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lunes, 31 de agosto de 2015

No confíes en Peter Pan. John Verdon.

Se acaba el mes de agosto y se acaba el reto del mes del thriller, pero yo como siempre, con reseñas pendientes para publicar, porque todo hay que decirlo, leer he leído mucho.
El título que hoy presento gustará sobre todo a los seguidores de la saga de Dave Gurney, y debo decir que yo me encuentro entre ellos. Aunque son libros de los que quizá no recuerdes todos los pormenores de la historia, en el momento de su lectura se agradecen y se disfruta con ellos. El libro del que hoy os hablo es el cuarto de la saga, y debo reconocer que he disfrutado tanto con él como con la lectura de los libros anteriores, porque a mí personalmente sí me cae bien el personaje protagonista. Sin más, vamos con la reseña:

Datos técnicos del libro

Título: No confíes en Peter Pan
Título original: Peter Pan must die
Autor: John Verdon
Traducción: Santiago del Rey y Javier Guerrero
Editorial: Roca Editorial
Formato: Tapa blanda
1ª edición: noviembre de 2013
3ª edición: diciembre de 2013
ISBN: 978-84-9918-625-2
519 páginas



Sinopsis (trasera del libro):

Han pasado cuatro meses desde que David Gurney resolvió el caso del Buen Pastor, y las consecuencias han sido terribles; se perdieron vidas y hubo carreras profesionales afectadas. Uno de los que más ha sufrido ha sido Jack Hardwick, que violó la normativa por ayudar a Gurney. Los superiores de Hardwick pensaron que despidiéndole arreglaban todos sus problemas. En realidad, se buscaron un enemigo acérrimo. Ahora, Hardwick se propone demostrar la ineptitud de sus antiguos jefes presentando pruebas que sirvan para revisar algunas condenas muy sonadas. Empieza con el caso Spalter, un rico empresario y promotor asesinado en el funeral de su madre. Su infiel esposa Kay fue condenada a cadena perpetua, pero Hardwick está seguro de que a la mujer le hizo la cama un detective corrupto y quiere que Gurney le ayude a probarlo.
Muy pronto Gurney se encuentra enfrentándose a un fiscal sin escrúpulos, un detective completamente corrupto, un jefe mafioso extrañamente amable y un famoso criminal griego, Petros Panikos, Peter Pan, un hombre menudo que esconde un insaciable apetito por el asesinato. Todo por alguien que, después de todo, puede que sea realmente culpable...


Argumento e impresiones sobre el libro

Ya he escrito más arriba que soy seguidora de la serie, y que de momento he disfrutado con ella, así que pocas pegas puedo ponerle al libro que hoy comento. John Verdon me ha captado desde el principio, porque a pesar de haber entrado tarde en el mundo de la literatura, lo ha hecho de la mano de un personaje, Dave Gurney, con el que disfruto: investigador retirado, muy inteligente, capaz de discernir todos los ángulos y posibilidades de cualquier problema, y que mantiene un halo de culpabilidad en lo concerniente a su vida privada, que hace que se enfrente a la muerte sin que parezca importarle su vida. Suelen resultar atrayentes estos investigadores que arrastran con ellos un pasado y que resultan melancólicos y parecen buscar el peligro. Así es Dave, un hombre que pese a llevar retirado tres años del Departamento de Policía de Nueva York, se ha enfrentado a la muerte en los últimos dos años, como si buscara que lo mataran, en opinión de su mujer, Madeleine. La vida que Dave lleva retirado en un ambiente rural  al norte del estado de Nueva York  no le satisface tanto como Madeleine querría, así que cuando Jack Hardwick propone a su amigo Dave que le ayude a revisar un antiguo caso apenas se lo piensa. Dave Gurney comparte con Jack un historial de experiencias cercanas a la muerte y una deuda que saldar, porque su labor fue muy importante para resolver el caso del Buen Pastor, historia desarrollada en el libro anterior.

Jack, despedido por sus superiores, trata de hacerse un nombre como investigador privado, y decide reabrir casos célebres de la justicia que se han cerrado mal. Convence a Dave para investigar el caso Spalter. Kay Spalter, condenada a cadena perpetua por el asesinato de su marido Carl Spalter, un hombre rico metido a político, en Long Falls, sigue en la cárcel, aunque las pruebas contra ella eran débiles. Fue acusada de disparar contra él mientras asistía al entierro de su madre, dejándolo en silla de ruedas, aunque Carl finalmente murió durante el juicio. El sistema había atacado a Hardwick y él ahora iba a atacar al sistema, demostrando sus errores; esa sería su revancha, pero necesitaría la ayuda de Dave, que accede porque se siente en deuda con él. Las consecuencias de reiniciar esta investigación serán graves para todos los participantes.

Partiendo de una premisa clara, y teniendo en cuenta la amistad y el sentimiento de deuda que Dave tenía hacia Jack, accede a investigar el caso. Una mujer inocente puede haber sido condenada con pruebas fabricadas por un policía corrupto. Para desentrañar el caso y demostrar si Kay Spalter es o no culpable de la muerte de su marido (algo que a Jack parecía no importarle, centrado solo en demostrar que el juicio no había sido justo), Dave Gurney decide visitar los escenarios del caso y retomar información sobre los miembros de la familia Spalter, una viuda que tenía un amante y un motivo para desear la muerte de su marido, una hija drogadicta fruto de una relación anterior que saldría económicamente beneficiada de la muerte de su padre, y un hermano, Jonah, un ángel comparado con Carl, que también podía tener motivos para el asesinato de su hermano, ya que necesitaba dinero para ampliar la obra religiosa a la que se dedicaba. Carl era para muchos un demonio metido ahora a político, y su trato con la mafia también pudo costarle la vida. Son varios los frentes abiertos que Dave habrá de investigar, poniendo en peligro su vida, algo que no parece importarle por el sentimiento de culpa que arrastra tras la muerte del hijo que tuvo con Madeleine y de la que se siente responsable. La pericia de Dave al analizar todas las pruebas y sus reflexiones sobre las conversaciones mantenidas con los implicados en la muerte de Carl parecen apuntar a un asesino en serie como posible responsable del delito. Al principio del libro, en un prólogo de un par de páginas, el lector entra en contacto con un oscuro personaje que tiene algo que ocultar, y del que retomaremos la información hacia la mitad del libro, convirtiéndose en personaje principal de la trama y sus actos en artífices de toda la emoción que hace que quieras devorar el libro (peligran las vidas de los investigadores y quieres saber quién es en realidad ese al que llaman Peter Pan).

La investigación lleva a Gurney a lo de siempre, un mano a mano con el criminal, un duelo a muerte solo ante el peligro, enfrentándose esta vez a un asesino peligroso, experto en situaciones difíciles del que el lector no tendrá demasiado conocimiento (se van lanzando pinceladas a lo largo del libro, pero no se sabe bien cuál es el motivo que mueve al asesino, aparte del económico y su propia maldad). Petros Panikos, un sicario griego de escasa estatura, conocido como Peter Pan o el Mago, obsesionado por el control, será el rival al que tendrá que enfrentarse Dave, aunque los motivos para el asesinato de Carl constituirán una sorpresa para el lector que Gurney, con su sagacidad, será capaz de descubrir. La resolución del caso no resulta rocambolesca, el autor nos da pistas para que descubramos qué pasó y con su prosa e imaginación mantiene el ritmo hasta el final, y eso se agradece en un thriller.

