura de que, siguiendo las buenas opiniones que han vertido sobre él, al final lo leeré, aunque sea en digital. Todo este rollo para decir que, buscando entre las estanterías encontré el libro que hoy traigo para reseñar, que casualmente está escrito por un escritor alemán, Max Bentow, se desarrolla en Berlín, y además está protagonizado por un comisario berlinés, Nils Trojan, del que personalmente no había oído hablar hasta este momento.

Nils Trojan es un comisario de cuarenta y tres años, divorciado, que tiene una hija adolescente a la que apenas ve, Emily, y para seguir con algunas de las pautas del género en cuanto a investigadores que arrastran con ellos una vida complicada, se nos presenta con problemas familiares y personales, aunque quizá el autor no haya incidido demasiado en contar qué le ocurre realmente. Sabemos que sufre ataques de pánico, lo cual puede ser peligroso de cara a su profesión, y padece además episodios de insomnio. Por si fuera poco, tiene sueños recurrentes en los que debe salvar a una mujer a la que cree que conoce, pero al final no pude hacerlo. Para solucionar estos problemas acude a la consulta de la doctora Jana Michels, especializada en psicología, una mujer guapa, rubia, y con la que el comisario querría tener una relación mucho más personal que la que le ofrece el estatus médico-paciente. Nils Trojan trabaja en la Brigada de Investigación Criminal del Land, en el departamento de Delitos contra las personas.

La trama está estructurada en un prólogo, cuatro partes y un epílogo, y se desarrolla a lo largo de treinta y cuatro capítulos. El prólogo, de apenas dos hojas, ya nos deja la miel en los labios y nos augura que lo que viene detrás es una historia en la que no van a faltar las sorpresas.

En este libro encontramos un asesino en serie, y el comisario Nils Trojan va a tener que enfrentarse a él, poniendo en peligro su vida y la de alguien de su círculo cercano. Aunque el comisario se nos presenta con defectos no es para nada un personaje débil, y cuando en la ciudad empiezan a sucederse las muertes violentas de jóvenes en sus domicilios, no dudará en ponerse al frente de la investigación para dar con el asesino despiadado que está causando ese miedo en la ciudad. Lo curioso de este asesino en serie es que infringe numerosas heridas a sus víctimas, les arranca los ojos y el pelo y deja sobre sus cuerpos los cadáveres de pequeños frailecillos, que previamente ha destripado y a los que ha arrancado las plumas. Las víctimas escogidas tienen en común su juventud y una importante melena rubia, aunque, como en toda buena novela de intriga, hay víctimas colaterales de este asesino despiadado del que el autor no nos da demasiadas pistas, solo que accede fácilmente a los pisos de las víctimas y que actúa de forma sigilosa, envuelto en una especie de disfraz para que nadie lo reconozca. 

La trama avanza rápidamente, quizá demasiado, por lo que no se para a analizar a fondo a los personajes que intervienen en la misma, y puede resultarnos difícil sospechar quién está detrás de las muertes y qué le lleva a actuar de la forma en que lo hace. La historia nos envuelve y nos dejamos mecer por ella, metiéndonos en la trama de tal forma que si cogemos esta novela con ganas podemos terminarla en un par de tardes, porque resulta muy rápida, especialmente a partir de la mitad del libro, con muchos diálogos y bastante acción, y queremos saber qué pasa con el comisario protagonista en su lucha por salvar la vida de una de las víctimas, que aún tiene posibilidades de seguir con vida.

El hecho de que el autor no profundice demasiado en el personaje del comisario puede ser debido a que el mismo va a ser protagonista de una saga, y ya se sabe que vamos conociendo datos nuevos que ayudan a comprender a los protagonistas, especialmente si arrastran algún tipo de trauma, a medida que nos involucramos en la lectura de las historias por ellos protagonizadas. Me consta que hay más libros publicados en Alemania y protagonizados por el comisario Nils Trojan, pero no tengo claro que se hayan traducido al español.

En definitiva, una novela de intriga con la que pasaremos un buen rato (siempre que nos guste este tipo de género, claro está, porque las victimas sufren lo suyo), con un asesino en serie que disfruta con el dolor que infringe y un comisario decidido a darle caza cueste lo que cueste.

«Una mañana nos despertamos y, aunque lo ignoramos, es el último día de nuestra vida.»


Esta reseña participa en la #YincanaCriminal2021 en el apartado "Ocurrió en Europa", para completar la casilla "Una novela de un escritor alemán o que la acción transcurra en Alemania".




domingo, 6 de febrero de 2022

La venganza de Nofret. Agatha Christie.

Había dicho que seguramente no me daría tiempo a leer ningún libro más de Agatha Christie de cara a intentar completar la #YincanaCriminal2021 (se ha prorrogado el plazo hasta el 15 de febrero), pero me he dado cuenta de que algunos de sus títulos, que no recordaba haber leído, me vienen que ni pintados para este fin, así que, voy a intentar rellenar las máximas casillas que pueda, echando mano de esta autora que siempre me ha gustado.

Sin más, vamos con los datos técnicos del libro:


Título: La venganza de Nofret
Título original: Death comes as the end
Autora: Agatha Christie
Traducción: Inés Cortés Bover
Libro de 1945
Editorial: Ediciones Orbis, S. A.
Hace algunos días publiqué en el blog la reseña de Sangre en la piscina, y me di cuenta de que uno de los títulos que componían este volumen me podía ir bien para una de las casillas de la yincana. La venganza de Nofret cumple perfectamente con este objetivo. El otro título que compone el tomo 20 de la colección es El caso de los anónimos.
Formato: Tapa dura
ISBN: 84-7530-375-7 (Grandes maestros del crimen y misterio)
ISBN: 84-7530-395-1 (Obras completas de Agatha Christie)
ISBN: 84-7530714-0 (Tomo 20)
Publicado en diciembre de 1987.

Sinopsis

Renisenb, una joven viuda, tras la muerte de su esposo regresa a casa de su padre, Imhotep, hacendado agricultor y sacerdote, encargado del cuidado de la Tumba del magnate Meriptah. Allí convivirá con sus hermanos, Yahmose, Sobek, y el joven Ipy, así como con las esposas de sus hermanos mayores. Imhotep regresa de uno de sus viajes acompañado de Nofret, una joven concubina a la que concede toda clase de caprichos, y cuya llegada perturbará a la familia, desatando la lucha por el poder, la codicia y el odio.


Impresiones sobre el libro 

Creía que no me iba a dar tiempo a completar más casillas de la #YincanaCriminal2021, pero he aquí que me di cuenta de que la extensa cantidad de títulos publicados por la llamada dama del crimen bien podrían dar para completar alguna que otra casilla, y teniendo en cuenta que sus libros se devoran (al menos es lo que a mí me pasa con ellos) y que he iniciado el año con gran ánimo lector, no está de más aprovechar la coyuntura y retomar viejas lecturas que me acompañaron hace años. He conseguido leer algún que otro título, como he dicho de cara a completar la mayoría de casilla de la yincana, y de algunos recuerdo haberlos leído y otros han resultado ser una novedad, no sé si el motivo es que no me acerqué a ellos en su momento, o que he olvidado la historia.

Con el título que hoy traigo, "La venganza de Nofret", creo que me estreno. He leído muchos libros ambientados en el Antiguo Egipto, muchos de ellos, como si de novela negra se tratara, con sus correspondientes asesinatos, pero no recuerdo haberme acercado a este título de Agatha Christie en mi adolescencia. Estaba en el mismo volumen que el otro libro que reseñé hace algunos días, "Sangre en la piscina", que tampoco recordaba, y es fácil que no lo leyera en su momento, porque los volúmenes creo que salían a la venta semanalmente, y no siempre podía leerlos. Además, en aquella época era bastante selectiva y creo que me tiré de cabeza por los títulos más conocidos de la autora. Sea como sea, ahora he podido leer este título, con la excusa de buscar una historia que se desarrollara en África o estuviera escrita por un autor africano, y que hay más africano que Egipto, y especialmente el Egipto de la antigüedad, con el que siempre he disfrutado.

La propia autora agradece al profesor S. R. K. Glanville el que le hubiera sugerido que situase la acción de una novela detectivesca en el Antiguo Egipto, y yo también me uno a ese agradecimiento, porque he disfrutado mucho con la trama y me he zambullido en una época con la que siempre he disfrutado gracias a este consejo seguido por la autora. Está claro que en esta novela no encontraremos a un Poirot o a una Mrs. Marple, pero no hará falta, porque no faltarán los asesinatos y al final se descubrirá al responsable de los mismos. La autora sitúa la trama en el Antiguo Egipto, en el año 2000 a.C. aproximadamente, y debo comentar que la ambientación está muy conseguida, porque no es difícil que con las descripciones que se plantean y el retrato que hace de la familia protagonista y de las relaciones que ellos mismos tienen con sus servidores y los que trabajan en sus campos, entramos de lleno en la antigua civilización, y es muy fácil imaginar a los personajes y hacerse un conjunto de quiénes son, qué piensan realmente y qué les lleva a actuar de la forma en que lo hacen; las diferencias sociales están muy bien reflejadas en este título.

