jueves, 10 de febrero de 2022

Todos los demonios. Luis Roso.

Volvemos a la carga con las reseñas gracias al grupo #SoyYincanera, en este caso con un nuevo título publicado por la Editorial Alrevés.

Sin más, vamos con los datos técnicos del libro:

Título: Todos los demonios
Autor: Luis Roso
Editorial: Alrevés, S. L.
Formato: Rústica con solapas
ISBN: 978-8418584-20-6
Primera edición: noviembre del 2021
440 páginas



Sinopsis (tomada del propio libro)

Verano de 1960. Un alto cargo de una institución pública alemana es salvajemente asesinado en Madrid, y el gobierno español trata de evitar un incidente diplomático asignando la investigación a uno de los detectives estrella de la policía: el inspector Ernesto Trevejo.
Acompañado de una misteriosa profesora norteamericana, el inspector Trevejo rastreará el origen de un cuadro expuesto en un museo de Zúrich, que parece ser la clave del crimen, y sin pretenderlo se verá envuelto en una espiral de sangre y secretos en torno a uno de los aspectos más sombríos del régimen franquista: los fugitivos nazis refugiados en territorio español desde el final de la Segunda Guerra Mundial. 
Con Todos los demonios, Luis Roso se consagra como uno de los más firmes valores de la novela negra nacional y teje una trama vertiginosa de venganzas personales, miseria moral, intereses económicos, antiguos odios y amores soterrados en la que vuelve a brillar su prosa incisiva, su ironía, su precisión y el exquisito cuidado en la ambientación histórica.
Y también brilla Trevejo, ese policía descreído, práctico, determinado por su muy particular código ético que, en ese Madrid que pretende subirse al tren de la modernidad y en el que pululan nazis expatriados, antiguos «camisas viejas», arribistas y miembros de los servicios secretos estadounidenses, sigue sabiendo nadar y guardar la ropa.


Datos sobre el autor

Luis Roso (Moraleja, Cáceres, 1988) es licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Salamanca y en Filología Inglesa por la Universidad Autónoma de Barcelona. Su primera novela, Aguacero, fue elogiada por la crítica y galardonada con el premio Tuber Melanosporum en el festival Morella Negra a la mejor novela negra novel del año 2016. A esta le siguió Primavera cruel, publicada en 2018, y Durante la nevada, ganadora del premio de narrativa Ciutat de Vila-real 2020 y publicada por Alrevés (2020). Actualmente trabaja como profesor de secundaria.
© Fotografía: Marina e hijos

Impresiones sobre el libro

Lo mío es un caso curioso. Tengo en mi poder Aguacero y Primavera cruel, dos novelas que compré hace ya algún tiempo, aprovechando alguna buena oferta (recuerdo que una de ellas la conseguí por 5,95€), pero no he tenido oportunidad de leerlas aún. Es cierto que empecé a leer la primera de ellas, y leí de tirón unas 50 ó 60 páginas, pero no retomé su lectura porque tenía algún que otro compromiso pendiente, y siguen en mi estantería esperando turno, que espero no tarde demasiado en llegar. En contraposición a esto que aquí comento, debo decir que tuve la oportunidad de acercarme al autor en una lectura simultánea que desde el grupo #SoyYincanera hicimos de su novela Durante la nevada, cuya reseña podéis leer en este mismo blog. Por si fuera poco, en la reciente Feria del Libro de Madrid tuvimos oportunidad de conocer personalmente al autor, con el que mantuvimos una charla sobre este libro que ya habíamos leído, y en la que nos contó algunas pinceladas sobre el libro que hoy traigo al blog, Todos los demonios, informándonos del cambio de editorial, y que se trataba de la tercera historia protagonizada por el inspector Ernesto Trevejo. Personalmente se me pasó por la cabeza intentar leer antes de este tercer título los dos anteriores que como he dicho tengo en mi poder, pero una cosa son los planes que una se hace y otra el tiempo con el que se cuenta, y no he podido cumplir este propósito. Es la primera vez que me enfrento en serio al personaje del inspector Trevejo, porque las pocas páginas que leí de Aguacero no han hecho que recordara la personalidad del inspector, así que para mí Todos los demonios supone un primer acercamiento al personaje.

Por suerte estamos ante historias autoconclusivas, que pueden leerse de forma independiente, así que, si como yo, no os habéis podido acercar con anterioridad a los dos libros anteriores, no dejéis de lado la lectura de Todos los demonios si se cruza en vuestro camino. Supongo que los lectores que hayan tenido la suerte de leer los dos libros anteriores apreciarán algún matiz en el personaje principal, alguna evolución, pero como digo, el no haberlos leído no impide para nada que se disfrute la aventura a la que el inspector Trevejo se enfrenta en este libro.

El libro está dividido en treinta y cinco capítulos, y es el propio protagonista, Trevejo, el encargado de contar la historia. El libro tiene sus momentos de lectura rápida, aunque debo reconocer que la misma se ralentizó un poco por la mitad más o menos, cuando entró en escena la política y las relaciones de unos países con otros para hablarnos de un entramado de espías e individuos que iban a la caza de otros, y todo en una enrevesada trama que se desarrolla entre España y Portugal en 1960, una época en la que España aún estaba viviendo una dictadura, pero quería abrirse al mundo, y era mirada con lupa por unos y otros países. Todo esto sabe reflejarlo Luis Roso en el libro con una prosa que es digna de alabar, pero quizá estos fragmentos hacen un poco más pesada la lectura, aunque son necesarios para comprender el porqué de la historia.

Pero hemos adelantado acontecimientos. El inspector Ernesto Trevejo debe encargarse de la investigación del asesinato del director del Goethe Institut, en Madrid, un judío conocido con el nombre de Jude Kochanski, y que a todas luces no tenía pinta de tener enemigos en España. Al parecer, murió torturado, y era posible que hubiera dejado entrar a su asesino. El Goethe Institut era un centro de reconocido prestigio en Madrid, cuya finalidad era promover el estudio de la lengua y cultura alemanas, y la muerte de su responsable va a atraer al Ministerio de Asuntos Exteriores, que quiere que las relaciones internacionales entre España y el resto de países no se vean afectadas por este crimen, así que el jefe de Trevejo le va a encargar la investigación del caso, sin que haya demasiadas pistas de las que tirar, a excepción de un nuevo asesinato, esta vez  en Toledo, en las personas de un cura y de la mujer que lo asistía. Los métodos empleados para asesinar al cura tienen bastante relación con los hechos acontecidos en el instituto alemán, así que Trevejo va a intentar tirar de contactos y averiguar qué puede haber unido a estas dos víctimas (tres si contamos a la "asistenta"), todo bajo la premisa de que hay que avanzar en las dos investigaciones que se van a llevar a cabo en Toledo y Madrid, para buscar rápidamente a los responsables o a algún cabeza de turco a quien achacar las muertes, para dar rápido carpetazo al asunto.

La muerte de Kochanski supone una gran magnitud, sobre todo teniendo en cuenta que es un judío afincado en España, que en este país y en Portugal se refugiaron muchos nazis huyendo de la persecución a la que se vieron sometidos tras la Segunda Guerra Mundial, que apenas dominaba el español, con lo que era fácil que su torturador y asesino fuera alemán o al menos extranjero, y que era necesario saber qué había provocado esa muerte tan violenta, especialmente en un momento en que las relaciones de España con el resto de gobiernos del mundo pasaba por un momento delicado, porque a pesar de seguir en dictadura, el gobierno español quería abrirse al mundo, y contar con el apoyo de otros países. Por si fuera poco, el director asesinado tenía doble nacionalidad, era también estadounidense, con lo cual la presión que se ceñía sobre el país de cara a investigar el hecho era difícil de llevar. Toda esta presión caerá en manos de Trevejo, que contará con el apoyo incondicional de Mary Clarke, una especialista en arte que trabajaba para el instituto alemán, y que pondrá el punto femenino a la historia. Pero Mary Clarke no ha salido de la imaginación de Luis Roso como una mujer delicada, que depende de un hombre para subsistir, sino como una mujer luchadora, trabajadora, y gran conocedora del mundo del arte, algo que si bien ahora no nos produce ninguna sorpresa, podía ser excepcional en la época en la que se desarrolla la trama. Gracias a ella podremos asistir a lecciones interesantes de cultura en cuanto a pintura se refiere, porque en este libro un cuadro tendrá la máxima importancia. Policía, políticos y personajes de cierta importancia querrán que a todas luces se dé un rápido carpetazo a la investigación, pero Trevejo se dejará guiar por su instinto y llegará hasta el final de la misma, poniendo en peligro de manera evidente su propia vida. Hay momentos en los que temes por la vida del protagonista, aunque confías en que no peligre su vida puesto que él mismo es el narrador de la trama. 