El libro, estructurado en cuatro partes, conserva el ritmo a lo largo de sus sesenta y dos capítulos no demasiado extensos, y la historia que en ellos se narra mantiene el suspense, a pesar de partir de la base de la investigación de un caso cerrado hace tiempo. Los que seguimos la saga hemos visto que los personajes han evolucionado, conocemos más a fondo el motivo por el cual Dave actúa de forma impulsiva en algunos casos, lo vemos mejor relacionado con su hijo Kyle, con el que antes apenas hablaba, y parece que entendemos mejor a Madeleine, la actual mujer de Dave, que lo aparta a la vida rural para alejarlo de los problemas. Las descripciones a lo largo del libro son bastante amplias, y lejos de dar una sensación de lentitud a la trama, ayudan a conocer mejor el entorno rural en el que Dave vive con su mujer, la cárcel donde cumple condena Kay, el cementerio donde dispararon a Carl... Descripciones y diálogos hacen que avancemos en la historia queriendo saber qué pasó en realidad y qué consecuencias puede tener la investigación para el propio Dave y su familia.

Si hay que ponerle un pero al libro, quizá se centre en el personaje de Peter Pan. Vamos sabiendo poco a poco cosas de él, a modo de pequeñas pinceladas, por lo que él mismo va diciendo y por lo que cuentan de él los que en algún momento se han cruzado en su camino. Sabemos que es alguien camaleónico, obsesionado con el control y con ser el mejor, e intuimos que algo pasó en su niñez que le afectó de tal manera que le hizo convertirse en lo que es, pero ¿por qué ha dejado el autor tantos cabos sueltos en este personaje? ¿Qué ha pasado realmente con él en su vida? ¿Por qué actúa de la forma que lo hace? Esto es lo que menos me ha gustado del libro: si en el caso de Gurney vamos conociendo cada vez más qué motivos le mueven a actuar sin miedo, el personaje de Peter Pan ha quedado, a mi modo de ver, incompleto, me hubiera hecho falta un apéndice final que explicara algún aspecto de su pasado, porque la lectura del libro me ha dejado con dudas. Con todo, recomiendo dedicarle unos días a esta trama porque hay que reconocer que el autor tiene bastante imaginación y sabe dejar el listón alto. Personalmente he disfrutado con la historia, y seguro que si John Verdon se decide a escribir otra entrega del detective retirado Dave Gurney, sin duda acabaré leyéndola.

Si os interesa echar un vistazo a los datos biográficos del autor, así como a la reseña que hice de su anterior libro, "Deja en paz al diablo", solo tenéis que pinchar en el siguiente enlace.

Y vosotros, ¿habéis leído algún título de la saga?

¡Nos leemos!

jueves, 12 de marzo de 2015

Muerte entre líneas. Donna Leon.



Título: Muerte entre líneas
Título original: By Its Cover
Autora: Donna Leon
Traducción: Maia Figueroa Evans
Editorial: Seix Barral
Primera edición: marzo 2014
Segunda impresión: abril 2014
ISBN: 978-84-322-2252-8
Formato: Rústica con solapas
288 páginas


Sinopsis: Una tarde, el comisario Brunetti recibe la llamada desesperada de la bibliotecaria jefe de una biblioteca veneciana, denunciando el robo de libros de gran valor. En la biblioteca se sospecha del hombre que pidió consultar los volúmenes, un catedrático de la Universidad de Kansas. El único problema es que, después de comprobar sus credenciales, el profesor simplemente no existe. Brunetti empieza entonces a investigar entre los habituales de la biblioteca, y es así como conoce al ex-sacerdote Franchini, un lector apasionado de la literatura cristiana antigua, o la condesa Morosini-Albani, una generosa mecenas.
Este libro, inspirado en uno de los mayores escándalos del comercio de libros de la historia, el robo de miles de libros antiguos de la biblioteca napolitana de Girolamini, sumerge a Brunetti en el sombrío mundo del mercado negro de libros antiguos.



Argumento e impresiones sobre el libro

Hay que decir ante todo que estamos ante un libro no demasiado extenso, que se deja leer. A lo largo de sus páginas conoceremos algo más de la vida personal del comisario protagonista, y junto a él descubriremos aspectos distintos de la ciudad de Venecia, bien a pie o surcando las aguas a través de sus canales. No estamos ante un libro en el que prime la acción, más bien se da importancia a la trama, centrada en este caso concreto en el robo de libros antiguos y en el mercado negro que surge en torno a ellos. Aunque en el libro encontramos los alicientes de un caso de novela policíaca, con asesinato e investigación, estamos ante todo frente a una historia que nos despierta el amor a los libros, a las bibliotecas y al coleccionismo de piezas antiguas, y a la forma de mantener ese legado a lo largo de la historia.

El comisario Guido Brunetti recibe la llamada de la dottoresa Fabbiani, bibliotecaria jefe de la biblioteca Merula de Venecia, denunciando el robo de varios volúmenes e incluso de hojas sueltas, del fondo antiguo de la biblioteca. Sospechan de un investigador americano, Joseph Nickerson, que llevaba algún tiempo visitando el lugar para consultar antiguos libros de viajes. Además del robo de ejemplares, un estudio más exhaustivo demuestra que alguno de los libros han quedado destrozados:
"Para un bibliotecario... dañar un libro debía ser un acto tan horrendo como robarlo."
Poca gente es la que acude a la biblioteca a investigar, así que las pesquisas pronto se centran en la figura del sospechoso principal, el propio personal del centro, y un antiguo sacerdote que acudía regularmente a leer antiguos tratados religiosos, conocido por el personal como Tertuliano. La biblioteca no se caracteriza principalmente por sus medidas de seguridad:
"- A la biblioteca viene muy poca gente, y después de un tiempo es como si los conociéramos. Por eso dejamos de sospechar de ellos." (página 28)
Algunos de los volúmenes sustraídos son propiedad de la familia Morosini-Albani, y Brunetti tendrá que entrevistarse con la contessa, mecenas de la biblioteca, para informar de los hechos. El superior de Brunetti, el vicequestore dottor Giuseppe Patta, le encarga esta misión aprovechando que Brunetti se había colado en la nobleza por la vía del matrimonio (su esposa Paola y su suegra, la contessa Falier son amigas de la mecenas). La policía de Venecia no quería que el apellido Morosini-Albani se viera involucrado innecesariamente en asuntos policiales (Gianni, el hijo de la contessa, ya había tenido problemas con la prensa), y además, en la biblioteca pensaban que las donaciones de libros por parte de estos nobles terminarían como consecuencia del robo. La sutileza de Brunetti y su mano izquierda hacen de él una pieza importante para investigar el caso y mantener informadas a las distintas partes del avance del mismo.

