domingo, 13 de febrero de 2022

Maldad bajo el sol. Agatha Christie.

Seguimos tirando de la "dama del misterio" para completar casillas pendientes de la #YincanaCriminal2021.

Sin más, vamos con los datos técnicos del libro:

Título: Maldad bajo el sol
Título original: Evil under the sun
Autora: Agatha Christie
Traducción: E. M. A.
Libro de 1941.
Editorial: Ediciones Orbis, S. A.
Formato: Tapa dura
ISBN: 84-7530-375-7 (Grandes maestros del crimen y misterio)
ISBN: 84-7530-395-1 (Obras completas de Agatha Christie)
ISBN: 84-7530-686-1 (Tomo 21)
Esta edición fue terminada de imprimir el 21 de diciembre de 1987.
Junto al título que hoy reseño en en blog, Maldad bajo el sol, aparecen en este mismo volumen Misterio en el Caribe y el Misterio de Sans-Souci.

Sinopsis

El detective belga Hércules Poirot busca relax en un hotel de lujo en una población de Devon cercana a la playa, donde también se encuentra, entre los alojados, Arlena Stuart, la mujer de uno de los huéspedes, famosa actriz y mujer fatal, que será centro de cotilleos por despertar los celos de algunas mujeres y los deseos de los hombres, hasta que aparece estrangulada junto al mar. Poirot será el responsable de averiguar lo ocurrido.


Impresiones sobre el libro

A medida que me he ido adentrando en la lectura de este libro he ido recordando que me sonaba su argumento, aunque afortunadamente para mí, no recordaba los detalles fundamentales del caso, así que lo he podido disfrutar como si fuera la primera vez que me acercaba a él. Lo que sí me sonaba era que la trama se desarrollaba en verano, al menos eso era lo que creía, y sí, la misma se desarrolla en pleno mes de agosto, aunque como estamos en Inglaterra, es fácil que salga algún día nublado o lluvioso, como así ocurre, pero en general, los huéspedes que se alojan en el Jolly Roger Hotel, en Leathercombe Bay, una especie de isla, disfrutarán de días de sol durante sus vacaciones, y serán testigos del asesinato de una bella actriz, convirtiéndose así en culpables o testigos a los ojos del detective belga Hércules Poirot, que casualmente ha elegido el complejo de lujo para disfrutar de unos días de descanso durante sus vacaciones de agosto. Poirot hace su aparición desde el principio de la historia, y las conversaciones con los distintos huéspedes y su propia observación de cómo pudieron desarrollarse los hechos llevarán a desentrañar la trama. Todos los detalles son importantes en la historia, por pequeños e insignificantes que parezcan, y como si de un puzle se tratara, el detective irá recomponiendo las piezas.

He podido disfrutar, después de la lectura, de la versión que de este libro se hizo en la serie "Poirot", protagonizada por David Suchet, y reconozco que es mucho más fácil desentrañar el misterio viendo este episodio que leyendo el libro, pero no adelantemos acontecimientos, ya intentaré comentar algo de la serie al final.

Ocupado el hotel por turistas de distintas nacionalidades, entre estadounidenses, ingleses y franceses, que han acudido para disfrutar de las comodidades que el hotel ofrece, especialmente por su buena ubicación, en una zona rodeada de calas, y con el acceso restringido al público en general, por lo que se puede gozar de tranquilidad, que es lo que muchos buscan. Al hotel acuden familias con sus hijos y matrimonios que tratan de disfrutar de su tiempo libre. Entre los huéspedes, además del famoso detective protagonista, destacan el capitán Kenneth Marshall, que ha acudido con su hija Linda, y su segunda esposa, Arlena Stuart, que antes trabajaba como actriz, y a la que otro de los huéspedes, el reverendo protestante Stephen Lane ve como "la maldad hecha carne".

Arlena Stuart (de casada Arlena Marshall) no pasa desapercibida para el resto de huéspedes que se alojan en el hotel, y son frecuentes los cotilleos que surgen en torno a ella por parte de los demás compañeros de hospedaje. No parece importarle coquetear con el joven comerciante Patrick Redfern, que ha acudido al hotel acompañado de su joven esposa Cristina. La propia actitud de Patrick, que parece prestar más atención a la exactriz que a su propia mujer, también será recriminada y puesta en entredicho por los compañeros de hotel. Entre otros huéspedes destaca también la presencia de Rosamund Darnley, una conocida modista que conocía al capitán Marshall desde su época de juventud, porque las familias se criaron juntas, que tampoco estará de acuerdo con la actitud de Arlena que parece que no respete a su marido al prestar demasiada atención al joven Patrick. Linda, la hija del capitán Marshall, una adolescente de dieciséis años, demostrará que no está pasando por un buen momento, y que no termina de aceptar a la que ahora es su madrastra.

Estos son a grandes rasgos los ingredientes de una historia narrada en tercera persona, y como he indicado antes, Poirot está allí desde el principio; no lo llaman, como en otros casos, para que resuelva el entuerto. Él ha sido testigo de excepción de cómo se han ido desarrollando los hechos, y será de la opinión de que para desentrañar el motivo de la muerte de Arlena, que aparece estrangulada en una cala solitaria cercana al hotel, a la que ella misma ha acudido para encontrarse quizá con su asesino, debe conocer todos los detalles que envolvieron la vida de la actriz, y estar pendiente también de las coartadas de cada uno de los huéspedes del hotel y de quién se beneficiaba con la muerte de la exactriz. Aunque la actitud de Arlena disparara los celos de las mujeres, el estrangulamiento por la fuerza que se necesita es más propio de un hombre, pero aún así, Poirot no va a descartar a nadie; como si de un puzle se tratara, va a recomponer las piezas para llegar al final.

«—(...) una de las ventajas del estrangulamiento (...). Ni manchas de sangre, ni armas ni nada que deshacerse o que ocultar. No se necesita más que fuerza física.. ¡y tener alma de asesino!»

Me ha gustado leer esta historia, porque como he indicado no la recordaba demasiado bien, y me ha resultado entretenida. Se desarrolla solo a lo largo de trece capítulos, y resulta interesante porque vamos conociendo el carácter de una gran cantidad de protagonistas que parecen ocultar, como suele ocurrir en todo libro de intriga, mucho más de lo que ofrecen, de manera que, aunque pueda parecer complicado que muchos de los huéspedes del hotel quisieran desear la muerte de Arlena, es fácil que acabemos sospechando de unos y otros, aunque en algunos casos aquello que ocultan no tenga nada que ver con el asesinato, pero sí ayuda a enriquecer la trama y a mantener el interés del lector. Algunas de las incógnitas que plantea el libro sobre la forma de actuar de algunos personajes pueden ser fácilmente descubiertas por el lector, porque se dejan suficientes pistas para desentrañar estos misterios; sin embargo, la resolución del caso de asesinato puede resultar un poco más complicada, porque las pistas que pueden llevar a resolverlo se dan casi al final, y aunque podamos sospechar de quién lo hizo y el motivo, no contamos con datos suficientes para ello, y debemos esperar al monólogo final de Poirot para entender bien todos los puntos de la trama. En este caso, el libro difiere bastante con el episodio de la citada serie, que he comentado más arriba: ahí sí es fácil saber quién es el culpable, porque la trama empieza relatando un episodio del pasado que puede tener relación directa con la estancia en el hotel de los protagonistas, y te pone rápidamente sobre la pista a seguir. En esta versión televisiva se toman varias licencias que difieren bastante con respecto al libro: Poirot no acude solo al hotel, va acompañado de su amigo, el capitán Hastings, y no va a descansar por vacaciones, sino que va a someterse a un duro entrenamiento para perder algo de peso. Del mismo modo, la joven Linda es sustituida por un chico, el hijo del capitán Marshall, así que la forma de actuar de los dos personajes, en el libro y en la pantalla, diferirá bastante, quedando solo claro que no soportan a la madrastra. Y no cuento más, ni del libro ni de la serie, que creo que ya comenté merece la pena, pero viendo que en las adaptaciones cinematográficas los directores se toman licencias, recomiendo como siempre la lectura del libro, y luego si es posible, buscar su versión, como he hecho yo en este caso, para disfrutarla más o jugar a encontrar las diferencias. Por mi parte, seguiré leyendo más libros de la autora, y buscaré si puedo su adaptación cinematográfica.