Estamos ante un libro no demasiado extenso (en realidad los libros de Agatha Christie no suelen ser largos, si no recuerdo mal), dividido en veintitrés capítulos. Se hace mucho más corto teniendo en cuenta que en el mismo volumen, que solo ocupa 416 páginas, se desarrollan tres títulos; el libro que hoy nos ocupa se desarrolla a lo largo de solo 122 páginas, pero hay que recordar que la letra de estos volúmenes es bastante pequeña. No obstante, recomiendo la lectura de este título, en esta edición o en otra que se pudiera encontrar, porque la trama no pierde ritmo desde el primer momento, y se mantiene a lo largo de toda la historia; además, por si esto no resulta interesante, hay que recordar que la cantidad de víctimas que se suceden a lo largo de la trama es importante, creo que he leído en wikipedia que es el caso que más víctimas tiene después de Diez negritos (casi podría asegurarlo, pero teniendo en cuenta que no he leído todos los libros publicados por la autora).

Entrando de lleno en la historia, Renisenb regresa a su casa tras haber quedado viuda, y cree que nada ni nadie ha cambiado en los años que ella ha estado fuera, pero el tiempo hace que nuestros sentimientos y nuestros anhelos varíen, y pronto se dará cuenta que sus hermanos y cuñadas no son como ella los recordaba, ni siquiera su padre resulta ser la persona fuerte que ella recuerda de cuando era niña. La vuelta a casa de Imhotep, su padre y sacerdote, acompañado de la joven Nofret, solo algunos años mayor que Renisenb, a la que acoge como concubina, dará un vuelco a la pacífica y entrañable vida familiar que parecía vivirse en los terrenos de una familia acomodada durante el Antiguo Egipto. Los hijos mayores siguen las órdenes del padre, que deja el mando a su primogénito, Yahmose, cuando sus obligaciones como sacerdote le obligan a dejar sus tierras, que no duda en acatar sus órdenes, aunque su hermano Sobek, de carácter más fuerte, sienta que debe ser él el que realice ese papel. Como contraste a la personalidad de estos dos hermanos, las mujeres tienen caracteres opuestos; la mujer de Yahmose, Satipy, tiene un carácter fuerte y luchador, no conformista, y la de Sobek, Kait, es algo más tranquila. El otro hijo varón de Imhotep, Ipy, se cree el favorito de su padre y se niega a trabajar y a seguir las órdenes de sus hermanos cuando su padre abandona las tierras.

La llegada de Nofret, la joven concubina, va a poner todo patas arriba. Imhotep le concederá toda clase de caprichos y lo que es peor para la familia, poder, para que haga y deshaga mientras él está fuera, algo que no van a soportar algunos miembros de la familia, e incluso habrá rencillas entre los sirvientes, fieles a unos u otros según les ha ido en la vida. Mientras Imhotep está fuera, Nofret sufrirá un terrible accidente que acabará con su vida, pero no será esta la única muerte que se produzca. Como lectores el personaje de Nofret no nos caerá demasiado simpático, se nota que ansía el poder, y hace todo lo posible por ponerse al frente de la casa ante la ausencia de Imhotep. Por si fuera poco, tras su muerte se van a producir otras, y hay un tono sobrenatural en algunas de ellas, tal que parece que Nofret vuelve de su tumba para vengarse. Los acontecimientos se van desarrollando de forma frenética y pronto vamos a ir sospechando de unos y otros a medida que avancemos en la trama, pero vamos a tener que ir descartando sospechosos porque algunos de ellos acaban pereciendo también. El ritmo se mantiene a lo largo de toda la historia, con la conseguida ambientación parece que nos estemos metiendo en otra época y es fácil imaginarse a los protagonistas en ese ambiente. El puntito sobrenatural ayuda a que la historia se disfrute aún más, y el hecho de ir sospechando de unos y otros, incluida la primera víctima, que parece querer vengar su propia muerte, hace que la historia se evapore entre las manos. Reconozco que no tenía claro quién era el culpable, lo que sí quería creer es que podía confiar en dos de las protagonistas como no sospechosas, y por esa parte no me equivoqué.

Como buen libro de intriga, te mantiene pegado a sus páginas hasta el final. Lo leí casi de tirón, porque como he dicho más arriba, además de que disfruto con los libros de Agatha Christie, también disfruto con las novelas ambientadas en el Antiguo Egipto, y en este caso se han juntado dos puntos a mi favor. Si no habéis leído esta novela, la recomiendo. Su lectura lleva muy poco tiempo, y los diálogos que la abuela Esa mantiene con sus nietos resultan muy interesantes e ilustrativos para desentrañar la trama. 

Si no habéis leído el libro, os lo recomiendo, especialmente si como yo disfrutáis con los libros de intriga ambientados en el Antiguo Egipto, y como no, a los seguidores de Agatha Christie, porque os aseguro que el libro no os defraudará.

Como he comentado, este libro me sirve para completar una casilla de la #YincanaCriminal2021 a la que me apunté, y aún me quedan reseñas que publicar de esta misma autora. Me he tomado muy en serio eso de que sus libros se devoran, y he podido leer varios de ellos en lo poco que va de año.

¡Nos leemos!


Esta reseña participa en la #YincanaCriminal2021 en el apartado "Sucedió en Asia, África y Oceanía", para completar la casilla "La acción transcurre en África o está escrita por un escritor/a africano/a".



miércoles, 2 de febrero de 2022

El hombre de los círculos azules. Fred Vargas.

Nueva reseña para la #YincanaCriminal2021, en un intento de dar opinión de todos aquellos títulos que he leído, muchos de los cuales estaban pendientes de lectura desde hace tiempo.

Vamos con los datos técnicos del libro:

Título: El hombre de los círculos azules
Título original: L'homme aux cercles bleus.
Autora: Fred Vargas
Traductora: Helena del Amo; traducción cedida por Ediciones Siruela, S. A.
© 1996, Fred Vargas
© De esta edición: 2008, Punto de Lectura, S. L.
ISBN: 978-84-663-2140-2
Formato: Bolsillo
Primera edición: junio 2008
Segunda edición: enero 2009
254 páginas.

Esto es lo que nos dice el libro como sinopsis:

«Víctor, mala suerte, ¿qué haces fuera?» Esta misteriosa frase viene acompañando durante cuatro meses los círculos azules que aparecen trazados con tiza en las aceras de la ciudad. En el centro de los círculos se halla un desecho, un residuo, un objeto perdido: un trombón, una bombilla, una pinza de depilar... Al comisario Adamsberg no le hace ninguna gracia. Los círculos y su extraño contenido rezuman crueldad. Él lo presiente: pronto ese hecho estrafalario se convertirá en una tragedia.

Y esto es lo que nos dice el libro sobre la autora:

Fred Vargas (Frédérique Audouin-Rouzeau, París, 1957), medievalista y arqueóloga, se dedica de forma paralela a la literatura policíaca, habiéndose convertido desde sus primeras novelas en un arrollador éxito, no solo en su país sino también en las 32 lenguas a las que ha sido traducida. Original en su concepción del género, obras como Huye rápido, vete lejos, Sin hogar ni lugar, Los que van a morir te saludan, El hombre al revés o Bajo los vientos de Neptuno han hecho a Fred Vargas acreedora de galardones como el Prix mystère de la critique (1996 y 2000), el Gran premio de novela negra del Festival de Cognac (1999), el Deutsche Krimipreis (2004) y el Giallo Grinzane (2006). En 2008 se publicó La tercera virgen, novela a la que han seguido numerosos títulos.

Dejo el enlace a la wikipedia por si alguien quiere ampliar la información sobre la autora.


Impresiones sobre el libro

Necesitaba un libro que se desarrollara en Francia o que estuviese escrito por un escritor francés para completar una de las casillas de la #YincanaCriminal2021, y recordé que tenía varios títulos de Fred Vargas esperando turno de lectura. Los ejemplares de los que dispongo son en formato bolsillo, y la mayoría sé que los compré de segunda mano, con esa manía de acumular libros por si alguna vez (creo que es algo que resultará imposible al menos en mi caso) nos quedamos sin lectura. Como no me había iniciado en la obra de esta autora y no tenía el placer de conocer al personaje creado por ella, el comisario Adamsberg, he escogido este título que es el primero protagonizado por este personaje, y aunque me ha resultado una trama algo extraña, no descarto para nada el continuar con la saga, porque me consta, por opiniones que he leído, que merecen la pena títulos posteriores protagonizados por él. Con esto no quiero decir que el libro que hoy reseño no me haya gustado, al contrario, lo que ocurre es que es como una presentación del personaje, excéntrico y poco valorado en principio por sus compañeros, y aunque encontramos asesinatos y la consiguiente investigación, las muertes no se producen hasta bien avanzado el libro.