Mientras avanzamos en la lectura del libro conocemos más aspectos de la vida personal del comisario protagonista, así como de su familia. Sus hijos Raffi y Chiara se interesan pronto por el caso que está investigando su padre y aportan su propia versión de cómo hubieran actuado ellos para sacar los libros sin ser vistos. Su esposa Paola, de familia noble, disfruta con una buena velada en familia y con una buena lectura:
"...Brunetti sabía que si el Apocalipsis tuviera lugar mientras Paola estaba leyendo el párrafo de Retrato de una dama en el que Isabel Archer se percata de la traición de Madame Merle, por mucho que lo hubiese leído ya mil veces, no se daría ni cuenta."
Cuando uno de los sospechosos del robo aparece asesinado en su casa, la trama adquiere "tintes" policíacos, aunque no es este tema el que más destaca en la novela, como se ha citado al principio de la reseña. No hay demasiados protagonistas en el libro, y tampoco se profundiza mucho en su figura. Estamos ante un libro no demasiado extenso que abarca un tema de actualidad, el robo de libros antiguos, y los personajes secundarios ayudan a la autora a profundizar en dicho tema. Las conversaciones que Brunetti mantiene con la contessa mecenas hacen que el lector pueda hacerse una idea de qué se mueve en el mercado ilegal de libros antiguos, y quién podría pagar para conseguir piezas raras para su propia colección.
"Muchos quieren los libros para presumir de ellos, al menos delante de ciertos amigos. Les gusta alardear de tener un códice de Galileo o una primera edición de esto o de lo otro. Un superviviente del siglo XVI. Un pedazo de cultura. Supongo que indica más sofisticación por su parte que si hubiesen comprado un Ferrari."
"Muerte entre líneas" nos presenta un nuevo caso del comisario Brunetti que permite al lector acercarse a distintos aspectos de su vida personal, familiar y profesional. Las indagaciones en torno al robo de libros y las visitas a la biblioteca afectada hacen que rememore su juventud como estudiante y el propio amor que él sentía hacia los libros:
"...los libros viejos siempre le provocaban nostalgia por los siglos en los que no había vivido. Estaban impresos en papel fabricado con trapos viejos que se hacían trizas, se golpeaban, se mezclaban con agua y se batían una y otra vez. Con esa pasta se formaban enormes hojas sobre las que se imprimía, y después se doblaban incontables veces y se cosían y encuadernaban a mano. Todo ese esfuerzo para dejar constancia y recordar quiénes somos y qué pensamos."
Estamos ante una historia de ritmo tranquilo, en la que disfrutamos con el avance de la investigación, descubriendo aspectos personales del comisario protagonista, con quien el lector comparte veladas en familia y a quien acompaña en su trabajo, a lo largo de la ciudad de Venecia, que se nos presenta como una protagonista más; queda claro que la autora adora esta ciudad y no le importa reprochar algunos de los comportamientos de los propios venecianos y de los turistas que la visitan, y esto es algo que el lector encuentra en el libro. Los distintos escenarios por los que transcurre la trama y la forma en que están descritos por la autora, una apasionada de Venecia, hacen que en el lector se despierten las ganas de visitar la ciudad, no como turista, sino como un ciudadano más que conozca todos los trucos para sacarle el máximo partido a la visita.


Un hecho real, el robo de libros antiguos, y el mercado ilegal que surge en torno a ese mundo ha servido a la autora para tejer la trama de este libro, que si bien no se caracteriza por un ritmo trepidante, amplía los conocimientos del lector sobre el mercado negro de libros, resulta un homenaje a los libros en general, especialmente a los más antiguos, y a las bibliotecas y a sus colecciones en particular. La trama ayuda al lector a conocer aspectos personales del comisario protagonista, y es además un homenaje a la ciudad de Venecia. Brunetti no es un personaje de acción, parece sentirse más cómodo con la investigación, y ese ritmo que imprime a sus actos es el mismo que se capta a lo largo de las páginas del libro. No nos acerquemos a "Muerte entre líneas" buscando una acción trepidante, porque no la vamos a encontrar, pero la historia tiene otros puntos atrayentes que sin duda pueden resultar interesantes.

Desde el primer momento me atrajo la trama (el robo de libros antiguos) y el escenario en el que se desarrollaban los hechos (Venecia y una de sus bibliotecas), así como el protagonista, al que tenía muy muy olvidado. Personalmente he disfrutado con la historia, porque me ha parecido un buen homenaje a los libros y el acercamiento a un tema que no siempre se valora en los medios de comunicación (el robo de libros puede parecer algo sin importancia para algunos que prefieren dejar la cultura en un segundo plano; desgraciadamente, los numerosos problemas que día a día nos acechan hacen que no nos preocupemos de vestigios de nuestra historia y conocimientos, aunque hay que recordar que todos tenemos derecho a acceder a la cultura, y en los libros encontramos ese conocimiento del que algunos andan faltos...) Con un vocabulario cercano, aunque en ocasiones abuse un poco de palabras en italiano, la autora hace un repaso de obras de la literatura, desde viejos tratados de viaje que despiertan el interés del ladrón por conseguirlos, hasta tratados filosóficos de la antigüedad (se habla bastante de la obra de Tertuliano), sin olvidar los guiños a obras más recientes, como los títulos que disfruta la esposa de Brunetti, o un pequeño guiño a Fahrenheit 451 en una pequeña conversación que mantienen el comisario y la contessa, hablando de "un mundo en el que el Estado había prohibido los libros, y los bomberos iban por ahí quemando los libros que encontraban; había gente que memorizaba los libros enteros, se convertían en el libro, siendo la única forma de preservarlos..."

   "- Si te deshaces de los libros, te deshaces de la memoria.
    - Y de la cultura, la ética y la variedad, y de cualquier argumento que se oponga a aquello que has escogido creer."


En definitiva, un libro entretenido que nos adentra en el mundo de la cultura y de la importancia de preservar la misma, con un guiño hacia los libros y que descubre al lector el complicado mundo del mercado negro de libros antiguos y las motivaciones que pueden llevar a unos u otros a participar en él. No estamos ante un libro de acción trepidante, pero el tema tratado y la forma en que la autora nos acerca a él hace que disfrutemos mientras avanzamos en la lectura del mismo. Estamos ante la vigésimo tercera historia protagonizada por Brunetti, y aquellos a quienes guste el personaje están de enhorabuena, porque en estos días se ha publicado una nueva entrega ambientada en el mundo de la ópera, "Sangre o amor".

Es costumbre en este blog dar unos pequeños datos biográficos sobre el autor o autora del libro, cosa que se hizo en la reseña de "Las flores del paraíso", libro independiente que nada tiene que ver con el comisario Brunetti. Si os interesa conocer algún dato biográfico de Donna Leon no tenéis más que seguir el enlace de la citada reseña.