Este libro se lee rápido, o al menos así ocurre en mi caso, porque los libros de Agatha Christie vuelan entre mis manos, y la historia principal, la del asesinato, mantiene la intriga a lo largo de toda la trama, pero por si eso fuera poco, no se pierde el interés porque pronto se descubre que muchos de los huéspedes del hotel ocultan datos, o juegan al despiste con sus coartadas, y por si fuera poco, también se habla de posibles chantajes, drogas, rituales buscando hacer daño, o el móvil económico como principal responsable de los hechos, con lo que una vez que entramos en la historia, y eso lo hacemos desde el minuto uno, porque tenemos allí a nuestro detective favorito, no podemos dejar de leer porque queremos ver cómo se solucionan las diferentes intrigas que se plantean.

Lectura recomendable si no os habéis acercado a la autora. Y para los que ya la hayáis leído, no viene mal releerla de vez en cuando, porque seguro que acabáis disfrutando con la trama. ¡Nos leemos!

Esta reseña participa en la #YincanaCriminal2021 en el apartado "Islas enigmáticas", para completar la casilla "La acción transcurre, principalmente, en verano".



sábado, 12 de febrero de 2022

Después del funeral. Agatha Christie.

Nueva reseña en el blog. De nuevo echamos mano de Agatha Christie para rellenar casillas de la #YincanaCriminal2021 a la que me apunté, y que ha sido ampliada hasta el 15 de febrero.

Sin más, vamos con los datos técnicos del libro:


Título
: Después del funeral
Título original: After the funeral
Autora: Agatha Christie
Traducción: C. Peraire del Molino
Libro de 1953.
Formato: Tapa dura
Edición de la Editorial Orbis, nº 18 de la colección Obras completas de Agatha Christie.
Acompañan a Después del funeral, El tren de las 4.50 y Un puñado de centeno.
ISBN: 84-7530-375-7 (Grandes maestros del crimen y misterio)
ISBN: 84-7530-395-1 (Obras completas de Agatha Christie)
ISBN: 84-7530-789-2 (Volumen 18)
Páginas totales del volumen: 480 páginas, de las cuales 160 pertenecen al libro reseñado.
Volumen publicado en 1987.

Sinopsis

La familia del rico industrial Richard Abernethie está reunida después de su funeral, cuando su hermana Cora, que siempre tuvo la costumbre de hacer comentarios impertinentes, deja caer que Richard fue asesinado. Al día siguiente ella misma será brutalmente asesinada en su casa, lo que podría hacer pensar que el posible asesino de Richard se sintió amenazado. El abogado de la familia Abernethie, Entwhistle, pedirá la ayuda de su amigo Hercule Poirot para aclarar esta compleja trama: ¿Fue Richard asesinado? ¿Sabía algo Cora de la muerte de Richard? ¿Quién podía ayudar a esclarecer los hechos con Cora muerta? ¿Quién había asesinado a Cora? Estas son algunas de las preguntas que la historia plantea.


Impresiones sobre el libro

La trama del libro se desarrolla en Inglaterra. La muerte de Richard Abernethie reúne, después de mucho tiempo, en la mansión de Enderby Hall, a una familia que apenas ha mantenido el contacto, enfrascados cada uno de sus miembros en sus propias vidas y obligaciones. Richard ha muerto sin descendencia, porque sus hijos, Mortimer y Gordon murieron antes que él, Gordon en la guerra, y Mortimer no se casó y no tuvo hijos. Cuando el patriarca de la familia Abernethie, el que mandó construir la mansión, falleció, Richard se hizo cargo de la casa y de los negocios. Fue como un padre para sus hermanos y hermanas menores, y ahora que había muerto sin que sus hijos le hubieran sobrevivido, su muerte traía como consecuencia reunir a la familia para leer su testamento y repartir su legado. El mayordomo de la casa, Lanscombe, recordaba tiempos mejores en los que unos entraban y otros salían.

A medida que vamos entrando en la historia se nos van presentando los miembros de la familia, de la mano de los recuerdos que de ellos tiene el mayordomo de cuando eran más jóvenes, y por su forma de comportarse tras la muerte de Richard, muerte que hace que se reúnan hermanos y sobrinos para la lectura del testamento. El señor Entwhistle, amigo personal de Richard además de abogado de la familia, es su albacea testamentario, y no duda en acudir al funeral de su amigo a pesar de su edad. Se nota, a medida que se avanza en la lectura, que la familia de Richard no sintió en exceso su muerte, porque los vínculos estaban rotos desde hacía tiempo, pero aquí cobra importancia el drama familiar. Ante la posibilidad de conseguir una herencia sustanciosa, los miembros de la familia acuden en tropel a mostrar sus respetos, y ahí es cuando nos vamos a dar cuenta de que se mueven principalmente por la necesidad económica a la que muchos de ellos se ven enfrentados. Se nota que hay tensiones entre ellos, porque no son una familia unida, y el reparto del testamento no termina de gustarles a todos, pero lo que pondrá la nota discordante será el comentario de Cora, la hermana de Richard, a la que había visitado recientemente, sobre el posible asesinato de su hermano. Nadie parece prestar atención al comentario de Cora, que siempre ha sido tenida por una excéntrica, una bobalicona que se alejó de la familia cuando huyó con un artista que la familia consideraba como desagradable. Cuando huyó con él, Cora era una chica bonita, veinticinco años después era mayor y obesa. Acostumbrados a su forma de actuar y a sus comentarios fuera de tono, nadie prestó atención a sus insinuaciones, pero su muerte al día siguiente del funeral, a golpes de hacha en su propia casa, hacen pensar al albacea del testamento que igual lo que comentó sobre Richard debía ser tenido en cuenta, y de ahí que solicitara la ayuda de Poirot. La policía manejaba el robo como causa probable del asesinato de Cora, pero no nadaba en la abundancia y era poco lo que podían robar en su casa. Le gustaba pintar, como también lo hiciera su difunto marido, y se dedicaba a comprar cuadros sin valor que vendían en los pueblos cuando vaciaban algunas casas. Podía parecer una persona inofensiva, pero quizá sabía más de lo necesario y por eso acabaron con ella.

Si algo tiene este libro es que nos va presentando a los distintos miembros de la familia Abernethie con sus problemas y defectos, de tal manera que como lectores vamos a encontrar motivos para sospechar de todos y cada uno de ellos, porque todos parecen guardar secretos, y necesitar la herencia para hacer frente a proyectos, o para afrontar las consecuencias de las malas decisiones tomadas en su vida. Por si fuera poco, ninguna de las personas relacionadas con la familia tiene coartada sólida para el momento de la muerte de Cora Abernethie, con lo que las sospechas hacia unos y otros se agolparán en nuestra cabeza tratando de buscar un culpable de las dos muertes, porque es probable que ambas estén relacionadas. La autora juega al despiste con los lectores: presenta unos personajes, da razones por las que pueden resultar culpables y les dota de endebles coartadas para que sospechemos de ellos.

Como siempre, Poirot conseguirá desentrañar el misterio, aunque su intervención no marcará las pautas desde el principio de la historia (para entrar en la casa y acercarse a los posibles asesinos se hizo pasar por el señor Pontarlier, representante de una asociación extranjera interesada en adquirir la mansión), y como lectores podremos hacer conjeturas de quién es el responsable y el motivo, teniendo en cuenta que iremos conociendo a los personajes antes de que lo haga el detective.

"Quiso verles allí... a todos juntos, y ya los tenía reunidos. ¿Y ahora qué iba a hacer con ellos? Sintió un repentino disgusto por tener que continuar aquel asunto. ¿Por qué? (...)"
"(...) Se daba cuenta de que la descripción que el señor Entwhistle hiciera de la familia había sido admirable. A pesar de ello, Poirot quiso verlos por sí mismo, imaginando que al conocerlos íntimamente tendría la idea... no de cómo o cuándo... (esas eran preguntas que no le concernían. El crimen, era posible... eso era todo lo que necesitaba saber), sino de quién. Pues Hércules Poirot tenía toda una vida de experiencia, y como el entendido en pintura puede reconocer el artista por sus obras, así Poirot creía poder reconocer al tipo de asesino amateur, quien estaría preparado para volver a matar... de surgir complicaciones".