Es este un libro de personajes, y en ocasiones de personajes excéntricos, como Mathilde, una mujer que va siguiendo a aquellas personas que le resultan interesantes y que va anotando datos sobre ellos, destacando un ciego llamado Charles Reyer con quien entabla cierta amistad. El comisario Adamsberg se valdrá de estas observaciones de Mathilde para intentar descubrir qué enigma encierran los círculos que aparecen pintados sobre las calles de París.

He comentado que este libro es como una presentación de personajes, y así ocurre con el protagonista. Aquí encontramos por primera vez a Jean-Baptiste Adamsberg, como principal protagonista de la trama. De joven había recorrido descalzo las pedregosas montañas de los Bajos Pirineos, y cuando se hizo policía con veinticinco años trabajó en la investigación de asesinatos en pueblos de piedra. De él decían que estaba asilvestrado, refiriéndose a su insociabilidad y soledad, y ahora, desde hacía quince días, su destino era París. Le habían asegurado que su lugar no estaba en la policía, aunque con su mente brillante había esclarecido varios asesinatos en poco tiempo, y así fue nombrado inspector y luego comisario, y cuando le ofrecieron París como destino lo aceptó. El comisario tenía un don, que a él le desencantaba: podía saber qué iba a decir alguien antes de que lo dijera, lo que le resultaba cansino, porque no había sorpresa en su día a día. París para él era como volver a los minerales y a las piedras que pisaba en los Pirineos, y eso le gustaba, pero su llegada había levantado cuchicheos entre sus compañeros, que no sabían cómo tratarlo y que lo veían como un bicho raro a sus cuarenta y cinco años.

Al comienzo de la historia se habla del asesinato de un hombre en un almacén de tejidos, pero no será esta la trama principal del libro. Adamsberg se interesa por el caso y pronto sabrá quién es el responsable, ante la admiración que este descubrimiento por su parte dejará en sus compañeros. Me recuerda un poco en su manera de actuar, algo extraña, y en sus deducciones, al viejo conocido Hercule Poirot, el personaje creado por Agatha Christie. En este caso el comisario resulta muy intuitivo, conoce los comienzos de las historias y el final de las mismas se dibuja claramente ante él. El caso que nos ocupa en este libro es la aparición de unos círculos azules hechos con tiza y trazados con mucho esmero, en distintas calles y distritos de París. Dentro de esos círculos se encuentran objetos cotidianos, se puede decir que residuos, pero siempre objetos inofensivos, y la aparición de los mismos es seguida con cierta expectación por la prensa local. No parece peligroso que alguien se decida a pintar círculos en las calles y que estos círculos encierren algunos objetos, pero este hecho pronto va a preocupar al comisario, que intuye que no son tan inofensivos como se piensa y que algo malo va a ocurrir, precisamente a consecuencia o aprovechando la aparición de esos círculos. La prensa sigue el desarrollo de la aparición de nuevos círculos, y la policía está investigando también los hechos, aunque es difícil descubrir quién los hace y con qué fin. La población no está asustada, mas bien les divierte este hecho curioso que se está dando en su ciudad, hasta que dentro de uno de los círculos aparece una víctima y ya la cosa cambia.

El libro puede hacerse un poco lento al principio, aunque abundan los diálogos, que en algún momento pueden resultar algo estrafalarios. Ya he comentado al principio que es como una presentación de la figura del comisario y también de algunos personajes extravagantes que intervienen en la trama, que al principio puede parecer que estén allí a modo de relleno, pero su forma de ser y su comportamiento resultarán claves en la resolución de la trama. Quizá he echado de menos un índice de personajes al principio, a semejanza de los que encontramos en los libros de la ya citada Agatha Christie, porque reconozco que cuando he entrado en la historia he tenido que releer algunas páginas para saber de qué personaje se hablaba y la relación de unos y otros, tan importante en este caso para revelar el misterio que el libro encierra, porque eso sí, quizá estemos ante un libro que igual nos den ganas de abandonar, por lo enrevesado de los diálogos, los personajes extravagantes que no sabemos si nos van a llevar a alguna parte, y el hecho de que no haya demasiada acción policial hasta bien avanzado el libro, pero si seguimos leyendo disfrutaremos con la historia, que nos tiene preparado un interesante e inesperado final.

Creo que cuando tenga un hueco, preferiblemente en período vacacional, voy a leer de nuevo esta historia tranquilamente, para entenderla mejor y no perderme nada en relación al comisario Adamsberg y a sus compañeros de trabajo, de los que aquí no he hablado pero que merecen también una mención.

No quiero alargarme con la reseña. He leído por ahí que este libro a muchos no les ha gustado. Personalmente, a mí me ha picado la curiosidad y creo que sí seguiré con la saga, y más teniendo en cuenta que tengo en mi poder algunos títulos. Eso sí, o bien con los libros que tengo o echando mano de la biblioteca, o haciéndome con los títulos adquiriendo libros de segunda mano, voy a intentar leer los libros protagonizados por el comisario Adamsberg en orden, porque algo me dice que el personaje del comisario evolucionará seguro, como también debe hacerlo su relación con los compañeros de comisaría. Ya que tengo leído el primero, tengo parte del camino hecho. Ahora, a buscar el siguiente título de la serie, para disfrutarlo una vez que haya leído más tranquilamente el libro que hoy os traigo, que creo que disfrutaré mucho más en una lectura algo más pausada y exclusiva. Creo que el motivo por el que no me centré tanto como debía es porque estaba alternando la lectura de este libro con otro, aunque creo que en estos libros de intriga, no demasiado extensos, lo mejor para disfrutarlos en cogerlos y leerlos casi de tirón, porque así no se despistan ni los personajes ni la trama, y es más fácil que se disfruten. Y vosotros qué decís, ¿habéis leído este título? Y en caso afirmativo, ¿habéis continuado con los siguientes libros protagonizados por el comisario?

¡Nos leemos!


Esta reseña participa en la #YincanaCriminal2021, en el apartado "Ocurrió en Europa", para completar la casilla: "Una novela de un escritor/a francés o que la acción transcurra en Francia".



domingo, 30 de enero de 2022

La voz. Arnaldur Indridason.

Nueva reseña para la #YincanaCriminal2021. Retomo las lecturas de un autor que ya había tenido oportunidad de disfrutar con anterioridad.

Vamos con los datos técnicos del libro:


Título:  La voz
Título original: Röddin
Autor: Arnaldur Indridason
Traductor: Enrique Bernárdez
Editorial: RBA Libros, S. A. 
Formato: Rústica con solapas
ISBN: 978-84-9867-699-0
Primera edición: enero de 2010
336 páginas

Sinopsis (tomada del propio libro)

Gulli, el viejo portero de uno de los más conocidos hoteles de Reykjavik, aparece desnudo y acuchillado hasta morir en su miserable habitación en el sótano. A Gulli nadie le conocía realmente bien, por lo que las pistas son pocas. Erlendur Sveinsson decide alojarse en el mismo hotel en busca del asesino, pese a que las vacaciones de Navidad están ya encima y el hotel completo. Pero al director solo le importa que el asesinato permanezca oculto y su reputación intacta. Erlendur, sin embargo, recibe la visita de su hija, que de nuevo se adentra entre las brumas de la droga y el alcohol, dejando al inspector al borde de la desesperación y la impotencia. Hasta que el hallazgo de una pista que conduce al pasado del viejo Gulli, junto a la insistencia de Sigurdur Óli y Elínborg, le sumergirá en la fascinante y emocionante historia de un niño con voz de ángel que alcanzó tan pronto la fama como el infierno.

Datos sobre el autor

Arnaldur Indridason (Reykjavik, 1961) es historiador, periodista, crítico literario y cinematográfico. Ha trabajado, durante veinte años, principalmente para Morgunbladid, el diario más importante de Islandia. Es autor de varias novelas policíacas, entre ellas Las marismas, que recibió La Llave de Cristal a la mejor novela policíaca nórdica del año 2002, y La mujer de verde, que obtuvo el Golden Dagger, el prestigioso premio concedido en Gran Bretaña de la Crime Writers Assocition y la consagración del autor islandés como un referente de la prestigiosa narrativa negra europea. Con La voz ganó el Martin Beck Award a la mejor novela negra traducida al sueco. Las tres están protagonizadas por el inspector Erlendur Sveinsson y su ayudante, Sigurdur Óli.