En este libro encontramos asesinatos, lecciones de arte, a un personaje como Trevejo, del que me han quedado ganas de conocer más en profundidad (espero poder leer sus dos aventuras anteriores pronto), dispuesto a todo por conseguir llegar a la verdad, relaciones internacionales que se mantienen cogidas por un fino hilo que en cualquier momento se puede romper, persecuciones por motivos políticos, espionaje, venganza, tiroteos, tortura... y todo ello sacado de la imaginación de un autor que ha demostrado que sabe lo que quiere contar y ha acertado con el modo de hacerlo, ya lo demostró en la novela que pudimos leer en el grupo con anterioridad. No sé cómo serán los dos libros anteriores protagonizados por Trevejo, pero me consta que a los que los han leído les han gustado, así que espero poder disfrutarlos pronto. Si le tengo que poner un "pequeño pero" a esta historia que hoy traigo al blog, es que pierde un poco de ritmo cuando se habla de los motivos políticos que pueden haber llevado a cometer los hechos que se investigan, pero pasada esa explicación, la novela vuelve a coger ritmo y vuela de nuevo entre las manos. ¿La recomiendo? Sin duda. Es una buena novela para acercarse a un autor que ha demostrado que maneja bien el lenguaje y que sabe crear ambientación, así que espero poder disfrutar con alguna nueva lectura pronto, o bien protagonizada por Trevejo, o bien con una historia que nada tenga que ver con este personaje, porque personalmente disfruto con las novelas de intriga que se desarrollan en nuestro pasado reciente, y de momento Durante la nevada y Todos los demonios cumplen con esa premisa, y me consta que las anteriores novelas protagonizadas por el inspector también lo hacen. Es una buena manera de acercarnos a la historia reciente de España, olvidada por muchos, con un toque de novela negra que tanto nos gusta.

Gracias a la Editorial Alrevés, sinónimo de buenas lecturas, al autor, y al grupo de #SoyYincanera por haber permitido que conozca un poco más a este inspector, del que tan bien me habían hablado.

一 (...) siendo usted un policía español debería saberlo. Para nosotros, los españoles y los alemanes, me refiero, no hay otro remedio que mantener la vista la frente. Mirar mucho hacia atrás puede ser dañino para la salud.

一 (...) El arte, como seguramente sepa, inspector, es a día de hoy uno de los principales nichos del crimen organizado. Antes que permitir que el dinero languidezca bajo el colchón, los criminales prefieren invertir en obras por las que pagan precios exorbitados valiéndose del secretismo que rodea el mundillo para conservar su anonimato.

"(...) nadie en Occidente, salvo contadas excepciones, parece ya dispuesto a indignarse porque países como España, o también Argentina, sean santuarios para asesinos. Yo, por mi trabajo, sé mejor que nadie que la diplomacia entre naciones es un juego de equilibrios muy sensible. Que quien hoy es tu amigo mañana será tu enemigo y viceversa." 

Los has puesto en su sitio, Ernesto me susurró Mary, no sé si más sorprendida que admirada; a fin de cuentas, era la primera vez que me veía comportarme de verdad como lo que yo era: un policía. Alguien que en España, en la mayoría de las circunstancias, no tenía por qué dialogar ni pedir las cosas con educación para que le hicieran caso.

¡Nos leemos!

A quemarropa. Richard Stark.

Seguimos intentando dar salida a la lectura de libros pendientes, y al mismo tiempo, rellenar las casillas de la #YincanaCriminal2021.

Con el título de hoy, A quemarropa, nos vamos a América.

Sin más, vamos con los datos técnicos del libro:


Título: A quemarropa
Título original: The Hunter
Autor: Richard Stark
Traductora: María Teresa Segur
Editorial: RBA Libros, S.A.
© Richard Stark, 1962
© de esta edición, RBA Libros, S. A., 2011
Depósito legal: M-19-950-2014
Formato: Bolsillo
192 páginas.

Sinopsis (tomada del propio libro):

Parker es un profesional. Cada uno de sus trabajos era garantía de éxito. No importaba lo difícil o peligroso que pudiera ser: si conseguía reunir un buen equipo y los beneficios eran razonablemente elevados, no había banco o caja fuerte que se le resistiera. Pero un día su mujer y sus socios creyeron que sería una buena idea traicionarle y huir con su último botín, y cometieron sin saberlo el mayor error de sus vidas. Pero aún: cuando le dispararon a quemarropa para acabar con su vida, deberían haberse cerciorado de que, efectivamente, Parker jamás sería capaz de levantarse de nuevo para cumplir la más sangrienta y cruel de las venganzas.


Datos sobre el autor (tomados del propio libro):

Richard Stark (Nueva York, 1933 - México, 2008). Es el seudónimo más reconocido del escritor norteamericano Donald Westlake, autor de un centenar de novelas y relatos breves de género negro. Tan prolífico como admirado, la Asociación de Escritores de Misterio de Estados Unidos le concedió tres premios Edgar y le distinguió, en 1993, con el prestigioso título de Gran Maestro del Misterio. En 1990 fue nominado a un Oscar al mejor guion por la adaptación cinematográfica de la novela Los timadores, de John Thompson.


Impresiones sobre el libro

Hace tiempo pude hacerme con una interesante colección de libros clásicos de novela negra en formato bolsillo. Recuerdo una colección que se vendía junto al diario "El País", de la que pude conseguir algunos ejemplares (aunque los libros salían a muy buen precio había que comprar también el periódico y yo en aquel momento no tenía un trabajo fijo) y también me hice con varios títulos de la colección "Grandes clásicos de la novela negra", de la editorial RBA, de la que forma parte el libro que hoy reseño, el número 13 de la colección, aunque no recuerdo si estos libros se compraban de forma independiente o acompañados de algún diario. El caso es que no he leído todos los títulos que conseguí, ni mucho menos, y al afrontar la #YincanaCriminal2021 he echado mano de estos títulos pendientes para completar una de las casillas del apartado "Todo es posible en América".

La verdad es que deberíamos poder comprar tiempo, porque son muchos los títulos que personalmente tengo pendientes de leer, y en muchos casos, cuando me animo a acercarme a esos eternos pendientes, me arrepiento de no haberlo hecho antes, porque muchas veces me llevo agradables sorpresas cuando afronto su lectura, y eso es lo que me ha pasado con el libro que hoy traigo.

Quizá es ir a tiro hecho el afrontar la lectura de un clásico de novela negra, pero hay que introducirse en sus páginas para vernos envueltos por la trama. Con A quemarropa he disfrutado. No estamos ante un libro demasiado extenso, no llega a las doscientas páginas, y está estructurado en cuatro partes, a modo de cuatro grandes capítulos. Desde el principio el autor consigue que entremos fácilmente en la historia por la cuidadosa descripción del ambiente donde se desarrolla la trama y la pormenorizada descripción de la forma de actuar del personaje protagonista, del que solo sabemos que se llama Parker (sin que podamos asociarle un nombre, más allá de los que usa en documentación falsificada para poder acceder a algo de dinero), y que actúa movido por la venganza hacia aquellos que lo traicionaron.

Parker se nos presenta como un personaje duro, que sabe lo que quiere y que hará todo lo posible por conseguirlo. Es un ladrón profesional, un especialista en lo suyo, que hace trabajos limpios y que no se arriesga demasiado; no pertenece al crimen organizado, va por libre, y solía hacer uno o dos trabajos al año, robando dinero en efectivo que era difícil de rastrear. Hacía trabajos en grupo, pero no siempre con las mismas personas, y realizaba un nuevo golpe cuando sus reservas estaban por debajo de los cinco mil dólares. No había sido fichado por estos robos, pero todo se complicó cuando Mal Resnick, un antiguo conocido con el que había trabajado antes, le presentó a Chester, un canadiense muy influyente, y decidieron hacerse con el dinero que se movía por el tráfico ilegal de municiones y armas entre Estados Unidos y Canadá; todo estaba medido e iba a ser un buen plan que les podría reportar un buen pellizco para repartir. Conoceremos los detalles de esta operación para hacernos una idea de cómo se desarrollaron los acontecimientos, y para entender por qué Parker actúa de la manera en que lo hace. Está claro que algo salió mal en esta operación, no en el desarrollo del plan, que resultó perfecto, sino en la manera de repartir el botín. Parker fue traicionado por sus socios, que le dieron la espalda; su propia mujer le disparó y le creyeron muerto, pero ha vuelto para vengarse. Nunca antes había estado en la cárcel ni habían tomado sus huellas a causa de sus robos, pero por culpa de su mujer le condenaron a sesenta días por vagabundo, y ahí sí le tomaron las huellas, aunque estas no acompañaran a su verdadero nombre. A los veinte días de estar recluido agredió a un guardián y añadieron seis meses a la condena, teniendo que pasar ocho meses en una granja penal escardando malas hierbas, pero solo aguantó seis meses, y cuando vio la oportunidad, se fugó. Tenía cosas más importantes que hacer que seguir en ese penal, debía buscar a la que era su mujer para sacarle información de Mal Resnick; lo que lo movía era la venganza: lo traicionaron, lo dieron por muerto, y ahora debían pagar.