Es una historia recomendable, porque mantiene la intriga hasta el final y a lo largo de los veinticinco capítulos que conforman las ciento sesenta páginas que componen la historia en esta edición, encontramos alguna que otra sorpresa que atenta contra las vidas de algunos de los protagonistas. El ritmo de la trama no decae y la historia es entretenida. La autora sabe mantener el interés del lector hasta el final, gracias al uso de pistas falsas y sorpresas inesperadas, aunque finalmente el caso queda resuelto y como siempre Poirot será el encargado de explicar cada una de esas pistas y de dar la información que como lectores necesitamos para comprender el caso.

No sabía que iba a retomar mis lecturas de libros de Agatha Christie, a la que tenía un poco olvidada, pese a que había reseñado alguno de sus libros en el blog antes de la #YincanaCriminal2021, que ha hecho que me acerque de nuevo a ella, porque sus libros sirven de comodín para completar varias casillas de la yincana, dada la ingente cantidad de títulos publicados. Por si fuera poco, he descubierto que por las tardes, en el canal Paramount Network están emitiendo la serie "Poirot", y he podido ver algún que otro episodio. Casualmente hace pocos días vi la adaptación de "Después del funeral" y debo reconocer que es bastante fiel al original. Si tenéis oportunidad, leed el libro. Está bien ver la serie, pero en mi opinión, si es posible, merece la pena ver los episodios después de leer los libros.

Esta reseña participa en la #YincanaCriminal2021 en el apartado "Islas enigmáticas", para completar la casilla "La víctima es una mujer".



jueves, 10 de febrero de 2022

Todos los demonios. Luis Roso.

Volvemos a la carga con las reseñas gracias al grupo #SoyYincanera, en este caso con un nuevo título publicado por la Editorial Alrevés.

Sin más, vamos con los datos técnicos del libro:

Título: Todos los demonios
Autor: Luis Roso
Editorial: Alrevés, S. L.
Formato: Rústica con solapas
ISBN: 978-8418584-20-6
Primera edición: noviembre del 2021
440 páginas



Sinopsis (tomada del propio libro)

Verano de 1960. Un alto cargo de una institución pública alemana es salvajemente asesinado en Madrid, y el gobierno español trata de evitar un incidente diplomático asignando la investigación a uno de los detectives estrella de la policía: el inspector Ernesto Trevejo.
Acompañado de una misteriosa profesora norteamericana, el inspector Trevejo rastreará el origen de un cuadro expuesto en un museo de Zúrich, que parece ser la clave del crimen, y sin pretenderlo se verá envuelto en una espiral de sangre y secretos en torno a uno de los aspectos más sombríos del régimen franquista: los fugitivos nazis refugiados en territorio español desde el final de la Segunda Guerra Mundial. 
Con Todos los demonios, Luis Roso se consagra como uno de los más firmes valores de la novela negra nacional y teje una trama vertiginosa de venganzas personales, miseria moral, intereses económicos, antiguos odios y amores soterrados en la que vuelve a brillar su prosa incisiva, su ironía, su precisión y el exquisito cuidado en la ambientación histórica.
Y también brilla Trevejo, ese policía descreído, práctico, determinado por su muy particular código ético que, en ese Madrid que pretende subirse al tren de la modernidad y en el que pululan nazis expatriados, antiguos «camisas viejas», arribistas y miembros de los servicios secretos estadounidenses, sigue sabiendo nadar y guardar la ropa.


Datos sobre el autor

Luis Roso (Moraleja, Cáceres, 1988) es licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Salamanca y en Filología Inglesa por la Universidad Autónoma de Barcelona. Su primera novela, Aguacero, fue elogiada por la crítica y galardonada con el premio Tuber Melanosporum en el festival Morella Negra a la mejor novela negra novel del año 2016. A esta le siguió Primavera cruel, publicada en 2018, y Durante la nevada, ganadora del premio de narrativa Ciutat de Vila-real 2020 y publicada por Alrevés (2020). Actualmente trabaja como profesor de secundaria.
© Fotografía: Marina e hijos

Impresiones sobre el libro

Lo mío es un caso curioso. Tengo en mi poder Aguacero y Primavera cruel, dos novelas que compré hace ya algún tiempo, aprovechando alguna buena oferta (recuerdo que una de ellas la conseguí por 5,95€), pero no he tenido oportunidad de leerlas aún. Es cierto que empecé a leer la primera de ellas, y leí de tirón unas 50 ó 60 páginas, pero no retomé su lectura porque tenía algún que otro compromiso pendiente, y siguen en mi estantería esperando turno, que espero no tarde demasiado en llegar. En contraposición a esto que aquí comento, debo decir que tuve la oportunidad de acercarme al autor en una lectura simultánea que desde el grupo #SoyYincanera hicimos de su novela Durante la nevada, cuya reseña podéis leer en este mismo blog. Por si fuera poco, en la reciente Feria del Libro de Madrid tuvimos oportunidad de conocer personalmente al autor, con el que mantuvimos una charla sobre este libro que ya habíamos leído, y en la que nos contó algunas pinceladas sobre el libro que hoy traigo al blog, Todos los demonios, informándonos del cambio de editorial, y que se trataba de la tercera historia protagonizada por el inspector Ernesto Trevejo. Personalmente se me pasó por la cabeza intentar leer antes de este tercer título los dos anteriores que como he dicho tengo en mi poder, pero una cosa son los planes que una se hace y otra el tiempo con el que se cuenta, y no he podido cumplir este propósito. Es la primera vez que me enfrento en serio al personaje del inspector Trevejo, porque las pocas páginas que leí de Aguacero no han hecho que recordara la personalidad del inspector, así que para mí Todos los demonios supone un primer acercamiento al personaje.

Por suerte estamos ante historias autoconclusivas, que pueden leerse de forma independiente, así que, si como yo, no os habéis podido acercar con anterioridad a los dos libros anteriores, no dejéis de lado la lectura de Todos los demonios si se cruza en vuestro camino. Supongo que los lectores que hayan tenido la suerte de leer los dos libros anteriores apreciarán algún matiz en el personaje principal, alguna evolución, pero como digo, el no haberlos leído no impide para nada que se disfrute la aventura a la que el inspector Trevejo se enfrenta en este libro.

El libro está dividido en treinta y cinco capítulos, y es el propio protagonista, Trevejo, el encargado de contar la historia. El libro tiene sus momentos de lectura rápida, aunque debo reconocer que la misma se ralentizó un poco por la mitad más o menos, cuando entró en escena la política y las relaciones de unos países con otros para hablarnos de un entramado de espías e individuos que iban a la caza de otros, y todo en una enrevesada trama que se desarrolla entre España y Portugal en 1960, una época en la que España aún estaba viviendo una dictadura, pero quería abrirse al mundo, y era mirada con lupa por unos y otros países. Todo esto sabe reflejarlo Luis Roso en el libro con una prosa que es digna de alabar, pero quizá estos fragmentos hacen un poco más pesada la lectura, aunque son necesarios para comprender el porqué de la historia.

Pero hemos adelantado acontecimientos. El inspector Ernesto Trevejo debe encargarse de la investigación del asesinato del director del Goethe Institut, en Madrid, un judío conocido con el nombre de Jude Kochanski, y que a todas luces no tenía pinta de tener enemigos en España. Al parecer, murió torturado, y era posible que hubiera dejado entrar a su asesino. El Goethe Institut era un centro de reconocido prestigio en Madrid, cuya finalidad era promover el estudio de la lengua y cultura alemanas, y la muerte de su responsable va a atraer al Ministerio de Asuntos Exteriores, que quiere que las relaciones internacionales entre España y el resto de países no se vean afectadas por este crimen, así que el jefe de Trevejo le va a encargar la investigación del caso, sin que haya demasiadas pistas de las que tirar, a excepción de un nuevo asesinato, esta vez  en Toledo, en las personas de un cura y de la mujer que lo asistía. Los métodos empleados para asesinar al cura tienen bastante relación con los hechos acontecidos en el instituto alemán, así que Trevejo va a intentar tirar de contactos y averiguar qué puede haber unido a estas dos víctimas (tres si contamos a la "asistenta"), todo bajo la premisa de que hay que avanzar en las dos investigaciones que se van a llevar a cabo en Toledo y Madrid, para buscar rápidamente a los responsables o a algún cabeza de turco a quien achacar las muertes, para dar rápido carpetazo al asunto.