Impresiones sobre el libro

Ya he tenido ocasión de leer antes a Arnaldur Indridason y debo reconocer que sus libros me gustan. En este mismo blog he podido reseñar dos de sus títulos: La mujer de verde y Las marismas, y creo que con mis reseñas dejé patente que ambos me gustaron. Tenía pendiente en mi estantería el libro que hoy reseño, La voz, y creo que la #YincanaCriminal2021 ha resultado una excusa excelente para que encontrara su turno de lectura.

Siempre he comentado eso de que conviene leer los libros en orden, me refiero a aquellos que están protagonizados por los mismos personajes, porque está claro que los mismos van evolucionando, respecto a sí mismos y en su relación con aquellas personas con las que se rodean, ya sea tanto en su ámbito familiar como en el profesional. Estos aspectos quedan muy claros en la figura del inspector protagonista de estos libros, Erlendur Sveinsson. "Erlendur" significa en islandés forastero, y es así como él se siente en relación a su familia y a aquellos que le rodean. Este libro se desarrolla en vísperas de la Navidad, y aunque los compañeros de Erlendur se ofrecen a invitar al inspector a pasar estas fiestas con ellos, él prefiere alojarse en el hotel donde ha aparecido el cadáver de Gulli, con la excusa de que así estará más cerca de encontrar la solución al caso.

El cuerpo de Gudlaugur Egilsson, Gulli, es encontrado en una pequeña habitación en el sótano del hotel en el que trabajaba como portero, conserje, y un poco como hombre para todo. Apareció medio desnudo, aunque iba medio disfrazado con un traje de Papá Noel. Acuchillado en su habitación, hay indicios de que su muerte puede tener un componente sexual. Las primeras medidas del equipo encargado de la investigación, a cuyo frente se encuentra el inspector Erlendur Sveinsson, se centrarán en interrogar al personal que trabaja en el hotel, así como a los huéspedes del mismo, muy concurrido de cara a las cercanas fiestas de Navidad. Habiendo encontrado restos de saliva en el cuerpo del muerto, la investigación se va a centrar en recoger muestras entre todos los que estaban en el hotel en el momento del asesinato, y en reconstruir detalles de la vida del finado, que al parecer no eran demasiado conocidos para ninguno de los compañeros que trabajaban con él en el hotel. Las pesquisas de Erlendur y de su equipo van a reconstruir con algunas dificultades la vida de Gulli, descubriendo que en su niñez fue un niño prodigio del mundo de la música, cuya voz destacaba como cantor de coro, y que llegó a grabar dos discos, gracias a su voz angelical, aunque pronto se truncó su carrera, pasando al olvido. Un coleccionista de discos de niños prodigio, en concreto de aquellos que cantaban en coros, que casualmente se hospedaba en el hotel, pondrá a Erlendur y a su equipo en la línea correcta de investigación, y a partir de los datos encontrados el equipo descubrirá que aunque Gulli tenía familia, su relación con ellos era nula, y que su única familia residía en el hotel, aunque algunos estuvieran pensando en despedirlo, a pesar de que llevaba trabajando allí desde 1982, cuando contaba con 28 años de edad.

Paralelamente a la investigación de la muerte de Gulli, en el libro se nos va a hablar de un caso de malos tratos a un menor en el ámbito familiar, que está siendo juzgado en ese momento, caso en el que Elínborg, una de las compañeras de Erlendur está muy involucrada, porque le afecta que la víctima sea un niño y el posible responsable de sus heridas su padre, un importante empresario que intenta echar balones fuera acusando a los compañeros de colegio de su hijo de la paliza que llevó a este al hospital.

Estamos de nuevo ante una novela negra con crítica social, que echa por tierra esa sociedad idílica que nos han vendido de los países del norte. En el personaje de Gulli podemos encontrar el miedo al fracaso y la explotación infantil de los niños prodigio del mundo de la música (hechos de los que aquí en España tenemos ejemplos más que suficientes), y de cómo se les deja caer cuando ya han perdido su talento, de cuyo fruto se han aprovechado aquellos que les rodean y que hace que puedan vivir un futuro rodeados de miseria, recordando lo que fueron y pudieron llegar a ser. El mismo Gulli tiene en su mísera habitación un póster de Shirley Temple, la que fuera niña prodigio del cine estadounidense, quizá para recordar lo que pudo haber sido y no fue en su vida. Del mismo modo, en el libro se habla del maltrato infantil, del acoso escolar al que pueden verse sometidos los niños en sus relaciones con compañeros de colegio o con su entorno, y cómo el dinero y las influencias pueden hacer que algunos culpables pasen de puntillas por sus delitos. Pero también se habla en el libro del tema de las drogas y la prostitución, que parece que se practica en el hotel con el beneplácito de algunos de los que dirigen el establecimiento, que prefieren mirar hacia otro lado si algunas mujeres se ofrecen como acompañantes a los huéspedes del hotel. Erlendur recibirá en el hotel en el que se hospeda la visita de su hija, Eva Lind, a la que abandonó siendo una niña después de divorciarse de su mujer, con la que Eva Lind y su hermano se quedaron. La relación de Erlendur con su hija resulta algo tirante; tampoco tiene contacto con su hijo, que al parecer es un alcohólico. Erlendur se siente culpable de todo lo que Eva Lind ha tenido que afrontar sin su ayuda. Su hija había caído en el mundo de las drogas, y se había visto obligada a ejercer la prostitución para afrontar ese problema. Había tenido un embarazo complicado del que ya se habló en un título anterior que a punto estuvo de costarle la vida, y aunque la relación con su padre no termina de pasar por el mejor momento, sus visitas a la habitación de hotel donde este se aloja y las conversaciones que con él mantiene ayudarán en parte a desentrañar la investigación.

El personaje de Eva Lind evoluciona en este título, sabremos qué pasó con su embarazo y cómo está su relación con su padre. Conoceremos algo más del pasado del inspector, que guarda secretos que no había compartido con nadie, y entenderemos algo más su carácter gracias a lo que sobre él se nos cuenta en La voz

La investigación se desarrolla en tan solo seis días. El libro se lee bien, y su lectura resulta ágil y amena. El hecho de que haya varios frentes abiertos hace que la trama no decaiga en ningún momento. El lenguaje utilizado por el autor es fácil de seguir, aunque choca un poco que los personajes se tuteen, y se dirijan entre ellos por el nombre de pila, pero al parecer esa es costumbre de Islandia, y ya nos lo advierten al principio del libro y en alguna nota del traductor. Hay bastante diálogo y la expectación que levanta la trama desde el comienzo con la aparición del cadáver del portero del hotel de Rejkjavik se ve altamente compensada por el desarrollo de las investigaciones que se van llevando a cabo por Erlendur y su equipo.

De nuevo debo recomendar esta serie. El título no me ha defraudado para nada, y he quedado con ganas de seguir leyendo sobre el personaje del inspector. Creo que no tengo más títulos protagonizados por él en mis estanterías, pero no descarto seguir su pista en librerías de segunda mano para intentar hacerme con más títulos por él protagonizados, porque me consta que me quedan muchos por leer. 

¿Y vosotros, habéis leído algún título protagonizado por este inspector? Si no lo habéis hecho, no lo dudéis un momento, porque son títulos que merecen la pena y con los que se disfruta, al menos personalmente puedo dar fe de que los tres que he leído me han gustado mucho y para nada me han defraudado. 

¡Nos leemos!


Esta reseña participa en la #YincanaCriminal2021 en el apartado Islas enigmáticas, dentro de la casilla "El escritor ha nacido y/o reside en una isla".




viernes, 28 de enero de 2022

¿Quién mató a Palomino Molero?, de Mario Vargas Llosa.

Seguimos dándole oportunidad a los libros pendientes de lectura, gracias a la #YincanaCriminal2021. En este caso, revisamos un título de hace ya bastante tiempo, pero al que no había tenido oportunidad de acercarme. Sin más, vamos con los datos técnicos del libro:

Título: ¿Quién mató a Palomino Molero?
Autor: Mario Vargas Llosa
Editorial: RBA Editores, S. A.
Formato: Tapa dura
© Mario Vargas Llosa, 1986
© 1986 y 1991, Editorial Seix Barral, S. A.
© RBA Editores, S. A., 1993, por esta edición
ISBN: 84-473-0012-9
190 páginas

Sinopsis (tomada del propio libro)

Un joven soldado de aviación aparece muerto y con signos evidentes de haber sido torturado. Dos policías, un teniente y un guardia, emprenden la investigación del crimen. A través de sus pesquisas, los agentes van descubriendo poco a poco las peculiaridades de la sociedad en la que se desenvuelven -el Perú de los años 50-, adentrándose cada vez más en un inexorable mecanismo de corrupción en el que ambos son sólo dos piezas que no acaban de encajar... Esta novela, que oscila entre el relato de intriga y la denuncia social, se cuenta entre las más representativas del autor peruano.