Desde el primer momento te metes en la trama. Parker es un personaje duro y demuestra esa dureza en sus actos, pero como lector te ves envuelto de tal forma que empatizas con el personaje, te dejas envolver por su forma de actuar y quieres que consiga su fin. Esta novela se lee muy bien, tiene mucha acción y está muy bien narrada. Es fácil imaginar todos los acontecimientos que en ella se cuentan. Estás leyendo la historia y parece que estás disfrutando una película, porque el ritmo no decae en ningún momento y las escenas tan bien narradas son fáciles de imaginar. A la rapidez con que se lee el libro contribuye también la gran cantidad de diálogos que hay a lo largo de las páginas. Estamos ante una novela negra muy negra, con un personaje potente, una trama bien construida, una historia que recuerda las películas en blanco y negro del mundo del hampa (estaba imaginando una película así, en blanco y negro mientras leía la trama), una sed de venganza que mueve al protagonista y un final que es algo así como justicia poética, que da pie a nuevas historias protagonizadas por él (me consta que las hay, pero este ha sido mi primer acercamiento al personaje, y espero que no sea el último).

Por lo que he podido rebuscar por internet, han hecho varias versiones cinematográficas basadas en el personaje de Parker, pero quizá están un poco edulcoradas. Curiosamente estos días he localizado una película en Netflix con el título Parker, que recuerda un poco la trama en sus inicios, aunque aquí es traicionado por los socios con los que lleva a cabo un robo, y no por su mujer, que también se verá perseguida por los que intentan acabar con él (porque sí, en esta película también le dan por muerto y él "vuelve" para vengarse). Como me suele ocurrir, me quedo con los libros, que tienen la esencia del personaje creado por el autor, y con los que se suele disfrutar mucho más, porque los que leemos bastante tenemos la suficiente imaginación como para recrear la trama en nuestra cabeza, y solemos disfrutar más con esta imagen creada por nosotros que con las adaptaciones que de los libros se hacen, especialmente si no son fieles al original.

Tengo que rebuscar un poco más por mi estantería, aunque creo que no tengo más libros de Richard Stark, seudónimo con el que el escritor norteamericano Donald Westlake escribía novela negra, que por lo que he podido leer acabó vendiendo más ejemplares como autor de novela negra que los que firmaba con su nombre original.

No sé si he sabido transmitir que "A quemarropa", o "The hunter" en su versión original, me ha gustado mucho, que el personaje de Parker me ha encantado, que he empatizado con él a pesar de que sabía que no tenía buenas intenciones y que sus actos iban a llevar a la muerte a alguien, pero he disfrutado con la trama, me ha recordado a esas películas en blanco y negro que disfrutaba de más joven, y me han quedado ganas de volver a leer nuevas historias por él protagonizadas. Voy a tener que repasar de nuevo los títulos que quedan pendientes de lectura de estas colecciones en mi estantería, porque sé que me estoy perdiendo auténticas joyas. Otra cosa será que reseñe esas lecturas (este año no hay yincana pero sí hay un reto sobre escenarios de novela negra al que me apunto), pero voy a hacer todo lo posible por ir leyéndolas. En resumen, libro muy recomendable, con víctima masculina, el propio Parker y el objeto de su venganza, que no debéis dejar pasar si se cruza en vuestro camino, especialmente si disfrutáis con la novela negra en estado puro.

¡Nos leemos!

Esta novela participa en la #YincanaCriminal2021 en el apartado "Todo es posible en América", para completar la casilla "La víctima es un hombre".



martes, 8 de febrero de 2022

La huella del pájaro. Max Bentow.

Reseña de uno de esos libros que tenía olvidados por mis estanterías, y que finalmente encontraron turno para ser leídos y disfrutados.

Datos técnicos del libro

Título: La huella del pájaro
Título original: Der Federmann
Autor: Max Bentow
Traductor: Carles Andreu Saburit
Editorial: Destino, S. A., aunque la edición que tengo en mi poder es la publicada por Círculo de Lectores, S. A. 
Formato: Tapa dura con sobrecubierta
ISBN: 978-84-672-4946-0
© Max Bentow, 2011
© Ediciones Destino, S. A., 2012
© por la traducción: Carles Andreu Saburit, 2012
320 páginas.



Sinopsis (tomada del propio libro)

Las noches del comisario berlinés Nils Trojan se han sumido en una tortuosa rutina: siempre el mismo sueño, en el que es incapaz de evitar la muerte de una mujer, y siempre el mismo ataque de pánico que lo lleva a despertar bañado en sudor y al borde de la asfixia. Por suerte, se trata solo de un sueño: en su trabajo en la Brigada de Homicidios no podría permitirse bajo ningún concepto tal muestra de debilidad, y mucho menos ahora, cuando se ve obligado a investigar el asesinato de una hermosa joven cuyo cuerpo ha aparecido con claras pruebas de haber sido brutalmente torturado.
El criminal es sin duda un ser de una meticulosidad y una crueldad poco comunes, capaz de arrancarle los ojos a su víctima y abrirle el vientre para depositar un pájaro destripado en su interior. Pero para Trojan lo peor será descubrir que aquella es solo la primera víctima de un asesino cuyas únicas señas de identidad son su obsesión por las chicas de larga cabellera rubia y por servirse de pájaros para firmar sus horribles crímenes. Mientras se ve obligado a lidiar con sus propios miedos, para lo que cuenta con la sola ayuda de la psiquiatra Jana Michels; comienza para el comisario una carrera contrarreloj en la que será vital localizar a la hija de la segunda víctima, testigo accidental de la muerte de su madre. En su investigación, sin embargo, su enemigo cuenta con una ventaja que Trojan ignora: ha visto a través de su fachada, y eso lo convierte en el más temible de los contrincantes...

Datos sobre el autor

Max Bentow es el seudónimo de un autor berlinés nacido en 1966, que ha desarrollado una larga carrera como actor teatral y dramaturgo, una faceta por la que ha recibido numerosos premios. La huella del pájaro, su primera novela, logró un éxito inmediato que lo llevó a estar entre los diez primeros lugares de la lista best sellers de la prestigiosa revista Der Spiegel. Este título inaugura la serie protagonizada por el comisario Nils Trojan.


Impresiones sobre el libro

Ha sido una grata sorpresa la lectura de "La huella del pájaro". Lo había comprado de segunda mano y no sabía realmente de qué iba ni qué iba a encontrar entre sus páginas. Estaba claro que el título y la portada escondían algo de intriga, y cuando se plantan ante mí ese tipo de libros no suelo dudar en comprarlos, especialmente si el precio no es desorbitado. Como les ha ocurrido a muchos otros, quedó relegado en la estantería hasta que la #YincanaCriminal2021 me hizo rebuscar por casa en ese anhelo de completar casillas o más bien darle una oportunidad a libros que llevan demasiado tiempo esperando turno. Recuerdo que para completar la casilla de Alemania en #SoyYincanera se planteó la posibilidad de una lectura simultánea de "El gran rojo", el último libro de Benito Olmo que transcurría allí, pero al final esa lectura no se llevó a cabo en el grupo. Me consta que algunas de mis compañeras compraron el libro y disfrutaron con su lectura, pero yo no seguí esa máxima, porque me iba a costar mucho encontrar un hueco para leerlo (2021 estuvo lleno de muchas lecturas simultáneas en el grupo) y no quería seguir acumulando libros que debían encontrar hueco para ser leídos, aunque estoy segura de que, siguiendo las buenas opiniones que han vertido sobre él, al final lo leeré, aunque sea en digital. Todo este rollo para decir que, buscando entre las estanterías encontré el libro que hoy traigo para reseñar, que casualmente está escrito por un escritor alemán, Max Bentow, se desarrolla en Berlín, y además está protagonizado por un comisario berlinés, Nils Trojan, del que personalmente no había oído hablar hasta este momento.