La muerte de Kochanski supone una gran magnitud, sobre todo teniendo en cuenta que es un judío afincado en España, que en este país y en Portugal se refugiaron muchos nazis huyendo de la persecución a la que se vieron sometidos tras la Segunda Guerra Mundial, que apenas dominaba el español, con lo que era fácil que su torturador y asesino fuera alemán o al menos extranjero, y que era necesario saber qué había provocado esa muerte tan violenta, especialmente en un momento en que las relaciones de España con el resto de gobiernos del mundo pasaba por un momento delicado, porque a pesar de seguir en dictadura, el gobierno español quería abrirse al mundo, y contar con el apoyo de otros países. Por si fuera poco, el director asesinado tenía doble nacionalidad, era también estadounidense, con lo cual la presión que se ceñía sobre el país de cara a investigar el hecho era difícil de llevar. Toda esta presión caerá en manos de Trevejo, que contará con el apoyo incondicional de Mary Clarke, una especialista en arte que trabajaba para el instituto alemán, y que pondrá el punto femenino a la historia. Pero Mary Clarke no ha salido de la imaginación de Luis Roso como una mujer delicada, que depende de un hombre para subsistir, sino como una mujer luchadora, trabajadora, y gran conocedora del mundo del arte, algo que si bien ahora no nos produce ninguna sorpresa, podía ser excepcional en la época en la que se desarrolla la trama. Gracias a ella podremos asistir a lecciones interesantes de cultura en cuanto a pintura se refiere, porque en este libro un cuadro tendrá la máxima importancia. Policía, políticos y personajes de cierta importancia querrán que a todas luces se dé un rápido carpetazo a la investigación, pero Trevejo se dejará guiar por su instinto y llegará hasta el final de la misma, poniendo en peligro de manera evidente su propia vida. Hay momentos en los que temes por la vida del protagonista, aunque confías en que no peligre su vida puesto que él mismo es el narrador de la trama. 

En este libro encontramos asesinatos, lecciones de arte, a un personaje como Trevejo, del que me han quedado ganas de conocer más en profundidad (espero poder leer sus dos aventuras anteriores pronto), dispuesto a todo por conseguir llegar a la verdad, relaciones internacionales que se mantienen cogidas por un fino hilo que en cualquier momento se puede romper, persecuciones por motivos políticos, espionaje, venganza, tiroteos, tortura... y todo ello sacado de la imaginación de un autor que ha demostrado que sabe lo que quiere contar y ha acertado con el modo de hacerlo, ya lo demostró en la novela que pudimos leer en el grupo con anterioridad. No sé cómo serán los dos libros anteriores protagonizados por Trevejo, pero me consta que a los que los han leído les han gustado, así que espero poder disfrutarlos pronto. Si le tengo que poner un "pequeño pero" a esta historia que hoy traigo al blog, es que pierde un poco de ritmo cuando se habla de los motivos políticos que pueden haber llevado a cometer los hechos que se investigan, pero pasada esa explicación, la novela vuelve a coger ritmo y vuela de nuevo entre las manos. ¿La recomiendo? Sin duda. Es una buena novela para acercarse a un autor que ha demostrado que maneja bien el lenguaje y que sabe crear ambientación, así que espero poder disfrutar con alguna nueva lectura pronto, o bien protagonizada por Trevejo, o bien con una historia que nada tenga que ver con este personaje, porque personalmente disfruto con las novelas de intriga que se desarrollan en nuestro pasado reciente, y de momento Durante la nevada y Todos los demonios cumplen con esa premisa, y me consta que las anteriores novelas protagonizadas por el inspector también lo hacen. Es una buena manera de acercarnos a la historia reciente de España, olvidada por muchos, con un toque de novela negra que tanto nos gusta.

Gracias a la Editorial Alrevés, sinónimo de buenas lecturas, al autor, y al grupo de #SoyYincanera por haber permitido que conozca un poco más a este inspector, del que tan bien me habían hablado.

一 (...) siendo usted un policía español debería saberlo. Para nosotros, los españoles y los alemanes, me refiero, no hay otro remedio que mantener la vista la frente. Mirar mucho hacia atrás puede ser dañino para la salud.

一 (...) El arte, como seguramente sepa, inspector, es a día de hoy uno de los principales nichos del crimen organizado. Antes que permitir que el dinero languidezca bajo el colchón, los criminales prefieren invertir en obras por las que pagan precios exorbitados valiéndose del secretismo que rodea el mundillo para conservar su anonimato.

"(...) nadie en Occidente, salvo contadas excepciones, parece ya dispuesto a indignarse porque países como España, o también Argentina, sean santuarios para asesinos. Yo, por mi trabajo, sé mejor que nadie que la diplomacia entre naciones es un juego de equilibrios muy sensible. Que quien hoy es tu amigo mañana será tu enemigo y viceversa." 

Los has puesto en su sitio, Ernesto me susurró Mary, no sé si más sorprendida que admirada; a fin de cuentas, era la primera vez que me veía comportarme de verdad como lo que yo era: un policía. Alguien que en España, en la mayoría de las circunstancias, no tenía por qué dialogar ni pedir las cosas con educación para que le hicieran caso.

¡Nos leemos!

A quemarropa. Richard Stark.

Seguimos intentando dar salida a la lectura de libros pendientes, y al mismo tiempo, rellenar las casillas de la #YincanaCriminal2021.

Con el título de hoy, A quemarropa, nos vamos a América.

Sin más, vamos con los datos técnicos del libro:


Título: A quemarropa
Título original: The Hunter
Autor: Richard Stark
Traductora: María Teresa Segur
Editorial: RBA Libros, S.A.
© Richard Stark, 1962
© de esta edición, RBA Libros, S. A., 2011
Depósito legal: M-19-950-2014
Formato: Bolsillo
192 páginas.

Sinopsis (tomada del propio libro):

Parker es un profesional. Cada uno de sus trabajos era garantía de éxito. No importaba lo difícil o peligroso que pudiera ser: si conseguía reunir un buen equipo y los beneficios eran razonablemente elevados, no había banco o caja fuerte que se le resistiera. Pero un día su mujer y sus socios creyeron que sería una buena idea traicionarle y huir con su último botín, y cometieron sin saberlo el mayor error de sus vidas. Pero aún: cuando le dispararon a quemarropa para acabar con su vida, deberían haberse cerciorado de que, efectivamente, Parker jamás sería capaz de levantarse de nuevo para cumplir la más sangrienta y cruel de las venganzas.


Datos sobre el autor (tomados del propio libro):

Richard Stark (Nueva York, 1933 - México, 2008). Es el seudónimo más reconocido del escritor norteamericano Donald Westlake, autor de un centenar de novelas y relatos breves de género negro. Tan prolífico como admirado, la Asociación de Escritores de Misterio de Estados Unidos le concedió tres premios Edgar y le distinguió, en 1993, con el prestigioso título de Gran Maestro del Misterio. En 1990 fue nominado a un Oscar al mejor guion por la adaptación cinematográfica de la novela Los timadores, de John Thompson.


Impresiones sobre el libro

Hace tiempo pude hacerme con una interesante colección de libros clásicos de novela negra en formato bolsillo. Recuerdo una colección que se vendía junto al diario "El País", de la que pude conseguir algunos ejemplares (aunque los libros salían a muy buen precio había que comprar también el periódico y yo en aquel momento no tenía un trabajo fijo) y también me hice con varios títulos de la colección "Grandes clásicos de la novela negra", de la editorial RBA, de la que forma parte el libro que hoy reseño, el número 13 de la colección, aunque no recuerdo si estos libros se compraban de forma independiente o acompañados de algún diario. El caso es que no he leído todos los títulos que conseguí, ni mucho menos, y al afrontar la #YincanaCriminal2021 he echado mano de estos títulos pendientes para completar una de las casillas del apartado "Todo es posible en América".

La verdad es que deberíamos poder comprar tiempo, porque son muchos los títulos que personalmente tengo pendientes de leer, y en muchos casos, cuando me animo a acercarme a esos eternos pendientes, me arrepiento de no haberlo hecho antes, porque muchas veces me llevo agradables sorpresas cuando afronto su lectura, y eso es lo que me ha pasado con el libro que hoy traigo.

Quizá es ir a tiro hecho el afrontar la lectura de un clásico de novela negra, pero hay que introducirse en sus páginas para vernos envueltos por la trama. Con A quemarropa he disfrutado. No estamos ante un libro demasiado extenso, no llega a las doscientas páginas, y está estructurado en cuatro partes, a modo de cuatro grandes capítulos. Desde el principio el autor consigue que entremos fácilmente en la historia por la cuidadosa descripción del ambiente donde se desarrolla la trama y la pormenorizada descripción de la forma de actuar del personaje protagonista, del que solo sabemos que se llama Parker (sin que podamos asociarle un nombre, más allá de los que usa en documentación falsificada para poder acceder a algo de dinero), y que actúa movido por la venganza hacia aquellos que lo traicionaron.