Me gustaría encontrar tiempo, que es algo que a todos parece faltarnos, para retomar las historias del comisario Guido Brunetti siguiendo su orden, desde la primera a la última, para ver cómo ha evolucionado el personaje; en general me atrae bastante, pero me gustaría conocer los matices del mismo, y eso no se consigue leyendo títulos sueltos, aunque leer títulos aislados no es de ninguna manera un impedimento para disfrutar del comisario y de sus tramas venecianas, ¿no os parece?


domingo, 15 de febrero de 2015

El misterioso caso de Styles. Agatha Christie.

Última reseña que publico para participar en el #HomenajeaChristie que hasta hoy, 15 de febrero, se ha estado organizando en la blogosfera, gracias a Teresa, de "Leyendo en el bus".

Hoy vengo con la reseña del primer libro escrito por Agatha Christie, y que he tenido la suerte de conseguir en el sorteo inicial organizado con motivo del homenaje. Ya había leído este título, pero debo reconocer que lo tenía un tanto olvidado, y me ha resultado grato acercarme de nuevo a él. Es el primer título escrito por la autora y la primera aparición de su detective más emblemático, Hercule Poirot.

Sin más, vamos con los datos del libro:

Título: El misterioso caso de Styles
Autora: Agatha Christie
Título original: The Mysterious Affair at Styles
Publicado originalmente en 1920.
Traductora: Stella de Cal
Editorial: RBA Libros, S.A.
Formato: Tapa blanda
Páginas: 210
Precio: 4´95€
Primera edición en este formato: abril de 2014
ISBN: 978-84-9056-257-4


Sinopsis

La millonaria Emily Inglethorp se ha casado con un hombre veinte años más joven. La familia no está muy contenta con esta decisión, porque ven en el joven marido un hombre que sólo está con ella porque quiere quedarse con toda su fortuna y arrebatarles la futura herencia. Una noche Emily muere tras terribles convulsiones y se empieza a pensar que ha sido víctima de un envenenamiento. Cualquiera puede ser el responsable, porque pronto se descubre que todos en el entorno familiar pueden tener algún motivo para desear la muerte de la anciana.


Argumento e impresiones sobre el libro

Historia escrita por Agatha Christie en 1920, al parecer respondiendo a un desafío de su hermana Madge, que la retó a que escribiera una novela de detectives. Con esta premisa, y aprovechando que la autora había adquirido ciertos conocimientos sobre medicamentos y venenos habiendo trabajado como enfermera voluntaria en un hospital durante la Primera Guerra Mundial, tenemos como resultado la novela que hoy traemos. "El misterioso caso de Styles" es la primera novela de la autora y la presentación oficial de Hercule Poirot, detective belga que formaba parte del grupo de exiliados que huyen de su país y se refugian en Inglaterra tras la invasión alemana de Bélgica.


Hastings, protagonista y narrador de la historia, disfrutaba de un mes de permiso tras haber sido herido en el frente cuando se encontró con un viejo amigo, John Cavendish, que le invitó a pasar ese tiempo de reposo en "Styles Court", la residencia campestre propiedad de su madrastra Emily Inglethorp, donde Hastings ya se había alojado durante parte de su infancia. La antigua señora Cavendish era una mujer de unos setenta años, de carácter enérgico y dada a las obras benéficas, y recientemente había contraído matrimonio con su antiguo secretario, Alfred Inglethorp, varios años más joven que ella; nadie en la familia parecía de acuerdo con este enlace, que según la opinión generalizada solo buscaba la fortuna familiar. Aceptando la invitación de John, Hastings se hospeda en la casa y pronto los acontecimientos se suceden.

Hastings será el encargado de contar al mundo los hechos reales que acontecieron en la mansión Styles, siguiendo los deseos de Poirot y de la familia Cavendish, para acallar los numerosos rumores vertidos sobre el tema. La explicación de los acontecimientos será el germen de este libro.

Desde el momento en que Hastings se instala en la mansión se da cuenta de que las relaciones entre los distintos miembros de la familia, amistades y algunos allegados que allí conviven no es tan perfecta como pudiera parecer. La situación se complica a partir de la noche en la que la dueña de la casa, Emily Inglethorp, muere sola presa de fuertes convulsiones; dado que todo sucede en su habitación, totalmente cerrada, se piensa que murió víctima de un ataque cardíaco, hasta que el médico de la familia, el doctor Wilkins, influenciado por la opinión del doctor Bauerstein, gran amigo de la víctima, dictamina muerte por envenenamiento.

Hastings, que se había encontrado de forma casual con un viejo amigo, Hercule Poirot, que se alojaba en las inmediaciones de la casa junto a otros exiliados belgas gracias a la generosidad de la víctima, propone a John Cavendish que éste se ocupe de la investigación, dado su prestigio como investigador y su elevado índice de aciertos. Hercule Poirot, personaje no demasiado alto, con cabeza en forma de huevo y bigote engominado siempre bien cuidado, vestimenta pulcra y con un olfato extraordinario, obsesionado con el orden y el método, ex miembro destacado de la policía belga y ahora exiliado en Inglaterra, será el encargado de resolver el enigma, tarea a priori nada fácil.

Muchos en la casa parecían tener motivos para desear la muerte de Emily Inglethorp, entre ellos sus hijastros, John y Lawrence Cavendish; John era un abogado sin dinero y Lawrence un médico que no ejerció su profesión. El marido de la víctima, Alfred Inglethorp, su antiguo secretario, se perfila pronto como el principal sospechoso, aunque la investigación criminal girará pronto por otros derroteros. Tanto los habitantes de la casa como los amigos que la frecuentan resultan sospechosos a los ojos de los investigadores, encabezados por James Japp, inspector de policía de Scotland Yard, que no duda en colaborar con su amigo Hercule Poirot para solucionar el caso. Excepto Hastings, todos los habitantes de la casa y los allegados resultan sospechosos tanto a los ojos de los investigadores como del propio lector, porque todos parecen ocultar algo y de alguna manera pueden resultar beneficiados con la muerte de la anciana. Así Mary, la esposa de John, Cynthia Murdoch, enfermera y protegida de la víctima y Evelyn Howard, su acompañante, se perfilan también como sospechosas, así como el doctor Bauerstein, eminente toxicólogo cuya amistad con la víctima resultaba incomprensible para todos.


Estamos ante una novela llena de giros y pistas falsas, que hacen que el lector vaya sospechando de todos a medida que se avanza en la lectura; todos parecen sospechosos porque todos tienen algo que ocultar. El hecho de que el "asesinato" se haya producido en una habitación cerrada, tras ingerir la víctima un potente veneno de acción rápida, hace que las sospechas recaigan en los habitantes de la casa, especialmente entre aquellos que pueden tener acceso a dicho veneno. Las "células grises" de Poirot pondrán orden a este puzzle planteado por la autora y con cuya lectura se disfruta.