Nils Trojan es un comisario de cuarenta y tres años, divorciado, que tiene una hija adolescente a la que apenas ve, Emily, y para seguir con algunas de las pautas del género en cuanto a investigadores que arrastran con ellos una vida complicada, se nos presenta con problemas familiares y personales, aunque quizá el autor no haya incidido demasiado en contar qué le ocurre realmente. Sabemos que sufre ataques de pánico, lo cual puede ser peligroso de cara a su profesión, y padece además episodios de insomnio. Por si fuera poco, tiene sueños recurrentes en los que debe salvar a una mujer a la que cree que conoce, pero al final no pude hacerlo. Para solucionar estos problemas acude a la consulta de la doctora Jana Michels, especializada en psicología, una mujer guapa, rubia, y con la que el comisario querría tener una relación mucho más personal que la que le ofrece el estatus médico-paciente. Nils Trojan trabaja en la Brigada de Investigación Criminal del Land, en el departamento de Delitos contra las personas.

La trama está estructurada en un prólogo, cuatro partes y un epílogo, y se desarrolla a lo largo de treinta y cuatro capítulos. El prólogo, de apenas dos hojas, ya nos deja la miel en los labios y nos augura que lo que viene detrás es una historia en la que no van a faltar las sorpresas.

En este libro encontramos un asesino en serie, y el comisario Nils Trojan va a tener que enfrentarse a él, poniendo en peligro su vida y la de alguien de su círculo cercano. Aunque el comisario se nos presenta con defectos no es para nada un personaje débil, y cuando en la ciudad empiezan a sucederse las muertes violentas de jóvenes en sus domicilios, no dudará en ponerse al frente de la investigación para dar con el asesino despiadado que está causando ese miedo en la ciudad. Lo curioso de este asesino en serie es que infringe numerosas heridas a sus víctimas, les arranca los ojos y el pelo y deja sobre sus cuerpos los cadáveres de pequeños frailecillos, que previamente ha destripado y a los que ha arrancado las plumas. Las víctimas escogidas tienen en común su juventud y una importante melena rubia, aunque, como en toda buena novela de intriga, hay víctimas colaterales de este asesino despiadado del que el autor no nos da demasiadas pistas, solo que accede fácilmente a los pisos de las víctimas y que actúa de forma sigilosa, envuelto en una especie de disfraz para que nadie lo reconozca. 

La trama avanza rápidamente, quizá demasiado, por lo que no se para a analizar a fondo a los personajes que intervienen en la misma, y puede resultarnos difícil sospechar quién está detrás de las muertes y qué le lleva a actuar de la forma en que lo hace. La historia nos envuelve y nos dejamos mecer por ella, metiéndonos en la trama de tal forma que si cogemos esta novela con ganas podemos terminarla en un par de tardes, porque resulta muy rápida, especialmente a partir de la mitad del libro, con muchos diálogos y bastante acción, y queremos saber qué pasa con el comisario protagonista en su lucha por salvar la vida de una de las víctimas, que aún tiene posibilidades de seguir con vida.

El hecho de que el autor no profundice demasiado en el personaje del comisario puede ser debido a que el mismo va a ser protagonista de una saga, y ya se sabe que vamos conociendo datos nuevos que ayudan a comprender a los protagonistas, especialmente si arrastran algún tipo de trauma, a medida que nos involucramos en la lectura de las historias por ellos protagonizadas. Me consta que hay más libros publicados en Alemania y protagonizados por el comisario Nils Trojan, pero no tengo claro que se hayan traducido al español.

En definitiva, una novela de intriga con la que pasaremos un buen rato (siempre que nos guste este tipo de género, claro está, porque las victimas sufren lo suyo), con un asesino en serie que disfruta con el dolor que infringe y un comisario decidido a darle caza cueste lo que cueste.

«Una mañana nos despertamos y, aunque lo ignoramos, es el último día de nuestra vida.»


Esta reseña participa en la #YincanaCriminal2021 en el apartado "Ocurrió en Europa", para completar la casilla "Una novela de un escritor alemán o que la acción transcurra en Alemania".




domingo, 6 de febrero de 2022

La venganza de Nofret. Agatha Christie.

Había dicho que seguramente no me daría tiempo a leer ningún libro más de Agatha Christie de cara a intentar completar la #YincanaCriminal2021 (se ha prorrogado el plazo hasta el 15 de febrero), pero me he dado cuenta de que algunos de sus títulos, que no recordaba haber leído, me vienen que ni pintados para este fin, así que, voy a intentar rellenar las máximas casillas que pueda, echando mano de esta autora que siempre me ha gustado.

Sin más, vamos con los datos técnicos del libro:


Título: La venganza de Nofret
Título original: Death comes as the end
Autora: Agatha Christie
Traducción: Inés Cortés Bover
Libro de 1945
Editorial: Ediciones Orbis, S. A.
Hace algunos días publiqué en el blog la reseña de Sangre en la piscina, y me di cuenta de que uno de los títulos que componían este volumen me podía ir bien para una de las casillas de la yincana. La venganza de Nofret cumple perfectamente con este objetivo. El otro título que compone el tomo 20 de la colección es El caso de los anónimos.
Formato: Tapa dura
ISBN: 84-7530-375-7 (Grandes maestros del crimen y misterio)
ISBN: 84-7530-395-1 (Obras completas de Agatha Christie)
ISBN: 84-7530714-0 (Tomo 20)
Publicado en diciembre de 1987.

Sinopsis

Renisenb, una joven viuda, tras la muerte de su esposo regresa a casa de su padre, Imhotep, hacendado agricultor y sacerdote, encargado del cuidado de la Tumba del magnate Meriptah. Allí convivirá con sus hermanos, Yahmose, Sobek, y el joven Ipy, así como con las esposas de sus hermanos mayores. Imhotep regresa de uno de sus viajes acompañado de Nofret, una joven concubina a la que concede toda clase de caprichos, y cuya llegada perturbará a la familia, desatando la lucha por el poder, la codicia y el odio.


Impresiones sobre el libro 

Creía que no me iba a dar tiempo a completar más casillas de la #YincanaCriminal2021, pero he aquí que me di cuenta de que la extensa cantidad de títulos publicados por la llamada dama del crimen bien podrían dar para completar alguna que otra casilla, y teniendo en cuenta que sus libros se devoran (al menos es lo que a mí me pasa con ellos) y que he iniciado el año con gran ánimo lector, no está de más aprovechar la coyuntura y retomar viejas lecturas que me acompañaron hace años. He conseguido leer algún que otro título, como he dicho de cara a completar la mayoría de casilla de la yincana, y de algunos recuerdo haberlos leído y otros han resultado ser una novedad, no sé si el motivo es que no me acerqué a ellos en su momento, o que he olvidado la historia.

Con el título que hoy traigo, "La venganza de Nofret", creo que me estreno. He leído muchos libros ambientados en el Antiguo Egipto, muchos de ellos, como si de novela negra se tratara, con sus correspondientes asesinatos, pero no recuerdo haberme acercado a este título de Agatha Christie en mi adolescencia. Estaba en el mismo volumen que el otro libro que reseñé hace algunos días, "Sangre en la piscina", que tampoco recordaba, y es fácil que no lo leyera en su momento, porque los volúmenes creo que salían a la venta semanalmente, y no siempre podía leerlos. Además, en aquella época era bastante selectiva y creo que me tiré de cabeza por los títulos más conocidos de la autora. Sea como sea, ahora he podido leer este título, con la excusa de buscar una historia que se desarrollara en África o estuviera escrita por un autor africano, y que hay más africano que Egipto, y especialmente el Egipto de la antigüedad, con el que siempre he disfrutado.

La propia autora agradece al profesor S. R. K. Glanville el que le hubiera sugerido que situase la acción de una novela detectivesca en el Antiguo Egipto, y yo también me uno a ese agradecimiento, porque he disfrutado mucho con la trama y me he zambullido en una época con la que siempre he disfrutado gracias a este consejo seguido por la autora. Está claro que en esta novela no encontraremos a un Poirot o a una Mrs. Marple, pero no hará falta, porque no faltarán los asesinatos y al final se descubrirá al responsable de los mismos. La autora sitúa la trama en el Antiguo Egipto, en el año 2000 a.C. aproximadamente, y debo comentar que la ambientación está muy conseguida, porque no es difícil que con las descripciones que se plantean y el retrato que hace de la familia protagonista y de las relaciones que ellos mismos tienen con sus servidores y los que trabajan en sus campos, entramos de lleno en la antigua civilización, y es muy fácil imaginar a los personajes y hacerse un conjunto de quiénes son, qué piensan realmente y qué les lleva a actuar de la forma en que lo hacen; las diferencias sociales están muy bien reflejadas en este título.