Parker se nos presenta como un personaje duro, que sabe lo que quiere y que hará todo lo posible por conseguirlo. Es un ladrón profesional, un especialista en lo suyo, que hace trabajos limpios y que no se arriesga demasiado; no pertenece al crimen organizado, va por libre, y solía hacer uno o dos trabajos al año, robando dinero en efectivo que era difícil de rastrear. Hacía trabajos en grupo, pero no siempre con las mismas personas, y realizaba un nuevo golpe cuando sus reservas estaban por debajo de los cinco mil dólares. No había sido fichado por estos robos, pero todo se complicó cuando Mal Resnick, un antiguo conocido con el que había trabajado antes, le presentó a Chester, un canadiense muy influyente, y decidieron hacerse con el dinero que se movía por el tráfico ilegal de municiones y armas entre Estados Unidos y Canadá; todo estaba medido e iba a ser un buen plan que les podría reportar un buen pellizco para repartir. Conoceremos los detalles de esta operación para hacernos una idea de cómo se desarrollaron los acontecimientos, y para entender por qué Parker actúa de la manera en que lo hace. Está claro que algo salió mal en esta operación, no en el desarrollo del plan, que resultó perfecto, sino en la manera de repartir el botín. Parker fue traicionado por sus socios, que le dieron la espalda; su propia mujer le disparó y le creyeron muerto, pero ha vuelto para vengarse. Nunca antes había estado en la cárcel ni habían tomado sus huellas a causa de sus robos, pero por culpa de su mujer le condenaron a sesenta días por vagabundo, y ahí sí le tomaron las huellas, aunque estas no acompañaran a su verdadero nombre. A los veinte días de estar recluido agredió a un guardián y añadieron seis meses a la condena, teniendo que pasar ocho meses en una granja penal escardando malas hierbas, pero solo aguantó seis meses, y cuando vio la oportunidad, se fugó. Tenía cosas más importantes que hacer que seguir en ese penal, debía buscar a la que era su mujer para sacarle información de Mal Resnick; lo que lo movía era la venganza: lo traicionaron, lo dieron por muerto, y ahora debían pagar.

Desde el primer momento te metes en la trama. Parker es un personaje duro y demuestra esa dureza en sus actos, pero como lector te ves envuelto de tal forma que empatizas con el personaje, te dejas envolver por su forma de actuar y quieres que consiga su fin. Esta novela se lee muy bien, tiene mucha acción y está muy bien narrada. Es fácil imaginar todos los acontecimientos que en ella se cuentan. Estás leyendo la historia y parece que estás disfrutando una película, porque el ritmo no decae en ningún momento y las escenas tan bien narradas son fáciles de imaginar. A la rapidez con que se lee el libro contribuye también la gran cantidad de diálogos que hay a lo largo de las páginas. Estamos ante una novela negra muy negra, con un personaje potente, una trama bien construida, una historia que recuerda las películas en blanco y negro del mundo del hampa (estaba imaginando una película así, en blanco y negro mientras leía la trama), una sed de venganza que mueve al protagonista y un final que es algo así como justicia poética, que da pie a nuevas historias protagonizadas por él (me consta que las hay, pero este ha sido mi primer acercamiento al personaje, y espero que no sea el último).

Por lo que he podido rebuscar por internet, han hecho varias versiones cinematográficas basadas en el personaje de Parker, pero quizá están un poco edulcoradas. Curiosamente estos días he localizado una película en Netflix con el título Parker, que recuerda un poco la trama en sus inicios, aunque aquí es traicionado por los socios con los que lleva a cabo un robo, y no por su mujer, que también se verá perseguida por los que intentan acabar con él (porque sí, en esta película también le dan por muerto y él "vuelve" para vengarse). Como me suele ocurrir, me quedo con los libros, que tienen la esencia del personaje creado por el autor, y con los que se suele disfrutar mucho más, porque los que leemos bastante tenemos la suficiente imaginación como para recrear la trama en nuestra cabeza, y solemos disfrutar más con esta imagen creada por nosotros que con las adaptaciones que de los libros se hacen, especialmente si no son fieles al original.

Tengo que rebuscar un poco más por mi estantería, aunque creo que no tengo más libros de Richard Stark, seudónimo con el que el escritor norteamericano Donald Westlake escribía novela negra, que por lo que he podido leer acabó vendiendo más ejemplares como autor de novela negra que los que firmaba con su nombre original.

No sé si he sabido transmitir que "A quemarropa", o "The hunter" en su versión original, me ha gustado mucho, que el personaje de Parker me ha encantado, que he empatizado con él a pesar de que sabía que no tenía buenas intenciones y que sus actos iban a llevar a la muerte a alguien, pero he disfrutado con la trama, me ha recordado a esas películas en blanco y negro que disfrutaba de más joven, y me han quedado ganas de volver a leer nuevas historias por él protagonizadas. Voy a tener que repasar de nuevo los títulos que quedan pendientes de lectura de estas colecciones en mi estantería, porque sé que me estoy perdiendo auténticas joyas. Otra cosa será que reseñe esas lecturas (este año no hay yincana pero sí hay un reto sobre escenarios de novela negra al que me apunto), pero voy a hacer todo lo posible por ir leyéndolas. En resumen, libro muy recomendable, con víctima masculina, el propio Parker y el objeto de su venganza, que no debéis dejar pasar si se cruza en vuestro camino, especialmente si disfrutáis con la novela negra en estado puro.

¡Nos leemos!

Esta novela participa en la #YincanaCriminal2021 en el apartado "Todo es posible en América", para completar la casilla "La víctima es un hombre".



martes, 8 de febrero de 2022

La huella del pájaro. Max Bentow.

Reseña de uno de esos libros que tenía olvidados por mis estanterías, y que finalmente encontraron turno para ser leídos y disfrutados.

Datos técnicos del libro

Título: La huella del pájaro
Título original: Der Federmann
Autor: Max Bentow
Traductor: Carles Andreu Saburit
Editorial: Destino, S. A., aunque la edición que tengo en mi poder es la publicada por Círculo de Lectores, S. A. 
Formato: Tapa dura con sobrecubierta
ISBN: 978-84-672-4946-0
© Max Bentow, 2011
© Ediciones Destino, S. A., 2012
© por la traducción: Carles Andreu Saburit, 2012
320 páginas.



Sinopsis (tomada del propio libro)

Las noches del comisario berlinés Nils Trojan se han sumido en una tortuosa rutina: siempre el mismo sueño, en el que es incapaz de evitar la muerte de una mujer, y siempre el mismo ataque de pánico que lo lleva a despertar bañado en sudor y al borde de la asfixia. Por suerte, se trata solo de un sueño: en su trabajo en la Brigada de Homicidios no podría permitirse bajo ningún concepto tal muestra de debilidad, y mucho menos ahora, cuando se ve obligado a investigar el asesinato de una hermosa joven cuyo cuerpo ha aparecido con claras pruebas de haber sido brutalmente torturado.
El criminal es sin duda un ser de una meticulosidad y una crueldad poco comunes, capaz de arrancarle los ojos a su víctima y abrirle el vientre para depositar un pájaro destripado en su interior. Pero para Trojan lo peor será descubrir que aquella es solo la primera víctima de un asesino cuyas únicas señas de identidad son su obsesión por las chicas de larga cabellera rubia y por servirse de pájaros para firmar sus horribles crímenes. Mientras se ve obligado a lidiar con sus propios miedos, para lo que cuenta con la sola ayuda de la psiquiatra Jana Michels; comienza para el comisario una carrera contrarreloj en la que será vital localizar a la hija de la segunda víctima, testigo accidental de la muerte de su madre. En su investigación, sin embargo, su enemigo cuenta con una ventaja que Trojan ignora: ha visto a través de su fachada, y eso lo convierte en el más temible de los contrincantes...

Datos sobre el autor

Max Bentow es el seudónimo de un autor berlinés nacido en 1966, que ha desarrollado una larga carrera como actor teatral y dramaturgo, una faceta por la que ha recibido numerosos premios. La huella del pájaro, su primera novela, logró un éxito inmediato que lo llevó a estar entre los diez primeros lugares de la lista best sellers de la prestigiosa revista Der Spiegel. Este título inaugura la serie protagonizada por el comisario Nils Trojan.