Datos sobre el autor

Mario Vargas Llosa nació en Arequipa (Perú) en 1936. Tras licenciarse en Letras en la Universidad de San Marcos de Lima y doctorarse por la de Madrid, residió algunos años en París, Londres y Barcelona. Su narrativa alcanzó notoriedad con La ciudad y los perros, novela que obtuvo el Premio Biblioteca Breve en 1962 y el Premio de la Crítica en 1963. De su extensa producción cabe destacar Los jefes, La casa verde, Conversación en La Catedral, Pantaleón y las visitadoras y La guerra del fin del mundo entre otras muchas obras. En 1986 fue galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de las Letras, y en 1993 con el Premio Planeta (España) por Lituma en los Andes. En 2010 le fue otorgado por la Academia Sueca el Premio Nobel de Literatura.

Impresiones sobre el libro

No sé cuánto tiempo hace que tengo este libro en mi poder, y tampoco sé cómo lo adquirí ni por qué, aunque me suena que me hice con él en una tienda de segunda mano. No creo que comprara el libro por el autor principalmente, sino por la temática de crimen e investigación que encierra su trama. Reconozco que he leído algún libro de Vargas Llosa antes que este, y mucho más extenso, y que aunque los terminé, su lectura se me hizo algo lenta (creo recordar que esto me pasó especialmente con "La fiesta del chivo"). Si me he acercado ahora a este título, que tenía olvidado en una de las estanterías, es porque necesitaba un libro cuya trama transcurriera en un país de Sudamérica para hacer frente a otra de las casillas de la yincana criminal a la que me apunté, y repasando los libros pendientes observé que este se desarrollaba en Perú, no era demasiado extenso y tenía una letra de tamaño aceptable, así que me decidí por él, y debo reconocer que se lee rápido, a pesar de que algunas de las palabras utilizadas por el autor no nos resulten, al menos a mí, demasiado conocidas.

El título es sugerente, sin duda: ¿Quién mató a Palomino Molero?, y responde a las expectativas que crea ya desde la primera página:

«El muchacho estaba a la vez ahorcado y ensartado en el viejo algarrobo, en una postura tan absurda que más parecía un espantapájaros o un Ño Carnavalón despatarrado que un cadáver. Antes o después de matarlo lo habían hecho trizas, con un ensañamiento sin límites: tenía la nariz y la boca rajadas, coágulos de sangre reseca, moretones y desgarrones, quemaduras de cigarrillo, y, como si no fuera bastante, Lituma comprendió que también habían tratado de caparlo, porque los huevos le colgaban hasta la entrepierna. Estaba descalzo, desnudo de la cintura para abajo, con una camisita hecha jirones. Era joven, delgado, morenito y huesudo. En el dédalo de moscas que revoloteaban alrededor de su cara relucían sus pelos, negros y ensortijados».

El teniente Silva y el guardia Lituma serán los encargados de desentrañar el caso, pero se van a tener que enfrentar al miedo de aquellos que parece saben algo pero que no están dispuestos a ofrecer ninguna pista; todos hablan del asesinato, ha sido brutal y es difícil no comentarlo, pero otra cosa es acusar a alguien del mismo. La víctima era un soldado, pero también una persona que disfrutaba tocando la guitarra y cantando, y que parecía daba serenatas a alguien relacionado con la base militar que había cerca de donde se encontró su cuerpo. Silva y Lituma van a preguntar a los que conocían a Palomino, a su madre y a los vecinos de la zona, y gracias a esas conversaciones vamos a saber que Palomino Molero era una buena persona, que no le hacía mal a nadie, al que le gustaba tocar la guitarra y cantar, pero algo malo debió hacer, a alguien tuvo que cabrear para que su cuerpo acabara de la manera tan cruel como fue encontrado.

一En el pueblo no se habla de otra cosa 一dijo Doña Adriana一. Yo vivo aquí desde que nací y nunca jamás, en todos los años que tengo, se ha visto en Talara matar a nadie con esa maldad. Aquí la gente se mata como Dios manda, peleando de iguales, de hombre a hombre. Pero así, crucificando, torturando, jamás de la vida. Y ustedes no hacen nada, qué vergüenza.

Las pesquisas de los encargados de la investigación se van a dirigir hacia los militares compañeros de Palomino Molero, pero el Coronel Mindreau, al mando de la base, pone dificultades para que puedan hablar con ellos, por lo que la investigación se complica. 

Estamos ante un libro no demasiado extenso, que no llega a las doscientas páginas, y la trama se desarrolla en solo ocho capítulos. El asesinato aparece en la primera página, y antes de terminar el libro ya sabemos qué ha pasado y quién o quiénes han sido los culpables, porque está claro que un crimen de esta magnitud necesita de más de uno para que sea llevado a cabo. Vamos a ir conociendo el desarrollo de los hechos a la misma vez que los policías encargados de la investigación, por las conversaciones que mantienen con unos y otros, intentando reconstruir los últimos días de vida del muchacho. Lo importante es saber quién mató al chico y por qué lo hizo, esto último es quizá tan importante como encontrar al responsable. Nadie parece querer dar pistas sobre lo ocurrido, ni siquiera sacan información en las tabernas de algún militar borracho, pero una nota que alguien ha dejado les pone sobre la pista de un lugar donde Palomino se refugió con una joven, con la que estaba dispuesto a casarse. La joven resulta ser la hija del Coronel Mindreau, y pronto se va cerrando el cerco en torno a lo que pudo haber pasado, aunque nada es lo que parece, y las versiones que unos y otros cuentan sobre lo acontecido difieren mucho entre ellas. El desenlace de la investigación tendrá consecuencias inesperadas. 

Para ser un libro corto, afronta varios problemas. El asesinado es indígena, que osa enamorarse de la hija de un alto mando militar, blanquita y con posibles, que ya tenía un "novio oficial" en la base aérea, que sí era del agrado de su padre. Las desavenencias sociales del Perú de la época están bastante bien reflejadas; hay una segregación racial que separa a los habitantes autóctonos de la zona de los gringos y militares que viven en la base aérea, y esas diferencias se notan también en el lenguaje utilizado por los diferentes protagonistas, más coloquial en el caso del teniente y guardia encargados de la investigación, y de los conocidos del muerto (que usan expresiones coloquiales con las que personalmente no estoy familiarizada) y el lenguaje empleado por los altos cargos de la base militar, más correcto. A pesar de la atrocidad del asesinato, encontramos momentos de camaradería y amistad entre el guardia Lituma y su superior, el teniente Silva, y momentos de humor, porque el teniente está empeñado en llevarse a la cama a Doña Adriana, la dueña de la fonda donde suelen comer, una mujer entrada en carnes, casada y madre, y que es mucho mayor que él. Los diálogos entre Silva y Lituma sobre este aspecto dan el toque de humor a la trama, y la propia Doña Adriana no se quedará atrás para frenar las intenciones del teniente. Es bueno encontrar una pizca de humor en los libros cuando las historias son tan crudas.

Es un libro corto, entretenido, y autoconclusivo. Sabremos qué paso y quién fue el responsable, pero la historia quedará un poco abierta por la actitud de la gente de la zona, que no querrán creer la versión oficial y creerán que los culpables están en una escala superior, siguiendo el pensamiento de que los que tienen poder pueden manipular las investigaciones.

Reconozco que prácticamente he devorado el libro, por su poca extensión y porque mantiene la intriga, pero creo que quizá debería haberme tomado algo más de tiempo en leerlo, para disfrutarlo más. Es fácil recordar qué ha pasado y quién es el responsable de los hechos, pero una lectura más pausada me hubiera dado una visión más global sobre la situación social que el autor relata en su trama, por la que reconozco he pasado casi de puntillas, pero creo que a pesar de todo, le he sacado partido a esa parte del texto. 

Últimamente busco libros cortos para intentar terminar la yincana criminal, algo que se plantea harto difícil, pero busco también leer libros que llevan tiempo esperando turno en mi estantería, y creo que eso sí lo estoy consiguiendo.

Y vosotros, ¿lo habéis leído? Estoy casi segura que sí. Si no lo habéis hecho, podéis darle una oportunidad, que lo merece.

Con esta reseña participo en la #YincanaCriminal2021 en el apartado "Todo es posible en América", para completar la casilla "Transcurre en un país de Sudamérica".




viernes, 21 de enero de 2022

Sangre en la piscina. Agatha Christie.

Ha comenzado un nuevo año y con él mis propósitos lectores, aunque luego como siempre el tiempo sea finito y muchas veces no consiga cumplir mis planes. Tengo claro que el tema de la lectura lo llevo bien, he recuperado mi ritmo lector, y vuelvo a cambiar de libro cada pocos días, y de ello tiene mucha culpa la #YincanaCriminal2021 a la que me apunté. Juega a mi favor que disfruto mucho con los libros de intriga y asesinatos, así que si la trama me atrapa, los devoro. Otra cosa es ponerse a reseñar, que es mi asignatura pendiente en realidad. Las compañeras de #SoyYincanera han ampliado la #YincanaCriminal2021 hasta el 15 de febrero de 2022, y no sé si con este nuevo plazo la completaré, pero me he propuesto reseñar, al menos, los libros que he leído para la yincana recientemente, y si puedo completarla, pues genial, y si no lo hago, me habré divertido y habré dado un poco de vida al blog.