Estamos ante un libro no demasiado extenso (en realidad los libros de Agatha Christie no suelen ser largos, si no recuerdo mal), dividido en veintitrés capítulos. Se hace mucho más corto teniendo en cuenta que en el mismo volumen, que solo ocupa 416 páginas, se desarrollan tres títulos; el libro que hoy nos ocupa se desarrolla a lo largo de solo 122 páginas, pero hay que recordar que la letra de estos volúmenes es bastante pequeña. No obstante, recomiendo la lectura de este título, en esta edición o en otra que se pudiera encontrar, porque la trama no pierde ritmo desde el primer momento, y se mantiene a lo largo de toda la historia; además, por si esto no resulta interesante, hay que recordar que la cantidad de víctimas que se suceden a lo largo de la trama es importante, creo que he leído en wikipedia que es el caso que más víctimas tiene después de Diez negritos (casi podría asegurarlo, pero teniendo en cuenta que no he leído todos los libros publicados por la autora).

Entrando de lleno en la historia, Renisenb regresa a su casa tras haber quedado viuda, y cree que nada ni nadie ha cambiado en los años que ella ha estado fuera, pero el tiempo hace que nuestros sentimientos y nuestros anhelos varíen, y pronto se dará cuenta que sus hermanos y cuñadas no son como ella los recordaba, ni siquiera su padre resulta ser la persona fuerte que ella recuerda de cuando era niña. La vuelta a casa de Imhotep, su padre y sacerdote, acompañado de la joven Nofret, solo algunos años mayor que Renisenb, a la que acoge como concubina, dará un vuelco a la pacífica y entrañable vida familiar que parecía vivirse en los terrenos de una familia acomodada durante el Antiguo Egipto. Los hijos mayores siguen las órdenes del padre, que deja el mando a su primogénito, Yahmose, cuando sus obligaciones como sacerdote le obligan a dejar sus tierras, que no duda en acatar sus órdenes, aunque su hermano Sobek, de carácter más fuerte, sienta que debe ser él el que realice ese papel. Como contraste a la personalidad de estos dos hermanos, las mujeres tienen caracteres opuestos; la mujer de Yahmose, Satipy, tiene un carácter fuerte y luchador, no conformista, y la de Sobek, Kait, es algo más tranquila. El otro hijo varón de Imhotep, Ipy, se cree el favorito de su padre y se niega a trabajar y a seguir las órdenes de sus hermanos cuando su padre abandona las tierras.

La llegada de Nofret, la joven concubina, va a poner todo patas arriba. Imhotep le concederá toda clase de caprichos y lo que es peor para la familia, poder, para que haga y deshaga mientras él está fuera, algo que no van a soportar algunos miembros de la familia, e incluso habrá rencillas entre los sirvientes, fieles a unos u otros según les ha ido en la vida. Mientras Imhotep está fuera, Nofret sufrirá un terrible accidente que acabará con su vida, pero no será esta la única muerte que se produzca. Como lectores el personaje de Nofret no nos caerá demasiado simpático, se nota que ansía el poder, y hace todo lo posible por ponerse al frente de la casa ante la ausencia de Imhotep. Por si fuera poco, tras su muerte se van a producir otras, y hay un tono sobrenatural en algunas de ellas, tal que parece que Nofret vuelve de su tumba para vengarse. Los acontecimientos se van desarrollando de forma frenética y pronto vamos a ir sospechando de unos y otros a medida que avancemos en la trama, pero vamos a tener que ir descartando sospechosos porque algunos de ellos acaban pereciendo también. El ritmo se mantiene a lo largo de toda la historia, con la conseguida ambientación parece que nos estemos metiendo en otra época y es fácil imaginarse a los protagonistas en ese ambiente. El puntito sobrenatural ayuda a que la historia se disfrute aún más, y el hecho de ir sospechando de unos y otros, incluida la primera víctima, que parece querer vengar su propia muerte, hace que la historia se evapore entre las manos. Reconozco que no tenía claro quién era el culpable, lo que sí quería creer es que podía confiar en dos de las protagonistas como no sospechosas, y por esa parte no me equivoqué.

Como buen libro de intriga, te mantiene pegado a sus páginas hasta el final. Lo leí casi de tirón, porque como he dicho más arriba, además de que disfruto con los libros de Agatha Christie, también disfruto con las novelas ambientadas en el Antiguo Egipto, y en este caso se han juntado dos puntos a mi favor. Si no habéis leído esta novela, la recomiendo. Su lectura lleva muy poco tiempo, y los diálogos que la abuela Esa mantiene con sus nietos resultan muy interesantes e ilustrativos para desentrañar la trama. 

Si no habéis leído el libro, os lo recomiendo, especialmente si como yo disfrutáis con los libros de intriga ambientados en el Antiguo Egipto, y como no, a los seguidores de Agatha Christie, porque os aseguro que el libro no os defraudará.

Como he comentado, este libro me sirve para completar una casilla de la #YincanaCriminal2021 a la que me apunté, y aún me quedan reseñas que publicar de esta misma autora. Me he tomado muy en serio eso de que sus libros se devoran, y he podido leer varios de ellos en lo poco que va de año.

¡Nos leemos!


Esta reseña participa en la #YincanaCriminal2021 en el apartado "Sucedió en Asia, África y Oceanía", para completar la casilla "La acción transcurre en África o está escrita por un escritor/a africano/a".



miércoles, 2 de febrero de 2022

El hombre de los círculos azules. Fred Vargas.

Nueva reseña para la #YincanaCriminal2021, en un intento de dar opinión de todos aquellos títulos que he leído, muchos de los cuales estaban pendientes de lectura desde hace tiempo.

Vamos con los datos técnicos del libro:

Título: El hombre de los círculos azules
Título original: L'homme aux cercles bleus.
Autora: Fred Vargas
Traductora: Helena del Amo; traducción cedida por Ediciones Siruela, S. A.
© 1996, Fred Vargas
© De esta edición: 2008, Punto de Lectura, S. L.
ISBN: 978-84-663-2140-2
Formato: Bolsillo
Primera edición: junio 2008
Segunda edición: enero 2009
254 páginas.

Esto es lo que nos dice el libro como sinopsis:

«Víctor, mala suerte, ¿qué haces fuera?» Esta misteriosa frase viene acompañando durante cuatro meses los círculos azules que aparecen trazados con tiza en las aceras de la ciudad. En el centro de los círculos se halla un desecho, un residuo, un objeto perdido: un trombón, una bombilla, una pinza de depilar... Al comisario Adamsberg no le hace ninguna gracia. Los círculos y su extraño contenido rezuman crueldad. Él lo presiente: pronto ese hecho estrafalario se convertirá en una tragedia.

Y esto es lo que nos dice el libro sobre la autora:

Fred Vargas (Frédérique Audouin-Rouzeau, París, 1957), medievalista y arqueóloga, se dedica de forma paralela a la literatura policíaca, habiéndose convertido desde sus primeras novelas en un arrollador éxito, no solo en su país sino también en las 32 lenguas a las que ha sido traducida. Original en su concepción del género, obras como Huye rápido, vete lejos, Sin hogar ni lugar, Los que van a morir te saludan, El hombre al revés o Bajo los vientos de Neptuno han hecho a Fred Vargas acreedora de galardones como el Prix mystère de la critique (1996 y 2000), el Gran premio de novela negra del Festival de Cognac (1999), el Deutsche Krimipreis (2004) y el Giallo Grinzane (2006). En 2008 se publicó La tercera virgen, novela a la que han seguido numerosos títulos.

Dejo el enlace a la wikipedia por si alguien quiere ampliar la información sobre la autora.


Impresiones sobre el libro

Necesitaba un libro que se desarrollara en Francia o que estuviese escrito por un escritor francés para completar una de las casillas de la #YincanaCriminal2021, y recordé que tenía varios títulos de Fred Vargas esperando turno de lectura. Los ejemplares de los que dispongo son en formato bolsillo, y la mayoría sé que los compré de segunda mano, con esa manía de acumular libros por si alguna vez (creo que es algo que resultará imposible al menos en mi caso) nos quedamos sin lectura. Como no me había iniciado en la obra de esta autora y no tenía el placer de conocer al personaje creado por ella, el comisario Adamsberg, he escogido este título que es el primero protagonizado por este personaje, y aunque me ha resultado una trama algo extraña, no descarto para nada el continuar con la saga, porque me consta, por opiniones que he leído, que merecen la pena títulos posteriores protagonizados por él. Con esto no quiero decir que el libro que hoy reseño no me haya gustado, al contrario, lo que ocurre es que es como una presentación del personaje, excéntrico y poco valorado en principio por sus compañeros, y aunque encontramos asesinatos y la consiguiente investigación, las muertes no se producen hasta bien avanzado el libro.