Impresiones sobre el libro

Ha sido una grata sorpresa la lectura de "La huella del pájaro". Lo había comprado de segunda mano y no sabía realmente de qué iba ni qué iba a encontrar entre sus páginas. Estaba claro que el título y la portada escondían algo de intriga, y cuando se plantan ante mí ese tipo de libros no suelo dudar en comprarlos, especialmente si el precio no es desorbitado. Como les ha ocurrido a muchos otros, quedó relegado en la estantería hasta que la #YincanaCriminal2021 me hizo rebuscar por casa en ese anhelo de completar casillas o más bien darle una oportunidad a libros que llevan demasiado tiempo esperando turno. Recuerdo que para completar la casilla de Alemania en #SoyYincanera se planteó la posibilidad de una lectura simultánea de "El gran rojo", el último libro de Benito Olmo que transcurría allí, pero al final esa lectura no se llevó a cabo en el grupo. Me consta que algunas de mis compañeras compraron el libro y disfrutaron con su lectura, pero yo no seguí esa máxima, porque me iba a costar mucho encontrar un hueco para leerlo (2021 estuvo lleno de muchas lecturas simultáneas en el grupo) y no quería seguir acumulando libros que debían encontrar hueco para ser leídos, aunque estoy segura de que, siguiendo las buenas opiniones que han vertido sobre él, al final lo leeré, aunque sea en digital. Todo este rollo para decir que, buscando entre las estanterías encontré el libro que hoy traigo para reseñar, que casualmente está escrito por un escritor alemán, Max Bentow, se desarrolla en Berlín, y además está protagonizado por un comisario berlinés, Nils Trojan, del que personalmente no había oído hablar hasta este momento.

Nils Trojan es un comisario de cuarenta y tres años, divorciado, que tiene una hija adolescente a la que apenas ve, Emily, y para seguir con algunas de las pautas del género en cuanto a investigadores que arrastran con ellos una vida complicada, se nos presenta con problemas familiares y personales, aunque quizá el autor no haya incidido demasiado en contar qué le ocurre realmente. Sabemos que sufre ataques de pánico, lo cual puede ser peligroso de cara a su profesión, y padece además episodios de insomnio. Por si fuera poco, tiene sueños recurrentes en los que debe salvar a una mujer a la que cree que conoce, pero al final no pude hacerlo. Para solucionar estos problemas acude a la consulta de la doctora Jana Michels, especializada en psicología, una mujer guapa, rubia, y con la que el comisario querría tener una relación mucho más personal que la que le ofrece el estatus médico-paciente. Nils Trojan trabaja en la Brigada de Investigación Criminal del Land, en el departamento de Delitos contra las personas.

La trama está estructurada en un prólogo, cuatro partes y un epílogo, y se desarrolla a lo largo de treinta y cuatro capítulos. El prólogo, de apenas dos hojas, ya nos deja la miel en los labios y nos augura que lo que viene detrás es una historia en la que no van a faltar las sorpresas.

En este libro encontramos un asesino en serie, y el comisario Nils Trojan va a tener que enfrentarse a él, poniendo en peligro su vida y la de alguien de su círculo cercano. Aunque el comisario se nos presenta con defectos no es para nada un personaje débil, y cuando en la ciudad empiezan a sucederse las muertes violentas de jóvenes en sus domicilios, no dudará en ponerse al frente de la investigación para dar con el asesino despiadado que está causando ese miedo en la ciudad. Lo curioso de este asesino en serie es que infringe numerosas heridas a sus víctimas, les arranca los ojos y el pelo y deja sobre sus cuerpos los cadáveres de pequeños frailecillos, que previamente ha destripado y a los que ha arrancado las plumas. Las víctimas escogidas tienen en común su juventud y una importante melena rubia, aunque, como en toda buena novela de intriga, hay víctimas colaterales de este asesino despiadado del que el autor no nos da demasiadas pistas, solo que accede fácilmente a los pisos de las víctimas y que actúa de forma sigilosa, envuelto en una especie de disfraz para que nadie lo reconozca. 

La trama avanza rápidamente, quizá demasiado, por lo que no se para a analizar a fondo a los personajes que intervienen en la misma, y puede resultarnos difícil sospechar quién está detrás de las muertes y qué le lleva a actuar de la forma en que lo hace. La historia nos envuelve y nos dejamos mecer por ella, metiéndonos en la trama de tal forma que si cogemos esta novela con ganas podemos terminarla en un par de tardes, porque resulta muy rápida, especialmente a partir de la mitad del libro, con muchos diálogos y bastante acción, y queremos saber qué pasa con el comisario protagonista en su lucha por salvar la vida de una de las víctimas, que aún tiene posibilidades de seguir con vida.

El hecho de que el autor no profundice demasiado en el personaje del comisario puede ser debido a que el mismo va a ser protagonista de una saga, y ya se sabe que vamos conociendo datos nuevos que ayudan a comprender a los protagonistas, especialmente si arrastran algún tipo de trauma, a medida que nos involucramos en la lectura de las historias por ellos protagonizadas. Me consta que hay más libros publicados en Alemania y protagonizados por el comisario Nils Trojan, pero no tengo claro que se hayan traducido al español.

En definitiva, una novela de intriga con la que pasaremos un buen rato (siempre que nos guste este tipo de género, claro está, porque las victimas sufren lo suyo), con un asesino en serie que disfruta con el dolor que infringe y un comisario decidido a darle caza cueste lo que cueste.

«Una mañana nos despertamos y, aunque lo ignoramos, es el último día de nuestra vida.»


Esta reseña participa en la #YincanaCriminal2021 en el apartado "Ocurrió en Europa", para completar la casilla "Una novela de un escritor alemán o que la acción transcurra en Alemania".




domingo, 6 de febrero de 2022

La venganza de Nofret. Agatha Christie.

Había dicho que seguramente no me daría tiempo a leer ningún libro más de Agatha Christie de cara a intentar completar la #YincanaCriminal2021 (se ha prorrogado el plazo hasta el 15 de febrero), pero me he dado cuenta de que algunos de sus títulos, que no recordaba haber leído, me vienen que ni pintados para este fin, así que, voy a intentar rellenar las máximas casillas que pueda, echando mano de esta autora que siempre me ha gustado.

Sin más, vamos con los datos técnicos del libro:


Título: La venganza de Nofret
Título original: Death comes as the end
Autora: Agatha Christie
Traducción: Inés Cortés Bover
Libro de 1945
Editorial: Ediciones Orbis, S. A.
Hace algunos días publiqué en el blog la reseña de Sangre en la piscina, y me di cuenta de que uno de los títulos que componían este volumen me podía ir bien para una de las casillas de la yincana. La venganza de Nofret cumple perfectamente con este objetivo. El otro título que compone el tomo 20 de la colección es El caso de los anónimos.
Formato: Tapa dura
ISBN: 84-7530-375-7 (Grandes maestros del crimen y misterio)
ISBN: 84-7530-395-1 (Obras completas de Agatha Christie)
ISBN: 84-7530714-0 (Tomo 20)
Publicado en diciembre de 1987.

Sinopsis

Renisenb, una joven viuda, tras la muerte de su esposo regresa a casa de su padre, Imhotep, hacendado agricultor y sacerdote, encargado del cuidado de la Tumba del magnate Meriptah. Allí convivirá con sus hermanos, Yahmose, Sobek, y el joven Ipy, así como con las esposas de sus hermanos mayores. Imhotep regresa de uno de sus viajes acompañado de Nofret, una joven concubina a la que concede toda clase de caprichos, y cuya llegada perturbará a la familia, desatando la lucha por el poder, la codicia y el odio.


Impresiones sobre el libro 

Creía que no me iba a dar tiempo a completar más casillas de la #YincanaCriminal2021, pero he aquí que me di cuenta de que la extensa cantidad de títulos publicados por la llamada dama del crimen bien podrían dar para completar alguna que otra casilla, y teniendo en cuenta que sus libros se devoran (al menos es lo que a mí me pasa con ellos) y que he iniciado el año con gran ánimo lector, no está de más aprovechar la coyuntura y retomar viejas lecturas que me acompañaron hace años. He conseguido leer algún que otro título, como he dicho de cara a completar la mayoría de casilla de la yincana, y de algunos recuerdo haberlos leído y otros han resultado ser una novedad, no sé si el motivo es que no me acerqué a ellos en su momento, o que he olvidado la historia.