Al parecer, Agatha Christie no lo tuvo fácil para publicar este título, que fue en principio rechazado. De no haber visto la luz, todos los lectores incondicionales de ella nos hubiéramos perdido a una buena autora y a unos buenos protagonistas que nos hacen disfrutar de lecturas ágiles en las que ponemos a volar nuestra imaginación tratando de descifrar al culpable de la trama sin dejar de lado el cómo y el por qué de la misma. No siempre resulta fácil para el lector, pero la explicación final que el detective Poirot ofrece a todos los protagonistas, donde se da respuesta a todos los pequeños enigmas que se plantean a lo largo de la trama, suele tener un carácter satisfactorio.

He disfrutado mucho participando en este #homenaje, y no descarto leer algún que otro título más a lo largo del año, porque me he dado cuenta de que apenas recuerdo las historias y a los culpables, y sobre todo porque los libros de Agatha Christie pueden venir bien para rematar algunos temas del reto genérico al que me he apuntado, como muchos en la blogosfera (me vienen a la cabeza títulos para el reto familiar y para teatro), y lo más importante, son libros de lectura fácil, con bastante diálogo, alejados de ampulosas descripciones, que nos transportan a otros ambientes y otra época, muchos de ellos tomando como escenario la campiña inglesa, y que sirven al lector para agudizar sus propias "células grises" tratando de descifrar el misterio planteado. ¿Se puede pedir algo más?

jueves, 12 de febrero de 2015

La puerta del destino. Agatha Christie.

Siguiendo con el homenaje a Agatha Christie que se está llevando a cabo en la blogosfera hasta el 15 de febrero, hoy os traigo la reseña de "La puerta del destino", protagonizada por el matrimonio Beresford, Thomas y Tuppence.


Título: La puerta del destino
Autora: Agatha Christie
Título original: Postern of fate
Publicado en 1973
Traductor: Ramón Margalef Lambrich
Volumen 7 Obras Completas, Editorial Orbis
Páginas totales del volumen: 512, de las cuales 180 corresponden a "La puerta del destino"
ISBN: 84-7530-253-8 (Volumen 7)


Sinopsis
El matrimonio Beresford, detectives creados por la autora, fueron protagonistas de cinco libros; los conocimos en "El misterioso señor Brown", siendo aún solteros, e involucrados en temas de espionaje. En el último título que protagonizan, precisamente el que hoy traemos a reseñar, están viejos y retirados, pero la casa a la que deciden mudarse abriga un misterio que la pareja se siente en la obligación de resolver.




Argumento e impresiones sobre el libro

Thomas Beresford, antiguo miembro del Servicio de Seguridad inglés, ya retirado (o casi) y su mujer, Tuppence Beresford, ya mayores, llevan a cabo su sueño de adquirir en una zona costera de Inglaterra su vivienda soñada, una antigua mansión conocida como "Los Laureles" (antes Long Scofield), que había tenido distintos propietarios a lo largo de su historia. La casa iba a ser un refugio para la vejez del matrimonio, acompañados de su devoto sirviente Albert y su fiel Hannibal, el perro del matrimonio que tendrá un papel destacado en la trama. Al adquirir la casa, los Beresford se quedan también con algunos muebles y con cajas de viejos libros que activarán los recuerdos de infancia de Tuppence y serán el punto de partida para una historia que acabará relacionada con el peligroso mundo del espionaje.

La pasión que Tuppence siente hacia la literatura en general hace que preste bastante atención a los viejos volúmenes que guarda la casa que han adquirido, muchos de ellos de temática infantil y juvenil. El intento de ordenar los numerosos volúmenes que ellos mismos tenían y los que adquieren tras la compra de la casa hace que Tuppence relea algunos títulos con los que disfrutó en su infancia y juventud. Precisamente la relectura de "La flecha negra", uno de los primeros libros que leyó de Robert Louis Stevenson, propiedad al parecer de un tal Alexander Parkinson (este nombre aparece en el libro escrito con caligrafía infantil), hace que descubra una serie de letras subrayadas con tinta roja a lo largo del texto, que disparan la imaginación de Tuppence. Según ella, es un mensaje cifrado del que alguien, quizá el propio Alexander Parkinson, quiso que quedara constancia. Reuniendo todas las letras subrayadas, Tuppence se encontrará frente a un enigmático mensaje, que no sabe si es real o producto de la imaginación de un joven con ganas de notoriedad:
"Mary Jordan no murió de muerte natural. Fue uno de nosotros. Yo creo saber quién."
La imaginación y las ganas de retomar sus dotes detectivescas hacen que Tuppence se involucre en una investigación, a la que arrastra a su marido, buscando entre los habitantes más mayores de la zona datos biográficos del tal Alexander Parkinson, e información sobre si alguien recordaba a una tal "Mary Jordan". Para que el supuesto mensaje dejado en el libro fuera fiable había que descubrir si tiempo atrás habían estado por la zona algunos personajes que respondieran a esos nombres, y eso solo se podía descubrir si se preguntaba a los más ancianos del lugar. Una visita inesperada al cementerio del pueblo hace que Thomas, con la ayuda de Hannibal, dé con la tumba de Alexander Parkinson, que murió con catorce años. Sabiendo que el dueño del libro había vivido en el pueblo, seguramente en la casa, era preciso buscar información sobre la supuesta víctima. Buceando entre los recuerdos de los mayores del lugar y del viejo jardinero que trabajaba en la casa de los Beresford, Isaac, que parecía saber de todo, descubren que Mary Jordan existió, y que murió accidentalmente durante una comida, por haber ingerido unas hojas venenosas en lugar de verduras de la huerta. Querer sacar a la luz incidentes del pasado, que se remontan a la primera guerra mundial traerá sus consecuencias, tanto para los Beresford como para algunos de los que les rodean.


En estos tres títulos que he elegido para homenajear a Agatha Christie se habla de un acontecimiento del pasado que se descubre casi de manera casual y que tiene consecuencias para los protagonistas en la actualidad. En este caso encontramos un "supuesto asesinato" y un crimen más reciente que tendrá lugar como consecuencia de haber removido hechos que ya perecían olvidados. Estamos ante un libro extenso, dividido a su vez en tres libros, con ocho, seis y diecisiete capítulos respectivamente, longitud que se ve acrecentada en la versión que he leído de la editorial Orbis, que se caracteriza por una letra demasiado pequeña. A pesar de la extensión, no me ha resultado un libro pesado; tenía bastante olvidada la lectura de este matrimonio de detectives y me ha gustado encontrármelos a pesar de que lo he hecho en la última aventura que protagonizaron de la mano de su autora.