Es este un libro de personajes, y en ocasiones de personajes excéntricos, como Mathilde, una mujer que va siguiendo a aquellas personas que le resultan interesantes y que va anotando datos sobre ellos, destacando un ciego llamado Charles Reyer con quien entabla cierta amistad. El comisario Adamsberg se valdrá de estas observaciones de Mathilde para intentar descubrir qué enigma encierran los círculos que aparecen pintados sobre las calles de París.

He comentado que este libro es como una presentación de personajes, y así ocurre con el protagonista. Aquí encontramos por primera vez a Jean-Baptiste Adamsberg, como principal protagonista de la trama. De joven había recorrido descalzo las pedregosas montañas de los Bajos Pirineos, y cuando se hizo policía con veinticinco años trabajó en la investigación de asesinatos en pueblos de piedra. De él decían que estaba asilvestrado, refiriéndose a su insociabilidad y soledad, y ahora, desde hacía quince días, su destino era París. Le habían asegurado que su lugar no estaba en la policía, aunque con su mente brillante había esclarecido varios asesinatos en poco tiempo, y así fue nombrado inspector y luego comisario, y cuando le ofrecieron París como destino lo aceptó. El comisario tenía un don, que a él le desencantaba: podía saber qué iba a decir alguien antes de que lo dijera, lo que le resultaba cansino, porque no había sorpresa en su día a día. París para él era como volver a los minerales y a las piedras que pisaba en los Pirineos, y eso le gustaba, pero su llegada había levantado cuchicheos entre sus compañeros, que no sabían cómo tratarlo y que lo veían como un bicho raro a sus cuarenta y cinco años.

Al comienzo de la historia se habla del asesinato de un hombre en un almacén de tejidos, pero no será esta la trama principal del libro. Adamsberg se interesa por el caso y pronto sabrá quién es el responsable, ante la admiración que este descubrimiento por su parte dejará en sus compañeros. Me recuerda un poco en su manera de actuar, algo extraña, y en sus deducciones, al viejo conocido Hercule Poirot, el personaje creado por Agatha Christie. En este caso el comisario resulta muy intuitivo, conoce los comienzos de las historias y el final de las mismas se dibuja claramente ante él. El caso que nos ocupa en este libro es la aparición de unos círculos azules hechos con tiza y trazados con mucho esmero, en distintas calles y distritos de París. Dentro de esos círculos se encuentran objetos cotidianos, se puede decir que residuos, pero siempre objetos inofensivos, y la aparición de los mismos es seguida con cierta expectación por la prensa local. No parece peligroso que alguien se decida a pintar círculos en las calles y que estos círculos encierren algunos objetos, pero este hecho pronto va a preocupar al comisario, que intuye que no son tan inofensivos como se piensa y que algo malo va a ocurrir, precisamente a consecuencia o aprovechando la aparición de esos círculos. La prensa sigue el desarrollo de la aparición de nuevos círculos, y la policía está investigando también los hechos, aunque es difícil descubrir quién los hace y con qué fin. La población no está asustada, mas bien les divierte este hecho curioso que se está dando en su ciudad, hasta que dentro de uno de los círculos aparece una víctima y ya la cosa cambia.

El libro puede hacerse un poco lento al principio, aunque abundan los diálogos, que en algún momento pueden resultar algo estrafalarios. Ya he comentado al principio que es como una presentación de la figura del comisario y también de algunos personajes extravagantes que intervienen en la trama, que al principio puede parecer que estén allí a modo de relleno, pero su forma de ser y su comportamiento resultarán claves en la resolución de la trama. Quizá he echado de menos un índice de personajes al principio, a semejanza de los que encontramos en los libros de la ya citada Agatha Christie, porque reconozco que cuando he entrado en la historia he tenido que releer algunas páginas para saber de qué personaje se hablaba y la relación de unos y otros, tan importante en este caso para revelar el misterio que el libro encierra, porque eso sí, quizá estemos ante un libro que igual nos den ganas de abandonar, por lo enrevesado de los diálogos, los personajes extravagantes que no sabemos si nos van a llevar a alguna parte, y el hecho de que no haya demasiada acción policial hasta bien avanzado el libro, pero si seguimos leyendo disfrutaremos con la historia, que nos tiene preparado un interesante e inesperado final.

Creo que cuando tenga un hueco, preferiblemente en período vacacional, voy a leer de nuevo esta historia tranquilamente, para entenderla mejor y no perderme nada en relación al comisario Adamsberg y a sus compañeros de trabajo, de los que aquí no he hablado pero que merecen también una mención.

No quiero alargarme con la reseña. He leído por ahí que este libro a muchos no les ha gustado. Personalmente, a mí me ha picado la curiosidad y creo que sí seguiré con la saga, y más teniendo en cuenta que tengo en mi poder algunos títulos. Eso sí, o bien con los libros que tengo o echando mano de la biblioteca, o haciéndome con los títulos adquiriendo libros de segunda mano, voy a intentar leer los libros protagonizados por el comisario Adamsberg en orden, porque algo me dice que el personaje del comisario evolucionará seguro, como también debe hacerlo su relación con los compañeros de comisaría. Ya que tengo leído el primero, tengo parte del camino hecho. Ahora, a buscar el siguiente título de la serie, para disfrutarlo una vez que haya leído más tranquilamente el libro que hoy os traigo, que creo que disfrutaré mucho más en una lectura algo más pausada y exclusiva. Creo que el motivo por el que no me centré tanto como debía es porque estaba alternando la lectura de este libro con otro, aunque creo que en estos libros de intriga, no demasiado extensos, lo mejor para disfrutarlos en cogerlos y leerlos casi de tirón, porque así no se despistan ni los personajes ni la trama, y es más fácil que se disfruten. Y vosotros qué decís, ¿habéis leído este título? Y en caso afirmativo, ¿habéis continuado con los siguientes libros protagonizados por el comisario?

¡Nos leemos!


Esta reseña participa en la #YincanaCriminal2021, en el apartado "Ocurrió en Europa", para completar la casilla: "Una novela de un escritor/a francés o que la acción transcurra en Francia".



domingo, 30 de enero de 2022

La voz. Arnaldur Indridason.

Nueva reseña para la #YincanaCriminal2021. Retomo las lecturas de un autor que ya había tenido oportunidad de disfrutar con anterioridad.

Vamos con los datos técnicos del libro:


Título:  La voz
Título original: Röddin
Autor: Arnaldur Indridason
Traductor: Enrique Bernárdez
Editorial: RBA Libros, S. A. 
Formato: Rústica con solapas
ISBN: 978-84-9867-699-0
Primera edición: enero de 2010
336 páginas

Sinopsis (tomada del propio libro)

Gulli, el viejo portero de uno de los más conocidos hoteles de Reykjavik, aparece desnudo y acuchillado hasta morir en su miserable habitación en el sótano. A Gulli nadie le conocía realmente bien, por lo que las pistas son pocas. Erlendur Sveinsson decide alojarse en el mismo hotel en busca del asesino, pese a que las vacaciones de Navidad están ya encima y el hotel completo. Pero al director solo le importa que el asesinato permanezca oculto y su reputación intacta. Erlendur, sin embargo, recibe la visita de su hija, que de nuevo se adentra entre las brumas de la droga y el alcohol, dejando al inspector al borde de la desesperación y la impotencia. Hasta que el hallazgo de una pista que conduce al pasado del viejo Gulli, junto a la insistencia de Sigurdur Óli y Elínborg, le sumergirá en la fascinante y emocionante historia de un niño con voz de ángel que alcanzó tan pronto la fama como el infierno.

Datos sobre el autor

Arnaldur Indridason (Reykjavik, 1961) es historiador, periodista, crítico literario y cinematográfico. Ha trabajado, durante veinte años, principalmente para Morgunbladid, el diario más importante de Islandia. Es autor de varias novelas policíacas, entre ellas Las marismas, que recibió La Llave de Cristal a la mejor novela policíaca nórdica del año 2002, y La mujer de verde, que obtuvo el Golden Dagger, el prestigioso premio concedido en Gran Bretaña de la Crime Writers Assocition y la consagración del autor islandés como un referente de la prestigiosa narrativa negra europea. Con La voz ganó el Martin Beck Award a la mejor novela negra traducida al sueco. Las tres están protagonizadas por el inspector Erlendur Sveinsson y su ayudante, Sigurdur Óli.