Con el título que hoy traigo, "La venganza de Nofret", creo que me estreno. He leído muchos libros ambientados en el Antiguo Egipto, muchos de ellos, como si de novela negra se tratara, con sus correspondientes asesinatos, pero no recuerdo haberme acercado a este título de Agatha Christie en mi adolescencia. Estaba en el mismo volumen que el otro libro que reseñé hace algunos días, "Sangre en la piscina", que tampoco recordaba, y es fácil que no lo leyera en su momento, porque los volúmenes creo que salían a la venta semanalmente, y no siempre podía leerlos. Además, en aquella época era bastante selectiva y creo que me tiré de cabeza por los títulos más conocidos de la autora. Sea como sea, ahora he podido leer este título, con la excusa de buscar una historia que se desarrollara en África o estuviera escrita por un autor africano, y que hay más africano que Egipto, y especialmente el Egipto de la antigüedad, con el que siempre he disfrutado.

La propia autora agradece al profesor S. R. K. Glanville el que le hubiera sugerido que situase la acción de una novela detectivesca en el Antiguo Egipto, y yo también me uno a ese agradecimiento, porque he disfrutado mucho con la trama y me he zambullido en una época con la que siempre he disfrutado gracias a este consejo seguido por la autora. Está claro que en esta novela no encontraremos a un Poirot o a una Mrs. Marple, pero no hará falta, porque no faltarán los asesinatos y al final se descubrirá al responsable de los mismos. La autora sitúa la trama en el Antiguo Egipto, en el año 2000 a.C. aproximadamente, y debo comentar que la ambientación está muy conseguida, porque no es difícil que con las descripciones que se plantean y el retrato que hace de la familia protagonista y de las relaciones que ellos mismos tienen con sus servidores y los que trabajan en sus campos, entramos de lleno en la antigua civilización, y es muy fácil imaginar a los personajes y hacerse un conjunto de quiénes son, qué piensan realmente y qué les lleva a actuar de la forma en que lo hacen; las diferencias sociales están muy bien reflejadas en este título.

Estamos ante un libro no demasiado extenso (en realidad los libros de Agatha Christie no suelen ser largos, si no recuerdo mal), dividido en veintitrés capítulos. Se hace mucho más corto teniendo en cuenta que en el mismo volumen, que solo ocupa 416 páginas, se desarrollan tres títulos; el libro que hoy nos ocupa se desarrolla a lo largo de solo 122 páginas, pero hay que recordar que la letra de estos volúmenes es bastante pequeña. No obstante, recomiendo la lectura de este título, en esta edición o en otra que se pudiera encontrar, porque la trama no pierde ritmo desde el primer momento, y se mantiene a lo largo de toda la historia; además, por si esto no resulta interesante, hay que recordar que la cantidad de víctimas que se suceden a lo largo de la trama es importante, creo que he leído en wikipedia que es el caso que más víctimas tiene después de Diez negritos (casi podría asegurarlo, pero teniendo en cuenta que no he leído todos los libros publicados por la autora).

Entrando de lleno en la historia, Renisenb regresa a su casa tras haber quedado viuda, y cree que nada ni nadie ha cambiado en los años que ella ha estado fuera, pero el tiempo hace que nuestros sentimientos y nuestros anhelos varíen, y pronto se dará cuenta que sus hermanos y cuñadas no son como ella los recordaba, ni siquiera su padre resulta ser la persona fuerte que ella recuerda de cuando era niña. La vuelta a casa de Imhotep, su padre y sacerdote, acompañado de la joven Nofret, solo algunos años mayor que Renisenb, a la que acoge como concubina, dará un vuelco a la pacífica y entrañable vida familiar que parecía vivirse en los terrenos de una familia acomodada durante el Antiguo Egipto. Los hijos mayores siguen las órdenes del padre, que deja el mando a su primogénito, Yahmose, cuando sus obligaciones como sacerdote le obligan a dejar sus tierras, que no duda en acatar sus órdenes, aunque su hermano Sobek, de carácter más fuerte, sienta que debe ser él el que realice ese papel. Como contraste a la personalidad de estos dos hermanos, las mujeres tienen caracteres opuestos; la mujer de Yahmose, Satipy, tiene un carácter fuerte y luchador, no conformista, y la de Sobek, Kait, es algo más tranquila. El otro hijo varón de Imhotep, Ipy, se cree el favorito de su padre y se niega a trabajar y a seguir las órdenes de sus hermanos cuando su padre abandona las tierras.

La llegada de Nofret, la joven concubina, va a poner todo patas arriba. Imhotep le concederá toda clase de caprichos y lo que es peor para la familia, poder, para que haga y deshaga mientras él está fuera, algo que no van a soportar algunos miembros de la familia, e incluso habrá rencillas entre los sirvientes, fieles a unos u otros según les ha ido en la vida. Mientras Imhotep está fuera, Nofret sufrirá un terrible accidente que acabará con su vida, pero no será esta la única muerte que se produzca. Como lectores el personaje de Nofret no nos caerá demasiado simpático, se nota que ansía el poder, y hace todo lo posible por ponerse al frente de la casa ante la ausencia de Imhotep. Por si fuera poco, tras su muerte se van a producir otras, y hay un tono sobrenatural en algunas de ellas, tal que parece que Nofret vuelve de su tumba para vengarse. Los acontecimientos se van desarrollando de forma frenética y pronto vamos a ir sospechando de unos y otros a medida que avancemos en la trama, pero vamos a tener que ir descartando sospechosos porque algunos de ellos acaban pereciendo también. El ritmo se mantiene a lo largo de toda la historia, con la conseguida ambientación parece que nos estemos metiendo en otra época y es fácil imaginarse a los protagonistas en ese ambiente. El puntito sobrenatural ayuda a que la historia se disfrute aún más, y el hecho de ir sospechando de unos y otros, incluida la primera víctima, que parece querer vengar su propia muerte, hace que la historia se evapore entre las manos. Reconozco que no tenía claro quién era el culpable, lo que sí quería creer es que podía confiar en dos de las protagonistas como no sospechosas, y por esa parte no me equivoqué.

Como buen libro de intriga, te mantiene pegado a sus páginas hasta el final. Lo leí casi de tirón, porque como he dicho más arriba, además de que disfruto con los libros de Agatha Christie, también disfruto con las novelas ambientadas en el Antiguo Egipto, y en este caso se han juntado dos puntos a mi favor. Si no habéis leído esta novela, la recomiendo. Su lectura lleva muy poco tiempo, y los diálogos que la abuela Esa mantiene con sus nietos resultan muy interesantes e ilustrativos para desentrañar la trama. 

Si no habéis leído el libro, os lo recomiendo, especialmente si como yo disfrutáis con los libros de intriga ambientados en el Antiguo Egipto, y como no, a los seguidores de Agatha Christie, porque os aseguro que el libro no os defraudará.

Como he comentado, este libro me sirve para completar una casilla de la #YincanaCriminal2021 a la que me apunté, y aún me quedan reseñas que publicar de esta misma autora. Me he tomado muy en serio eso de que sus libros se devoran, y he podido leer varios de ellos en lo poco que va de año.

¡Nos leemos!


Esta reseña participa en la #YincanaCriminal2021 en el apartado "Sucedió en Asia, África y Oceanía", para completar la casilla "La acción transcurre en África o está escrita por un escritor/a africano/a".



miércoles, 2 de febrero de 2022

El hombre de los círculos azules. Fred Vargas.

Nueva reseña para la #YincanaCriminal2021, en un intento de dar opinión de todos aquellos títulos que he leído, muchos de los cuales estaban pendientes de lectura desde hace tiempo.

Vamos con los datos técnicos del libro:

Título: El hombre de los círculos azules
Título original: L'homme aux cercles bleus.
Autora: Fred Vargas
Traductora: Helena del Amo; traducción cedida por Ediciones Siruela, S. A.
© 1996, Fred Vargas
© De esta edición: 2008, Punto de Lectura, S. L.
ISBN: 978-84-663-2140-2
Formato: Bolsillo
Primera edición: junio 2008
Segunda edición: enero 2009
254 páginas.

Esto es lo que nos dice el libro como sinopsis:

«Víctor, mala suerte, ¿qué haces fuera?» Esta misteriosa frase viene acompañando durante cuatro meses los círculos azules que aparecen trazados con tiza en las aceras de la ciudad. En el centro de los círculos se halla un desecho, un residuo, un objeto perdido: un trombón, una bombilla, una pinza de depilar... Al comisario Adamsberg no le hace ninguna gracia. Los círculos y su extraño contenido rezuman crueldad. Él lo presiente: pronto ese hecho estrafalario se convertirá en una tragedia.