Después de toda esta parrafada, vamos con el libro que os quería comentar.

Datos del libro

Título: Sangre en la piscina
Título original: The hollow
Autora: Agatha Christie
Traductor: Guillermo López Hipkiss
Libro escrito en 1946
Editorial: Ediciones Orbis, S.A.
Junto con el título que hoy reseño, Sangre en la piscina, encontramos también en este tomo, el número 20 de la colección y en formato tapa dura, El caso de los anónimos y La venganza de Nofret.
ISBN: 84-7530-375-7 (Grandes maestros del crimen y misterio)
ISBN: 84-7530-395-1 (Obras completas de Agatha Christie)
ISBN: 84-7530714-0 (Tomo 20)
Publicado en diciembre de 1987.

Sinopsis:

Lady Lucy Angkatell organiza un encuentro en la mansión The Hollow para agasajar a varios invitados, entre ellos el doctor John Christow y su esposa Gerda. Se da la circunstancia de que el detective belga Hercule Poirot ha alquilado una casa vecina, y también formará parte del elenco de personajes invitados por la anfitriona. Cuando Poirot llega a la casa, lo primero que ve es al doctor Christow desplomado al lado de la piscina, y a Gerda, su esposa, a su lado, con un revólver en su mano. Poirot piensa que la escena está preparada, que se trata de una broma que quieren gastarle, pero pronto se dará cuenta de que el doctor no está interpretando ningún papel, y que lo que ven sus ojos es real. Mientras desfallece, John Christow pronuncia una única palabra: «Henrietta». En medio de la confusión por este incidente, el arma de fuego acaba hundida en el fondo de la piscina.

Datos sobre la autora

No voy a poner datos de la autora, sobradamente conocida por todos. En este mismo blog podéis acceder a datos de su biografía y a alguna que otra reseña de sus libros poniendo su nombre, Agatha Christie, en el buscador del blog.


Impresiones sobre el libro

He leído muchos libros de Agatha Christie, no sé si todos, aunque probablemente no. Creo que ya lo he comentado en este blog, empecé a leer a la autora a los once o doce años, creo que fue la autora que devoré después de haber disfrutado con la saga de Los Cinco y otros numerosos libros escritos por la también británica Enid Blyton. Recuerdo que me compraba las novelas de Agatha Christie que publicaba la Editorial Molino, y que también pude leer algún título gracias a los libros que me prestaba una prima (fue ella la que me introdujo en la lectura de los libros de esta autora, al prestarme "La muerte visita al dentista"). La editorial Orbis sacó esta colección de obras de Agatha Christie y pude comprármela con algún esfuerzo, aunque sé que a partir de tenerla fui leyendo los libros sin seguir un orden y de algunos títulos me acuerdo y de otros no, y es posible que dejara alguno por leer. Me gustaría retomar los libros de esta autora y poder disfrutarlos todos, siguiendo más o menos un orden, a ver si me planteo llevar a cabo ese reto alguna vez.

Para la #YincanaCriminal2021 era fácil que cayera un libro de esta autora, porque son historias que se leen rápido y suelen ser entretenidas. Tenía complicado el tema de las islas, porque además de buscar libros que se desarrollaran en islas (el Reino Unido lo es), debían cumplirse otras premisas, y he ido repasando títulos de Agatha Christie a ver si alguno podía entrar en esas exigencias. Buscando, buscando he dado con "Sangre en la piscina", un título que debo reconocer no recordaba haber leído, y si lo hice en su momento no recordaba el argumento, así que esta lectura me ha servido tanto para aligerar pendientes de mi estantería gracias a la yincana, como para disfrutar con una historia protagonizada por el detective belga creado por la escritora.

Lo más curioso del libro, además de la letra minúscula que ya no recordaba (son tres tomos en un mismo volumen) es el hecho de que los nombres de los protagonistas estén traducidos al castellano, cosa que me ha chirriado un tanto a la hora de afrontar la lectura del libro. La víctima es el célebre médico Juan Christow, en esta edición de 1987, pero al ir leyendo el libro yo misma he ido cambiando mentalmente los nombres propios de los protagonistas a su versión inglesa, así que me vais a perdonar si hablo del doctor como John Christow

Si bien Sangre en la piscina está protagonizada por el detective belga Hercule Poirot, el mismo no hará su aparición hasta bien entrada la trama. El libro está estructurado en treinta capítulos, precedidos como es habitual en los libros de esta autora inglesa por una guía del lector en el que aparecen los nombres de los principales protagonistas que intervienen en la trama. Los primeros capítulos girarán en torno a la finca The Hollow y los personajes que la habitan, haciendo alusión también a los invitados que en días próximos iban a acudir a la misma convocados por la anfitriona, Lady Lucy Angkatell. Entre los convidados se dan lazos familiares y de amistad, y como lectores vamos a conocer qué relaciones hay entre ellos, intuyendo desde el principio que la reunión podría no resultar tan pacífica como cabría esperar. Pronto sabremos que uno de los invitados que preocupa a la anfitriona es precisamente el doctor Christow, que piensa de sí mismo que cae bien a todo el mundo pero al que no todos tienen aprecio. Resulta ser un estupendo profesional, muy preocupado por la investigación y por alargar la vida de una de sus pacientes que le está eternamente agradecida; tiene una esposa sumisa, Gerda, que parece respetarlo y que está muy perdida sin sus indicaciones, y dos hijos de los que siente orgullo. Por si la vida del doctor Christow no resulta complicada, mantiene una relación con Henrietta Savernake, excelente escultora y pariente de los Angkatell. Por si este trío no resultara ya de por sí enrevesado, teniendo en cuenta las obligaciones de John Christow como médico, su cabeza aún tiene espacio para recordar a la que fue su prometida mucho antes de casarse con Gerda, una mujer completamente opuesta a ella y que llegó a triunfar como actriz, Verónica Cray. El azar hará que estas tres mujeres se encuentren en el mismo escenario en el mismo momento, porque casualmente, al igual que ocurre con el caso de Hercule Poirot, la actriz vive en una casa cercana a la finca que reunirá a todos los invitados, y pasará por The Hollow para saludar, aparentemente sin saber a quién iba a encontrar allí, pero al final alguien acabará con la vida del doctor. Pero como lectores no solo vamos a sospechar de la mujer, la amante y la antigua prometida que es una mujer de armas tomar, sino que el abanico de sospechosos se va a ir abriendo porque, como suele ocurrir en los libros de Agatha Christie, son muchos los que tienen oportunidad de acabar con la vida de la víctima y también son muchos los que tendrían motivos, que ya desde el primer momento se nos van presentando a los lectores a medida que vamos entrando en la trama. Sabremos pronto que el doctor no cae tan simpático como el creía, y que muchos le guardan rencor por motivos de celos (que se dan también en  la parte masculina de los invitados), y que podrían ser varios los que desearan su muerte.

Como he comentado más arriba, el detective belga protagonista de las novelas de Agatha Christie no entra en escena hasta bien entrada la trama, justo en el momento en que el cuerpo del doctor se encuentra junto a la piscina herido de muerte. Como lectores sabremos algo más que el detective, porque ya conocemos a varios de los protagonistas y sabemos qué piensan entre ellos y qué relación les unía con la víctima, pero de nuevo la perspicacia del investigador y las conversaciones que mantendrá con unos y otros pondrán al lector sobre aviso, y su perspicacia hará que descartemos a uno u otro culpable, hasta llegar al meollo de la cuestión. En estos libros no se trata tanto de descubrir quién ha sido el asesino, sino más bien el entender los motivos que han hecho que proceda así. La última palabra pronunciada por el muerto puede hacer que como lectores erremos el tiro de hacia quién deben ir dirigidas nuestras investigaciones, pero si hay algo que tienen los libros de Agatha Christie es que todo tiene un porqué, y los hechos finalmente quedan bien explicados, como en el caso que nos ocupa.

No estamos hablando de un libro rápido, las escenas se desarrollan poco a poco. Los diálogos entre la anfitriona y miembros de su familia, sus despistes que son cubiertos por el personal a su cargo y algún que otro dato revelador que vamos conociendo a lo largo de la trama nos llevarán a conocer al responsable o responsables del desenlace que culmina con la muerte del doctor. 

No he tardado demasiado en leer este libro, porque hay bastante diálogo, que ayuda a desentrañar la trama a modo de pistas entre los diferentes personajes, a lo largo de sus treinta capítulos. En la edición que he leído, con la letra excesivamente pequeña he de recalcar, esos capítulos apenas ocupan 167 páginas, con lo que es fácil avanzar en la lectura del libro. 