Impresiones sobre el libro

Ya he tenido ocasión de leer antes a Arnaldur Indridason y debo reconocer que sus libros me gustan. En este mismo blog he podido reseñar dos de sus títulos: La mujer de verde y Las marismas, y creo que con mis reseñas dejé patente que ambos me gustaron. Tenía pendiente en mi estantería el libro que hoy reseño, La voz, y creo que la #YincanaCriminal2021 ha resultado una excusa excelente para que encontrara su turno de lectura.

Siempre he comentado eso de que conviene leer los libros en orden, me refiero a aquellos que están protagonizados por los mismos personajes, porque está claro que los mismos van evolucionando, respecto a sí mismos y en su relación con aquellas personas con las que se rodean, ya sea tanto en su ámbito familiar como en el profesional. Estos aspectos quedan muy claros en la figura del inspector protagonista de estos libros, Erlendur Sveinsson. "Erlendur" significa en islandés forastero, y es así como él se siente en relación a su familia y a aquellos que le rodean. Este libro se desarrolla en vísperas de la Navidad, y aunque los compañeros de Erlendur se ofrecen a invitar al inspector a pasar estas fiestas con ellos, él prefiere alojarse en el hotel donde ha aparecido el cadáver de Gulli, con la excusa de que así estará más cerca de encontrar la solución al caso.

El cuerpo de Gudlaugur Egilsson, Gulli, es encontrado en una pequeña habitación en el sótano del hotel en el que trabajaba como portero, conserje, y un poco como hombre para todo. Apareció medio desnudo, aunque iba medio disfrazado con un traje de Papá Noel. Acuchillado en su habitación, hay indicios de que su muerte puede tener un componente sexual. Las primeras medidas del equipo encargado de la investigación, a cuyo frente se encuentra el inspector Erlendur Sveinsson, se centrarán en interrogar al personal que trabaja en el hotel, así como a los huéspedes del mismo, muy concurrido de cara a las cercanas fiestas de Navidad. Habiendo encontrado restos de saliva en el cuerpo del muerto, la investigación se va a centrar en recoger muestras entre todos los que estaban en el hotel en el momento del asesinato, y en reconstruir detalles de la vida del finado, que al parecer no eran demasiado conocidos para ninguno de los compañeros que trabajaban con él en el hotel. Las pesquisas de Erlendur y de su equipo van a reconstruir con algunas dificultades la vida de Gulli, descubriendo que en su niñez fue un niño prodigio del mundo de la música, cuya voz destacaba como cantor de coro, y que llegó a grabar dos discos, gracias a su voz angelical, aunque pronto se truncó su carrera, pasando al olvido. Un coleccionista de discos de niños prodigio, en concreto de aquellos que cantaban en coros, que casualmente se hospedaba en el hotel, pondrá a Erlendur y a su equipo en la línea correcta de investigación, y a partir de los datos encontrados el equipo descubrirá que aunque Gulli tenía familia, su relación con ellos era nula, y que su única familia residía en el hotel, aunque algunos estuvieran pensando en despedirlo, a pesar de que llevaba trabajando allí desde 1982, cuando contaba con 28 años de edad.

Paralelamente a la investigación de la muerte de Gulli, en el libro se nos va a hablar de un caso de malos tratos a un menor en el ámbito familiar, que está siendo juzgado en ese momento, caso en el que Elínborg, una de las compañeras de Erlendur está muy involucrada, porque le afecta que la víctima sea un niño y el posible responsable de sus heridas su padre, un importante empresario que intenta echar balones fuera acusando a los compañeros de colegio de su hijo de la paliza que llevó a este al hospital.

Estamos de nuevo ante una novela negra con crítica social, que echa por tierra esa sociedad idílica que nos han vendido de los países del norte. En el personaje de Gulli podemos encontrar el miedo al fracaso y la explotación infantil de los niños prodigio del mundo de la música (hechos de los que aquí en España tenemos ejemplos más que suficientes), y de cómo se les deja caer cuando ya han perdido su talento, de cuyo fruto se han aprovechado aquellos que les rodean y que hace que puedan vivir un futuro rodeados de miseria, recordando lo que fueron y pudieron llegar a ser. El mismo Gulli tiene en su mísera habitación un póster de Shirley Temple, la que fuera niña prodigio del cine estadounidense, quizá para recordar lo que pudo haber sido y no fue en su vida. Del mismo modo, en el libro se habla del maltrato infantil, del acoso escolar al que pueden verse sometidos los niños en sus relaciones con compañeros de colegio o con su entorno, y cómo el dinero y las influencias pueden hacer que algunos culpables pasen de puntillas por sus delitos. Pero también se habla en el libro del tema de las drogas y la prostitución, que parece que se practica en el hotel con el beneplácito de algunos de los que dirigen el establecimiento, que prefieren mirar hacia otro lado si algunas mujeres se ofrecen como acompañantes a los huéspedes del hotel. Erlendur recibirá en el hotel en el que se hospeda la visita de su hija, Eva Lind, a la que abandonó siendo una niña después de divorciarse de su mujer, con la que Eva Lind y su hermano se quedaron. La relación de Erlendur con su hija resulta algo tirante; tampoco tiene contacto con su hijo, que al parecer es un alcohólico. Erlendur se siente culpable de todo lo que Eva Lind ha tenido que afrontar sin su ayuda. Su hija había caído en el mundo de las drogas, y se había visto obligada a ejercer la prostitución para afrontar ese problema. Había tenido un embarazo complicado del que ya se habló en un título anterior que a punto estuvo de costarle la vida, y aunque la relación con su padre no termina de pasar por el mejor momento, sus visitas a la habitación de hotel donde este se aloja y las conversaciones que con él mantiene ayudarán en parte a desentrañar la investigación.

El personaje de Eva Lind evoluciona en este título, sabremos qué pasó con su embarazo y cómo está su relación con su padre. Conoceremos algo más del pasado del inspector, que guarda secretos que no había compartido con nadie, y entenderemos algo más su carácter gracias a lo que sobre él se nos cuenta en La voz

La investigación se desarrolla en tan solo seis días. El libro se lee bien, y su lectura resulta ágil y amena. El hecho de que haya varios frentes abiertos hace que la trama no decaiga en ningún momento. El lenguaje utilizado por el autor es fácil de seguir, aunque choca un poco que los personajes se tuteen, y se dirijan entre ellos por el nombre de pila, pero al parecer esa es costumbre de Islandia, y ya nos lo advierten al principio del libro y en alguna nota del traductor. Hay bastante diálogo y la expectación que levanta la trama desde el comienzo con la aparición del cadáver del portero del hotel de Rejkjavik se ve altamente compensada por el desarrollo de las investigaciones que se van llevando a cabo por Erlendur y su equipo.

De nuevo debo recomendar esta serie. El título no me ha defraudado para nada, y he quedado con ganas de seguir leyendo sobre el personaje del inspector. Creo que no tengo más títulos protagonizados por él en mis estanterías, pero no descarto seguir su pista en librerías de segunda mano para intentar hacerme con más títulos por él protagonizados, porque me consta que me quedan muchos por leer. 

¿Y vosotros, habéis leído algún título protagonizado por este inspector? Si no lo habéis hecho, no lo dudéis un momento, porque son títulos que merecen la pena y con los que se disfruta, al menos personalmente puedo dar fe de que los tres que he leído me han gustado mucho y para nada me han defraudado. 

¡Nos leemos!


Esta reseña participa en la #YincanaCriminal2021 en el apartado Islas enigmáticas, dentro de la casilla "El escritor ha nacido y/o reside en una isla".




viernes, 28 de enero de 2022

¿Quién mató a Palomino Molero?, de Mario Vargas Llosa.

Seguimos dándole oportunidad a los libros pendientes de lectura, gracias a la #YincanaCriminal2021. En este caso, revisamos un título de hace ya bastante tiempo, pero al que no había tenido oportunidad de acercarme. Sin más, vamos con los datos técnicos del libro:

Título: ¿Quién mató a Palomino Molero?
Autor: Mario Vargas Llosa
Editorial: RBA Editores, S. A.
Formato: Tapa dura
© Mario Vargas Llosa, 1986
© 1986 y 1991, Editorial Seix Barral, S. A.
© RBA Editores, S. A., 1993, por esta edición
ISBN: 84-473-0012-9
190 páginas

Sinopsis (tomada del propio libro)

Un joven soldado de aviación aparece muerto y con signos evidentes de haber sido torturado. Dos policías, un teniente y un guardia, emprenden la investigación del crimen. A través de sus pesquisas, los agentes van descubriendo poco a poco las peculiaridades de la sociedad en la que se desenvuelven -el Perú de los años 50-, adentrándose cada vez más en un inexorable mecanismo de corrupción en el que ambos son sólo dos piezas que no acaban de encajar... Esta novela, que oscila entre el relato de intriga y la denuncia social, se cuenta entre las más representativas del autor peruano.