En algunos momentos parece que estamos ante un libro de metaliteratura, puesto que la colección de libros que los protagonistas acumulan con la compra de la nueva casa y el amor de Tuppence por los libros hace que se nombren numerosas obras y autores de la literatura infantil y juvenil, alguno de los cuales formaron parte de nuestra propia infancia: El osito Winnie, Alicia a través del espejo, El prisionero de Zenda, La isla del tesoro, Robinson Crusoe, La flecha negra... son algunos de los títulos citados entre tantos otros, así como autores como Kipling, Oppenheim, Robert Louis Stevenson... Estamos ante un libro que guarda un misterio y la consiguiente investigación del mismo por parte de una pareja protagonista que han dedicado toda su vida a descifrar misterios y sienten la necesidad de seguir haciéndolo. "La puerta del destino" sirve a los lectores para refrescar la memoria de los hechos pasados de sus protagonistas; para intentar resolver el caso éstos no tendrán más remedio que echar mano de viejos conocidos (algunos en el mismo gobierno) que les pongan al tanto de los hechos que tuvieron lugar durante la guerra. También se habla en el libro de la familia de los protagonistas, una forma de cerrar el círculo para aquellos que conozcan el devenir personal de la pareja. Aunque no hay demasiados personajes en la obra, se hace difícil "acertar" con el responsable de los hechos investigados, puesto que para avanzar en la investigación los Beresford deben recopilar información entre los más ancianos del lugar, que son los que pueden recordar hechos sucedidos tanto tiempo atrás.

En esta historia se da mucha importancia a los escenarios, sobre todo a la casa y sus aledaños, especialmente a los jardines y a los que se ocupan de ellos; será en un almacén abandonado al final del sendero del jardín donde los protagonistas encuentren viejos juguetes y piezas de decoración que guardan en su interior parte del "secreto" que se oculta entre las páginas del libro.


En general "La puerta del destino" resulta una lectura agradable, que nos reconcilia con unos personajes menos conocidos (en mi caso sólo recuerdo haber leído "El misterioso señor Brown"), que a pesar de sus años no dudan en desentrañar cualquier misterio que se ponga ante ellos. Si hay que ponerle un "pero", quizá el tiempo pasado entre los hechos ocurridos y su descubrimiento hace que al lector se le haga difícil "adivinar" quién es el responsable de los mismos y el porqué de su manera de actuar. Es un libro en el que se recomienda dejarse llevar, sin tratar de descubrir nada, más bien es una lectura para disfrutar de los ambientes británicos, aprender de la psicología de los mayores y rememorar algunas de las historias que quizá cayeron en nuestras manos en nuestra juventud.

No estamos ante una novela negra, más bien es una novela de espionaje, aunque los hechos narrados tuvieran lugar ya pasado el tiempo. Como suele pasar en los libros de Agatha Christie, el hurgar en hechos del pasado traerá consecuencias en el presente, y aquí sí se puede jugar a descubrir al culpable, aunque personalmente me la he tomado como una novela con la que disfrutar, y en ese sentido, puedo decir que el objetivo se ha cumplido.

Si de algo está sirviendo este homenaje, al menos por mi parte, es para retomar de nuevo las obras de la autora, y no descarto que caiga alguna más a lo largo del año. ¡Un verdadero placer!

jueves, 29 de enero de 2015

Un crimen "dormido". Agatha Christie.

Continuando con las reseñas en homenaje a Agatha Christie, os traigo Un crimen "dormido", la última novela protagonizada por Miss Marple.


Datos del libro

Título: Un crimen "dormido"
Autora: Agatha Christie
Título original: Sleeping murder
Publicado en 1976
Traductor: Ramón Margalef Lambrich
Volumen 7 Obras Completas, Editorial Orbis.
Páginas totales del volumen: 512, de las cuales 150 corresponden a "Un crimen <dormido>"
ISBN: 84-7530-253-8 (Volumen 7)



Argumento e impresiones sobre el libro

Gwenda Reed, recién casada de veintiún años, se adelanta a su marido Giles en su regreso a Inglaterra para comprar una casa en el sur, y la población elegida será Dillmouth. La casa escogida será Hillside, propiedad de la viuda Hengrave, y allí se instalará Gwenda para decorar la estancia a su gusto a la espera de la llegada de su marido. Lo único que le importa a la joven a la hora de comprar su nueva casa es que ésta no cuente con una historia truculenta a su alrededor; la casa había pasado por varios propietarios en los últimos años, pero no parecía haber en torno a ella ningún episodio oscuro. A pesar de que nunca antes había estado en Inglaterra ni por supuesto en la casa, Gwenda descubre en ella cosas que le resultan familiares: un armario empotrado cerrado con llave en la habitación que ella ocupa estaba empapelado con el tipo de papel que ella había elegido para una futura habitación de niños, descubre un antiguo sendero en el jardín ahora en desuso y prácticamente desaparecido, y lo que era una puerta de comunicación tapiada en una pared del comedor...

Una visita a familiares de su marido en Chelsea la pone en contacto con Miss Marple, que resulta ser la tía preferida de uno de ellos (suele pasar en la obra de Agatha Christie que los personajes están más o menos relacionados entre sí). Durante la asistencia a una obra de teatro Gwenda huye despavorida, porque la escena que ve representar allí le recuerda a alguien a quien ella vio morir estrangulada: Helen. Pero una nueva pregunta se le plantea, ¿quién era Helen?

Gwenda pronto traba amistad y confianza con Miss Marple, una adorable anciana que sabe escuchar y aconsejar y no tardará demasiado en ponerla en antecedentes de las sensaciones que tiene en su nueva casa. Según opinión de Miss Marple, los posibles recuerdos de la casa y la imagen de alguien asesinado pueden deberse a recuerdos de infancia, aunque según Gwenda, no resulta probable, porque aunque ella nació en la India, al morir su madre pronto se trasladó a vivir a Nueva Zelanda a vivir con sus tíos, ya que su padre fallecería tiempo después. A instancias de Miss Marple, Gwenda pedirá información a su tía sobre su infancia y pronto descubrirá que vivió durante un corto espacio de tiempo en Inglaterra, con su padre (que fallecería en una clínica) y con su madrastra, aunque el matrimonio de éstos acabaría mal. Miss Marple no es partidaria de remover el pasado porque algo puede ir mal, pero Gwenda y Giles están dispuestos a todo para saber qué pasó en realidad, sobre todo ahora que tienen constancia de que Helen, la madrastra de Gwenda, pudo ser la mujer que ella vio morir estrangulada, y de cuyo asesinato su padre se culpaba, a pesar de que había pruebas de que ella lo abandonó.

Entre el joven matrimonio y Miss Marple pronto se establecerá un vínculo especial: para ellos la anciana será una persona en la que confiar; para Miss Marple ellos serán alguien de quien cuidar, porque remover hechos del pasado puede traer nefastas consecuencias para quien lo hace. Miss Marple decidirá por tanto trasladarse desde St. Mary Mead, la pequeña población en la que vive, a Dillmouth, con el beneplácito de su médico y amigo, el doctor Haydock, que le receta "un cambio de aires" buscando el "poder curativo del mar" para mejorar su salud y enfrentarse junto al joven matrimonio a un "crimen dormido".

Miss Marple echará mano de sus amistades (en Dillmouth se hospedará en un hostal regentado por una antigua cocinera de una buena amiga de su población) que le abrirán puertas para ir reconstruyendo hechos del pasado; su capacidad de observación y el saber escuchar ayudarán al joven matrimonio y al mismo lector a desentrañar qué ocurrió realmente en esa casa y quiénes fueron los protagonistas de unos hechos que se van descubriendo a medida que se avanza en la lectura.