Y esto es lo que nos dice el libro sobre la autora:

Fred Vargas (Frédérique Audouin-Rouzeau, París, 1957), medievalista y arqueóloga, se dedica de forma paralela a la literatura policíaca, habiéndose convertido desde sus primeras novelas en un arrollador éxito, no solo en su país sino también en las 32 lenguas a las que ha sido traducida. Original en su concepción del género, obras como Huye rápido, vete lejos, Sin hogar ni lugar, Los que van a morir te saludan, El hombre al revés o Bajo los vientos de Neptuno han hecho a Fred Vargas acreedora de galardones como el Prix mystère de la critique (1996 y 2000), el Gran premio de novela negra del Festival de Cognac (1999), el Deutsche Krimipreis (2004) y el Giallo Grinzane (2006). En 2008 se publicó La tercera virgen, novela a la que han seguido numerosos títulos.

Dejo el enlace a la wikipedia por si alguien quiere ampliar la información sobre la autora.


Impresiones sobre el libro

Necesitaba un libro que se desarrollara en Francia o que estuviese escrito por un escritor francés para completar una de las casillas de la #YincanaCriminal2021, y recordé que tenía varios títulos de Fred Vargas esperando turno de lectura. Los ejemplares de los que dispongo son en formato bolsillo, y la mayoría sé que los compré de segunda mano, con esa manía de acumular libros por si alguna vez (creo que es algo que resultará imposible al menos en mi caso) nos quedamos sin lectura. Como no me había iniciado en la obra de esta autora y no tenía el placer de conocer al personaje creado por ella, el comisario Adamsberg, he escogido este título que es el primero protagonizado por este personaje, y aunque me ha resultado una trama algo extraña, no descarto para nada el continuar con la saga, porque me consta, por opiniones que he leído, que merecen la pena títulos posteriores protagonizados por él. Con esto no quiero decir que el libro que hoy reseño no me haya gustado, al contrario, lo que ocurre es que es como una presentación del personaje, excéntrico y poco valorado en principio por sus compañeros, y aunque encontramos asesinatos y la consiguiente investigación, las muertes no se producen hasta bien avanzado el libro.

Es este un libro de personajes, y en ocasiones de personajes excéntricos, como Mathilde, una mujer que va siguiendo a aquellas personas que le resultan interesantes y que va anotando datos sobre ellos, destacando un ciego llamado Charles Reyer con quien entabla cierta amistad. El comisario Adamsberg se valdrá de estas observaciones de Mathilde para intentar descubrir qué enigma encierran los círculos que aparecen pintados sobre las calles de París.

He comentado que este libro es como una presentación de personajes, y así ocurre con el protagonista. Aquí encontramos por primera vez a Jean-Baptiste Adamsberg, como principal protagonista de la trama. De joven había recorrido descalzo las pedregosas montañas de los Bajos Pirineos, y cuando se hizo policía con veinticinco años trabajó en la investigación de asesinatos en pueblos de piedra. De él decían que estaba asilvestrado, refiriéndose a su insociabilidad y soledad, y ahora, desde hacía quince días, su destino era París. Le habían asegurado que su lugar no estaba en la policía, aunque con su mente brillante había esclarecido varios asesinatos en poco tiempo, y así fue nombrado inspector y luego comisario, y cuando le ofrecieron París como destino lo aceptó. El comisario tenía un don, que a él le desencantaba: podía saber qué iba a decir alguien antes de que lo dijera, lo que le resultaba cansino, porque no había sorpresa en su día a día. París para él era como volver a los minerales y a las piedras que pisaba en los Pirineos, y eso le gustaba, pero su llegada había levantado cuchicheos entre sus compañeros, que no sabían cómo tratarlo y que lo veían como un bicho raro a sus cuarenta y cinco años.

Al comienzo de la historia se habla del asesinato de un hombre en un almacén de tejidos, pero no será esta la trama principal del libro. Adamsberg se interesa por el caso y pronto sabrá quién es el responsable, ante la admiración que este descubrimiento por su parte dejará en sus compañeros. Me recuerda un poco en su manera de actuar, algo extraña, y en sus deducciones, al viejo conocido Hercule Poirot, el personaje creado por Agatha Christie. En este caso el comisario resulta muy intuitivo, conoce los comienzos de las historias y el final de las mismas se dibuja claramente ante él. El caso que nos ocupa en este libro es la aparición de unos círculos azules hechos con tiza y trazados con mucho esmero, en distintas calles y distritos de París. Dentro de esos círculos se encuentran objetos cotidianos, se puede decir que residuos, pero siempre objetos inofensivos, y la aparición de los mismos es seguida con cierta expectación por la prensa local. No parece peligroso que alguien se decida a pintar círculos en las calles y que estos círculos encierren algunos objetos, pero este hecho pronto va a preocupar al comisario, que intuye que no son tan inofensivos como se piensa y que algo malo va a ocurrir, precisamente a consecuencia o aprovechando la aparición de esos círculos. La prensa sigue el desarrollo de la aparición de nuevos círculos, y la policía está investigando también los hechos, aunque es difícil descubrir quién los hace y con qué fin. La población no está asustada, mas bien les divierte este hecho curioso que se está dando en su ciudad, hasta que dentro de uno de los círculos aparece una víctima y ya la cosa cambia.

El libro puede hacerse un poco lento al principio, aunque abundan los diálogos, que en algún momento pueden resultar algo estrafalarios. Ya he comentado al principio que es como una presentación de la figura del comisario y también de algunos personajes extravagantes que intervienen en la trama, que al principio puede parecer que estén allí a modo de relleno, pero su forma de ser y su comportamiento resultarán claves en la resolución de la trama. Quizá he echado de menos un índice de personajes al principio, a semejanza de los que encontramos en los libros de la ya citada Agatha Christie, porque reconozco que cuando he entrado en la historia he tenido que releer algunas páginas para saber de qué personaje se hablaba y la relación de unos y otros, tan importante en este caso para revelar el misterio que el libro encierra, porque eso sí, quizá estemos ante un libro que igual nos den ganas de abandonar, por lo enrevesado de los diálogos, los personajes extravagantes que no sabemos si nos van a llevar a alguna parte, y el hecho de que no haya demasiada acción policial hasta bien avanzado el libro, pero si seguimos leyendo disfrutaremos con la historia, que nos tiene preparado un interesante e inesperado final.

Creo que cuando tenga un hueco, preferiblemente en período vacacional, voy a leer de nuevo esta historia tranquilamente, para entenderla mejor y no perderme nada en relación al comisario Adamsberg y a sus compañeros de trabajo, de los que aquí no he hablado pero que merecen también una mención.

No quiero alargarme con la reseña. He leído por ahí que este libro a muchos no les ha gustado. Personalmente, a mí me ha picado la curiosidad y creo que sí seguiré con la saga, y más teniendo en cuenta que tengo en mi poder algunos títulos. Eso sí, o bien con los libros que tengo o echando mano de la biblioteca, o haciéndome con los títulos adquiriendo libros de segunda mano, voy a intentar leer los libros protagonizados por el comisario Adamsberg en orden, porque algo me dice que el personaje del comisario evolucionará seguro, como también debe hacerlo su relación con los compañeros de comisaría. Ya que tengo leído el primero, tengo parte del camino hecho. Ahora, a buscar el siguiente título de la serie, para disfrutarlo una vez que haya leído más tranquilamente el libro que hoy os traigo, que creo que disfrutaré mucho más en una lectura algo más pausada y exclusiva. Creo que el motivo por el que no me centré tanto como debía es porque estaba alternando la lectura de este libro con otro, aunque creo que en estos libros de intriga, no demasiado extensos, lo mejor para disfrutarlos en cogerlos y leerlos casi de tirón, porque así no se despistan ni los personajes ni la trama, y es más fácil que se disfruten. Y vosotros qué decís, ¿habéis leído este título? Y en caso afirmativo, ¿habéis continuado con los siguientes libros protagonizados por el comisario?

¡Nos leemos!


Esta reseña participa en la #YincanaCriminal2021, en el apartado "Ocurrió en Europa", para completar la casilla: "Una novela de un escritor/a francés o que la acción transcurra en Francia".