Me ha gustado reencontrarme con la autora y también con su carismático personaje, aunque quizá en este caso concreto no ha tenido que estrujar demasiado sus células grises. Ya no me va a dar tiempo a leer otro título de Agatha Christie para la yincana, pero espero retomar la lectura de sus libros en un futuro no muy lejano. Sé que algunos administradores de blogs se han propuesto como reto personal leer toda su obra en orden cronológico, y yo misma no descarto hacerlo algún día, así que quedan pendientes otros títulos cuyo desenlace no recuerdo, para más adelante.

¡Nos leemos!


Esta reseña participa en la #YincanaCriminal2021 dentro del apartado Islas enigmáticas, en la etiqueta "Es un caso de tráfico de drogas o infidelidades" (en este caso, infidelidades).



jueves, 20 de enero de 2022

Lordemano. José Zoilo.

Nuevo año y empezamos las reseñas de los libros leídos de la mano de #SoyYincanera. El autor del libro del que hoy os hablo es un "viejo" conocido del grupo, y cuando supimos que iba a publicar un nuevo título, contábamos los días para poder disfrutar de nuevo con su prosa.

Sin más, vamos con los datos técnicos del libro:

Título: Lordemano
Autor: José Zoilo Hernández
Editorial: Penguin Random House Grupo Editorial S. A. U. (Ediciones B)
Formato: Tapa dura con sobrecubierta
ISBN: 978-84-666-7031-9
Primera edición: octubre de 2021
592 páginas
PVP.: 21,90€

Esto es lo que nos cuenta el libro sobre su sinopsis:

UN JOVEN EDUCADO PARA REGIR EL DESTINO DE LOS SUYOS
Siglo IX. Hrolf Ragnallson ha dejado atrás su Noruega natal y ante el ocaso de su padre, como primogénito, será el encargado de capitanear el Águila de las Tormentas y dirigir a sus hombres hacia otras costas, con la esperanza de obtener fortuna y renombre.
UN VIAJE A LA PENÍNSULA EN UN SIGLO CONVULSO
Atraía por las legendarias riquezas de al-Ándalus, la gran flota vikinga pone sus miras en la península y arriban a Galicia. Confían en saquear cuanto encuentren a su paso sin dificultad, pero ignoran que Ramiro, el rey asturiano, ha decidido presentar batalla.
SOLO UN VIKINGO PUEDE SER LIBRE MÁS ALLÁ DE SUS FRONTERAS
Cuando el ejército vikingo es derrotado, Hrolf se convierte en un esclavo al que otorgan el nombre de «lordemano». A partir de entonces deberá sobrevivir en ese territorio de cultura extraña, en una aventura en la que las guerras, las traiciones inesperadas y las pasiones imposibles serán únicamente el comienzo de su lucha por la libertad, la venganza y el amor.
Tras la trilogía Las cenizas de Hispania y El nombre de Dios, José Zoilo se ha consagrado como uno de los mejores novelistas históricos de España. En esta novela, repleta de acción, nos presenta a un personaje que permanecerá para siempre en el corazón de los lectores.


Y estos son los datos sobre el autor que aporta el libro:

JOSÉ ZOILO HERNÁNDEZ (Tenerife, 1977) es biólogo de profesión y trabaja en el ámbito de la agricultura y el desarrollo rural. Aunque su labor profesional ha discurrido por el campo de las ciencias, es un auténtico apasionado de la historia desde muy temprana edad. Su primera novela, El alano, fue galardonada con el I Premio de Novela Histórica de Pozuelo de Alarcón y quedó finalista del Premio Ciudad de Úbeda. Con ella inició la trilogía épica Las Cenizas de Hispania, una apasionante recreación de la Hispania tardorromana que continuó con Niebla y acero y concluyó con El dux del fin del mundo. Esta trilogía lo ha consagrado como una de las nuevas voces más importantes del panorama de la novela histórica nacional. En 2020 publicó El nombre de Dios y cosechó un gran éxito de crítica.
© Fotografía del autor: Jorge de Miguel García

Impresiones sobre el libro

No es la primera vez que leo un libro de José Zoilo. En #SoyYincanera ya tuvimos oportunidad de disfrutar de El alano y El nombre de Dios. Con la lectura de Lordemano no me queda duda de que seguiré pendiente de todo aquello que publique el autor. En su momento dije que con él me había reconciliado un poco con la novela histórica. Hubo una época en la que leía principalmente este tipo de literatura, pero la tenía algo olvidada, y con Zoilo debo reconocer que recuperé las ganas de adentrarme de nuevo en el género, y todo tiene una explicación: estudié Historia y me encantaba la Edad Media, la alta y la baja, especialmente si los hechos que se desarrollaban en la Península Ibérica. José Zoilo ha ambientado sus novelas en este entorno, tras la caída del Imperio Romano, la posterior caída del reino visigodo y la llegada de los musulmanes, que no pararán de enfrentarse a los reinos cristianos del norte en un intento por expandir su dominio sobre el territorio. Tenemos que recordar que los musulmanes llegaron a la península en el año 711, así que, si Zoilo quiere seguir contándonos historias sobre hechos que se desarrollaron en este territorio a partir de esa fecha o un par de siglos antes, en mí va a tener una lectora asegurada, porque creo que me estoy convirtiendo en zoiloadicta.

Pero vamos con el tema que hoy nos ocupa, que no es otro que la reseña de Lordemano. El autor sitúa la trama en el siglo IX. Será el protagonista principal, Hrolf Ragnallson, el encargado de contar su historia, que se desarrollará a partir de un prólogo, treinta y tres capítulos y un epílogo. Al principio del libro vamos a encontrar un índice de topónimos que nos ayudan a saber dónde estamos en cada etapa de la lectura, así como un glosario de términos que favorecerán el entendimiento de las distintas costumbres y creencias del pueblo escandinavo al que pertenecen los protagonistas principales, así como una guía de personajes que intervienen en escena, entre los que el autor distinguirá entre los que verdaderamente existieron y los salidos de su imaginación.

Hrolf Ragnallson es el protagonista indiscutible. De origen noruego acompañó a su padre y a su familia hasta instalarse en Erin, la actual Irlanda, donde viven una vida más o menos apacible, aunque se ven obligados a luchar contra los pueblos cercanos que no ven con buenos ojos que gentes de otros lugares se hayan instalado en sus tierras. Después de dos inviernos duros en Erin, el padre de nuestro protagonista resultó herido en una de las escaramuzas contra los pueblos vecinos, y todo parecía indicar que Hrolf, como primogénito, sería el encargado de sustituir a su padre en las funciones de jarl.

"Mi padre siempre me había dicho que ser hijo de un jarl no representaba privilegio alguno si no se luchaba por mantenerlo (...)"

La vida de nuestro protagonista transcurría en Erin junto a su padre Ragnall Hrolfson, conocido como Ragnall Mandíbula de Oso, su madre, su hermana pequeña, Jora, y su hermano menor Egil. El padre de Hrolf era un jarl, y él como primogénito estaba destinado a la lucha y a sustituir a su padre cuando este ya no pudiera estar al mando del poblado.

"(...) desde muy pequeño, consciente de lo que se esperaba de mí, me entregué con entusiasmo a mi tarea. No resultaba sencillo: mis instructores eran despiadados, como así lo serían mis enemigos, y mis compañeros de armas durante los periodos en que cambiaban sus hoces por las hachas parecían volcar en mí toda su rabia al saberme destinado a mandarlos en un futuro, solo por ser hijo de quien era".


Hrolf Ragnallson, pese a su juventud, se presenta ante nosotros como un personaje fuerte, que honra a su familia y a las tradiciones en las que ha sido criado, y que toma a su padre como referente pretendiendo en un futuro ser igual de bueno que él o incluso superar su prestigio llegado el momento. Defiende a su familia y trata de hacerse respetar entre los suyos, porque son esas mismas personas sobre las que va a gobernar en un futuro, cuando su padre ya no pueda hacerlo, o al menos así estaba escrito, hasta que nuestro protagonista decide embarcarse al mando del drakkar de su padre, el barco conocido como El Águila de las Tormentas, para hacer una incursión a tierras más al sur para llevar un poco de acción a su pueblo y demostrar que puede estar al frente de aquellos que luego deben aclamarlo como jefe. La empresa no iba a resultar complicada a priori, porque no iban a alejarse demasiado de sus tierras, así que el hecho de que los dos hijos varones de Mandíbula de Oso se dispusieran a iniciar esa aventura supondría un orgullo total para el jarl al mando.