En esta historia la autora nos sitúa ante una población no demasiado extensa, donde al parecer todos se conocen o conocen hechos que tuvieron lugar en el pasado, lo cual va a permitir al propio lector y a los protagonistas la reconstrucción de unos sucesos que se dieron hace años pero que van a ser recordados tomando en consideración los pensamientos de los mayores del lugar (Miss Marple se va a encargar de hablar con las dependientas más mayores de las tiendas y de trabar amistad con gente de la zona para descubrir quién era Helen y qué pasó finalmente con ella). Las pesquisas de la anciana y los anuncios en prensa que el joven matrimonio pone buscando información sobre familiares o amigos de la propia Helen van a permitir (a ellos mismos y al lector) reconstruir una historia "dormida" que como suele pasar en los libros de Agatha Christie, va a tener repercusiones en el presente de los protagonistas y encierra a su vez un nuevo caso más fácil de adivinar; aquí también encontramos el principio de que quien guarda información porque cree que va a poder utilizarla a su favor encuentra algo que en realidad no buscaba.

Las pesquisas de unos y otros van a llevar al lector a reconstruir una historia, la del pasado de Gwenda, su padre y su madrastra, que estaba "dormida" en la mente de una niña de pocos años. A medida que se avanza en la lectura iremos conociendo aspectos desconocidos de la vida de Helen, la presunta víctima en el pensamiento de Gwenda, y quiénes fueron los que tuvieron relación con ella y su pasado, entre amigos y familiares, con algunos de los cuales el matrimonio protagonista y la propia Miss Marple van a tener que enfrentarse para reconstruir ese pasado que tanto interesa conocer a Gwenda. 



La lectura de "Un crimen dormido" no es más que un puzle del pasado en el que el lector va a ir reconstruyendo, a la largo de veinticinco capítulos, una historia, con las pocas piezas que en principio se van aportando pero que en conjunto da un buen resultado final. Si alguien está interesado en recordar las dotes de observación de una adorable anciana, en una comunidad no demasiado extensa, donde todos parecen conocerse y alguno que otro guarda determinada información, puede resultar un título entretenido, porque en él se da la pizca de misterio que traen en general los libros de Agatha Christie, y aunque no es difícil descubrir qué pasó, hay que tener en cuenta el quién y el por qué, y eso no siempre es fácil de descubrir en los libros de esta autora.

En general, he disfrutado con este libro. No recuerdo si lo leí en su momento (a pesar de tener muchos libros de esta colección recuerdo que iba leyéndolos alternativamente, según me atrajera el título), pero ahora lo he disfrutado. Me ha gustado acercarme de nuevo al personaje de Miss Marple (aunque debo reconocer que yo era más de Poirot), una anciana que no deja de ser un poco "cotilla" pero que tiene un buen corazón y no duda en ningún momento en echar una mano a aquellos que ella cree que están en peligro precisamente por querer saber y remover cosas que a otros no les gustaría que se removiesen. Esa actitud de unos y otros es el germen del libro que hoy traemos cuya lectura me ha resultado bastante grata (siempre he disfrutado con los libros de Agatha Christie). Como todos los libros de esta autora, estamos ante una lectura ágil, no exenta de misterio y que permite al lector convertirse en investigador para descubrir los hechos, lo cual resulta un aliciente añadido si al final "acertamos" con lo que realmente pasó. Desde luego, que ni decir tiene que son lecturas para pasar un buen rato y que siempre vienen bien para desatascar si en algún momento no sabemos qué leer y buscamos una lectura ágil y amena, buenos adjetivos para definir este libro.

Estoy disfrutando bastante con este homenaje, desde luego está resultando una buena excusa para releer o hacerse eco de títulos que tenemos perdidos en nuestra biblioteca y a los que hace tiempo no prestábamos atención. De vez en cuando viene bien retomar la obra de autores que nos despertaron el gusto por la literatura, ¿no os parece?.

viernes, 23 de enero de 2015

Las manzanas. Agatha Christie.

Cuando Teresa, del blog "Leyendo en el bus" propuso una lectura en la red como homenaje a Agatha Christie, en el aniversario de su muerte, no dudé en apuntarme, porque a mí, como supongo que le ha pasado a muchos de vosotros, me entró el gusanillo de la novela negra en particular y de la lectura en general después de haber leído los libros de esta autora. Como creo que os pasó a muchos, comencé con la serie de "Los cinco" de Enid Blyton y todos los libros de aventuras que escribió, y un poco más mayor, con unos doce años creo recordar, cayó en mis manos el primer libro que leí de esta autora que hoy homenajeamos, Agatha Christie; era "La muerte visita al dentista", y aunque he leído muchos libros de los que en ocasiones no recuerdo el argumento o quién era el culpable, de éste en particular me acuerdo bastante.
Tenía muchos libros de esta autora publicados por la Editorial Molino, pero cuando Orbis sacó la obra completa de esta autora no dudé en hacerme con ella. A la hora de escoger títulos para el homenaje cualquiera hubiera resultado adecuado, puesto que reconozco que tengo bastante olvidada la obra y no recuerdo en ocasiones ni el argumento ni al culpable, como bien he dicho más arriba. Cualquier título hubiera sido perfecto, pero me he decantado por este volumen, el nº 7 de la colección, para recordar títulos en los que hay variados protagonistas, Poirot en "Las manzanas", Miss Marple en "Un crimen dormido" y los Beresford, Thomas y Tuppence, en el caso de "La puerta del destino". Además de homenajear a la escritora, el volumen resulta un grato acercamiento a los tres protagonistas principales de sus obras. En esta primera entrada pretendo reseñar "Las manzanas", que es el primer título que he leído de este volumen.



Datos del libro

Título: Las manzanas
Autora: Agatha Christie
Título original: Halowe'en party
Publicado en 1969
Traductor: Ramón Margalef Lambrich
Volumen 7 Obras Completas, Editorial Orbis.
Páginas totales del volumen: 512, de las cuales 173 páginas corresponden a "Las manzanas"
ISBN: 84-7530-254-8 (Volumen 7)

Argumento e impresiones sobre el libro


Ariadne Oliver, famosa escritora de novelas de misterio pasa unos días en Woodleig Common, en casa de Judith Butler, viuda a la que conoció en un crucero por las islas griegas. Esos días de asueto llevan a Ariadne a participar en los preparativos de una fiesta que tiene lugar en Apple Trees (Los manzanos), para homenajear a los jóvenes mayores de once años de la zona. En el transcurso de la celebración una adolescente, Joyce Reynolds, aseguró que una vez vio cometer un asesinato. Nadie pareció tomar en serio sus palabras por la fama de mentirosa e imaginativa que Joyce tenía entre los que la conocían, pero la aparición de su cuerpo sin vida ahogado en un cubo lleno de agua y manzanas hace pensar a Ariadne que las palabras que dijo podían ser ciertas.