Datos sobre el autor

Mario Vargas Llosa nació en Arequipa (Perú) en 1936. Tras licenciarse en Letras en la Universidad de San Marcos de Lima y doctorarse por la de Madrid, residió algunos años en París, Londres y Barcelona. Su narrativa alcanzó notoriedad con La ciudad y los perros, novela que obtuvo el Premio Biblioteca Breve en 1962 y el Premio de la Crítica en 1963. De su extensa producción cabe destacar Los jefes, La casa verde, Conversación en La Catedral, Pantaleón y las visitadoras y La guerra del fin del mundo entre otras muchas obras. En 1986 fue galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de las Letras, y en 1993 con el Premio Planeta (España) por Lituma en los Andes. En 2010 le fue otorgado por la Academia Sueca el Premio Nobel de Literatura.

Impresiones sobre el libro

No sé cuánto tiempo hace que tengo este libro en mi poder, y tampoco sé cómo lo adquirí ni por qué, aunque me suena que me hice con él en una tienda de segunda mano. No creo que comprara el libro por el autor principalmente, sino por la temática de crimen e investigación que encierra su trama. Reconozco que he leído algún libro de Vargas Llosa antes que este, y mucho más extenso, y que aunque los terminé, su lectura se me hizo algo lenta (creo recordar que esto me pasó especialmente con "La fiesta del chivo"). Si me he acercado ahora a este título, que tenía olvidado en una de las estanterías, es porque necesitaba un libro cuya trama transcurriera en un país de Sudamérica para hacer frente a otra de las casillas de la yincana criminal a la que me apunté, y repasando los libros pendientes observé que este se desarrollaba en Perú, no era demasiado extenso y tenía una letra de tamaño aceptable, así que me decidí por él, y debo reconocer que se lee rápido, a pesar de que algunas de las palabras utilizadas por el autor no nos resulten, al menos a mí, demasiado conocidas.

El título es sugerente, sin duda: ¿Quién mató a Palomino Molero?, y responde a las expectativas que crea ya desde la primera página:

«El muchacho estaba a la vez ahorcado y ensartado en el viejo algarrobo, en una postura tan absurda que más parecía un espantapájaros o un Ño Carnavalón despatarrado que un cadáver. Antes o después de matarlo lo habían hecho trizas, con un ensañamiento sin límites: tenía la nariz y la boca rajadas, coágulos de sangre reseca, moretones y desgarrones, quemaduras de cigarrillo, y, como si no fuera bastante, Lituma comprendió que también habían tratado de caparlo, porque los huevos le colgaban hasta la entrepierna. Estaba descalzo, desnudo de la cintura para abajo, con una camisita hecha jirones. Era joven, delgado, morenito y huesudo. En el dédalo de moscas que revoloteaban alrededor de su cara relucían sus pelos, negros y ensortijados».

El teniente Silva y el guardia Lituma serán los encargados de desentrañar el caso, pero se van a tener que enfrentar al miedo de aquellos que parece saben algo pero que no están dispuestos a ofrecer ninguna pista; todos hablan del asesinato, ha sido brutal y es difícil no comentarlo, pero otra cosa es acusar a alguien del mismo. La víctima era un soldado, pero también una persona que disfrutaba tocando la guitarra y cantando, y que parecía daba serenatas a alguien relacionado con la base militar que había cerca de donde se encontró su cuerpo. Silva y Lituma van a preguntar a los que conocían a Palomino, a su madre y a los vecinos de la zona, y gracias a esas conversaciones vamos a saber que Palomino Molero era una buena persona, que no le hacía mal a nadie, al que le gustaba tocar la guitarra y cantar, pero algo malo debió hacer, a alguien tuvo que cabrear para que su cuerpo acabara de la manera tan cruel como fue encontrado.

一En el pueblo no se habla de otra cosa 一dijo Doña Adriana一. Yo vivo aquí desde que nací y nunca jamás, en todos los años que tengo, se ha visto en Talara matar a nadie con esa maldad. Aquí la gente se mata como Dios manda, peleando de iguales, de hombre a hombre. Pero así, crucificando, torturando, jamás de la vida. Y ustedes no hacen nada, qué vergüenza.

Las pesquisas de los encargados de la investigación se van a dirigir hacia los militares compañeros de Palomino Molero, pero el Coronel Mindreau, al mando de la base, pone dificultades para que puedan hablar con ellos, por lo que la investigación se complica. 

Estamos ante un libro no demasiado extenso, que no llega a las doscientas páginas, y la trama se desarrolla en solo ocho capítulos. El asesinato aparece en la primera página, y antes de terminar el libro ya sabemos qué ha pasado y quién o quiénes han sido los culpables, porque está claro que un crimen de esta magnitud necesita de más de uno para que sea llevado a cabo. Vamos a ir conociendo el desarrollo de los hechos a la misma vez que los policías encargados de la investigación, por las conversaciones que mantienen con unos y otros, intentando reconstruir los últimos días de vida del muchacho. Lo importante es saber quién mató al chico y por qué lo hizo, esto último es quizá tan importante como encontrar al responsable. Nadie parece querer dar pistas sobre lo ocurrido, ni siquiera sacan información en las tabernas de algún militar borracho, pero una nota que alguien ha dejado les pone sobre la pista de un lugar donde Palomino se refugió con una joven, con la que estaba dispuesto a casarse. La joven resulta ser la hija del Coronel Mindreau, y pronto se va cerrando el cerco en torno a lo que pudo haber pasado, aunque nada es lo que parece, y las versiones que unos y otros cuentan sobre lo acontecido difieren mucho entre ellas. El desenlace de la investigación tendrá consecuencias inesperadas. 

Para ser un libro corto, afronta varios problemas. El asesinado es indígena, que osa enamorarse de la hija de un alto mando militar, blanquita y con posibles, que ya tenía un "novio oficial" en la base aérea, que sí era del agrado de su padre. Las desavenencias sociales del Perú de la época están bastante bien reflejadas; hay una segregación racial que separa a los habitantes autóctonos de la zona de los gringos y militares que viven en la base aérea, y esas diferencias se notan también en el lenguaje utilizado por los diferentes protagonistas, más coloquial en el caso del teniente y guardia encargados de la investigación, y de los conocidos del muerto (que usan expresiones coloquiales con las que personalmente no estoy familiarizada) y el lenguaje empleado por los altos cargos de la base militar, más correcto. A pesar de la atrocidad del asesinato, encontramos momentos de camaradería y amistad entre el guardia Lituma y su superior, el teniente Silva, y momentos de humor, porque el teniente está empeñado en llevarse a la cama a Doña Adriana, la dueña de la fonda donde suelen comer, una mujer entrada en carnes, casada y madre, y que es mucho mayor que él. Los diálogos entre Silva y Lituma sobre este aspecto dan el toque de humor a la trama, y la propia Doña Adriana no se quedará atrás para frenar las intenciones del teniente. Es bueno encontrar una pizca de humor en los libros cuando las historias son tan crudas.

Es un libro corto, entretenido, y autoconclusivo. Sabremos qué paso y quién fue el responsable, pero la historia quedará un poco abierta por la actitud de la gente de la zona, que no querrán creer la versión oficial y creerán que los culpables están en una escala superior, siguiendo el pensamiento de que los que tienen poder pueden manipular las investigaciones.

Reconozco que prácticamente he devorado el libro, por su poca extensión y porque mantiene la intriga, pero creo que quizá debería haberme tomado algo más de tiempo en leerlo, para disfrutarlo más. Es fácil recordar qué ha pasado y quién es el responsable de los hechos, pero una lectura más pausada me hubiera dado una visión más global sobre la situación social que el autor relata en su trama, por la que reconozco he pasado casi de puntillas, pero creo que a pesar de todo, le he sacado partido a esa parte del texto. 

Últimamente busco libros cortos para intentar terminar la yincana criminal, algo que se plantea harto difícil, pero busco también leer libros que llevan tiempo esperando turno en mi estantería, y creo que eso sí lo estoy consiguiendo.

Y vosotros, ¿lo habéis leído? Estoy casi segura que sí. Si no lo habéis hecho, podéis darle una oportunidad, que lo merece.

Con esta reseña participo en la #YincanaCriminal2021 en el apartado "Todo es posible en América", para completar la casilla "Transcurre en un país de Sudamérica".