Ilusos de nosotros. ¿Cómo vamos a pensar en que haya una historia llena de aventuras detrás de Lordemano si los acontecimientos se desarrollan sin la menor dificultad? Está claro que Zoilo ha pensado en todo, y después de presentarnos al protagonista en Erin, rodeado de su familia, acercándonos a su faceta más humana de buen hijo, buen hermano y de joven enamorado de Astrid, lo enfrenta a su madurez haciendo que su periplo al mando de la nave de su padre no resulte todo lo fácil que pudiera suponer; enfrentándolos a una dura tormenta, se alejan más de la cuenta de su objetivo y se van a unir a un buen número de naves también del norte cuyo destino son las tierras de Spanland, atraídas por las riquezas que se cree manejan los habitantes de al-Ándalus.

Pero el destino es caprichoso, y esa incursión en Spanland no va a ser cosa de pocos días para el protagonista de nuestra historia. Aunque los hombres del norte, los lordemanos como los llamaban los reinos cristianos de la Europa occidental, tenían fama de valerosos, y sus barcos eran temidos nada más ver que se acercaban a las costas, los habitantes del norte de Hispania les plantan cara en una lucha encarnecida y que de manera colosal ha sabido narrar el autor entre las páginas del libro, de tal forma que los lordemanos se ven obligados a huir hacia el sur, y son demasiados los guerreros que pierden la vida en esta escaramuza que no tiene el resultado previsto. El joven Hrolf luchará como el más bravo de los guerreros, pero tendrá la desgracia, o la suerte para el lector, de no poder regresar a su nave, y se verá obligado a subsistir en tierras cristianas, bajo el dominio del rey asturiano, perdiendo su calidad de jefe guerrero y pasando a convertirse en un esclavo, compartiendo su vida a partir de ahí con otros hombres del norte que también habían caído bajo las garras cristianas, pero a los que no conocía, y con otros esclavos de diferentes etnias y religiones, a los que separaban principalmente las creencias y la lengua. Pero habrá algo que hará que Hrolf no se rinda en su lucha: su deseo de volver a su tierra para recuperar aquello que sabe que le pertenece. En Erin le espera su familia, el amor de Astrid y el derecho a gobernar sobre los suyos; ese será el motor que moverá al protagonista de Lordemano para mantenerse con vida, para enfrentarse a todo aquel que se oponga a su destino, bien como esclavo, bien como soldado a las órdenes de gobernantes cristianos, bien como guerrero que colabora con otros hombres del norte para hacer fortuna y regresar a su patria para llevar a cabo sus planes. Hrolf sufrirá toda clase de penalidades en los años que pasa en Hispania, como esclavo reconstruyendo las murallas de enclaves en otro tiempo importantes que debían frenar a los musulmanes que cada poco tiempo invadían las tierras que los cristianos iban recuperando, como soldado enfrentándose a las tropas musulmanas buscando la promesa de su libertad, y como luchador al lado de su pueblo, buscando un botín con el que regresar a su patria y poder llevar a cabo sus planes de venganza. Porque sí, si hay un motor que mueve al protagonista es la venganza y el amor, aunque no vamos a dar detalles aquí de qué es lo que realmente pasa. Te recomiendo que te acerques a la lectura de este libro si quieres disfrutar de una aventura que no va a dejarte indiferente.

A medida que leía el libro tenía sentimientos encontrados. Me gustan los libros que se desarrollan en la Península Ibérica en época medieval, como ya he dicho, y lo lógico sería que mi corazoncito fuera con los cristianos, pero en este caso, Hrolf y su pueblo me han ganado desde las primeras páginas, desde que Zoilo presenta a los personajes en su tierra, Erin, y no quería que les pasara nada, ni a él ni a los suyos, ni a aquellos a los que va conociendo por el camino y con los que acabará unido por algo más que por la amistad. En el libro se relatan batallas bastante cruentas, pero el autor lo hace de forma que parece que las asumimos, sin que nos paremos a pensar lo duro que resultaría para muchos vivir en aquella época, con las incursiones de unos y otros, que solo buscaban encontrar botín y aniquilar a aquellos que no pudieran servirles como esclavos. Debo ser un poco rara, lo reconozco, porque aunque es una época que me llama mucho la atención, no tengo claro que hubiera sobrevivido en ella.

El autor ha creado, como siempre hace, al menos en los libros que he podido leer de él, unos personajes potentes a los que dota de mucha personalidad. En este caso es el protagonista el encargado de contar su propia historia, y como lectores sufrimos con todo lo que le acontece a lo largo de las casi seiscientas páginas con las que cuenta el libro. Para dar una cierta dosis de veracidad a la trama, Zoilo echa mano de personajes reales con los que se encuentra el protagonista a lo largo de su periplo por Hispania, y narra algunos hechos históricos conocidos, que explica muy bien al final del libro, aunque también se toma alguna que otra licencia quizá poco creíble, como el hecho de la facilidad con la que Hrolf y sus compañeros escapan de la batalla de Guadacelete, que supuso una derrota enorme de las huestes cristianas a manos de los musulmanes, tras caer en una encerrona de la que parecía no había escapatoria.

A pesar de la extensión del libro, las páginas vuelan rápidamente entre nuestras manos, porque la trama resulta bastante ágil, son muchas las aventuras por las que se ve obligado a pasar el protagonista, y seguimos leyendo con la esperanza de que vea culminado su deseo de cumplir el destino para el que estaba llamado. El hecho de que la trama se desarrolle en Spanland o Hispania hace que como lectores entremos en contacto con la cultura cristiana, musulmana y normanda, y con sus diferencias en cuanto a lengua y religión. El propio protagonista hará por aprender el idioma de los cristianos y de los musulmanes con los que comparte cautiverio, así como acercarse a sus creencias religiosas para intentar así atraer a unos y otros hacia su causa, que no era otra que dejar de ser esclavo y poder regresar a su patria. Gracias a Lordemano vamos a aprender datos sobre la mitología escandinava, con todos los dioses y seres que la pueblan, y dejaremos de lado algunos mitos, como el de los cuernos en los cascos de los vikingos o hombres del norte, que según aclara el autor para aquellos que no lo sepan proviene de la imaginación de los autores románticos, porque los vikingos utilizaban los cuernos para beber su hidromiel, bebida que riega todas las celebraciones habidas y por haber de estos hombres del norte.

Como en libros anteriores, Lordemano no me ha decepcionado para nada, más bien al contrario. Como he dicho, tenía sentimientos encontrados a la hora de cómo se desarrollaban las batallas, porque no quería que sufrieran ni unos ni otros, y está claro que en este libro, por estar desarrollado en la época en que lo está, hay muertos, y muchos. Me sigue gustando cómo escribe José Zoilo, y como consigue hacer amenas etapas tan complicadas de nuestra historia, acercando al lector a aventuras muy bien descritas, que parten de una gran imaginación, aunque sin dejar de lado un trasfondo histórico de realidad. Consigue que las escenas narradas sean fácilmente imaginadas, y que los protagonistas cuenten con la empatía de los lectores. Sin duda, el autor se ha convertido en todo un referente de la novela histórica española, y personalmente no voy a perderle la pista.

Si no os habéis acercado a los libros de este autor, ya estáis tardando. Se pueden leer de manera independiente, claro que sí. Lordemano es una historia autoconclusiva, pero José Zoilo va narrando la historia de la Península Ibérica en orden cronológico en anteriores libros, así que, podéis empezar por este o por los anteriores, pero os recomiendo que no lo dejéis pasar, porque merece la pena, y vais a disfrutar mucho con los personajes por él creados, especialmente si disfrutáis con la novela histórica.

Teniendo en cuenta que la Edad Media llegó hasta el siglo XV, que en la Península Ibérica se dieron cita pueblos de muy diversa índole, y que el autor está escribiendo sus obras de forma cronológica, no sé qué nos deparará el futuro, pero lo que sí está claro es que personalmente voy a esperar su próxima novela con ganas, porque lo que he leído de él lo he disfrutado. Mientras tanto, y a la espera de un nuevo libro, intentaré hacerme con el segundo y tercer título de la trilogía "Las cenizas de Hispania", que no tengo en mi poder, para seguir disfrutando de la prosa del autor.

Por si no os ha quedado claro, Lordemano es una novela muy recomendable, para aquellos que disfruten con la novela histórica, para quienes disfruten con las novelas de aventuras y para todos aquellos a los que les encante el mundo de los vikingos, porque en definitiva resulta una novela muy amena, adictiva y entretenida, en la que encontraremos aventuras, batallas, amor, honor, y deseos de venganza, todo ello de la mano de la prosa de José Zoilo, un escritor que ha demostrado que sabe de lo que escribe y que sabe también cómo hacerlo, y al que además debemos agradecer en #SoyYincanera que haya respondido a los comentarios que sobre el libro hemos ido haciendo en twitter, demostrando ser uno más entre el grupo que ha podido disfrutar de esta lectura conjunta que hemos llevado a cabo.

¡Hasta una próxima entrada! ¡Nos leemos!