Una fiesta destinada a jóvenes donde se ponían en marcha juegos tan inocentes como intentar sacar una moneda de un pastel de harina sin mancharse demasiado, conseguir que las jovencitas vieran reflejados en unos espejos las caras de sus futuros maridos o coger unas jugosas manzanas con la boca de dentro de un cubo de agua acaba en tragedia, y Ariadne Oliver, que no conocía demasiado a ninguno de los participantes en la fiesta, sabedora de que el o los culpables del crimen de Joyce estaría entre las veinte o treinta personas que de ella disfrutaron, se desplaza a Londres para pedir la ayuda de su amigo Hércules Poirot, un policía belga retirado, famoso por hacer trabajar su materia gris, que aunque ya está algo mayor, tendrá la capacidad de desentrañar hechos del pasado que den con la solución al crimen cometido.

En Woodleig Common Hércules Poirot echa mano de su amistad con el superintendente retirado Spence, al que ayudó en un crimen pasado, el de la señora Macginty, y de su hermana Elspeth Mackay, conocedora de todos los secretos que pudieran guardar sus vecino.

Ni la anfitriona de la casa donde se celebró la fiesta, Rowena Drake, ni los hermanos de Joyce, Leopold y Ann, que también asistieron, ni la propia madre de Joyce, ni los más allegados llegaron a creer las palabras en las que Joyce confesaba haber presenciado un crimen tiempo atrás. Todos tachaban a Joyce de incorregible embustera, que siempre buscaba significarse. Quizá fuera una muchacha mentirosa, pero lo cierto era que alguien había acabado con su vida y siendo una chica joven era posible que hubiera sido testigo de algo que hubiera ocurrido en su entorno algunos años atrás, por lo que en opinión de Poirot había que centrar las investigaciones en muertes que podrían haber sido asesinatos, y que podían estar relacionadas entre sí.

Como suele ocurrir en los libros de Agatha Christie, todos los protagonistas parecen relacionados entre sí, bien por hechos del pasado, bien por su pertenencia a una determinada comunidad, y en "Las manzanas" no vamos a tener un caso distinto. Las indagaciones de Poirot llevan a retomar casos del pasado, como la supuesta muerte natural de la anciana señora Llewellyn-Smythe, que murió sin hijos testando a favor de Olga, una chica extranjera que cuidó de ella en los últimos tiempos y que andaba desaparecida desde entonces, acusada de haber falsificado el testamento con ayuda de Lesley Ferrier, que trabajaba como pasante de abogados y murió apuñalado. Por si fuera poco, también por la zona asesinaron a golpes a una joven aprendiz de dependienta, Charlote Benfield, y estrangularon a Janet White, una joven profesora del colegio "Los Olmos" donde habían estudiado Joyce y muchos de los participantes en la fiesta. Era posible que Joyce, viviendo en la zona, hubiera sido testigo de alguno de estos casos, aunque sin tener claro que estaba ante un crimen, y ahora el o los responsables quisieran acallarla para que nada saliera a la luz. La labor de Poirot, el superintendente Spence y Ariadne Oliver será hablar con unos y otros para desentrañar el misterio.


Estamos ante una típica historia policíaca, con crimen, personas que conocen hechos del pasado que pueden tener relación con el presente, gente que guarda datos para sacar provecho propio y cuya actuación puede tener nefastas consecuencias y, como sello propio de la autora, el jugar al despiste con el lector, puesto que en este libro se ofrecen muchos casos pasados que no están del todo cerrados y que hacen volar nuestra imaginación intentando descifrar no sólo al autor del crimen, sino el porqué del mismo. Son muchos frentes abiertos los que la autora plantea en esta historia, y alguno que otro se intuye a medida que avanzamos en la lectura. En cuanto al caso principal, queda perfectamente cerrado, y si bien puede ser descubierto con una atenta lectura del texto (la autora siempre deja pistas claras que en ocasiones se nos pasan), los numerosos frentes abiertos que plantea la trama, muy relacionados entre sí hacen que el final resulte algo sorprendente, como suele pasar con los títulos de esta autora. En general, he disfrutado bastante con la lectura de esta obra (no recordaba haberla leído), y aunque no es de las primeras escritas por Agatha, hace que manejemos nuestra propia materia gris para descubrir al culpable y el porqué de su actuación, y debo decir que casi lo consigo. En definitiva, una buena aproximación a la obra de la autora que en estos días homenajeamos, protagonizada por su detective más conocido, Poirot, al que todos los amantes del género de novela negra le guardamos un cariño especial.


Suele ser corriente en mi blog que hable un poco del autor del libro que reseño, pero como dediqué una entrada en su momento a Agatha Christie, cuando este blog no era más que un trabajo de un cursillo del paro, os remito a la entrada que hice en su momento, donde me extendí sobre su biografía; si os interesan datos sobre Agatha Christie no tenéis más que pinchar en el enlace que os dejo más abajo:
Agatha Christie. Recordando los clásicos.


Del mismo modo, si queréis más información sobre la iniciativa organizada por Teresa en su blog homenajeando a la autora (hay de plazo hasta el 15 de febrero para leer obras suyas) no tenéis más que pasar por este enlace.

Tengo leídos un par de libros más de la autora, y he sido afortunada con el sorteo inicial organizado por Teresa (estoy esperando "El misterioso caso de Styles"), así que volveré con más reseñas, espero no tardar demasiado.

sábado, 3 de enero de 2015

Reto Sabuesos 2015

Seguimos con los retos, pero es que he visto éste y no me he podido resistir. 

Disfruto con las novelas de intriga y misterio, y claro, si eres aficionada a una serie determinada de un detective o investigador, intentas leer la saga completa. Algunas de estas sagas tan de moda las llevo bastante al día, pero tengo pendiente iniciarme con algunos autores y el reto que nos proponen desde "No solo leo" viene como anillo al dedo.



El Reto Sabuesos, que es como han denominado a la iniciativa, durará todo el 2015 y consistirá en leer novelas con un detective, investigador, policía... como protagonista; no importa que no sea el primer libro de la saga, vale cualquier libro de la misma; se pueden leer uno o todos los libros del mismo protagonista, y por supuesto podemos alternar entre personajes (lo importante es que su misión sea la de investigar o cotillear en la vida de los demás). 

A final de año se realizará un sorteo entre todos los que hayan participado en la iniciativa (tenemos todo 2015 para desempolvar nuestros libros de detectives...).

Además, es compatible con cualquier otro reto (esto hará que participe mucha gente). Si os animáis con la iniciativa, consultad las bases y no dudéis en apuntaros.

Aquí iré colgando los enlaces a mis reseñas, que espero sean varias:

1.- Hércules Poirot. (Agatha Christie).
     - Las manzanas.

2.- Miss Marple. (Agatha Christie).
     - Un crimen dormido.

3.- Thomas y Tuppence Beresford. (Agatha Christie).

4.- Hércules Poirot. (Agatha Christie).

5.- Comisario Guido Brunetti. (Donna Leon).

6.- Detective Dave Gurney. (John Verdon).

7.- Inspectora Helen Grace (M. J. Arlidge)